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martes, 22 de diciembre de 2020

LAS BRUJAS DE LA NOCHE

“Las brujas de la noche” es el nombre que recibió el 588º Regimiento de Guardias de Bombardeo nocturno. Se formó en 1942 y estuvo activo hasta el final de la 2ª Guerra Mundial. Y, cómo ya sabrás, estuvo formado íntegramente por mujeres. Se trata del único escuadrón femenino que operó en cualquiera de los frentes. Pero por encima de todo, dejaron huella por su valor y efectividad en combate. Eran las 115 mujeres del 588º regimiento de aviación soviético en la II Guerra Mundial. Inocularon el miedo entre los nazis con sus ataques suicidas y 23 de ellas fueron nombradas heroínas en la URSS.

Aprovechando la oscuridad de la noche, el 588º regimiento de bombardeo, compuesto únicamente por mujeres, inoculaba el miedo entre los nazis. Su valor y astucia hizo que protagonizaran uno de los episodios más heroicos de la II Guerra Mundial.

Esta élite de guerreras fue bautizada con el sobrenombre de "Brujas de la Noche" por los alemanes debido a sus operaciones nocturnas, y por el ruido de sus biplanos que, parecía como el susurrar de una escoba, fue una historia de valor y patriotismo.


La URSS en peligro

En Junio de 1941, los nazis lanzaron la Operación Barbarroja para conquistar la URSS. La Unión Soviética fue cogida por sorpresa y se encontraba en una situación desesperada. La superioridad técnica y aérea de los nazis era incuestionable.

Ante tal carencia de medios, Stalin decretó una orden el 8 de Octubre de 1941, para que las mujeres soviéticas fueran a la guerra, más de 1 millón de ellas respondieron a la llamada, como francotiradoras, zapadoras y tanquistas.

Marina Raskova había sido la pionera de la aviación femenina, pulverizando varios récord de vuelo sin escalas. 

Stalin, que tenía buenas relaciones con Marina, accedió a su petición y se crearon 3 regimientos femeninos de combate aéreo: la división 586, la división 587, y la más famosa de todas, el regimiento 588º de Bombardeo Nocturno: "Las Brujas de la Noche" bajo el mando directo de Raskova.

En un principio se reclutaron 115 mujeres voluntarias de entre 17 y 22 años, que viendo el sufrimiento de su patria, decidieron unirse a la lucha. En un tiempo récord (6 meses), recibieron un entrenamiento intensivo en técnicas de combate, pilotaje y supervivencia que normalmente duraba año y medio.

Sus "monturas de guerra" eran los aviones Polikarpov-2, biplanos de los años 20, dedicados a tareas de fumigación y entrenamiento.

Tras pasar el duro entrenamiento, llegaron al frente el 27 de mayo de 1942, y el 12 de junio realizaron el primer vuelo de combate.

Estas valientes mujeres a bordo de estas vetustas aeronaves, iban a sembrar el terror entre los ases de la aviación alemana, la Luftwaffe. 

Comandantes
  • Yevdokía Bershánskai - Comandante del regimiento
  • Serafima Amosova - Comandante Adjunta del regimiento
  • Yevdokía Rachkévich – Comisaria política
  • Irina Rakobólskaya - Jefa de estado mayor
  • Valentina Stupina y más tarde Khiuaz Dospanova- Jefa de comunicaciones
  • Marina Raskova: Organizadora de los tres regimientos femeninos soviéticos.
  • Nadia Popova: Realizó más de 800 misiones, destacando por su alta actividad.
  • Irina Sebrova: Superó las 1,000 misiones de combate.
  • Natalia Meklin: Piloto de alto rango y miembro del partido.
  • Marina Pávlovna Chéchneva: Piloto y líder de escuadrón.
  • Yevgenia Yigulenko: Realizó 968 vuelos y posteriormente cineasta.
  • Yevdokia Nosal, Olga Sanfirova, Tatiana Makarova: Heroínas que fallecieron en combate

Organización

La mayoría de las mujeres que formaron parte de las tropas soviéticas, fueron voluntarias ansiosas de defender su país de la agresión alemana. Asumieron roles de enfermeras, cocineras, médicos, zapadoras, artilleras, francotiradoras, aviadoras e, incluso, tanquistas.

Se reclutaron unas cuatrocientas mujeres de entre 17 y 22 años que entrarían a formar parte de tres escuadrones. Alcanzó el número de 40 tripulaciones, cada una de ellas constituida por dos aviadoras. Realizaron más de 23000 vuelos de combate y descargaron 3000 toneladas de bombas.

Los Po-2 son aviones muy antiguos, que no podían compararse ni en velocidad ni en armamento, con los Messerschmitt-109 o los Focke-Wulf Fw 190. Su estructura era de madera y lona. Ante cualquier impacto ardían instantáneamente. Sin embargo, usaron la debilidad de sus aviones a su favor. Aunque eran lentos (150Km/h de velocidad máxima), podían volar a baja altura, donde los cazas enemigos no podían alcanzarles, usando también su maniobrabilidad superior para esconderse en los bosques, donde no podía ser impactadas.

Volando a una altura de tres mil metros y a 120 kilómetros por hora, estos aviones eran difíciles de detectar. Todas sus misiones las realizaban de noche, llegando a efectuar entre diez y quince salidas en un solo día. Siempre volaban en grupos de tres: dos de los aviones actuaban como señuelos y el tercero, después de apagar el motor y planear más lentamente que un paracaidista, es el que lanzaba las bombas sobre el objetivo, y así hasta que las tres aeronaves culminaban la misión. El ruido de las alas de los Polikarpov al rozar el aire era comparado por los alemanes con el de una "escoba" y de ahí el apodo que se ganaron por parte del enemigo: Nachthexen, Las brujas de la noche.

Además sus viejos aviones tenían una ventaja fundamental, no hacían apenas ruido, antes de lanzarse sobre sus objetivos dejaban el motor a ralentí y planeaban suavemente sobre el blanco por la noche, dejando caer artefactos explosivos sobre los desprevenidos alemanes.

Sus objetivos solían ser campamentos, fortificaciones, puentes e incluso las propias ciudades alemanas recibieron su ira.

Estas guerreras hacían casi 10 misiones al día ya que, los Po-2 solían podían llevar dos bombas, y había que estar constantemente yendo y viniendo, con el riesgo que eso conllevaba que, como vamos a ver en el siguiente apartado, era muy elevado.


Marina Raskova, heroína de la Unión Soviética y comandante de bombarderos

Marina Raskova quería ser actriz o cantante, pero en los años 20 se convirtió en química en la Unión Soviética.

Habiendo desarrollado un gran amor por la aviación, Raskova decidió formarse como piloto y en 1933 se convirtió en la primera navegante mujer de la Fuerza Aérea Soviética. Durante los años 30 se hizo famosa por sus habilidades y por batir muchos récords de distancia. El 24 y 25 de septiembre de 1938, Raskova, junto con sus compañeras pilotos Valentina Stepanovna Grizodubova y Polina Denisovna Osipenko, "establecieron un récord mundial de la Federación Aeronáutica Internacional (FAI) de distancia en línea recta sin aterrizar cuando volaron un Tupolev ANT-37 bimotor llamado Rodina desde Tchelcovo, un aeropuerto cerca de Moscú, Rusia, hasta el río Amgun, Krai de Khabarovsk, en la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. La distancia fue de 5.908,61 kilómetros (3.671,44 millas). La duración del vuelo fue de 26 horas y 29 minutos".

El avión se estrelló después de lograr esta hazaña y Raskova tuvo que vagar por la naturaleza durante diez días antes de ser rescatada. Los tres pilotos recibieron el honor de Héroe de la Unión Soviética. Cuando los nazis y sus aliados invadieron la URSS en 1941, Raskova pronunció un discurso en el que pedía la formación de grupos de combate aéreo de mujeres y en octubre Stalin y el mando militar estuvieron de acuerdo. Al final se crearon tres regimientos aéreos integrados exclusivamente por mujeres.

Todas estas unidades eran conocidas por su destacado servicio y valentía. Entre ellas se encontraban las "Brujas de la Noche" del 588.º Regimiento de Aviación de Bombarderos Nocturnos.  Marina Raskova creó y organizó los Regimientos Aéreos 586, 587 y 588 (las Brujas). 

Raskova  tuvo el mando conjunto sobre los tres que creó. Su mando directo fue sobre el 587, muriendo en acción el 4 de enero de 1943. El mando sobre el 588 (luego 46 de la Guardia Taman) era de Yevdokía Bershánskai, que no fue condecorada como Heroína de la Unión Soviética, como 24 de sus compañeras, pero si fue la única mujer, en toda la Gran Guerra Patria, en recibir la Orden de Suvorov, al igual que numerosas otras.

Murió en un accidente mientras pilotaba un bombardero mientras intentaba conducir otros dos aviones a un lugar seguro durante una tormenta de nieve cerca de Stalingrado, el 4 de enero de 1943.

Tras su muerte, recibió el primer funeral de estado soviético de la guerra, sus cenizas fueron enterradas en el Kremlin y se le concedió la Orden de la Guerra Patriótica, clase I.

Marina Raskova

Yevdokía Bershánskaia

La comandante, Yevdokía Bershánskaia, ideó una forma innovadora de hacer repostar a los aviones.

En lugar de dejar que cada avión tuviera un equipo de mantenimiento y repostaje, Bershánskaia instaló un sistema de cintas transportadoras con equipos especializados en diversas tareas, como llenar los depósitos de combustible, o en rearmar al avión.

“De esta forma, podía tener un avión listo en apenas 10 minutos” y se aumentaba el número de viajes por noche, explicó la profesora de la Norwich University.

En reconocimiento a sus logros, se otorgó al 588º Regimiento de Bombardeo Nocturno el rango de Guardias, y pasó a llamarse 46.º Regimiento de Bombarderos Nocturnos de la Guardia.

También ganó la Orden de la Bandera Roja y muchas “brujas de la noche” recibieron también condecoraciones individuales. 23 de ellas recibieron el título de “Héroe de la Unión Soviética”, la más alta distinción del país.
Yevdokía Bershánskaia

Vera Belik

Nacida el 12 de junio de 1921, Vera Belik dedicó su vida a la lucha contra la invasión nazi en el famoso regimiento femenino soviético bombardeo nocturno, apodado las Brujas de la Noche.

Una matemática de formación y docente, abandonó su carrera para unirse al Ejército Rojo cuando su país fue atacado.

Bajo el mando de su avión Po-2 realizó 813 misiones de combate, dejando caer toneladas de explosivos sobre posiciones nazis y participando en la destrucción de depósitos de municiones enemigas, vehículos e infraestructura militar.

Sus acciones ayudaron a sembrar el miedo entre las fuerzas nazis, que temían los ataques nocturnos de estas excepcionales mujeres aviadoras.

Vera Belik cayó en acción en agosto de 1944 en los cielos de Polonia, junto a su camarada Tatiana Makarova, tras completar cientos de misiones al servicio de la victoria sobre el nazismo.

El 23 de febrero de 1945, fue galardonada póstumamente con el prestigioso título de Heroína de la Unión Soviética, así como la Orden de Lenin.

Su coraje, compromiso y sacrificio siguen siendo un símbolo del aporte decisivo de la mujer en la lucha contra el fascismo.

Recuerdos y respeto a Vera Belik.

Vera Belik

Misiones

Su primer vuelo de combate fue contra la Luftwaffe nazi el 12 de junio de 1942. Volando a una altura de tres mil metros y a 120 kilómetros por hora, estos aviones eran difíciles de detectar. Todas sus misiones las realizaban de noche, llegando a efectuar entre diez y quince salidas en un solo día. Siempre volaban en grupos de tres: dos de los aviones actuaban como señuelos y el tercero, después de apagar el motor y planear más lentamente que un paracaidista, es el que lanzaba las bombas sobre el objetivo, y así hasta que las tres aeronaves culminaban la misión. El ruido de las alas de los Polikarpov al rozar el aire era comparado por los alemanes con el de una "escoba" y de ahí el apodo que se ganaron por parte del enemigo: Nachthexen, Las brujas de la noche.

En primer lugar, el peligro más grande eran las baterías antiaéreas y ametralladoras enemigas. Aunque eran sigilosas, si el enemigo las detectaba podían darse por muertas, porque su baja velocidad, les impedía escapar a tiempo de la respuesta nazi. Aparte, no poseían paracaídas ni ningún medio de salvamento si eran impactadas.

Sus misiones eran prácticamente suicidas, teniendo el regimiento casi un 50% de bajas, de los más altos de la guerra, haciendo operaciones que nadie se atrevía a hacer.  Pilotaban el biplano Polikarpov (Po-2), conocido en ruso como U-2, auténtica antigualla empleada hasta entonces para prácticas de vuelo y la fumigación de campos. A los alemanes, aquellos pequeños aparatos de contrachapado que denominaban “máquinas de coser” por su característico sonido debían parecerles de juguete. Construidos con madera y lona, eran fácilmente incendiables; aparte de obsoletos y lentos; su velocidad máxima era aproximadamente la mitad que la de los cazas alemanes. Como única orientación, contaban con una brújula y el resplandor de las bengalas para iluminar los objetivos. Aquellas «escobas voladoras» sin ni siquiera radio y con cabina descubierta, tenían capacidad para dos tripulantes (piloto y navegante) y sólo podían transportar un par de bombas, que simplemente ataban bajo las alas; así que las chicas realizaban una media de entre diez y quince misiones por noche. Y para no añadir más peso y poder transportar más bombas de las reglamentarias, hasta 1944 no llevaban ni paracaídas. Tampoco tenía sistemas de puntería, así que las bombas se arrojaban accionando una palanca o directamente a mano.

Luego estaba el hecho de que si caían capturadas su destino era la muerte, en casi, el 90% de los casos. Los nazis no perdonaban estos ataques psicológicos y menos en manos de mujeres, por lo que el fusilamiento era lo más habitual casi siempre en caso de ser atrapadas. 

Hitler llegó a conceder una cruz de hierro (la condecoración más alta del ejército alemán) por "bruja" abatida, y también se creó un regimiento alemán de combate nocturno para contrarrestar las ofensivas de esta división de élite femenina. Los alemanes estaban tan asombrados de la considerable habilidad de las brujas nocturnas, que difundieron el rumor de que el gobierno soviético mejoraba la visión de las mujeres con una medicina experimental para darles una especie de visión nocturna felina.

La estrategia utilizada por el 588.º era el hostigamiento, realizando bombardeos nocturnos a los campamentos donde el ejército alemán nazi se encontraba descansando y sus alrededores. El efecto psicológico que producía en el ejército y la inseguridad en las filas era absolutamente eficaz y fue este el motivo por el cual los nazis las llamaban «brujas de la noche», además de que vestían de oscuro para no ser vistas. A pesar de sus muchos inconvenientes, la buena maniobrabilidad y la facilidad de pilotaje de aquellos “pedazos de madera –como los llamaban los alemanes– fue muy apreciada por las chicas, que los apodaron “golondrinas”. Nadie hubiera apostado por aquellos aviones; aparentemente no tenían nada que hacer frente a los veloces cazas germanos, sin embargo, su maniobrabilidad permitía a las pilotos practicar rápidos virajes que dificultaban que fuesen abatidas. Además, su lentitud les permitía volar muy bajo –no sobrepasan los 300 metros de altitud–, por ejemplo entre bosques, donde los cazas alemanes no podían acceder.

El 588.º Regimiento voló más de 24 000 misiones. Sus invasiones nocturnas desmoralizaban a los alemanes convirtiéndose en sus peores pesadillas.

En el transcurso de la guerra, el regimiento realizó 23 672 salidas, relacionados en la siguiente lista:
  • Batalla del Cáucaso - 2920 salidas
  • Batalla del cruce del Kubán, Taman, Novorossiysk - 4623 salidas
  • Ofensiva de Crimea - 6140 salidas
  • Operación Bagratión - 400 salidas
  • Ofensiva del Vístula-Óder - 5421 salidas
  • Ofensiva de Prusia Oriental - 2000 salidas.
  • Batalla de Berlín


Valor heroico

Los ataque realizados, debido a las características de sus aviones, eran de muy baja intensidad pero hacían mucho daño, sobre todo mental. Su sigilo hacía que ningún lugar estuviera a cubierto de sus incursiones, y el hecho de que muchos pilotos fueron abatidos por estas mujeres aviadoras, para la mentalidad de la época era una deshonra, destrozando su orgullo.

El 27% de las “Brujas de la noche” (31 pilotos) perdieron la vida durante la guerra, pero ninguna cayó presa. Preferían quedarse en el avión ardiendo que entregarse al enemigo. Entre todas, acumularon unas 25.000 misiones y lanzaron alrededor de 23.000 toneladas de bombas. Algunas de ellas sumaron más de mil salidas. Es el caso por ejemplo, de la teniente Irina Sebrova que intervino en 1.008 y sobrevivió las dos veces que fue derribada. Mascha Dolina participó en 74 y lanzó 45.000 kilos, mientras Nadya Popova y su tripulante Katya Ryabova realizaron 18 misiones en una sola noche. Ellas y el resto de compañeras probaron con creces su valor, sacrificio y profesionalidad, pero pagaron un alto coste por su compromiso y valentía. Las bajas totales en la guerra ascendieron a una de cada cuatro muchachas.

La incorporación de mujeres en las Fuerzas Armadas Soviéticas supuso una excepción en la Segunda Guerra Mundial, y no tuvo apenas continuidad. Aun así, su servicio en el Ejército Rojo probó que ellas podían combatir al mismo nivel –en algunos casos incluso superior– que los hombres.

Hubo más Héroes de la Unión Soviética en ese regimiento que en otros regimientos de bombarderos. La jefa de las aviadoras recibió una carta del comandante del cuarto Ejército Aéreo en la que felicitaba a las aviadoras, navegadoras y mecánicas y le informaba de que estaba tramitando el papeleo para que les fuera concedido el título de Regimiento de Guardias, un reconocimiento del máximo prestigio. También le comunicaba que estaba a punto de resolver el problema de la ropa interior que padecían las aviadoras, que hasta entonces habían tenido que utilizar toscos calzoncillos de hombres.

Tal era el miedo que despertaban las Brujas de la Noche, que Hitler concedía una cruz de hierro por bruja abatida, y se creó un regimiento alemán de combate nocturno, para contrarrestar las ofensivas de esta división de élite femenina.

Un ejemplo para el mundo

Al finalizar la guerra, realizaron más de 20. 000 asaltos lanzando casi 3000 toneladas de bombas. Fue el único regimiento aéreo de su tiempo compuesto exclusivamente por mujeres, y el más condecorado de toda la Fuerza Aérea Soviética. Veintitrés aviadoras recibieron la distinción de Heroína de la Unión Soviética.

Alzo la vista al cielo y os recuerdo viendo estrellas fugaces
estrellas lejanas que todavía brillan y nos iluminan
recordando vuestra valentía y vuestro coraje
luces que nunca se extinguirán

ángeles soviéticos que combatieron contra demonios fascistas
que intentaron someter a vuestro pueblo y vuestra tierra
sembrando de muerte y sal vuestros campos en la guerra
para borrar la estirpe de la patria soviética socialista

muchas caísteis en combates pero aun brilláis en la noche más oscura
y os recordamos alzando la vista al cielo, luces en la espesura
que iluminan nuestra camino y recuerdan una historia
lejana donde hubo una guerra cruel. nunca en el olvido, siempre en la memoria

ahora tan lejanas en el tiempo y el espacio como las estrellas en el firmamento
pero siempre en nuestros recuerdos y nuestros corazones
Las Brujas de la Noche, las camaradas del 588º regimiento
de aviación soviético, compañeras de la lucha y las revoluciones

jueves, 20 de agosto de 2020

RECORDANDO STALINGRADO

La decisiva batalla de Stalingrado, entre el 23 de agosto de 1942 y el 2 de febrero de 1943, fue uno de los hitos más importantes de la Segunda Guerra Mundial. Más, a partir de ese momento, al que se sumó más tarde la batalla de miles de tanques y tropas rusas en Kursk, signó la derrota definitiva de Alemania, que empezó a retroceder hasta quedar apretada en su propio territorio.


La Batalla de Stalingrado denominada por los nazis como "Rattenkrieg" guerra de ratas, está considerada la batalla más sangrienta de la historia de la humanidad por el enorme número de bajas que sufrieron ambos bandos. Aunque, la ofensiva alemana para capturar Stalingrado, actual Volgogrado, comenzó el 17 de julio de 1942 las fuerzas nazis llegaron a la curva del río Don el 22 de agosto, desde dónde lograron avistar Stalingrado. Al día siguiente, la Luftwaffe (fuerza aérea nazi) comenzó un masivo bombardeo sobre la ciudad, lo que provocó la destrucción de la ciudad. Aunque, primeramente, los nazis lograron controlar hasta un 90% de la ciudad no pudieron vencer a las resistencias soviéticas. Así, tras 7 meses de duros combates entre el ejército nazi y el Ejército Rojo, los soviéticos lograron expulsar a los invasores de Stalingrado. 

Operación Azul

Tras el revés de las tropas fascistas a las puertas de Moscú y el estancamiento en el frente norte en Leningrado, la ofensiva del ejército nazi es orientada hacia le frente sur con destino a los pozos petrolíferos del Cáucaso con la creación de dos grupos de ejército al mando de los generales Wihen List y Fedor von Bock. Hitler estaba obsesionado con la conquista de la ciudad que lleva el nombre de su enemigo, lo que le supondría la derrota en la batalla más cruenta de la historia donde selló de forma definitiva la suerte del conflicto en el teatro europeo.

La Wermacht, acostumbrada a batallas de rápidas maniobras en campo abierto, se vio envuelta en una "guerra de ratas" (Rattenkrieg) donde en cada edificio, calle o apartamento debí enfrentarse a un enemigo con una gran ferocidad e insistencias por ambos bandos, donde las posiciones cambiaban de dueño varias veces al día. Renombrados son los complejos industriales, Barricadas, Octubre Rojo y Tractores. el túmulo funerario Tártaro, conocido como Mamayev Kurgan, situado en el centro de la ciudad y de 100 metros de altura, que dominaba perfectamente todo el entorno urbano y la Casa Pávlov, llamada sí en honor al sargento Yakov Pávlov, que junto a un pequeño pelotón de hombres y habitantes del edificio, lo convirtió en un lugar inexpugnable.

Operación Azul

Operación Urano

La noche del 12 de septiembre de 1942 en el Kremlin tiene lugar la reunión entre Stalin, Zhukov y Vassilievski donde este  le dice a sus generales que deben preparar una maniobra de distracción para aliviar la presión que el Vi ejército alemán mantiene sobre el 62º ejército y Stalingrado.

Los generales le proponen estudiar un plan más ambicioso que lleve al cerco del VI ejército y de todos sus apoyos exteriores que protegen los flancos de las tropas alemanas. a la noche siguiente, los dos hombres se presentan ante Stalin con el plan.

Operación Urano
Para esta ofensiva le proponen una gran maniobra envolvente desde los flancos norte y sur del ejército aprovechando que estos flancos están guarnecidos por tropas de inferior preparación (rumanas, húngaras e italianas) mientras tanto el 62 ejército con la ayuda del 64 ejército debe aguantar y entretener al Vi ejército en la ciudad, reponiendo tropas y munición desde el Volga.

Las fuerzas soviéticas, conducidas por el general Gueorgui Zhúkov, llevaron adelante una estrategia de contención y desgaste de los alemanes en su intento de tomar la ciudad, mientras ganaban tiempo para reunir hombres y armas en la retaguardia, para emprender la contraofensiva denominada Operación Urano, que se inició el 19 de noviembre de 1942, que arrolló desde los flancos a los ejércitos aliados del Eje en el Don, y embolsó al 6.º Ejército Alemán del general Paulus y parte del 4.º Ejército Panzer dentro de Stalingrado. 

El 19 de noviembre el intenso fuego de artillería destroza las posiciones del ejército rumano al norte y al sur, dando paso a las divisiones blindadas con apoyo de la infantería, cerrando el paso a los invasores. el ejército rojo rompió las líneas defensivas rumanas, cerrando el 23 de noviembre el paso al invasor en la localidad de Kalach.


El cerco

Para el VI ejército alemán y parte del IV ejército Panzer empieza a partir del 23 de noviembre una lucha contrarreloj por la supervivencia: ante la indecisión de Paulus, quien no se atreve a discutir las órdenes de Hitler incapaz de escapar del cerco; la Lutwafe ha prometido abastecer de todo lo necesario a la guarnición sitiada pero sus cálculos fueron demasiados optimistas. De las 750 toneladas de víveres necesarios, solo tienen 350 toneladas sin que las pistas de aterrizaje Pitominik y Gumrak estén operativas debido al invierno ruso.  A temperaturas de 40 grados bajo cero, disentería, piojos y tifus, 330 000 soldados alemanes quedaron encerrados y aislados, a merced del hambre y el frío. Finalmente, abatidos por los constantes fracasos del general Von Manstein por intentar romper el cerco, los continuos ataques soviéticos harían que Friedrich Paulus, desobedeciendo las órdenes de Hitler, rindiera su 6.º Ejército en febrero de 1943.


La Casa de Pávlov

La Casa de Pávlov es un edificio de apartamentos de la ciudad rusa de Stalingrado, fue defendido en la batalla entre 1942 y 1943. Recibió su nombre del sargento Yákov Pávlov, que mandaba el pelotón que tomó el edificio y lo defendió durante la batalla. La casa era un edificio de cuatro plantas en el centro de la ciudad de Stalingrado, construido en paralelo a la orilla del río Volga, el edificio fue atacado por los alemanes en septiembre de 1942. 

A fines de septiembre, una patrulla del 42.° regimiento de guardias se había apoderado de un edificio de cuatro plantas que daba a una plaza, situado a unos 275 m de los altos de la orilla del río. Su comandante, el teniente Afanasev pronto fue herido en el combate, así que el sargento Jakov Pavlov asumió el mando. Descubrieron que varios civiles habían permanecido en el sótano durante todo el combate. Uno de ellos, Mariya Ulianova, tuvo un papel activo en la defensa. Los hombres de Pavlov destruyeron los muros del sótano para mejorar sus comunicaciones, y abrieron boquetes en las paredes, para tener mejores aspilleras para las ametralladoras y los fusiles antitanques de largos cañones. Cada vez que los blindados se acercaban, los hombres de Pavlov se dispersaban, fuera por el sótano o por el piso superior, desde donde podían dispararles de cerca. La tripulación del blindado no podía elevar sus principales armas lo bastante para responder. Chuikov después gustaba hacer ver que los hombres de Pavlov mataron a más soldados enemigos de los que los alemanes perdieron durante la toma de París.

La Casa de Pávlov se reconstruyó tras la batalla y hoy día aún se usa como edificio de apartamentos. En la parte este del edificio frente al Volga, se eleva un monumento formado por los ladrillos recogidos tras la batalla.
La Casa de Pávlov

Tania Chernova

El 23 de septiembre , un día después de que su supuesto amado arribara a orillas del Volga (Vassili llegó junto con la 284 división de fusileros ), Tania dio con sus huesos en la zona. A sus veinte años, recibió órdenes de cruzar el río en una barcaza, llegar hasta Stalingrado y expulsar en nombre del camarada Stalin a los invasores.

Tatiana Chernova y un pequeño grupo de voluntarios partieron hacia Stalingrado. Para llegar a las posiciones rusas, tuvieron que atravesar el alcantarillado de la ciudad. Se matriculó en la escuela de francotiradores de Vasily Zaitsev y se convirtió en una de las mejores francotiradoras . Su grupo se llamaba "Las Liebres", en honor a su comandante y mentor.

Tatiana y su grupo participaron activamente en la destrucción del enemigo en territorio soviético. Se le atribuye personalmente la muerte de 24 nazis.

Mientras entrenaban como francotiradores, Tatyana Chernova y Vasily Zaytsev se unieron y planearon casarse. Pero la guerra frustró los planes de la pareja. Mientras llevaban a cabo una peligrosa misión para asesinar al mariscal de campo Paulus , un pequeño grupo que cruzaba la línea del frente se topó con un campo minado sin marcar. Una soldado que iba al frente pisó una mina y la metralla que volaba hirió gravemente a Tatyana Chernova en el abdomen. La misión fue frustrada y Chernova fue hospitalizada de urgencia en Tashkent . Después de una cirugía y un tratamiento exitosos, Chernova pronto regresó al servicio y comenzó a buscar a su prometido. La noticia de la muerte de Zaytsev en Stalingrado más tarde resultó ser desinformación . Después de la guerra, Tatyana Chernova se casó, pero debido a su grave lesión, no pudo tener hijos.

En 1969, Tatyana Chernova concedió una entrevista al periodista estadounidense William Craig. El estadounidense conocía su trabajo como francotiradora con el grupo "Zaytsy" (Liebre). Sorprendida por su peculiar enfoque en los detalles de su vida, Chernova se sorprendió al enterarse de la reunión del periodista con Vasily Zaytsev y de que había recibido la información de él

Españoles en Stalingrado

En la antigua Stalingrado, a escasos metros del Volga que los alemanes no llegaron a alcanzar, está la tumba del capitán Rubén Ruiz Ibarruri, héroe de la Unión Soviética, hijo de una de las líderes del movimiento comunista en España, Dolores Ibárruri. De adolescente, luchó en la guerra civil y fue capturado por los franquistas.

Muchos fueron condecorados, destacando el caso de Rubén Ibárruri, caído en la batalla de Stalingrado y condecorado como Héroe de la Unión Soviética. Las cifras de fallecidos en combate, procedentes de los dos contingentes, no son todavía exactas ni definitivas, oscilando entre los 207 y los 283 muertos en acciones de guerra (de los cuales unos 75 eran niños de la Guerra).

España es el único país extranjero que tiene el honor de contar con un monumento propio en el Parque de la Victoria (Park Pobedi) en la ciudad de Moscú, un lugar de gran valor simbólico. Ello se debe al eterno agradecimiento y reconocimiento del pueblo ruso hacia los voluntarios españoles que partieron al frente para combatir junto a los soviéticos contra la ocupación alemana.

En conjunto, 749 españoles par­ticiparon en la guerra en distintas unidades soviéticas, muriendo unos 200, entre ellos Rubén Ruiz Ibárruri, el hijo de La Pasionaria, que cayó en Stalingrado cuando combatía como teniente, al mando de una compañía de ametralladoras, siéndole concedido por ello el título de «Héroe de la Unión Soviética». Algunos de los supervivien­tes continuaron la lucha clandestina en España, a donde regresaron para reorganizar el PCE y combatir al ré­gimen imperante en el país.

Tumba de Rubén Ruiz Ibárruri en Stalingrado, Héroe de la Unión Soviética.


Finaliza la batalla

Tras 200 días de “Rattenkrieg” o guerra de ratas, el Ejército Rojo logró destruir totalmente el 6.º Ejército alemán y parcialmente el 4.º Ejército alemán e iniciaron el contrataque para reconquistar las tierras soviéticas tomadas anteriormente por los nazis.

El 62. Ejército formado como el 7 ° Ejército de Reserva como parte de la Reserva del Alto Mando Supremo fue la formación del Ejército Rojo al que se le encomendó la difícil tarea de resistir en Stalingrado. El ejército comandado por Vladimir Ikovlevich Kolpakchi decidieron retirarse a Stalingrado después de que los alemanes cruzaran el río Don. El comandante Kolpakchi fue sustituido por el teniente general Anton Lopatin, pero éste a su vez, fue sustituido por el teniente general Vassili Chuikov que lideró a las tropas soviéticas durante toda la Batalla de Stalingrado. 
Vassili Chuikov

Los meses más fríos de la batalla (desde el 1 de noviembre al 2 de febrero) que coinciden además con el contraataque ruso y la debacle alemana.

El Volga se congeló totalmente y permitió la movilidad de las tropas soviéticas que habían estado atrapadas dentro de la ciudad los dos meses anteriores. De los 94 días comprendidos entre el 1 de noviembre y el 2 de febrero tan solo en 11 la temperatura superó 0 °C mientras que en 45 días bajó de –10 °C y en 19 bajó de –20 °C. Hubo tres claros episodios fríos: el de Navidad, el de mediados de enero y el de finales de enero.

El error táctico que cometieron fue el mismo de los franceses el siglo anterior: tenían miedo al frío y nunca lo subestimaron pero pensaron que si conquistaban una región o determinadas ciudades el resto del país se derrumbaría como un castillo de naipes. El principal obstáculo al que se enfrentaron no fue el frío sino la falta de suministros: combustible, medicinas, alimentos, soldados, etc. “El enemigo número uno es y será siempre el hambre”, comentaba un médico alemán. El doctor Girgensohn advirtió que los soldados del kessel empezaron a morir de inanición a mediados de diciembre: atrofia del corazón y del hígado, ausencia total de tejido graso y drástica reducción del músculo.

Según sus estudios, la combinación de cansancio, tensión y frío desequilibró gravemente el metabolismo de la mayoría de los soldados de modo que asimilaban solo una parte de las calorías ingeridas (que apenas llegaban a 500). Las alucinaciones y los suicidios aumentaron a causa de la inanición y se redujo la capacidad de supervivencia a las enfermedades. A partir de noviembre se produjeron epidemias de tifus, disentería, fiebre paratifoidea e ictericia y la plaga de piojos era terrible. Un soldado llegó a encontrar hasta 200 solamente en su casco.

Los inviernos en territorio ruso son tan duros que incluso hoy día cualquier ejército vería limitada su capacidad de operación pese a los adelantos de los que se disponen. El error táctico del ejército germano fue subestimar la extensión de la URSS y no disponer de un plan B en caso de que la conquista se alargara más allá del otoño.



La rendición de Paulus

La derrota alemana en Stalingrado confirmó lo que muchos expertos militares sospechaban: la capacidad logística de las fuerzas alemanas era insuficiente para abastecer y mantener una ofensiva en un frente que se extendía desde el mar Negro hasta el océano Ártico. Esto se confirmaría poco después en la nueva derrota que Alemania sufriría en la batalla de Kursk. El fracaso militar convenció a muchos oficiales de que Hitler estaba llevando a Alemania al desastre, acelerándose los planes para su derrocamiento y dando como resultado el fallido atentado contra Hitler de 1944. La ciudad de Stalingrado recibiría el título de Ciudad Heroica.

Con mayores o menores detalles, Friedrich Paulus y su Estado Mayor fueron capturados en la mañana del 31 de enero de 1943.  “En la mañana del 31 de enero una delegación del cuartel general del 64° Ejército, encabezada por el jefe del estado mayor del ejército, mayor general I.A. Laskin, el jefe de la sección operativa del ejército, el Coronel Lukin, y el comandante de la 38° Brigada de Fusileros Motorizados, el Coronel Burakov, descendieron al sótano del edificio de la plana mayor del 6° Ejército. Al llegar al Cuartel General de Paulus, presentaron un ultimátum para el cese de la resistencia y la completa capitulación del grupo rodeado de fuerzas alemanas. En los documentos del 64° Ejército se indicaba claramente que el lugar donde fueron capturados era el edificio sede de Paulus y sus principales mandos. Esto fue escrito en blanco y negro en el “Informe sobre las Circunstancias de la captura del Comandante del 6° Ejército Alemán, Mariscal de Campo Paulus”, que fue enviado a Rokossovskii por militares del Consejo del 65º Ejército. Este informe declaraba: En la mañana del 31 de enero de 1943, el mariscal de campo Paulus se encontraba en el edificio sede de su Cuartel General (la parte central de la ciudad de Stalingrado). Durante los combates el edificio fue rodeado por elementos de la 38° Brigada de Fusileros Motorizados bajo el mando directo de la brigada adjunta, comandante de asuntos políticos, teniente coronel L.A. Vinokur. Tras el cerco del edificio, el personal ayudante de Friedrich Paulus llegó con una propuesta para llevar a cabo las negociaciones. El informe fue firmado por todos los miembros del consejo militar del ejército, incluido Laskin, que bajó personalmente al cuartel general de Paulus. 
A las 10.00, a Paulus se le presentó un ultimátum para que cesara la resistencia y rindiera por completo al grupo rodeado de fuerzas alemanas. Él aceptó el ultimátum, pero hubo un problema con la capitulación total. El comandante del grupo del sur de las fuerzas alemanas en Stalingrado, el mayor general Fritz Roske, firmó una orden de cese de actividades de combate y realizar la entrega de armas. En ese momento Roske estaba llevando a cabo los deberes del comandante de la 71° División de Infantería en lugar del General de Infantería Alexander von Hartmann, que había perecido el 26 de enero. Eso debe enfatizarse que fue Roske, no Paulus, quien emitió la orden. Más tarde, durante un interrogatorio de Shumilov, Paulus enfatizó que Roske tomó la decisión por su cuenta y que él (el comandante del 6° Ejército) no lo confirmó.
Durante las negociaciones exigieron que Paulus diera una orden a las tropas del grupo del norte para cesar la resistencia, pero el comandante del 6° Ejército se negó. Durante el interrogatorio de Shumilov, Paulus justificó su posición de la siguiente manera: “No puedo dar órdenes de capitular a las tropas no subordinadas [directamente] a mí. Espero que entiendan la situación de un soldado y entiendan sus deberes”. El comandante de la 29° División Motorizada, Leyser, el jefe de artillería del LI Cuerpo, Mayor General Vassoll, y el comandante de la 1° División de Caballería rumana, General Bratescu, se rindieron junto con Paulus.” Fuentes: https://stalingradfront.com/.../articles-about.../paulus/ “Stalingrad – City on Fire” de Alexei Isaiev (2019)

 Friedrich Paulus

Un detalle de Paulus y su entorno familiar es que poco antes de rendirse, envió su anillo de bodas a su esposa en el último avión que partía de su posición. No la había visto desde 1942 y no la volvería a ver, ya que ella murió en 1949 mientras él aún estaba en cautiverio soviético. 

Mientras la batalla se estuvo librando, ningún corresponsal extranjero destinado en Moscú obtuvo permiso para viajar a Stalingrado. Las herméticas y recelosas autoridades soviéticas esperaron hasta el 4 de febrero de 1943 para dejar entrar a una primera tanda de reporteros internacionales –británicos, estadounidenses, franceses, checos y chinos.

Entre ellos se encontraba Paul Winterton, que transmitió esta información para la BBC:

"Las calles de Stalingrado, si podemos llamar así a los espacios abiertos que quedan entre las ruinas, todavía muestran todas las huellas de la batalla". Están los habituales restos de cascos y armas tirados por el suelo, los montones de munición, papeles revoloteando por la nieve, libros de bolsillo de los alemanes muertos y cuerpos destrozados, tendidos en el mismo sitio donde cayeron o apilados en grandes montones, congelados, esperando a ser enterrados. Stalingrado nunca podrá reconstruirse. Tendrá que ser levantado de nuevo.
Pero aunque todos sus edificios han sido reducidos a ruinas, todavía queda vida allí. A lo largo de esa estrecha franja de cemento que los rusos mantuvieron durante los largos meses de asedio, se extiende una ciudad de refugios, refugios ocupados por los soldados que aún no se han marchado y por unas pocas mujeres que se quedaron a lavar y cocinar para esos hombres. Entre ellos hoy se vive un verdadero ambiente de fiesta. Nunca antes he visto unos hombres y mujeres que parezcan sentirse tan orgullosos. Saben que han cumplido una misión extraordinaria, y que lo han hecho bien. Su ciudad ha sido destruida, pero ellos han derrotado al invasor a base de un tesón y un valor inquebrantables. Estos hombres y mujeres han luchado y trabajado durante meses, de espaldas a un río que habían jurado no cruzar en su retirada, enfrentándose a un enemigo situado en el único alto desde el que se dominaba la ciudad y que les atacaba con bombas y morteros, incesantemente, de día y de noche. Pero sus pies se mantuvieron firmes sobre su estrecho asidero, sin resbalar en ningún momento. Créditos: Notas sacadas del libro Stalingrado "La ciudad que derrotó al Tercer Reich" de Jochen Hellbeck. 

Los soviéticos ganaron la batalla más sangrienta de la historia, en el cual alrededor de 1.429. 619 ciudadanos y militares soviéticos perdieron la vida en pos de un futuro sin fascismo.



Yo quise escribirte al igual que hizo el camarada Neruda
a tu heroica resistencia donde se batieron el cobre, el acero y el soldado
donde escribí versos sobre tu resistencia heroica y ruda
donde cambió el curso de la guerra a orillas del Volga: Stalingrado

Donde la Bestia que  Europa quemó y arrasó fue derrotada
donde sus sueños y deseos fueron truncados
donde resurgió la llama de la esperanza avivada
por tu victoria y resistencia en el lodo ensangrentado

Honor a ti, Patria del Proletariado
honor a tus hijos, madres y nietos en la bruma
honor a ti, Stalingrado 
Ciudad de resistencia en la espesura

Honor al combatiente proletario que se alzó contra el fascismo
honor al Comisario, al campesino, al obrero y al soldado,
honor a la historia de aquellos que combatieron por el socialismo
honor a la Patria de los Soviets y a la ciudad de Stalingrado

tanta sangre derramada frenando al fascismo que intentó doblegarnos y ponernos de rodillas
no pudieron con la entereza y resistencia del pueblo soviético que resistió al invasor
¡Stalingrado, miserable montón de escombros, pero resplandeciente!
Las hermosas ciudades del mundo te miran con asombro y silencio, callados

entre las ruinas aparecen hombres, rostros negros de polvo y pólvora, rostros de pesadilla
que vuelven a la vida cuando el aliento salvaje de la libertad les ensancha el pecho y retoma el dolor
Stalingrado, siempre en pie, resistente frente al invasor, punto de inflexión, ¡Presente!
honor al obrero y al campesino, al pueblos soviético que frenó al invasor y a sus soldados

Honor y memoria al pueblo soviético que cavó la tumba del fascismo, 
honor a la resistencia que frenó al fascismo en la patria del Proletariado
honor a los ideales del socialismo
Siempre símbolo de Resistencia, Stalingrado

sábado, 28 de octubre de 2017

LA REVOLUCIÓN DE OCTUBRE DE 1917

La Revolución Rusa fue el acontecimiento más trascendental del siglo XX. El asalto al Palacio de Invierno de Petrogrado en octubre de 1917 fue vivido como la materialización inesperada de una utopía largamente perseguida: la de la ocupación del poder por parte del proletariado y la construcción de una nueva sociedad sin clases. El acontecimiento espoleó conciencias, amplió el horizonte de expectativas de las clases populares e inspiró revoluciones y regímenes políticos por todo el mundo. También desató el pánico y la reacción virulenta de sus posibles damnificados y la hostilidad de quienes, aun simpatizado con su arranque, no compartieron su devenir.

La hostilidad hacia la Revolución Rusa también sobrevivió al mundo surgido de ella, como si el encono fuera necesario para sofocar las ascuas que en algún momento de oscuridad todavía lucen bajo sus cenizas.

Las Tesis de abril 

El triunfo de la revolución permitió a miles de exiliados políticos, incluido Lenin, volver a Rusia. Poco después de su regreso a Rusia, Lenin publicó sus Tesis de abril, una continuación de su obra el imperialismo, estado supremo del capitalismo. En sus tesis, Lenin abogó por la destrucción del sistema capitalista creado por la burguesía en la primera oleada revolucionaria del siglo XIX y de la propia burguesía, que, tras haberse asentado en el poder, había abandonado la ola revolucionaria del pasado.

La crisis económica y la continuación en la guerra fueron claves para que los bolcheviques fueran captando apoyos entre las clases populares.

1. En nuestra actitud ante la guerra, que por parte de Rusia sigue siendo indiscutiblemente una guerra imperialista, de rapiña, también bajo el nuevo Gobierno de Lvov y Cía., en virtud del carácter capitalista de este Gobierno, es intolerable la más pequeña concesión al "defensismo revolucionario" (Lenin en este punto defiende que la única lucha permitida es la lucha de clases)

2. La peculiaridad del momento actual en Rusia consiste en el paso de la primera etapa de la revolución, que ha dado el poder a la burguesía por carecer el proletariado del grado necesario de conciencia y de organización, a su segunda etapa, que debe poner el poder en manos del proletariado y de las capas pobres del campesinado....

3. Ningún apoyo al Gobierno Provisional; explicar la completa falsedad de todas sus promesas, sobre todo de la renuncia a las anexiones. Desenmascarar a este gobierno, que es un gobierno de capitalistas, en vez de propugnar la inadmisible e ilusoria "exigencia" de que deje de ser imperialista... ( la renuncia a las anexiones será clave para la firma del tratado de Brest-Livstok con Alemania en 1918 al permitir a los territorios europeos controlados por el imperio ruso independizarse creándose los estados de Polonia, Letonia, Estonia, Lituania y Finlandia)

4. Reconocer que, en la mayor parte de los Soviets de diputados obreros, nuestro partido está en minoría y, por el momento, en una minoría reducida, frente al bloque de todos los elementos pequeñoburgueses y oportunistas -sometidos a la influencia de la burguesía y que llevan dicha influencia al seno del proletariado-, desde los socialistas populares y los socialistas revolucionarios hasta el Comité de Organización (Chjeídze, Tsereteli, etc.), Steklov, etc., etc.
Explicar a las masas que los Soviets de diputados obreros son la única forma posible de gobierno revolucionario (...).

5. No una república parlamentaria -volver a ella desde los Soviets de diputados obreros sería dar un paso atrás- sino una república de los Soviets de diputados obreros, braceros y campesinos en todo el país, de abajo arriba.
Supresión de la policía, del ejército y de la burocracia.

6. En el programa agrario, trasladar el centro de gravedad a los Soviets de diputados braceros. Confiscación de todas las tierras de los latifundios. Nacionalización de todas las tierras del país, de las que dispondrán los Soviets locales de diputados braceros y campesinos (...). (A pesar de haber promulgado la nacionalización de las tierras, Lenin en la Nueva Política Económica (NEP) permitiría la propiedad privada de los campesinos. Sería Stalin quien promulgaría la nacionalización de las tierras por parte del estado)

7. Fusión inmediata de todos los bancos del país en un Banco Nacional único, sometido al control de los Soviets de diputados obreros. (Economía planificada por el Estado)

8. No "implantación" del socialismo como nuestra tarea inmediata, sino pasar únicamente a la instauración inmediata del control de la producción social y de la distribución de los productos por los Soviets de diputados obreros (...)."


Un poco de historia

En octubre de 1917, los bolcheviques dirigidos por Lenin y Trotsky aprovecharon la situación de descrédito y la falta de apoyos al gobierno provisional para sentar las bases de una nueva revolución, que Lenin justificó con esta frase: "La vieja sociedad se basaba en la opresión de todos los obreros y campesinos por los terratenientes y capitalistas. Necesitábamos destruirla, necesitábamos derribar a esos opresores, mas para ello había que crear la unión. Y no era Dios quien podía crearla."

El reportero estadounidense John Reed durante la revolución en Petrogrado no vio muertos, solo algunos heridos. En realidad, en la capital de Rusia no hubo derramamiento de sangre.

El veinticuatro de octubre el Comité Revolucionario Militar, presidido por Lev Trotski, ejecutando el plan de Lenin, mandó a los destacamentos de los marineros de la flota del Báltico y a los guardias rojos a ocupar estaciones ferroviarias, correos y telégrafo centrales, estaciones telefónicas, bancos y puentes levadizos. Los insurgentes no encontraron resistencia organizada. La guarnición militar de la ciudad mantuvo la neutralidad o se unió a la revolución. En la madrugada del veinticinco de octubre en el Estado Mayor de los revolucionarios, el Palacio Smolny, apareció Vladímir Lenin. El líder de los bolcheviques insistió en la detención de los miembros del Gobierno provisional, que permanecían en el Palacio de Invierno.

A pesar de que los bolcheviques ocuparon el telégrafo, los ministros aún se podían comunicaban con el exterior a través del envío de órdenes y mensajes que convocaban a los regimientos cosacos que estaban afueras de Petrogrado a defender el Gobierno. Varios días después se supo que en la azotea del edificio del Estado Mayor General del Ejército ruso, ocupado por los guardias rojos, se encontraba un punto secreto de comunicación telegráfica que no había sido detectado, y un oficial despachaba las órdenes del Gobierno provisional. Pero ya nadie quería acudir en su ayuda.

Con los ministros en libertad los bolcheviques no podían proclamarse vencedores. Lenin y Trotski ordenaron el asalto al Palacio de Invierno. A las diez de la noche un cañón de la fortaleza de Pedro y Pablo disparó al aire: en seguida se produjo el disparo de salva del crucero Aurora, anclado en el río Neva. Al recibir la señal, los destacamentos de guardias rojos se lanzaron al Palacio de Invierno a través de la plaza del Palacio.

De acuerdo con el relato del reportero John Reed, en las puertas del palacio hubo confusión. Los cadetes de las escuelas militares, leales al Gobierno provisional, al principio comenzaron a desarmar a los atacantes. Cuando el número de guardias rojos que iba llegando al palacio superó al de los cadetes, estos fueron a su vez desarmados. Los revolucionarios penetraron en el palacio y comenzaron a saquearlo. Los comisarios de los destacamentos gritaron: “¡No toquen nada, ahora todo es propiedad del pueblo!”. El saqueo se detuvo y en las salidas se establecieron puntos de registro.

Entre los defensores del palacio se encontraba un batallón femenino. Las mujeres fueron desarmadas y conducidas a la estación ferroviaria, de la que partieron a los cuarteles situados en las afueras de Petrogrado. Las cadetes fueron liberadas con la promesa de que nunca tomarían las armas contra el poder bolchevique.

Los ministros del Gobierno provisional, a excepción del presidente, Alexandr Kérenski, fueron arrestados y conducidos a la fortaleza de Pedro y Pablo. En lo que respecta al jefe de Gobierno, en sus memorias escribió que pudo salir del Petrogrado gracias a la ayuda de la Embajada de los Estados Unidos. Los diplomáticos le prestaron un automóvil con placa y bandera estadounidense, lo que le permitió abandonar la capital sin ser revisado por las patrullas bolcheviques. Mientras tanto, los historiadores de la época soviética afirmaron que Kérenski huyó disfrazado de enfermera militar. La versión de la Embajada de Estados Unidos afirma que el automóvil y la bandera habían sido confiscados por los guardaespaldas del jefe del Gobierno provisional.

Pero los bolcheviques necesitaban, además, el apoyo de la población rusa. Al día siguiente, el 25 de octubre, Trotsky anunció la disolución del Gobierno Provisional en la apertura del Congreso de los Sóviets de Diputados Obreros y Campesinos, con 562 delegados presentes, de los cuales, 382 eran bolcheviques y 70 del Partido Social-Revolucionario de Izquierda.
Pero los mencheviques y socialrevolucionarios abandonaron a los bolcheviques. Ante esta salida del congreso León Trotsky escribió: "El 2º Congreso debe ver que la salida de los mencheviques y de los socialrevolucionarios es un intento criminal y sin esperanza de romper la representatividad de la asamblea cuando las masas intentan defender la revolución de los ataques de la contrarrevolución”. Al día siguiente, los sóviets ratificaron la creación de un Consejo de Comisarios del Pueblo, constituido por bolcheviques, como base del nuevo gobierno, a la espera de la celebración de una asamblea constituyente. Lenin se justificó al día siguiente ante el representante de la guarnición de Petrogrado de la siguiente manera: "No es nuestra responsabilidad si los socialrevolucionarios y los mencheviques han abandonado el congreso. Nosotros les habíamos propuesto compartir el poder [...] Hemos invitado a todo el mundo a participar en el gobierno".


El papel del acorazado Aurora

En la Revolución de febrero, el comandante del 'Aurora' tuvo que hacer frente a un motín después de que circulase el rumor de que la embarcación iba a convertirse en una prisión flotante. Nikolsky rechazó la oferta de sus superiores, quienes le propusieron que una sotnia (centuria) de cosacos sofocase la revuelta, y ordenó instalar ametralladoras para disparar a la multitud si intentaba apoderarse de la nave. Los oficiales, sin embargo, se negaron a dar la orden de disparar al día siguiente, el 28 de febrero, cuando aparecieron manifestantes con banderas rojas.

Un grupo de ellos subió al 'Aurora' y se solidarizó con los marineros. La tripulación decidió que Nikolsky y el oficial jefe, Pavel Ogránovich, fuesen enviados, detenidos, al Palacio Táuride, donde se reunían los soviets. Después de arrancarles las charreteras, los manifestantes insistieron en que Nikolsky y Ogránovich encabezasen la marcha portando la bandera roja. Los dos oficiales, de la vieja escuela, se negaron, y la negativa les costó la vida: Ogránovich fue atravesado por una bayoneta y Nikolsky murió de un disparo efectuado por alguien de la multitud.

La tripulación del 'Aurora' se adaptó rápidamente a los nuevos tiempos revolucionarios y escogió a su propio comité, presidido por el suboficial de artillería Y.V. Fedianin, sin afiliación política. La radicalización de la tripulación fue rápida: en junio los bolcheviques contaban con 42 representantes y a bordo de la embarcación se realizaban reuniones y actos políticos prácticamente a diario. En septiembre un bolchevique, el maquinista Aleksandr Bélishev, fue elegido comisario de la nave.

Cuando las reparaciones estaban a punto de terminar y la nave podía volver al mar, Tsentrobalt –el Comité Central de la Flota del Báltico– ordenó al 'Aurora' permanecer en el Neva y esperar instrucciones del Comité Militar Revolucionario. Era el 24 de octubre de 1917. Aquella misma noche el Comité Militar Revolucionario asignó al 'Aurora' restablecer el paso del Puente de la Anunciación (blagoveshensky) –entonces conocido como Puente de Nikolayev–, que habían tomado oficiales del Partido Constitucional Democrático (kadet). El 'Aurora' hizo acto de presencia y los oficiales kadetes se marcharon rápidamente.

El crucero Aurora, inmortalizado en la película "Octubre" de Sergei Eisenstein en 1928, es un barco altamente simbólico cuyas chimeneas dominan la Neva desde 1957. Después de haber sido utilizado como barco escuela durante la Segunda Guerra Mundial, la Aurora fue cerrada y convertida en museo. En 2014 fue restaurado y renovado y ahora está listo para un recorrido completo y modernizado.


EL GOBIERNO DE LOS SÓVIETS: LENIN Y LOS BOLCHEVIQUES EN EL PODER

Fue decisiva la contribución de Lenin y del partido bolchevique en el enfrentamiento contra la sección de la socialdemocracia que, violando las decisiones de la II Internacional, apoyó a las clases burguesas de sus países, a veces al votar por los créditos de guerra en el Parlamento, otras al participar en gobiernos que llevaban a cabo guerras, supuestamente para que se lograra un “desarrollo pacífico”, defendiendo la “paz imperialista” con la pistola en la cabeza de los pueblos. Una línea política que inevitablemente les enredaba aún más profundamente en la guerra imperialista, en la agudización de las contradicciones y los antagonismos de los estados imperialistas y sus alianzas.

Lenin con la línea estratégica que siguió, determinó que desde el punto de vista del movimiento revolucionario de la clase obrera cuyo fin es la revolución y la conquista del poder obrero, la cuestión no es simplemente una oposición “pacifista” a la guerra, sino la utilización de rupturas que objetivamente en tales condiciones se crean en el campo imperialista, la utilización del debilitamiento de la burguesía en cada país con el fin de convertir la guerra imperialista en cada país, tanto si el país tiene una postura agresiva o defensiva, en una lucha para el derrocamiento del poder la burguesía que trae la muerte y la pobreza para los hijos de la clase obrera, para el pueblo de cada país.
A las pocas horas, las bases del nuevo régimen quedaron asentadas en varios decretos. En su primera aparición pública Lenin declaró: "Vamos a proceder a la construcción del orden socialista".

Lenin justificó el nuevo cambio de gobierno, ratificando así los argumentos de su libro “El marxismo y la insurrección” donde ya exponía los puntos para derrocar al gobierno provisional .

Hoy, tenemos con nosotros a la mayoría de la clase que es la vanguardia de la revolución, la vanguardia del pueblo, la clase capaz de arrastrar detrás de sí a las masas.
Tenemos con nosotros a la mayoría del pueblo, pues la dimisión de Chernov no es, ni mucho menos, el único indicio, pero sí el más claro y el más palpable, de que los campesinos no obtendrán la tierra del bloque de los eseristas (ni de los propios eseristas), y éste es el quid del carácter popular de la revolución.
Estamos en la situación ventajosa de un partido que sabe firmemente cuál es su camino en medio de las más inauditas vacilaciones, tanto de todo el imperialismo como de todo el bloque de los mencheviques y eseristas.
Nuestro triunfo es seguro, pues el pueblo está ya al borde de la desesperación y nosotros señalamos al pueblo entero la verdadera salida: le hemos demostrado, "en los días de la kornilovada", el valor de nuestra dirección y, después, hemos propuesto una transacción a los bloquistas, transacción que éstos han rechazado sin que por ello hayan terminado sus vacilaciones.
Sería el más grande de los errores creer que la transacción propuesta por nosotros, no ha sido rechazada todavía, que la Conferencia Democrática puede aceptarla todavía. La transacción era una oferta hecha de partido a partidos. No podía hacerse de otro modo. Los partidos la rechazaron. La Conferencia Democrática es sólo una conferencia, y nada más. No hay que olvidar una cosa: la mayoría del pueblo revolucionario, los campesinos pobres, irritados, no tienen representación en ella. Trátase de una conferencia de la minoría del pueblo; no se debe olvidar esta verdad evidente. Sería el más grande de los errores, el mayor de los cretinismos parlamentarios, que nosotros considerásemos la Conferencia Democrática como un parlamento, pues aun suponiendo que se hubiese proclamado parlamento permanente y soberano de la revolución, igualmente no resolvería nada: la solución está fuera de ella, está en los barrios obreros de Petersburgo y de Moscú.
Contamos con todas las premisas objetivas para una insurrección triunfante. Contamos con las excepcionales ventajas de una situación en que sólo nuestro triunfo en la insurrección pondrá fin a unas vacilaciones que agotan al pueblo y que son la cosa más penosa del mundo; en que sólo nuestro triunfo en la insurrección dará inmediatamente la tierra a los campesinos; en que sólo nuestro triunfo en la insurrección hará fracasar todas esas maniobras de paz por separado, dirigidas contra la revolución, y las hará fracasar mediante la oferta franca de una paz más completa, más justa y más próxima, una paz en beneficio de la revolución.
Por último, nuestro Partido es el único que, si triunfa en la insurrección, puede salvar a Petersburgo, pues si nuestra oferta de paz es rechazada y no se nos concede ni siquiera un armisticio, nos convertiremos en "defensistas", nos pondremos a la cabeza de los partidos de guerra, nos convertiremos en el partido "de guerra " más encarnizado de todos los partidos y libraremos una guerra verdaderamente revolucionaria. Despojaremos a los capitalistas de todo el pan y de todas las botas. No les dejaremos más que migajas y los calzaremos con alpargatas. Y enviaremos al frente todo el pan y todo el calzado.
Y, así, salvaremos a Petersburgo.
En Rusia, son todavía inmensamente grandes los recursos tanto materiales como morales con que contaría una guerra verdaderamente revolucionaria: hay un 99 por 100 de probabilidades de que los alemanes nos concederán, por lo menos, un armisticio. Y, en las condiciones actuales, obtener un armisticio equivale ya a triunfar sobre el mundo entero.


Lenin había defendido la unidad obrera y campesina para hacer la revolución.

En primer lugar, Lenin anunció la abolición de la diplomacia secreta y la propuesta a todos los países beligerantes en la Primera Guerra Mundial de entablar conversaciones "Con miras a una paz justa y democrática, inmediata, sin anexiones y sin indemnizaciones".
Luego, se promulgó el decreto sobre la tierra: "las grandes propiedades territoriales quedaron abolidas inmediatamente, y sin indemnización alguna". Otorgaba a los sóviets de campesinos la libertad de hacer lo que consideraran, ya fuera socializar la tierra o repartirla entre los campesinos pobres. El texto confirmaba una realidad ya existente, ya que los campesinos ya habían aprovechado esas tierras durante el verano de 1917. Con esta medida, los bolcheviques consiguieron una neutralidad benevolente por parte de los campesinos, al menos hasta la primavera de 1918.
Por último, se nombró un nuevo gobierno, denominado Consejo de Comisarios del pueblo. Dicho consejo aplicó otras medidas:
  • · La abolición de la pena de muerte
  • · La nacionalización de los bancos
  • · El control obrero sobre la producción
  • · La creación de una milicia obrera
  • · La soberanía e igualdad de todos los pueblos de Rusia
  • · El derecho de autodeterminación de los pueblos
  • · La supresión de cualquier privilegio de carácter nacional o religioso

En total, se realizaron las treinta y tres reformas que el Gobierno Provisional había sido incapaz de realizar en ocho meses de mandato.

Con el poder controlado en Petrogrado, Lenin y Trotsky sabían que no podrían mantener ese poder sin el apoyo de países industriales como Alemania, Francia e Inglaterra; la visión internacionalista de Marx con la frase final del Manifiesto Comunista “Proletarios del mundo, uníos” fue una de las divisas que promulgó la II Internacional, que, sin embargo, desaparecería en el periodo de la I Guerra Mundial cuando los partidos socialistas apoyaron los gobiernos de coalición traicionando la frase de Marx “La única guerra legal es la lucha de clases”. El auge del patriotismo en Europa fue el fracaso de la II Internacional y la radicalización de sectores obreros, que crearían una III internacional en 1919 inspirados en la Revolución Rusa, distinguiendo por primera vez en la historia entre Partidos Socialistas o Socialdemócratas y Partidos Comunistas.

Sin embargo, la Revolución Rusa fue vista por los países de Europa y por los socialistas extranjeros como la creación de una dictadura bolchevique, eliminando a los sóviets. En esta línea el filólogo Noam Chomsky, conocido militante anarcocomunista, escribía en su obra “La Unión Soviética contra el socialismo” que Lenin y Trotsky se aprovecharon del fermento popular de Rusia en 1917 para tomar el poder del Estado. Una de las principales armas ideológicas utilizadas para este fin ha sido la pretensión de que los gestores estatales están dirigiendo su propia sociedad y el mundo hacia el ideal socialista; algo imposible como cualquier socialista -seguramente cualquier marxista serio- debería haber comprendido en seguida (muchos lo hicieron), y una mentira de proporciones gigantescas como ha revelado la historia desde los primeros días del régimen bolchevique. (Chomsky. Soviet Union Versus Socialism. 1986).

El historiador Nicolás Werth considera que La Revolución de Octubre de 1917 aparece como la convergencia momentánea de dos movimientos: una toma del poder político, resultado de la cuidadosa preparación de la insurrección de un partido radicalmente diferente, por sus prácticas, su organización y su ideología, del resto de actores de la revolución; una gran revolución social, multiforme y autónoma [...] una inmensa revuelta campesina en primer lugar, [...] el año 1917 [fue] un paso de una gran revolución campesina, [...] de una profunda descomposición del ejército, integrado por unos diez millones de soldados campesinos movilizados durante tres años en una guerra cuyo sentido no comprendían [...], un movimiento reivindicativo obrero específico, [...] y un cuarto movimiento que abogaba por la emancipación de las nacionalidades y pueblos alógenos [...]. Cada uno de estos movimientos tenía su propia temporalidad, su dinámica interna, sus aspiraciones, que obviamente no podían ser reducidas a eslóganes bolcheviques ni a la acción política del partido [...]. Durante un breve, pero decisivo momento –a finales de 1917– la acción de los bolcheviques, activa minoría política en medio del vacío institucional, entró en consonancia con las aspiraciones de muchos, aunque a medio y largo plazo, los objetivos de unos y otros fueran distintos.
Según el artículo de Werth, en octubre de 1917, “chocaron momentáneamente el golpe de Estado y la revolución social antes de consolidarse décadas de dictadura soviética”. Extraído de El libro negro del comunismo: crímenes, terror y represión (1997)

LOS COMIENZOS DEL RÉGIMEN BOLCHEVIQUE

El primer problema de Lenin al frente del gobierno fue el de conseguir sostenerse antes de que el pueblo ruso se diese cuenta de lo que implicaría su gobierno para la nación. Para ello, el líder bolchevique nacionalizó la tierra para que esta se redistribuyera entre los campesinos con el fin de lograr un mayor apoyo para su partido.

El objetivo de Lenin consistía en la creación de una “dictadura del proletariado” en donde los campesinos y trabajadores tuvieran el beneficio en cuanto a la administración del país.

Sin embargo, Lenin sabía que no eran favoritos en las elecciones y que seguramente no obtendrían la mayoría. Los social-revolucionarios obtuvieron la victoria con una clara mayoría antibolchevique. 

En Enero de 1918 después de la pronunciación de discursos antibolcheviques, la Guardia Roja disolvió la Asamblea. A pesar del triunfo de la fuerza armada, la oposición que había a que dirigiesen el país, esto conduciría a la guerra civil a finales de año.

Otro problema del líder bolchevique, era el de buscar solución a la intención de retirarse de la guerra. En diciembre de 1917 se acordó un armisticio entre las potencias centrales y Rusia. Sin embargo, las negociaciones continuarían intentando Trotsky demorar las demandas de la potencia alemana.

En marzo de 1918 con el Tratado de Brest-Litovsk Rusia cedió los territorios de Ucrania, Finlandia y Georgia, así como, Letonia y Lituania además de perder Estonia y Polonia. La Rusia de Lenin veía necesario sacrificar terreno para poder ganar tiempo y poder recuperarse.

La oposición al régimen estalló en numerosas regiones en abril de 1918. Social-revolucionarios, ex oficiales zaristas, mencheviques y todos aquellos no conformes formaban el denominado Ejército Blanco, los cuales querían construir un gobierno parlamentario.

Los Blancos contaron más adelante con el apoyo de países extranjeros (EEUU, Japón, Francia, Gran Bretaña) con el propósito de seguir la guerra con Alemania. Pero a pesar de que la potencia alemana cayó derrotada, la revolución continuó con el objetivo de acabar con el régimen bolchevique.

A principios del año 1919, Kolchack avanzó con tres ejércitos hacía Moscú con la intención de acabar con el gobierno bolchevique. Sin embargo, estos retrocedieron gracias a la magnifica fuerza armada creada por Trostky, el Ejército Rojo. A final de 1919 los bolcheviques se veían virtuales ganadores de la guerra civil.

Con el Tratado de Riga de 1921, se abandonó la Rusia Blanca y parte de Ucrania, tras la ofensiva de las tropas polacas y francesas que provenían de este.
A partir de 1921 la tarea de Lenin sería la de reconstruir la economía rusa que había sido destruidos por los acontecimientos de la Primera Guerra Mundial. Por último, con el objetivo de recuperar el campesinado, el líder bolchevique puso en marcha la conocida Nueva Política Económica (NEP).

EL LEGADO DE LA REVOLUCIÓN DE OCTUBRE EN EL MUNDO

La revolución Rusa trajo como consecuencias directas una oleada revolucionaria a escala mundial y se formaron Soviets en muchos lugares del mundo, inclusive en muchas plantaciones de tabaco en Cuba. También la Revolución inspiró a grandes movimientos estudiantiles revolucionarios muy importantes como los que estallaron en Pekín (Beijin) en 1919 y en Córdoba (Argentina) en 1918 y desde aquí se difundieron por toda América Latina generando líderes y partidos Marxistas revolucionarios locales.

La Revolución Rusa demostró en la practica que era posible la construcción de un sistema distinto al capitalista ( de echo ya en 1921, Mongolia se transformaba en el segundo país comunista del planeta), basado en las ideas de Marx y Engels que propugnaban la destrucción del propio sistema capitalista y, la instauración de la dictadura del proletariado y estas ideas tenían vocación internacionalista. Se tenemos en cuenta que desde la publicación del "Manifiesto Comunista " escrito por el filosofo alemán Karl Marx en la segunda mitad del siglo XIX, sus ideas rápidamente se difunden organizando varios partidos políticos revolucionarios de idea socialista sobretodo en una Europa en plena Revolución Industrial caracterizada por una grande explotación de las clases proletarias, sujetas a vivir y trabajar en condiciones infrahumanas y una cantidad de horas absurdamente excesivas, a parte que en muchos países los campesinos vivían todavía en condiciones de semi servidumbre, Nacen los primeros sindicatos de trabajadores y se triplican los movimientos huelguistas.

La revolución constituyó la principal amenaza externa para los países capitalistas a lo largo del siglo XX y también su principal peligro interno. A veces penetró en ellos por el impacto de un ariete exterior o en forma de caballo de Troya, pero normalmente fue una sustancia característica del propio cuerpo, sobre la cual los hechos de Octubre, o las interpretaciones que de ellos se construyeron en cada lugar, funcionaron en todo caso como levadura o reactivo. Para hacer frente al peligro de la revolución estos países recurrieron al fascismo o al reformismo social preventivo, por más que la revolución no fuera la causa exclusiva de ambos fenómenos. Sin el mundo surgido de la revolución, el reformismo no hubiera llegado tan lejos. Y sin el mundo surgido de la revolución el fascismo no hubiera sido derrotado, al menos tan pronto.


La III Internacional y la figura de Dimitrov

El 2 de marzo de 1919 se celebró el Primer Congreso de la Komintern en Moscú. Llevando la máxima marxista de “¡Proletarios de todos los países, uníos!”, los comunistas de principios del siglo pasado bajo el liderazgo del proletariado ruso representados por los victoriosos bolcheviques acudieron a llamada de Lenin para realizar la III Internacional. Ante, la traición que cometieron los partidarios socialdemócratas de la II Internacional que se posicionaron a favor de la Gran Guerra y mandaron a los obreros y a los campesinos a luchar y morir contra adversarios de su misma clase social, los comunistas convocaron a los comunistas del mundo entero para la edificación de la sociedad socialista mundial. Los bolcheviques que se habían erigido como la vanguardia consciente del proletariado ruso y habían derrocado a los zares y al Gobierno Provisional ruso, instaron a los camaradas ha conquistar el objetivo de la supresión del sistema capitalista, el establecimiento de la dictadura del proletariado y de la República Internacional de los Soviets, la completa abolición de las clases sociales y la realización del socialismo, como primer paso a la sociedad comunista, tal y como estaba fijado en los estatutos de la III. Internacional. La formación de la Komintern aparte de fijar la hoja de ruta para todos los comunistas, supuso la fundación de distintos partidos comunistas por todos los países del globo, ya que ante la negativa de muchos socialistas, los comunistas agrupados en los partidos socialistas decidieron escindir de estos partidos y fundar los partidos comunistas que llevarían a la clase obrera internacional hasta la total victoria de las masas explotadas.


Asistieron 52 delegados de 35 partidos y grupos de 21 países del mundo. Representantes de los partidos comunistas de la Rusia soviética, Alemania, Austria, Hungría, Polonia, Finlandia y otros países, así como varios grupos comunistas (checos, búlgaros, yugoslavos, ingleses, franceses, suizos, etc.) participaron en el congreso. El congreso representó a los partidos socialdemócratas de Suecia, Noruega, Suiza, los Estados Unidos, la Federación Socialdemócrata Revolucionaria de los Balcanes.
El Congreso discutió y adoptó la plataforma de la Internacional Comunista, desarrollada sobre la base de las instrucciones de V.Lenin. La nueva era, que comenzó con la victoria de la Revolución de octubre, se caracterizó en la plataforma como la era de la desintegración del capitalismo, su colapso interno, la era de la revolución comunista del proletariado. La tarea de conquistar y establecer la dictadura del proletariado, el camino a través del cual se reúnen todas las fuerzas revolucionarias, rompiendo con el oportunismo de todo tipo, a través de la solidaridad internacional de los trabajadores, surgió en el orden del día. En vista de esto, el Congreso reconoció la necesidad de que la Internacional Comunista se establezca sin demora.

Uno de los documentos programáticos más importantes de la Comintern es la tesis presentada al Congreso y al informe de V. I. Lenin sobre la democracia burguesa y la dictadura del proletariado. En su informe, V. I. Lenin demostró que la democracia burguesa, que bajo el disfraz de "democracia en general" fue defendida por los partidos de la 2da Internacional, es esencialmente una dictadura de clase de la burguesía, una dictadura minoritaria, mientras que la dictadura del proletariado suprime la resistencia de las clases derrocadas. En nombre de los intereses de la mayoría, significa democracia para los trabajadores.

El 1er Congreso de la Comintern instó a los trabajadores de todos los países a unirse en los principios del internacionalismo proletario en la lucha revolucionaria para derrocar a la burguesía y establecer la dictadura del proletariado, para oponerse resueltamente a la 2da Internacional, que fue restaurada formalmente en febrero de 1919 en Berna por sus oportunistas líderes. El congreso adoptó un manifiesto para los proletarios de todo el mundo, en el que se decía que los comunistas reunidos en Moscú, representantes del proletariado revolucionario de Europa, América y Asia, se sienten y se reconocen como sucesores y directores de la causa, cuyo programa fue anunciado por los fundadores del comunismo científico K. Marx y F. Engels. En el Manifiesto Comunista.

"Al evaluar el papel que jugaría la nueva Internacional, Lenin escribió en abril de 1919 que la Internacional Comunista" ... tomó los frutos del trabajo de la Segunda Internacional, cortó su impureza, social-chovinista, burguesa y pequeñoburguesa y comenzó a implementar la dictadura del proletariado ". En el 1er congreso de la Comintern, según Lenin, "... la bandera del comunismo fue levantada alrededor de la cual se reunían las fuerzas del proletariado revolucionario". El registro completo de la organización proletaria internacional del nuevo tipo se llevaría a cabo en el segundo congreso

La Internacional Comunista fundada por Lenin y el Partido Bolchevique tenía como objetivo luchar por la supresión del sistema capitalista, el establecimiento de la dictadura del proletariado y de la República Internacional de los Soviets, la completa abolición de las clases sociales y la realización del socialismo, como primer paso a la sociedad comunista, tal y como se fijaba en sus primeros estatutos.

Gueorgui Dimitrov
En 1921, los comunistas búlgaros nombraron a Dimitrov delegado al III Congreso de la Internacional Comunista. En 1923, dirigió conjuntamente con Koralov, la insurrección de Setiembre que contribuyó sensiblemente a despertar la conciencia de clase de los obreros y de los campesinos búlgaros.

En Moscú, Dimitrov realizó un intenso trabajo para agrupar a los trabajadores en lucha contra el fascismo. Elegido en 1935 secretario general del Comité Ejecutivo de la Internacional Comunista, permaneció en ese puesto hasta la disolución de la I.C. en 1943. Dedicado a las cuestiones de estrategia y de táctica de los comunistas en la batalla contra la guerra y el fascismo, luchaba por crear y consolidar el frente único contra la reacción imperialista, por formar y educar los cuadros dirigentes de los partidos comunistas hermanos, fieles a la doctrina del marxismo-leninismo.

Durante la segunda guerra mundial, Dimitrov se consagró a movilizar las fuerzas populares para la lucha contra los invasores hitlerianos. Organizaba los movimientos de liberación antifascista en los países ocupados por los hitlerianos, dirigía la lucha de los patriotas búlgaros contra el fascismo. Por sus grandes méritos en la lucha contra el fascismo, Dimitrov fue condecorado con la Orden de Lenin en 1945.

La Revolución de Octubre rompió la lógica de los tiempos y quebró los esquemas interpretativos y propositivos de la II Internacional. Los bolcheviques no se resignaron a esa concepción del tiempo lineal, progresiva y teleológica que exigía pasar previamente por un largo estadio de desarrollo liberal burgués antes de llegar al socialismo. Tampoco se sometieron a las limitaciones de lo que, en el argot de la época, se llamaban las condiciones objetivas, ni permanecieron a la espera de que el desarrollo mecánico de las fuerzas productivas les diera luz verde para la subversión. Los bolcheviques leyeron las condiciones materiales como condiciones de posibilidad, acelerando –con ciertas dosis de voluntarismo– el tiempo histórico y dilatando los límites de lo posible por medio de la acción subjetiva. La acción política de los bolcheviques se movió entre la urgencia y el sentido de la oportunidad, entre su negativa a concebir el socialismo como advenimiento fatal y el olfato que les llevó a lanzarse a la toma del poder justo en el momento en el que el poder estuvo al alcance de sus manos.