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jueves, 26 de enero de 2017

ANGELA DAVIS

Angela Davis, hija de un mecánico automotriz y una profesora de escuela, nació en Birmingham, Alabama, el 26 de enero de 1944. El lugar donde vivía la familia fue llamada Colina Dinamita (Dynamite Hill) por el gran número de casas de Afroamericanos dinamitadas por el Ku Klux Klan. Su madre fue una activista a favor de los derechos civiles y había estado activo en el NAACP, antes de que dicha organización fuera proscrita en Birmingham.

Davis asistió a escuelas segregadas en Birmingham antes de mudarse a Nueva York con su madre, que había decidido estudiar para obtener una maestría en arte ( M.A.)en la Universidad de Nueva York. Davis asistió a una escuela progresista en Greenwich Village, donde varios de los profesores estaban en la lista negra durante la era Mc Carthy.

En 1961 Davis fue a la universidad Brandeis en Waltham, Massachusetts a estudiar francés. Su carrera incluía un año en la Sorbona, en París. Poco después de volver a los Estados Unidos pudo acordarse de la lucha por los derechos civiles que se estaba llevando a cabo en Birmingham cuando cuatro muchachas que conocía fueron asesinadas en la explosión de la Iglesia Bautista en setiembre de 1963.

Después de graduarse de la Universidad Brandeis pasó dos años en la facultad de filosofía en la Universidad J.W. Goethe de Frankfurt, en Alemania ( Occidental ) antes de estudiar bajo la tutela de Herbert Marcuse en la Universidad de California. Davis recibió una gran influencia de Marcuse, especialmente su idea de que era un deber del individuo rebelarse en contra del sistema.

En 1967 Davis se unió al Comité Coordinador No violento Estudiantil ( SNCC ) y al Partido de las Panteras Negras. Al año siguiente se involucró con el Partido Comunista Estadunidense.

Davis empezó a trabajar como catedrática de filosofía en la Universidad de California en Los Angeles. Cuando el FBI, en 1970, le informó a los jefes de Davis, el Consejo de Regentes de California, que ella era miembro del Partido Comunista Estadunidense, terminaron su contrato.

Davis participó en la campaña para mejorar las condiciones en las cárceles. Se interesó especialmente en el caso de Jorge Jackson y W.L. Nolen, dos afroamericanos que establecieron una sucursal de las Panteras Negras mientras estaban en la prisión Soledad en California. El 13 de enero de 1970, Nolan y otros dos prisioneros negros fueron asesinados por uno de los carceleros. Unos días después el Jurado del Condado de Monterrey determinó que el guarda había cometido un "homicidio justificable".

Cuando después, un guarda fue encontrado asesinado, Jackson y otros dos prisioneros, John Cluchette y Fleeta Drumgo, fueron acusados de su muerte. Se argumentó que Jackson buscaba vengarse de la muerte de su amigo, W.L. Nolan.

El 7 de agosto de 1970, el hermano de Jorge Jackson, Jonathan, de 17 años, irrumpió en la corte del Condado Marin con una ametralladora y tras tomar como rehén al juez Harold Haley, demandó que Jorge Jackson, Juan Cluchette y Fleeta Drumgo fueran liberados. Jonathan Jackson fue herido de bala y asesinado cuando se alejaba de la corte en automóvil.

En los meses siguientes, Jackson publicó dos libros Cartas desde la prisión ( Letters from Prison ) y Soledad Brother El 21 de agosto de 1971, Jorge Jackson fue ametrallado en el patio de la prisión de San Quintín. Llevaba una pistola automática 9mm y los oficiales dijeron que trataba de fugarse. También se dijo que la pistola había sido metida de contrabando en la prisión por Davis.

Davis se dio a la fuga y el FBI la nombró como una de las "criminales más buscados". Fue arrestada dos meses después en un motel neoyorquino, pero en el juicio fue absuelta de todos los cargos. Sin embargo, debido a sus actividades de militancia, el gobernador de California, Ronald Reagan, pidió que a Davis no se le debería permitir dar clases en ningua de las universidades estatales.

Davis trabajó como conferencista de estudios Afroamericanos en el Colegio de Claremont, de 1975 a 1977, antes de convertirse en catedrática en estudios de etnia y de la mujer en la Universidad Estatal de San Francisco. En 1979, Davis visitó la Unión Soviética donde recibió el Premio Lenin de la Paz e hizo un profesorado honorario en la Universidad Estatal de Moscú. En 1980 y 1984, Davis fue candidata a la vicepresidencia del Partido Comunista.

Los libros que ha publicado incluyen: If They Come in the Morning: Voices of Resistance (1971), Angela Davis: An Autobiography (1974), Women, Race and Class (1981) and Women, Culture, and Politics (1989).


martes, 24 de enero de 2017

WINSTON CHURCHILL

Sir Winston Leonard Spencer Churchill nació en el Palacio de Blenheim; Woodstock, Inglaterra el 30 de noviembre de 1874. Hijo de un destacado político conservador y de la hija de un acaudalado emprendedor americano pasó por diferentes internados donde no logró alcanzar muchos méritos académicos. Finalmente se alistó en el ejército británico.

Durante su carrera militar, Churchill estuvo en la India, en Sudán y en la segunda guerra Bóer. Allí ganó fama y notoriedad como corresponsal de guerra y a través de los libros que escribió describiendo las campañas. También sirvió brevemente en la armada británica en la Primera Guerra Mundial.

Estuvo en el primer plano de la política casi 50 años. Trabajó en el gobierno en diferentes ámbitos: Secretario de Estado de Comercio, Secretario de Estado de Asuntos Internos y Jefe de la Defensa. Durante la Primera Guerra Mundial continuó como Jefe de la Defensa hasta que el desastre de la campaña de Gallipoli causó su salida del gobierno. Más tarde, volvió ostentando diversos cargos políticos relacionados con el ejército.

Tras el inicio de la Segunda Guerra Mundial Churchill volvió a ser nombrado Jefe de la Defensa. Después de la dimisión de Neville Chamberlain tomó el cargo de Primer Ministro y condujo a Gran Bretaña hacia la victoria contra las Potencias del Eje. Churchill destacó por sus discursos, los cuales inspiraron a los británicos y alentaron a las fuerzas aliadas.

En 1945 perdió las elecciones y continuó como líder de la oposición. En 1951, volvió a ser elegido Primer Ministro hasta que se retiró en 1955. En 1953 recibió el Premio Nobel de Literatura por "su dominio de la descripción histórica y biográfica, así como su brillante oratoria en defensa de los valores humanos".

Churchill fue elegido nuevamente primer ministro en 1951, tras la victoria del partido Conservador en las elecciones. Su tercer gobierno, tras el gobierno de unidad nacional y el breve gobierno conservador de 1945, se prolongaría hasta su dimisión en 1955. Durante este tiempo, renovó lo que él mismo denominó la "relación especial" con los Estados Unidos y trató de inmiscuirse en la formación del orden de posguerra. En las cuestiones raciales, Churchill era todavía un victoriano. Trató en vano de restringir la llegada de inmigrantes del oeste de la India. "Mantener Gran Bretaña blanca" sería un buen eslogan, dijo al gabinete en enero de 1955. Ian Gilmour recuerda que Churchill le dijo, en 1955, sobre la inmigración: "Creo que es el asunto más importante al que se enfrenta este país, pero no podré lograr que ninguno de mis ministros llegue a darse cuenta".

Sus prioridades domésticas fueron, no obstante, dejadas de lado por una serie de crisis políticas en el extranjero, que eran resultado del continuo declive del poderío y prestigio militar británico. Gran defensor de Gran Bretaña como gran potencia, Churchill optó a menudo por las acciones directas. Intentando retener lo que pudiera del imperio, afirmó una vez que, "No presidiré un desmembramiento." Churchill dedicó gran parte de su tiempo a las relaciones internacionales y aunque no se llevaba bien con el presidente Eisenhower, Churchill mantuvo la relación especial con los Estados Unidos, para lo que realizó cuatro viajes transatlánticos durante su segundo mandato.

Winston Churchill


Churchill y La Segunda República española

El 31 de julio de 1936 Churchill había hecho llegar a través del embajador francés en Londres una clara advertencia a los gobernantes franceses: "Creo mi deber informarle que, a mi juicio, la gran mayoría del partido conservador está muy a favor de animar a los llamados rebeldes españoles. Una de las mayores dificultades que yo encuentro para defender la posición tradicional (de alianza franco-británica) es el cuento alemán de que los países anticomunistas deben permanecer unidos. Estoy seguro de que si Francia envía aviones y demás al Gobierno actual de Madrid mientras los alemanes e italianos hacen lo mismo en sentido contrario, las fuerzas dominantes aquí mirarán complacidas a Italia y Alemania y se alejarán de Francia (...). Tengo la certidumbre de que, en el presente, la única actitud correcta y segura consiste en una estricta neutralidad con una enérgica protesta contra toda infracción de la misma".

Cegado por el anticomunismo, deseoso de evitar más conflictos en Europa y de "apaciguar" a Hitler, el gobierno conservador de Stanley Baldwin apenas ocultó su preferencia por los golpistas españoles. Londres puso en práctica una "maliciosa neutralidad" respecto al Frente Popular, tras convencer a Francia, muy comprometida con su alianza con Gran Bretaña, de no hacer nada. Winston Churchill, desde fuera del gobierno, intervino directamente en las negociaciones con Blum --con el que mantenía buenas relaciones-- para convencerle de que era mejor que ganaran los militares que ver a los “comunistas” hacer la revolución y masacrar “a la burguesía”

A pesar de su posición, miles de ingleses fueron a defender la democracia y la República en el Batallón Británico, junto a las Brigadas Internacionales.

Churchill y el mundo

¿Era Churchill un racista? Churchill era cien por cien imperialista y por ello mismo cien por cien anticomunista (aunque llegaría a decir que era «materialista hasta la punta de los dedos»). El Imperio Británico fue el amor eterno de su vida. Churchill era un chovinista inglés, y sí: un racista británico. A los franceses, italianos y latinos en general los llamaba «blancos sucios»; y a los serbios, polacos, rusos y eslavos en general también. En 1929, Churchill insistió en que los británicos habían rescatado a India “de siglos de barbarie, tiranía y guerras intestinas”, y pasó los años siguientes oponiéndose en vano al proyecto de ley sobre India, que otorgaba una modesta autonomía. Sin duda, James se equivoca al decir que Churchill aceptó “de buen grado” la derrota final en el proyecto. India sería también el borrón más importante en su historial, que por lo demás se encontraba en su espléndido apogeo. Cuando ocupó el cargo de primer ministro entre 1940 y 1945, boicoteó cualquier intento de avanzar hacia un acuerdo con Gandhi y los nacionalistas del Congreso. 

Aún peor fue la espantosa hambruna de Bengala de 1943. La hambruna de Bengala se produjo después de una mala cosecha y la invasión japonesa de Birmania, que cortó las importaciones de arroz a la región.

Según Madhusree Mukerjee, autor de "La Guerra Secreta de Churchill", el Primer Ministro se negó a satisfacer la necesidad de trigo de India y continuó insistiendo en que exportaba arroz para alimentar el esfuerzo de la guerra.

"Odio a los indios", se dice que le dijo al secretario de Estado para India, Leopold Amery. "Son un pueblo repugnante con una religión repugnante".

Churchill incluso pareció culpar a los indios de la hambruna, diciendo que se reproducían "como conejos".

 Al igual que la de Irlanda 100 años antes, no fue causada por el Gobierno de Londres, pero en ambos casos la indiferencia y la pasividad oficiales empeoraron gravemente el horror y destruyeron cualquier autoridad moral que los británicos reclamasen para gobernar a esas poblaciones afligidas.

Y en 1937 llegaría a decir: «No admito que se haya cometido un gran error a los indios rojos de América o a los negros de Australia. No admito que se haya cometido un error a estos la gente por el hecho de que una raza más fuerte, una raza de mayor grado, una raza más sabia del mundo, ha entrado y tomado su lugar». 

El memorándum de 1919 continuaba: "El efecto moral debería ser tan positivo, que la pérdida de vidas debería reducirse al mínimo. No es necesario usar uno de los gases más mortales: se pueden usar gases que causan mucha molestia y crean un agitado terror y, al mismo tiempo, no dejaría ningún efecto grave permanente en los afectados".

El escritor Warren Doker asegura que lo que Churchill proponía usar en la guerra de Mesopotamia era gas lacrimógeno, no gas mostaza.

En otro memorándum sobre la utilización de gas contra los afganos, dice Dokter, Churchill se preguntaba por qué un soldado británico podría morir, herido y tirado en el suelo, mientras que era supuestamente injusto "disparar un proyectil que haga estornudar a los llamados nativos. Es, verdaderamente, muy estúpido".

Warren Dokter, autor de Winston Churchill and the Islamic World (Winston Churchill y el mundo islámico).

Pero algunos todavía critican los ataques aéreos británicos utilizados para reprimir a las tribus rebeldes de la región.

Y es importante destacar que Churchill defendía el uso de gas mostaza contra tropas otomanas en la Primera Guerra Mundial, dice Dokter, aunque esto sucedió en un momento en el que otros países lo estaban utilizando.

Además de imperialista cien por cien, nuestro protagonista era un furibundo anticomunista. Y hacía la siguiente comparación, no exenta de maniqueísmo, entre socialismo y liberalismo: «El socialismo intenta derribar la riqueza; el liberalismo intenta elevar la pobreza. El socialismo destruiría los intereses privados; el liberalismo preservaría los intereses privados de la única manera en que pueden preservarse con seguridad y justicia, es decir, reconciliándolos con el derecho público. El socialismo mataría la empresa; el liberalismo rescataría la empresa de las trabas de los privilegios y las preferencias» (citado por Roy Jenkins, Winston Churchill, Volumen II, Traducción de Carme Camps Monfa, Ediciones Folio, Hospitalet 2003, pág. 160). 

Churchill e Irlanda

“Siempre hemos encontrado al irlandés un poco extraño. Se niega a ser inglés“- Churchill.
En 1904, Churchill dijo: “Sigo siendo de la opinión de que un parlamento separado para Irlanda sería peligroso e inútil“. La ascendencia de Churchill está vinculada lealmente a Gran Bretaña, es un descendiente directo del ‘Marqués de Londonderry’, que ayudó a derribar el ascenso de los Irlandeses Unidos en 1798. Estaba a la altura de la reputación de sus familias cuando se trataba de suprimir las fuerzas revolucionarias en Irlanda.

Los Negro y Caqui fueron idea de Churchill, envió matones a Irlanda para aterrorizar a su antojo. Churchill se enorgulleció de atacar a civiles y sus propiedades, de hacer estragos en todo el país. Los describió como “oficiales galantes y honorables“. También fue Churchill el que concibió la idea de formar a los Auxiliares que llevaron a cabo la masacre de Croke Park, disparando contra la multitud en un partido de fútbol gaélico, matando a 14 personas. Por supuesto, esto no satisfizo la sed de sangre de Churchill para reprimir a la gente que describió como “extraña” por su negativa a “ser ingleses”, continuó abogando por el uso del poder aéreo en Irlanda contra los miembros del Sinn Fein en 1920. Sugirió a sus asesores de guerra que los aviones debían ser enviados con órdenes de usar “ametralladoras o bombas” para “dispersarlos y derribarlos“.

Churchill fue uno de los primeros defensores de la división de Irlanda. Durante las negociaciones del tratado, insistió en retener bases navales en Irlanda. En 1938, esas bases fueron devueltas a Irlanda. Sin embargo, en 1939 Churchill propuso hacerse con la base de Berehaven por la fuerza. En 1941, Churchill apoyó un plan para introducir el reclutamiento en el norte de Irlanda.

Churchill decía: “¿Qué han hecho los sangrientos irlandeses por nuestras guerras?“, disminuyendo el mérito de Irlanda en cuanto a lo que podría proporcionar a través de los recursos (personas) para sus tierras imperialistas.




Churchill en Afganistán

Churchill descubrió su amor por la guerra durante la época que pasó en Afganistán. Allí dijo que “todos aquellos que se resistan serán asesinados sin piedad” porque los pashtunes necesitan “reconocer la superioridad de la raza“. Creía que los pashtunes necesitaban ser escarmentados, en sus escritos recordaría cómo participaba en los incendios de las aldeas y las casas del pueblo:

“Hemos procedido sistemáticamente, aldea por aldea, y hemos destruimos las casas, vaciamos los pozos, derribamos las torres, cortamos los grandes árboles que daban sombra, quemamos las cosechas y destrozamos los embalses” – Churchill sobre cómo los británicos actuaron en Afganistán, y cómo estaba de feliz por participar en ello.

Churchill también escribiría sobre cómo “cada miembro de la tribu capturado fue torturado o asesinado“. Orgulloso del terror que ayudó a infligir al pueblo de Afganistán, Churchill estaba encaminado a convertirse en un maníaco genocida.

Churchill en Grecia

El ejército británico, bajo la dirección de Churchill, perpetró una masacre en las calles de Atenas en diciembre de 1944. 28 manifestantes fueron asesinados y 128 heridos. Los británicos exigieron que todos los grupos guerrilleros fueran desarmados el 2 de diciembre de 1944. Al día siguiente, 200.000 personas salieron a las calles, y fue entonces cuando el ejército británico, bajo las órdenes de Churchill, volvió sus armas contra el pueblo. Churchill consideraba que el ELAS (Ejército de Liberación del Pueblo Griego) y el EAM (Frente de Liberación Nacional) eran unos “miserables bandidos” (hay que recordar que éstos fueron los mismos que expulsaron a los nazis). Sus acciones se basaban en su odio y paranoia por el comunismo.

Los británicos respaldaron al gobierno derechista de Grecia, que regresó del exilio después de que los mismos partidarios de la resistencia que Churchill ordenó asesinar, hubieran expulsado a los ocupantes nazis. Las fuerzas soviéticas fueron recibidas con alegría en Grecia, algo que preocupó profundamente a Churchill. Planeó restaurar la monarquía en Grecia para combatir cualquier influencia comunista posible. Los acontecimientos de diciembre formaron parte de esa estrategia.

En 1945, Churchill envió a Charles Wickham a Atenas para entrenar a la policía griega. Wickham aprendió sus trucos en la Irlanda ocupada por los británicos entre 1922-1945, donde era comandante del RUC colonial, responsable de un terror inenarrable.

En abril de 1945 Churchill dijo que “los colaboradores [nazis] en Grecia, en muchos casos, hicieron todo lo que pudieron para proteger al pueblo griego de la opresión alemana” y que “los comunistas son el principal enemigo“.

Churchill en India

“Deseo que tengan una buena guerra civil“. – Churchill desea la división de la India.
Muy pocos en Gran Bretaña conocen el genocidio en Bengala, y mucho menos cómo lo diseñó Churchill. El odio de Churchill hacia los indios llevó a cuatro millones de personas a morir durante la “hambruna” de Bengala de 1943. “Odio a los indios. Son un pueblo de bestias con una religión de bestias“, dijo.

Bengala tuvo una cosecha mejor de lo normal durante la hambruna forzada por los británicos. El ejército británico cogió millones de toneladas de arroz del pueblo hambriento para enviarlas a Oriente Medio, donde ni siquiera era necesario. Cuando el pueblo hambriento de Bengala pidió comida, Churchill dijo que la “hambruna” era causada “por criar como conejos“. El virrey de la India dijo que “la actitud de Churchill hacia la India y la hambruna es negligente, hostil y despectiva“. Incluso el imperialista derechista Leo Amery, que era el Secretario de Estado británico en la India dijo que “no veía mucha diferencia entre su perspectiva [la de Churchill] y la de Hitler“. Churchill rechazó todas las ayudas que le ofrecieron para enviar arroz a Bengala, Canadá llegó a ofrecer 10.000 toneladas. Churchill se bañaba en champán mientras cuatro millones de hombres, mujeres y niños morían de hambre en Bengala.

En el transcurso de la Segunda Guerra Mundial, la India se vio obligada a “prestar” dinero a Gran Bretaña. Churchill se quejó de los “prestamistas de dinero indios” todo el tiempo. La verdad es que Churchill nunca libró ninguna guerra contra el fascismo. Fue a la guerra con Alemania para defender el Imperio Británico. Churchill dijo esto sobre la India durante la Segunda Guerra Mundial: “Vamos a incurrir en una deuda de cientos de millones de dólares por defender a la India para, más tarde, ser expulsados por ellos“.

En 1945 Churchill dijo que “los hindúes son una sucia raza protegida por su mera traición a la fatalidad necesaria“. La hambruna de Bengala no era suficiente para la lujuria sanguinaria de Churchill, deseaba que su criminal de guerra favorito, Arthur Harris, los hubiera bombardeado.




La Disputa Anglo-Iraní

En junio de 1914, Churchill propuso un proyecto de ley en la Cámara de los Comunes en el que el gobierno británico se convertiría en el principal accionista de la Anglo-Iraní “Oil Company”. La compañía seguiría absteniéndose de pagar a Irán su parte de los dividendos mientras pagase impuestos a la hacienda británica. Básicamente, los británicos estaban imponiendo un impuesto ilegalmente al gobierno iraní.

Esta crisis se inició bajo el gobierno de Clement Attle. En marzo de 1951, el Parlamento iraní votó por nacionalizar la compañía Anglo-Iranian Oil, tras la propuesta del estadista Mohammed Mossadeg, el cual había sido elegido como Primer Ministro en abril de 1951. La Corte Internacional de Justicia fue convocada para mediar en la disputa, pero la oferta de repartir las ganancias en la base 50/50 con reconocimiento de la nacionalización, no fue aceptada por Mossadeg. Las negociaciones entre el gobierno británico y el iraní cesaron y el gobierno británico comenzó a fraguar un golpe de estado. El Presidente Harry S. Truman no estaba muy de acuerdo con dicho golpe, dedicándole mayor atención a la Guerra de Corea que se estaba llevando a cabo. Los británicos, sin embargo, procedieron con un bloqueo y un embargo que prácticamente cerraron las exportaciones de petróleo iraní.

Cuando el gobierno nacionalista de Mohammad Mosaddegh amenazó los intereses británicos en Irán, Churchill estaba listo para protegerlos a cualquier precio. Incluso si eso significaba profanar la democracia. Ayudó a organizar un golpe contra Mosaddegh en agosto de 1953. Le dijo al oficial de operaciones de la CIA, al que ayudó a llevar a cabo el plan: “si hubiera sido sólo unos años más joven, me habría encantado haber servido bajo su mando en esta gran aventura“.

Churchill intensificó la política de socavar al gobierno de Mossadeg. Ambas partes lanzaban propuestas que eran rechazadas bajo la creencia que el tiempo estaba de su parte. Las negociaciones cesaron y el bloqueo económico y político comenzó a poner presión sobre Irán, produciéndose varios intentos de golpes militares por la facciones pro-británicas en los Majils.

Churchill y su Ministro de relaciones exteriores perseguían dos objetivos. Por una parte quería el desarrollo y la reforma en Irán; por otra parte, sin embargo, no querían perder el control sobre las ganancias derivadas del petróleo. Inicialmente respaldaron a Sayyid Zia como el individuo con quién podían tratar, pero a medida que el embargo se extendía en el tiempo, los británicos se inclinaron más y más a lograr alianzas con los militares. Churchill había completado el círculo iniciado por los planes de Attle de dar un golpe de estado, con la idea de elaborar un plan similar el mismo.
La crisis se extendió hasta 1953. Churchill, apoyado por el presidente Dwight D. Einsehower, aprobó un plan para dar un golpe de estado en Irán. El plan contaba con colocar en el poder a un contendiente de Mossadeg llamado Fazlollah Zahedi. En el verano de 1953, las manifestaciones callejeras comenzaron a intensificarse en Irán y tras el fracaso de un plebiscito, el gobierno de Mossadeg quedó desestabilizado. Zahedi, con ayuda del financiamiento extranjero, tomó el poder el 20 de agosto de 1953.

Este golpe de estado indicaba la tensión existente en los años de la postguerra: la democracias industrializadas, hambrientas por recursos para reedificar Europa tras la Segunda Guerra Mundial y con la necesidad de enfrentarse a la Unión Soviética en la Guerra Fría, lidiaron con los países emergentes, tales como Irán, en la misma forma que lo hicieron con sus antiguas colonias. La idea de una posible tercera guerra mundial contra la Unión Soviética les obligaba a perder los escrúpulos en el manipulación de la política en países emergentes. Por otra parte los gobiernos de estos países eran frecuentemente inestables y corruptos. Estos factores creaban un círculo vicioso que consistía en una intervención que llevaba a la toma de poder por un gobierno dictatorial, el cual rápidamente degeneraba en corrupción, lo cual a su vez requería nuevas intervenciones.

Churchill se las arregló para que la BBC enviara mensajes codificados al sha de Irán y así que este supiera que estaban derrotando al gobierno elegido democráticamente. En lugar de que la BBC terminara su emisión de las noticias en idioma persa con la frase “ahora es medianoche en Londres“, bajo las órdenes de Churchill, terminaron con la frase “ahora es exactamente medianoche“.

Churchill describió el golpe como “la mejor operación desde el final de la Segunda Guerra Mundial“. Como buen imperialista, no tuvo ningún problema en expulsar a Mosaddegh para que Gran Bretaña pudiera volver a minar las riquezas de Irán.

Conferencia de Teherán



En Irak

“Estoy totalmente a favor del uso de gas venenoso contra las tribus incivilizadas… se extendería un verdadero terror“. Churchill sobre el uso de gas en Oriente Medio y la India.

Churchill fue nombrado ‘Secretario de Estado para las Colonias’ en 1921 y formó el ‘Departamento del Medio Oriente’ que era responsable de Irak. Decidido a tener su querido imperio a toda costa, decidió que el poder aéreo podría reemplazar a las tropas terrestres. La estrategia de bombardear cualquier resistencia al dominio británico era la empleada ahora.

En muchas ocasiones, en la década de 1920, varios grupos de la región ahora conocida como Irak, se levantaron contra los británicos. Churchill puso en práctica la fuerza aérea bombardeando indiscriminadamente las áreas civiles para someter a la población.

Churchill también era defensor del uso de gas mostaza y gases venenosos. El ‘Secretario de Guerra y Aire’ aconsejó que “la provisión de todo tipo de bombas asfixiantes debería ser usado en operaciones preliminares contra tribus turbulentas” para tomar el control de Irak.

Cuando las tribus iraquíes se pusieron en pie por sí mismas, los británicos, bajo la dirección de Churchill, desencadenaron el terror en las aldeas de barro, piedra y caña.

El bombardeo de civiles por parte de Churchill en “Mesopotamia” (Kurdistán e Irak) fue resumido por el criminal de guerra ‘Bomber Harris’: “Los árabes y los kurdos ahora saben lo que significa el verdadero bombardeo en un plazo de 45 minutos a una aldea de gran tamaño, que puede ser prácticamente aniquilada y un tercio de sus habitantes muertos o heridos por cuatro o cinco máquinas que no les ofrecen un objetivo real, ninguna oportunidad para la gloria como guerreros, ningún medio efectivo de escape“. – Arthur ‘Bomber’ Harris

En Palestina

“No estoy de acuerdo en que el perro de un pesebre tenga derecho a estar en el pesebre porque ha pasado allí mucho tiempo“.- Winston Churchill sobre los palestinos.

En 2012, Churchill fue honrado con una estatua en Jerusalén por su ayuda al sionismo.
Consideraba a la población árabe de palestina como una “manifestación menor“. Y que “no estoy de acuerdo en que el perro de un pesebre tenga derecho a estar en el pesebre porque ha pasado allí mucho tiempo“.

En 1920, Churchill declaró: “Si, como bien puede suceder, se creara a lo largo de las orillas del Jordán un Estado judío bajo la protección de la Corona Británica, que podría comprender entre tres o cuatro millones de judíos, habrá ocurrido un acontecimiento en la historia del mundo que sería desde todos los puntos de vista beneficioso“.

Un año más tarde, en Jerusalén, dijo a los líderes palestinos que “es totalmente acertado que los judíos, que están dispersos por todo el mundo, deban tener un centro nacional y un Hogar Nacional donde algunos de ellos puedan reunirse. ¿Y dónde más podría ser, sino en esta tierra de Palestina, con la cual durante más de 3.000 años se han asociado íntimamente y profundamente?“.

En la Comisión Real Palestina (Peel) de 1937, Churchill declaró que creía en la intención de la Declaración de Balfour, que era hacer de Palestina un “estado abrumadoramente judío“.

También expresó a la Comisión Peel que “no admito, por ejemplo, que se haya infligido una gran injusticia contra los Indios Rojos de América y el pueblo negro de Australia. No admito que se haya cometido una injusticia contra estos pueblos por el hecho de que una raza superior, una raza de grado superior, una raza con más sabiduría sobre el mundo por decirlo de alguna manera, haya llegado y haya ocupado su lugar“.

Cuatro años más tarde escribió acerca de su deseo de que se estableciese un ‘Estado judío’ tras la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, el establecimiento del estado colonial se hizo bajo la vigilancia del Partido Laborista británico, bajo Attlee, que siempre estaba allí para respaldar a sus homólogos conservadores cuando se trataba de la política exterior británica.

Arabia Saudita

“Mi profunda admiración por él [Ibn Saud] se debía a su infalible lealtad hacia nosotros“. – Churchill

Antes de 1922, los británicos pagaban a Ibn Saud un subsidio de 60.000 libras al año. Churchill, entonces Secretario Colonial, lo elevó a 100.000 libras.

Sabía de los peligros del wahhabismo, pero se contentaba con usar la retorcida ideología de la Casa de Saud en beneficio del imperialismo británico. Tal como lo hicieron los británicos unos años antes cuando se unieron con Al-Saud y su wahhabismo para llevar a cabo una guerra interna en el Imperio Otomano. Describió a los wahhabis de Ibn Saud como “intolerantes, bien armados y sanguinarios“. Por supuesto, mientras estuvieran del lado de los británicos, Churchill estaba feliz.

Churchill continuó escribiendo que su “profunda admiración por él [Ibn Saud] se debía a su infalible lealtad hacia nosotros“.

Churchill se reunió con Ibn Saud, quien lo cubrió de dinero y regalos. Gran Bretaña impuso el wahhabismo en la región. Churchill regaló a Ibn Saud un Rolls-Royce especial a mediados de los años 40.


Sobre Sudáfrica

Miles de personas fueron enviadas a los campos de concentración británicos durante las guerras de los Boers. Churchill resumió así su época en Sudáfrica: “Fue muy divertido galopar“.

Churchill escribió que su único “cabreo” durante la guerra de los Boers fue “que se permitiera a los Kaffirs disparar contra los hombres blancos”.

Fue Churchill quien plantó la semilla para quitar el derecho a votar de los negros en Sudáfrica. En junio de 1906, Churchill argumentó que se debería permitir a los afrikaners tener un autogobierno, ya que esto significaría que los negros serían excluidos del voto.

Declaró en el Parlamento que “debemos estar sujetos a la interpretación que la otra parte le otorgue y es indudable que los boers la consideran una violación de ese tratado si la franquicia fue en primera instancia extendida a cualquier persona que no sea blanca“.

Winston Churchill como prisionero de guerra
© Churchill Archives Centre, Broadwater Collection



La Rebelión del Mau Mau

Gran Bretaña declaró el estado de emergencia en Kenia, en 1952, para proteger su sistema de racismo institucionalizado que estableció en todas sus colonias, para así explotar a la población indígena. Churchill, siendo el arquetípico supremacista británico, creía que las fértiles tierras altas de Kenia debían ser sólo para colonos blancos. Aprobó la eliminación forzosa de la población local, a la que llamó “blackamoors”.

En 1951, se produjo un enfrentamiento entre el gobierno británico y la Unión Africana de Kenia en relación a la distribución de la tierra en esta colonia. Cuando las demandas de la Unión no fueron aceptadas por los británicos se produjo en 1952 la rebelión de los Mau Mau, un grupo terrorista. El 17 de agosto de 1952 se declaró el estado de emergencia y tropas británicas fueron enviadas a Kenia para acabar con la rebelión. A medida que ambos bandos intensificaron la ferocidad de sus ataques, la rebelión se convirtió en una guerra civil.

En 1953, tras las matanza de Lari perpetrada por los rebeldes Mau Mau contra los Kikuyos, quienes eran leales a los británicos, la situación política en Kenia cambió en el sentido que los británicos obtuvieron una ventaja política a los ojos del mundo, dada la crueldad demostrada por los Mau Mau en dicha masacre. La estrategia de Churchill fue la de enfrentar militarmente con mano dura la rebelión, mientras implementaba algunas de las concesiones que el gobierno de Attle había bloqueado en 1951. Incrementó la presencia militar de los británicos nombrando al general Sir George Erskine como jefe de las tropas en Kenia, quién implementó la llamada "operación Anvil" en 1954, la cual derrotó a la rebelión en la ciudad de Nairobi. Otra operación denominada "Hammer" fue llevada a cabo para eliminar a los rebeldes en el resto del país. Churchill ordenó iniciar negociaciones de paz con políticos de Kenia, pero éstas colapsaron poco después de que él se retirase del gobierno.

En 1954, en una reunión del gabinete británico, Churchill y sus hombres discutieron el trabajo forzado de los prisioneros de guerra keniatas y cómo sortear las restricciones de dos tratados que estaban violando: “Este curso [de detención sin juicio y trabajo forzoso] se había recomendado a pesar de que se pensaba que implicaba una violación técnica del Convenio sobre el Trabajo Forzoso de 1930 y el Convenio sobre Derechos Humanos adoptado por el Consejo de Europa”

El Plan Cowan abogaba por el uso de la fuerza y a veces la muerte contra los prisioneros de guerra keniatas que se negaban a trabajar. Churchill permitió que esto continuara.

El libro de Caroline Elkins muestra la medida en que los crímenes en Kenia eran conocidos en los círculos oficiales y no oficiales en Gran Bretaña y cómo Churchill eliminó el terror que las fuerzas coloniales británicas infligieron a la población nativa. Incluso “castigó” a Edwina Mountbatten por mencionarlo, “Edwina Mountbatten hablaba de la situación de emergencia con el primer ministro de la India, Jawaharlal Nehru, y el entonces secretario colonial, Oliver Lyttleton. Cuando Lyttleton habló sobre el “terrible salvajismo” de Mau Mau… Churchill le reprendió y le prohibió a Lord Mountbatten llevara a su esposa con él a una visita oficial a Turquía“.

150.000 hombres, mujeres y niños fueron enviados a campos de concentración. Las escuelas infantiles fueron cerradas, ya que los británicos las definían como “campos de entrenamiento para la rebelión”. Violaciones, castraciones, quemaduras con cigarrillos, descargas eléctricas y fuego, todos usados por los británicos para torturar al pueblo keniano bajo la vigilancia de Churchill.


 

La Emergencia de Malasia

En Malasia, la rebelión contra los británicos se venía fraguando desde 1948. Nuevamente Churchill heredó una crisis y nuevamente eligió tomar acciones militares contra los rebeldes, al mismo tiempo que trataba de lograr alianzas con sectores leales a los británicos. Inició una campaña para ganarse la buena voluntad de la población y aprobó la creación de aldeas fortificadas, una táctica militar que impondrían posteriormente las potencias occidentales en sus guerras en el Sudeste de Asia.

La emergencia de Malasia era un movimiento de guerrillas que si bien estaba centrada en un grupo étnico, había sido promovida por la Unión Soviética. Es por esto que la lucha de los británicos en este caso, tuvo mucho más respaldo que las confrontaciones de Kenia e Irán. En su punto culminante, los británicos contaban con 35.000 soldados en Malasia. La rebelión comenzó a perder fuerza y soporte de la población.

Si bien la rebelión se iba extinguiendo, era claro que el régimen colonial británico no podía mantenerse. En 1953 se hicieron planes para dar la independencia a Singapur y otras colonias en la región. Las primeras elecciones se llevaron a cabo en 1955, apenas unos días antes de la renuncia de Churchill al gobierno. En 1957, siendo Primer Ministro Anthony Eden, Malasia fue declarada independiente.

Murió el 24 de enero de 1965. El funeral propició la asistencia del mayor número de dignatarios en la historia de Gran Bretaña, contando con representantes de más de 100 países.

viernes, 30 de diciembre de 2016

MI ÚLTIMA HORA

Otro día más. Otro día cualquiera. Otro día con la cara marcada por el odio, por el alcohol y las drogas. Una cicatriz más en mi cara causada por un patán borracho. Un fracasado. un despojo humano. ¿Por qué demonios estoy con él?
No es un mal tipo. Si fuera un mal tipo lo habría dejado hace tiempo. Es diferente enojarse con un tipo que no es malo en general, que descubrir que te engañó un fracasado imbécil, que deja a una esposa que ni sabías que existía cada vez que se emborracha, que es muy seguido. 

Otro golpe en la cara. Me tira al suelo. Me mira con sus ojos vidriosos de alcohol. Está acabado. Es un muerto viviente. Nada destruye más al hombre que la estupidez ignorante y la conformidad. Es un maldito borracho fracasado. ¿Será su vida perdida, será esta maldita ciudad? No hay nada que justifique lo que está haciendo. Los golpes que da la vida, aquellos que dejan cicatriz, aquellos que golpean donde duele cambian el carácter de cualquier hombre. 

Comienza con una pequeña cosa, algo insignificante. Así empieza la rabia, la ira que vuelve al bueno cruel. El aire se eleva electrizante, su perfume es una dulce promesa que hace aparecer lágrimas en mis ojos, le digo que termine, que todo lo que hace no importa ya nada cuando no hay nada por lo que seguir viviendo y que acabe lo que empezó.

Le digo que le quiero…

Nadie nunca ha adivinado qué es el infierno. Es ver a la gente que amas sufriendo.

viernes, 25 de noviembre de 2016

CAMARADA FIDEL CASTRO

Camarada y comandante Fidel Castro Ruz
Te escribo esta carta recordando Cuba con amor
recordando a tu pueblo y su ilusión
y de cómo lo liberaste de la oscuridad

siendo un faro de esperanza y de luz
para el pueblo cubano que se libró del horror
de ser una colonia yankee gracias a la Revolución
y puedo enarbolar la bandera de la soberanía y de la libertad

la Historia te ha absuelto y te ha sentenciado
dándote la razón y demostrando con acierto
que tenías razón, que no te habías equivocado
que tu visión y tus planteamientos eran ciertos

Cuba es un pueblo que esa bandera propia y soberana
Desde más de cincuenta años es un grito de resistencia
Y, al igual que antaño, demuestra que puede derrotar a gigantes

rodilla en tierra y dignidad frente a los mercenarios gUSAnas
Cuba es un grito ronco de desobediencia
contra aquellos que la convirtieron en un garito antes

GUSAnos hipócritas, apátridas y vendidos
De aquellos que enarbolando la democracia por bandera
destruyen el mundo sembrando muerte y guerra
creyendo que todo les está permitido

imponiendo un bloqueo cruel y criminal
que intenta ahogar a tu pueblo y a su revolución
porque no soportan que un pueblo que no se doblega,
que no se pliega y que no se avasalla

pero Cuba sigue resistiendo frente a toda adversidad
y sigue siendo canciones y ecos de revolución al son
de una voluntad fuerte, inamovible, que no se pliega
y sigue resistiendo y dando batalla



miércoles, 19 de octubre de 2016

JOHN REED Y LOS DIEZ DÍAS QUE ESTREMECIERON AL MUNDO

Admirada por unos y satanizada, especialmente, por las clases oligárquicas de todo el mundo; la Revolución Rusa sirvió de fuente de inspiración para crear un nuevo mundo donde los escritos de Karl Marx  y Friendich Engels se cristalizarían y se harían realidad.

El periodista John Reed fue un testigo privilegiado de este hecho histórico:  Cubriendo la I Guerra Mundial llegó a Rusia, que estaba en plena efervescencia revolucionaria. Conoció a Lenin, y estuvo presente en la capital San Petersburgo durante las jornadas de octubre-noviembre de 1917 en las que tuvo lugar el II Congreso de los Soviets de Obreros, Soldados y Campesinos de toda Rusia y durante las semanas posteriores en que el congreso, liderado por el Partido Socialdemócrata Obrero de Rusia (bolchevique) acordó la toma del poder bajo el programa básico de conseguir una paz justa e inmediata, el control obrero de la industria y la reforma agraria en el campo.

Acreditado como periodista, hizo un seguimiento diario del proceso revolucionario, asistiendo a las multitudinarias asambleas y a las reuniones de todas las facciones enfrentadas, entrevistando a los principales dirigentes del momento, e hizo una crónica diaria de la Revolución de Octubre.

"Diez días que estremecieron al mundo" no es estrictamente un ensayo histórico, entendiendo historia en su sentido de ciencia, como análisis e interpretación de los hechos históricos utilizando criterios de objetividad. No obstante, esta obra tiene valor y consideración de auténtica fuente histórica referida a la revolución rusa de octubre de 1917.

La historia de John Reed fue llevada al cine en 1981 por Warren Beatty bajo el título de Rojos (Reds).

JOHN REED yace para la eternidad al lado de Lenin, en la muralla roja del Kremlin, abatido por el tifus el 17 de octubre de 1920 en Moscú. Era antes que nada un revolucionario, un marxista, activo miembro en el Socialist Club en Harvard University , y fundador del Communist Labor Party of America (CLP) y editor de Voice of Labor. Brillante cronista de la Revolución Mexicana de 1910 en su "México Insurgente" y de la Revolución de Octubre soviética con el clásico "Diez días que conmovieron al mundo", una de las dos obras esenciales para entender qué fue la Revolución rusa.

Lenin escribió en 1919 el prefacio a la edición USA: "Después de haber leído, con inmenso interés e inalterable atención hasta el fin el libro de John Reed, DIEZ DÍAS QUE ESTREMECIERON AL MUNDO, desde el fondo de mi corazón lo recomiendo a los obreros de todos los países. Quisiera que este libro fuese distribuido por millones de ejemplares y traducido a todas las lenguas, ya que ofrece un cuadro exacto y extraordinariamente útil de acontecimientos que tan grande importancia tienen para comprender lo que.es la revolución proletaria...".

LOS DIEZ DÍAS QUE ESTREMECIERON AL MUNDO

En octubre de 1917, los bolcheviques dirigidos por Lenin y Trotsky aprovecharon la situación de descrédito y la falta de apoyos al gobierno provisional para sentar las bases de una nueva revolución, que Lenin justificó con esta frase: "La vieja sociedad se basaba en la opresión de todos los obreros y campesinos por los terratenientes y capitalistas. Necesitábamos destruirla, necesitábamos derribar a esos opresores, mas para ello había que crear la unión. Y no era Dios quien podía crearla."

El Comité Central de los bolchevique aprobó por unanimidad la propuesta de Lenin antes del Segundo Congreso de los sóviets, que debía reunirse el 25 de octubre mientras Trotsky creó un Comité Militar Revolucionario en el seno del Soviet de Petrogrado compuesto de obreros armados, soldados y marineros donde demostró su capacidad de estratega, buscando apoyos de la guarnición militar de la ciudad para la toma de los puntos estratégicos de la ciudad. La insurrección comenzó en la noche del 6 al 7 de noviembre (24 y 25 de octubre según el calendario juliano). La Guardia Roja bolchevique pudo controlar los puentes, las estaciones, el banco central y la central postal y telefónica justo antes de lanzar un asalto final al Palacio de Invierno sin haber encontrado resistencia.

Los bolcheviques necesitaban, además, el apoyo de la población rusa. Al día siguiente, el 25 de octubre, Trotsky anunció la disolución del Gobierno Provisional en la apertura del Congreso de los Sóviets de Diputados Obreros y Campesinos, con 562 delegados presentes, de los cuales, 382 eran bolcheviques y 70 del Partido Social-Revolucionario de Izquierda.

Pero los mencheviques y socialrevolucionarios abandonaron a los bolcheviques. Ante esta salida del congreso León Trotsky escribió: "El 2º Congreso debe ver que la salida de los mencheviques y de los socialrevolucionarios es un intento criminal y sin esperanza de romper la representatividad de la asamblea cuando las masas intentan defender la revolución de los ataques de la contrarrevolución”. Al día siguiente, los sóviets ratificaron la creación de un Consejo de Comisarios del Pueblo, constituido por bolcheviques, como base del nuevo gobierno, a la espera de la celebración de una asamblea constituyente. Lenin se justificó al día siguiente ante el representante de la guarnición de Petrogrado de la siguiente manera: "No es nuestra responsabilidad si los socialrevolucionarios y los mencheviques han abandonado el congreso. Nosotros les habíamos propuesto compartir el poder [...] Hemos invitado a todo el mundo a participar en el gobierno".

CONSECUENCIAS

Las heroicas jornadas de octubre —como las describió el periodista norteamericano John Reed— estremecieron al mundo. Se abrió una nueva época para la humanidad. Ningún hecho posterior puede opacar la grandeza de los bolcheviques rusos. El 7 de noviembre de 1917 se conjugó lo más alto de la intelectualidad política europea con el espíritu revolucionario de la clase obrera rusa y la lucha de los campesinos por la tierra y sus derechos.

Las hazañas de 1917 y de los años en que Lenin tuvo la conducción del proceso constituyen hitos de valor ejemplar e imperecedero en la lucha de los pueblos por la conquista de la libertad. Durante años y décadas, los comunistas y el pueblo de la URSS libraron batallas colosales y alcanzaron, en los campos económico, social, político, cultural y militar, avances prodigiosos. En relativamente corto tiempo histórico, convirtieron al empobrecido y explotado país que heredaron en una potencia mundial de primer orden.

La Revolución Rusa fue la primera que ganó el proletariado, pues la Revolución Francesa –de carácter burgués– dejó intacta la propiedad privada capitalista de los medios de producción como sistema económico imperante. En cambio, la Revolución rusa fue la prueba tangible que necesitaban los parias de la tierra para estar seguros de que el sueño de Marx no era irreal.

La Gran Revolución Socialista de Octubre abrió para la Humanidad una nueva era, la del paso de la teoría del socialismo científico a la práctica humana del socialismo.


sábado, 3 de septiembre de 2016

EL PETRÓLEO

El petróleo, en nuestro tiempo, es la principal fuente de energías de la actual civilización, también se formó hace cientos de millones de años de los organismos en descomposición que vivían en el mar; el océano albergaba una vasta población de plantas y animales microscópicos y miríadas de ellos se hundieron y fueron enterrados en el fango. Este fango se convirtió en roca y las diversas materias enterradas dieron lugar al petróleo.

Petróleo, es un sustantivo que significa aceite de piedra y es la energía que se utiliza, como reemplazo del carbón, para mover los motores de barcos, aeroplanos, automóviles y trenes; es la energía que emplean las fábricas y la que proporciona calor para los hogares. Sus derivados, también, como el carbón, tienen otras aplicaciones: fabricar llantas, plásticos, cosméticos y otros muchos productos.

El poderío de los países del Golfo se debe a la historia geológica esta misteriosa materia, el petróleo.
Todas las grandes cuencas petrolíferas del mundo se encuentran en suelos que han sustituido a mares desaparecidos. En el Oriente Medio, África del Norte, pero también en Texas, en California, en Venezuela, en Alaska o en Siberia ...

Aunque no todos los petróleos tienen la misma calidad. La extracción y pro-ducción de los llamados «pesados» son muy onerosas. Por eso, geólogos y los indus-triales del petróleo concentraron sus actividades en los campos donde se podía bombear el líquido en la superficie, por simple presión natural o por métodos calóricos o químicos.

La espectacular aparición del petróleo en el Oriente Medio, en los treinta, se debió al hecho de que esta región presenta las características más favorables. En los campos de petróleo libios, kuwaitianos o sauditas se llegan a extraer de 12.000 a 20.000 barriles diarios en la superficie del pozo. Mientras que los pozos de los Estados Unidos proporcionan, por término medio, ¡17 barriles al día!
Los campos del mar del Norte, del Canadá y de los Estados Unidos proporcionan un petróleo que cuesta, en el momento de la extracción, de 9 a 10 dólares el barril. En cambio, sólo cuesta un dólar en los campos de Ghawhar, en Arabia, o de Burgan, en Kuwait.

Por eso no ha dejado de aumentar la ventaja decisiva de los países del Golfo.

Conocido desde la Antigüedad, el petróleo no entró en la vida de los hombres hasta mediados del siglo XIX. En los Estados Unidos, cuando rezumaba en el suelo o brotaba espontáneamente, era recogido para utilizarlo en medicina, con el nombre de aceite de Séneca. Después, algunos tuvieron la idea de emplearlo para el alumbrado.

Otros pensaron entonces que se podrían obtener mayores cantidades excavando el suelo. Pero, ¿cómo hacerlo? Y, ¿para qué?

Por uno de esos azares de la vida, un empleado del ferrocarril, Edwin Drake, fue jubilado y se retiró al pueblecito de Titusville, en Pensilvania, donde se observaban, acá y allá, huellas del líquido pardo y viscoso.

Después de cruzar una apuesta con su amigo el herrero William Smith, decidió, en otoño de 1858, hacer un agujero en una roca manchada con el aceite de Séneca.. Los dos hombres montaron un balancín, unos puntales, una cuerda y un taladro, y empezaron a perforar. Pero llegó el frío y tuvieron que interrumpir su faena hasta la primavera siguiente.

El trabajo se prolongó, y los fondos escasearon. Entonces crean una pe­queña sociedad, la «Seneca Oil Co.», en la que ingresan unos cuantos vecinos. El sábado 29 de agosto de 1859, por la tarde, en el momento en que alcanzan los 20 metros de profundidad, ven por primera vez, en el fondo del agujero, la capa de líquido que buscaban. Y surge el petróleo.

La historia del petróleo va a empezar.

Habiendo oído hablar del yacimiento de Drake, otros hombres de Pen­silvania se dan a la tarea de horadar pozos en los valles vecinos y en el conjunto de la región que será denominada «Oil Creek» (río de petróleo). Otros, hacen lo propio en California, en el Middle West, en Texas. Pero no hay compra­dores. Los prospectores de vanguardia sólo pueden vender el líquido al precio de 10 centavos el barril y, por cierto, no cubren gastos. La actividad se retrasa y, al fin, se interrumpe. Transcurrirá una veintena de años antes de que aparezca otro pionero. Este era un contable de una modesta sociedad de Cleveland, y, con él, llegó el genio finan­ciero del petróleo: John D. Rockefeller.

Con su austeridad de baptista, su ardor en el trabajo y su brutalidad legendaria para tratar a los obreros y a la asociación, Rockefeller fundó en 1880 la «Standard Oil Trust», cuyo desarrollo y fortuna no conocerían pausas ni límite, convirtiéndola en símbolo supremo del capitalismo. Y en la primera de las grandes Compañías.

Escuchando a Rockefeller y estudiando su producto, otro genio, Henry Ford, montó, quince años más tarde, el motor de explosión en los primeros automóviles.

Se habían reunido las condiciones de la explotación sistemática del petróleo y de la motorización de la sociedad industrial. Debemos, pues, a Drake, a Rockefeller y a Ford, la aventura industrial moderna.
El petróleo, explotado sin medida, se ha hecho indispensable para tan­tas cosas de la vida, que la idea de privarse de él parece inaceptable e incluso irrealizable. Sin duda por esto, el conjunto de los países industriales no ha hecho prácticamente nada, en el curso de los años 70-80, es decir, frenar de prisa y bien el consumo de petróleo, a pesar de que era evidente la existencia de la crisis y de la imperiosa necesidad de tomar medidas.

Los Estados Unidos deben ahora importar más de la mitad de su consumo de petróleo y su coste pasó de 42.000 millones a 80.000 millones de dólares, en los años 80.

Y si Estados Unidos, en los años 80, dependía del petróleo exterior en un 40%, Europa y Japón cifraban esa cantidad en 80%.

domingo, 28 de agosto de 2016

LAS INVASIONES BÁRBARAS Y LA CAÍDA DEL IMPERIO ROMANO DE OCCIDENTE

Los llamados pueblos bárbaros, eran principalmente germánicos - sajones, jutos, anglos, frisones, francos, alamanes, burgundios, vándalos, suevos, visigodos, ostrogodos, iranios y alanos, constituyendo una amenaza para Roma, cuyas fuerzas militares, con deficiente reclutamiento nacional, recurrió a los mercenarios, a menudo, al mando de generales germánicos romanizados, como Abogrado. El emperador Valente aceptó a 200.000 visigodos que huían de los hunos, y se establecieron en Tracia y pensó organizarlos como un contingente para utilizarlos como soldados para defender las fronteras y el resto dejó que ocuparon tierras romanas, transformándolos en campesinos. Pero este procedimiento abrió la era de las grandes invasiones bárbaras.


Primera etapa

La primera etapa de estas invasiones está señalada por la victoria de los godos en Andrianápolis (378), batalla en la que murió Valente. Rechazados de los Balcanes hacia Iliria e Italia, primero por Teodosio y después por Arcadio, los visigodos se apoderaron de Roma (410) e invadieron posteriormente la Narbonense y Aquitania, donde se establecieron como federados en 413.

A partir del siglo V, con el asentamiento de los bárbaros, los romanos regularon en base a la ley Foedus, un tratado solemne y vinculante de asistencia mutua a perpetuidad entre Roma y otra nación. Este tratado podía ser firmado por cualquier tribu que no fuera colonia romana, ni se le hubiera concedido la ciudadanía romana (civitas). Roma permitía el establecimiento de la tribu en su territorio (en el caso de los visigodos por ejemplo bajo los reinos de Tolosa y posteriormente de Toledo) y por su parte la tribu siempre estaba dispuesta a proporcionar a un contingente de soldados, en el caso de necesidad, un ejemplo de esto fue la pacificación de las Galias e Hispania por los visigodos. Se consideraba a los latini aliados de sangre de los romanos, pero el resto eran federados o socii. Hoy en día la palabra ha pasado a las lenguas romances actuales, mediante el término federación y sus derivados.

En su origen, hospitalitas era el marco legal bajo el cual se acuartelaba a los soldados en fincas de civiles romanos. Las leyes romanas de hospitalitas obligaban al dueño de una finca a proveer comida y cobijo a los soldados acuartelados, y a su vez prohibían el abuso de la requisa por parte de los soldado. 

La segunda etapa de las grandes invasiones comenzó en 406, cuando vándalos, suevos y alanos atravesaron el Rin, seguidos por los burgundios, que se establecieron entre Worms y Spira (413), y por los alamanes, que se establecieron en Aisada. Poco numerosos, estos pueblos bárbaros devastaron la Galia antes de pasar a Hispania (409); los vándalos se establecieron en la Bética, al Sur; los alanos en el SurEste y SurOeste, y los suevos en Galicia, al NorOeste. Entonces intervinieron los visigodos en Hispania, en nombre del emperador, para combatir a estos pueblos que no habían respetado su tratado de federación con el Imperio. Los suevos consiguieron resistir durante casi dos siglos en su reino de Galicia; los alanos fueron prácticamente exterminados, y los vándalos, en número de 80. 000, se vieron obligados a pasar a África (429). En el curso de estas luchas, los visigodos, aunque perdieron una parte de sus posesiones de la Galia, aseguraron su dominio de la Península.

La crisis del Imperio romano. Caída del Imperio Romano de Occidente

Desde el siglo III se asiste a una crisis que va minando el Imperio. Diocleciano, Constantino y Teodosio intentan frenarla con sus reformas. La situación es de una fiscalidad pesada, altísimo poder de grandes propietarios senatoriales, jerarquización de la sociedad… Aumentó la inseguridad de las carreteras, puesto que el Estado carecía de recursos suficientes para costear las patrullas reduciendo el comercio y llevando a las sociedades a la autarquía. La sociedad se ruraliza y se empobrece, más en Occidente que en Oriente.

Varios emperadores recurrieron a la devaluación de la moneda, es decir, reducir el porcentaje de metal precioso -oro o plata- que contenían, de modo que con la misma cantidad de recursos podían producir mayor cantidad de monedas.

Diocleciano intentó hacer una gestión más fácil creando las figuras de Augusto y, después, las de Césares.

Se abandona Roma como residencia del emperador (Milán, Rávena…). Constantino funda Constantinopla y se traslada allí las principales magistraturas. Todo ello contribuye a afianzar el papel de los Papas. Finalmente, el imperio en el 395 se divide en dos a la muerte de Teodosio: Oriente –Arcadio-, Occidente –Honorio-.

Aparentemente, hay una estructura majestuosa e impresionante.

El cristianismo es desde el 329 religión oficial  la Iglesia adquiere un papel fundamental, con una estructura similar a la del Estado y que lo irá sustituyendo donde éste va declinando.
En cuanto al ejército, desde Teodosio principalmente, en él se van integrando elementos bárbaros, cada vez más: francos, godos, burgundios… (los romanos podían librarse pagando).

En el 455 el emperador Valentiniano III fue asesinado. El Imperio entró en lenta agonía hasta que en el 476 se vuelve a un solo emperador, Zenón de Oriente, sustituyéndose a la figura de emperador en occidente por la de magister militum. Quedaba entonces pura ficción del Imperio de Occidente. En el año 476 se produjo la caída del Imperio Romano de Occidente. Odoacro, rey de los hérulos, depone al último emperador romano, Rómulo Augústulo. Su final fue debido a muchas causas:
  • Crisis política: hay luchas por el poder. Se suceden diversos emperadores en poco tiempo y la tensión va aumentado.
  • Crisis militar y territorial: ante la imposibilidad de mantener un territorio tan grande, en 395 Teodosio había separado el imperio en Imperio Romano de Oriente y en imperio Romano de Occidente. En el Imperio Romano de Occidente, los pueblos fronterizos intentan cruzar sus fronteras. Este hecho, ligado al de la crisis política, hace que cada vez más los generales vayan teniendo más poder y muchas veces son los emperadores los que se adaptan a los militares y no al contrario.
  • Crisis económica: la crisis política y territorial hace que el comercio caiga, que se devalúe la moneda y que suban los precios.
  • Invasiones bárbaras: los pueblos bárbaros (extranjeros) de fuera del imperio empiezan a hacer incursiones y a querer penetrar en el mismo. Entre ellos, destacan los germanos (ostrogodos, visigodos, francos, burgundios, alamanes, anglosajones....).
  • Ruralización: debido a la crisis política y económica y a las invasiones, las ciudades se vuelven inestables y mucha gente decide ir al campo, ya que es un lugar más seguro y donde se puede conseguir comida para la familia.

Las grandes migraciones

Los Hunos fueron los causantes de los movimientos migratorios de los pueblos bárbaros. Se relacionaron con Aecio (se educó en la corte del rey Huno Rugila), Estilicón y Arcadio. En el 405 entraron en Hungría desalojando a los Vándalos Asdingos y ocupando sus territorios, logrando que Teodosio II les pagara un tributo anual de 350 libras de oro para aplacarlos. 

El contacto de los Hunos con los romanos, una cultura superior, les había ido refinando a medida que avanzaban y además tenían a su servicio a muchos personajes de origen germano, griego y romano: 
  • Secretario: Orestes, padre del último emperador de Occidente Rómulo Augústulo. 
  • Embajador: Edeco, padre de Odoacro. 
En el 446 llegó al poder Atila tras asesinar a su hermano Bleda: 
  • Acechó la parte Oriental del Imperio. 
  • Reclamó a la hermana de Valentiniano III (Honoria) como esposa y que se le diera la mitad del Imperio. 
  • Intentó pactar con el rey visigodo Teodoredo (Toulouse) para formar una pinza con ellos para acabar con el Imperio. 
Atila cruzó el Rin en el 451, enfrentándose y siendo derrotado en los Campi Mauriaci o Catalaunici por un ejército encabezado por Aecio y formado por contingentes bárbaros (el vándalo Genserico y el visigodo Teodorico I, este último murió). Atila se retiró, pero al año siguiente volvió a la carga, llegando hasta Milán y Pavía, por lo que Valentiniano III se retiró de Rávena a Roma. Atila salió de Italia tras ser comprado por una embajada romana encabezada por el Papa León I. Fue asesinado mientras dormía en el 453, iniciándose entre sus hijos una lucha por la sucesión lo que significó la desaparición en poco tiempo de su imperio. Los Hunos se establecieron en las llanuras al Norte del Mar Negro hasta que fueron aniquilados por los Avaros en el siglo VI. 

Los sucesos se desencadenaron con rapidez: 
  • Temiendo por su trono, Valentiniano III asesinó a Aecio con sus propias manos (454). 
  • Valentiniano III fue asesinado por un soldado de Aecio (455). 
  • Agonía del Imperio de Occidente con la sucesión de hasta 9 emperadores hasta que el Magister Militum Odoacro depuso a Rómulo Augústulo (4 de septiembre 476). Acto seguido envió las insignias imperiales a Zenón, emperador de Oriente donde residía el único poder de la Antigua Roma. Esta fecha ha sido tomada por la historiografía como el final de la Edad Antigua y del inicio de la Edad Medieval.
Europa hasta los siglos V y VI a.C. había desarrollado una civilización mediterránea, momento en que se produjeron las invasiones de los bárbaros; con el asentamiento de los germanos y eslavos en territorios de la Roma Imperial. Entonces, se inicia la Civilización Europea. Los anglos, sajones y jutos aprovecharon este vacío para establecerse en la antigua provincia romana, fundando un total de 7 reinos: Wessex, Sussex, Essex (sajones), Kent (jutos), Mercia, Anglia Oriental y Northumbria (anglos).

Los árabes habían conquistado Palestina y el norte de África, mientras los eslavos se habían establecido en los Balcanes, lo que significó la quiebra del mundo mediterráneo romano y el traslado de los centros de poder hacia el norte de los Alpes. Los germanos, antes de nuestra era, se habían desplazado desde Escandinavia a las playas del Báltico, a los contornos del río Vístula y, al propio tiempo que en el año 15 a.C., los germanos del Este tomaron los territorios que no ocupaban los celtas al Este del río Rhin, instalándose en los Cárpatos y al norte del Mar Caspio. Pero, la llegada de los hunos, desde Asia, hizo que todo el mundo germánico entrara en la avalancha.

Los primeros afectados fueron los ostrogodos de Crimea y Ucrania, que retrocedieron hasta el río Dniester, y los visigodos que atravesaron el río Danubio, estableciéndose en Bulgaria. La derrota del Imperio Romano abrió las puertas a otras invasiones. Los visigodos que deseaban quedarse en Grecia, marcharon a Italia y asombraron al mundo con su saqueo a Roma; en el año 418 pasaron a Aquitania y fundaron el Imperio de Tolouse. Desde el valle de Theiss y desde Silesia llegaron los alanos, los suevos y los vándalos; primero, pasaron el Rhin, luego, avanzaron hasta los Pirineos y, finalmente, penetraron en España. Más atrás, venían los burgundianos, que fundaron el reino de Worms y se asentaron en Saboya, cuando los hunos la destruyeron.

Debido a la presión de los Hunos, los Alanos se desplazaron hacia las llanuras de Hungría donde estaban los Vándalos Asdingos. En el 401 intentaron atravesar el Danubio, defendido por Estilicón, pero tuvieron que avanzar hacia el Rin por lo que forzaron a Vándalos Silingos y Suevos a moverse. Estos pueblos atravesaron un Rin helado por Maguncia (406) entrando en una Galia desprovista de tropas (Estilicón las había retirado para defender Italia de Alarico ya en el 401). El desplazamiento por la Galia fue lento, ya que viajaban familias enteras y en el 409 llegaron a la Península Ibérica donde tras un acuerdo con los representantes del Imperio se establecieron en ella como sigue: 
  • Suevos y Vándalos Asdingos: Galicia y Norte de Portugal. 
  • Vándalos Silingos: Bética (que cambió de nombre a Andalucía). 
  • Alanos: Lusitania y Cartaginense. 
En España, tras pactar en 411 con los representantes del emperador, suevos y vándalos asdingos se asentaron en Galicia y norte de Portugal; alanos en Lusitania y Cartaginense; vándalos silingos en la Bética (“Andalucía”), en la época en que los hunos destruyeron Worms, pero fueron absorbidos por los visigodos. Suevos, Vándalos y Alanos no cumplieron los pactos y el Imperio mandó al rey Visigodo Valia para que les sometiera, lográndolo con Vándalos Silingos y Alanos. Los supervivientes se refugiaron en Galicia con Suevos y Vándalos Asdingos. Una vez sometidos, Roma envió a los Visigodos a Aquitania donde se formó su reino con capital en Tolouse (418) pero Vándalos Asdingos y Alanos con Gunderico al frente se apoderaron de la Bética y las Baleares. En el 429 cruzaron el Estrecho con Genserico al frente e iniciaron la conquista del Norte de África (muerte de San Agustín en Hipona). Son sometidos silingos y alanos. Pero los visigodos son alejados por Roma y, tras su marcha, asdingos y alanos se apoderan de la Bética, Baleares y cruzan el Estrecho. Posteriormente, conquistarían Cartago, Sicilia y Cerdeña.Firmaron un Foedus con Roma en el 435, pero lo rompieron y conquistaron Cartago, Sicilia y Cerdeña. Roma intentó apaciguarles casando al hijo de Genserico (Hunerico) con Eudoxia, la hija de Valentiniano III. Así y todo, Genserico no reconoció  al Imperio y se constituyó como el primer reino independiente.

Los vándalos y alanos, desde España, cruzaron a África y fundaron un imperio que permaneció hasta el año 553 cuando Belisario, general de Justiniano, reconquistó el norte de África. En el año 451 los hunos fueron derrotados cerca de Troya y, en el 453 , murió Atila; tales sucesos marcan la retirada de su pueblo a las planicies de Rusia, dejando a las restantes tribus germánicas en el Danubio.

Los ostrogodos marcharon hacia Italia y Grecia, territorios que controlaban en el año 493, mientras que francos y germanos se infiltraron más allá del Rhin y ya por el 440, anglos y sajones ocupaban las costas sureñas de Gran Bretaña, que las huestes romanas habían abandonado hacía ya treinta años. Por otra parte, Justiniano, con un inmenso imperio, difícil de controlar, guerreaba contra los persas; la larga guerra con los góticos arruinó a Italia. A poco de la capitulación de los góticos, el país indefenso, fue ocupado por otra tribu germánica, los lombardos, que venían del río Elba a Hungría. La destrucción de los góticos permitió la expansión de los francos hacia el Este. Los eslavos que permanecían en el Danubio, bajaron hasta Grecia. Y si los germanos habían sido desplazados por los ataques de los hunos, las acometidas de otro pueblo asiático, los Avars, impulsó a eslavos y lombardos hacia territorio romano. A fines del siglo VII, el mapa era así:  
  • Macedonia estaba ocupada por los eslavos 
  • Los griegos estaban asentados en el Peloponeso
  • y en el sur Los croatas, serbios y búlgaros tenían sus propios reinos.

LOS REINOS BÁRBAROS HASTA SU DECLIVE
  • Vándalos
Hay luchas dinásticas y persecuciones religiosas, hasta que se llega al final del reino con la intervención de Justiniano). Entre los años 460 y 475 d.C., los vándalos rechazaron un intento de ataque por parte de Roma, que trataba de recuperar lo que había perdido. Pero la muerte de Genserico presagió la caída del imperio de los vándalos. 

Los sucesores de Genserico dominaron el Norte de África desde Ceuta hasta la Tripolitania, incluyendo las Islas baleares, Córcega, Cerdeña y Sicilia. 

Desataron una cruel persecución religiosa contra obispos y sacerdotes católicos hasta que llegó al trono Hilderico (523), nieto de Genserico y Valentiniano III, ya que era favorable a un entendimiento con los católicos y de un acercamiento a Constantinopla. Hilderico fue depuesto (530) por el bando opuesto capitaneado por Gelimer. Justiniano tuvo que intervenir, lo que supuso el final del reino. En el 533, los romanos recuperaron el norte de África y expulsaron a los vándalos para siempre.

  • Visigodos
Los hijos de Teodorico I, muerto en los Campi Catalunici (451) se hicieron con el poder extendiéndose por la Galia e interviniendo en Hispania como federados del Imperio para frenar a los Suevos de Galicia. 

Se extienden por la Galia e intervienen en Hispania para frenar a los pueblos llegados allí. Eurico (466) es el rey más importante de este periodo, llegando a ocupar desde Provenza hasta los Alpes, y Pamplona y Zaragoza. Posteriormente, la presión de los francos hizo que los visigodos se trasladaran a la Península Ibérica, ocupando la Tarraconense y la Bética.

Su hijo Alarico II era a su vez yerno del ostrogodo Teodorico el Grande. Se enfrentó a los francos de Clodoveo en la batalla de Vouillé (507), un lugar cercano a Poitiers, donde falleció. Los ostrogodos ayudaron a retrasar la caída del reino tolosano, pero los francos ejercían una presión constante que provocó el traslado de los visigodos a Hispania donde ocuparon de manera progresiva la Tarraconense (Campi Gothorum) y la Bética.

Con Leovigildo (568) y Recaredo (586) adquieren pleno dominio de la PI, incorporando el reino suevo (Galicia y norte de Portugal),(585), recobrar gran parte de la Bética de manos bizantinas, logrando la unidad religiosa en el III Concilio de Toledo (589)  monarquía nacional con visigodos e hispanorromanos, idealizada a lo largo de la Edad Media española. Los asesinatos de reyes y luchas entre la nobleza posibilitarán el cambio en el 711.


  • Francos
Clodoveo  es el verdadero fundador del reino franco (481). Conquista la Galia a los romanos, llega hasta el Loira como frontera con visigodos. Fue el primer rey bárbaro que abrazó el catolicismo. Vence a los visigodos, aunando francos y población galorromana y sometiendo a otros pueblos bárbaros, como burgundios, alamanos…
  • Acabó con la presencia de tropas romanas en la Galia tras derrotar a Siagrio (486) y ocupar el territorio situado entre el Somme y el Loira, frontera este último con el reino visigodo. 
  • Los Alamanos se iban extendiendo hacia el Norte (Alsacia-Lorena, Baden-Würtemberg y Baja Baviera) a costa de los territorios de los francos ripuarios. Clodoveo les derrotó en Tolbiac (496) uniendo a las dos ramas de los francos (salios y ripuarios). 
  • Derrotó a los Burgundios, que dominaban la Borgoña, Saboya, Suiza y el Norte de la Provenza. 
Sus hijos sometieron a Burgundios (523), Turingios (531), Alamanos (536) y Bávaros (555). Clotario I se convirtió en el rey bárbaro más poderoso de Europa, ya que sus dominios se extendían por la Galia (excepto la Septimania) y Germania abarcando desde el Mar del Norte hasta el Mediterráneo y desde el Atlántico hasta el Rin.

Divididos en: 
  • Salios. Costas de Holanda y Bélgica hasta Cambrai, capital Tournai. Foedus
  • Ripuarios. Desde la zona de Colonia se extendieron por el valle del con Aecio. 
  • Burgundios. Desde la orilla derecha del Rin hacia Occidente, donde fueron derrotados por Aecio el 436 (muerte de su rey Günther, poema de los Nibelungos). Establecidos en Saboya (443).


  • Ostrogodos
Tras la muerte de Atila en el 453, quedaron acantonados en la Mesia Inferior (483) al mando del rey Teodorico que había sido rehén de Constantinopla durante 10 años. Apoyó la candidatura de Zenón a emperador, ganándose el cargo de Magister Militum Praesentialis y Cónsul en Italia con la intención de deshacerse de Odoacro quien fue finalmente asesinado durante un banquete (493). Así pues se asentaron en el Norte de Italia siguiendo el régimen de la hospitalitas y su reino llegó a extenderse del Ródano al Danubio comprendiendo toda Italia y parte de Panonia y Dalmacia. Rávena era su capital. 

Teodorico el Grande admiró la civilización romana, respetó la ficción imperial y dejó su administración en manos romanas pero también llevó a cabo una hábil política matrimonial para influir sobre el resto de pueblos bárbaros. Arriano, respetó y toleró el catolicismo obteniendo la simpatía del papado aunque al final de su reinado parece que sí hubo problemas religiosos (Boecio). Falleció el 526 y fue sucedido por su nieto Atalarico bajo la regencia de su madre Amalasunta. Víctima de una conjura capitaneada por su primo Teodato quien fue asociado al trono tras desposarse con Amalasunta que fue encarcelada. Su muerte en 535 justificó la intervención de Bizancio. El reino desapareció en 562 entrando a formar parte de Bizancio.


  • Longobardos o lombardos
Asentados durante hasta el siglo I en el área Báltica, se establecieron en la Europa centro-oriental tras las primeras oleadas bárbaras llegando a Panonia como foederati en el siglo VI. El vacío de poder en Italia debido al enfrentamiento entre Ostrogodos y Bizancio facilitó su entrada en Italia (569). Se crearon dos ducados totalmente autónomos, lo que a la larga contribuyó a debilitar el reino: 
  • Ducado de Espoleto, en la Toscana y en Umbría. 
  • Ducado de Benevento, en Campania. 
Los bizantinos redujeron su presencia a las zonas donde su flota podía llegar: 
  • Exarcado de Rávena. 
  • Pentápolis. 
  • Lacio. 
  • Sur de Italia. 
Las relaciones con el Papado no fueron fáciles debido a su arrianismo y al poner en peligro su autonomía respecto a Constantinopla. Su monarca más importante fue Liutprando (744) que inició una política de centralización del poder real frente a los dos ducados. Esto alarmó al Papado, quien estrechó relaciones con los Francos para intentar garantizar su independencia.


  • La Heptarquía anglosajona
La situación de Gran Bretaña era diferente, ya que la presencia romana había sido débil e incompleta. Y tras el Muro de Adriano aguardaban Pictos, Escotos y Caledonios. Tras la salida de las tropas romanas en el 407 debido a su traslado a Galia por el conflicto entre el usurpador Constantino y el emperador Honorio: 
  • Costa Occidental desde Cornualles a Escocia: Escotos procedentes de Irlanda. 
  • Costa Oriental: germanos (Anglos, Sajones y Jutos desde Dinamarca). 
Ante este panorama, los Bretones emigraron hacia la actual Bretaña francesa desapareciendo la presencia romana de la isla.

La fuente principal para el conocimiento del establecimiento y conquista de Gran Bretaña en el siglo V de Anglos, Sajones y Jutos es Beda el Venerable con su Historia Anglorum (posterior, siglo VIII). 

Los Bretones, cristianizados poco antes, tuvieron que emigrar a la Bretaña francesa, Cornualles o Gales desapareciendo del resto de la isla. Se crearon 7 reinos paganos que se convirtieron al cristianismo alrededor del 600 y algunos de sus reyes lograron que su reino adquiriera ocasionalmente la hegemonía (pasando a ser denominados Bretwalda): 

- Sajones: 
  • Sussex 
  •  Essex 
  • Wessex
- Anglos: 
  • East Anglia 
  • Mercia 
  • Northumbria 
- Jutos: 
  • Kent
Tras la retirada de las tropas romanas de la Britania, se produce un vacío de poder en la región. Los pictos y los escotos dominaban el norte, pero el centro-sur de Britania carecía de un gobierno estable. Los anglos, sajones y jutos aprovecharon este vacío para establecerse en la antigua provincia romana, fundando un total de 7 reinos: Wessex, Sussex, Essex (sajones), Kent (jutos), Mercia, Anglia Oriental y Northumbria (anglos). 

Se formaron siete reinos principales tras el establecimiento y conquista de Gran Bretaña por anglos, sajones y jutos, siendo un periodo bastante desconocido. Se mantuvieron durante bastante tiempo al margen de corrientes políticas y culturales del resto de Europa.

Irlanda, habitada por los Escotos, no había sido ocupada por los romanos. En el siglo IX sometieron a los Pictos del Norte de Gran Bretaña fundando un reino y dando lugar a Escocia. Irlanda se convirtió en uno de los focos más importantes de difusión del cristianismo durante la Alta Edad Media con San Patricio  como impulsor (más que la Iglesia romana).


FORMAS DE ASENTAMIENTO Y RELACIONES ROMANO-GERMÁNICAS

El Imperio practicaba desde antiguo el sistema hospitalitas, por el que proporcionaba alojamiento y manutención a los diversos contingentes bárbaros enrolados en el ejército. Las leyes romanas de hospitalitas obligaban al dueño de una finca a proveer comida y cobijo a los soldados acuartelados, y a su vez prohibían el abuso de la requisa por parte de los soldado. Pero el problema surgió cuando fueron pueblos enteros, con mujeres, niños, ganado… Entran en los territorios del Imperio como foederati, en virtud de pactos (foedus).  Se instalan entonces en grandes latifundios.

Se define como Foedus a un tratado solemne y vinculante de asistencia mutua a perpetuidad entre Roma y otra nación. Este tratado podía ser firmado por cualquier tribu que no fuera colonia romana, ni se le hubiera concedido la ciudadanía romana (civitas). Roma permitía el establecimiento de la tribu en su territorio (en el caso de los visigodos por ejemplo bajo los reinos de Tolosa y posteriormente de Toledo) y por su parte la tribu siempre estaba dispuesta a proporcionar a un contingente de soldados, en el caso de necesidad, un ejemplo de esto fue la pacificación de las Galias e Hispania por los visigodos. Se consideraba a los latini aliados de sangre de los romanos, pero el resto eran federados o socii. Hoy en día la palabra ha pasado a las lenguas romances actuales, mediante el término federación y sus derivados.

El problema surgió cuando se pasó de asistir a los soldados para hacerlo a pueblos enteros que entraban 
en territorio romano precisamente gracias a esos foedus. Pronto apareció el desabastecimiento por lo 
que surgió la idea de recurrir a la hospitalitas instalando a esos foederati en los grandes latifundios, 
concretamente a: 
  • Burgundios. Tierras entre Lyon y Ginebra. 
  • Visigodos. Aquitania y Campi Gothorumen Hispania. 
  • Ostrogodos. Zona de Pavía. 
Cuando no existían tratados entre Imperio y bárbaros, las tierras eran tomadas de manera violenta por 
los bárbaros a sus propietarios que eran expulsados (vándalos, lombardos, anglos, sajones y jutos). 
Otros, sencillamente se asentaban en zonas casi despobladas (francos, alamanos y bávaros).

Esto se aplicó a burgundios, visigodos, ostrogodos. La Lex Burgundiorum es la más explícita, para regular lo que el huésped bárbaro y el propietario de la tierra se repartían. Explica de qué manera se repartían las tierras en lotes llamados sortes  gothorum, tertia romanorum,… cuando existía un tratado entre ambas partes: 
  • 2/3 de la Terra Indominicata (tierras cultivadas por colonos del latifundio a cambio de una renta) se los quedaba el hospes (huésped). 
  • 1/3 de la Terra Dominicata (tierra controlada por el propietario) también se lo quedaba el hospes. 
  • El resto del latifundio (pastos, bosques, zonas no cultivadas) se repartía al 50% entre propietario y hospes. 
Si no había tratado, se llegó a expropiar violentamente a las tierras de sus propietarios, tales como hicieron vándalos en Cartago o lombardos en llanuras del Po.

Otros pueblos se establecieron en vastos espacios casi  sin población (francos, alamanos…). En general, en torno al 5% de la población total.

Integración o aislamiento (factores de diferenciación)

Las sociedades germánicas estaban organizadas de manera tribal y clánica, y su sistema de gobierno era el Consejo, conocido como el Thing, de los sacerdotes y los jefes militares, o el Allthing, reunión de todos los miembros del clan. El Allthing elegía a los jefes, que tomaban las decisiones en los Things menores.

Elementos diferenciadores:
  • Vivían agrupados, para no diluirse en la población conquistada. 
  • El latín se introdujo con bastante rapidez entre ellos, inmersos en una cultura superior. El latín se introdujo entre ellos rápidamente sobre todo entre las clases altas (cortes, órdenes, reglamentos, leyes, …) y  en los territorios más romanizados, Las lenguas germánicas prosperaron donde la romanización fue débil (Inglaterra, Alemania…). 
  • Su Derecho era muy elemental comparado con el romano: leyes orales, venganza privada regulada… Se pusieron por escrito las leyes, redactándose en latín salvo las anglosajonas. Ejemplo: Código de Eurico para los visigodos. Se denominan leyes bárbaras a la recopilación de disposiciones jurídicas de los reinos germánicos, redactados entre la segunda mitad del siglo V y el IX. Las leyes bárbaras contienen disposiciones “prestadas” tanto del derecho consuetudinario, como del estatutario de otras leyes germánicas y del mismo derecho romano
  • En cuanto a religión, la mayoría de los pueblos bárbaros eran arrianos o paganos. Los primeros se mostraron tolerantes con los súbditos católicos generalmente, excepto los vándalos. Recaredo logró la unidad religiosa en la Península Ibérica en el III Concilio de Toledo, 589.
La lenta fusión entre romanos y bárbaros

En un principio, atracción de lo romano sobre lo bárbaro, por el mayor desarrollo institucional. los reyes bárbaros fueron muy respetuosos con las instituciones romanas y tomaron funcionarios romanos a su servicio. Teodorico hizo renacer el Senado y nombró cónsules. Fue, sin duda alguna, el monarca que mejor asimiló y aprovechó la situación administrativa que había encontrado a su llegada.

La clase dirigente germana, dedicada al ejercicio de las armas y a la defensa del reino, adquirió grandes posesiones fundiarias continuando con el sistema establecido en las antiguas villas romanas. Hubo una discrepancia en la interpretación de la res pública: los monarcas bárbaros consideraban el reino como una propiedad privada. En algunos pueblos, principio hereditario (ej, merovingios); en otros, principio electivo en pugna con el hereditario (visigodos).

La economía

Sus creencias eran politeístas, habitaban en aldeas, su principal actividad económica era el pastoreo y la agricultura. A partir del siglo primero los germanos comenzaron a cruzar las fronteras romanas, en busca de un lugar seguro para vivir. La ganadería fue la actividad económica más relevante a causa de los desplazamientos territoriales aunque el asentamiento de estos pueblos también permitió el desarrollo de la agricultura.

Con las invasiones se acelera la ruralización, considerándose la tierra  única fuente de riqueza.
  • Predomina la villa -2000-4000 Hectáreas-, que consta de ager o tierras cultivadas y saltus o tierras incultas.
  • Además, el manso, como unidades de explotación familiar mucho menores -5-10 Hectáreas-.
Las ciudades continúan siendo el eje ordenador de la actividad económica de su área de influencia y sede de la administración, tanto civil como eclesiástica, ya que en ellas residen los descendientes de las familias senatoriales provinciales y el obispo que, por lo general pertenece a aquellas familias. La actividad  comercial solía ser llevada a cabo por mercaderes judíos y los llamados transmarini negotiatores (sirios y griegos). A pesar del desarrollo de la orfebrería y la metalurgia, disminuye el comercio mediterráneo debido al uso del trueque y la falta de moneda.

El patrón usado para la moneda era el nomisma bizantino, imitado por los reyes bárbaros, aunque fue poco a poco sustituido por el tremissis que valía 1/3 de su valor lo que denotava el declive del comercio. 

No hubo acuñación nueva de monedas de oro hasta los monarcas visigodos (Leovigildo), respetando el ponderal de la moneda bizantina.

Otros conceptos
  • Limes. Frontera fortificada
  • Foederati . Pueblos germanos que habían establecido un pacto con Roma
  • Hospitalitas .Tratado por el que el Imperio Romano repartía un determinado territorio entre sus antiguos propietarios y los germanos recién llegados
  • Terra indominicata.Tierra del latifundio cedida a los colonos a cambio del pago de una renta
  • Wergeld. Cantidad que pagaba el agresor y su familia a su víctima en compensación por las heridas o muerte del agredido (derecho germano)