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POEMAS, CUENTOS Y ESCRITOS REVOLUCIONARIOS DE DANIEL FERNÁNDEZ ABELLA is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License. Para utilizar primero y siempre sin ánimo de lucro ha de consultar al autor. Daniel Fernández Abella todos los derechos reservados.

viernes, 15 de junio de 2018

SAMUEL MORSE

Hijo de un pastor protestante de ideas sumamente conservadoras, el joven Samuel Finley Morse manifestó muy pronto su carácter independiente y sus inclinaciones artísticas. Su padre, teólogo de cierto relieve, trató de dar al hijo una educación esmerada, pero más bien antiliberal. Aunque nació cerca de la Universidad de Harvard, Morse no se educó en ella, porque ya había adquirido una reputación de radical, lo que asustaba al padre. A los 14 años pasó a la Universidad de Yale, que se mantenía fiel a la ortodoxia puritana y calvinista. En Yale, el joven estudiante empezó a interesarse vivamente acerca de un tema que resultaba en aquella época sumamente exótico y misterioso: la electricidad. A base de las primitivas pilas eléctrica de Volta y Cruishank, sus profesores ejecutaban experimentos y trucos que causaban la admiración de Morse y que. no habían de olvidársele jamás.

Desde muy niño, Morse, había dibujado; su inclinación hacia el arte resultaba irresistible; dibujaba retratos de sus compañeros y les cobraba. Hacia fines de sus estudios cobraba un dólar por un retrato al lápiz y cinco por una miniatura sobre marfil. Al terminar sus estudios tomó, repentinamente, y con gran indignación de sus padres, la decisión de seguir la carrera artística para la que su talento parecía destinarle. Entusiasta admirador del pintor Washington Alisten, viajó con él a Londres, en 1811, donde permaneció cerca de cuatro años, sumergido en un torbellino de actividades: estudios académicos, febril esfuerzo por terminar a tiempo los numerosos retratos que se le encargaban, amables veladas pasadas con los amigos fumando habanos, bebiendo vino de Madera y tocando el piano, porque Morse era un músico entusiasta, descubrió el mundo del teatro y adoptó las ideas democráticas de Jefferson y de los jacobinos franceses, que hallaban eco en el círculo de norteamericanos residentes en Londres.

A los cuarenta y un años de edad se hallaba en el punto culminante de su carrera artística; había progresado notablemente como pintor, adquiriendo una fluidez y un dominio técnico que le permitían rivalizar con los mejores retratistas de su tiempo. A su regreso a Nueva Inglaterra, en 1815, el pintor llegaba lleno de esperanzas y con un sólido bagaje artístico; en Londres se había distinguido y había aprendido todos los trucos del oficio; había ganado una medalla de oro en un concurso de escultura, contaba con amigos, admiradores y mecenas. Pero durante el viaje de regreso, ocurrió un incidente que interrumpió casi por completo su carrera artística y que hizo que Samuel recordara la admiración que despertaron en él las clases de sus profesores de Yale, sobre la electricidad. Cierta noche, durante la cena, el Dr. Jackson, habló de los recientes descubrimientos en materia de electromagnetismo y los experimentos de Ampére, y mencionó la longitud del alambre en la bobina de un magnetoimán que se usaba; entonces, uno de los pasajeros quiso saber si no se frenaba la velocidad de la electricidad dada la longitud del alambre. Y el doctor explicó que el fluido pasaba instantáneamente a lo largo de cualquier longitud de alambre, citando los experimentos del propio Benjamín Franklin. Samuel Morse comentó que "si la presencia de la electricidad podía hacerse visible en cualquier parte del circuito, ello haría posible transmitir mensajes instantáneamente por medio de la electricidad.". La conversación pasó a otro tema, pero nadie pudo imaginar esa observación del pintor Morse contenía el germen de uno de los más importantes inventos de la historia.

El caso es que Morse, ya en Nueva York, tras unos cuantos días de intenso trabajo, completó un esquema del aparato que había imaginado, pero es sabido que, con frecuencia, las dificultades de un inventor no hacen sino empezar cuando la idea central se establece en su mente; y la aplicación práctica de un nuevo descubrimiento, junto con su triunfo en la aceptación del público en general. Samuel se pasó doce años perfeccionando el diseño del aparato que había concebido. Durante todos esos años dejó de pintar y tal cosa resintió su economía. Y aunque no poseía los conocimientos técnicos necesarios, él mismo hubo de proyectar y construir las distintas partes del primer transmisor telegráfico, la famosa llave- que era un conmutador eléctrico. Ya había resuelto el modo de hacer los tendidos de los alambres que aislaran la corriente eléctrica (postes de madera y barras transversales también de madera en que ubicaban aislantes de porcelana) Pero surgió un problema crucial ¿cómo hacer para que el terminal recibiera un mensaje y lo descifrara? No le quedó más remedio que inventar el llamado Código Morse, que consistía en señales cortas y largas para representar las letras del alfabeto y algunos signos de puntuación. Además, en sus transmisiones experimentales descubrió que solo podía cubrir 32 kilómetros; para solventar este hecho, debía instalar relays para acoplarlos a línea telegráfica y hacer avanzar la señal otros 32 kilómetros y, así, sucesivamente para cubrir mayores distancias.

En 1836, tuvo listo su primer aparato telegráfico y solicito una patente para su invento y ayuda económica al gobierno para hacer una instalación y viajó a Europa para obtener patente en diversos países; fracasó en Inglaterra y en Francia, su gobierno declaró que el invento era de utilidad nacional y se apropió de la patente. Por fin, en 1843, el Congreso aprobó la suna de 30.000 dólares para construir la primera línea telegráfica entre Baltimore y Washington, que inaugurada el 24 de mayo de 1844. Y quien ha visto una película de la conquista del oeste sabe que este invento unió el país en todas sus direcciones; sin embargo, Samuel Morse, el pintor del célebre retrato de Lafayette, debió pleitear para mantener los derechos de su patente.

Morse, además, ensayó diversos procedimientos para la instalación de un cable submarino y consiguió introducir los daguerrotipos, primeros intentos de fotografía que Daguerre y Niepce habían introducido con éxito en Francia. En 1858 los gobiernos de Austria, Bélgica, Francia, Holanda, el Piamonte, Rusia, el Vaticano, Suecia, Toscaza y Turquía, como compensación por el uso de su sistema y sus aparatos, le asignaron una cantidad de 400.000 francos para que resolviera sus problemas financieros y viviera con tranquilidad y relativa prosperidad.
El 2 de abril de 1872, el telégrafo difundió al mundo que, rodeado de su familia, había muerto Samuel Morse.
***
La telegrafía se amplió al tipo duplex y, en 1874, Edison inventó la cuádruplex, que permitía enviar, simultáneamente, dos mensajes en cada dirección, en 1915 se implantó la múltiple, que permitía enviar ocho o más mensajes y, a mediados de los años 20, apareció la máquina de teletipo y, años después, este procedimientos fueron sustituidos por los métodos inalámbricos de transmisión por ondas. 


viernes, 8 de junio de 2018

EL SITIO DE TROYA

A no dudarlo, el Sitio de Troya es la leyenda griega más difundida de todas las que forman su largo historial y por la que desfilan los más importantes y conocidos nombres de su mitología. Además, ella es el argumento de la Ilíada, poema principal de Homero, que se continuó con el regreso de los vencedores y la vengativa persecución de los dioses que favorecían a Troya, especialmente, la de Ulises, cuyo retorno es el argumento de la Odisea, la otra obra famosa de Homero.

Troya era una rica y poderosa ciudad de la costa asiática, cuyas murallas habían sido levantadas por los dioses Poseidón y Apolo. Su rey era Príamo, padre de 50 hijos, entre los que se contaban Héctor, el más valiente y París, el más hermoso. Pero, al nacer éste, el oráculo predijo que sería funesto para su padre. Príamo, mandó que fuera abandonado en el desierto, pero protegido por los dioses, el niño creció y se hizo pastor. Un día que guardaba sus rebaños en el monte, tres diosas - Hera, Atenea y Afrodita-, fue-ron a pedirle que dijera cuál de las tres era la más hermosa. Paris eligió por Afrodita, diosa de la belleza; Hera y Atenea, irritadas, fueron siempre enemigas de los troyanos.

Otro apunte para continuar esta historia. Menelao, rey de Esparta, se había casado con Helena. Paris fue a Esparta, donde fue bien recibido, sin embargo, el rey Menelao debió ausentarse y Paris, aprovechándose de su ausencia, se llevó el tesoro del rey y, también, huyó con Helena a Troya. Agamenón, rey de Micenas, no solo era hermano de Menelao, sino también el más poderoso de los reyes de Grecia. Resolvió ir a buscar a. Helena. Pidió a los otros reyes grie-gos que le ayudaran. La diosa Hera recorrió ciudad por ciudad reclutando enemigos de los troyanos. Logró reunir una flota de cerca de 1.200 naves y un ejército de 100.000 guerreros, venidos de todas las regiones griegas. Todos los jefes de aquellos guerreros eran héroes famosos, pero los más célebres eran Ulises, rey de Itaca, el más astuto y elocuente, y Aquiles, rey de los mirmidones, el más valiente y resuelto de los griegos.
El oráculo había predicho que Troya solo podría tomarse con el auxilio de Aquiles, que ahí se cubriría de gloria, pero perecería ante los muros de la ciudad. Su madre, la diosa Tetís, para impedirle que partiera, lo vistió de mujer, enviándolo a la corte del rey de Esciros, que le mantuvo entre sus hijas. Los griegos supieron dónde se ocultaba y encargaron a Ulises que fuera a buscarlo. El rey Esciros dijo que Aquiles no estaba allí, pero Ulises colocó en el vestíbulo una lanza y un escudo e hizo sonar la trompeta de guerra. Al oírla, las hijas del rey escaparon, pero Aquiles cogió la lanza y el escudo y se adelantó dispuesto a combatir.

La expedición a Troya se reunió en el puerto de Aulis, en Beocia y como los vientos eran contrarios, el adivino Calcas anunció que los dio-ses se oponían a la partida y que para ganar su favor, Agamenón debía inmolar a su hija, Ifigenia. Agamenón se resignó al designio, pero en el momento en que iba a matar a Ifigenia, la dio-sa Artemisa la salvó, poniendo una cierva en su lugar.
Por fin los griegos desembarcaron en la costa, de Asia, sacaron sus naves a la playa y rodearon su campamento con una empaliza-da. Pero los troyanos tenían por aliados a todos los pueblos vecinos, mandados por el valiente Héctor, uno de los cincuenta hijos de Príamo. El sitio de Troya duró diez años. 

Los ejércitos se batían en la llanura que hay delante de la ciudad. Los dioses mismos se habían dividido: Zeus, Afrodita y Ares sostenían a los troyanos; Hera y Atenea favorecían a los griegos. Un día Ares se mezcló entre el ejército de loa troyanos y, montado en su carro de guerra, empezó a matar griegos. Atenea, a su vez, montada en el carro de Diómedes, condujo al héroe contra el dios. Ares, al ver al héroe se lanzó sobre él para atravesarle con su lanza. Atenea desvió el golpe y la lanza de Diómedes, se incrustó en el vientre de Ares. El dios herido huyó gritando como diez mil hombres y fue a quejarse a Zeus, que le respondió duramente: '' No vengas a gritar a mi lado, eres el más detestable de los dioses del Olimpo".

Otro apunte más en esta historia. Aquiles tenía una cautiva, la hermosa Briseida, a la que profesaba gran .cariño. Agamenón hizo que se la robaran. Aquiles, exasperado, se retiró a su tienda y dejo de combatir en el ejército de los griegos. Ausente él, los troyanos fueron vencedores. Héctor derrotó a los sitiadores y luego, tras una gran carnicería, asaltó el campamento de los griegos y se dispuso a incendiar sus naves. Ningún héroe griego había podido detenerle, los más valientes estaban heridos. Patroclo, el amigo de Aquiles, fue a suplicar al héroe invencible que defendiera a sus compañeros. Aquiles no quiso y accedió solamente a prestar sus armas a Patroclo, quien rechazó a los troyanos y salvó el campamento, pero fue muerto por Héctor. Aquiles, furioso por la muerte de su amigo, revistió su armadura divina, se lanzó sobre los troyanos, mató a muchos e hizo huir a los restantes. Héctor trató de detenerle y Aquiles le dio muerte, ató su cadáver a la trasera de su carro y le paseó alrededor de las murallas de Troya.


En auxilio de Troya vino Pentesilea, hija del dios Ares, reina de las Amazonas, con un ejército de mujeres y, después, Memnón, hijo de la Aurora, con sus guerreros negros de Etiopía. Aquiles dio muerte a ambos. Pero Paris lanzó una flecha que, dirigida por Apolo, hirió a Aquiles en el talón y le mató. Después de un combate furioso, los griegos consiguieron recoger su cuerpo. Tetis hizo a su hijo magníficos funerales y ofreció sus armas como premio al guerrero más valiente. Se le dieron a Ulises. Áyax se enfureció tanto que perdió la razón. En un rapto de locura se lanzó, espada en mano, sobre un rebaño de carneros que tomó por jefes de los griegos y degolló a todos. Cuando volvió en sí, se avergonzó tanto, que se atravesó con su espada.

Necesitaban los griegos la ayuda de Filoctetes, que poseía el arco de Hércules y sus flechas envenenadas, pero se había herido con una de sus flechas, y su herida esparcía un olor tan infecto olor que sus compañeros lo habían abandonado en la isla desierta de Lemnos, donde vivía muy malamente desde hacía diez años. Ulises fue a buscarle y le condujo al campo griego, donde Macaón le curó. Filoctetes fue quien mató a Paris con una de las flechas de Hércules.

Un detalle importante de la leyenda. En la ciudadela de Troya había una imagen sagrada regalo de Zeus, el dios Paladio, y estaba escrito que en tanto no saliera de allí, la ciudad sería inexpugnable. Entonces, Ulises se disfrazó de mendigo, penetró de noche en la ciudadela y se llevó a Paladio. Siguiendo el consejo de la diosa Atenea, los griegos hicieron un enorme caballo de madera y en él se metieron cien de los héroes más valientes. Ulises, Menelao, Neoptolemo, hijo de Aquiles, entre otros; luego quemaron sus tiendas, se embarcaron, izaron velas y partieron como si renunciasen al sitio. Libres de los griegos, los troyanos, vieron con admiración aquel gigantesco caballo gigantesco de madera que habían dejado los sitiadores.

Dudaron qué deberían hacer. Laoconte, dio con la lanza en los lomos del caballo que sonaron a hueco y, sospechando algún engaño, aconsejó a los troyanos que desconfiaran. En aquel momento salieron del mar dos enormes serpientes enviadas por los dioses enemigos de Troya, enlazaron entre sus anillos a Laoconte y sus dos hijos y los ahogaron. Los troyanos se dejaron persuadir y abrieron una brecha en su muralla y por aquella brecha introdujeron el caballo en la ciudad como trofeo de victoria. La noche siguiente, en tanto los troyanos celebraban su libertad con festines, los héroes griegos salieron armados del caballo de madera. El ejército griego, que estaba oculto detrás de la isla de Tenedes, volvió, desembarcó y entró en la ciudad por la brecha. Los troyanos, sorprendidos, no pudieron defenderse. La ciudad fue saqueada e incendiada, los hombres degollados. En cuanto a las mujeres, los griegos vencedores se las repartieron. Una de las princesas, hija del rey Príamo, llamada Casandra, la profetisa que había predicho la ruina de Troya, fue esclava de Agamenón. Otra, Polixena, reservada para Aquiles, fue degollada sobre su tumba. Al rey de Itaca, Ulises, correspondió Hécuba, la viuda de Príamo, a Neoptolemo se le entregó la viuda de Héctor, Andrómana. El hijo de Héc-tor, el pequeño Astianax, fue arrojado de lo alto de la muralla. Finalmente, He-lena, entregada a Menelao, volvió a Esparta y fue adorada más tarde como diosa.


miércoles, 30 de mayo de 2018

LOS CHINOS Y SUS APORTES A LA CIVILIZACIÓN

Es verdad, que resulta muy difícil determinar quienes son los autores auténticos de muchos inventos, porque, muy a menudo, tanto por modestia como por desinterés, los inventores de otros tiempos no permitían que sus nombres se difundieran entre el pueblo. Pero, según los numerosos testimonios de que se dispone actualmente, no parece dudoso que se deba atribuir estas dos invenciones al pueblo chino.

La imprenta era conocida en China desde hacía largo tiempo, aunque la perfección de su técnica solo se alcanzó hacia el siglo VI de nuestra era, cuando los emperadores chinos de esos años, ordenaron imprimir, entre otros, los cuatro libros de Confucio y algunos clásicos para su uso en la educación de jóvenes.
La técnica empleada por los chinos era la xilografía que se imprimía en planchas de maderas. Pero hacia el siglo X, los chinos ya emplearon, también, separadas, letras de cobre para hacer la composición del texto. El uso de estas letras de cobre pasó en 1205 de la China al Japón.
El descubrimiento del imán por los chinos se remonta a épocas muy antiguas. En el diccionario etimológico Tchuwen, compilado por Hiu-kiun. hacia el año121 d.C., se encuentra ya el término imán y la explicación que lo describe, dice "Nombre de una piedra con la cual se da la dirección a una aguja".
Un pasaje análogo, pero más detallado y preciso, se encuentra en un gran diccionario Pei-wen-yun-fú compuesto en el siglo IX. Se dice allí que ya bajo la dinastía de los Tsin (265-419 d.C.) los marinos habían encontrado la dirección del sur valiéndose del imán.

La brújula utilizada por los chinos estaba constituida por una aguja imantada que reposaba por intermedio de una chapita de cobre sobre una punta situada en el interior de una caja de madera, la cual estaba cerrada por una lámina de mica. La división del limbo de la brújula no estaba unificada. Según se tratase de brújulas náuticas, geográficas, astronómicas o astrológicas, el limbo estaba dividido en 4-8-12-16-24 partes.

Los chinos no solamente sabían que la aguja imantada se dirige aproximadamente según la línea norte-sur, sino que sabían también que no toma exactamente esta dirección, pero que se separa muy poco de ella. Conocían, por lo tanto, la declinación magnética. En la obra de Ken-tsung-chi escrita hacia el siglo XII, se encuentra una descripción de la declinación magnética: (Si se frota la punta de una aguja con la piedra magnética, señala en seguida el sur, pero no muy exactamente, desviándose un poco hacia el este).

La brújula fue empleada por los arquitectos chinos para orientar los edificios. A causa de las condiciones climáticas, las casas de habitación en China están generalmente orientadas hacia el sur; lo mismo ocurre con ciertos monumentos. Así los muros de la ciudad de Pekín, reconstruida en tiempos de los Ming (1368-1644), tienen la forma de un rectángulo cuyos dos lados menores, están dirigidos según la línea norte-sur, no exactamente en el meridiano geográfico, sino desviándose hacia el este 2° 30'. Ahora bien, las medidas de declinación magnética, hechas primeramente por los misioneros europeos del siglo XVIII y después por el observatorio imperial de Pekín, muestran que la declinación magnética de la ciudad no ha experimentado variaciones de más de un cuarto de grado y que la declinación conserva el valor 2° 30' desde hace dos siglos. La concordancia de este valor con el de la orientación de las murallas de la ciudad, nos proporciona una información muy preciosa sobre la constancia de la declinación magnética en la región de Pekín.

La brújula fue también empleada para los viajes terrestres. Las obras históricas escritas en la época de los Han (202 a.C.-220 d. C.) habían mencionado ya coches provistos de brújulas que los emperadores empleaban en sus expediciones a través de su inmenso imperio. Se les llamaban carrozas magnéticas. Estas carrozas magnéticas eran coches de dos ruedas: delante del asiento se encontraba una pequeña estatua móvil alrededor de un pivote y con un brazo extendido en que se encontraba una pequeña barrita imanada, gracias a la cual el brazo indicaba siempre la dirección del sur. Al lado de esta estatua, hay otra que indica la distancia recorrida: cada vez que el vehículo había recorrido una milla china, la segunda estatua hacia sonar una campana. Se puede decir que realmente en aquella época estaba ya inventado el odómetro.

El empleo de la brújula para la navegación probablemente vino después que las carrozas magnéticas. No obstante, se sabe que los chinos habían emprendido ya bajo la dinastía Tang (siglos VI y VII d.C.) viajes muy largos por mar. Partiendo de Cantón, atravesaban el estrecho de Malaca para ir a Ceilán, a la costa de Malabar y aun hasta la desembocadura del Indo y del Eufrates. Tales viajes no podrían haberse hecho sin brújula.


viernes, 4 de mayo de 2018

MAYO DEL 68


¿dónde están aquellos jóvenes que en la primavera
parisina alzaban los puños y levantaban barricadas
enarbolando banderas de libertad y revolución

aquellos que quisieron cambiar la sociedad a su manera
y que después de tanto puño en alto y tanta sangre derramada
terminó la partida y hubo cuenta nueva y borrón?

¿cuándo os distéis cuenta que bajo los adoquines
no había arena de playa y si esperanza que aun pervive?
¿cuándo que vuestras consignas llenas de telarañas
saldrían de las voces de las masas derrotadas?

¿cuándo que vuestras mordazas y vuestras cadenas
caerían destrozados oxidados por el tiempo
y os dierais cuenta de que vuestro momento 
que vuestra lucha había merecido la pena?

Y aunque nadie cante Al Vent ni recuerde Vietnam
ni al loco guerrillero que cayó en Bolivia
pasan los años, acumulando más derrotadas 
que conquistas
pero resurgiremos de las ciénagas
exigiendo lo imposible porque somos realistas

miércoles, 25 de abril de 2018

LA REVOLUCIÓN DE LOS CLAVELES




Se acerca el cuarenta y cuatro aniversario del 25 de abril y es un buen momento para destacar algunos puntos de la llamada “(pen)última revolución de Europa”. Ese día un levantamiento militar acababa con la dictadura derechista que había gobernado Portugal durante 48 años, bajo la denominación de “Estado novo”. El gobierno de Marcello Caetano (el cual se exilia en Brasil, donde fallece en 1980 sin ser juzgado), sucesor del sempiterno Salazar, era desalojado del poder al ritmo del ya célebre “Grandola Vila Morena”. Se abre así el periodo conocido como la “revolución de los claveles”.

Puede ser útil colocar a la revolución portuguesa en el contexto político internacional en el cual se desarrolla. En todo el mundo había “un gran desorden bajo el cielo”. La crisis de 1973 golpeaba el proceso de acumulación capitalista. Las revoluciones coloniales culminaban en procesos de independencia, donde se ensayaban otros modelos de construcción política y las relaciones entre países, no sin dramas y con muchos sueños frustrados. En Europa, la onda larga de agitación anti-sistémica que comienza en el 68 se expresa en una puesta en cuestión del modelo de desarrollo imperante que busca nuevas formas de entender y construir la democracia. Todas estas cuestiones influyen decisivamente en Portugal, si bien las desigualdades centro- periferia no solo se expresaban en el desarrollo económico sino también en la posición política de partida. Mientras que en los países del centro europeo se cuestionaba un modelo democrático basado en la integración de amplios sectores de las clases subalternas pero incapaz de satisfacer muchas de las necesidades de los trabajadores, mujeres y jóvenes, en los países del sur (Grecia, Estado español, Portugal) el hilo de las resistencias está fuertemente condicionado por la lucha contra unas dictaduras que representan los intereses de una casta militar, religiosa y empresarial minoritaria pero que domina toda la estructura del Estado.

Portugal durante los años 70

Portugal vivió durante las décadas de los sesenta y setenta un proceso de desarrollo económico relativamente potente, similar al español, aunque menos explosivo. Para un sector de la burguesía, era necesario acelerar la conexión económica y política con Europa, un proceso de homologación que vinculara a Portugal al espacio europeo, y que a la par actualizara las formas de gestión del poder político, buscando vías de integración de las clases subalternas que no alteraran la estructura de propiedad, pero que permitieran ciertas libertades y espacios para organizar el disenso. Otro sector sin embargo se aferraba a los mecanismos de dominación del estado corporativo, con una postura inmovilista muy marcada por su dependencia de los mercados coloniales y su temor a ser absorbido por los capitales extranjeros.

Por abajo, una incipiente movilización del mundo del trabajo y del área estudiantil aparece en la vida del país paralelamente al desarrollo económico. Desde finales de los sesenta, un nuevo movimiento obrero se forma a través de la movilización, fundándose la Intersindical, embrión de lo que sería la futura CGTP (IN), principal sindicato de Portugal. En 1973, más de cien mil trabajadores participan en huelgas. Se suceden las ocupaciones de facultades y las luchas de los estudiantes de enseñanza media. El Partido Comunista Portugués es, durante los años de la resistencia a la dictadura, la organización hegemónica a nivel de implantación popular, aunque progresivamente surge una izquierda radical que introduce nuevas temáticas y perspectivas, y que, pese a no alcanzar los niveles del PCP, es capaz de dialogar e implantarse en medios obreros y estudiantiles.

Con todo, no podemos olvidar que toda la vida social en Portugal estaba marcada por un duro conflicto armado que tenía como objetivo mantener las colonias africanas (Angola, Mozambique, Guinea, Cabo Verde y Santo Tomé y Príncipe), implicando directamente para ello al 10 % de la población activa. Un conflicto sufrido por las clases populares y por los países colonizados, pero que también erosionaba el papel dominante de la casta gobernante, empeñada en resolver el conflicto colonial desde un punto de vista militar, opción que sobrepasaba a un país del tamaño y recursos de Portugal, y sin duda, fuera de época en un contexto donde la descolonización era un proceso irreversible a nivel global.

Este precario equilibrio entre fuerzas sociales antagónicas instaura la sensación de “fin de ciclo” en la sociedad portuguesa. Desde principios de los setenta, la clase dominante ya no podía gobernar como hasta ese momento y a la vez, las clases dominadas no aceptaban seguir gobernadas de la misma forma. La acumulación de contradicciones internas abría paso a una crisis de régimen, que solo necesitaba de un detonante para estallar y abrir el camino para que las masas populares intervinieran activamente en la política nacional.

25 de abril de 1974. Grandola vila morena

El 25 de abril de 1974, un sector significativo del ejército portugués lleva a cabo la destitución del gobierno dictatorial de Marcello Caetano. Estos oficiales, organizados en el MFA (Movimiento de las fuerzas armadas) abren así una crisis en los aparatos del estado pero su acción desata toda la energía y ansias de libertad latentes en el pueblo portugués. La situación se vuelve compleja. Se abre el llamado “proceso revolucionario en curso”, donde las clases, tendencias políticas y diferentes concepciones de sociedad batallan por convertir su proyecto particular en un proyecto de país para el conjunto de la sociedad. Esa confusión y esos intereses contrapuestos también atraviesan al MFA, dividido entre sectores continuistas vinculados a Spínola (primer jefe de gobierno tras la caída del régimen) y otros más vinculados a los movimientos populares y a la izquierda que buscaba organizar una transición al socialismo, como el mítico Otelo Saraiva de Carvalho. A pesar de la importancia del MFA, su papel está condicionado por su nexo con las masas revolucionarias, pero también por las presiones que sufría de la burguesía: por dar un dato significativo, solo 400 de los 4000 oficiales que por aquel entonces tenía el ejército portugués pertenecían orgánicamente al MFA. Los militares fueron la vanguardia que inició la revolución portuguesa, pero sin duda respondían a un movimiento de cambio mucho más profundo que subyacía en la sociedad.







Sin duda lo más fascinante que abre el 25 de abril es el proceso de autoorganización popular posterior, magníficamente narrado por Raquel Varela en “Historia do Povo na revoluçao portuguesa” (no disponible todavía en castellano). Aparece el movimiento de “moradores” (vecinos que ocupan viviendas y gestionan la vida en los barrios). Surgen las comisiones de trabajadores (CT) que se organizan de forma autónoma implicando a diferentes sectores productivos, y que se configuran como espacio unitario de los obreros más allá de las diferentes tendencias políticas, realizando experimentos de autogestión contra la propiedad privada. La banca es nacionalizada por los mismos trabajadores y al gobierno no le queda más remedio que sancionar esta acción. Los soldados no son inmunes a este proceso de empoderamiento colectivo y forman sus propios órganos, Soldados Unidos Vencerán (SUV), que encabezan con uniforme múltiples manifestaciones populares. Las clases subalternas presentaban de esta forma, como un movimiento real, su proyecto alternativo de país. Mientras la clase dominante acusaba al movimiento popular de sembrar el caos económico (el Times llegó a decir que el capitalismo había muerto para siempre en Portugal) con titulares irónicos como “Portugal no produce sino portugueses”, desde las calles se respondía con seriedad que “la mayor riqueza de un pueblo es su población”.

No cabe duda de que aquellos fueron días de felicidad popular. El recién fallecido Gabriel García Márquez escribía por aquellos días que en Lisboa “toda la gente habla y nadie duerme. Hay reuniones hasta altas horas de la noche, los escritorios están con las luces encendidas hasta la madrugada. Si alguna cosa va a conseguir esta revolución es aumentar la factura de la luz”.

La revolución sin duda consiguió mucho más que eso (derechos sociales, libertades, fortalecimiento de un sector público que garantizaba un mínimo salario en especie para los trabajadores), pero quizás mucho menos de lo que pretendía. El Partido Socialista encabezó la reconstrucción de la estabilidad capitalista y el Partido Comunista, sin llegar a legitimar el régimen posterior, nunca llegó a apostar claramente por las formas de nuevo poder impulsadas por los sectores populares: en 1975, en su periódico “Avante” calificaba de “ilusiones idealistas” todo aquello “que lleva a algunos sectores a ver en las formas de organización popular los futuros órganos de poder del Estado”. La extrema izquierda y los sectores más radicalizados del movimiento popular hacen una última demostración de fuerza a través de la candidatura de Otelo Saraiva de Carvalho a las elecciones presidenciales de 1976, que logró el 16% de los votos, pero fue incapaz de institucionalizar los embriones de poder popular surgidos desde abajo. La revolución portuguesa consiguió importantes mejoras para las clases populares pero no acabó con el dominio de los banqueros y empresarios. Francisco Louça, en su último libro “Os burgueses” hace un recorrido histórico por las familias más ricas de Portugal: siguen siendo los mismos que antes de la revolución.

El legado de la revolución 

No todo son motivos para el pesimismo. El poso simbólico que deja el 25 de abril y la revolución de los claveles es enorme. No hay más que pasear por Lisboa y ver lo profundamente implantado que está en la conciencia nacional aquel acontecimiento. “Posters” conmemorativos en pequeñas tiendas, múltiples reconocimientos institucionales, una continua presencia de Abril en todo el panorama político. Las mujeres, estudiantes, trabajadoras y trabajadores que hoy luchan contra la Troika y la austeridad en Portugal y en Europa tienen en el 25 de abril algo que celebrar, pero no para caer en la nostalgia sino para mirar al futuro.


lunes, 2 de abril de 2018

Fuerzas Aéreas de la República Española

Las Fuerzas Aéreas de la República Española (a veces, abreviadas como FARE) eran la Fuerza aérea dela Segunda República Española, aunque éstas estuvieran operativas como tal entre 1936 y 1939.

Popularmente se la conoce como «La Gloriosa». Esta extinta fuerza aérea es muy conocida por su intensa participación durante la Guerra Civil Española, desde el comienzo de la guerra hasta su disolución en 1939, tras la derrota final del Gobierno republicano.

Creada como una reorganización de las anteriores fuerzas aéreas republicanas (la Aeronáutica Militar, la Aeronáutica Naval y otras), nacía en el prestigio que habían obtenido los aviones republicanos durante la Defensa de Madrid y más adelante durante su decisiva intervención en la Batalla de Guadalajara contra las formaciones italianas. No obstante, desde la Batalla de Brunete su anterior superioridad se vio minada continuamente hasta la decisiva Batalla del Ebro (julio de 1938), de la cual la Aviación republicana salió en mayor inferioridad frente a la Aviación franquista. A pesar de que en sus últimos tiempos tuvo que combatir en franca inferioridad frente a la Aviación franquista (como también frente a la Legión Cóndor y la Aviación Legionaria), se mostró combativa y siempre activa.

Tras el final de la Guerra, muchos de los aviones de la FARE que habían sobrevivido al GOLPE fueron repintados con las insignias y distintivos de la FASCISTA (otros lo harían bajo los emblemas de la nueva compañía nacional de Transporte aéreo, Iberia) y siguieron prestando servicios durante muchos más años.

jueves, 22 de marzo de 2018

EL RENACIMIENTO

Desde los tiempos primitivos, sin apresuramientos, contando con muchos siglos por delante, el hombre ha ido adaptándose a diferentes ambientes, a variados modos de vida, al uso de nuevos elementos, en suma, progresando. Es así como de nómada se hizo sedentario, porque tenía necesidad urgente de asegurar su alimentación; también, los tiempos históricos se designan con nombres significativos que indican progreso - la Edad de Piedra, la Edad de Bronce o la Edad de Hierro.

Alrededor del año 3.000 a.C., durante la Edad de Bronce, se encuentran vetas de cobre aleado con estaño, materia cuya mayor resistencia permite que los descubridores fabrique armas de calidad muy superior a las que hasta entonces utilizaban los otros ejércitos. Este hecho- fabricación de armas de mayor resistencia-, es un elemento que sirve para explicar, por ejemplo, los triunfos de los hititas, que afianzaron sus conquistas formando una nación, lo mismo que la de sus herederos, los asirios, que en el año 800 a.C., conquistaron los territorios de Asia o la de los aqueos, que dominaron y sometieron a los dorios, en Grecia, que, todavía, usaban armas de cobre.

Los progresos de la Humanidad no se detuvieron, pero los conocimientos alcanzados hasta la Edad Media, solo se estudiaban en las escuelas eclesiásticas, por lo que su difusión era muy restringida, pero en el siglo XV y comienzos del XVI, nació un movimiento cuyo propósito era resucitar en la cultura europea los valores que se habían acumulado desde la antigüedad. Este movimiento se extendió a muchos otros aspectos - reconocidos por hombres destacados, como Erasmo, Vasari, Rabelais y Burckard -, entre ellos, la reconciliación de la naturaleza y la razón con el arte y la renovada vitalidad en el desarrollo del individuo y del mundo, base para que naciera el hombre moderno. Pero, para situar los orígenes de este movimiento, también hay que contabilizar otros hechos, como el inicio de la superación de la crisis experimentada en la Baja Edad Media - que vivió una gran recesión económica - y que la época soporto grandes epidemias que, junto a la pobreza acarrearon profundos conflictos sociales, al tiempo que el mundo conoció una gran explosión demográfica y, finalmente, que se produjo una gran circulación de los hombres y de las ideas, aparte del crecimiento de una expansiva economía internacional.

Junto a estos antecedentes, también hay que tomar en cuenta que se formaron grandes estados nacionales, como la monarquía española que surgió por el matrimonio de Isabel y Fernando, uniendo las coronas de Castilla y Aragón; la nación francesa que reunió el Rosellón con Provenza, el ducado de Borgoña y el de Bretaña o la monarquía inglesa con Gales; Dinamarca que mantuvo su dominio sobre Noruega - y Suecia, hasta 1523-, completando este cuadro Iván III (1462-1505), el gran hacedor de la patria rusa.

Todos estos estados, que se regían por el sistema de monarquías hereditarias - salvo los ducados de Milán y Toscana, que solo las establecieron, en el año1530-, abandonaron la contratación de mercenarios para sus guerras, pero, para consolidarse o para expansionarse, afrontaron la necesidad de organizar sus ejércitos reclutando soldados nacionales, lo que significo una carga económica permanente, que debieron financiar apelando a recursos extraordinarios -impuestos sobre las personas, los bienes y sobre los intercambios comerciales. Además, fue necesario hacer numerosos cambios en la forma de administrar el poder, creando consejos especializados (hacienda, guerra, justicia, entre otros).Y, por cierto, para estudiar y concluir acuerdos con otros países, debieron crear ministerios de relaciones; Italia fue el primer país que lo estableció.

Sucedieron otros hechos deben tomarse en cuenta para explicar el Renacimiento. Desapareció la servidumbre de la gleba, porque los señores feudales, como resultado de la implicación de sus economías en el mundo urbano, disminuyeron la explotación directa de sus tierras.
Las ciudades conocieron un gran desarrollo - Venecia, Florencia, Paris, Nápoles, Lisboa, Sevilla, Génova, Amberes - que, también vieron el nacimiento del capitalismo protagonizado por las muchas familias de banqueros inmensamente ricos - los Médicis, en Florencia; los Grimaldi, en Génova; los Schetz, en Amberes, representantes de un insospechado aumento de las riquezas. Nacieron industrias de envergadura y, entre ellas, la que tuvo el desarrollo más importante fue la textil (lana, cáñamo, seda, lino, etc.), pero, a mediados del siglo XV, aparece una pujante industria metalúrgica y se inicia una intensiva explotación minera de la plata y de otros metales.

Es el tiempo en que aparecen los mecenas, que fomentaron el cultivo de las letras y las artes, y los descubrimientos geográficos que traen consigo la ampliación de los conocimientos con las narraciones de los viajeros, con el develamiento de las ideas de la antigüedad y la difusión de libros, merced a la invención de la imprenta. Es decir, se empezó a vivir una sensación de un mundo nuevo, que traía una diferente postura intelectual; esto era lo que se ha denominado Renacimiento.

Italia del norte, por su industria y organización comercial, con Florencia a la cabeza, era la región más rica de Europa, ya desde el siglo XIV, y Venecia y Milán eran fuertes plaza comerciales. Franceses y españoles se trasladan a Italia, para luchar entre ellas por su dominio, entran en contacto con el Renacimiento y son atraídos por esa forma de vida y se disputan la conquista de literatos, músicos, pintores y, en general, artistas para que se trasladaran a sus países. El movimiento renacentista, seduce, también, a Inglaterra, los Países Bajos y Alemania.

Toda Europa adopta el nuevo ambiente y forma de vida, llegado de Italia, lo que constituye el triunfo del Renacimiento.

PROGRESOS ÁRABES

Después de sus conquistas en Europa, partiendo de España, y en Asia hasta la India, los árabes comenzaron a interesarse tanto por las civilizaciones de Occidente como por las de Oriente, a tanto que manifestaron la ambición de heredar la aportación grecorromana. Al-Manzor (712-775 d.C.) fue el primer califa que estimuló esta ambición, pues hizo traducir al árabe todos los libros de los griegos y fundó en Bagdad una especie de universidad, que comprendía una importante biblioteca y un observatorio astrológico. Durante varios siglos, el idioma árabe fue considerado como la lengua de la ciencia, y las gentes de diferentes países de Europa iban desde muy lejos a Bagdad para beber en las fuentes de la ciencia antigua salvaguardada por los árabes.

El desarrollo de la ciencia entre los árabes alcanzó su apogeo hacia los siglos IX y X y, como la astrología gozó siempre de popularidad en Oriente, fue completamente natural que los árabes dedicaran una muy particular atención a la Astronomía. Sirviéndose del Almagesto, traducción árabe del famoso Tratado de Astronomía, de Ptolomeo, los astrónomos árabes trataron, en primer lugar, de reducir las teorías a tablas, de perfeccionar los instrumentos de medida y de multiplicar las observaciones con más precisión. Pronto se dieron cuenta de ciertos errores cometidos por el astrónomo alejandrino, principalmente en lo relativo al tiempo de revolución de la Luna, los límites de los eclipses solares, las posiciones res-pectivas de Mercurio y de Venus con relación al Sol.

El descubrimiento más importante hecho por los astrónomos árabes fue la precesión de los equinoccios. Este importante aporte, se le atribuye a Al-Battani, también llamado Albatenio, gran señor, que vivió a finales del siglo IX y a comienzos del X, año 929 a.C.

Según las observaciones hechas por los antiguos, ya se sabía que las estrellas no recorrían todo el cielo, sino solamente ocho grados del Zodiaco, tanto hacia el Este como hacia el Oeste. Para explicar este fenómeno, Ptolomeo emitió la hipótesis del acceso y del receso: según él, la esfera celeste experimentaría un movimiento lento, correspondiendo un grado cada ochenta años; este movimiento se proseguía en sentido directo hasta 8 grados, y después cambiaba de sentido hasta la posición correspondiente a cero grado, momento en que el movimiento se emprendía de nuevo, pero en sentido contrario. Así, para tener en cuenta este movimiento de la esfera celeste, Ptolomeo, dedujo la necesidad de añadir un día al cálculo había sido fijado por Hiparco, que vivió trescientos años antes que él. No obstante, Al-Battani observó que, en realidad, a Hiparco le faltó añadir cuatro días y medio, según lo que había deter-minado Ptolomeo, pese a que éste le había añadido un día mas, mientras que el tiempo que había transcurrido entre Hiparco y Ptolomeo no era más que de unos setecientos años. Al- Battani renunció entonces a esta hipótesis del acceso y del receso, y se hizo el siguiente razonamiento: Para descubrir la verdad, es preciso hacer observaciones de una manera contínua, y corregir las antiguas determinaciones aplicando las enseñanza de las nuevas observaciones, es decir, seguir las pautas que habían hecho los que vivieron antes que nosotros, que co-gieron las observaciones de sus predecesores.

Esto quería decir que debía comparar sus propias mediciones con las que había hecho Ptolomeo. El tiempo y el espacio transcurridos entre estas dos épocas era bastante largo y ello le permitió encontrar un valor muy exacto de la velocidad de precesión de los equinoccios. El valor que Al-Battani había encontrado era el primero en sesenta y seis años solares. Este valor se aproxima mucho al verdadero.

Entre los físicos árabes, debe mencionarse a Al-Hazan (965-1039 a.C.), quien por primera vez trató en su libro de óptica sobre la ley de la reflexión. El autor mencionó igualmente el fenómeno de la refracción; no obstante, no estableció su ley rigurosa sobre estos nuevos conocimientos; admitía solamente que existía una relación constante entre el ángulo de incidencia y el ángulo de refracción. Por último, su libro contiene la primera descripción del principio de la cámara oscura, así como una descripción detallada del ojo humano con el humor acuoso, el cristalino, la córnea y la retina.

Prosiguiendo el sueño de los egipcios, los árabes dirigieron sus esfuerzos hacia la alquimia. Sobre transmutación de los metales ordinarios en oro, observaremos que, con el progreso actual de la ciencia los núcleos atómicos, es efectivamente posible fabricar núcleos de oro a partir de los núcleos de mercurio, elemento que ocupa la casilla inmediata al oro en la clasificación periódica de los elementos, siendo el orden creciente de los pesos atómicos. Pero conviene observar que, en el tiempo de los árabes, la cuestión de la transmutación en oro, no tenía enteramente el mismo aspecto, y se trataba sólo de una simple especulación. Debemos decir por último que, si los alquimistas árabes no lograron hallar la piedra filosofal, llegaron por lo menos a preparar ciertas aleaciones y amalgamas y encontraron numerosos ácidos y alcoholes. Así que podemos decir con sobrada razón que tienen el mérito de haber penetrado en los caminos de la metalurgia y de la química. Si se estudia la civilización de los árabes, se comprueba que tanto su ciencia como su arte suelen tener un carácter híbrido y que, a veces, carecen de originalidad, pero sea como fuere los árabes tienen el indudable mérito de haber salvado y enriquecido la ciencia antigua. Tienen también derecho a nuestro reconocimiento por haber introducido en Occidente la civilización extremo-oriental.

ÁFRICA EN EL PRIMER MILENIO ANTES DE CRISTO

Las tierras de África al sur del Ecuador, aunque muy posiblemente es la escena en la que emergiera el Homo Sapiens, también eran las tierras en que muchos pueblos vivieron aislados durante miles de años, sin conocer ni disfrutar los pequeños progresos de la Humanidad, como tampoco conocieron las ideas que estaban transformando el mundo en otros lugares del mundo. En cambio, en las tierras africanas situadas al norte del Ecuador, se practicaba la caza y la recolección, que era el modo de vida en los tiempos de la Edad de Piedra, pero, en las tierras del sur, con un terreno lleno de grandes pantanos y, además, atravesado por el más ecuatorial, presentaba muchos inconvenientes para la practica de la agricultura y la crianza de ganado; estas dificultades eran la frondosidad de los inmensos bosques tropicales y las constantes lluvias torrenciales; por eso, de modo incipiente esta forma de vida comenzó en el sur a los comienzos de la Edad del Hierro y en los albores del cristianismo.


La agricultura nació con el cultivo de cereales y la domesticación del ganado entro en África desde el Este asiático; las tierras más tempraneras que adoptaron estas practicas pueden fecharse entre los siglos VI y V a.C., con cultivos de trigo y cebada en los bordes del Nilo, especialmente en el Delta, mientras que la cría de los rebaños se se iniciaron cerca de Hoggar, en el medio y bajo Sahara, que entonces ofrecía una ambiente con suficiente humedad para permitir la vida en las zonas desérticas, porque este fenómeno de la desertización del Sahara fue ganando terreno en los tres siglos siguientes y trajo consigo otro hecho circunstancial: el que los pastores se adentraran en las zonas selváticas del valle del Nilo y de su delta e, incluso, más al sur siguiendo la ruta de las lluvias. Sin embargo, la expansión del cultivo de los cereales, requirieron que se iniciaran experiencias de siembras del mijo y sorgo, que crecían en los trópicos.

Estas experiencias necesitaron, probablemente, un largo periodo, tanto tiempo como para que fueran considerar completamente adaptadas por el siglo II a.C.; sin embargo, en todo ese tiempo, pudo haber algún cultivo marginal de frutas y verduras en la zona del bosque, antes de este periodo (la mayoría de las plantas africanas, ecuatoriales, de volumen, como el plátano y el ñame, no son indígenas, y se introdujeron desde el sur asiático), cultivos necesarios en Sudan por el aumento de las poblaciones negras, aunque los sudaneses se cultivaban cereales en sus tierras, y que al promediar la Edad de Piedra, estos habitantes penetraron en los bosques ecuatoriales, en particular aquéllos de África oriental, para practicar la agricultura y criar y cuidar de sus rebaños, aunque, el hombre, debió mantener una permanente lucha con la selva, sin duda, era un obstáculo formidable, difícil de dominar. Sin embargo, en la víspera de la Edad del Hierro, todos estos pueblos mantenían una economía especialmente basada en la pesca, con alguna horticultura de apoyo, modos de vida que se extendieron desde el norte a los márgenes sureños del bosque, valiéndose de los canales del río Congo, como sistema fluvial de transporte y movilización.


En Egipto antiguo, a finales del siglo IV a.C., se paso de la Edad de la Piedra a la Edad del Bronce, pese a que en casi todas partes, el bronce había sido sustituido por el Hierro, el primer metal en ser trabajado en grandes cantidades. Ya establecido este nivel de progreso, - suficiente producción de comida y abundante hierro para fabricar armas y utensilios- desde el Este llegaron otros pueblos al continente africano y se extendieron del norte al sur. Los asirios introdujeron armas hierro y herramientas al invadir Egipto en el 663 a.C., y de allí las nuevas técnicas se extendieron rápidamente por el Nilo al Reino de Kush, cuya capital, más tarde, Meroe, fue el principal centro de una gran industria metalúrgica, desde el siglo VI en adelante. También llegaron los cartagineses, que desarrollaron todavía mas la industria del hierro, en sus tierras del norte, durante los siglos 7th y 6th B.C. Pero es probable que esta explotación del hierro y sus técnicas de tratamiento, cruzaran el desierto siguiendo las rutas transaharianas que recorrían los comerciantes (que existieron en forma rudimentaria, incluso antes de que se introdujera el camello, desde Asia), aunque desde mediados del siglo V a.C. hubo una incipiente industria metalúrgica en el Jos de la Meseta Nigeria.


En Etiopía, los predecesores del reino de Axumite aprendieron los usos de hierro aproximadamente en el siglo IV a.C. Este reino de Axum, que era un estado pagano y mantenía relaciones con varios reinos árabes, todos en el área del Mar Rojo, se convirtió a la versión de monoteísta de la Cristiandad; sin embargo, a pesar del cambio, conservo estas relaciones, principalmente pacíficas, con las fuerzas emergentes de Islam al norte hasta el periodo de las Cruzadas.
En las tierras africanas que se extendían al sur del Ecuador, la fecha de la Edad de Hierro, es más tempranera - alrededor del principio de la era Cristiana-, pero sobre todo en la mayoría de los pueblos del subcontinente el inicio de la Edad de Hierro marca una revolución mucho más dramática que en el norte, que no represento un cambio por si mismo, sino que también, en todas partes, trajo el inicio del cultivo de los cereales, los primeros pasos de la ganadería y los primeros productos de alfarerías Desde el momento en que todos los pueblos del área era productores de alimentos y que todos hablaban bantú, podemos decir que las actividades agrícolas fueron el vehículo difusor de este idioma.

Es posible, entonces, concluir que la población negra relacionada por el idioma y tipo físico con los negros de africanos del Este, establecidos en esta área a finales de la Edad de Piedra, en Kananga, se expandieron a comienzos de la Edad del Hierro por todo el sur africano. Probablemente el proceso involucró más mestizaje que violencia, contando con abundantes fuentes de agua y la presencia activa de los productores de alimentos, probablemente obligaron a replegarse a los cazadores, que mantuvieron solo focos lingüísticos propios, pero asimilando los avances culturales de la región. Por el año1000, gentes de África negra estaban viviendo en sociedades agrícolas fijas, y algunos los estados políticos, bastante poderosos, estaban empezando a surgir en todo el sur africano.

martes, 20 de febrero de 2018

MARCONI Y LA RADIO

Su carrera fue la de un inventor afortunado, de mentalidad clara y visionaria y, además, poseía el espíritu de los negocios, preciso para inspirar confianza y procurarse los medios financieros indispensables.

Guglielmo Marconi nació en Bolonia, el 25 de abril de 1874, de padre italiano y madre irlandesa. Desde muy joven, manifestó una viva afición por "las manipulaciones de física", y en el desván de la casa paterna, organizó un pequeño laboratorio, con pilas, timbres, manipulador Morse, bobina de Ruhmkorff y otros aparatos de moda., pero bastante caros, por lo que su madre le hacía empréstitos secretos, porque Marconi padre veía con malos ojos aquel baratillo.
Probablemente, mientras estudiaba en Liorna, tuvo relación con el profesor Righi, que repetía entonces las primeras experiencias sobre las ondas electromagnéticas: la rana de Galvani y de Biot, sometiéndola a descargas electroestáticas o con el tubo de limaduras de Branly que, con esas descargas, se hacían bruscamente conductoras; y sobre todo, las observaciones características de Hertz sobre la polarización, la reflexión y la refracción de las ondas eléctricas, análogas a las ondas luminosas.

Todas estas "acciones a distancia" son perceptibles hasta a veinte metros de las fuentes, pero en aquella época, nadie podía imaginar que pudieran ir mucho más lejos; aunque ya Popov descubría, con su cohesor enchufado a un pararrayos, tempestades a varios kilómetros de distancia. Ello era debido a que las descargas atmosféricas ponían en juego potencias desproporcionadas en relación con las de los excitadores de laboratorio. No obstante, la idea de "telegrafiar sin hilos" a distancias comercialmente interesantes, había cruzado por algunos cerebros, aunque no llegó a manifestarse en realización alguna. Pero éste fue precisamente el punto de partida original de Marconi. Provisto del aparato de Hertz, la antena de Popov y el cohesor de Branly, logró realizar en Bolonia una transmisión de telegrafía sin hilos a algunos centenares de metros.

Era 1896 cuando patentó su invento, pero no encontró apoyo oficial en Italia y como la primera virtud de un inventor es no desanimarse, desde luego, Marconi la poseía, además, contaba con su madre que tenía relaciones con Inglaterra. Emprendió el viaje y renovó sus gestiones con Sir Willian Preece, ingeniero jefe de telégrafos, que precisamente se encontraba ensayando una "telegrafía por el suelo", hombre admirable por su gran inteligencia y la amplitud de visión: lejos de tratar a este extranjero como a un competidor eventual, se apresuró a facilitarle la demostración. En el mismo Londres, se realizó una comunicación a noventa metros; después, en la llanura de Salisbury, a cuatro kilómetros. El empleo de la antena de Popov, inmediatamente después, le permitió hacerlo a través del canal de Bristol, 14 kilómetros. Esta distancia era suficiente para numerosas aplicaciones y los ingleses le concedieron al joven inventor - tenía 22 años - una subvención de 15. 000 francos y fundaron para sostenerlo, la "Wireless Telegraph and Signal Company"; los italianos, informados de este éxito, lo llamaron para efectuar otros ensayos en el golfo de La Spezia.


Y comienzan los hitos de la Telegrafía Sin Hilos: en 1898 comunicaciones efectivas a través de la Calzada de los Gigantes, en Irlanda - con ocasión de las regatas de Dublín, primer "radio-reportaje" en el yate real del príncipe de Gales, y meses mas tarde, la llamada de socorro y del primer salvamento, cuando este barco fue víctima de una colisión. Después de otras exitosas pruebas, sin esperar más, Marconi decide comunicarse a través del Atlántico. Son necesarios "grandes elementos". Lleva a Poldhu, Cornwall, una estación emisora, cuya potencia se eleva desde 200 vatios hasta una veintena de kilovatios (los condensadores se cargan por un alternador); la antena consiste en un "plano" de 50 hilos, soportado por dos torretas de 49 metros de altura, separadas por 61 metros. Se embarca él mismo para ir a ensayarla y comprobar la recepción en Terranova: el emplazamiento escogido es la colina de Signal-Hill, cerca de Saint-John. Para alcanzar económicamente una gran altura, la antena está sostenida por una cometa; la recepción se hace en un teléfono montado en serie con el detector.

Desde el primer día (12 diciembre 1901), las señales de Poldhu-tres puntos, la letra "S" del alfabeto Morse - se oyen débilmente, pero el alcance de 3540 kilómetros ha sido cubierto y la fortuna sonríe al audaz. Se fundó rápidamente la "Marconi Wireless Co.", se reforzó la estación de Poldhu, se construyó la estación de Glace-Bay en Nueva Escocia, y así comenzó el servicio comercial trasatlántico.
En 1909, el salvamento del paquebote Republic y, en 1912, el más célebre aún del Titanic (865 personas supervivientes), confirmaron el inmenso servicio prestado por la Telegrafía Sin Hilos a la seguridad de las vidas humanas en el mar. Es imposible citar todo lo que ha permitido hacer desde entonces y la navegación aérea no existiría si el aviador no pudiera estar constantemente en contacto con sus bases, para conocer el tiempo, guiarse a través de la niebla y pedir socorro en caso de aterrizaje forzoso.

Mientras proseguía interesándose por la técnica propiamente dicha - sobre todo en las ondas cortas y, desde 1922, por la posibilidad de "detectar electromagnéticamente" los obstáculos -Marconi había llegado a convertirse en un personaje importante: presidente de poderosas compañías, senador, hombre político, presidente de la Academia de Ciencias italiana, premio Nobel 1909 y titular de numerosas medallas y recompensas de todos los países. Sin embargo, también le tocó sufrir duras pruebas: en 1911, en un accidente de automóvil perdió un ojo, haciéndole temer, durante algún tiempo, la ceguera completa, a la que se resignó valerosamente.
Se casó dos veces, la primera en 1905 y la segunda veinte años después, en 1925.
Marconi falleció a causa de una crisis cardíaca, el 20 de julio de 1937.