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jueves, 19 de junio de 2025

TEMA 4: EL ARTE RUPESTRE POSTPALEOLÍTICO EN LA PENÍNSULA IBÉRICA

Introducción

Tras el larguísimo episodio del arte rupestre naturalista característico del Paleolítico Superior, en las serranías orientales primero y luego en todo el territorio peninsular aparecen en tiempos postpaleolíticos unas manifestaciones de arte rupestre de una gran originalidad.
 
El enlace o la relación entre el arte paleolítico y el postpaleolítico están por demostrar.
 
Las diferencias entre ambos son muy grandes y las semejanzas se limitan a algunas convecciones técnicas. El arte rupestre naturalista de la España oriental recibe el nombre de Levantino. Este arte presenta una problemática sobre su cronología de las etapas pictóricas que, desde siempre, se han situado en la Edad de los Metales.
 
Las antiguas denominaciones de arte levantino y arte esquemático, están todavía en uso, pero cada vez más se va admitiendo la denominación de arte postpaleolítico. En conjunto se trata de etapas evolutivas de un arte expresionista que va del naturalismo y de la estilización de lo "levantino" hasta la síntesis y abstracción de lo "esquemático". Sus diferentes etapas cubrirían un largo período de la Prehistoria peninsular que va desde un Epipaleolítico Final o un Neolítico muy antiguo hasta momentos muy avanzados de la Edad de los Metales.
 
Mientras que la facies levantina cubre toda la parte oriental de la Península, la esquemática está presente en la casi totalidad de la misma.

 
El arte lineal geométrico
 
El arte lineal geométrico fue definido a partir del conjunto de arte mueble de la Cueva de la Cocina, asociado a los momentos finales del Epipaleolítico geométrico, inmediatamente previos a la neolitización. Hasta ahora no se ha podido documentar si existen este tipo de representaciones sobre soportes fijos, es decir en las paredes de cuevas o abrigos, limitándose su presencia a plaquetas de distintos tipos. Las figuras antropomorfas y los motivos geométricos se presentan mediante trazos rectilíneos, en especial las retículas y zig-zags.


 
El arte macroesquemático
 
En un momento previo al Arte Levantino también encontramos el llamado arte macroesquemático que se caracteriza por sus grandes figuras humanas y los serpentiformes y meandriformes verticales. Este horizonte artístico es exclusivamente un arte rupestre ya que hasta el momento actual no se han hallado soportes muebles y por otra parte está circunscrito a las tierras alicantinas de la comarca de la Marina Alta. La característica fundamental de este horizonte artístico es el gran tamaño de las figuras de donde viene su denominación.

En diversos yacimientos de la zona se han encontrado cerámicas impresas con cardium edule, una técnica propia del primer Neolítico (cerámica cardial), que reproducen claramente aquellas figuras rupestres. Podemos situar este horizonte artístico en el V milenio aC.
 


Distribución geográfica del arte levantino
 
La facies levantina se extiende desde las provincias de Lleida y Huesca hasta la de Almería y penetra hacia el interior, hasta las serranías de Cuenta, Teruel y Albacete. Los abrigos puntudos se encuentran en zonas montañosas, aunque debió existir alguna forma paralela de arte (tal vez sobre soportes perecederos) en las regiones llanas.
 
En la zona septentrional hay hallazgos como el de Río Vero (Huesca) que incluyen representaciones paleolíticas, levantinas y esquemáticas. En la provincia de Lleida, destaca el abrigo de Cogul, interesante por la evolución cronológica de sus pinturas y grabados y por La existencia de inscripciones grabadas en escrituras ibérica y latina arcaica que demuestran que en el lugar se siguieron realizando ritos hasta el comienzo de la romanización.
 
En el Bajo Aragón son dignos de mención los abrigos de los núcleos de Alarcón, el abrigo de Val del Charco del Agua Amarga (Valdealgorfa), y los varios de la zona de SantoleaLadruñán (aquí el arquero de "El Torico" es una bella figura que viste zaragüelles, lleva una bolsa colgada en el costado y sostiene sobre el hombro un haz de flechas y un arco complejo de tres curvas. Si al personaje se le atribuye una altura de 1,65m, el arma debía alcanzar una longitud de casi dos metros. El arquero tiene a cada lado una figura de mujer. Combate entre grupos contendientes (Les Dogues)

el arquero de "El Torico"
 
En Castellón se ubican los dos grupos más importantes de la facies levantina: La Gasulla, con once abrigos, y la Valltorta, con gran número de cavidades pintadas. La Gasulla Presenta dinámicas escenas de cacerías de jabalíes, grupos de guerreros, una escena de ejecución, un arquero atacado por un gran toro, grandes bóvidos asaetados, un bailarín alrededor de un brujo disfrazado de toro, un sorprendente jinete con casco, etc.
 
Arte rupestre levantino en La Valltorta

 
En Valencia hay que mencionar el covacho de la Cueva de la Araña (Bicorp), en el que, junto a las consabidas escenas de caza, se pintó una figura humana encaramada a unas cuerdas que, con una bolsa o recipiente en la mano, recoge miel de una colmena silvestre (un agujero en la roca), mientras las abejas revolotean a su alrededor.

Las pinturas de la Cueva de la Araña muestran una evidente preferencia por la línea como recurso expresivo. Así, los perfiles son precisos y expresivos, definiendo figuras humanas y animales mediante contornos nítidos. Contrariamente al arte paleolítico franco-cantábrico, en estas escenas el color cumple una función secundaria.

El volumen no se busca mediante la modulación del color. En cambio, las figuras son planas y sin sombreado, aunque el uso del perfil transmite agilidad y dinamismo. Generalmente, no se pretende un modelado tridimensional.

La perspectiva es conceptual y jerárquica. Las figuras se disponen en relación a la acción, no a un punto de fuga. A pesar de ello, hay cierta intención narrativa en la disposición secuencial de las escenas.

El uso del color se reduce principalmente al rojo y al negro, ambos aplicados en plano. El primero suele proceder de óxidos de hierro, mientras que el segundo puede derivarse de manganeso o carbón vegetal. Su valor simbólico no está claro, aunque ciertamente refuerzan la legibilidad de las escenas.

La luz no se representa de forma naturalista. Aún así, el contraste entre figuras y fondo logra resaltar la acción. Esto se logra gracias al uso de colores intensos sobre la piedra clara del abrigo.

En cuanto a la composición, esta es abierta y adaptada al soporte rocoso. No existe un esquema geométrico rígido. Frecuentemente las escenas se expanden en horizontal o en vertical según lo permita la superficie.

El movimiento es uno de los rasgos más sobresalientes. Los cuerpos humanos se presentan en acción, con miembros extendidos, gestos enfáticos y posturas tensas. Como ejemplo, la figura que se descuelga en busca de miel transmite vértigo, riesgo y acción.

Finalmente, la expresividad es alta. Aunque las figuras no tienen rasgos faciales definidos, sus posturas indican intención y sentimiento. A pesar de su esquematismo, evocan dramatismo y tensión narrativa.
 el covacho de la Cueva de la Araña (Bicorp)
 
En la provincia de Albacete, en Alpera, en la llamada Cueva de la Vieja el conjunto está centrado por un hombre de buen tamaño coronado por un enorme penacho de plumas. A su alrededor se desarrollan una serie de escenas y figuras sueltas, entre las que llaman la atención unos toros que fueron repintados como ciervos, una cacería con el auxilio de perros,y dos mujeres al parecer en amable coloquio.

La mayoría de sus dibujos pertenecen a figuras humanas y de animales, pero también son comunes motivos abstractos y geométricos, lo que confiere al conjunto un valor único.

Una de las figuras más importantes del abrigo es la que ha sido llamada ‘el chamán’. Dicha representación, de tamaño más grande que las demás figuras humanas, lleva un tocado de plumas, algo que podría identificarse como unas ramas en la mano derecha y un gran falo. La escena muestra que dicho chamán dirige ‘mágicamente’ la caza de ciervos, toros y cabras por parte de los arqueros.


Cueva de la Vieja
 
En la interpretación del significado de las imágenes de la facies levantina, aunque no se puede descartar por completo un factor mágico-religioso (tan evidente en el arte paleolítico),parece claro que se está ante unas representaciones de amplio sentido conmemorativo, acaso con el carácter de una especie de exvotos. Las pinturas nos informan sobre una sociedad de cazadores, cuya vida ilustran con gran riqueza, y en la que sólo se rastrean escasos rasgos"neolíticos".


La facies levantina
 
El arte rupestre de la España oriental fue identificado por primera vez en 1903 en el barranco de Calapatá (Teruel). En la actualidad se acerca a doscientos el número de lugares con pinturas de este tipo.
 
Las pinturas de la facies levantina se hallan siempre en covachos y abrigos rocosos muy abiertos, siendo las figuras visibles a la luz del día, es decir, no se trata de un arte troglodítico como lo es generalmente el del Paleolítico Superior. Para realizarlas se utilizaron pigmentos minerales (rojo, negro y blanco) en diferentes tonalidades, y un excipiente orgánico desconocido (tal vez grasa animal, clara de huevo u orina). Su aplicación se hizo con finos pinceles, seguramente fabricados con plumas de ave o pelos de animales. La técnica empleada es casi siempre la tinta plana (figura completamente cubierta de color) y, con menor frecuencia, la línea de contorno de la silueta y diversos tipos de trazos en el interior.
 
Por lo común, las figuras son de pequeño tamaño (10cm de altura media las humanas),aunque también hay de animales que pueden llegar a 60-70cm. La característica fundamentales que estas imágenes forman escenas o composiciones.
 
Las representaciones zoomorfas levantinas corresponden, generalmente, a toros,ciervos y caprinos. Es de rigor la lateralidad de las representaciones animales. Más tarde, por un progresivo ahorro de los detalles, de la estilización y el semi naturalismo se pasa al esquematismo.
 
Los hombres van armados con arcos y flechas, llevan gorros o penachos de plumas y otros adornos; visten unos calzones parecidos a los que en la huerta valenciana son llamados zaragüelles, y que les servían para protegerse de la vegetación espinosa de las montañas en las que practicaban sus cacerías. Las escenas son principalmente cinegéticas, aunque las hay que reflejan actividades sociales tan extremas como danzas, ejecuciones e incluso combates entre dos grupos de contendientes como en Les Dogues.


La facies esquemática
 
En la periferia o superpuestos a los frescos naturalistas de ciertos lugares de las regiones orientales de la Península se encuentran figuras de claro carácter esquemático o abstracto más modernas. Constituyen la manifestación de otra fase artística, ya de la plena Edad de los Metales, que se extiende por casi la totalidad del territorio peninsular, en abrigos abiertos y, en ocasiones casi a la intemperie. Los núcleos más densos se hallan en las provincias de Almería y Cádiz, en toda Sierra Morena, en Extremadura y en algunas zonas de  la Meseta, como Soria y Salamanca. Muchos contienen representaciones zoomorfas y
antropomorfas que en ocasiones, por su grado de abstracción, parecen signos de una escritura
arcaica.

La temática de la facies esquemática está derivada, en buena parte, de la correspondiente a la facies levantina, pero tendiendo a la simplificación. El resto de las figuras (símbolos solares y estelares, ídolos, símbolos del agua, etc.) parecen corresponder a la implantación de una nueva mentalidad religiosa.

Además de su dinámica evolutiva propia, parece que esta facies esquemática se extendió desde el sureste de la Península al resto de la misma. La temática principal de la facies esquemática sigue siendo la cinegética, aunque hay un claro contraste en el consumo de animales salvajes y de animales domésticos (mucho mayor éste último).
 
Muchas de las imágenes debieron tener al mismo tiempo, un carácter votivo.

Uno de los abrigos donde mejor se puede observar la transición o "frontera", pero también la coexistencia entre la facies levantina y esquemática es el abrigo de La Hoz de Vicente (Cuenca). Entre los conjuntos extremeños destacan los de Los Buitres (Badajoz), con representaciones de carros.

Lo más antiguo serían las figuras de cérvidos y caprinos de estilo subnaturalista; pronto se pasaría a un estilo subesquemático, que incluye figuras de équidos y de bóvidos; le seguiría una fase completamente esquemática, con diversificación de los antropomorfos y diversos signos.
 
Todo ello correspondería a un Neolítico tardío. Durante el neolítico se incorporarían los símbolos de origen oriental. En la plena Edad del Bronce se produjo la época clásica del arte esquemático. La decadencia llegaría con el Bronce final e incluso tendría perduraciones posteriores.

 


La facies de los petroglifos gallegos
 
Otra provincia de arte rupestre postpaleolítico, conexa con la facies esquemática, es la de los grabados, insculturas o petroglifos de Galicia y del norte de Portugal. El número de lugares con petroglifos es de unos 450 (320 en España y 130 en Portugal)

Sobre las rocas al aire libre de aquellas regiones se encuentran millares de figuras,algunas seminaturalistas y otras claramente esquemáticas y abstractas. La técnica más comunes la del piqueteado. No hay escenas propiamente dichas. Impera el simbolismo que indudablemente encierra un significado religioso, lo que implica la relación de los grabados con algún tipo de ritual. En el área galaica hay muchos zoomorfos, escasos antropomorfos y entre los signos destacan en especial la espiral y el laberinto.
 
Faltan argumentos para establecer una secuencia cronológica absoluta, pero abundan los elementos, por ejemplo, las representaciones de puñales, que permiten establecer que la época de mayor desarrollo fue la Edad del Bronce. En conjunto se puede decir que los petroglifos se realizaron entre el Eneolítico y un momento avanzado de la Edad del Hierro. El momento final estaría marcado por la proliferación de los signos en forma de herradura con un punto o línea en su interior.


Perduración y otros problemas
 
Tras la facies esquemático-abstracta propia de la Edad del Bronce, el arte rupestre postpaleolítico de la Península tuvo largas perduraciones en el tiempo en lo que podría llamarse "zonas residuales". El enlace pudo existir incluso con ciertas perduraciones rupestres altomedievales, votivas o no votivas, por ejemplo una buena parte de los grabados martilleados de Domingo García (Segovia), pasando por las de época ibérica (grabados de Pozondón - Teruel) y romana (grafitos de Cogul - Lérida)

viernes, 8 de marzo de 2024

LA SOCIEDAD EN LA BAJA EDAD MEDIA

A partir de mediados del siglo XIV y durante el XV entramos en una etapa de crisis en todos los aspectos: demográfica, económica, social, feudal y religiosa; Desde el punto de vista económico la producción no alimenta a una población que crece, y las malas cosechas acaban agravando aún más la situación. El hambre y las malnutriciones son el caldo de cultivo ideal para la propagación de terribles enfermedades como la Peste Negra o bubónica que acabó con un tercio de la población europea. En el plano social la crisis económica genera tensiones tanto en el campo como en la ciudad, serán frecuentes los levantamientos de los campesinos contra sus señores o de los artesanos contra el patriciado urbano. En lo político se complica más la situación ya que los reyes quieren recuperar, basándose en el derecho romano, todo el poder perdido con el feudalismo, esto enfrenta a las monarquías europeas en duras luchas contra la nobleza que se resiste a dejar escapar sus prerrogativas.


Las instituciones representativas y políticas

La monarquía

Durante el siglo XIII se produce en Europa un reforzamiento del poder real frente a los grandes poderes anteriores del Imperio, Papado y nobleza que pretendía que el rey fuera únicamente un primus interpares. En los siglos XIV y XV este poder real se afianza mientras el de la iglesia o la nobleza está cada vez más en decadencia, centrando su atención en campos distintos al agrario.

En Francia, tras la victoria de Bouvines (1214), el prestigio de la realeza aumentó y fue aprovechado por los soberanos Capeto para incidir en el proceso de centralización del reino. Caballeros y nobles de segunda categoría pasan a ocupar puestos importantes de la administración en detrimento de la nobleza de primer rango. Este modo de proceder será la tónica general que encontraremos en toda las monarquías europeas a lo largo del siglo XV.

En Inglaterra en todo el país impera una sola ley y una sola justicia y, desde el siglo XIII, el monarca se apoya en cuatro grandes organismos: 

  • Consejo real,
  • Hacienda (Éxchequer), 
  • Justicia (common bench) 
  • y Cancillería (Chánceller).

 En Alemania, los soberanos intentan controlar las elecciones reales y vincular la corona a sus familias, limitando al máximo la participación y el control del número de posibles electores. a mediados del siglo XIV, el emperador Carlos IV de Luxemburgo dio un paso más en esta dirección al promulgar su famosa Bula de Oro (1356).

El principal objetivo de la monarquía será debilitar al máximo, primero las estructuras feudales, y, después, las municipales, controlando la elección de su cargos y situando a los representantes reales en cada ciudad, desembocando en un autoritarismo. 

Para llevar adelante su política, los monarcas encontraron un gran apoyo en el Derecho Romano y en las Universidades.Así, los legistas, a través de sus Tratados, exaltaron la figura soberana del monarca, emanando de él todos los poderes y su voluntad tiene fuerza de ley.

La concentración de poderes en el rey requiere dinero. Se debe aumentar el número de funcionarios y representantes reales, organizar un servicio de representación en las cortes de otros soberanos (nacen las Embajadas estables) y, sobre todo, contar con un ejército profesional y permanente.

Los principales representantes son.

  • En Francia Carlos VII y Luis XI; 
  • en Inglaterra, Enrique VII tudor 
  • y en España, Alfonso X de Castilla y Pedro IV de Aragón, aunque los genuinos representantes españoles serán los Reyes Católicos.

Los Parlamentos

El fortalecimiento del poder monárquico va en paralelo a la afirmación del poder ciudadano y de sus clases dirigentes (burgueses) que quieren tomar parte activa y reconocida en la política del reino.

Durante la Alta Edad Media, los monarcas tomaban consejo y opinión de gente de su entorno que formaban el llamado Pallatium, Cura Regia o Aula Regia, que se reunía de forma ordinaria. Si se trataba de untos de gran relevancia, el monarca convocaba al resto de nobles y altos eclesiásticos del reino (obispos y abades) a una Curia o Asamblea Extraordinaria o Plena, a la que todos tenían la obligación de acudir por el deber de Consilium, debido al monarca.

A partir del siglo XII, cuando los monarcas necesitaban recursos financieros (pago de funcionarios, de tropas, etc) debían recurrir a la imposición de tasas especiales y al cobro de tributos extraordinarios que necesitaban la aprobación previa de los representantes de la sociedad, hasta ese momento sólo la nobleza y el alto clero. Sin embargo, cada vez más adquiría un peso mayor la burguesía de las ciudades que, gracias a la actividad comercial, fue acumulando importantes riquezas al tiempo que reclamaba su activa participación en los asuntos del reino. Es lo que se llama Tercer Estado o Tercer estamento.

El reino de León, según las fuentes, había sido el primero en celebrar una asamblea o curia con la participación de ciudadanos. Concretamente sería la Curia celebrada en León por Alfonso IX en 1188. Fueron los monarcas los primeros interesados en contar con una representación de las principales ciudades del reino con la participación ciudadana en las asambleas, principalmente para asuntos de recaudación de impuestos. Este tipo de asambleas, surgieron casi contemporáneamente en toda Europa, ya que respondían a las mismas circunstancias: afirmación del poder real, con la consiguiente necesidad de financiación para llevar a cabo su política; poder económico de las ciudades y su deseos de participar en la dirección del reino. etc.

Las ciudades que fueron adquiriendo cada vez más fuerza, presentaron una serie de peticiones a las que los monarcas debían acceder a cambio de su voto favorable. La aparición de territorios inmunes (Situación jurídica que se crea en un espacio cuando el rey otorga a su titular facultades de derecho público sobre dicho territorio y sus habitantes) fueron claves 

Los delegados de las ciudades que acudían a estas asambleas no representaban los intereses de todo el pueblo sino los de una determinada clase social que constituía la oligarquía ciudadana. La importancia de estas asambleas fue diferente según el reino la época. Así, mientras en Inglaterra el parlamento vio crecer, constantemente, su poder frente a la monarquía, al controlar directamente la votación de nuevos impuestos y tasas, en Francia y Aragón, los monarcas consiguieron imponer pronto su voluntad a las asambleas. en líneas generales, a partir de l a segunda mitad del siglo XV, todos los parlamentos perdieron fuerza y acabaron doblegándose  a los deseos de los monarcas.

La Administración Central y local

La Administración que podemos llamar "central" deriva en todos los reinos, en mayor o menor medida, de la época feudal que estaba integrada por la Cancillería y el Consejo real. Lo público y lo privado comienza a diferenciarse.

Ahora, las grandes áreas de la administración con 

  • la Hacienda
  • La Justicia
  • la Cancillería 
  • y el Consejo Real. 

La Hacienda recibe diversos nombres según los reinos. Así, en Inglaterra se llama Éxchequer; en Francia, Cámara de Cuentas, y en otros reinos, simplemente, Tesoro. otro tanto sucede con la justicia. el Consejo real seguía siendo un órgano político de asesoramiento del monarca, pero sus miembros acabarán por serles impuestos al rey.

El personal administrativo o funcionarios iba creciendo progresivamente. eran personas cada vez más cualificadas, y que, en gran parte, provenían de las Universidades. En ocasiones se les conocía como clérigos. Aparece así, especialmente en las ciudades, una nueva clase social, la de los administradores o letrados, que, junto  a la aristocracia comercial, controlará el gobierno. No tenían un sueldo (gaje) muy alto por lo que se les permitió participar de las multas y tasas cobradas y se consintieron pagos en especie (regalos) que recibían de los administrados.

Los modelos de administración local más representativos eran el modelo francés, que hereda de la época feudal los bailes y senescales, a los que convierte en administradores fijos, asistidos por recaudadores y funcionarios judiciales. Los recaudadores se encargaban de cobrar los impuestos. todos estos funcionarios recibían su paga del estado, por lo que se trata de una administración costosa, pero, obedecían mejor las órdenes recibidas. 

Por contra, en Inglaterra, los sheriffs, cuya misión era garantizar el orden público en los diversos condados en los que se divide el reino, y los escheators, que administran los bienes reales del condado, no recibían ningún salario. al existir numerosos territorios inmunes estos funcionario veían limitadas sus atribuciones.

La diplomacia

La diplomacia era entendida como la continuación de la guerra por medios pacíficos, teniendo en cuenta que la guerra es el instrumento idóneo para alcanzar un fin: para tratar cualquier asunto de importancia con sus vecinos, los monarcas enviaban a sus representantes, conocidos como legatus, nuntius, procurator, ambasciator, etc. 

  • El nuntius simplemente transmitía un mensaje,
  • El procurator ambasciator ´tenía poderes para negociar y proponer acuerdos. 
  • el Papa enviaba como representantes suyos a legados y nuncios, siendo los primeros de mayor rango y autoridad tratándose generalmente de un cardenal.

Al principio los embajadores se envían ad hoc, es decir, para un tema o circunstancia concreta y, cuando la misión se cumplía, cesaba la embajada. Este era el caso dela coronación de papas, reyes o emperadores; matrimonios reales; firmas de paces, etc. Las respectivas naciones enviaban séquitos de hasta doscientas personas que rivalizaban, con su ostentación, en mostrar la potencia de sus respectivas naciones. con el tiempo, se establecieron las embajadas permanentes al frente de las cuales se situaba un clérigo de alto rango o un noble, acompañados siempre de personas expertas en derecho, capaces de entender y redactar acuerdos y tratados. el origen de este tipo de embajadas, tal vez, habría que buscarlo en los cónsules que tenía la república de Venecia en numerosas ciudades para velar por los intereses comerciales de sus súbditos. las primeras embajadas permanentes se establecieron tras la Paz de Lodi (1454) y fueron los Reyes Católicos los primeros en crearlas ante la Santa Sede, el imperio de Inglaterra y viceversa. 

Las transformaciones sociales

A lo largo del siglo XV se fraguó una nueva imagen de la sociedad que entraría en la época moderna con el nombre de órdenes o estados, por la que el clero, la nobleza y el tercer estado, estaban claramente definidos por su estatuto jurídico, sus privilegios y sus obligaciones. dentro de cada uno de estos estados existían gradaciones: se trataba de una división basada fundamentalmente en la diferencia jurídica de sus miembros.

  • La aristocracia o nobleza
A pesar de la tendencia de la centralización del poder monárquico, durante el siglo XIII, algunos monarcas todavía procedieron a la división de sus reinos con la política de apanages, creando grandes principados o estados nobiliarios que crearían problemas de sucesión. Ante la incapacidad de arrebatar el poder a estos estados nobiliarios, los reyes siguieron una política de atracción y si lograron que las sentencias dictadas por los nobles en su dominios pudieran ser apeladas ante el tribunal del rey.

A partir del 1300, el feudalismo entró en decadencia aunque todavía conservaría importancia financiera como fuente d e rentas y prestigio social. fue la importancia militar la que perdió relevancia debido a la creación de los ejércitos profesionales permanentes. Los señores preferían el cobro de una tasa por parte de los súbditos que de un servicio militar. este es el caso de Ricardo II de Inglaterra, que dejó de convocar a su súbditos para acudir a la guerra a partir de 1385.

En Inglaterra hasta el siglo XIII unos 3000 terratenientes tenían la condición de nobles. a partir del siglo XIV solo unas 50 familias por su fortuna, favor real o poder, tenían acceso a la Cámara Alta o de los Lores. El resto de nobles (gentry) eran convocados en la cámara Baja, sin privilegios jurídicos. en Francia, los señores con feudo, de rango social alto o con exenciones, fueron calificados como nobles. En el Imperio, los condes (herren) y los grandes propietarios de tierras libres pertenecían al estatuto nobiliario. En el caso de España, durante los siglos XIV y XV se fue configurando una nobleza de sangre, en función de su condición jurídica, riqueza y género de vida. los monarcas de los siglos XIV y XV solo quisieron controlar la nobleza y orientarla hacia su propio beneficio para evitar peligros al reino.

El peso político de la aristocracia europea

El noble de la Baja Edad Media vive retirado en su castillo-palacio, alejado de las ciudades, a las que acuden una nobleza secundaria solicitando cargos renumerados. Los grandes señores empiezan a rodearse de una serie de personas mediante contratos de servicios (clientelas) sin prestar homenaje ni poseer feudos y que anda tenían que ver con el feudalismo.  Los grandes señores rivalizaban entre ellos y su poder se manifestaba por el número y vestimenta de sus servidores.  Esto estaba controlado por las leyes suntuarias. entre estos grande señores estaban los Berry, Orlenas, Borgoña, Najou, Borbón; condes de Armagnac y Foix, o en España los duque de Alba, Medinaceli, Benavente, condes de Haro, etc. Estaban unidos entre ellos por vínculos matrimoniales.

A finales de la Edad Media, la nobleza continúa siendo la dueña de la tierra y seguían beneficiándose de altas rentas que obtenían de sus tierras  del desempeño de altos cargos en la administración. La nobleza siempre aprovechaba en situaciones de debilidad política del rey como es el caso de Juan II de Castilla y su hijo Enrique IV en España, la Guerra de los Cien Años, la unión de Kálmar o la unión de Polonia y Lituania en 1385 a favor de la nobleza polaca, etc.

La misión de las órdenes de caballería dentro del nuevo ideal de nobleza

Entre el tránsito entre vasallo (época feudal) y súbdito (época moderna) encontramos a las órdenes de caballería, creadas por los monarcas para mantener y encuadrar en torno a ellos la nobleza de su reinos. Estas Órdenes, inculcan en la nobleza, no sólo las obligaciones de carácter militar propias del caballero, sino también los ideales de carácter ético y religioso con el fin de proteger al débil y castigar la injusticia. existía un ritual específico de nombramiento para las Órdenes de Caballería, que recuerda a la ceremonia del vasallaje, en la que se arma al caballero. 

La primera orden de caballería fue creada 

  • en 1330 por Alfonso XI de Castilla, la Orden de la Banda;
  • en 1348 Eduardo III de Inglaterra creó la Orden de San Jorge o de la Jertera,
  • Juan II el Bueno creó en 1352 la Orden de La Estrella para reagrupar y animar a los caballeros franceses tras la derrota de Crecy,
  •  y Felipe el Bueno creó en 1429 en Borgoña la Orden del Toisón de Oro. 

  • El clero

Se trata del estamento más definido, pero más complejo dentro de la nueva estructura bajomedieval que los monarcas estaban creando, que no casaba del todo bien en el proyecto de unidad nacional. 

Las cuestiones más conflictivas en las relaciones entre los reyes y el Papado

Las cuestiones fundamentales que condicionaban las relaciones entre monarcas y el papado eran el nombramiento de clérigos extranjeros para cubrir los cargos eclesiásticos de sus respectivos reinos, y la salida de dinero hacia Roma o Aviñón. Los concordatos intentaron poner solución a esas cuestiones.

Dentro del clero encontramos un alto clero que ocupa puestos de representación en obispados, catedrales, abadías y universidades. El resto del clero se dividía en regular y secular y, dentro de este último, se diferencia el que ejerce en las ciudades o en las iglesias rurales. aunque en las catedrales había que mantener un maestro de latín, el clero secular, por lo general, adolecía de una gran falta de formación.

El clero regular

En muchas ocasiones, las parroquias se dejaban  en manos de vicarios por ausencia de los sacerdotes a los que se pagaba una renta y se redactaban opúsculos pastorales y de moral, así como numerosos manuela de confesores para solucionar esta ausencia.

El párroco rural vía aislado en su parroquia y, en contadas ocasiones, como el resto de los campesinos, acudía  al ciudad. representaba a su feligreses y, en general, era una persona respetada por todos y la comunidad giraba en torno a la parroquia. todas las actividades y celebraciones se realizaban en los claustros de la iglesia o en sus inmediaciones. El clero rural era respetado y temido, considerándose la religión un código de conducta más que una doctrina. por otro lado, el clero fue también objeto de burla y crítica por parte de numerosos escritores como Chaucer, Arcipreste de Hita o Villón.

En las ciudades, el crecimiento demográfico hizo aumentar el número de parroquias. El clero ciudadano se caracterizó por la constante rivalidad entre el clero secular y el regular por atraerse feligreses y gozar de su donativos y limosnas, ya que el clero solía vivir de donativos y limosnas. No practicaba ningún tipo de trabajo manual, para procurarse el sustento, al ser considerado servil (inhonesta mercimonia)

  • El Tercer Estado
La sociedad urbana

  • El patriciado urbano
Según los países, el patriciado estaba formado por descendientes de nobles, ministeriales o milites de un antiguo señor (países mediterráneos) o por gente de negocios (Inglaterra, Norte de Francia, Países Bajos...) Su división tenía muchas variantes, pero si tenían características comunes como su gran poder político y económico. encontramos distintas denominaciones: potentes, cives, aldermen, magantes, meliores, etc. pretendían imitar el modo de vida de la aristocracia y alcanzar sus privilegios. Solían acaparar los cargos públicos y los nombramientos a magistrados, transmitiendo sus funciones a sus herederos. Integraban un círculo cerrado, en el que raramente se admitían nuevos socios, a no ser en las ciudades de nueva creación.

En España e Italia, estos caballeros ocupaban todos los cargos ciudadanos poseían la tierra y, aunque no eran comerciantes, nutrían el comercio. En las ciudades del norte de Europa, los meliores eran descendientes de antiguos comerciantes y se dedicaban a todo tipo de negocios y finanzas. monopolizaban el comercio y el proceso industrial y artesanal, haciendo de intermediarios en la provisión de lana o controlando directamente la producción de paño y fijando sus precios: formaban potentes asociaciones o "guildas" para impedir la competencia.

Este patriciado tenía en sus manos el poder político y económico de las ciudades, al controlar los municipios y legislar e su propio provecho. Fijaban el precio de las cosas y los suelos de los trabajadores y de las materias primas, todo esto provocó conflictos con el resto de los ciudadanos que estallaron en varias ocasiones de forma violenta.

  • El pueblo o "común"
Durante la edad Media, este término englobaba desde jornaleros de la construcción y obreros de la gran industria textil hasta mendigos, artesanos o comerciantes capaces de comprar tierras y disponer de rentas. su característica en común era que ninguno de ellos tenía ningún tipo de control o influencia en el poder municipal. así, la denominación de "pueblo" englobaba a todo individuo, que no es marginado social, pero que tampoco forma parte de la élite clerical o laica que controla, bien el poder o las riquezas o ambas cosas a la vez. el pueblo, con el aumento de la crisis de los siglos XIV y XV, entró en conflicto directo con la clase dirigente, al verse excluido del poder y siendo utilizado al antojo de los dirigentes.


La sociedad rural

El progresivo aumento demográfico que se produjo hasta los inicios del siglo XIV, condujo al desarrollo de las ciudades, a la creación de nuevos pueblos y villas, y a la puesta en explotación de nuevas tierras. En el campo se produjo un fuerte excedente de mano de obra, un aumento de la producción, una bajada de salarios y aumento generalizado del precio de la tierra. en los señoríos se produce una sustitución generalizada de las prestaciones personales (ad opus) por otras a censo (ad censum) en metálico. al parcelar gran parte de la reserva y poner en explotación las zonas hasta entonces improductivas, se aseguraban ingresos. Esta situación benefició a los grandes terratenientes nobiliarios. 

La situación cambió radicalmente durante los siglos XIV y XV, especialmente a raíz de la Peste Negra de 1348-1349 y por el cambio climático que se experimentó durante el siglo XIV, que produjo largos periodos de lluvias y fríos intensos, reflejado en el abandono de Groenlandia, disminución de las zonas de cultivo de cereal en Islandia y Noruega o el abandono del cultivo de la vida en Inglaterra y parte de Alemania. Desde comienzos del siglo XIV (1315-1316) empiezan penalidades y hambrunas, por lo que el aprovisionamiento y acopio de cereales se convirtió en uno de los principales problemas. A mediados del siglo XIV la situación se agravó con la Peste Negra, con efectos devastadores en amplias zonas de Europa, principalmente rurales. la alta mortalidad en el campo provocó el abandono  de tierras, que, a su vez, conllevó una drástica caída de los arrendamientos y de los ingresos de su propietarios. La falta de mano de obra hizo que se elevaran los salarios de los jornaleros teniéndose que dictar ordenanzas para limitarlos. La disminución de población hizo que hubiera un exceso de producción de cereal bajando el precio de este. muchos grandes propietarios dedicaron sus campos a la ganadería, especialmente España e Inglaterra.

En el campo sólo subsistieron las explotaciones rentables pertenecientes a grandes propietarios. los campesinos adquieren fuerza y adoptan una actitud combativa cuando, de nuevo, se intente su vuelta a una situación de dependencia, lo que provocará una inestabilidad social en el campo.

La crisis social

Los levantamientos populares y sus causas 

Siempre han existido tensiones y revueltas. las producidas en la Alta Edad Media no se conocen bien por no ser recogidas por las fuentes por la mentalidad más restringida de la época. probablemente las necesidades materiales las cubrieran con la solidaridad familiar, al tiempo que el señor garantizaba seguridad, y el sacerdote le feliz paso a la otra vida. La situación cambió cuando, a  partir del siglo XI, el horizonte se  amplía al aparecer el mundo urbano, sus gentes y su modo de vida y de pensar y, con él, debido al desarrollo demográfico, los grupos marginados, campesinos sin tierra, parados estacionales, artesanos, vagabundos, etc. En este clima surgieron los movimientos de protesta que pretendían cambiar las costumbres (ej: la pataria milanesa). Generalmente estas revueltas no tenían gran trascendencia al quedarse en el ámbito local y el señor o el obispo se bastaban para reprimirlas y anularlas.

Las tensiones sociales que se produjeron a finales de la edad Media se trataron de revueltas, más que rebeliones o revoluciones, con la intención de reaccionar ante una determinada situación adversa como protestas a determinadas tasas o impuestos, acceso a  magistraturas, etc. generalmente no había sincronía entre las revueltas urbanas y campesinas salvo la de Londres de 1381. Generalmente los dirigentes se caracterizaban por la facilidad de palabra, influencias sobre las masas, magnetismo hacía su persona, esmerada educación, etc. los hubo de origen humilde, burgués, nobiliario, rural, etc. Durante el siglo XIV desaparecen la servidumbre en gran parte de Europa. con el pago de dinero, van desapareciendo los trabajos serviles, solo perviviendo en los señoríos eclesiásticos y tierras monásticas. por este motivo, las escasas revueltas campesinas anteriores a 1300, se dan en este tipo de señoríos, como la producida en Orly en 1250. En época de mayor abundancia, es el estado el que proporciona una cierta seguridad al campesino, intentando liberarse de la supuesta protección del señor.

La violencia campesina estalla, cuando la situación se vuelve insoportable: se trata de revueltas cortas pero muy violentas. Las revueltas ciudadanas tuvieron motivaciones diferentes como como el acceso al control de la ciudad de determinados grupos excluidos de los órganos de decisión, ocupados por una serie de familias que no querían compartir los privilegios. participar en los órganos de gobierno era muy importante, ya que desde allí se controlaba el cobro de impuestos; se dictaban las ordenanzas municipales y gremiales; se controlan y fijan los precios de los productos; se reclutan tropas y se conducen a la guerra; se ejerce un dominio sobre los pueblos de alrededor, etc. La pueblo, en general, le interesaba que hubiera una monarquía fuerte, que controlara a los dirigentes municipales, a fin de que no se excedieran en sus competencias y no explotaran a los más humildes.

Las tensiones sociales en el campo

Las revueltas flamencas (1324-1328)

Primera de las grandes revueltas del siglo XIV, estalló tras una época de escasez y malas cosechas que venía acusándose desde 1315 y que se hizo más intensa en 1324. El detonante fue un impuesto extraordinario que impuso el conde de Flandes, Luis I. estos impuestos los pagaban únicamente los campesinos y burgueses, estando exentas de ellos las clases nobiliarias y la Iglesia. Esta revuelta, llamada de los Karls, se extendió por las ciudades, especialmente Brujas e Yprés. Algunos grandes arrendatarios y miembros de la pequeña nobleza estaban descontentos con la tutela de Francia sobre Flandes, lo cual dificultaba el comercio lanero con Inglaterra. organizaron una administración paralela y se reclutó un ejército de campesinos, que produjo robos, incendios y asesinatos, por ambas partes. el conde de Flandes alarmó al rey Felipe VI que acabó con la revuelta en Cássel en 1328.

 revueltas flamencas

La Jacquerie

El nombre de la Jacquerie  proviene de la errónea atribución de la dirección de la revuelta Jacques Bonhomme, cuando en realidad estuvo bajo la dirección de Guillermo Cale. la revuelta duró apenas dos semanas pero fue tan grande que el nom5bre, Jaques, pasó a significar "campesino rebelde" en francés.

Ciertas regiones cerealistas sufrían la caída de los precios de este producto, por un lado, debido a la Peste Negra y, por otro, por los saqueos constantes de las tropas anglo-navarras. a todo esto, se añadió el desprestigio de la monarquía y la caballería, que no habían dejado de cosechar derrotas (Courtari, Crécy, Poitiers) y ahora, con el rey Juan II y gran parte de la nobleza prisioneros de los ingleses, se imponía un impuesto especial para pagar su rescate.

La revuelta estalló el 28 de mayo de 1358, en varios lugares a la vez, lo que ponía de manifiesto su buena coordinación por parte de su dirigentes. las protestas fueron dirigidas contra los nobles, no contra el clero. Se produjeron numerosos robos, incendios y destrucciones de castillos y casas fuertes, permitidos inicialmente por los prebostes reales. Guillermo de Cale fue invitado a parlamentar por Carlos el Malo (rey de Navarra), el cual, una vez en su poder, mandó asesinarlo. El 10 de julio, la nobleza masacró a los campesinos en Mello, asesinando a cuantos, produciéndose en dos meses una brutal represión contra los campesinos y los pueblos que los habían apoyado. Carlos el Delfín hizo que se otorgara una carta de perdón para todos los implicados, nobles y campesinos, con la intención de llevar la paz a sus Estados y reunir las fuerzas necesarias para continuar la lucha contra los ingleses.

A raíz de estos sucesos nació en la región de París el bandolerismo aprovechando la flat de autoridad y las luchas entre los Armgnac y los Borgoña para sembrar el terror en la zona hasta mediados del siglo XV.

La Grande Jacqueire (1358)

Las revueltas inglesas

La depresión económica provocó revueltas campesinas en Inglaterra, afectando también a miembros de la gentry o baja nobleza rural que habitaba en el campo. su finalidad era la lucha contra la recaudación de tasas extraordinarias, en este caso para hacer frente a los franceses, que habían ido recuperando el terreno perdido hasta 1360 y contra los consejeros de Ricardo II o, más concretamente contra su tutor y tío, Juan de Gante.

En 1377, el parlamento decidió cobrar un impuesto especial, el poll-tax, a todos los mayores de quince años. En 1381, la elevación del impuesto desencadenó la revuelta en Essex y Kent, extendiéndose por Rochester, Canterbury y Londres, donde, el 13 de mayo de 1381, fue incendiado el palacio de Juan de Gante y fueron asesinados el arzobispo, varios nobles, ricos burgueses y algunos extranjeros. Al día siguiente, el rey prometió abolir el cobro de la tasa y el "estatuto del trabajo", que su padre Eduardo III había promulgado en 1355, que impedía la subida de sueldos de los artesanos. dos días después, Wat Tyler, cabecilla de la revuelta, fue invitado a parlamentar, siendo asesinado en presencia del rey Ricardo II.

Al igual que había sucedido en la Jacquerie, el ejército inició la represión que duraría 4 meses tras la ejecución de John Ball. Tras estos sucesos, el rey revocó todas las concesiones que había otorgado y, en noviembre, dictó un perdón general. El paralelismo entre esta revuelta y la Jacquerie es grande: lucha contra tasas extraordinarias; protestas, no contra el rey, cuya figura no se discute, sino contra sus asesores; unión de campesinos, baja nobleza y habitantes de la ciudad; reacción brutal de la clase nobiliaria, etc.

Ricardo II y la Revuelta de los campesinos

Las revueltas urbanas

Los ciompi de Florencia

Recibían el nombre ciompi aquellos asalariados que se encargaban de cardar la lana y ocupaban uno de los estratos más bajos de la sociedad florentina. No tenían ningún representante en el Consejo Comunal y, por tanto, ninguna voz. No estaban asociados y carecían de protección y representación por parte de la Artes. Habías siete Artes Mayores. la más importante se llamaba de Calimala y agrupaba a los laneros; las otras eran de los sederos, cambistas, etc. Entre las cinco Artes Medianas estaba la de los carniceros, ropavejeros, etc, Finalmente había nueve Artes Menores que agrupaban a panaderos, vinateros, curtidores, queseros, etc.

Las razones de la revuelta de los ciompi fueron : los bajos salarios; la devaluación de la moneda tras las campañas del papa Gregorio XI, que había lanzado un interdicto sobre la ciudad; las deudas contraídas con sus patronos, y la aspiración a tener un Arte propia. además existieron otras razones indirectas de carácter político, ya que los ciompi se vieron envueltos en la disensión existente entre las "artes mayores", representadas por familias de tendencia güelfa, y las "artes menores", representadas por familias de tendencia gibelina. Silvestre de Médici hizo una serie de propuestas al consejo el 20 de julio de 1378, que, al ser rechazadas, hizo que el pueblo se amotinara ante el Palacio de la Señoría, asaltando y quemando varias oficinas fiscales y algunas casas de consejeros. El pueblo reclamaba: la suspensión de los juicios por deudas; la limitación del poder de las Artes mayores y la creación de tres nuevas artes, y que se les reservara el cargo de Gonfalonero de Justicia, que era la más alta magistratura de la ciudad.

Las autoridades accedieron y el cardador de lana, Miguel Lando, fue nombrado Gonfalonero, creándose también las Artes menores de los sastres, los tintoreros y los cardadores, llamados estos últimos, el pueblo de Dios, y que habían sido los más desprotegidos. Miguel Lando fue convencido para desarmar al pueblo y volver a abrir los talleres, en contra de los ciompi, los cuales se amotinaron el 31 de agosto. El Gonfalonero, al frente de un ejército, reprimió la revuelta. Al recuperar el control de las Artes mayores y menores, las tres artes recién creadas fueron abolidas y Miguel Lando, silvestre de Medici y otros ciudadanos fueron enviados al exilio.

Revuelta de los Ciompi («Tumulto dei Ciompi a Firenze» ,Giuseppe Lorenzo Gatteri)

Las revueltas de Gante, Brujas y París

Todas estas revueltas desarrolladas entre 1378 y 1383 tuvieron un fuerte contenido fiscal y, tratándose de ciudades, relacionadas con los deseos de controlar los resortes municipales monopolizados por la alta burguesía y la aristocracia militar. el componente político viene definido por la secular rivalidad entre Francia e Inglaterra, que estallaría dando lugar a la Guerra de los Cien Años, que frenó y dificultó el desarrollo de las ciudades flamencas basado, principalmente, en la industria textil, que tenía su principal fuente de abastecimiento de lana en Inglaterra. El problema fiscal era consecuencia de la actividad bélica ya que los monarcas necesitaban fuertes sumas de dinero para afrontar los gastos militares.  Las protestas ciudadanas se dirigieron pues, contra los consejeros reales, los recaudadores fiscales y contra las clases dirigentes, que aceptaban la imposición de tasas especiales. además, hay que añadir las dificultades económicas de los más desfavorecidos, tanto en el campo como en la ciudad, y las rivalidades entre los distintos gremios.

La revuelta de Gante empezó en 1379, como una disputa comercial con Brujas, a cusa de la apertura de un canal fluvial que favorecía a Brujas y perjudicaba a Gante, que pronto degeneró en una rebelión abierta contra el conde de Flandes y contra el patriciado urbano (los poorters) que le apoyaban en su política de acercamiento a Francia frente a Inglaterra, principal suministrador de lana para la industria textil flamenca. Felipe de Artevelde, que representaba los interese de la burguesía de Gante, era el jefe principal de los sublevados y negociaba abiertamente con el monarca inglés, lo que alarmó a Carlos VI y a sus tíos, que acudieron en ayuda de su pariente el conde de Flandes venciendo a los insurrectos en Roosebeke en 1382, donde murió Felipe de Artevelde.

revuelta de Gante 1379

La revuelta de París o de los maillotin, y otras ciudades francesas, sobre todo Ryuán, comenzaron en 1382, como una protesta contras las nuevas tasas impuestas por Carlos VI y sus tíos. Tras asaltar el chatelet, donde se guardaban las armas y robar tres mil mazas de hierro, saquearon varias mansiones, y dieron muerte a varios recaudadores y judíos. El monarca, que tenía abierto también el frente flamenco, prometió convocar los Estados Generales, lo que calmó a los rebeldes. Solucionado el problema flamenco, empezó la represión en parís en 1383, con el ajusticiamiento de los principales líderes.

revuelta de París o de los maillotin,1382

Los disturbios en Roma

Tras el abandono de Roma por los Papas para trasladarse a Aviñón, a principios del siglo XIV, el gobierno de la ciudad volvió a caer en manos de las grandes familias romanas. Surgieron luchas que provocaron el deseo de retorno del Papa, para lo cual se envió una delegación a Aviñón en 1343. Nicola di Renzo fue elegido tribuno del Pueblo en 1347 y quiso restaurar la República Romana. los Colonna promovieron un levantamiento popular contra él en 1354 que le costó la vida. los desórdenes romanos, a diferencia de los ocurridos en el resto de Europa, tuvieron un contenido eminentemente político.

Las tensiones políticas en los reinos hispánicos

En Cataluña destacó el problema de los payeses de remensa, que enfrentó a los campesinos con sus señores durante el siglo XV a causa de los problemas derivados de la Peste Negra, agravados por el reforzamiento de los derechos señoriales sobre los payeses de la Cataluña Vieja, los llamados seis malos usos, que atentaban contra la libertad de movimiento, la libre disposición testamentaria y el disfrute de los bienes por parte de los payeses o campesinos. 

Los seis malos usos eran:

  • inestia (percepción por parte del señor de algunos bienes del payés que moría sin testar)
  • exorquia (percepción señorial por la muerte del payés sin dejar descendencia)
  • cugucia (percepción señorial en caso de adulterio del payés o su esposa)
  • arsia (percepción señorial por la quema de un campo)
  • firma de spolii (percepción señorial por autorizar al payés a hipotecar sus bienes)
  • remensa (obligación del campesino de permanecer en sus tierras mientras no se redimiera mediante el pago de una cantidad a su señor)

Este último mal uso daría nombre genérico a las luchas del campesinado catalán. el problema remensa desembocó en una lucha antiseñorial que se extendió por el norte y centro del principado. El problema se solucionó tras la Sentencia arbitral de Guadalupe (21 de abril de 14869, por la que Fernando II de Aragón declaró abolidos los malos usos a cambio del pago de sesenta sueldos por manso a los respectivos señores.

En Galicia hay que reseñar la llamada Guerra Irmandiña o de Hermandades, de carácter antiseñorial que se desarrolló entre 1467 y 1469 y que se extendió por toda la región. Estos conflictos estuvieron protagonizados por burgueses, campesinos y parte de la baja nobleza y se dirigían contra los abusos y arbitrariedades que los grandes linajes de los Andrade, Moscoso, Lemos, etc. ejercían sobre una Galicia que, física y socialmente, vivía apartada del resto del reino. los nobles, apoyados por los Reyes Católicos, el rey de Portugal y el arzobispo de Santiago, consiguieron reprimir la revuelta, ejecutando a los principales cabecillas.

Guerra Irmandiña o de Hermandades 

La crisis de los siglos XIV y XV también generó otros conflictos por el control de los cargos municipales como fue el enfrentamiento que tuvo lugar en Barcelona entre la Busca y la Biga por el control municipal. La Busca estaba integrada, básicamente, por menestrales y mercaderes y contaba con el favor real, mientras que la Biga la componía la aristocracia urbana, que dirigía y monopolizaba el comercio exterior; manejaba el Consell de Cent (consejo de ciento) y encontraba su apoyo en las Cortes, controladas por la nobleza y el clero. Los bigaires vivían de las rentas y tenían en sus manos todo el poder municipal. Barcelona vivía del comercio exterior y los buscaires exigían protección frente a los comerciantes extranjeros; la contención de los precios; la devaluación de la moneda y el freno a los dispendios municipales. el acceso al poder de los buscaires permitió que parte de sus planes se llevaran a la práctica, pero los abusos en la administración, hicieron fracasar sus proyectos, especialmente la devaluación monetaria y la prohibición de importar productos de lujo. se produjo una Guerra civil que acabó con la reacción de los bigaires (1460) que recuperaron el poder y ajusticiaron a los principales cabecillas buscaires.

Enfrentamiento entre Busca y Biga


Fechas importantes

  • Peste Negra (1348-1349)
  • Curia Leonesa (1188)
  • la Orden de la Banda (1330), Alfonso XI de Castilla
  • Orden de San Jorge o de la Jertera (1348), Eduardo III de Inglaterra
  • Orden de La Estrella (1352), Juan II el Bueno 
  • Orden del Toisón de Oro (1429), Felipe el Bueno (Borgoña)
  • revueltas flamencas (1324-1328)
  • Jacquerie (1358)
  • revueltas inglesas (1377-1381) contra el poll-tax
  • ciompi de Florencia (1378)
  • revuelta de Gante (1379)
  • revuelta de París (1382): maillotin
  • inestia (percepción por parte del señor de algunos bienes del payés que moría sin testar)
  • exorquia (percepción señorial por la muerte del payés sin dejar descendencia)
  • cugucia (percepción señorial en caso de adulterio del payés o su esposa)
  • arsia (percepción señorial por la quema de un campo)
  • firma de spolii (percepción señorial por autorizar al payés a hipotecar sus bienes)
  • remensa (obligación del campesino de permanecer en sus tierras mientras no se redimiera mediante el pago de una cantidad a su señor)
  • Guerra Irmandiña o de Hermandades (1467-1469)
  • Busca: menestrales y mercaderes catalanes que contaba con el favor real
  • Biga: aristocracia urbana catalana que dirigía y monopolizaba el comercio exterior

domingo, 24 de julio de 2022

GALIZA: A NOSA TERRA

Galiza, tierra recordada siempre en el corazón
Patria tan cercana a la vez tan lejana para viandantes y paisanos 
rodeada y forjada por los embistes de los mares
de los bosques, los montes y parajes de ensueño

tierra de guerrilleros, de labriegos y de revolución
bosques verdes donde cantan ninfas, meigas, bruxas, demos, trasnos e dianhos
tierras de conquistas, de cantigas y de cantares
denantes mortos que escravos, siempre libres antes que tener dueño

tierra de Castelao, de Casares Quiroga, Líster y de Rosalía, 
de Suárez, de Seaone, de Cunqueiro y otros exiliados
poemas y canciones de una época en la memoria olvidada
cantares tristes que narran un pasado cercano

bañada por los mares, bautizo de rebeldía
siempre en el corazón por aquellos que emigraron
aquellos que a pesar de la distancia nunca olvidaron
aquellos que perdieron y mantienen una espina clavada por la patria extrañada

jueves, 30 de enero de 2020

ALFONSO DANIEL RODRÍGUEZ CASTELAO

Alfonso Daniel Manuel Rodríguez Castelao nació en Rianxo el 30 de enero de 1886. Hijo de Mariano Rodríguez Dios y de Joaquina Castelao Genme. En el mismo año de su nacimiento el padre emigró a la Argentina, quedando el niño al cuidado de la madre y de los abuelos maternos. En 1895, en la compañía de su madre, Castelao emigró a la Argentina para reunirse con su padre, instalado con un almacén de comercio (pulpería) en la Pampa. Esta primera estadía argentina duraría de 1895 a 1900. La presencia de la emigración en la infancia de Castelao se reflejó en su obra, un ejemplo son los relatos "O segredo" y "O inglés" incluido en su libro Retrincos (1934).

Al iniciarse la guerra civil tras la sublevación militar del 18 de julio de 1936 se encontraba en Madrid, trasladándose a Valencia a finales de 1936 y posteriormente a Barcelona. Publicó sus álbumes Galicia mártir y Atila en Galicia, en los que denunció los excesos de las tropas sublevadas en Galicia. En 1938 viajó en misión oficial a la URSS, invitado como artista a la celebración del Primero de Mayo. Luego se exilió a Nueva York donde editó el álbum Milicianos, dedicado a los civiles que combatieron a los militares sublevados en los primeros meses de la guerra civil. En 1939, tras visitar Cuba, trabajó en el álbum Debuxos de Negros, una serie de dibujos que mostraban escenas de la música, la cultura y la discriminación que sufría la población de color tanto en Cuba como en Estados Unidos.

A partir de julio de 1940 se instaló en Buenos Aires. Impulsó el Consejo de Galicia, creado en 1944 en Montevideo, que agrupaba a los diputados gallegos en el exilio, y lo presidió hasta su muerte. Fue ministro sin cartera del gobierno republicano en el exilio presidido por José Giral (1946-1947), estableciéndose en París donde vivió hasta agosto de 1947. 

El 7 de enero de 1950 moría en el exilio, en Buenos Aires (Argentina), Alfonso Daniel Rodríguez Castelao, padre del galleguismo político. Sus restos fueron trasladados de nuevo a Galicia en 1984, y ahora descansan en el Panteón de Gallegos Ilustres, en el monasterio de Santo Domingo de Bonaval en Santiago de Compostela.

Castelao y el galleguimo

El galleguismo apareció a mediados del siglo XIX, cuando se formuló como provincialismo y posteriormente como regionalismo. El término se utiliza especialmente a partir de la constitución de la primera Irmandade da Fala en 1916 en La Coruña. Las Irmandades eran una organización en la que participaban la pequeña burguesía e intelectuales, estando lideradas por Antón Villar Ponte. Este primigenio núcleo galleguista se configura más como movimiento que como partido, es decir, como una amplia corriente de opinión que intenta aglutinar bajo unos adjetivos políticos mínimos y muy generales un amplio consenso social. La reivindicación base de este movimiento era la lengua gallega y, como su nombre indica, las Irmandades centraban su actividad casi exclusivamente en la tarea de conquistar un estatus digno para la lengua gallega.

En la década siguiente se consolidaron dos corrientes: la republicana autonomista de la ORGA, liderada por Casares Quiroga y el propio Antón Villar Ponte, fundada en La Coruña en 1929 (la cual se integraría durante la Segunda República en la Izquierda Republicana de Manuel Azaña), y la nacionalista, alrededor del Partido Galeguista de Castelao, fundado en 1931 e incluyendo numerosos militantes provenientes de la ORGA, como Villar Ponte. La ORGA participó en el Pacto de San Sebastián (1930).

Con el advenimiento de la Segunda República en 1931, se redactaron diversos anteproyectos y bases para un Estatuto de Autonomía, cuya propuesta definitiva se aprobó en diciembre de 1932 en la Asamblea de Municipios de Santiago de Compostela. En las elecciones de febrero de 1936 fue nuevamente elegido diputado en la candidatura del Frente Popular. En las semanas siguientes participó activamente en la campaña por el sí al Estatuto de Autonomía de Galicia: El Estatuto fue aprobado en referéndum el 28 de junio de 1936 y por las Cortes Españolas en 1937, en plena Guerra Civil. Dado que Galicia había permanecido desde el principio de la guerra en manos de los sublevados, no pudo aplicarse. Muchos galleguistas tuvieron que exiliarse, huyendo de la represión franquista.


DISCURSO DO DIPUTADO ALFONSO DANIEL RODRÍGUEZ CASTELAO NAS CORTES CONSTITUINTES DA II REPÚBLICA (1931) DEFENSA E LOUVANZA DA LINGUA GALEGA

Al intervenir por primera vez en los debates de este Parlamento, permitidme que os haga mi presentación. Yo no soy más que un artista, que ha puesto su arte al servicio de una bella causa: la de despertar el alma de Galicia, creyendo que es preciso añadir a nuestra vieja tradición interrumpida y olvidada, una nueva tradición. No entiendo, claro está, por tradición, la serie de actualidades superpuestas, sino lo eterno, ese eterno que vive en el instinto popular.

Galicia no cuenta con una gran ciudad, pero tiene el mar, y posee un fuerte anhelo de ciudadanía. De mi pueblo deciros que prefiere ayudar a la creación de una ciudad que vivir en una gran ciudad, ya hecha, definitivamente terminada que, a lo mejor, resulta centro de una civilización muerta. Creo que los hombres de espíritu libre, libre incluso de los prejuicios de una gran cultura, deben ser, en cierto modo como los pájaros; los gorriones viven bien en las ciudades, pero los pájaros que saben cantar huyen de los centros populosos. Yo bien sé que hay gorriones de ciudad que no sabrían vivir en provincias.

Yo soy, pues, un aldeano: no traigo la voz de la calle, ni del café, ni del Ateneo; traigo el mandato de un grupo de hombres, de muchachos estudiosos que pretendían realizar allá, en mi tierra, un ensayo del Paraíso; demasiado, quizá, pero siempre buenos y generosos.

Voy a defender, nada más, que la intención con que hemos presentado esta enmienda. Si nosotros fuésemos catalanes, nada tendríamos que objetar a la redacción del artículo 4º del proyecto que se discute, porque el hecho lingüístico de Cataluña, está ya reconocido y amparado por Decretos, muy laudables, por cierto, emanados del Gobierno Provisional de la República; pero, señores diputados, la lengua gallega no ha merecido aún el reconocimiento de su existencia, y permitidme que os diga que esta injusticia y desigualdad bien pudiera perdurar.

Desde que los Reyes Católicos verificaron el hecho que Zurita llamó doma y castración del Reino de Galicia, la lengua gallega ha quedado prohibida en la administración, en los tribunales, en la enseñanza, y la Iglesia misma evitó que nosotros, los gallegos, rezásemos en nuestra propia lengua.
(Esta política de asimilación y hostilidad, sólo ha conseguido en tanto este pobre triunfo: que los niños de las escuelas gallegas creen que hablar castellano es hablar bien, y que hablar gallego es hablar mal. Por esto y por lo otro, el Galleguismo es sólo un caso de dignidad colectiva, que ha resonado en el pecho de intelectuales que tienen corazón, en el de los que pretenden suprimir las miserias cotidianas del vivir labriego y marinero, y en el de los que sueñan con llevar ideas y sentimientos nuevos a la corriente universal.

Nuestro idioma gallego debe merecer toda vuestra simpatía, porque es la lengua del trabajador, del obrero, del artesano, del labriego, del marinero; fue la lengua de vasallos y de magnates, y sólo despreciada por esos señoritos cursis y desocupados de las capitales de provincia).

La resurrección de nuestra lengua en el siglo XIX fue un revivir de la democracia, y los poetas gallegos fueron los creadores del aliento civil de mi tierra. El gallego es hablado por la inmensa mayoría de los habitantes de Galicia y es comprendido por todos. Los maestros lo emplean como inevitable recurso pedagógico, al margen de toda legalidad, en las escuelas de primera infancia; y lo emplean los jueces del país cuando quieren esclarecer la verdad, y lo emplean los notarios y los empleados de la Administración en sus relaciones con la gente del pueblo. En estos últimos años, con el evidente renacer de nuestros estudios y de nuestra literatura, el gallego consiguió, logró categoría de lengua culta.

Pero aún hay más: con la dignificación de nuestra lengua logramos quizá o nos acercamos a realizar el gran hecho histórico: la compenetración ibérica que todos anhelamos; porque tengo que recordaros, señores diputados, que el galaico-portugués es hablado por unos cuarenta millones de personas.

Al presentar esta enmienda, los gallegos no hemos querido más que una cosa: que quedase en la Constitución el respeto para nuestro idioma, y para merecerlo, yo no he de recurrir solamente a razones de sentimiento, confiando en vuestra cordialidad de hermanos.

El Gallleguismo es algo más que un Partido Político. Y ese algo más que tiene, es por lo que yo fui siempre galleguista, y de todos lo problemas que interesan a nuestro Partido ninguno para mí es tan importante como el que se refiere a la dignificación del idioma. Porque, señores diputados, si los gallegos aún somos gallegos, es por obra y gracia del lenguaje, porque un cultivo estético y científico de nuestra lengua viene a ser la reconquista de todo cuanto tuvimos, y porque perdiéndose nuestro lenguaje, ya no nos quedaría ninguna esperanza de revivir.

(Pero hay muchos que nos combaten por razones de patriotismo, y es preciso decirles que los galleguistas no queremos más que una cosa: que el gallego, si no en lo oficial, sea, por lo menos, tan español como el castellano. Y con esto ya queda dicho que no somos separatistas, porque si separatismo viene de separar, separatista será el que no quiera que el gallego sea también un idioma español). Y hay otros que desprecian nuestros anhelos por creer que un idioma no es más que un medio de expresión. Si así fuese, tendríamos que matar el gallego evidentemente; pero también permitidme que os diga que después, quizá, tuviésemos que matar el castellano, hasta llegar al idioma que tuviese más altos créditos científicos, y más grande valor bibliográfico, si no queríamos acogernos a un idioma artificial. Pero el idioma, más que un medio de expresión, es una fuente de arte, es el vehículo del alma original de un pueblo, y, sobre todo, es en sí una gran obra de arte que nadie debe destruír. Y hay otros que se ríen de nosotros, porque sueñan todavía con el triunfo de un idioma único. Esta es una bella ilusión que no se llegará a realizar nunca. Hace ya algunos años me encontraba yo una tarde, allá en Finisterre (Bretaña), pensando en mi tierra, y cantó el cuco, y noté que aquel cuco cantaba como los nuestros, y ladró un perro, y noté que el perro ladraba como los nuestros, y entonces surgió en mi imaginación esta gran verdad: los pobres animales aún están en el idioma universal, y hay quien piensa que es preciso que matemos el gallego para que podamos entendernos mejor en la emigración. ¡Qué pobre y qué miserable idea! (Nosotros aspiramos a que todos los gallegos sepan hablar perfectamente el gallego, y sepan hablar perfectamente el castellano; pero, ya que se habla de emigración, es preciso decir que los galleguistas aspiramosa una cosa: a suprimir la necesidad de emigrar; porque, amigos y hermanos, Galicia debe ser algo más que un criadero de carne humana para la explotación, porque, después de todo, la riqueza de unos cuantos indianos, más o menos filántropos, no puede compensarnos de la tuberculosis que debemos a la emigración).

Tenemos en nuestra tierra gallega muchos propagandistas de magnífica buena fé que hablan siempre en castellano en sus propagandas, en un castellano muy malo por cierto, porque quizás ignoran que la dignificación de la lengua materna corresponde al grado superior de la conciencia política y social para gobernar. El desprecio de la lengua materna significa un renunciamiento de derechos, y proviene de una anestesia de la dignidad colectiva.

Yo he visto en el año 1921, en Amberes, a Verderbelde, al frente de una importante manifestación que, entre otras cosas, reclamaba la oficialidad de la lengua materna. ¡Y hay quien quiere negar la importancia de nuestro idioma! Pero es preciso decir que es el último lazo que une a España con Portugal. Porque, amigos y hermanos, es preciso pensar en Portugal. Se habla muchas veces de una confederación ibérica como bella ilusión; pero es preciso deciros que no hay más que una puerta por donde España pueda comunicar con Portugal: esa puerta es Galicia, y es el idioma. Y también hay mucha gente en nuestra tierra, casi siempre señoritos desocupados, que dicen no sentir la necesidad de hablar gallego; pero como yo lo hablo cordialmente, tengo que contestar una cosa siempre: que esa necesidad no se siente en el vientre.

Cuando yo fui a la escuela no sabía aún hablar en castellano, porque yo tengo que deciros que soy hijo de una familia humildísima. Fui a la escuela muchas veces descalzo, con un pedazo de pan de maíz en el bolsillo. Por eso el tiempo feliz de la infancia, ese tiempo que es el más feliz en todos los hombres; pero yo creo que en mí lo es aún más, porque soy aldeano, y por serlo, y por haber probado la miel de otros idiomas, es por lo que quiero dignificar el habla de mi pueblo, la lengua del único rey español que se llamó sabio, el viejo idioma que supieron guardar como oro nuestros trabajadores del mar y de la tierra, de estos trabajadores gallegos que son de mi sangre y son de mi carne.
Señores diputados: si aprobáis esta enmienda, u otra cualquiera que signifique respeto para nuestra lengua, Galicia entera os lo agradecerá.
Alfonso Daniel Manuel Rodríguez Castelao