¿POR QUÉ ESCRIBIMOS?

AL NO PODER ACEPTAR QUE SOMOS LIBRES EN JAULAS, NOS MOVEMOS EN MUNDOS DE PALABRAS QUERIENDO SER LIBRES

TRADÚCEME

COMPAÑEROS DE LUCHA EN PLUMA AFILADA

AVISO TODOS LOS TEXTOS ESTÁN REGISTRADOS

Blog bajo licencia Creative Commons

Licencia de Creative Commons

TODOS LOS TEXTOS ESTÁN REGISTRADOS

POEMAS, CUENTOS Y ESCRITOS REVOLUCIONARIOS DE DANIEL FERNÁNDEZ ABELLA is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License. Para utilizar primero y siempre sin ánimo de lucro ha de consultar al autor. Daniel Fernández Abella todos los derechos reservados.

Mostrando entradas con la etiqueta República Checa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta República Checa. Mostrar todas las entradas

viernes, 13 de diciembre de 2024

EUROPA EN GUERRA: DE LA PAX HISPÁNICA A LAS PACES DE WESTFALIA Y PIRINEOS

La Pax Hispánica

El siglo XVII se inició en Europa un periodo de pacificación tras los años finales del reinado de Felipe II. Francia cerraba su larga crisis de la guerra de religión, con el reconocimiento de su nuevo rey, Enrique IV, la pacificación del Edicto de Nantes de 1598 y la Paz de Vervins del mismo año. En España accede al trono Felipe III. la Guerra marítima entre España e Inglaterra continuaba con ataques aislados, en la que España apoyaba la revuelta católica irlandesa. En el Tratado de Londres de 1604 se cerró los enfrentamientos. Contra los rebeldes neerlandeses una flota de éstos saqueó Las Palmas de Gran Canaria y atacó la Gomera en 1600, y la Armada del Estrecho sufrió una dura derrota cerca de Gibraltar en 1607.

Tercios españoles en Rocroi (1643)

En los Países Bajos el ejército del archiduque Alberto de Austria fue derrotado por Mauricio de Nasau en la Batalla de las Dunas en 1600, donde las campañas de 1606 y 1607 fueron victoriosas para los españoles, pero el agotamiento de ambos bandos, y en el caso de España, una nueva bancarrota, llevó a la Paz de Amberes en 1609. Las guerras de a gran coalición atlántica contra Felipe II habían concluido, pero quedaron muchas cosas por resolver. Por eso más que una paz se trató, en la mayoría de los casos, de una tregua. La paz con Inglaterra era la más firme, y la buena relación entre ambos países se mantendría hasta 1625. La tregua con las Provincias Unidas tuvo un marcado carácter temporal, siendo más beneficiosa para los rebeldes dejando sin resolver cuestiones como el bloqueo del Escalda y el peligro que suponía para los intereses hispanos en ultramar la actividad de la Compañía de las Indias Orientales.

Batalla de las Dunas en 1600

Los enfrentamientos se producirán nuevamente en Italia, ahora incrementados por el interés de España, desde mediados de los años 90 del siglo XV, de garantizar la seguridad en el Mediterráneo, dando lugar a la conquista de la fortaleza de Larache en 1610 y la Mároma (actual Marruecos) en 1614. El Tratado de Vervins de 1598 no había resuelto el enfrentamiento entre Francia y Saboya, con sus disputas territoriales del marquesado de Salazzo, y anexionado por Francia, el duque Carlos Manuel I de Saboya reivindicaba su posesión. Mediante el Tratado de Lyon de 1601 Francia cede el Salazzo a Saboya a cambio de algunos territorios (Bresse, Gex entre otros). El tratado de lyon perjudicó indirectamente a España al interrumpir la ruta entre el norte de Italia y el Franco Condado. La monarquía española a través del Conde de Fuentes firmó un tratado con los cantones católicos de Suiza en 1604 para garantizar la utilización del paso alpino.

El mayor conflicto, en el que también intervino Francia, surgió en 1600 con motivo de la crisis sucesoria de los ducados de Juliers, Cleveris y Berg, de gran importancia dada la situación estratégica en el bajo Rin (Este de los Países Bajos) y por el riesgo de cualquier cambio confesional en aquella zona del imperio. Se llegó a una solución de compromiso en el Tratado de Yanten de 1614 estableciéndose un reparto de territorios.

El príncipe Carlos Manuel I, príncipe italiano de Saboya, se atrevió a enfrentarse al poder de la monarquía española, siendo derrotado por el marqués de Villafranca, nuevo gobernador de Milán, forzando en 1617 un acuerdo de paz en Madrid (Paz de Pavía). La paz de Madrid propició la solución de la Guerra de Friuli (1615-1617). En 1617 España firmó con el emperador el Pacto de Praga (pacto de Oñate), suponía la renuncia de Felipe III a la sucesión del imperio a cambio de posesiones en Alsacia y Habsburgo.

Guerra de los Treinta Años (1618-1648)

Rebelión bohemia (1618-1624) y orden absolutista: La guerra alemana

En 1617-1618 fue elegido rey de Bohemia y Hungría y heredero del imperio el archiduque Fernando de Estiria. Personaje partidario de la contrarreforma y con una clara inclinación al absolutismo, deseaba abolir la Carta Majestad: sus primeras medidas en Bohemia fueron antiprotestantes y favorables a los nobles católicos. La defenestración de Praga del 23 de mayo de 1618 (desencadenante de la Guerra de los 30 años), propició la organización de los territorios que formaban la corona de Bohemia en defensa de la Carta Majestad. La rebelión se extendió a otros estados de los Habsburgo. La muerte del emperador Matías en 1619 fue el desencadenante del paso decisivo hacia la guerra. Los estados de la corona de Bohemia depusieron a Fernando, eligiendo como emperador a Federico V del Palatinado, pero la deposición de Bohemia tuvo el efecto contrario de reforzar el respaldo del imperio a Fernando que fue elegido emperador (Fernando II).

Guerra entre Bohemia y el palatinado (1618-23)

Con el transcurso de la guerra las cosas se ponían cada vez peor para los protestantes. España quería cerrar el frente abierto en el Imperio antes de que se reanudase la guerra en los Países Bajos. En 1620 varios ejércitos al servicio del emperador confluyeron sobre Bohemia derrotando a los protestantes en la Batalla de Montaña Blanca. El triunfo dio paso a una reacción católica y absolutista. En Bohemia la represión incluyó importantes confiscaciones de tierras, pillajes y abusos en beneficio de los vencedores. En 1627 el emperador promulgó una nueva forma de gobierno, que constituía a la Corona en hereditaria reduciendo los poderes de los estados. Federico V fue declarado proscrito el Imperio y privado de su condición de elector, y tuvo que huir a las Provincias Unidas. Otros príncipes fueron también desposeídos por decisión del tribunal imperial. La cifra total de exiliados a consecuencia de la guerra y la represión se ha calculado en tronoa unas 250.000 personas.

Batalla de Montaña Blanca (1620)

La intervención danesa (1625-1629) y sueca (1630-1635)  y las libertades alemanas

El embate absolutista y católico protagonizado por Fernando II en Alemania y la progresiva expansión sueca en el Báltico oriental, movilizaron al rey de Dinamarca y Noruega Cristian IV, que tuvo un papel fundamental en la reanudación de la guerra con Alemania con amplios intereses en el Imperio. Pese a la oposición del Consejo de Estado danés, pero con el respaldo de Inglaterra, y las Provincias Unidas, en 1626 atacó a la Liga Católica. Los daneses fueron derrotados en la Batalla de Lutter (1626), la Baja Sajonia y con la derrota de los turcos en Bagdad, se vio forzada a  negociar la paz con el Emperador lo que permitió a los católicos ocupar Mecklemburgo, entre otros territorios. Las fuerzas católicas de la Liga Católica lideradas por el general Tilly aplastaron al ejército protestante del rey Cristián IV de Dinamarca, lo que marcó el colapso de la intervención danesa en el conflicto. El rey de Dinamarca firmó la paz de Lübeck en 1629 que ponía fin a sus aventuras alemanas comprometiendo su hegemonía en el Báltico.

Guerra entre Dinamarca y baja Sajonia(1625-1629)

Después de su triunfo militar el emperador Fernando II promulgó el Edicto de Restitución (1629) que prohibía cualquier credo protestante que no fuera el luteranismo y obligaba a devolver a la iglesia católica las tierras secularizadas en 1552 fecha establecida en la Paz de Augsburgo y ampliaba la llamada Reserva Eclesiástica de 1555, sin respetar la convivencia profesional existente en muchas ciudades imperiales. La reacción de los príncipes católicos en la Dieta de Ratisbona abortó los planes imperiales y consiguió la destitución de Wallenstein.

Edicto de Restitución (1629)

El peligro para la frágil paz impuesta por el emperador en 1629, vino de fuera de Alemania. Gustavo Adolfo III de Suecia, con su ejército penetró en el Noreste de Alemania, lo que favorecía a Luis XIII que, a través del Tratado de Barwalde de 1631 se comprometía a enviar un subsidio anual a Suecia para mantener un ejército sueco asentado en Alemania. Mediante el Manifiesto de Leipzig (1631) los príncipes protestantes alemanes acordaron establecer una alianza defensiva que garantizase la integridad constitucional del Sacro Imperio frente a las fuerzas del emperador y a los invasores suecos.

Guerras suecas y franco-suecas (1630-48)

La victoria sueca en la batalla de Breitenfeld (1631) provocó la pérdida del emperador de las posesiones que había conquistado en el Báltico avanzando las tropas suecas hacia el centro y el oeste de Alemania. En mayo de 1632 el rey de Suecia y el desposeído Federico V del palatinado entraron triunfalmente en Múnich. 

batalla de Breitenfeld (1631)

En 1632 se produjo la muerte de Gustavo Adolfo en la Batalla de Lützen, pero a pesar de ello, Suecia, mantuvo su ejército en Alemania y en 1633 formó la liga de Heibronn con sus principados protestantes. En mayo de 1635 se llegó a la Paz de Praga en la que las diferencia religiosas pasaron a un segundo lugar y se puso fin a la hegemonía sueca en Alemania. Se llevó a cabo la disolución de la liga de Heilbronn y se despejó la vital ruta del Rin para los españoles, aunque fuese momentáneamente.

Batalla de Lützen (1632)

1635-1648: La Guerra civil europea

En mayo de 1635 los franceses declaran la guerra a España con una doble disculpa: de una parte, para proteger al Duque de Tréveris, su aliado, apresado por los españoles. De otra, oponerse a la inexistente invasión española en apoyo de Gaston de Orleans (hermano de Luis XIII), como candidato al trono francés. En el planteamiento de la guerra a España, Francia financió abundantemente a los ejércitos suecos y a las tropas protestantes de Bernardo de Sajonia-Weimar. La guerra se libró de forma preferente en la frontera con los Países Bajos, Italia y la frontera con España. Al principio la guerra fue bien para España, no solo en el frente flamenco, sino también en Italia donde los franceses fracasaron. El duque de Parma, aliado de Francia, tuvo que hacer la paz con españa. También en España, los franceses fueron derrotados en el cerco a Fuenterrabía. En las fronteras con Alemania las cosas fueron más favorables a los franceses, ocupando en 1637 parte de las posesiones españolas en Luxemburgo, el Franco Condado y posteriormente en el Rin así como el control de Alsacia.

Rebelión catalana de 1640
A partir de 1640 la guerra se decantó favorablemente para Francia, y a ello contribuyó las revueltas en las que España estaba implicada con Cataluña y Portugal. En 1642 los franceses que ayudaban a los rebeldes catalanes tomaron Salses y Perpiñán, pero en 1644 las tropas francesas fueron vencidas en Friburgo. Fue el estallido de La Fonda el que puso fin al ataque francés y la necesidad de firmar la paz. En el este del imperio, los suecos fueron la pesadilla para el emperador, venciendo al ejército imperial en 1636. De nuevo en 1645 el ejército sueco amenazó seriamente al emperador vencido en la Batalla de Jankov. 

Ocupó Krems, atacó Viena, saqueó Baviera y Renania en 1646-1647, lo que llevó a los obispos electores y a otros príncipes católicos a firmar la paz. La última operación bélica sueca fue la invasión de Bohemia con el ataque a Praga en 1648. Ambos son un exponente de hasta qué punto la guerra en Alemania terminaba con una exhibición de fuerza de los ejércitos contrarios a los Habsburgo especialmente el sueco.

Batalla de Rocroi 1643

La paz de Westfalia: La construcción del imperio y la ordenación del espacio político

La Paz de Westfalia estuvo precedida por la reunión de diversos príncipes alemanes y dos conferencias internacionales en la que negociaban católicos y protestantes. El 24 de octubre de 1648 se firmó la Paz de Westfalia en Münster. La paz pretendía evitar en un futuro una confrontación similar a la precedente, y fue el primer tratado que pretendió regular el conjunto de la política europea. Se establecieron algunos principios que regularan las relaciones internacionales como la soberanía de cada estado, la igualdad entre ellos, la laicización de la política internacional, la regularización por el derecho internacional y las relaciones internacionales entre estados.

Paz de Westfalia, 1648

Westfalia enterró los últimos restos de la Cristiandad medieval encabezado por el papa y el emperador: El primero se vio apartado de su papel eminente y el segundo quedó convertido en un soberano más, inadmitiendo su poder mediador. Los príncipes y ciudades del imperio serían en adelante soberanos, y en Dieta imperial, el número de príncipes electores pasó a ocho. En el ámbito de las creencias, se reconoció el calvinismo, la libertad de conciencia y el derecho a la práctica privada a quienes no compartiera la religión del príncipe. Fueron anulados los acuerdos sobre las tierras eclesiásticas del edicto de la Restitución y la Paz de Praga. Los tratados privaron a la iglesia de bastantes obispados, abadías y bienes en Alemania. El Papa Inocencio X protestó ante esta situación pero fue ineficaz su protesta. Desde el punto de vista confesional, Alemania siguió siendo protestante en el Norte y católica en el Sur. Se reconoce la libertad de conciencia y la práctica privada de la religión, permitiendo la libertad de cultos.

Paz de Westfalia, 1648

Territorialmente el emperador apenas sufrió pérdidas a excepción de Lusacia, (para Sajonia) Alsacia y el Alto Rin (para Francia), e incrementó su poder religioso sobre los territorios de los Habsburgo. El país más beneficiado, desde el punto de vista territorial, fue Suecia, consiguiendo Poemenaria, stettin y los obispados de Verden y Bremen. El elector de Brandeburgo también sacó beneficio, ya que Suecia y Brandeburgo quedaban como los principales poderes del Norte de Alemania. Brandeburgo se convertiría en el futuro en el potente reino de Prusia. En el Sur, los estados más fuertes eran el de los Habsburgo y el ducado de Baviera. La Guerra de los 30 años provocó un indudable descenso en la actividad económica, con algunas excepciones. Las paces provocaron el tratado bilateral entre España y las Provincias Unidas en Münster, reconociendo la independencia de las siete provincias del norte de los Países Bajos, mientras que el Sur católico, seguía en la monarquía de España. Las Provincias Unidas mantuvieron bloqueada la desembocadura del río Escalda lo que reconocía los derechos neerlandeses sobre las colonias portuguesas en Asia, África y Brasil.

La continuidad de la confrontación hispano-francesa hasta la paz de los Pirineos (1659)

La guerra franco-española no concluyó con los Tratados de Westfalia, ya que Francia obtuvo la garantía de neutralidad del emperador, y España se beneficiaría de la reducción a uno de sus frentes en los Países Bajos.

En 1648 los franceses vencieron en Lens, pero posteriormente, la crisis de Fronda permitió a los española retomar la iniciativa. La sublevación parisina permitió a las tropas de Felipe IV la toma de Barcelona en 1652 y la recuperación total de Cataluña. En Flandes el archiduque Leopoldo Guillermo reconquistó gran número de plazas perdidas realizando incursiones en Francia.

Paces de Westfalia (1648) y Pirineos (1659)

El año 1652 fue un nuevo annus mirabilis para España que demostró una gran resistencia. Concluida la Fronda (la última batalla llevada a cabo contra el rey de Francia por los Grandes del Reino y que continuó con la guerra hispano-francesa de 1653-1659), los triunfos españoles continuaron en diversos frentes.  A finales de 1652, España logró recuperar Barcelona, lo que alivió la grave crisis interna generada por la Sublevación de Cataluña y permitió enviar más recursos a la frontera.

Los combates principales se mantuvieron en los Países Bajos españoles y a lo largo de la frontera pirenaica. A pesar de los esfuerzos españoles, Francia logró importantes conquistas territoriales con la toma de plazas clave En Flandes vencieron en Arres. En Italia, el ataque francés a Pavía de 1655 acabó en un desastre. En Cataluña los franceses no logran conquistar Gerona, pero si se apoderan de Puigcerdá, Cadaqués y Camprodón, años después. En 1655-56 no fructificaron las conversaciones de Madrid, entre otras cosas, por la oposición de Felipe IV al matrimonio de Luis XIV con su hija María Teresa.

En 1657 la contienda se decantó del lado francés cuando Inglaterra reforzó el ejército francés en Flandes. Exponente son el triunfo en la batalla de Dunkerque, la segunda batalla terrestre de Las Dunas, y la recuperación de Trino en el norte de Italia. Finalmente la monarquía de España tuvo que negociar la Paz de los Pirineos (1659) en la que cedió a Francia los condados catalanes del Rosellón, Cerdeña y Conflent. Pasó a Francia la provincia de Artois y varias plazas en Flandes y Luxemburgo. Dunkerque quedó bajo dominio inglés. Francia devolvió a España Rosas y Cadaqués y se comprometió a no apoyar a los portugueses en su rebelión contra España, lo que no cumplió. En el terreno comercial, Francia obtuvo muchas facilidades para introducir en España sus productos manufacturados.

Tratado de los Pirineos (1659). Luis XIV y Felipe IV en la isla de los Faisanes.
Autor F. Blanch


Fechas de interés

Pax Hispánica

  • 1598.Edicto de Nantes (restablecimiento del catolicismo en Francia y tolerancia religiosa)
  • 1598. Paz de Vervins (entre Felipe II y Enrique IV de Francia)
  • 1601. Tratado de lyon. Francia cede el salazzo a Saboya a cambio de algunos territorios como Bresse y Gex entre otros
  • 1604. Muere Isabel I de Inglaterra
  • 1604. Tratado de Londres (entre Felipe II y Jacobo I Estuardo)
  • 1609. Paz de Amberes. tregua de los Doce Años (entre las Provincias Unidas y España). Carta de Majestad concedida por el emperador Rodolfo II 
  • 1617. Pacto de Praga (entre las dos ramas de la Casa de los Austria)
Rebelión bohemia (1618-1624) y orden absolutista: La guerra alemana
  • 1618. defenestración de Praga (desencadenante de la Guerra de los 30 años. Defensa de la Carta de majestad por Bohemia)
  • 1620. batalla de la Montaña Blanca (derrota de los protestantes en Bohemia por las tropas del emperador Fernando II)
La intervención danesa (1625-1629) y sueca (1630-1635)  y las libertades alemanas
  • 1626. batalla de Lutter, Tilly derrota a Cristian IV
  • 1628-1631. Guerra de Mantua
  • 1629. Paz de Lübeck (Dinamarca se retira de la guerra de los 30 años. Edicto de Restitución)
  • 1631 Manifiesto de Leipzig 
  • 1631. batalla de Breitenfeld. victoria Sueca. pérdida posesiones Fernando II
  • 1632. la Batalla de Lützen. En ella muere Gustavo II de Suecia
La Guerra civil europea
  • 1635. Acuerdos de Pirna-Praga. Paz de Praga
  • 1639. Tropas españolas penetran en artois: derrota marítima española en las Dunas por parte de los holandeses.
  • 1643. Derrota del ejército español en rocroi
  • 1644. Comienzo de las negociaciones en westfalia, en Münster y Osnabrück
  • 1645 batalla de Jankov. Victoria sueca frente a Fernando III 
  • 1648. Conclusión de la Paz de Westfalia
Confrontación hispano-francesa hasta la paz de los Pirineos
  • 1652. recuperación Barcelona
  • 1658. Victoria anglo-francesa en las Dunas
  • 1659. paz de los Pirineos

lunes, 4 de marzo de 2024

LOS REINOS EUROPEOS EN EL SIGLO XV

Este siglo marcó la finalización de la Edad Media y el comienzo de la Edad Moderna, de acuerdo con la periodización tradicional de la historia. En Europa fue una etapa caracterizada por el fortalecimiento del poder real, el inicio de la expansión ultramarina, el avance del Imperio otomano sobre la península de los Balcanes, la transición del feudalismo económico al capitalismo comercial y el desarrollo del Humanismo y el Renacimiento.


Génesis bajomedieval del estado moderno. Principales características

Al final de la Edad Media nace en Europa el llamado "estado moderno", un fuerte poder público que reaparece tras varios siglos de eclipse. las simples monarquías feudales evolucionan y se refuerzan adquiriendo la noción de Estado con una compleja burocracia, un ejército permanente y una potente fiscalidad. el concepto medieval de vasallo cambia por el de súbdito del monarca. todo este proceso de evolución de las monarquías se conoce como "génesis medieval del Estado Moderno".

El historiador Strayer observó que el Estado Moderno aparece en Francia e Inglaterra durante los siglos XIV y XV, pero los historiadores de tendencia marxista, tachaban esta aproximación de excesivamente institucionalista, ya, que, para ellos, el estado de la época continuaba defendiendo los intereses de la nobleza, a quienes, en última instancia, la renta feudal o los beneficios iban dirigidos. Para otros autores, como el historiador marxista británico Perry Anderson, no habría cambios en lo esencial del sistema.

A partir de un estudio de CNR francés de los años 80-90, el concepto de estado moderno se impuso de forma definitiva en la historiografía, aunque algunos especialistas llamen a las monarquías autoritarias de este periodo "estado". El modelo seguido por los reyes del siglo XV fue seguramente el mismo que la profunda reforma administrativa de la iglesia de los Papas de Aviñón del siglo XIV. Ya desde el siglo XIII se esboza esta tendencia con algunos monarcas como Federico II en Sicilia, Alfonso X en Castilla o Felipe IV en Francia, que quieren recuperar el concepto de soberanía estatal. El proceso de desarrollo del Estado Moderno experimentó diversos altibajos durante el siglo XIV, imponiéndose definitivamente en el siglo XV en países como Francia, Inglaterra o Castilla.

El monarca crea un aparato burocrático que constituye una verdadera administración central, con un consejo real formado por oficiales especializados que se encarga del poder ejecutivo en nombre del rey. Un tribunal de jueces se encarga de la justicia representando a la corte suprema (Audiencia o Chancillería en España; tribunal de la "cámara Estrellada" en Inglaterra y parlamento en Francia). a estos tribunales se puede apelar contra las sentencias de los tribunales señoriales, con el fin de limitar la inmunidad judicial de los señoríos. Al rey se el reserva el poder legislativo, pero las principales leyes suelen promulgadas en el curso de la celebración de grandes asambleas con representación de la nobleza, el clero y las ciudades de cada reino (Parlamento en Inglaterra, estados Generales en Francia y Cortes en España). En el siglo XIV estas asambleas representativas llegan a su apogeo para entrar en decadencia en el siglo XV en la mayorías de los países excepto en Inglaterra. Finalmente, también aparecen importantes organismos financieros como el "exchequer" británico y la Cámara de Cuentas en Francia y Navarra, que actúas como un actual tribunal de cuentas. En cuanto a la administración territorial durante los siglos XII y XIII  existían oficiales con autoridad territorial en algunos distritos, que se refuerza en la Baja Edad Media.

La prestación feudal de auxilium es sustituido por el ejército permanente formado por los mercenarios que obedecen exclusivamente al monarca y que se mantiene también en tiempos de paz. Además, a finales del siglo XV, con el aumento y desarrollo de las relaciones internacionales, aparecen las primeras embajadas estables. La diplomacia se desarrolla en esta época. 

La compleja burocracia, el ejército permanente y la diplomacia suponen la necesidad de numeroso recursos financieros para su mantenimiento con lo que es necesario el desarrollo de una verdadera fiscalidad de Estado. El rey tiene que imponer una fuerte presión fiscal sobre todo el territorio bajo su control, en forma de impuestos directos e indirectos. Inicialmente eran autorizados de forma temporal, para un objetivo concreto, por las asambleas representativas o los parlamentos, pero, con el tiempo, se convirtieron en permanentes sin necesitar el permiso previo de la asamblea representativa en cuestión. Un complejo aparato administrativo se encargaría de la recaudación.

El proceso de génesis del estado moderno también afectó a nivel eclesiástico ya que los monarcas pretenden imitar la jurisdicción del papa sobre el clero local. En el siglo XV, los reyes europeos suelen establecer concordatos o acuerdos con los pontífices para poder intervenir en la vida interna del clero dentro del limite de sus reinos y proponer candidatos al Papa para ocupar los principales cargos eclesiásticos en sus territorios.

Con respecto al pensamiento político, se tendía a secularizar los fundamentos del poder monárquico, estando el rey por encima del Papa o del emperador del Sacro Imperio. A partir del siglo XIV se considera que el poder real tiene un origen exclusivamente laico y que el Papa no podía interferir en las monarquías en cuestiones que no fuesen estrictamente religiosas, a pesar de que la religión seguía siendo un tema de gran relevancia. La soberanía dentro de cada reino corresponde solo al rey. Se utilizan complejos sistemas ideológicos para enaltecer la figura del monarca y se recurre a campañas de desprestigio contra sus oponentes.


Francia: Luis XI y la resolución del problema de Borgoña

Carlos V, en la segunda mitad del siglo XIV, consigue que la monarquía francesa empiece a recuperarse, tras las derrotas iniciales de la Guerra de los Cien Años, configurando una fiscalidad de Estado. Sin embargo, a fines del siglo XIV y comienzos del siglo XV Francia vuelve a sufrir una grave crisis política e incluso parece estar a punto de disgregarse cuando la alta nobleza se hace con el poder actuando de regente del monarca demente Carlos VI (1380-1422). Entre esta nobleza se encuentra el duque de Borgoña, que disfruta de autonomía y forma una bloque territorial compacto en la frontera oriental del reino. a principios del siglo XV estalla la guerra civil en las aristocracia, entre los borgoñones y los armagnacs. Inglaterra aprovechó esta situación para liarse con el duque de Borgoña e intentar acabar con la monarquía francesa.

Carlos VII en la primera mitad del siglo XV consigue rechazar a las fuerzas inglesas mediante la ruptura de la alianza anglo-borgoñona "comprando" la neutralidad del Duque de Borgoña al reconocerle una amplia autonomía. Pero, sobre todo, realizó una serie de profundas reformas administrativas configurándose una primera versión del Estado Moderno en Francia. Se crea  un ejército permanente dotado de una potente artillería con el que consigue expulsar a los ingleses de forma definitiva. El problema del estado autónomo de los duques de Borgoña seguía en vigor tras haber establecido su estado en las fronteras entre Francia y el sacro Imperio germánico haciéndose con el control de un bloque compacto de territorios a ambos lados de las frontera desde Suiza hasta el Mar el norte. Cada vez más independiente, será Luis XI quien finalmente resuelva el problema de Borgoña en la segunda mitad del siglo XV.
 Luis XI

Tras la Guerra de los Cien Años, una Francia agotada temía una nueva alianza entre Inglaterra y Borgoña en contra de Francia. Frente a este peligro, Luis XI emprende una compleja actividad diplomática con el objetivo de aislar a Borgoña. Luis XI consiguió evitar el choque directo con el duque de Borgoña, pero indujo a los suizos a enfrentarse con este último, muriendo en la batalla de Nancy (1477), tras lo cual Luis XI aprovechó para confiscar y ocupar la mayor parte de los territorios borgoñones, incluido e propio ducado de Borgoña. María de Borgoña, hija del último duque, se casó con Maximiliano de Habsburgo (futuro emperador del Sacro Imperio Germánico), que logró recuperar casi la totalidad de Flandes o los Países Bajos, así como con el llamado "Franco Condado" (territorios dentro  de los límites del sacro imperio), quedando para Francia los territorios borgoñones en territorio  francés.
batalla de Nancy (1477)

Francia emerge entonces definitivamente como una gran potencia europea a fines del siglo XV, incorporándose el ducado de Bretaña en 1491 durante el reinado de Carlos VIII (1483-1498) y manifestando crecientes tendencias expansionistas. El foco de esa expansión es puesto sobre Italia. en 1494, Carlos VIII protagoniza la primera expedición francesa a Italia sin encontrar apenas resistencia y ocupando el reino de Nápoles. los demás estados italianos reaccionan con la ayuda a de varios estados europeos en contra de la expansión francesa en Italia: España y el emperador Maximiliano I. al final, Carlos VIII se vio forzado a evacuar Nápoles, pero las tendencias expansionistas francesas sobre Italia continuaron a fines del siglo XV y XVI, abarcando el ducado de Milán. en el siglo XVI, se desencadenarán las "guerras de Italia" entre Francia y España.



Inglaterra: la Guerra de las Dos Rosas y el ascenso de los Tudor

Tras los inicios del Estado Moderno con Eduardo I a finales del siglo XIII y principios del XIV y un retroceso del mismo en la gestión desastrosa de Eduardo II, es con Eduardo III cuando la monarquía inglesas adquiere gran fortaleza y surge el intento de expansión sobre Francia: los problemas surgen cuando las derrotas se suceden y surge el malestar de la sociedad ocasionado por la alta presión fiscal a la que es sometida para poder sufragar la guerra. tras la muerte de Eduardo III en 1377, la larga minoría de edad del rey Ricardo II debilita a la monarquía, lo cual es aprovechado por un primo del monarca, Enrique de Lancaster (Enrique IV 1399-1413), para destronar a Ricardo II en 1399 e instaurar así una nueva dinastía en Inglaterra, los Lancaster.


Una vez consolidada la nueva dinastía en el poder, Enrique V (1413-1422) reanudó la guerra con Francia, casi consiguiendo la victoria de Inglaterra, pero falleció prematuramente en 1422 dejando a un hijo menor de edad, Enrique VI (1422-1461), y la suerte de la guerra cambiaría acabando con el triunfo de Francia, provocando el desprestigio de la dinastía de los Lancaster. los nobles descontentos empezaron a agruparse en torno a la familia de los York, emparentada con los Plantagenet. surge una guerra civil entre los Lancaster y los York por el trono de Inglaterra durante la segunda mitad del siglo XV (1455-1485). es la llamada "Guerra de las Dos Rosas".

Durante la primera parte del conflicto, tras varios años de reinado de Enrique VI de Lancaster, es destronado por el rey Eduardo IV (1461-1483), miembro de la familia de los York. Eduardo IV se mantuvo a duras penas en el poder durante varios años frente a las continuas revueltas de los Lancaster. a su muerte, le sucedió su hermano Ricardo III (1483-1485) que instauró un verdadero régimen de terror para mantenerse en el poder. Tuvo que enfrentarse a otro posible candidato al trono: Enrique Tudor, pariente de ambas familias. Ricardo III fue destronado tras la rebelión de Enrique Tudor, perdiendo la vida de manera violenta en la batalla de Bosworth (1485) . Enrique VII (1485-1509) sube al trono instaurándose una nueva dinastía real en Inglaterra, los Tudor.

batalla de Bosworth (1485)

La Guerra de las Dos Rosas afectó a la alta aristocracia inglesa pero no al resto de los grupos sociales, que mantuvieron su vida cotidiana tranquilamente, no afectando tampoco al ámbito económico. enrique VII consiguió sin mayor dificultad restaurar el orden interno y devolver su fortaleza a la monarquía inglesa y consigue convertir de nuevo a Inglaterra en una de las principales potencias europeas.



La Península Ibérica: los Trastámara y las tendencia unificadoras

La evolución política de la Baja Edad Media se caracteriza por:
  • La detención de la expansión territorial a costa de los musulmanes
  • las continuas guerras civiles entre monarquía y nobleza
  • la tendencia de unión entre reinos, promovida por la nueva dinastía de los Trastámara
En Castilla, los primeros signos de verdadero Estado aparecían durante el reinado de Alfonso X (1252-1284) a lo largo de la segunda mitad del siglo XIII: se sucedió un periodo de continuas guerras civiles y predominio político de la nobleza, que caracteriza la evolución política de Castilla a fines del siglo XIII y comienzos del siglo XIV. las oligarquías urbanas de las escasas ciudades del reino intentan preservar la debilitada autoridad de la monarquía frente a la "nobleza vieja". Castilla se disputa el control del estrecho de Gibraltar con la dinastía marroquí de Benimereines o Meriníes.


Alfonso XI (1312-1350) restableció el orden, sometió violentamente a la nobleza y estableció un régimen de autoritarismo regio. En política exterior, venció a los benimerines en la Batalla del Salado (1340), haciéndose con el Estrecho. La política de autoritarismo regio fue acentuada a mediados del siglo XIV por su hijo y sucesor Pedro I (1350-1369). La "nobleza vieja" empezó a extinguirse ya  ser sustituida por la llamada "nobleza nueva", una aristocracia de servicio. La nobleza terminó rebelándose bajo el mando de un hermano bastardo del monarca, Enrique de Trastámara. tras una larga guerra civil, llamada la "Revolución Trastámara", Pedro I fue destronado y asesinado y su medio hermano se convirtió en el rey Enrique II de Castilla (1369-1379) llevando al poder una nueva monarquía en la que la alta aristocracia y los parientes del monarca se vieron muy beneficiados al concederles numerosos señoríos. sin embargo, paradójicamente, a lo largo plazo se fortaleció institucionalmente a la monarquía castellana.

Enrique II reorganizó la Audiencia o Chancillería y su hijo, Juan I (1379-1390) configuró el consejo real como organismo ejecutivo del poder real y creó un embrión de ejército permanente. Además, intentó infructuosamente anexionar Portugal con la derrota en la batalla de Aljubarrota (1385).

 batalla de Aljubarrota (1385)

En la época de Enrique III (1390-1406), se produjo el desplazamiento del poder de la alta aristocracia de parientes del rey hacia una oligarquía de la nobleza de servicio de linajes "nuevos". Además, se nombraba a un "corregidor" para controlar a los municipios urbanos. La prematura muerte de Enrique III (1406) dio lugar a una larga minoría de edad de su hijo y heredero, Juan II (1406-1454), cuya regencia asumió su tío Fernando de Antequera (1406-1416). A lo largo de su gobierno, se produjo expansión territorial de Castilla a costa del reino musulmán de Granada. Además, Fernando de Antequera asumió la corona aragonesa en 1412 cuando ésta se quedó vacante tras la muerte de Fernando I de Aragón, sin descendencia, entrando así la dinastía Trastámara en Aragón.
  • El papel de Álvaro de Luna
Cuando el monarca castellano Juan II alcanzó la mayoría de edad en 1419, el condestable Álvaro de Luna le ayudó a defender el poder real en Castilla frente a los hijos del regente Fernando. Se desencadenaron varios guerras civiles en Castilla, siendo los infantes de Aragón expulsados de Castilla. los linajes de la llamada "nobleza nueva" ascendieron definitivamente para convertirse en la alta aristocracia castellana que se volvieron contra Álvaro de Luna por el excesivo poder que tenía el reino, siendo apresado y ajusticiado por el propio rey Juan II en 1453. Poco después el propio monarca castellano falleció y fue sucedido por su hijo Enrique IV (1454).

Álvaro de Luna


Enrique IV de Castilla (1454-1474) restableció el orden y el poder real en el reino, pero su política bélica, no entendida por la aristocracia castellana, hizo que ésta se distanciara de él y se sublevará en 1465, encabezada por el marqués de Villena, Juan Pacheco, antiguo favorito del rey. Se desencadenó una nueva guerra civil que produjo una situación de completo caos político: en los últimos años del reinado, se fue planteando el problema sucesorio. Enrique IV nombró sucesora a su hermana Isabel, casada con el príncipe Fernando de Aragón, en su lugar de su hija Juana.

Aunque, aparentemente, el poder real es muy débil en la época de Juan II y de Enrique IV, a un nivel más profundo, la monarquía castellana se está reforzando paulatinamente, constituyéndose y consolidándose un sistema fiscal eficaz. La fortaleza del poder real se recuperó en castilla a finales del siglo XV. Tras la muerte de Enrique IV en 1474, la Reina Isabel I de Castilla (1474-1504) y su marido, el que enseguida será el rey Fernando II de Aragón (1479-1516), subieron al trono haciendo frente a una rebelión de parte de la nobleza castellana, apoyada por el rey Alfonso V de Portugal, quienes reivindicaban los derechos sucesorios de Juana, la hija de Enrique IV. Vencedores de la rebelión, los Reyes Católicos reunieron unas importantes Cortes en Toledo en 1480 en las que llegaron a una cuerdo con la nobleza castellana para estabilizar definitivamente el reino.

Enrique IV de Castilla (1454-1474) 

Los Reyes Católicos culminaron las tendencias centralizadoras que habían sido iniciadas por los primeros monarcas de la dinastía Trastámara. Perfeccionaron el funcionamiento de las instituciones y organismos de gobierno creados por Enrique II, Juan I o Enrique III, pudiendo decir que el Estado moderno se consolida definitivamente en Castilla bajo su reinado. Los reyes Católicos desarrollaron un apolítica exterior expansiva. Entre 1482 y 1492 conquistaron el reino musulmán de Granada y finalizaron la ocupación castellana de las Islas Canarias, iniciada a principios del siglo XV. impulsaron la expedición de Cristóbal Colón que alcanzó América en 1492: tras la muerte de Isabel en 1504, Fernando el Católico prosiguió el impulso expansivo conquistando el reino de Nápoles a los franceses e incorporando el reino de Navarra en 1512.

Reyes Católicos

En Aragón se impone un modelo de monarquía pactista frente al creciente absolutismo castellano: des la segunda mitad del siglo XIII el rey de Aragón había tenido que conceder el Privilegio General de La Unión a la nobleza que limitaba el desarrollo del poder real. Mientras Aragón se centraba en una política de expansión por el Mediterráneo, que atendía a los intereses comerciales de Cataluña, con la conquista de Sicilia en 1282. Los reyes Jaime II (1291-1327) y Alfonso IV (1327-1336) continuaron la tarea mediante la ocupación de la isla de Cerdeña durante la primera mitad del siglo XIV. El autoritario Pedro IV (1336-1387) se enfrenta violentamente a las aristocracias aragonesa y valenciana en la llamada "Guerra de la Unión", tras la cual deroga el privilegio General de la Unión. En este periodo se da una crisis económica en Cataluña, que se agudiza durante los breves reinados de Juan I (1387-1396) y Martín I (1396-1410) a fines del siglo XIV y principios del siglo XV. Al fallecer Martín I sin dejar un sucesor claro en 1410, desaparece la familia de los condes de Barcelona, quedando el trono vacante en un momento muy delicado. Los representantes de los tres principales reinos que componían la corona (Aragón ,Cataluña y Valencia) se reunieron en el llamado "Compromiso de Caspe" en el que se eligió rey al infante castellano Fernando de Antequera (Fernando I) (1412-1416), influenciado por el Papa de Aviñón Benedicto XIII: de esta forma la dinastía Trastámara se impuso también en la Corona de Aragón.
Compromiso de Caspe

Alfonso V (1416-1458), sucesor e hijo de Fernando I, dedicó prácticamente todo su reinado a la conquista y ocupación sistemáticas del reino de Nápoles (1442). Los problemas surgieron cuando Alfonso V fue sucedió en Aragón por su hermano Juan II (1458-1479) y por un hijo bastardo en Nápoles, desatándose una larga Guerra civil en Cataluña entre las oligarquías catalanas y la monarquía (1462-1472) ya que Cataluña se rebelaba contra el rey, al desplazar éste a su hijo y sucesor el príncipe Carlos de Viana y Valencia y Aragón se posicionaban junto a Juan II. El príncipe Carlos de Viana falleció en la contienda, vencido Juan II obligando a respetar la autonomía y las libertades catalanas. mientras tanto, el conflicto terminó de arruinar económicamente a Cataluña, que fue sustituida por el reino de Valencia como elemento más próspero de la corona.

A la muerte de Juan II (1479), fue sucedido por otro de su su hijos, el príncipe Fernando, casado y con la reina Isabel I de Castilla. de esta forma se produjo la unión de la reinos de Aragón y Castilla. aunque cada reino mantuvo su propia organización y personalidad, pronto Castilla con más población y riqueza económica se convirtió en el elemento dirigente. Paulatinamente, la Corona de Aragón fue quedando relegada dentro del nuevo estado Moderno creado por los Reyes Católicos a fines del siglo XV.

En cuanto al pequeño reino de Navarra, había sido anexionado por Francia a fines del siglo XIII (1274) pero, tras la desaparición de los Capeto, volvió a independizarse a principios del siglo XIV(1328). la corona navarra pasó entonces a una familia de alta nobleza francesa, los Evreus (1328-1425). Los sucesivos monarcas de dicha dinastía (Felipe III, Carlos II y Carlos III) desarrollaron una política centralizador muy importante. La administración real se perfeccionó a lo largo del siglo XIV y parecía que estaba a punto de surgir un sólido estado de Navarra, pero primaron las ambiciones personales exteriores de los monarcas que arruinaron el reino. A principios del siglo XV (1425), el trono pasó a la hija de Carlos III, Blanca, casada con el futuro Juan II de Aragón, instalándose también Navarra la dinastía de los Trastámara. A la muerte de Blanca en 1441, Juan II se negó a ceder el gobierno del reino al príncipe Carlos de Viana, su hijo con lo que se desató una larga guerra civil entre los bandos nobiliarios partidarios de uno y otro, bauamonteses y agramonteses. El incipiente Estado que se vislumbraba con los Evreux se derrumbó. A fines del siglo XV, la corona navarra terminó pasando a una familia de alta nobleza del sur de Francia, los Foix (1483-1512) quienes se vieron obligados a decantarse por la alianza francesa a principios del siglo XVI, pretexto esperado por Fernando el católico para invadir el reino en 1512 e incorporarlo formalmente a la corona en 1515. Navarra consiguió mantener su autonomía y privilegios.


Finalmente en Portugal también se dará un sólido Estado moderno al final de la Edad Media. la monarquía portuguesa había adquirido gran fortaleza en la época del rey Dionís (1279-1325). durante el reinado de Alfonso IV (1325-1357), Portugal colaboró con Castilla en la Batalla del Estrecho contra los benimerines. Al igual que los demás reino ibéricos, la monarquía portuguesa va a tener problemas con la nobleza  a mediados del siglo XIV, en la época de los reyes Pedro I (1357-1367) y Fernando I (1367-1383) y a finales del siglo XIV la dinastía real se extingue. En teoría la corona debía pasar al rey Juan I de Castilla por derecho matrimonial. Sin embargo la burguesía de Lisboa se opone y se rebela contra la anexión a Castilla en 1383. La familia de los Avís ( dinastía bastarda) se hace con el trono al derrotar a los castellanos en la batalla de Aljubarrota (1385) consolidando Portugal su independencia: para preservarla, se alía con Inglaterra.

Portugal emprende la expansión territorial por el norte de África a costa de los musulmanes a principios del siglo XV, ampliando sus exploraciones costeras por África hacia el sur y van creando un incipiente imperio colonial. se establece una factoría comercial estable en Guinea, llamada la Mina, a través de la cual consiguen oro africano. Alfonso V (1438-1481), debido a la gran prosperidad que había adquirido Portugal, intenta fallidamente en 1475 anexionarse Castilla. La expansión marítima por el Atlántico continuó, consiguiendo doblar el Cabo de Buena Esperanza, penetrar en el Índico y alcanzar incluso la India a finales del siglo XV. Portugal sale de la Edad Media convertida en una gran potencia europea, especialmente durante la época del rey Manuel I (1495-1521).

 Manuel I (1495-1521

Europa septentrional y oriental: la Unión de Kalmar y el ascenso de Polonia

Los reinos de Europa septentrional y oriental eran más rudimentarios que los Occidentales que, a finales de la Edad Media, tienen que hacer frente a la creciente expansión germánica. Las débiles monarquías del Norte se combinan entre ellas para afrontar las amenazas que intentan acabar con ellas.

Europa septentrional

La Liga hanseática se sacude el dominio de VALDEMAR IV de Dinamarca, y en 1370 firma la paz de Stralsund, que señala el máximo apogeo de la Liga. Se concede a ésta el monopolio del comercio báltico, y se consagra su influencia en la política escandinava. Pero después se iniciará su lenta decadencia.
  • La Unión de Kalmar contra la Hansa
A lo largo del siglo XIV, los diferentes reinos escandinavos que dominaban el norte de Europa fueron buscando la forma de crear una unión entre ellos para defenderse de posibles amenazas externas. En aquellos tiempos, los reinos de Dinamarca, Suecia y Noruega eran débiles, a lo que había que añadir la amenaza constante en temas comerciales que suponía la Hansa, la liga de ciudades comerciales del Norte de Alemania, que controlaba con mano de hierro el comercio del mar Báltico. El objetivo, pues, era controlar el comercio del Mar Báltico y del Mar de Norte y hacerse con el dominio del estrecho de Sund.

En la Europa nórdica los tres reinos de Dinamarca, Noruega y Suecia tenían monarquías arcaicas muy débiles frente a noblezas poderosas. Su mayor amenaza era la potencia de la Hansa, la liga de ciudades comerciales del norte de Alemania, que prácticamente monopolizaba el comercio en el mar Báltico imponiendo sus intereses a los reinos escandinavos: las monarquías escandinavas deciden que la mejor solución es unirse entre ellas. los primeros en hacerlo fueron Noruega y Suecia, a principios del siglo XIV y a finales de siglo, lo hizo Dinamarca, formalizándose en 1397 la denominada "unión de Kalmar" entre Suecia, Noruega y Dinamarca.

Tras varios enlaces, el definitivo fue el que unió a  Margarita I, reina de Dinamarca y de Noruega, con Haakon VI, rey de Suecia, territorio que en aquellos momentos también dominaba Finlandia.

Esta unión fue muy inestable, dedicándose la Hansa a sabotearla: pero el mayor problema fue que Suecia se vio perjudicada a favor de Dinamarca por lo que se rebelaron en diversas ocasiones con la intención de recuperar su independencia, pero no lo harán definitivamente hasta principios del siglo XVI, con la nueva dinastía real de los Vasa: en cambio, Noruega y Dinamarca seguirán unidas hasta principios del siglo XIX.


Europa Oriental

En cuanto a Europa Oriental, las dinastías reales de los siglos X-XI se extinguen: los Premyslidas en Bohemia, los Piats en Polonia y los Arpad en Hungría. en su lugar se imponen familias reales extranjeras, lo que generará cierta inestabilidad sumado a la creciente influencia alemana que resulta amenazadora. En Hungría durante la mayor parte del siglo XIV se impone la dinastía angevina, una rama de la familia reinante en Nápoles, pero a finales de siglo, los Anjou son sustituidos por las dinastías alemanas de los Luxemburgo y los Habsburgo. Ante el avance de los turcos otomanos, la nobleza húngara elige a un caudillo militar como regente del reino: Juan Hunyadi. Se trata de un gran general, que consigue detener momentáneamente el avance turco por Europa a mediados del siglo XV. fue sucedido por su hijo, Matías Corvino, excelente militar, ya con el título de rey. Matías Corvino intentó crear un verdadero Estado moderno centralizado durante su reinado (1456-1490), en contra de la nobleza húngara. La poderosas aristocracia magiar prefieren elegir como monarcas a débiles miembros de la familia real polaca Jagellón, que ya eran reyes de Bohemia. Esta estrategia terminará provocando la ocupación de Hungría por los turcos en el siglo XVI.

Matías Corvino

Por su parte, Bohemia vive un momento de gran prosperidad en el siglo XIV. Tras la extinción de los Premyslidas, el reino pasa a ser gobernado por la familia germánica de los Luxemburgo. durante el reinado de Carlos IV (1346-1378), se dio un gran desarrollo económico, se fundó la universidad de Praga y el obispado de Praga adquirió la categoría de arzobispado. pero la influencia germánica era excesiva, siendo alemanes los que ocupaban los cargos eclesiásticos más importantes provocando el descontento de la población checa. El malestar religioso conduce a la herejía husita a principios del siglo XV. El rector de la universidad de Praga denunció la excesiva acumulación de bienes del clero siendo convocado el Concilio de Constanza en 1415 para defender su ideas. El Concilio acabó condenándolo a la hoguera, provocando la rebelión masiva de Bohemia contra su rey, el emperador germánico Segismundo de Luxemburgo. Los bienes del clero fueron expropiados.Comienzan las Guerras Husitas (1420 – 1431), una serie de batallas teológicas y políticas que estallaron en el siglo XV y se extendieron desde el Reino de Bohemia.

Guerras Husitas (1420 – 1431)
  • Primera cruzada: Comenzó el 17 de marzo del año 1420, cuando los husitas fueron atacados por más de 2000 guerreros a caballo de manera sorpresiva. El líder husita Zizka junto con un grupo de 400 hombres logró resistir el ataque y avanzar hacia las regiones de Prachatice, Strakonice y Pisek. Como resultado, en septiembre de ese mismo año se impuso un régimen husita en Praga.
  • Segunda y tercera cruzada: Este período abarcó los años 1421 y 1422 en los que el emperador Segismundo continuó enviando tropas para revertir el avance de los husitas. Sin embargo, estos siguieron en su cruzada en contra de la iglesia y todos aquellos edificios a su nombre. Para el año 1422 se pelearon las guerras de Havlickuv Brod y Kutná Hora, en la que los husitas fueron los vencedores.
  • Después de la tercera cruzada hubo una pausa en la que las matanzas e invasiones continuaron. No obstante, el derramamiento excesivo de sangre trajo divisiones entre los husitas y perdieron adeptos. Se conquistaron las regiones de Moravia, Silesia y otras poblaciones de Austria como Pulkau y Retzy. En 1424 falleció Zizka y en su lugar quedó Procopio el Calvo.
  • Cuarta cruzada: Durante el año 1427 se llevó a cabo la Batalla de Tachov. En ella se enfrentaron un gran ejército enviado por el papa Martín V en contra de los husitas. Los católicos fueron derrotados y no pudieron evitar que sus enemigos destruyeran todas las ciudades católicas que encontraban a su paso hasta llegar a la región de Eslovaquia el año 1431.
  • Quinta cruzada: Abarcó el año 1431 en el que los husitas se apoderaron de las ciudades de Pilsen, parte de Polonia y el norte de Eslovaquia. La quinta cruzada, dirigida por el cardenal Giuliano Cesarini, terminó el 14 de agosto de 1431 con la desastrosa derrota en la batalla de Domažlice, de modo que el emperador optó por llegar a la paz mediante negociaciones.
batalla de Domažlice

Se dirigieron entonces varias cruzadas contra Bohemia pero los ataques fueron rechazados por los checos husitas, que contraatacaron realizando incursiones en Alemania. El movimiento husita se dividió en dos: los utraquistas y los taboritas. Los utraquistas, moderados, estaban formados por la nobleza checa y la burguesía de Praga: los taboritas, los más radicales, estaban formados por los grupos sociales desfavorecidos. Para solucionar el problema husita, el Papa decidió permitir a los utraquistas la comunión bajo las dos especies de pan y vino. A cambio, los utraquistas denotaron y liquidaron a los taboristas.

Guerras Husitas

Los Habsburgo heredaban de los Luxemburgo el título de rey de Bohemia pero, en 1457 hubo un intento de crear una monarquía nacional cuando la nobleza checa eligió como rey a Jorge De Podebrady. a su muerte en 1471, la aristocracia bohemia, que no quería una monarquía fuerte, prefirió elegir a un monarca débil y extranjero, Ladislao II (1471-1516), miembro de la dinastía real polaca de los Jagellón. A partir de 1490 Ladislao II también se convirtió en rey de Hungría al ser elegido también por la nobleza magiar. des esta forma, al terminar la edad Media, Bohemia y Hungría estaban unidas pero gobernadas por un monarca débil. en la práctica, el poder era ejercido por la aristocracia.

En cuanto a Polonia, la dinastía tradicional de los Piats reinó durante la mayor parte del siglo XIV. durante esta época, el expansionismo germánico amenazaba por el norte. En este caso se trataba de la Orden Teutónica por el Báltico. Esta orden religioso-militar estaba compuesta por caballeros alemanes y se había implantado en Prusia y Livonia durante el siglo XIII para combatir a los eslavos paganos. En el báltico, la Orden creó su propio principado independiente, que se extendió rápidamente hasta convertirse en una gran potencia regional. Pronto chocó con el reino cristiano de Polonia, al que arrebató su salida al mar. Monarcas polacos, en especial Casimiro III (1333-1370) tuvieron que enfrentarse a esta amenaza mortal. En 1370, al morir Casimiro III sin descendencia se extinguió la dinastía de los Piats y fue sustituida brevemente por la dinastía angevina de Hungría. Casimiro III fue sucedido por su sobrino, el entonces rey de Hungría Luis I de Anjou, que reinó durante unos pocos años. A su muerte en 1382, la corona polaca pasó a su hija Eduvigis, que se casó con el duque de Lituania, estado pagano y enemigo de la Orden teutónica. El nuevo rey fue Ladislao II Jagellón uniéndose Polonia y Lituania bajo la dinastía de los Jagellón. Lituania se convirtió al cristianismo.

batalla de Tannenberg o Grunwald

Esta nueva potencia se enfrentó a la Orden Teutónica, una orden religioso-militar compuesta por caballeros alemanes que luchaba contra el paganismo eslavo. En 1410 los polacos derrotaron a los caballeros teutónicos en la decisiva batalla de Tannenberg o Grunwald: Polonia continuó su presión para lograr convertir al maestre de la Orden teutónica en vasallo del monarca polaco. De esta forma, al final de la Edad media Polonia era el reino hegemónico de la Europa Oriental.

fechas importantes 
  • batalla de Aljubarrota (1385)
  • Compromiso de Caspe (1412)
  • batalla de Nancy (1477)
  • conquista ducado de Bretaña (1491)
  • Guerra de las Dos Rosas (1455-1485)
  • batalla de Bosworth (1485) 
  • paz de Stralsund (1370)
  • unión de Kalmar (1397)
  • Guerras Husitas (1420 – 1431)
  • Batalla de Tachov (1427)
  • batalla de Domažlice (1431)
  • batalla de Tannenberg o Grunwald (1410)
  • Utraquismo: corriente de pensamiento cristiana que afirma que la eucaristía debe administrarse siempre a todos los fieles en "ambas especies", o sea, pan y vino. En la práctica de algunas Iglesias, principalmente la católica, tradicionalmente sólo los sacerdotes bebían del vino consagrado durante la celebración.
  • taboritas: miembros de una comunidad cristiana bohemia, que formaban parte del ala radical militante de la reforma husita, declarada herética por la Iglesia católica. Sus enemigos los denominaban picardos (Hermanos del libre espíritu).[1]​

martes, 19 de enero de 2016

VISITANDO PRAGA

Praga tiene una población de poco más de un millón de habitantes; la ciudad cubre unos 500 kmt2. Su ubicación en el corazón de la Europa continental la convierte en un punto base desde donde se puede visitar cómodamente la campiña de Bohemia y otras ciudades, tales como Nüremberg, Viena, Bratislava y Budapest.
Praga está compuesta por cinco antiguas ciudades y es atravesada por el río Moldava, afluente del Elba. Su ubicación en el centro de Europa ha sido como un imán para los viajeros.

A principios del siglo X era una bulliciosa ciudad, sin embargo hay que saber que sus gobernantes, que dirigían feudos familiares, vivieron episodios sangrientos. En el año 935, el príncipe Wenceslao fue asesinado por su hermano Boleslav; posteriormente fue canonizado y es venerado como santo patrón de Bohemia. Durante la Edad Media, bajo el reinado de Carlos IV, Praga vivió una época de oro, en la que se convirtió en una ciudad magnífica, más grande que París o Londres, y propició la construcción de la primera Universidad de Europa central.
Durante el siglo XVI, tras una sucesión de reyes débiles, se hicieron con el poder los Habsburgo, iniciando una dinastía que abarcó casi cuatro siglos. En 1618, poco después de la muerte de Rodolfo II, uno de sus más ilustrados regentes, Praga se convirtió en el foco de la revuelta protestante que dio origen a la guerra de los Treinta Años, cuya secuela significó una grave decadencia de la que no volvería a recuperarse hasta el siglo XVIII; la mayoría de las más hermosas iglesias y palacios barrocos de Praga datan de esa época y con llegada del siglo XIX se produjo un resurgimiento del nacionalismo, entonces, se construyeron el museo Nacional, el teatro Nacional y el Rudolfinum, pero solo en 1918. Praga se convirtió en capital de una república independiente. Durante la II Guerra Mundial fue ocupada por el ejército alemán, y a continuación vivió cuatro décadas de comunismo. Eso terminó con la llamada Revolución de Terciopelo, en 1989. Praga inició una nueva era.

Tras esta breve historia, desarrollamos una breve guía de los lugares que todo turista debe visitar, empezando por saber que existe la Ciudad Vieja, la Plaza de la Ciudad Vieja, su Ayuntamiento, el Barrio Judío y el Antiguo Cementerio Judío, el Castillo de Praga, los Palacios Real y Stenberg, y otras plazas y monumentales catedrales e iglesias.
Las calles de la Ciudad Vieja están libres de tránsito y en ella deben visitarse el Palacio Golz-Kinsky, que es un museo de arte, la Iglesia de San Nicolás, monumento barroco, la Iglesia de Nuestra Señora de Tyn o la de Santiago. También en la zona está La Casa Municipal, recinto de conciertos musicales, la Torre de la Pólvora, torre de estilo gótico, sin olvidar la Casa de los Dos Osos Dorados, el Teatro de los Estados, la Casa Storch, y varios monumentos. En Praga nació Franz Kafka, un de los más influyentes escritores del siglo XX. Y en la sur de la Plaza de la Ciudad Vieja están edificios como La mesa de piedra, El unicornio Dorado, Las cigüeñas, La estrella azul y La Casa Ochs. En el Barrio Judío, es verdad que ha desaparecido el Antiguo Gheto, pero se conservan las viejas calles y en ellas están las Sinogogas Klausen , Pinkas, Staronová, la Alta y la Sinagoga Española, junto a las iglesias de San Cástulo, de San Simón y San Juan, Iglesia del Espíritu Santo