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miércoles, 1 de noviembre de 2017

ARGELIA

Argelia es una meseta maciza, seca; la mayor parte de la población vive en el Tell, una franja estrecha que da al Mediterráneo. Hacia 1830, año en que los colonizadores franceses entraron en el territorio, los vecinos eran todos musulmanes, pero pertenecían a tres capas de población: Los beréberes, descendientes de los antiguos habitantes, habían sido rechazados a las montañas y a una parte del Sahara. El grupo más importante, los kabilas, habitaban en el macizo montañoso al este de Argel y vivían del cultivo y la ganadería. Aunque convertidos al mahometis- mo, conservaron su lengua tradicional y siguieron considerándose independientes del gobierno de Argel, a tanto que se negaban a pagar tributos. Los nómades, árabes, llegados en el siglo XI, que habitaban en la meseta y el desierto; vivían bajo tiendas, criaban camellos, cabras y carneros. Los moros, musulmanes de raza mezclada, habitaban en las ciudades dedicados al comercio. En las ciudades también habitaban judíos orientales, turcos y renegados europeos convertidos al mahometismo para servir de soldados, marinos o funcionarios.

En 1830 las fuerzas colonialistas francesas se instalaron en Argelia, desplazando al dominio turco. Colonos franceses se apoderaron de las mejores tierras y, junto a una pequeña oligarquía argelina, explotaron a la mayoría de árabes y bereberes. En 1847, Francia había vencido casi completamente la resistencia de los argelinos, pero ésta siguió activa hasta 1884. Solo en el año 1954 se inició el movimiento que combatió contra 500.000 soldados franceses. Fue una larga y cruenta lucha para lograr la independencia. El presidente de Gaulle promovió unas negociaciones de paz, culminando con un plebiscito sobre la independencia.

Tras la Segunda Guerra Mundial, en la sociedad argelina empezó a tomar conciencia de la opresión colonial francesa y a crecer el sentimiento de la independencia. Muchos militares argelinos que habían colaborado en liberar Francia del régimen nazi, se vieron frustrados por el trato que la metrópoli daba a los ciudadanos nativos.

La guerra de independencia

Francia se debilitó ante el avance de la lucha anticolonialista en todo el mundo. En 1954 su ejército fue derrotado en Indochina. Con ello, crece el movimiento nacionalista argelino y fueron muchos los soldados argelinos que empezaron a considerar que era el momento de obtener la independencia para Argelia.

La guerra de independencia se llevó a cabo en forma de lucha de guerrillas y enfrentamientos contra el ejército francés y los colaboracionistas de origen local llamados Harkis. Los guerrilleros independentistas se denominaban muyahidines.

El 1 de noviembre de 1954, el Frente de Liberación Nacional Argelino inicia su larga guerra de liberación contra Francia, que culminará con la victoria en 1962. Tras la Segunda Guerra Mundial, en la sociedad argelina (colonia francesa desde el siglo XIX) empezó a crecer el sentimiento de la independencia, ya que vieron el trato nefasto que los franceses daban a los ciudadanos nativos.

El 1 de noviembre de 1954, el FLN lanzó su ofensiva para lograr la independencia mediante ataques coordinados a los edificios públicos, militares, puestos de policía e instalaciones de comunicaciones. Un continuo aumento en la acción de la guerrilla durante los siguientes dos años forzó a los franceses a llevar 400.000 tropas francesas a Argelia. La estrategia del FLN combinó las tácticas guerrilleras con un deliberado uso del terrorismo. En 1954, estallaron los primeros movimientos y desde allí, Francia intentó evitar la independencia a toda costa, utilizando incluso a la famosa Legión Extranjera.

En 1956-1957 la guerra se extendió a las ciudades, y tuvo lugar lo que se conoce como la "Batalla de Argel": los ataques guerrilleros del FLN contra objetivos civiles y militares franceses fueron contestados de forma brutal por los paracaidistas del general Jacques Massu. La tortura generalizada y la ejecución sumaria de centenares de sospechosos se convirtieron en recursos normales en la acción del ejército francés en el populoso barrio musulmán llamado la Casbah, bastión de la resistencia.

El 3 de julio de 1962, tras una cruenta guerra de independencia entre tropas nacionalistas y tropas colonialistas francesas, Argelia culmina su guerra de liberación y logra su tan anhelada independencia de Francia. Viendo los resultados que en Indochina habían registrado las tropas nacionalistas del actual Vietnam, múltiples tropas argelinas comenzaron a gestar la idea de que Argelia, una de las colonias claves de Francia ubicada al norte de África, debía ser libre. 



Los pied noirs

El 5 de julio de 1962 Francia reconoció la independencia de Argelia, la que había sido su colonia durante 130 años, después de casi una década de guerra. Significó la expulsión de 350.000 colonos europeos de origen francés, italiano y español. Se trataba de un desenlace que afectó directamente a la comunidad ‘pied-noir’, una distinción con la que se identificaba a la ciudadanía francesa residente en el país norte-africano. 

Los ‘pied-noirs’ arrastraban el estigma de defender la colonización .A Francia llegaron, al terminar la guerra, cerca de un millón de pieds-noirs, que  sintieron que eran recibidos con recelos. A ellos hay que sumar el más un millón de excombatientes, y cerca de un millón  de argelinos o franco-argelinos, además de los 60.000 harkis, argelinos que cooperaron con las fuerzas francesas durante la guerra, se refugiaron en Francia. 

La reinserción de los repatriados de Argelia fue origen de abundantes problemas sociales. Tres cuartas partes de los pied noirs en Argelia tenían ingresos un 20% inferiores a los franceses:  Muchos tuvieron que dormir en la calle cuando llegaron a Francia, donde la mayoría nunca había puesto un pie y no tenía familia ni apoyo. Algunos también sufrieron el resentimiento de los metropolitanos que, en general, no estaban a favor de la guerra y habían sufrido reclutas muertos o heridos en Argelia.

Los refugiados desembarcaron del portaaviones "La Fayette"
en Toulon el 19 de julio de 1962.

La figura de Ben Bella

Un 25 de diciembre de 1916 nacía un revolucionario: Ahmed Ben Bella. Nació en Maghnia, Argelia, era hijo de una familia de campesinos. Durante la Segunda Guerra Mundial combatió a las potencias del Eje como miembro del ejército de Francia el cual lo condecoró por su valentía.

Fue el primer presidente de la República Argelina Democrática y Popular, surgida tras las conversaciones del Frente de Liberación Nacional y las autoridades coloniales francesas que se vieron obligadas a sentarse a la mesa de negociaciones después de una cruenta guerra que dejó millones de muertos.

Ben Bella

Ben Bella fue uno de los artífice de la independencia de Argelia: Hijo de campesinos, saltó a la política al finalizar la Segunda Guerra Mundial, integrándose en el Movimiento para el Triunfo de las Libertades Democráticas. En 1947 fundó dentro del Movimiento un grupo dedicado a la lucha armada contra los franceses para lograr la independencia de Argelia: la OAS. Detenido en 1950 por sus actividades terroristas, consiguió fugarse en 1952 y pasó a la clandestinidad.

Concluida la guerra Ben Bella comenzó su lucha por la independencia de Argelia. Fue arrestado en 1952 por las autoridades francesas, pero escapó y huyó a Egipto. En 1954 fue uno de los nueve miembros originales del Comité Revolucionario que después se convertiría en el Frente de Liberación Nacional de Argelia (FLN). Organizó la insurrección contra la presencia colonial francesa; durante años dirigió la resistencia desde su exilio en Libia. En 1956 fue descubierto a bordo de un avión marroquí en una operación de suministro de armas al FLN y fue encarcelado en Francia.

Detenido de nuevo en 1956, Ben Bella fue liberado y regresó a su paíya sólo sería liberado como parte de las condiciones de los Acuerdos de Evian, que otorgaron la independencia a Argelia (1962). Se impuso sobre las restantes facciones del FLN, derrotando en las elecciones presidenciales a su rival Yusuf Ben Jedda haciéndose elegir jefe del primer gobierno argelino (1962) y primer presidente de la República (1963).

Ben Bella fue una figura muy activa en la política internacional y apoyó diversos movimientos de liberación nacional africanos. Su política interior estuvo marcada por reformas de carácter socialista, como la nacionalización de la tierra. En 1963 se aprobó una Constitución que hacía de Argelia una república de tipo presidencialista. 

Apenas tuvo tiempo de poner a prueba su programa de modernización del país sobre un molde socialista y nacionalista, pues su personalismo condujo al golpe de Estado del coronel Boumedienne en 1965. Permaneció encarcelado sin juicio hasta 1980 y luego marchó al exilio, orientándose hacia el integrismo islámico. Regresó a Argelia con la descomposición del régimen de partido único en 1990.

Luego de la muerte de Boumediane las condiciones de vida de Ben Bella en la cárcel mejoraron y en 1979 fue trasladado junto a su familia a la localidad de M'Sila, en el sur del país. Tras dieciocho meses el nuevo presidente Nacer Chadli le asigna una pensión de 12.000 dinares y un chalet en Alger-Bologhine.

En septiembre, es autorizado a realizar peregrinación a La Meca, y luego un viaje a los Estados Unidos, donde visita las reservas de los indígenas americanos. Tras esto decide no regresar a Argelia y se convierte en un crítico del FLN. En octubre de 1980, se exilia en Ginebra, Suiza. Allí crea el Movimiento Democracia para Argelia (MDA), que no fue legalizado hasta 1990. 

En 1981 es nombrado Presidente de la Comisión Islámica Internacional de Derechos Humanos. A partir de ese momento y hasta el año 2003, cuando fue elegido presidente de la Campaña Internacional contra la Agresión en Irak en la Conferencia de El Cairo, Ben Bella quedó al margen de la política.

En 1983, con ya sesenta y siete años, veintidós de los cuales pasó en prisión, Ahmed Ben Bella critica abiertamente al régimen del Presidente Chadli Bendjedid y habla sobre la corrupción y el mal gobierno que afectan a los países del Tercer Mundo.

En 1990 volvió a su país para participar de las primeras elecciones en Argelia, tras la desaparición del régimen de partido único, y participar en la política como uno de los líderes de la oposición. Finalmente su partido no se presentó a las elecciones, ganadas por el entonces gobernante Frente Islámico de Salvación (FIS).

Ben Bella


En 1992 el coronel Chadli Benjedid  anunció su renuncia al cargo para evitar que el Frente Islámico de Salvación tomara el control del Parlamento; el FIS, en las elecciones de Diciembre de 1991, había ganado 188 de los 221 escaños y era seguro que en los comicios de enero obtendría la mayoría absoluta. Las autoridades invalidaron este resultado y suspendieron indefinidamente las futuras elecciones. Finalmente, apresaron al jefe del FIS Abdelkader Hachani y clausuraron todas las sedes del movimiento islámico., el ejército impulsó un nuevo golpe de Estado y Argelia inició una década de guerra civil entre el poder militar y los movimientos islámicos radicales. Ben Bella se convirtió entonces en un líder pacifista internacional.

En 2012 fue internado varias veces en el Hospital Militar de Ain Naadja debido a una enfermedad que finalmente le produjo la muerte el 11 de abril de 2012.

Argelia es, después de Sudán, es el país de mayor extensión en el continente africano - 2.381.751 kilómetros - y con una población que supera los 25 millones de habitantes. En el norte, tiene costas en el mar Mediterráneo.

lunes, 16 de octubre de 2017

EL SÁHARA

El Sahara, el mayor desierto del mundo, cubre más de 8 millones de kilómetros cuadrados en los que cae una lluvia no superior a los 100 milímetros y tán vasto territorio es compartido por los siguientes países: Argelia, Marruecos, Tunicia, Libia, Egipto, Sudán, Chad, Nigeria, Malí y Mauritania. Y solo el Nilo es el río que atraviesa el desierto. En el Sahara viven, aproximadamente 1.500.000 personas y el nomadismo que era la forma de vida del 50% de esta población ha ido retrocediendo progresivamente ha medida que crece la actividad económica. En los oasis se practica la agricultura que produce cereales, hortalizas y, principalmente, una muy considerable cantidad de dátiles. Los recursos mineros son importantes: petróleo y gas natural en Argelia y en Libia, fosfatos en el Sahara Occidental, uranio en el Níger, hierro en Mauritania.


El Sahara conoció varios períodos húmedos durante el cuaternario, según revela el aspecto del relieve, los restos de una vegetación de tipo mediterráneo y los yacimientos prehistóricos con numerosos grabados y pinturas rupestres. En el paleolítico vivieron cazadores-recolectores, cuyo número disminuyó a consecuencia de una fase de desecación. En el neolítico antiguo se desarrolló una muy importante población, al parecer negra, de pescadores, cazadores, ganaderos e incluso agricultores. A partir de 1874 se descubrieron casi 30 000 pin-turas y grabados, clasificadas y agrupa-das en tres períodos (el de los rebaños, el del caballo y el del camello). El resto, de concepción simbólica, característica del período denominado arcaico, sería la más antigua forma de arte africano.

En el 1er. milenio a.C., libios y garamantes abrieron la ruta de los carros, que unía el golfo de Sirtes con la región de Gao a orillas del Níger, que decayó a partir del siglo IV a.C., tras un período de sequía que hizo imposible el empleo del caballo, que fue sustituido paulatinamente por el dromedario, procedente de Arabia. Entonces se atravesó el Sahara en rutas comerciales, que transportaban oro de Sudán hacia Cirenaica, y también marfil, plumas de avestruz y esclavos. El dromedario permitió a los grandes nómadas y a los bereberes del norte de África aprovechar el retroceso del poder romano para controlar el desierto e imponer su ley a los sedentarios de las regiones colindantes del Sahara. Los bereberes desarrollaron el comercio de caravanas entre el mundo mediterráneo y el África negra utilizando los llamados puertos saharianos (Gana, Awdagust).

Los árabes, tras imponer su dominio a los bereberes del norte de África, atravesaron el desierto y alcanzaron el África negra, Siglo VIII, y, en sucesivas oleadas, se instalaron en el Sahara hasta la época contemporánea. Las poblaciones saharianas fueron así islamizadas, arabizadas e incluso avasalladas; solo los que estaban protegidos por la dureza de las condiciones naturales, como los tuareg, conservaron su lengua y sus costumbres. El comercio de caravanas se amplió, gracias a las posibilidades que ofrecía el mercado musulmán. Los pueblos árabes o arabizados y los bereberes del desierto (san-háyas, zanatas) intervinieron en el Magreb con el movimiento de los almorávides, en los siglos XI y CXII, y avanzaron hacia Sahel. Poco a poco islamizaron a la población y desmembraron los imperios, como el de Ghana, en el año 1076, que controlaban el comercio transahariano, que pasó a sus manos. En 1591 los marroquíes terminaron con el imperio songhai.


En el siglo XIX los europeos iniciaron la explotación del desierto. Tras instalarse en el norte y en las costas occidentales del continente, intentaron unir los diversos territorios. Los franceses ocuparon Lag-houat (1852) y Tombouctou (1854), y las tropas procedentes de Argelia, Sudán y el Congo confluyeron en el Chad (1898-1900). La unión entre Marruecos y Mauritania se estableció en 1934. Los españoles crearon la colonia del Río de Oro (1884-1886). Los italianos se establecieron en Tripolitania y en Cirenaica (1911-1912). Los descubrimientos de minerales y petróleo, y la voluntad independentista de las poblaciones, impulsaron la descolonización de la región en años comprendidos entre 1951 y 1976.

Los bereberes

Los bereberes constituyen la población característica del Norte de África y, más en concreto del Magrib. Pero si el sustrato poblacional es claramente bereber, sin embargo, este elemento hoy es considerado minoritario en relación con lo árabe. En realidad lo árabe y los bereber forman únicamente una falsa dicotomía planteada por motivos políticos más que fundamentada en realidades resumiríamos de ser de pura raza árabe y las lenguas romances, todas juntas, tendrían menos difusión que los dialectos bereberes.

En consecuencia, hoy día en el Norte de África resulta muy difícil establecer la frontera entre lo árabe y lo bereber. Al igual que en el caso de los bereberes en al-Andalus, que tuvieron más presencia en realidad que lo árabe, incluso en el Magrib, lo andalusí tiene más presencia en la química étnica y social que lo puramente árabe: recordemos las múltiples emigraciones, desde la del arrabal cordobés hasta el paso de los moriscos en 1609. En consecuencia, en la actualidad resulta anacrónico hablar de lo bereber como un fenómeno étnico.

Como ha destacado el profesor Hart, en la actualidad el fenómeno bereber es un elemento básicamente lingüístico. Se considera bereber únicamente a aquellos que hablan como lengua natal alguno de los dialectos bereberes. Y en cifras esa población ha quedado fuertemente reducida por el paso de la Historia humana. En cifras de comienzo de los años 80, el fenómeno lingüístico bereber apenas suponía un 2% en la población de Túnez, pero ascendía al 30% en Argelia y hasta el 40% en Marruecos.

Los orígenes del pueblo bereber han merecido múltiples especulaciones desde la misma Antigüedad clásica. Estas leyendas no rebasan el terreno de la curiosidad. Los griegos relacionaron la cuestión con su mitología; así Hesiodo podía indicar que Moros, la negra Ker y Tánato eran hijos de una madre concreta: la Noche. Por el contrario, para Platón todos los pobladores del Occidente eran descendientes de Poseidón , y los africanos eran Atlantes.
Los cartagineses de época helenística, tal y como va a transmitir el historiador latino Salustio , van a interpretar los orígenes de la siguiente forma : una buena parte de los norteafricanos eran descendientes de los medos o persas llegados en el ejército del mítico Hércules . De ellos procederían tanto los moros como los númidas.

Para otros autores, sin embargo en la misma línea que la banal interpretación púnica, los bereberes eran descendientes de indios, mientras entre los autores hebreos y cristianos de los siglos III al V, alguno de ellos tan significativo como San Agustín, relacionaban los orígenes de los bereberes con los cananeos.
Este tipo de leyendas tendrá siempre buena acogida. En los autores árabes, desde el mismo siglo IX, nos va a aparecer un dato de forma recurrente. Tradición histórica que llegará hasta el gran historiador tunecino lbn Jaldun. De acuerdo con esta creencia, los bereberes en su origen no habían sido otros que los palestinos que, con la muerte de su rey Goliat, se vieron obligados a emigrar al Norte de África. Podemos preguntarnos por la realidad de estos pretendidos orígenes si procederían tanto los moros como los númidas.

EL PUEBLO SAHARAUI

Tras su independencia de Francia, Marruecos reclamó el territorio del Sáhara Occidental como parte de su "Gran Marruecos". En 1963 el Comité Especial de Descolonización de Naciones Unidas incluía el Sahara Occidental en la relación preliminar de regiones del mundo a las que se debía aplicar la Declaración sobre concesión de independencia a países y territorios coloniales. En 1965 la ONU proclamó el derecho a la autodeterminación del Pueblo Saharaui y instó a España a que agilizara su descolonización. Años antes, el rey de Marruecos había manifestado su intención de anexionarse los territorios del Sahara occidental. Había vuelto a aparecer la idea del Gran Imperio soñado por Marruecos. También Mauritania, al ver la situación, se apresuró a pedir parte del territorio del Sahara.

En 1967, la ONU recomendó la descolonización del territorio en tanto que poco después, Mauritania también se sumó a las reclamaciones territoriales marroquíes.

El 12 de mayo de 1975, una Comisión de la ONU viaja al territorio saharaui para comprobar que “el Polisario es la única fuerza política dominante en el territorio y que la inmensa mayoría del pueblo desea la independencia”. Pero durante el mismo año, y en medio del proceso de la transición democrática iniciada en España con la muerte de Franco el 20N, el Gobierno español procede a la entrega del territorio de Sáhara Occidental a Mauritania y Marruecos. Comienzan entonces los enfrentamientos armados entre el Ejército de Liberación Popular Saharaui (E.L.P.S) y las Fuerzas Armadas Reales Marroquíes. Marruecos, al mismo tiempo, inicia su “Marcha verde” el 6 noviembre y Mauritania comienza a atacar por el sur. Con esta marcha, Hassan II movilizó a 350.000 hombres y mujeres marroquíes, además de 25.000 soldados, para tomar posesión de Sáhara. La población civil saharaui se ve obligada a huir a la región argelina de Tinduf. El 14 de noviembre, España entrega el territorio de Sáhara Occidental a Marruecos y Mauritania, a través de la firma de los Acuerdos Tripartitos de Madrid.

El Frente Polisario proclama la constitución de la República Árabe Saharaui Democrática el 27 de febrero de 1976, un día después de que las últimas presencias españolas abandonasen la zona. De la noche a la mañana el territorio pasó de manos españolas a manos marroquís y mauritanas. Mauritania firmó su acuerdo de paz con el frente Polisario en 1979, renunciando a sus derechos sobre el territorio saharaui y la OUA y distintos países han venido reconociendo desde entonces a la nueva república. Sin embargo, Marruecos, en lugar de hacer lo mismo, se anexionó la parte a la que Mauritania renunció para reivindicarla también como suya y continuó con la ocupación.


viernes, 7 de noviembre de 2014

EL CAMBIO CLIMÁTICO

El cambio climático es una realidad incuestionable confirmada por numerosos estudios y propagada por miles de políticos (en especial, la figura del candidato a la presidencia de Estados Unidos por el partido Demócrata, Al Gore)  que abogan por una economía sostenible y más respetuosa con el planeta. Sin embargo, los científicos han podido constatar que el efecto invernadero no es tan catastrófico como la ciencia ficción o la propaganda nos han hecho creer.

Es cierto que es necesario conservar los bienes naturales del planeta.  Pero también es cierto que la naturaleza por si misma tiende a regenerarse de forma natural: todo tiene su ciclo. El propio planeta tiene sus propios mecanismos internos que buscan el equilibrio entre las diversas partes que lo componen.

La mano del hombre puede romper ese equilibrio y acelerar la labor destructiva de la propia naturaleza, pero también está en su mano preservarla y dejar que ésta siga su curso. Eso es lo que denominados Sostenibilidad, aprovechar los recursos naturales para la propia supervivencia de la especie, sin destruir por un afán acumulativo.

La raíz del cambio climático y sus efectos no es innata sino que está provocada por la mano del hombre: si dejáramos actuar a la propia naturaleza sin intervenir, ella misma regularía los procesos de creación y destrucción, equilibrando así la balanza.

Los estados tienen posiciones ambiguas sobre el cambio climático: Estados Unidos y la Unión Europea firmaron el protocolo de Kyoto el 11 de diciembre de 1997, protocolo que entró en vigor en 2004. Sin embargo, Estados Unidos  consideró injusto dicho tratado porque perjudicaba gravemente su economía  a favor de otros países como China o India. La Unión europea no tiene una posición común al respecto (basta observar la parte norte industrializada y su inversión en I+D+i con el sur de Europa, zona donde la industria fue arrasada porque rivalizaba económicamente con su cabeza visible, Alemania).

Bajo este pretexto, se suceden continuas reuniones de carácter internacional con los mismos actores y el mismo resultado: no hay acuerdo. Por tanto, el cambio climático se convierte en un bucle recurrente, que únicamente es actualidad cuando lo dictan los Medios de Comunicación a través de la llamada agenda setting.

Al ser un tema de la agenda setting, tiene una mayor repercusión en la opinión pública (como actualmente la corrupción política, económica y sistémica).  Sin embargo, cuando el tema deja de ser relevante, la amnesia colectiva se adueña de la opinión pública y todas las promesas y buenos propósitos de los políticos (excepto los partidos Verdes, ya que es su principal lanza de batalla) se desvanecen entre las hojas de un programa electoral vacío y unos electores más preocupados por la situación económica y social que por el medio ambiente.


Los Medios de Comunicación en general son empresas cuyo fin es tener una ganancia o ser solventes.  Por tanto, lo importante no es la verdad sino la noticia verdadera, aquella que es creíble y que no busca la verdadera raíz del problema, sino el enfoque del Medio de Comunicación.


jueves, 22 de diciembre de 2011

CANCIÓN DESGARRADORA SAHARAHUI

Del norte de África
Surge un grito de gargantas roncas
Roncas por el tiempo

Es el Sahara occidental
Es la voz de los sinvoz
Es el grito de revolución

Son voces que piden justicia, tierra y pan
Libertad, derechos
Igualdad, solidaridad
Contra el régimen de Marruecos

Se oyen en el viento sus ecos
Su grito de independencia
Su grito de libertad
En la dormida conciencia
De la europea sociedad

Desde el Frente Polisario
Se toman las armas y fusiles
Surgen los revolucionarios
Que reniegan de ser serviles

De un rey déspota y tirano
Porque luchan contra la injusticia
Que provocan sus hermanos

Y surgirá la revolución
En África del norte
Y será un gran aporte
A un rojo corazón

A un pueblo fuerte y valiente
Siempre en mi recuerdo prisionero
Al que volveré para combatir junto a ellos en el frente
En nuevos tiempos venideros

viernes, 25 de noviembre de 2011

CANCIÓN SAHARAHUI

Tras su independencia de Francia, Marruecos reclamó el territorio del Sáhara Occidental como parte de su "Gran Marruecos". En 1963 el Comité Especial de Descolonización de Naciones Unidas incluía el Sahara Occidental en la relación preliminar de regiones del mundo a las que se debía aplicar la Declaración sobre concesión de independencia a países y territorios coloniales. En 1965 la ONU proclamó el derecho a la autodeterminación del Pueblo Saharaui y instó a España a que agilizara su descolonización. Años antes, el rey de Marruecos había manifestado su intención de anexionarse los territorios del Sahara occidental. Había vuelto a aparecer la idea del Gran Imperio soñado por Marruecos. También Mauritania, al ver la situación, se apresuró a pedir parte del territorio del Sahara.

En 1967, la ONU recomendó la descolonización del territorio en tanto que poco después, Mauritania también se sumó a las reclamaciones territoriales marroquíes.

El 12 de mayo de 1975, una Comisión de la ONU viaja al territorio saharaui para comprobar que “el Polisario es la única fuerza política dominante en el territorio y que la inmensa mayoría del pueblo desea la independencia”. Pero durante el mismo año, y en medio del proceso de la transición democrática iniciada en España con la muerte de Franco el 20N, el Gobierno español procede a la entrega del territorio de Sáhara Occidental a Mauritania y Marruecos. Comienzan entonces los enfrentamientos armados entre el Ejército de Liberación Popular Saharaui (E.L.P.S) y las Fuerzas Armadas Reales Marroquíes. Marruecos, al mismo tiempo, inicia su “Marcha verde” el 6 noviembre y Mauritania comienza a atacar por el sur. Con esta marcha, Hassan II movilizó a 350.000 hombres y mujeres marroquíes, además de 25.000 soldados, para tomar posesión de Sáhara. La población civil saharaui se ve obligada a huir a la región argelina de Tinduf. El 14 de noviembre, España entrega el territorio de Sáhara Occidental a Marruecos y Mauritania, a través de la firma de los Acuerdos Tripartitos de Madrid.

El Frente Polisario proclama la constitución de la República Árabe Saharaui Democrática el 27 de febrero de 1976, un día después de que las últimas presencias españolas abandonasen la zona. De la noche a la mañana el territorio pasó de manos españolas a manos marroquís y mauritanas. Mauritania firmó su acuerdo de paz con el frente Polisario en 1979, renunciando a sus derechos sobre el territorio saharaui y la OUA y distintos países han venido reconociendo desde entonces a la nueva república. Sin embargo, Marruecos, en lugar de hacer lo mismo, se anexionó la parte a la que Mauritania renunció para reivindicarla también como suya y continuó con la ocupación.

Del norte de África llega un lamento
que recorre el desierto
del Sáhara mientras el viento
sopla lastimero haciéndose eco de los caídos y los muertos

es el lamento de un pueblo abandonado a su suerte
por los españoles que firmaron su sentencia de muerte
por la comunidad internacional que se queda muda
mientras el tirano utiliza la represión, el miedo y la tortura

un pueblo que se alzó en armas contra la tiranía
que sigue resistiendo en las barricadas
un grito de rebeldía
que surge de miles de gargantas maltratadas

puño en alto por los compañeros del Frente Polisario
puño en alto por los nuevos cantos proletarios
puño en alto por un Sáhara que tenga por amanecer la independencia
puño en alto por aquellos que siguen gritando. resistencia

Ojalá surja un nuevo amanecer teñido de rojo revolución
y que los pueblos rompan sus grilletes y se rebelen contra los tiranos
que oprimen a su población y los pueblos hermanos
que lo único que reclaman es un mañana mejor