La década de los 60 es, sin duda, una de las épocas más recordadas del pasado siglo XX. Años de gran convulsión política: empieza la guerra de Vietnam, triunfa la Revolución cubana, empieza la descolonización del África negra, surgen las guerrillas en Latinoamérica, En Europa la juventud se alza en lo que posteriormente se conoció como el "Mayo Francés". Los movimientos sociales adquieren cada vez mayor importancia en América Latina, particularmente en Chile, donde en 1970 un gobierno socialista llegaría al poder por la vía democrática. La China de Mao vivió en esta década la llamada "Revolución cultural", que supuso una transformación de la milenaria sociedad de este país. Mientras tanto, Japón continuó desarrollando su reputación de potencia tecnológica y los productos provenientes de este país empezaron a alcanzar prestigio en todo el mundo, impulsando la economía del país, mientras la sociedad era reestructurada radicalmente pero conservando sus raíces culturales.La guerra de Vietnam, el racismo, la opresión de la educación, el avance del comunismo y otros factores, marcaron el nacimiento de un sinnúmero de movimientos contraculturales, entre ellos, el más importante fue el movimiento hippie, el cual se extendió por todo el mundo con su originalidad e ideas progresistas. El “Mayo Francés” había mostrado las ambiciones de libertad de la juventud europea, pero también las de Latinoamérica, especialmente en países como Chile, que, en 1970, alumbró un gobierno socialista llegado al poder por la vía democrática. Nuevo tiempo en Europa y en Latinoamérica. Aires de cambio, que asignaban nuevos roles sociales en colectivos como el de las mujeres.
Años de reivindicaciones de libertad
Derechos de la mujer y Derechos raciales
Y es que, fue en los 60, cuando el feminismo adquirió carta de naturaleza. Surgió el Movimiento de Liberación de la Mujer. Tal y como señala Echols, si bien todas las feministas estaban de acuerdo en la necesidad de separarse de los varones, disentían respecto a la naturaleza y el fin de la segregación. El feminismo radical dividió a las mujeres en "políticas" y "feministas" y, aunque todas ellas formaban inicialmente parte del movimiento radical por su posición antisistema y por su afán de distanciarse del feminismo liberal, sus diferencias eran claras y son una referencia fundamental para entender la lucha de las mujeres.
Aquella década fue también un tiempo para retomar con fuerza el conflicto racial en Estados Unidos, que había estado silenciado por el Comité Creel. Una segregación racial que fue practicada hasta mediados del siglo XX.
Crecimiento y desarrollo en el mundo capitalista: cambios sociales y políticos
En los 60 se vivió una coyuntura económica mundial de crecimiento sostenido, con incremento anual de PIB en torno al 5% en Europa Occidental y 11% en Japón. El milagro alemán (6,5%) y el milagro italiano (5,3%) son los más conocidos, pero en países como España, por ejemplo, el PIB pasó de 2.397 a 8.739 dólares entre 1950 y 1973.
América Latina y Asia experimentaron porcentajes de crecimiento en torno al 8%. Pero sólo en Occidente se consiguió desarrollo sostenido con una rápida industrialización y el consumo de energía se cuadruplicó, sobre todo la derivada de hidrocarburos, con un precio por barril estable hasta 1973. Los sectores con papel motor fueron el siderúrgico (acero) y el petroquímico (plástico, textiles sintéticos…); a los que se unieron las industrias electrónica, aeroespacial y nuclear. También fue el momento de expansión de la circulación por carretera y la industria automovilística, que dinamizó otros sectores. Estos progresos industriales estuvieron ligados a los científico-técnicos (cibernética), que se aplicaron con rapidez a las comunicaciones y a la automatización de la industria. Además con estos avances las empresas no solo mejoraron su aparato de producción, sino también sus métodos de gestión.
Creció la importancia de la distribución, el marketing y la publicidad para estimular la demanda.
Las industrias crecieron y se concentraron, aparecieron las grandes multinacionales que aplicaron el principio de la división internacional del trabajo. Los países occidentales industriales acapararon el 72,7% de las exportaciones mundiales. La interdependencia de las economías se vio favorecida por el mejor funcionamiento de los mecanismos creados en 1944 en Bretton Woods y el compromiso de los estados de mantener la convertibilidad de monedas, equilibrar balanza de pagos y liberalizar intercambios. En Europa, el proceso de integración reforzó estas tendencias.
En algunos países se mantuvo un potente sector público. En la mayoría proporcionó a las empresas financiación privilegiada y pedidos. Además, lanzó programas de modernización, se preocupó por reducir los desequilibrios regionales, desarrolló infraestructuras, promovió la escolarización y la investigación y también fomentó el empleo público. En la RFA y los países escandinavos prestaron mucha atención a mitigar los conflictos sociales. El modelo consensuado desde 1945 de gasto público elevado, servicios sociales, fiscalidad progresiva y aumentos salariales moderados se manifestó exitoso y alcanzó su apogeo en los sesenta.
El sector agropecuario experimentó una revolución por mecanización, aplicación científica, mejores abonos, fertilizantes, técnicas de regadío, más especialización, más formación y mejora de redes comerciales. Se incrementó mucho la productividad. Este progreso terminó alcanzando áreas del Tercer Mundo (México, Filipinas, India, Pakistán), ayudadas por el programa de 'revolución verde' de la FAO.
Se habla de una segunda revolución agrícola.
Estos avances provocaron enormes transformaciones sociales. El crecimiento demográfico, el baby boom se tradujo en incremento de población por la combinación de seguridad social, empleo y paz.
También creció la esperanza de vida, pero, sobre todo, la pirámide poblacional rejuveneció. Este elemento, junto con la mayor escolarización, favoreció el espíritu de empresa, de innovación y una mayor cualificación laboral. La mujer se incorporó con más intensidad al mercado de trabajo. Hubo una disminución de la mano de obra agrícola y el consiguiente éxodo hacia las ciudades. Los emigrantes de la Europa meridional, junto con los procedentes de excolonias, constituyeron un formidable caudal de mano de obra barata para los países más industrializados.
En el mundo laboral, fue el apogeo del sector obrero industrial y la generalización del taylorismo y fordismo (especialización de tareas, trabajo en cadena, varios turnos). En muchos países el crecimiento económico garantizó casi el pleno empleo y amplias posibilidades de promoción, las condiciones laborales mejoraron y la jornada laboral disminuyó. También se afirmó el sector terciario o servicios. En cambio el primario retrocedió de manera imparable.
Los salarios se multiplicaron, lo que sumado a las prestaciones sociales del estado y a los sistemas impositivos redistributivos, permiten explicar el crecimiento de las clases medias y la mejora de la situación de las clases populares. Al crecer el poder adquisitivo, los hábitos de consumo cambiaron: menos gasto en alimentación y vestido y más en bienes duraderos como coches y electrodomésticos. La sociedad de consumo se generalizó en Occidente: publicidad, mecanismos de crédito, nuevas fórmulas comerciales (supermercados), turismo de masas y otras actividades ligadas a las vacaciones y al ocio. No todo fueron bondades: hubo sectores que perdieron pie o tardaron en recoger los frutos de la nueva economía; zonas con industrias anticuadas (carbón, textil), pequeños comerciantes, trabajadores inmigrantes no cualificados y minorías raciales en EEUU. Otros inconvenientes fueron la contaminación y otros daños al medio ambiente, la urbanización descontrolada. A final de década se percibe descontento por la bajada de salarios por la disminución del crecimiento.
La venta masiva de radios y televisores permitió una rápida difusión de la información revolucionando las formas de movilizar y hacer política. Los jóvenes dispusieron por primera vez de poder adquisitivo y utilizaron la moda para marcar inconformismo. Se produjo una ruptura cultural que afectó a toda la sociedad. Un cambio de valores, rechazo a los convencionalismos y secularización que afectaron a toda Europa: los estilos aceptados de autoridad, disciplina y urbanidad quedaron en entredicho. Nació la "contracultura" con su impulso iconoclasta, que tuvo su reflejo en todas las artes. En el mundo laboral los trabajadores dejaron de demandar sólo salarios mejores y jornadas más cortas, para pedir cambios en sus relaciones con los jefes, una mayor autonomía profesional, incluso la autogestión.
En política, su plasmación más conocida fueron los movimientos de protesta de 1968, los más famosos en Francia, pero también en Italia, Alemania, Checoslovaquia, Yugoslavia, Japón, México o EE.UU. En Europa, los jóvenes universitarios más radicales, cansados del reformismo de la izquierda tradicional, atraídos por corrientes marxistas heterodoxas (Herbert Marcus), que se identificaban con prácticas revolucionarias del Tercer Mundo, con la guerra de Vietnam como catalizador de las movilizaciones, dieron vida a una nueva izquierda, con un espíritu en esencia libertario, que en algunos países empezó a coquetear con la violencia. Los movimientos estudiantiles comenzaron protestando atención por problemas educativos, adquirieron importancia pública con los medios de comunicación y terminaron atrayendo sectores sociales más amplios, porque permitieron expresar un cierto malestar social escondido tras el bienestar económico. Su influencia política fue efímera, pero sus efectos culturales, sobre las conciencias, valores y costumbres, fueron mucho más duraderos.
El demócrata John F. Kennedy se impuso en las elecciones de 1960 a Nixon, con un programa optimista e idealista, la Nueva Frontera: proyecto en consonancia con la fase de crecimiento económico. Fijaba nuevas metas nacionales, desde la conquista del espacio y los avances científicos a la resolución de problemas sociales pendientes. Sus primeros pasos no fueron rompedores ni en política interior ni exterior. Buscó impulsar la economía norteamericana con una bajada de impuestos, para favorecer inversiones y consumo, acompañada de un incremento del gasto público. No consiguió sacar adelante un seguro de salud universal, ni crear un Departamento de Asuntos Urbanos, ni ayuda federal para educación, pero planteó el programa social que su sucesor cumpliría. En integración racial, supo
atraer el voto negro al identificarse con la lucha de Martin Luther King, pero inicialmente no legisló sobre ello porque no quería perder el apoyo de los demócratas del Sur. Fue la lucha de los activistas contra la segregación en espacios públicos y la falta de derechos electorales en muchos estados lo que obligó a los hermanos Kennedy a tomar conciencia de las implicaciones morales y su contradicción con los principios de libertad y democracia del sistema político. El asesinato en Dallas, en noviembre de 1963, supuso tremenda sacudida psicológica para la sociedad.
La clase media mayoritaria seguía disfrutando de una vida confortable y de la nueva cultura de masas que difundía los valores nacionales y cierto conformismo. Pero desde los 50 se estaban produciendo transformaciones sociales por los movimientos migratorios desde zonas rurales y regiones pobres hacia zonas prosperas. Desde las universidades, los jóvenes hippies rechazaban los valores capitalistas y se manifestaban a favor del retorno a la naturaleza, la vida en comunidad, la liberación sexual y uso de drogas. El feminismo fue otro movimiento relevante. Mayor trascendencia tuvieron las movilizaciones antisegregacionistas, con apoyo de iglesias y asociaciones religiosas de base que utilizaron métodos de resistencia pacífica. Su impacto popular hizo que, a los pocos meses de llegar, Jonhson hiciera aprobar la Civil Rights Act, el fin de toda discriminación racial en lugares públicos. Un año después la Voting Rights Act eliminaba la desigualdad electoral.
![]() |
Kennedy |
Tras ganar las elecciones de noviembre de 1964, Lyndon B. Johnson se volcó en cumplir su programa que buscaba igualdad de derechos para todos y acabar con la pobreza. Pero su fructífera política social se vio empañada por la guerra de Vietnam: por el peso del gasto militar y por su impopularidad. En este clima surgieron los movimientos Black Power y Panteras Negras, inspirados en Malcolm X (asesinado en 1965), que defendía la independencia del movimiento negro y se oponía a las políticas de integración y a la línea moderada de Luther King. En 1968 Johnson renunció a presentarse a la reelección y en plena campaña electoral fue asesinado M. L. King. Al poco mataron a Robert Kennedy, que se perfilaba como candidato demócrata. En noviembre ganaba el republicano Nixon en un país noqueado por los magnicidios, la crisis económica, la agitación social y una guerra inacabable en Vietnam que provocó un colapso moral duradero en la sociedad norteamericana.
Las democracias de Europa Occidental siguieron administrando sus estados de bienestar sin muchos problemas hasta final de década. El proceso de integración económica abierto con el Tratado de Roma de 1957 prosiguió con la entrada en vigor en 1962 de la PAC (Política Agraria Común), sistema de subvenciones y precios comunes para determinados productos agropecuarios que suponía una protección al sector frente a las importaciones más baratas de fuera de la CEE. En julio de 1968 se cerró la Unión Aduanera cuando todas las tarifas comerciales entre miembros fueron eliminadas. No se avanzó en aspectos políticos. La aceptación de la atribución de recursos para la PAC, que beneficiaba sobre todo a Francia, fue posible gracias a la colaboración de RFA. El entendimiento entre ambos fue el
motor de la CEE en esta etapa. Pero De Gaulle se opuso a cualquier avance hacia mayor supranacionalidad o federalismo y optó por boicotear las decisiones retirándose del Consejo (crisis de la “silla vacía” en 1965). Su proyecto alternativo era una Europa de la Patrias, una confederación política homogénea. Al final, aunque llevó a la CEE al borde de la quiebra, logró mantener el voto por unanimidad en todas las decisiones de la Comunidad y bloquear dos veces el ingreso de GB y, por tanto, de otros países de la EFTA. El único avance institucional fue la fusión (1967) de los ejecutivos de las tres instituciones CECA, CEE y EURATOM y el compromiso para una cierta división de poderes entre la Comisión y el Consejo de Ministros de la CEE.
![]() |
CECA |
En la RFA tras la retirada de Adenauer en 1963, la CDU siguió gobernando, con Erhard como canciller y desde 1966 con Kiesinger, quien optó por un gobierno de coalición con el SPD e incorporó a Willy Brandt, el líder socialdemócrata, como ministro de Exteriores. Este gabinete obtuvo grandes éxitos económicos, aprobó leyes trascendentes y promovió la normalización de relaciones con países del Este.
En Austria desde 1964 a 1970 gobernaron conservadores, empeñados en mantener el dinamismo económico y dar mayor impulso al sector privado.
En Francia, De Gaulle gobernó hasta 1969 con un parlamento dominado por su partido UDR (Unión de demócratas por la República desde 1967). Se dedicó, primero, a estabilizar la economía francesa. Acentuó el aspecto presidencialista del régimen republicano, con matices autoritarios (control de los medios de comunicación, policías paralelas…): en 1962 ganó un referéndum para la elección directa del presidente por sufragio universal directo, convirtiendo la V República en lo que la oposición llamó una 'monarquía republicana' al actuar el primer ministro como mero ejecutor de la política del presidente. Una vez que se desembarazó del problema argelino, se dispuso a frenar la decadencia de Francia y recuperar la condición de potencia económica y política. Para ello puso en marcha una política exterior ambiciosa que complementó la industrialización y la modernización económica del país.
![]() |
De Gaulle |
Su control sobre la política francesa comenzó a resquebrajarse desde las legislativas de 1967. La oposición se reorganizó, el clima social se deterioró, se incrementaron las huelgas y la agitación universitaria, hasta desembocar en la crisis de mayo de 1968. La represión contra protestas de universitarios de Nanterre provocó una huelga estudiantil general respaldada por parte de la intelectualidad. Además sirvió de detonante de más huelgas y encierros que generaron un movimiento de protesta social masiva. Gobierno, partidos y sindicatos se vieron desbordados ante la explosión de resentimiento social que un movimiento universitario de fils a papá (jóvenes de la clase media), más bien frívolo y apolítico, había catalizado. Tras la disolución de la Asamblea y una inmensa manifestación de los gaullistas en París, en las elecciones de junio venció la UDR por mayoría absoluta. Pero a los pocos meses, De Gaulle perdió un referéndum planteado para revalidar su confianza. Dimitió en abril de 1969, relevado por George Pompidou, y murió poco después.
![]() |
Mayo del 68 |
En Italia se consolidó el crecimiento económico de años anteriores, con un proyecto industrializador muy dirigido por el estado, que provocó profundas transformaciones sociales. La emigración desde el sur pudo ser aprovechada en las regiones industriales del norte y también otros países europeos. El marco político no fue muy estable teniendo en cuenta las frecuentes crisis de gobierno y la alta conflictividad laboral por el bajo nivel de los salarios y el protagonismo político de los sindicatos, inspiradores de los programas reformistas de los gobiernos. Desde 1963 terminó la hegemonía de la DC y se sucedieron gobiernos de centroizquierda. Aldo Moro inició gobiernos de coalición con los socialistas del PSI, partido que había roto el pacto de unidad de acción con el PCI a raíz de la crisis de Hungría de 1956. Se abrió un nuevo ciclo político caracterizado por el reformismo social.
![]() |
Aldo Moro |
GB siguió con problemas económicos, por deudas arrastradas de la guerra más el costoso programa de rearme de posguerra y, sobre todo, por la pérdida de competitividad, entre otras razones por la rigidez de las relaciones laborales y la falta de planificación industrial. Los gobiernos, conservadores hasta 1964 y laboristas después, siguieron alternando políticas restrictivas, de control de inflación y devaluación, con otras para promover el consumo y mejorar la situación de las clases más desfavorecidas. El intento de Macmillan en 1961 de negociar la adhesión a la CEE como remedio no dio resultado. En 1970 los conservadores volvieron al poder con Edgard Heath. Sólo en los países escandinavos se consolidó en esa década el monopolio de los socialdemócratas, con un consenso basado en la bonanza económica, un sólido estado de bienestar y la concertación entre gobierno, sindicatos y empresarios.
Las excepciones autoritarias fueron España, Portugal y Grecia. En España, siguió la dictadura de Franco, cuyos gobiernos tecnócratas pusieron en marcha desde 1959 una política de racionalización y liberalización económica e industrialización dirigida, que permitió un espectacular crecimiento económico. El proceso de modernización social se aceleró. El régimen impulsó una mínima apertura, pero hubo una creciente demanda de cambios políticos entre sectores jóvenes y más concienciados. La oposición antifranquista se renovó y a los grupos tradicionales se unieron parte de los católicos socialmente comprometidos, estudiantes, movimiento obrero, más los grupos regionalistas y nacionalistas. La elección en 1969 de Juan Carlos de Borbón como príncipe y heredero de Franco no terminó de zanjar las incertidumbres de la sucesión, agudizada con el asesinato de Carrero Blanco en 1973. Se había abierto la crisis final de la dictadura.
En Portugal los 60 estuvieron marcados por el problema colonial. El fracaso del golpe de Estado de Botelho Moniz al frente de la cúpula militar en abril de 1961 decantó la dictadura hacia el inmovilismo interno y la resistencia colonial.
Ese año había comenzado la guerra en Angola, seguida en 1963 por Guinea y el año siguiente en Mozambique. El esfuerzo militar conllevó cierta liberalización económica, sin embargo, el aislamiento internacional y los acelerados cambios sociales generaron una creciente contestación interna.
![]() |
Guerra de Angola |
En Grecia, las esperanzas reformistas que suscitó en 1964 el triunfo de Papandreu se vinieron abajo con el conflicto civil de Chipre. El arreglo de independencia acordado con GB en 1960 se rompió al estallar una guerra civil entre la mayoría griega y la minoría turca, que enfrentó a los gobiernos de Atenas y Ankara. El clima de tensión dio pie a un golpe de estado militar en Grecia: la dictadura de los Coroneles, hasta 1974.
![]() |
Chipre |
La “segunda NEP” en la URSS y el bloque del Este
Las reformas de Kruschev no supusieron cambios esenciales en el centralismo democrático y el control de la economía por el estado. Hubo mejoras salariales y del índice general del consumo. La jornada laboral y la edad de jubilación se recortaron y los habitantes rurales recibieron pasaporte interior, lo que permitió legalizar el éxodo a las ciudades. Estos logros, sumados al programa espacial y nuclear, expansión de la red de gas natural y el programa de construcción de viviendas no compensaron los fracasos de Kruschev. Sus iniciativas agrarias no dieron resultado. El bienestar alcanzado fue inferior al prometido. Kruschev también perdió credibilidad con los intelectuales que querían más libertad y terminó de perderla con sus fracasos exteriores. En octubre de 1964 era defenestrado por el Comité
Central del partido comunista mientras estaba en Crimea.
![]() |
Kruschev |
Le sucedió Leonidas Brezhnev, burócrata del partido. Con él la élite del partido, la administración y el ejército siguió adquiriendo más poder. URSS se convirtió en una dictadura colectiva ejercida por un aparato del estado envejecido y privilegiado. La hipertrofia burocrática, la corrupción y el anquilosamiento ideológico paralizaron el sistema. Se abandonó cualquier proyecto reformista. La producción agrícola e industrial siguió en ascenso, pero se mantuvo el ineficaz modelo económico de la planificación centralizada, que convivía con una creciente economía sumergida, tolerada por el estado comunista. El creciente descontento se manifestó con la resistencia pasiva de la mayoría, pero también con la multiplicación de organizaciones de base y la difusión literaria clandestina de los disidentes.
![]() |
Breznev |
En los países satélites, después de 1956 fue más fácil proseguir en la vía revisionista buscando alternativas, sobre todo económicas, dentro del comunismo y aportando soluciones “nacionales” en el camino de construcción del socialismo. El grado de reformismo aplicado varió según el país. En RDA, a principios de década se relajó un poco la represión y se aprobaron en 1963 reformas económicas descentralizadoras y liberalizadoras que permitieron un significativo crecimiento económico. En Polonia Wladislaw Gomulka volvió en los años 60 a la represión contra intelectuales y clero católico disidente y retomó el proceso de colectivización agrícola. La mala situación económica, el descontento católico e intelectual llevó al país a una fuerte crisis en 1968. La respuesta fue una reacción antisemita
y la alineación con la URSS en el tema checo. Se procedió a mejorar las relaciones políticas con la RFA para alentar las comerciales: en 1970 se reconocían por fin las fronteras de Postdam.
En Hungría, János Kádár procedió a una liberalización desde 1959. Permitió viajes al extranjero y mayor autonomía a los católicos. En economía favoreció la industria de consumo y autorizó la venta libre de productos agrícolas privados.
En 1968 aprobó el Nuevo Mecanismo Económico, que permitía establecer pequeñas empresas privadas. Con él se abrió una etapa de crecimiento económico en un clima de libertad no igualado en otras repúblicas comunistas. En Checoslovaquia hubo un proceso paralelo, pero con distinto final. Hasta 1960 siguió el proceso de colectivización de los medios de producción, pero desde 1961 se abrió una segunda desestalinización, que permitió la rehabilitación de líderes depurados en la era anterior, mejores relaciones con la Iglesia católica, la práctica del turismo y una amplia libertad de pensamiento, aunque continuase la censura. La difícil situación económica, sobre todo en la región eslovaca, obligó a reformas profundas desde 1965 para estimular la competencia en el mercado. En 1967 el Congreso de Escritores se convirtió en un foro de debate político muy crítico con el sistema. Pocos meses después el máximo dirigente Novotný fue relevado por el reformista Alexander Dubcek, que en abril del 68 presentó un avanzado programa. Dubcek creía en una tercera vía, un socialismo compatible con la libertad individual. Las presiones para rectificar que llegaron de Moscú fueron inútiles. El 20 de agosto el sueño de la Primavera de Praga terminó en unas horas cuando soldados y tanques, soviéticos y de países vecinos, ocuparon el país. Los dirigentes checoslovacos tuvieron que abandonar el programa reformista. La desesperanza cundió entre la izquierda y los partidos comunistas de Francia, Italia y España acentuaron su autonomía respecto a Moscú: nacía el eurocomunismo.
El modelo yugoslavo siguió su camino. En 1965 Tito introducía la “economía socialista de mercado”, con liberalización del comercio y las inversiones extranjeras, convertibilidad monetaria y mayor autonomía de las empresas, que facilitaron el crecimiento económico hasta 1973. También se consolidó el sistema autogestionario de las empresas y el proceso de federación, aunque las tensiones nacionalistas persistieron, como se puso de manifiesto en Croacia en 1971. El contrapunto fueron dos países que optaron por el nacionalestalinismo.
Albania, país bajo el poder de Enver Hoxha hasta 1985, optó en 1961 por el aislamiento al salirse del CAME y del Pacto de Varsovia para alinearse con China. En Rumania tampoco hubo desestalinización: G. Gheorghiu-Dej hasta 1965 y Nicolaw Ceauçescu hasta 1989 mantuvieron una de las dictaduras comunistas más duras, con la Milicia y la securitate como instrumentos de control. En economía siguieron la vía ortodoxa: colectivización agrícola e industrialización acelerada.
En China el fracaso del “Gran Salto hacia adelante” y la ruptura con la URSS, provocaron descontento entre los dirigentes del partido. Mao se vio obligado a ceder la presidencia a Liu Shaoqi, aunque conservó el control sobre el partido. El cambio se tradujo en una política económica más racional desde 1961-1962, que dio prioridad a la agricultura, con una reestructuración profunda de las comunas para dar más facilidades a los campesinos. El gran líder se había retirado del primer plano tras el fracaso del Gran Salto, pero desde 1962, cuando vio que el poder se le escapaba, Mao denunció la deriva derechista de la revolución y lanzó un “movimiento de educación social”: la “Revolución cultural proletaria”. Esta campaña de movilización se inició en 1966, con apoyo de una parte del ejército y de la dirección del partido. Lo que se inició como una purga masiva, que debía afectar sobre todo al ámbito urbano, se descontroló y llevó en 1967 al borde de la guerra civil y al colapso de la autoridad gubernamental. Para frenar el movimiento, en septiembre de 1967 hubo que recurrir al ejército en defensa del orden y aplastar las resistencias. En principio Mao se había deshecho de los “derechistas”, pero en los años siguientes siguió la lucha entre facciones: los radicales fieles al maoísmo y los pragmáticos de Deng Xiaoping. En 1970 los principales partidarios de la revolución cultural habían perdido posiciones. No obstante, hasta la muerte de Mao en 1976 no se produjo el triunfo definitivo de la línea moderada concentrada en la modernización económica al estilo occidental y la apertura hacia el exterior.
Rebrote y deshielo de la Guerra Fría
Kruschev dejó patente en la Asamblea General de la ONU de 1960 que estaba decidido a convertirse en el azote del colonialismo. En enero de 1961 declaraba que su país apoyaría las “guerras de liberación nacional” para que, de esta manera, se decantaran hacia el socialismo y el Tercer Mundo se alinease con la URSS.
Tampoco las declaraciones iniciales de Kennedy fueron alentadoras. Tenía un discurso anticomunista duro, que contemplaba la Guerra Fría como lucha entre el Bien y el Mal. No quería mostrar debilidad ante las amenazas de Kruschev, máxime tras el fracaso de Bahía de Cochinos (abril 1961): una acción militar encubierta contra el nuevo régimen revolucionario de Castro, que supuso una humillación para el Presidente y minó las relaciones cubanonorteamericanas. Estaba dispuesto a detener a la URSS dónde y cómo hiciera falta, sin prescindir de operaciones encubiertas de la CIA o la contrainsurgencia.
En consecuencia, la primera cumbre entre ambos líderes (Viena, junio de 1961) no produjo resultados.
Como Kennedy se negó a acceder a las peticiones soviéticas sobre la retirada occidental de Berlín, Kruschev optó por volver a presionar en esa ciudad. Ante la avalancha de emigrantes de la parte oriental autorizó a la RDA a construir el muro (agosto 1961) para separar las dos zonas de Berlín. Y relanzó la carrera nuclear, anunciando que ponía fin a la moratoria de suspensión de pruebas nucleares acordada en 1958, aprobó más de 50 ensayos, algunos aterradores, y logró enviar al primer hombre al espació en 1961.
La administración Kennedy alteró su doctrina nuclear. Se diseñó una estrategia que permitiera responder a cada agresión comunista adaptando los medios a la naturaleza de la agresión, sin comprometerse a un enfrentamiento directo y nuclear con URSS desde el principio. Así nació la doctrina de la respuesta flexible, del general Maxwell Taylor, más eficaz en la reacción contra cualquier intento comunista de expandir su influencia por el Tercer Mundo, con la posibilidad de llegar hasta las armas atómicas si la escalada de tensión obligaba. Este cambio conllevó un incremento de fuerzas convencionales y nucleares. Por tanto, hubo un aumento del presupuesto militar y del programa espacial: en 1962 John Glenn orbitó sobre la tierra.
Kennedy se atuvo a la contención y siguió actuando contra cualquier posible ampliación de la esfera de influencia mundial soviética. El lanzamiento de un programa anticomunista preventivo que ayudase al desarrollo de América Latina y sus tentativas de derrocar a Castro después de 1961 se enmarcan en esa línea. En cambio, su apoyo inicial a los procesos de descolonización y su respeto al neutralismo de los nuevos países africanos se quedaron más bien en nada, como se demostró en la crisis del Congo y en la escasa presión ejercida sobre el régimen racista de Sudáfrica y sobre Portugal para poner bases en la Azores. También hubo continuidad en la política asiática; creía en un efecto dominó de cualquier avance comunista: así que impidió el avance del Pathet Lao izquierdista en Laos, ordenó un compromiso militar más decidido en Vietnam y apoyó a India contra China en 1962.
En 1962 Kruschev estimó compensar la inferioridad nuclear soviética para contrarrestar la posición de fuerza de EE.UU. y obligarle a ceder en problemas pendientes, como Berlín. También se sintió obligado a sostener el régimen de Castro en Cuba, único foco revolucionario de América Latina. Kruschev decidió instalar rampas de lanzamiento de misiles nucleares en Cuba. En septiembre empezaron a llegar los misiles de alcance medio e intermedio. Cuando los aviones espía norteamericanos descubrieron las instalaciones en construcción, Kennedy lo denunció públicamente y decretó un bloqueo naval para impedir la llegada de buques soviéticos, movilizó tropas para preparar una invasión y puso en alerta misiles y bombarderos atómicos. La crisis de los misiles fue uno de los momentos en que la guerra nuclear estuvo más cerca. Pero ambas partes vieron el riesgo y se esforzaron por resolver la cuestión negociando.
Se cerró un acuerdo entre Robert Kennedy y el embajador soviético en EE.UU. La URSS no instalaría los misiles a cambio de que EE.UU. no invadiese Cuba, Washington se comprometía a retirar los misiles Júpiter de Turquía.
La crisis tuvo consecuencias relevantes en URSS y en la evolución de la Guerra Fría. Kennedy salió reforzado. Kruschev perdió prestigio ante Cuba y China y su imagen interna también quedo dañada. Su relevo en octubre de 1964 no puede desligarse de la crisis de los misiles.
La conciencia general del riesgo corrido creó el clima para retomar negociaciones sobre el control de armamentos. En junio de 1963 se instaló una línea directa entre el Kremlin y la Casa Blanca para evitar malentendidos en momentos de crisis. En agosto, ambos países y Gran Bretaña firmaban un acuerdo para poner fin a los experimentos nucleares atmosféricos; no hubo acuerdo para paralizar el programa nuclear chino, pero sí se inició el desarrollo de relaciones comerciales este-oeste: la URSS pudo importar cereales de Occidente, los países del COMECON incrementaron sus relaciones comerciales con el bloque enemigo. Comenzaba la coexistencia pacífica.
Los problemas de las superpotencias con sus aliados desde 1964
Con Johnson de presidente, aunque mantuvo a los asesores de Kennedy, su prioridad no era la distensión, sino sus programas sociales domésticos. Se proponía frustrar los triunfos revolucionarios en el Tercer Mundo e impedir una derrota en Vietnam que pudiera destrozar la credibilidad de EEUU, erosionar la posición del país en la Guerra Fría y reforzar la versión china del comunismo. Johnson y su equipo creyeron que EE.UU. tenía capacidad para afrontar semejantes tareas: pero la guerra en Indochina demostró lo contrario y terminó convirtiéndose en su pesadilla.
Kruschev fue relevado en octubre de 1964 por una troika del Politburó que dejó paso a la hegemonía de Brezhnev, que optó por volver a la ortodoxia ideológica y la represión de disidencia. Poco preparado en temas internacionales y rodeado de consejeros hostiles a Occidente, no se mostró en principio partidario de mejorar las relaciones con EE.UU, menos aun cuando en 1965 se produjo la escalada de la guerra en Vietnam. Aumentó las ayudas a Vietnam del Norte para mejorar relaciones con China aunque las empeoró con EEUU.
Pasado un tiempo, tanto Brezhnev como Johnson se mostraron interesados en recortar la tensión: el norteamericano por las dificultades de Vietnam; el soviético por su deseo de evitar una guerra y para ganar tiempo a fin de cerrar la brecha armamentística y tecnológica. Había un incentivo común, el peligro nuclear chino agravado desde 1966 por la Revolución Cultural.
Por último, ambas superpotencias se vieron afectadas a la vez por problemas de cohesión y liderazgo en el seno de sus respectivos bloques.
Las relaciones de EE.UU. con sus aliados europeos se habían ido tensando. Las metas norteamericanas eran tratar de equilibrar la balanza comercial y de pagos con la región, cada vez más deficitaria para EE.UU., abriendo una ronda de negociaciones comerciales en busca de una mayor libertad en los intercambios en el marco del GATT, pero sin obtener resultados. Los europeos se negaron a revisar su proteccionismo agrícola con De Gaule a la cabeza. Otro objetivo de EEUU consistía en incrementar la contribución de los socios europeos a la defensa del continente, la idea del equal partnership con Europa. La doctrina de respuesta flexible podía dañar la seguridad europea si no había una reacción
nuclear desde el principio. Las suspicacias aumentaron tras la crisis de los misiles. Desde Washington habían intentado tranquilizar a sus aliados.
De Gaulle fue tajante. Empeñado en recuperar la potencia francesa, se negó a renunciar a su autonomía nuclear y vetó a los británicos en la CEE, sobre todo por su relación con Washington. Para compensar, buscó un acuerdo con Alemania que contrarrestase la influencia de Washington sobre la RFA. Los problemas con Japón fueron similares. El dinamismo de su economía y su proteccionismo perjudicaban los intereses económicos de EE.UU., que deseaba mayor contribución japonesa para financiar la defensa del Pacífico. Además, desde 1965 se forjó gran consenso nacional a favor de la devolución por parte de EE.UU. de la soberanía sobre la base militar de Okinawa. Se llegó a un acuerdo en 1969 y en mayo de 1972 la isla era restituida a Japón. Finalmente la posición anticolonialista de Estados
Unidos enfrió las relaciones con Portugal durante la década de los 60 y el conflicto de Chipre, que enfrentó a dos aliados de la OTAN (Grecia y Turquía), también creo dificultades a la diplomacia norteamericana.
En la Europa bajo su influencia Kruschev trató de compensar desde 1956 la obediencia política exigida con unas relaciones económicas algo más favorables a los intereses nacionales de sus satélites, aunque el de la URSS siguiera primando por encima. Sin embargo, aparte del tradicional no alineamiento yugoslavo, tuvo que consentir el viraje de Albania hacia Pekín y la actitud nada dócil de Rumania. La reacción nacionalista de los dirigentes rumanos a las directrices económicas soviéticas se tradujo en la negativa a autorizar maniobras del Pacto de Varsovia en su territorio; tampoco participaron en la intervención militar en Checoslovaquia. Se acercaron a la Yugoslavia de Tito y mejoraron sus relaciones con el bloque capitalista en busca de financiación para su proyecto de industrialización.
Ceaucescu también incumplió las reglas del bloque comunista al reconocer a la RFA en 1967. Con su alejamiento de Moscú mejoró automáticamente su imagen en Occidente. Nixon visitó el país en 1969 y Rumanía se convirtió en el primer país comunista en entrar en las organizaciones de Bretton Woods (1971-1972) y firmar un acuerdo comercial preferente con la CEE en 1973. En cambio, la disidencia de Checoslovaquia no fue permitida por Moscú. Su situación estratégica, su avanzada industria armamentística y sus minas de uranio hacían de él un elemento relevante del Pacto de Varsovia. La soberanía de sus satélites tenía un límite, si la hegemonía comunista se resquebrajaba, la intervención militar soviética sería la respuesta.
También hubo tensión en las relaciones con Cuba tras la crisis de los misiles por el apoyo que Castro dio a los movimientos guerrilleros latinoamericanos. Pero el gran problema de Moscú en los 60 fue China. Mao quería desafiar la supremacía soviética en el mundo comunista y abogaba por la confrontación con el imperialismo norteamericano como alternativa revolucionaria a la diplomacia de distensión. Las raíces del enfrentamiento con la URSS venían de lejos. La neutralidad de Moscú en el primer choque con India (1959) fue el último incidente antes de la ruptura oficial en 1960. Kruschev retiró sus técnicos de China y en 1961 condenó a Mao por sostener la línea estalinista.
Desde ese momento los chinos desautorizaron la actitud soviética en las crisis de Berlín y Cuba, su neutralidad en el conflicto chino-indio de 1962 y las iniciativas de coexistencia pacífica. Comenzó la rivalidad en el Tercer Mundo. China se presentaba como nuevo líder ideológico del Tercer Mundo, como tercera vía, y sostuvo movimientos revolucionarios de todo tipo. Desde Moscú se reprendió el dogmatismo de China. Esta tensión ideológica explica que en marzo de 1969 un litigio fronterizo en torno al río Ussuri y en el Sing Kiang llevara al borde de la guerra. El inesperado apoyo de Nixon a China abrió el camino para un diálogo chino-norteamericano que fructificó cuando en 1971 China era reconocida miembro permanente del Consejo de Seguridad en lugar de Taiwán, pero la rivalidad con Moscú por el liderazgo del comunismo no se cerró.
Enfrentamientos en el Tercer Mundo
Aunque desde 1964 funcionaron las reglas de la coexistencia pacífica, la competencia siguió en los países en desarrollo, convertidos en teatros de guerras convencionales muy sangrientas: unas, producto directo de la Guerra Fría (Vietnam), otras, resultado de conflictos ajenos a la misma pero de repercusiones globales, como la crisis árabeisraelí de 1967. La ONU no pudo hacer casi nada,paralizada por la regla del veto de su Consejo de Seguridad.
En Oriente Medio, tras Suez, EE.UU. había amarrado mejor su influencia estrechando lazos con Israel y los países árabes moderados (Jordania, Arabia Saudí y Líbano) y había afianzado sus intereses petrolíferos. URSS aflojó sus relaciones con Israel, utilizó a regímenes socialistas y nacionalistas árabes y apoyó el nacionalismo palestino encauzado por la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), creada en 1964. Pero ni la influencia de la URSS ni la de EE.UU. fueron decisivas en el equilibrio de Oriente Medio. En junio de 1967, las tensiones regionales estallaron en la “Guerra de los seis días”. Nasser, que quería conseguir la unidad política árabe utilizando la causa antisionista, había multiplicado sus provocaciones en 1966. Pidió en mayo la retirada de los cascos azules de la
frontera del Sinaí, firmó un acuerdo militar con Jordania y cerró el golfo de Áqaba, vital para la economía israelí. Israel bombardeó por sorpresa la aviación egipcia el 5 de junio del 67, se apoderó de los territorios egipcios del Sinaí y Gaza más la Cisjordania jordana, ocupó todo Jerusalén y los Altos del Golán sirios. Además había provocado un inmenso flujo de refugiados palestinos que primero huyeron a Jordania y luego al Líbano. A partir de ese momento la OLP bajo el liderazgo de Yaser Arafat empezó a cobrar autonomía. La resolución 242 de la ONU determinó la retirada israelí de los territorios ocupados a cambio de garantías de seguridad, pero fue rechazada por las dos partes.
El potencial desestabilizador de este conflicto en la zona y fuera de ella se puso muy pronto de manifiesto. EE.UU., que había apoyado a Israel en la guerra, anudó aún más su alianza con este país. Moscú optó por romper relaciones diplomáticas con Israel, que no restableció hasta 1991.
La guerra de Vietnam implicó a los tres países de la península de Indochina y terminó con derrota de EE.UU. y el triunfo revolucionario en 1975. Desde finales de los 50 la situación en Vietnam del sur fue cada vez más difícil con la dictadura represiva de N.D. Diem, protegida por Estados Unidos. En su contra luchaba el Frente Nacional de Liberación de Vietnam del Sur, brazo político de la guerrilla del Vietcong, con el apoyo de Vietnam del Norte. En Vietnam del Sur, el éxito de las acciones armadas del Vietcong, su control de amplias zonas rurales gracias a la reforma agraria que impulsaba, frente al malestar ocasionado por la estrategia del gobierno de Saigón de reagrupamiento forzados de población en aldeas estratégicas para evitar el contacto con el Vietcong fueron los factores clave del golpe de estado con apoyo de EE.UU. La nueva dictadura militar no consiguió dominar la situación.
Así que, tras el supuesto ataque a un buque estadounidense en el golfo de Tonkín (agosto de 1964), se inició una intervención militar masiva de EE.UU. Johnson consiguió un cheque en blanco del Legislativo. De inmediato, ordenó una campaña de bombardeo masivo sobre Vietnam del Norte y la ruta por la que le llegaban los suministros a través de Laos, decretó el reclutamiento obligatorio y el envío masivo de tropas regulares norteamericanas.
![]() |
Guerra de Vietnam |
Sin embargo, ni estas medidas, ni la recurrente estrategia de search and destroy (aniquilación de cualquier vietnamita que permaneciera en las áreas consideradas limpias fuera de las aldeas estratégicas) con el uso de bombas antipersona, bombas de napalm y herbicidas (agente naranja), utilizada desde los tiempos de Kennedy, se tradujeron en una victoria decisiva. Al contrario, el 31 de enero de 1968, una centena de poblaciones del Sur e instalaciones norteamericanas sufrieron graves ataques del Vietcong y los norvietnamitas. Fueron repelidos, pero supusieron una derrota psicológica para EE.UU. Se desvaneció la esperanza de una victoria militar a lo que se sumaron los problemas de financiación del conflicto, el creciente rechazo a la guerra de la opinión pública internacional e interna y la caída de la popularidad del presidente. En marzo de 1968 Johnson prometió no enviar más soldados, renunció a presentarse a la reelección y anunció su disposición a negociar. Pero las conversaciones de París no fructificaron y desde 1969 la guerra se extendió además contra las guerrillas camboyanas y laosianas aliadas del Vietnam del Norte lo que supuso la expansión del conflicto a toda la península indochina. La llegada de Nixon a la presidencia en 1969 abrió la etapa de repliegue militar norteamericano, que acabó en 1973.
El camino hacia la distensión
Entre 1967 y 1972 se conjugaron diversos procesos internos y externos a las superpotencias que abrieron la senda de la llamada distensión. En primer lugar, la desesperación de Johnson por acabar con la guerra de Vietnam. En plena guerra árabe-israelí (junio de 1967), para conseguir la mediación soviética en dicho conflicto ofreció negociar una reducción del armamento estratégico. La hostilidad china, la represión anticomunista en Indonesia y la derrota de sus aliados árabes flexibilizaron la posición soviética. Ya en junio de 1968 la URSS, preocupada por las aspiraciones atómicas de la RFA y la carrera nuclear china, secundaba en la ONU el Tratado de No Proliferación de Armas Atómicas, para evitar que más estados dispusieran de éstas.
Otros procesos siguieron allanando más el diálogo. Brezhnev consiguió dominar el aparato del partido y se rodeó de consejeros de mentalidad más abierta. El final de la crisis de Checoslovaquia, sin la temida intervención de la OTAN, dio a Brezhnev confianza en su capacidad para resolver crisis internacionales.
Las iniciativas de los líderes occidentales vinieron a converger con la evolución soviética. Por un lado, la firma del Tratado de Moscú, un pacto de no agresión entre la RFA y la URSS, tras convertirse Willy Brand en Canciller en 1969. El nombramiento de Erich Honecker al frente de la RDA abrió el camino a la normalización de relaciones entre las dos Alemanias.
Del lado norteamericano, la obsesión del equipo del nuevo presidente Nixon seguía siendo Vietnam. Moscú se desentendió hasta 1971. El nuevo apoyo de la URSS a EE.UU. en Vietnam y los contactos personales BrezhnevKissinger, abrieron el camino para la visita de Nixon a Moscú en 1972, quecambió por completo el clima de las relaciones bilaterales y sirvió de base para varios acuerdos políticos y económicos. Empezaba la era de la Distensión
Otros sucesos reivindicativos de los 60
En otros lugares, también afloraban aires de cambio. La China de Mao vivió la llamada "Revolución cultural", que supuso una transformación de la milenaria sociedad de este país. Mientras tanto, Japón continuó desarrollando su reputación de potencia tecnológica y sus productos empezaron a alcanzar prestigio en todo el mundo, impulsando la economía del país, mientras la sociedad era reestructurada radicalmente, aunque conservaba sus raíces culturales.
Otros acontecimientos destacados de la historia universal que repercutieron en México del 68, trascurrieron entre 1960 y 1970. Entre 1962 y 1968 se produjeron los asesinatos de cuatro personalidades mundiales: el del Presidente Kennedy, en 1962; el de Malcolm X, en 1965; el del “Che” Guevara, dirigente de la revolución cubana, en 1967 y el de Martin Luther King, en 1968.
En esos años, también se gestaron los movimientos de independencia de los países africanos, como el golpe militar de Bokssa en la República Centroafricana; la toma de poder en el Congo-Kinshassa, por parte de Mobutu; la Independencia de la Guinea Española, que pasó a llamarse Guinea Ecuatorial o la Independencia de Lesotho y Botswana. Mientras tanto, en Estados Unidos, el presidente Johnson, sucesor de Kennedy, organizaba la campaña por los Derechos Civiles y contra la Pobreza (1964) e impulsaba la posterior intervención en Vietnam. En 1966, en China, Mao Zedong lanzaba la revolución cultural.
En Europa también se sucedían los acontecimientos. En 1967 había muerto Konrad Adenauer, primer Canciller de la República Federal de Alemania. En 1968, Francia acogía una revuelta juvenil, que conmovió al gobierno y a los países democráticos de todo el mundo. Rusia intervino en la "primavera" checoeslovaca y en la capital de Francia se iniciaba la Conferencia de París para poner fin a la guerra de Vietnam, mientras Portugal veía la caída de la dictadura de Salazar. Hechos que fueron el preludio de lo que vino luego.
Un año después de los JJOO de México, en 1969, se produjo el abandono de Vietnam por parte de las primeras tropas norteamericanas. Gadaffi dio un golpe de estado en Libia. Nixon fue elegido Presidente de Estados Unidos y See proclamó el gobierno provisional revolucionario en Vietnam del Sur. En definitiva, una década (la de los 60), que situó en primer plano a los jóvenes y a las mujeres; que proclamó los derechos de los negros en los Estados Unidos, la independencia de África, la guerrilla de liberación en América Latina y la puesta al día de la Iglesia Católica.
En los 70 y en años posteriores se rebajó el impulso revolucionario. La irrupción del neoliberalismo, defendido por Margaret Tatcher y Ronald Reagan, la caída de las últimas dictaduras en Portugal, España y Grecia, la aparición de grupos terroristas en diversos países ( ETA y FRAP en España; Brigadas Rojas en Italia; RAF en Alemania e IRA en Irlanda del Norte) son ejemplo y reminiscencias de una década agitada. Sin embargo, no hay que olvidar que, en el sur de Europa y debido las condiciones socio-políticas, la revolución de los 60 se manifestó con retraso, generando sus propios movimientos culturales rupturistas y reivindicativos. En España, hay dos ejemplos claros: la “Movida Madrileña” y el “Rock Radical Vasco”.
Estos son algunos datos de Interés.
1960
- Leopold Senegor, es elegido Presidente de Senegal.
- Ghana se convierte en República. Su primer presidente es Nkrumah.
- Independencia de Nigeria.
- Se constituye la República de Somalia.
- Independencia del Congo-Kinshasa, antiguo Congo belga.
- Se crea la OPEP, países exportadores de petróleo.
- El ejército toma el poder en Turquía.
- Se proclama la República independiente de Sudáfrica.
- Insurrección nacionalista en Angola.
- Hasan II, rey de Marruecos.
- Independencia de Sierra Leona.
- Cuba y Estados Unidos rompen sus relaciones diplomáticas
- Kennedy es elegido Presidente de Estados Unidos.
- Yuri Gagarin realiza el primer viaje al espacio
- Argelia se proclama independiente.
- Se produce la crisis de los misiles en Cuba.
- Guerra entre la India y China.
- U Thant elegido secretario general de las Naciones Unidas.
- Uganda y Tanganyika se declaran independientes.
- Linus Pauling - premio Nobel de Química en 1954 - recibe el Premio Nobel de la Paz.
- El Presidente Kennedy es asesinado. Lee Harvey Oswald, a quien se acusó del asesinato, al salir del juzgado rodeado de policías, es baleado por Jack Ruby. Las cámaras de televisión, que estaban presentes, transmitieron ambos asesinatos a todo el país y al mundo.
- Rodesia se declara independiente.
- En Addis Abeba se funda la OUA (Organización para la Unidad Africana)
- Autonomía de Gambia
- En Guinea-Bissau se inicia la lucha armada contra los portugueses
- Independencia de Kenya, en el marco de la Commonwelth
- Nigeria se convierte en República
- Ben Bella es elegido Presidente de Argelia
- Indonesia se anexa la parte oeste de Nueva Guinea en poder de Holanda
- En Vietnam del Sur deponen a Ngo Dinh Diem
- En Siria, el partido Baaz toma el poder
- Johnson organiza la campaña por los Derechos Civiles y contra la Pobreza en Estados Unidos.
- Estados Unidos alega que ha sido atacado uno de sus destroyers en el Norte de Vietnam y lanza un ataque aéreo contra bases vietnamitas, como represalia. Y se recrudecen las acciones de guerra.
- Kenyatta es el Presidente de la República de Kenya
- Independencia de Malawi, antigua Nyasalandia.
- Rhodesia del Norte, se independiza con el nombre de Zambia
- Zanzíbar se une a Tanganyika y forman Tanzania.
- Johnson decide intervenir directamente en Vietnam.
- Independencia de Malta
- Se funda la Organización para la Liberación de Palestina (OLP)
- Estalla la guerra entre India y Pakistán.
- Malcolm X, dirigente negro musulmán, es asesinado.
- Golpe militar de Bokssa en la República Centroafricana
- Mobutu toma el pode en el Congo-Kinshassa
- Independencia de Singapur
- Leonov es el primer cosmonauta en salir al espacio
- Indira Gandhi, hija de Nehru, gana las elecciones y es elegida Primera Ministra de la India.
- Día Internacional de Protesta por las acciones de Estados Unidos en Vietnam.
- Independencia de Lesotho y Botswana
- La antigua Guayana británica se independiza como República de Guyana
- Mao Zedong lanza la revolución cultural
- Tercera guerra árabe-israelí, llamada de Los 6 días.
- Muere Konrad Adenauer, primer Canciller de la República Federal de Alemania (1949-1963) que propulsó la comunidad del Carbón y Acero, la Comunidad de la Defensa Europea, la OTAN y Comunidad Económica Europea. Desde 1958 estableció una verdadera alianza con De Gaulle, temiendo una entente Anglo- norteamericana-soviética.
- Guerra civil en Nigeria.
- Muere en Bolivia, asesinado, el "Che" Guevara, dirigente de la Revolución Cubana a los 39 años.
- Golpe militar en Grecia
- En Rumanía, Ceausescu es nombrado Jefe de Estado
- Tercera guerra árabe-israelí, la llamada de los seis días.
- Israel ocupa el Sinaí, Cisjordania y Gaza
- Estalla la guerra de Biafra por secesión de la parte oriental de Nigeria
- En Estados Unidos asesinan a Martin Luther King.
- Revuelta juvenil en Francia, movimiento que conmueve al gobierno y a los países democráticos de todo el mundo
- Rusia interviene en la "primavera" checoeslovaca.
- Independencia de la Guinea Española, con el nombre de Guinea Ecuatorial
- Olimpiadas México 68. Los atletas afroamericanos Tommie Smith y John Carlos, medallas de oro y bronce en las Olimpiadas de México, hacen en el podio el saludo "black power" por los derechos civiles de los negros.
- Se inicia conferencia de París para poner fin a la guerra de Vietnam
- En Portugal, Salazar abandona el poder.
- Un ingenio norteamericano aluniza y el primer hombre da un paseo por la superficie de la Luna.
- Golda Meir, Primera Ministra de Israel.
- Se produce el abandono de Vietnam de las primeras tropas norteamericanas, mientras miles de ciudadanos en diversos puntos del país aumentan sus manifestaciones de protesta por la guerra de Vietnam.
- Gadaffi da un golpe de estado en Libia.
- Nixon es elegido Presidente de Estados Unidos.
- See proclama el gobierno provisional revolucionario en Vietnam del Sur
- El IRA comienza su acción terrorista en el Ulster
- En Francia dimite el general De Gaulle
Y es que, como decía Karl Marx, la historia se repite, primero como tragedia y luego como comedia. La sociedad fluye y el mundo está en constante cambio. Basta con volver la mirada a algunos hechos recientes como el repunte de los asesinatos racistas en Ferguson, en 2014, con la muerte de Michael Brown a manos de un policía y numerosas protestas y manifestaciones Misuri, que se han equiparado con casos como el de Trayvon Martin, en Florida, y que también evoca los disturbios raciales de los años 60 en Estados Unidos. A ello, hay que sumar las intervenciones militares en Libia y Siria, el recorte del Estado de Bienestar, el aumento del gasto militar, tanto en Europa como Estados Unidos, la creación de un mundo multipolar frente la dicotomía Estados Unidos-Unión Soviética, el resurgimiento de la Rusia de Putin y la creación de un bloque que rompe la hegemonía estadounidense o la aparición de los BRICS, el banco que integra a Brasil, Rusia, China, India y Sudáfrica.