Todos los años, al llegar el carnaval, fiesta que se conoce también como carnestolendas, ocurre los mismo.
Mis amigas y yo enumeramos todos los lugares donde nos gustaría ir a disfrazarnos. Araceli, que odia los viajes muy largos, siempre menciona Cádiz, Tenerife o Verín; yo: Venecia o Río de Janeiro; a las demás les da un poquito igual: a ellas lo que les gustaría es disfrazarse y gastar bromas sin que te conozcan : o sea, cumplir con el propósito y el sentido original de la fiesta.
Pero, año tras año, hacemos lo mismo. Nos quedamos en nuestra ciudad, nos conformamos con la fiesta del barrio y nos disfrazamos con los viejos disfraces de siempre.
Yo, de bruja; Araceli, de india; Carmen, de hada... y, como siempre, vamos vestidas de lo mismo.
Sin embargo, albergo la esperanza de que algún día sea diferente
¿POR QUÉ ESCRIBIMOS?
AL NO PODER ACEPTAR QUE SOMOS LIBRES EN JAULAS, NOS MOVEMOS EN MUNDOS DE PALABRAS QUERIENDO SER LIBRES
TRADÚCEME
COMPAÑEROS DE LUCHA EN PLUMA AFILADA
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viernes, 24 de febrero de 2023
jueves, 2 de febrero de 2023
LA IMPRENTA Y LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN
La libertad de expresión está íntimamente ligada a la invención de la imprenta y a la evolución de la historia, a través de distintos regímenes políticos. Por ello, se ha ejercido de forma distinta en la autocracia y en la democracia.
La libertad de expresión es una de las piezas fundamentales para construir una sociedad democrática. Tanto es así que los países recogen este derecho en sus constituciones (como por ejemplo, las enmiendas de Constitución estadounidense), asociándolo a la transmisión de una información veraz.
Los chinos fueron los primeros en lograr imprimir algunos textos, lo que ocurrió por el siglo II a.C. Pero, para llegar a este logro, ya disponían de papel, cuya técnica de manufactura dominaban muy bien, desde hacía muchas décadas; también, disponían de tinta, otro elemento esencial, que los chinos conocían ya hacía unos 25 siglos y, finalmente, sobresalían en el arte de hacer relieves. Esta técnica la empleaban utilizando mármol para escribir en relieve pensamientos budistas; las superficies se untaban con tinta y, los peregrinos, provistos de una hoja de papel, presionaban sobre el relieve para obtener una copia de lo escrito y de la misma manera y propósito, se hicieron sellos con frases o figuras religiosas. Pero, pronto surgió la necesidad de reemplazar tales materiales. Estos son los primeros pasos del arte de imprimir y hubo de transcurrir tiempo para que los signos de los textos se fabricaran en madera y separados unos de otros; pero el inconveniente surgía por el trabajo que demandaban y también por la dificultad de lograrlos idénticos. Pero fue un avance y hubo que esperar hasta el siglo XI para que el alquimista chino Pi Sheng concibiera la idea de disponer de tipos movibles capaces de soportar ser usados varias veces. Utilizó una amalgama de arcilla y cola, cocida al horno. Componía los textos juntando los tipos en una lámina de hierro, cubierta con una mezcla de resina, cera y cenizas de papel. Calentaba suavemente la lámina y, luego, la dejaba enfriar para que el tipo se solidificara.

En el año 1456, Guttenberg inventó la imprenta gracias al
creciente número de grupos humanistas que querían difundir sus ideas y a la
creciente demanda de material escrito por parte de la población. Sus
principales consecuencias fueron su propagación por las principales ciudades de
Europa, así como el aumento del número de libros publicados y, en consecuencia,
una reducción de costes al aumentar la oferta. También se crearon nuevos
oficios agrupados en gremios, como, por ejemplo, los libreros, los tipógrafos o
los banqueros.
Gutenberg concibió el arte de imprimir. Este era un concepto nuevo, porque ni en China, ni en otros países del Este, nunca se inventó esta manera de imprimir. A Gutenberg se le atribuyen ambos descubrimientos, aunque hubo disputas en su tiempo, porque no figuraba su firma al pie de las impresiones, como por ejemplo, en la impresión de las 42 líneas de la Biblia, en 1445 o del Calendario Astronómico de 1447-48. La disputa fue con Johanes Fust y el futuro yerno de éste, el calígrafo Peter Schöffer, se inició un obscuro asunto legal que perdió Gutenberg en 1455. En 1509, Schöffer declaró que la invención de la imprenta pertenecía solo a su padre y a su abuelo, y reclamaba sus derechos de herencia, pero lo cierto es que en 1505 él había escrito un prefacio en la edición de Livy, diciendo que "el admirable arte de la tipografía se debía al ingenio de Johannes Gutenberg, en Mainz en 1450." Texto que hacía imposible aceptar lo que asevera en su reclamo de herencia, porque Johan Fust, murió en 1466 y Peter Schöffer, en el 1502. De ahí que la historiografía atribuya el invento a Johannes Gutenberg. Para que la tipografía cumpliera su cometido, era indispensable el papel, material que solo conocían los chinos y el papel y el arte de fabricarlo llegó a Europa solo en el siglo XII, siguiendo la ruta de las caravanas de Asia Central que llevaban a los mercados de Samarkanda, centro del comercio del Este. Desde ahí pasó a todo el mundo árabe, como artículo de consumo y como también, se difundió la técnica de elaborar papel, estas fábricas proliferaron, sobre todo en España, por entonces, bajo el dominio árabe.
Los conocimientos documentales del género humano no estuvieron ya ocultos en las colecciones reales de manuscritos, sino que fueron accesibles en las bibliotecas para todos quienes supieran leer. Los folletos crearon y dieron expresión a la opinión pública. (La imprenta tuvo una gran participación en el éxito de la .revuelta de Martín Lutero contra el Papado, que, de otra forma. hubiera sido simplemente un litigio privado.) Y también ha sido la imprenta, como todos sabemos, uno de los instrumentos que han hecho de la Ciencia lo que es hoy. Esta herramienta indispón-sable entrañaba una vasta divulgación de ideas. Hasta entonces, la Ciencia había sido un asunto de comunicaciones personales entre unos cuantos aficionados; pero, desde aquellas fechas, un campo principalísimo de actividad que alistó cada vez más trabajadores, suscitó el ensayo crítico e inmediato de las teorías y abrió, sin cesar; nuevas fronteras.
La libertad de expresión es una de las piezas fundamentales para construir una sociedad democrática. Tanto es así que los países recogen este derecho en sus constituciones (como por ejemplo, las enmiendas de Constitución estadounidense), asociándolo a la transmisión de una información veraz.
La
comunicación ha sufrido una gran revolución tecnológica desde sus inicios hasta
la época actual: desde las primeras escrituras cuneiformes, pasando por la creación
de la escritura jeroglífica, el griego antiguo, el latín y la aparición de las
lenguas vernáculas en Europa tras la caída del Imperio Romano. Con la llegada
de la Alta Edad Media, la dominación cultural quedó en manos de la iglesia y,
con ella, el aprendizaje de la escritura en latín y en las distintas lenguas
que poblaban Europa. El monopolio cultural de la iglesia empezó a
resquebrajarse con la aparición de la imprenta, permitiendo una mayor difusión
de textos escritos que ya no trataban temas religiosos sino que abarcaban temas
económicos, políticos, culturales… que, poco a poco, se iban propagando a
través de la imprenta.
La Imprenta en China
Los chinos fueron los primeros en lograr imprimir algunos textos, lo que ocurrió por el siglo II a.C. Pero, para llegar a este logro, ya disponían de papel, cuya técnica de manufactura dominaban muy bien, desde hacía muchas décadas; también, disponían de tinta, otro elemento esencial, que los chinos conocían ya hacía unos 25 siglos y, finalmente, sobresalían en el arte de hacer relieves. Esta técnica la empleaban utilizando mármol para escribir en relieve pensamientos budistas; las superficies se untaban con tinta y, los peregrinos, provistos de una hoja de papel, presionaban sobre el relieve para obtener una copia de lo escrito y de la misma manera y propósito, se hicieron sellos con frases o figuras religiosas. Pero, pronto surgió la necesidad de reemplazar tales materiales. Estos son los primeros pasos del arte de imprimir y hubo de transcurrir tiempo para que los signos de los textos se fabricaran en madera y separados unos de otros; pero el inconveniente surgía por el trabajo que demandaban y también por la dificultad de lograrlos idénticos. Pero fue un avance y hubo que esperar hasta el siglo XI para que el alquimista chino Pi Sheng concibiera la idea de disponer de tipos movibles capaces de soportar ser usados varias veces. Utilizó una amalgama de arcilla y cola, cocida al horno. Componía los textos juntando los tipos en una lámina de hierro, cubierta con una mezcla de resina, cera y cenizas de papel. Calentaba suavemente la lámina y, luego, la dejaba enfriar para que el tipo se solidificara.
Los chinos necesitaban transmitir el legado de los emperadores y de sus religiones (el budismo y el confucionismo) a su población para justificar la estructura social, el machismo imperante del confucionismo y buscar un sentimiento de unidad de los diferentes reinos que existían en Oriente. Esta unificación política y cultural se cristalizaría con la llegada del emperador Shi Huang-di, el cual establecería una unificación económica y un nuevo sistema de escritura china, basado en un nuevo conjunto de caracteres (los sellos pequeños) desarrollando por Li Si, que se basaba en el conjunto de caracteres usados en el estado de Qin, convirtiéndolo en la escritura oficial del imperio, eliminando el resto de caligrafías de los reino chinos. Los edictos escritos con los nuevos caracteres fueron tallados en los muros de montañas sagradas por toda China, como propaganda política y también para propagar la nueva escritura entre el pueblo. Los medios de comunicación fueron controlados por el emperador para justificar y mantener la estructura social y las relaciones económicas feudales, por lo que, a diferencia de Europa, el lenguaje se convirtió en una herramienta de dominación cultural, añadiéndose a la dominación política garantizada por el ejército.

La imprenta en Europa
Las mejoras técnicas en la imprenta como el uso del papel, la separación de palabras o el tamaño de los libros atrajeron a un nuevo público que, gracias al desarrollo de las ciudades y las universidades, necesitaba nuevos documentos escritos. La progresiva alfabetización de la población y el desarrollo del comercio aumentó la demanda y la producción escrita.
Los conocimientos documentales del género humano no estuvieron ya ocultos en las colecciones reales de manuscritos, sino que fueron accesibles en las bibliotecas para todos quienes supieran leer. Los folletos crearon y dieron expresión a la opinión pública. (La imprenta tuvo una gran participación en el éxito de la .revuelta de Martín Lutero contra el Papado, que, de otra forma. hubiera sido simplemente un litigio privado.) Y también ha sido la imprenta, como todos sabemos, uno de los instrumentos que han hecho de la Ciencia lo que es hoy. Esta herramienta indispón-sable entrañaba una vasta divulgación de ideas. Hasta entonces, la Ciencia había sido un asunto de comunicaciones personales entre unos cuantos aficionados; pero, desde aquellas fechas, un campo principalísimo de actividad que alistó cada vez más trabajadores, suscitó el ensayo crítico e inmediato de las teorías y abrió, sin cesar; nuevas fronteras.
El aumento del número de lectores conllevó una transformación de la enseñanza
apareciendo los primeros libros de texto, la aparición de libros de cultura
general con fines comerciales, el aumento de la demanda conllevó una reducción
en los costes de producción y un fenómeno de globalización, al que se añadió la
censura de textos críticos (como el Lazarillo de Tormes o algunas obras de
Quevedo) desarrolló el arte del manuscrito, surgiendo así diarios, memorias,
confesiones, testamentos políticos y el desarrollo de la Prensa Libre, una
prensa crítica con la sociedad del momento.
La imprenta fue utilizada, también, como elemento de difusión de
la propaganda protestante distribuyendo
la obra de Martín Lutero, en la que criticaba la corrupción eclesiástica y
rompía con los dogmas católicos. La iglesia Católica también utilizó la
imprenta como elemento de propaganda de la Contrarreforma, creando manuales de
predicación y difundiendo sermones.
Puesto que el Estado controlaba la comunicación, surgieron
elemento como la censura, la afirmación de la existencia de una verdad única
(la del estado), la divinización del rey (en la que el absolutismo y la iglesia
católica serían una única fuente de poder) y nuevas formas de comunicación
entre el campesinado con la creación de bibliotecas itinerantes que tenían
libros con temática moralizante cuyo contenido era memorizado por la población.
Al final del siglo XVII aparecen las gacetas (primeros periódicos). La primera surge en Stuttgart y es editada por Johannes Carolus. Estas gacetas se empiezan a extender por el resto de Europa. En España nació la gaceta de Madrid, fundado en 1661 por Juan José de Austria. El primer texto que reclama esta libertad se produce en 1644 y es la Aeropagítica publicada por John Milton. En un primer momento no tuvo una gran trascendencia. Pero, lo que se entiende por ‘libertad de prensa’ empieza gestarse en Inglaterra, a finales del siglo XVII, con la revolución inglesa La Gloriosa en 1688, pero hasta 1695 no surge la libertad de prensa en este país. En 1695 se proclama y se aprueba por primera vez la libertad de imprenta y se elimina la censura previa en Inglaterra, pero no se quita la censura a posteriori, que se posiciona como el único periodismo libre de Europa. A principios del siglo XVIII (1702) aparece en Inglaterra el primer periódico diario en Londres, el Daily Courant. El siglo XVIII va a ser el siglo de la prensa inglesa, ya que era el único país donde había libertad.
El aumento de adquisición de libros y textos escritos (sobre todo, con el auge de la prensa escrita a partir del periodo de la ilustración en el siglo XVIII) por parte de la población, unido a una progresiva alfabetización de las clases populares, fue decisivo a la hora de crear revoluciones y cambios políticos y culturales en el mundo: los gobiernos podían ser revocados por la creciente opinión pública a través de revoluciones sangrientas o por la propia presión popular en regímenes democráticos; las ideas revolucionarias podían ser difundidas masivamente a través de panfletos fabricados en las imprentas, creando propaganda política.
La libertad de expresión forma parte del conjunto de derechos fundamentales reconocidos en las primeras declaraciones de derechos revolucionarias del siglo XVIII, es decir, constituye una de las primeras conquistas del constitucionalismo liberal. Gracias a la libertad de expresión se ha podido llegar a la libertad de prensa.
La
incorporación de la máquina de vapor de James Watt al arcaico sistema de
impresión aumentó el número de volúmenes publicados, reduciendo los costes de
producción y permitiendo que un mayor número de personas pudieran adquirir
libros al bajar los precios de estos.
La libertad de prensa ha tenido motivaciones diferentes en
cada país. Su recorrido en Europa y América fue diferente. La Revolución de
Nueva Inglaterra (América 1775-1783) y la Revolución Francesa (1789) fueron
decisivas, aunque ambas tuvieron una concepción distinta de la libertad de
prensa. Las 13 colonias de Nueva Inglaterra
en América aparecieron periódicos importantes en Boston, Pensilvania, etc., que
gozaban de libertad de prensa. La prensa cumple dos funciones: difundir la
ideología liberal por las colonias y agrupar a todos para cumplir el objetivo
de separarse de Inglaterra.
El siglo XVIII va a ser el siglo de la prensa inglesa, ya que era el único país e donde había libertad. Además, contaba con 13 colonias ubicadas en los territorios de Nueva Inglaterra, en Estados Unidos, donde la prensa tiene dos funciones:
- Difundir la idea liberal y el sentimiento revolucionario
- Aglutinar a todos en una causa común, contraria al Rey de Inglaterra
En Nueva Inglaterra se produce la revolución norteamericana
de 1776 en la que Benjamín Franklin se convierte en una figura importante. Es
en este punto donde arranca la difusión del liberalismo, primero en los EEUU
(13 años después sería en Francia, o sea Europa). Hay dos factores a tener en
cuenta derivados de la revolución.
- La libertad de imprenta: sustentada en dos textos fundamentales:
En Nueva Inglaterra:
- La declaración de Derechos de Virginia: El artículo 12 dice que la libertad de prensa no se puede limitar, sino sería considerado como un gobierno despótico.
- 1º Enmienda de la Constitución de Estados Unidos: no se puede negar la libertad de prensa.
- Declaración de Independencia.
En Francia:
- La declaración de derechos del hombre y del ciudadano: todo ciudadano puede hablar, publicar y escribir libremente respetando las limitaciones de la ley. Hay una proliferación de los derechos reguladores de imprenta. En Europa, el desarrollo de la prensa está relacionada con esas limitaciones legislativas.
El siglo XIX es el siglo de la irrupción de la prensa de masas
Para que esta difusión masiva de la prensa se produzca han de darse dos factores para la expansión de la prensa de masas:
- Que la ley esté clara y sea estable
- Que el periódico sea barato, y no suponga para una gran masa de la población un gasto que le prive de cosas fundamentales.
Si se cumplen estos factores, se cimentarán las bases para que se desarrolle la prensa de masas. El primer país donde esto se produce va a ser Estados Unidos.
En este sentido encontramos dos realidades. Primero, una cada vez mayor difusión de la prensa por lo tanto un peso cada vez mayor del peso de la opinión pública movilizada e influenciada por unos periódicos que cada vez se leen más y, por tanto, cada vez influyen más en la opinión. Esto es efecto del desarrollo del liberalismo. Y, segundo, el liberalismo también trae de la mano la proclamación de derechos y libertades, entre ellas las libertades de asociación, de reunión, de manifestación, de expresión, etc… En consecuencia, puede –y de hecho es así- amplios sectores de la población que tal vez no puedan votar (por las limitaciones impuestas por el sufragio censitario), pero sí pueden expresarse, reclamar cosas, asociarse para reclamarlas… y esos sectores que –por el sufragio censitario- aún no votan, SÍ reclaman ese derecho de voto (que es un derecho de participación en la vida política, en la gestión del poder). Y los que se asocian para esa reivindicación son fundamentalmente los obreros, el movimiento obrero al que el estado liberal burgués ha excluido del voto por no alcanzar el nivel mínimo de renta (riqueza) exigido. Y ese estado liberal, para evitar que esos amplios sectores de población (los obreros y capas populares urbanas) le hagan una revolución con la que amenazan, les van ampliando cada vez más el derecho de sufragio; con lo cual, el sufragio censitarios se va acercando progresivamente al sufragio universal por presión de ese movimiento obrero.
Por tanto… El movimiento obrero tuvo mucha importancia en el desarrollo de la prensa porque El sufragio universal introduce a las masas obreras en la política. Eso supone que esos obreros, es decir, esa mayoría de la población, que son las masas, que ahora SÍ puede votar y, por tanto, SÍ tiene derechos políticos, exige que le informen de la realidad que le rodea, de las propuestas u opciones políticas que se postulan para tratar de acceder al poder para gobernar a través de unas elecciones en las que ya votan todos sin restricción (sufragio universal). En consecuencia, reclama el derecho a ser informado. Entonces, lo principal ya NO es la libertad de imprenta, o sea, la libertad del informador para escribir y publicar lo que quiera, sino que sobre este prima el derecho que tiene el informado (el lector) de ser informado VERAZMENTE para acceder a un mejor conocimiento de la realidad y, por tanto, que a la hora de elegir (votar), su decisión sea la más acertada porque , gracias a la prensa que satisface ese derecho a la información, conocerá bien la realidad y será más libre, su decisión (voto) será más acertado.
En suma… Después del liberalismo llegaría la democracia, en donde los derechos se amplían, como por ejemplo el derecho a la información. El derecho de información se hace más importante que el derecho de imprenta, radica en el receptor y obliga al periodista a informar con veracidad. Además, se empieza a considerar los gustos del lector.
El mundo en este periodo está fuertemente ideologizado, ya que la derecha cada vez se hace menos liberal, y demócrata, al igual que la izquierda, que aunque defiende la democracia también teme la reacción de las masas. La I Guerra Mundial supone el problema más grande de la época, porque rompe los cimientos sobre los que se habían asentado los principios liberales. Creen que el excesivo liberalismo ha otorgado demasiado poder a las sociedades que lo han impuesto sobre los estados por lo tanto, en ese conjunto de libertades propias de un estado liberal, también la libertad de información ha tenido mucha influencia en el estallido de la guerra.
Tras esto, se puesto por llevar a cabo un modelo intervencionista como el que proponía Keynes. Se desarrolla el modelo informativo occidental por el que se va a llevar a cabo un mayor control de las agencias. No se censuraba la información pero sí se controlaba el mensaje, por lo tanto había una falsa libertad. Se diseña un modelo con tres etapas:
- Control de la información: los comunicados de las agencias.
- Valoración y/o evaluación de esa información suministrada por parte del periódico, que le otorga más o menos relevancia.
- Proporcionar imágenes, a través de los noticiarios, a esas informaciones
Aparte de esto se desarrollaron otras dos prácticas: primero las “recomendaciones”, que eran veladas amenazas a los informadores llamando a su prudencia para no desestabilizar. Segundo, la elaboración y aprobación de leyes que, debido a la carestía/crisis del papel, establecen ayudas/subvenciones de los gobiernos a los periódicos para que estos no se hundan y pretextan que lo hacen para preservar el derecho a la información porque garantizan la pluralidad de cabeceras y, por tanto, de planteamientos ideológicos.
Por otro lado, la libertad de imprenta y el derecho a la información, después de la I Guerra Mundial, se ven amenazadas e incluso retroceden porque aparecen dos nuevas realidades: La Revolución y el Comunismo que postula una ideología autoritaria y antiliberal, y, por otro lado, la respuesta anticomunista y también antiliberal que conduce a la caída de los pocos estados liberales que quedaban el periodo de entreguerras; con lo cual ya en los años treinta apenas quedaban espacios de libertad para la prensa en Europa. Fue una época en la que la sociedad se veía envuelta en tremendos altibajos, ya que o bien disfrutaba de los felices años 20 o por el contrario era golpeada por la crisis del 29. Todos estos aspectos también se reflejan en la prensa. Se incrementa el coste de la prensa, unido a las caídas en publicidad y una nueva reducción en la libertad de prensa. Se producen la caída de numerosas cabeceras y se vuelve a optar por el sensacionalismo y la agrupación empresarial.
Un factor fundamental de este periodo es la aparición del cine. Existe una necesidad de ilustrar la verdad con imágenes. El cine aporta credibilidad, destacando el noticiario, género por antonomasia, que muere con la aparición de la televisión. Pasa por varias etapas, y marcado por la irrupción de la propaganda, lo que le quitaba credibilidad. También muchos cineastas colaboraron en ambos lados de la II Guerra Mundial, también origen de la propaganda.
Con el fin de la II Guerra Mundial, se vuelve a apostar por fortalecer la idea de democracia en los medios de comunicación, que sobre todo servían a occidente, exaltando la defensa de los derechos humanos. Volvemos a una etapa en la que se produce un nuevo avance tecnológico muy importante, y también en comunicación. Los medios de comunicación adoptan una postura integradora. Podemos dividir en los bloques los modelos informativos de esta época:
- Bloque occidental: La información va a ser considerada como un servicio público, y por tanto se garantiza la misma. Por tanto se instaura un pluralismo informativo, aunque seguían siendo reacios a que según que ideologías apareciesen en los medios
- Bloque soviético: La información se concibe como un elemento más al servicio del estado. Escasa credibilidad hasta que los medios empiezan a hacerse eco de lo que ocurre en occidente, lo que permite liberalizar más la prensa y posibilita la caída del muro de Berlín.
Uno de
los casos más relevante del uso propagandístico de la imprenta y de su
influencia en el mundo y las masas son las publicaciones de Lenin anteriores a
la Revolución Rusa, en las que explicaba la doctrina de Karl Marx y su
socialismo científico, adoctrinando a las masas de obreros, soldados y
campesinos rusos, sembrando en ellos las semillas de la revolución para
derrocar al imperio zarista de Nicolás
II y asentar las bases del primer estado
socialista. En palabras del propio Lenin:
La libertad de prensa
es también una de las principales consignas de la democracia pura. Los obreros
saben bien, y los socialistas de todos los países lo han reconocido muchas,
pero muchas veces, que esta libertad es
una mentira, mientras las mejores imprentas y los más importantes depósitos de
papel se encuentren en manos de los capitalistas y mientras subsista la
dominación del capital sobre la prensa, dominación que se afianza en el
mundo entero de la manera más escandalosa, brutal y cínica, a medida que la
democracia y el régimen republicano están más desarrollados como por ejemplo en
América…(Lenin: Tesis e informe sobre la democracia burguesa y la dictadura
del proletariado, presentados en el 1°congreso de la internacional comunista,
el 4 de marzo de 1919)
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lunes, 9 de enero de 2023
ZINAIDA PORTNOVA
Un 10 de enero de 1944, fue ejecutada por los nazis Zinaida Portnova, partisana bielorrusa del Komsomol y heroína de la URSS.
Con solo 16 años liquidó a mas de 100 nazis envenenándoles la comida, tras ser capturada, disparó en la cabeza a su interrogador y ejecutó a 2 nazis más.
Zinaida nació en Leningrado un 20 de febrero de 1926, miembro de una familia trabajadora, su padre era obrero del metal de la fábrica Kirov y su madre granjera.
Tras la invasión del ejercito nazi, la pequeña Zinaida huye con la abuela a Vítebsk para refugiarse.
No mucho tiempo después, las tropas nazis también llegarían a Vítebsk, asaltando la granja de su abuela donde Zinaida vivía refugiada.
Los nazis maniataron a su abuela delante suya, le golpearon, le interrogaron y le robaron el ganado que tenia para sobrevivir.
Tras ver la paliza de los nazis a su abuela, Zinaida les juró venganza.
En 1942, se incorporó al movimiento partisano bielorruso de resistencia, militando en la clandestinidad a la organización local de Vítebsk del Komsomol, una organización llamada "Jóvenes Vengadores.
En la clandestinidad, se dedicó a distribuir propaganda en la Bielorrusia ocupada, escondiendo armas para los soldados del Ejercito Rojo e informando sobre posiciones de tropas nazis.
Después aprendió a usar armas y explosivos, participó en acciones de sabotaje contra los nazis.
En 1943, fue enviada a infiltrarse como ayudante de cocina en la ciudad de Obol, allí fue contratada para servir comida a todo un pelotón nazi.
Zinaida llevaba un pequeño bote de cianuro escondido en su delantal, con él envenenó la comida y ejecutó a 100 soldados nazis de golpe.
Al ser la nueva cocinera, los nazis sospecharon de Zinaida, pero ésta les aseguró que era inocente y probó delante de ellos su comida, consiguendo que la liberaran.
Aunque no tragó la comida, el veneno hizo su efecto y enfermó durante dias, curandose bebiendo suero de leche.
Tras no volver a aquella cocina nunca más, los nazis se dieron cuenta que era la culpable declarándola en busca y captura.
Ante el destape de su identidad, Zinaida decide hacer la lucha armada contra los nazis alistandose en la unidad partisana del Komsomol "Kliment Voroshilov".
En Diciembre de 1943, Zinaida volvió a Óbol, esta vez como espía en misión de infiltración en una base militar nazi.
Disfrazada de vagabunda, se coló en la base para robarle documentos y entregarlos a la milicia.
Tras cumplir la misión, fue capturada por la Gestapo en su huida.
Fue llevada a Goriany, donde un nazi de la Gestapo le torturaría para que delatara a sus camaradas.
En un despiste, Zinaida tomó la pistola de la mesa del interrogador de la Gestapo, le disparó en la cabeza y disparó a 2 nazis más en la sala, hasta que se le encasquilló el arma.
Tras ejecutar al interrogador de la Gestapo y a 2 nazis más en la sala de detención, Zinaida volvió a ser torturada por los nazis, esta vez hasta el borde de la muerte... pero siguió negándose a delatar a sus compañeros.
Fue llevada al bosque donde fue fusilada con solo 17 años.
Zinaida fue nombrada el 1 de julio de 1958 a título póstumo Heroína de la URSS y condecorada por el Soviet Supremo con la Orden de Lenin, pusieron su nombre a museos, escuelas, calles, organizaciones de pioneros comunistas.
Zinaida consumó su venganza contra los nazis que torturaron a su abuela y pasó a la eternidad.
Los invasores llegaron y ocuparon nuestras tierras
sembrando represión, dolor y muerte
a lomos de la caballo rojo de la guerra
sentenciaron nuestra vida y nuestra suerte
sin embargo no pudieron doblegar nuestra voluntad ni someternos
a pesar de las balas, las torturas y la represión a nuestro pueblo y nuestros hermanos
nuestro temple siguió intacto, firme y huimos a los montes y nos convertimos en partisanos
para combatir al invasor que había convertido nuestra tierra en un infierno
juventud, divino tesoro, arrebatado por la guerra y los invasores extranjeros
que nos hizo madurar y aprender a luchar por nuestra Patria, nuestro pueblo y nuestra gente
frente aquellos que solo buscaban nuestra destrucción y desaparición de la historia y las mentes
Juventud chamuscada por el fuego de artillería de tanques, fusiles, ametralladas y morteros
Llamas eternas que recuerdan tanto que sufrimos ancianos, adultos y jóvenes, generaciones marcadas
por la guerra, la muerte, el hambre. Cicatrices profundas que dejan huella en las mentes y corazones
que el paso del tiempo no cura, ahonda en la carne marchita recordando el dolor y la suerte pasada
de todos aquellos que sufrieron, que esperan que la guerra solo sea un mal recuerdo en poemas y canciones
![]() |
| Zinaida Portnova |
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jueves, 29 de diciembre de 2022
HAYDÉE SANTAMARIA
Haydée Santamaría Cuadrado (Villa Clara, 30 de diciembre de 1923 - La Habana, 28 de julio de 1980) fue una guerrillera y política cubana. Fue una de las participantes en el asalto al cuartel Moncada en 1953 y fundadora del Movimiento 26 de Julio. Tras el triunfo de la Revolución Cubana fue fundadora del Partido Unido de la Revolución Socialista de Cuba y, posteriormente, del Partido Comunista de Cuba.
Haydée que fue una heroína de la misma altura que el Che Guevara, Camilo Cienfuegos, Faure Chomón y el hombre que fue luego su marido Armando Hart fue nombrada directora de la Casa de las Américas.
Tras cursar sus primeros estudios en una escuela rural del central azucarero Constancia, se trasladó a La Habana donde comenzó a militar en las juventudes del Partido Ortodoxo e inicia su acción contra la dictadura de Fulgencio Batista. Durante estos años su apartamento, que compartía con su hermano Abel Santamaría, sería uno de los puntos de encuentro de la juventud radical en La Habana. El 26 de julio de 1953 participa en el asalto al cuartel Moncada dirigido por Fidel Castro y otros miembros de las juventudes ortodoxas. Haydée fue la encargada de trasladar las armas hacia Santiago de Cuba para el ataque y durante el mismo, su misión consistiría en tomar el Hospital Saturnino Lora para atender a los heridos. Al fracasar la acción, Haydée es detenida y su hermano, así como su compañero sentimental Boris Luis Santacoloma, mueren durante las torturas del ejército.
Tras su liberación, junto con su compañera Melba Hernández, retoma las actividades de agitación contra la dictadura difundiendo el alegato de defensa de Fidel Castro La historia me absolverá. En 1955 participa en la fundación del Movimiento 26 de Julio y, al año siguiente, es una de las organizadoras de la insurrección del 30 de noviembre en Santiago de Cuba, que tenía como objetivo el apoyar a los guerrilleros que en esas fechas debían invadir Cuba a bordo del Granma.
Con el inicio de la lucha guerrillera, Haydée participó tanto en las acciones del Movimiento 26 de Julio tanto en las ciudades como en la Sierra Maestra, donde creó el pelotón María Grajales del Ejército Rebelde en 1958 y el cual estaba compuesto íntegramente por mujeres.
Una vez huido Batista y tras el triunfo de la Revolución Cubana, Haydée se integró en el Ministerio de Educación y habrá fundado la Casa de las Américas, organismo a través del cual recibirá a alguno de los más prestigiosos intelectuales del momento. En 1965 participa en la fundación del Partido Comunista de Cuba, que aglutinaría a diversos movimientos revolucionarios cubanos y cuyo Comité Central integraría. En 1967 formará parte de la presidencia de la Organización Latinoamericana de Solidaridad (OLAS).
Haydée Santamaria se suicidó en 1980.
Haydée que fue una heroína de la misma altura que el Che Guevara, Camilo Cienfuegos, Faure Chomón y el hombre que fue luego su marido Armando Hart fue nombrada directora de la Casa de las Américas.
Tras cursar sus primeros estudios en una escuela rural del central azucarero Constancia, se trasladó a La Habana donde comenzó a militar en las juventudes del Partido Ortodoxo e inicia su acción contra la dictadura de Fulgencio Batista. Durante estos años su apartamento, que compartía con su hermano Abel Santamaría, sería uno de los puntos de encuentro de la juventud radical en La Habana. El 26 de julio de 1953 participa en el asalto al cuartel Moncada dirigido por Fidel Castro y otros miembros de las juventudes ortodoxas. Haydée fue la encargada de trasladar las armas hacia Santiago de Cuba para el ataque y durante el mismo, su misión consistiría en tomar el Hospital Saturnino Lora para atender a los heridos. Al fracasar la acción, Haydée es detenida y su hermano, así como su compañero sentimental Boris Luis Santacoloma, mueren durante las torturas del ejército.
Tras su liberación, junto con su compañera Melba Hernández, retoma las actividades de agitación contra la dictadura difundiendo el alegato de defensa de Fidel Castro La historia me absolverá. En 1955 participa en la fundación del Movimiento 26 de Julio y, al año siguiente, es una de las organizadoras de la insurrección del 30 de noviembre en Santiago de Cuba, que tenía como objetivo el apoyar a los guerrilleros que en esas fechas debían invadir Cuba a bordo del Granma.
Con el inicio de la lucha guerrillera, Haydée participó tanto en las acciones del Movimiento 26 de Julio tanto en las ciudades como en la Sierra Maestra, donde creó el pelotón María Grajales del Ejército Rebelde en 1958 y el cual estaba compuesto íntegramente por mujeres.
Una vez huido Batista y tras el triunfo de la Revolución Cubana, Haydée se integró en el Ministerio de Educación y habrá fundado la Casa de las Américas, organismo a través del cual recibirá a alguno de los más prestigiosos intelectuales del momento. En 1965 participa en la fundación del Partido Comunista de Cuba, que aglutinaría a diversos movimientos revolucionarios cubanos y cuyo Comité Central integraría. En 1967 formará parte de la presidencia de la Organización Latinoamericana de Solidaridad (OLAS).
Haydée Santamaria se suicidó en 1980.
¿Cuántas niñas van a llevar tu nombre en adelante?
¿Cuántas veces volverás a nacer?
mujer guerrillera, con el fusil al hombro, rodilla en tierra
siempre en las barricadas junto a tus hermanos
Entre flores y penas, asombrada mirando con ojos devorantes
¿Cuántas veces renacerás? ¿Cuántas veces volverás a crecer?
entre los guajiros, las playas, las ciudades y las montañas de la sierra
en cada mirada de tus compatriotas cubanos
Yo creía conocer todos tus nombres antiguos de mujer
pero siempre te revelabas diferente a las mujeres de las mitologías,
distinta a otras mujeres de la historia, Santamaría Haydée,
compañera, camarada, estrella que ilumina y nos guía
Ríndanle honores como a una valiente que perdió solo su última batalla y guerra
Cúbranla con la ternura de las lágrimas que recuerdan su partida
Vuélvanse rocío que refresque su duelo, Haydée Santamaria,
recuerdos desde el Cuartel de la Moncada, donde las rosas nacen verdeciendo la tierra
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| Haydée Santamaría |
lunes, 19 de diciembre de 2022
MI CAMARADA
Camarada, mi camarada
Nos conocimos con ventisca y tormenta
pasamos juntos fuego y lluvia
pasamos juntos dolor y gloria
Camarada, mi camarada
nos unieron las risas y los besos, segundos que cuentas
lentamente desaparecen penas y penurias
rojos recuerdos en la memoria
Camarada, mi camarada
no cabe lugar para la adversidad
ni lamentos que nos ahoguen y separen nuestras almas inmortales
tras tantas aventuras y desventuras que compartimos
Camarada, mi camarada
cuando llega un sutil ocaso después de la tempestad
aparecen las huellas de la destrucción y los lodazales
que intentan socavar nuestra unión y lo que juntos padecimos
Camarada, mi camarada
la cruda realidad, nos une con complicidad
más allá de una bandera, ni tiempo ni frontera,
ahogarán esta fraternidad,
porque ésta se puso a prueba
Camarada, mi camarada
hasta la victoria siempre, siempre hasta la victoria
frente a la injusticia que nos golpeó en el rostro
haciéndonos sangrar, sembrando piedras en caminos angostos
ninguna meta difícil se consigue sino en senderos de gloria
Etiquetas: poesia,
comunismo,
homenajes,
mujeres revolucionarias,
poesía general,
poesía social y revolucionaria,
Unión Soviética URSS
miércoles, 7 de diciembre de 2022
EL TIEMPO
A veces lento, a veces rápido. Los minutos van pasando lentamente y se convierten en horas, las horas en días y los días en semanas. el día y la noche se superponen sin darse cuenta, en un abrir y cerrar de ojos mientras el sonido del reloj marca el ritmo inexorable del día que pasa.
Las fotografías son testigos silenciosos de momentos eternos que lentamente van tiñéndose de amarillo, desfigurando y desbrozando las líneas de un recuerdo pasado, que al verlo dar dolor y se agrupa en el costado, convirtiéndose en una pesada carga de la que debemos desprendernos y sale por nuestros rostros lentamente, gota a gota, en lágrimas que surcan nuestra cara creando caminos de dolor y pena, de recuerdos agridulces que siembran nuestra mente de pesar y tristeza, pero también de alegría y nostalgia.
Recuerdos eternos, momentos agridulces que vienen a nuestra mente cuando menos nos los esperamos al observar viejas fotografías, paisajes eternos que nos recuerdan nuestra finitud y nuestra brevedad, nuestro paso por la tierra tiene un principio y un fin. Mientras el sol y la luna observan impasibles de sus tronos vigilando invictos, siendo nuestras vidas un parpadeo de todo lo que han visto
lunes, 28 de noviembre de 2022
PERDIDO
Te busqué tantas veces
Que pasaron las horas
En busca de odas
Sonido de cascanueces
Te busqué por ciudades
Pueblos, montañas
Lagunas, mares
Cordilleras que cuentan hazañas
Se paró el tiempo
Se detuvo el momento
Las nieves cubrieron la tierra
Murieron plantas y animales
En los humedales
De las guerras
Y no te encontré
Y paré de buscarte
Teñí de negro obras de arte
Tu nombre a los vientos clamé
Y lo único que me quedan son los recuerdos del pasado
Miles de historias hechas trizas
Que polvo serán, pero polvo enamorado
viernes, 18 de noviembre de 2022
MARCEL PROUST
En pocas oportunidades, el lector llega a conocer aspectos de la vida de un autor que admira, pese a que estos conocimientos , le ayudarían a comprender mejor su obra. En el caso de Marcel Proust, a los 21 años, sus biógrafos lo describen como un joven agradable y conocido de sociedad que, a la vez, era excéntrico, frágil de salud, víctima de agobiantes alergias, y que solo apoyado en medicinas y en una voluntad decidida, logró vivir lo suficiente como para escribir "En busca del tiempo perdido", que no es un solo libro, sino un trabajo continuado, formado por 16 libros, sin duda, una de las mejores obras literarias del siglo XX.
Se le ha comparado con Fabre, porque éste analizó las sociedades de los insectos, lo que Marcel hizo con la sociedad humana., pero él no lo hizo como un observador imparcial sino se convirtió en un comentador analítico; también, fue comparado con Bergson que consideraba el tiempo como una fuerza creadora, pero, Proust, más bien calificó al tiempo como una fuerza destructora y en cuanto a la comparación con Joyce, la diferencia radica en que éste es subjetivo, mientras que las asociaciones de Proust no son libres, sino estrechamente ligadas a una cadena de recuerdos. Además, puede decirse que la obra de Marcel Proust, es una autobiografía de inusitada vastedad y, por cierto, una obra maestra de sensibilidad.

BIOGRAFÍA
Proust nació el 10 de julio de 1871 en Auteuil, un elegante suburbio rural de París. Su familia pertenecía a la alta clase media. Su padre, el doctor Adrien Proust, no sólo ejercía la Medicina, sino que era profesor de la Escuela de Medicina de París y figura prominente del cuerpo médico francés. Su madre era Jéanne Weil, una bella y culta judía alsaciana, que adoraba y mimaba a su pobre hijo desvalido. Robert, el más joven, heredó la robusta salud, la profesión y el gran sentido común de su padre; Marcel, dos años mayor, heredó los nervios y la sensibilidad enfermiza de su madre. A los nueve años padeció un ataque, diagnosticado como asma y que sucesos ulteriores contribuyeron a agravar. Proust se convirtió en un asmático crónico, un ser medio inválido que siguió siendo -quiso seguir siendo- un enfermo toda su vida. Se apegaba apasionadamente a su madre. En uno de los momentos más conmovedores de El camino de Swann, la primera parte de En busca del tiempo perdido, es la gran tristeza que experimenta el autor, cuando niño, motivada porque su madre había olvidado darle el acostumbrado beso a la hora de dormir, el cual, sin poder dormir, proyecta enviarle una nota para que se la deslicen en la mano de su madre durante la comida En La Introducción, escribe "Tanto amaba aquella despedida que llegué al extremo que se prolongara el rato de expectación durante el cual aguardaba la aparición de mi madre. A veces, cuando, después de haberme besado, abría la puerta para irse, ansiaba pedirle que volviera a mi lado, para decirle "bésame otra vez". Pero yo sabía que esto le iba a desagradar, ya que el miramiento que tenía con mi desgracia y su inquietud por ella, siempre molestaba a mi padre, quien consideraba absurdas todas aquellas ceremonias y el verla disgustada me robaba la tranquilidad que me infundía un momento antes, al inclinar su adorable cabeza sobre mi cama, y acercármela como una hostia, para el acto de la comunión en que mis labios bebían con deleite la sensación de su presencia real, y con ella la posibilidad del sueño"
Hay poca diferencia entre el Yo de la novela autobiográfica y el "Marcel" de la vida real. Cuando fue hombre, Proust frecuentemente se dirigía a su madre en el mismo tono quejumbroso y angustiado de niño dolorido. Este es un ejemplo: "La verdad -escribía en una carta a su madre, -después que ella le había amonestado por llevar una vida que no sólo era frívola, sino peligrosa que, tan pronto como me siento mejor, mi género de vida, que me ayuda a mejorar, te irrita. No es ésta la primera vez. La otra noche agarré un resfriado -si se convierte en asma, estoy seguro de que serás benigna, nuevamente conmigo. Pero es algo triste no tener salud y cariño al mismo tiempo." El acento de mortificación frecuentemente se une en Proust a una mezcla de histeria reprimida y propia conmiseración.
Marcel fue criado y educado casi exclusivamente por su madre. Ella trató de fortalecer su espíritu incitándole al trabajo -era muy perezoso para sus lecciones-, pero siempre que le regañaba. Si Marcel tenía un prolongado ataque de tos, su madre se veía obligada a abandonar el papel de preceptora trocándolo por el de enfermera. .Él se retiraba a la biblioteca, donde convertía la vida en literatura; se decía que tragaba los libros y leía a la gente. Esperaba con ansiedad las épocas en que su familia veraneaba en Illiers, donde había una gran biblioteca en casa de su padre. Entretanto recibía una instrucción irregular.
A los 21 años, Proust era un joven de sociedad, agradable y muy conocido. Era como su madre, de tez morena aceitunada, de lustroso cabello negro y soñadores ojos negros "embrujadamente expresivos". Una sonrisa continua, agradable y acogedora se dibujaba en sus labios y su risa estallaba al menor pretexto. Daba la impresión de un niño muy crecido, indolente y extremadamente observador. De constitución delicada, por sus modales tímidos y afeminados, se convirtió en favorito de las damas de mayor edad. Hizo su aparición en el exclusivo mundo de la aristocracia en el salón de madame Geneviève Strauss, que había sido esposa del compositor Bizet y madame Arman de Cailavet, provocativa inspiradora de Anatole France.
Proust tenía 25 años cuando publicó su primer volumen Les plaisirs et le tours, que tuvo el prefacio que obtuvo de France madame Caivallet. La dedicatoria, decía: "A mi amigo Willie Heath, muerto en París el 3 de octubre de 1893". Entonces, Proust tenía 22 años, y su dolor fue tan grande que, pasados tres años, describía de la siguiente manera a su compañero, con el que se solía encontrar en el Bois:
"Acostumbrábamos vernos por las mañanas; tú, que me habías visto llegar, esperándome bajo los árboles, permanecías allí, descansando, como uno de los jóvenes señores que Van Dyck gustaba pintar. Parecías participar de su pensativa elegancia…, pero si el aire distinguido de tu porte pertenecía al arte de Van Dyck, tenías más de Vinci, por la intensidad misteriosa de tu vida espiritual. Frecuentemente, con tu dedo levantado, tus impenetrables ojos, y sonriente en la contemplación de algún enigma que no revelabas, me parecías el joven Juan Bautista de Leonardo. En aquella época teníamos el anhelo, casi el proyecto, de vivir cada vez más próximos el uno del otro, en un ambiente de comprensión y de hombres y mujeres magnánimos, protegidos por ellos de los vulgares ataques de la maldad y de la estupidez… Demasiado débil para desear el bien, demasiado respetuoso para disfrutar del mal plenamente, conociendo solo el sufrimiento, he tenido el valor de hablar de ellos con lástima suficiente para publicar estos ligeros esbozos".
Marcel era bondadoso, delicado y agradecía el más insignificante favor y la menor atención, y cuán terrible e insensata tristeza le invadía si se sentía mortificado, o creía que debía sentirse herido. Le gustaba la compañía de las muchachas, así como de los jóvenes -ya que no podía practicar ningún deporte tan agitado como el tenis, gustaba de planear sus excursiones campestres-, pero ninguna muchacha tomó en serio sus atenciones, y sus compañeros únicamente fingían estar celosos de él, para halagarlo.
Cierto es que el constante cariño por su madre, hizo que su vida emocional fuera equívoca, en cambio. no hubo vacilación en su vida intelectual. Sabía que iba a ser escritor, aun antes de ponerse a escribir. Después de cumplir los veinte años, formó parte de un grupo que, cultivado en los salones de madame Strauss, floreció en una pequeña revista: Le Bouquet. Tenía algo del valor y algunas de las pretensiones del The Yellow Book.
Antes de alcanzar los treinta años Proust mostró tendencia a destruirse a sí mismo. Casi derrotado por una desesperada disyuntiva, vacilaba entre la pureza y la necesidad. Por una parte, deseaba hablar y escribir con franqueza, pero se daba cuenta de la exigencia social de recatarse y sufrir la lucha entre lo que quería revelar libremente y lo que debía ocultar al público, a sus padres y hasta a él mismo. Su vida cotidiana, en esta situación era muy difícil. Vivía ocasiones y momentos en que le resultaba literalmente difícil hasta respirar. Con la muerte de su padre, sucedida en 1903, y la de su madre, dos años después se volvió un hipocondríaco y fue muy desgraciado. La muerte de su madre fue un golpe del cual nunca se recobró. Proust se volvió un huérfano desamparado a los 34 años y se sintió hasta el fin de sus días como un niño abandonado.
Durante la producción de su gran obra, Marcel se encerró, aislándose como un neurasténico, cuyos nervios de irritaban por las cosas más nimias, como los ruidos de la calle, el polen de los árboles, incluso, se sentía afectado por la luz del día. Para evitar escuchar los ruidos, amortiguó con corcho la habitación que ocupaba y las ventanas las cubrió de celosías para evitar la entrada de la luz del sol. En el invierno, dormía completamente vestido y aun, en verano se forraba con un jersey, medias, gorro de dormir, guantes y bufanda. Permanecía en cama por más días, los frascos de medicinas y los pomos vacíos estaban esparcidos por todas partes, mezclados con sus manuscritos. Y en un desorden completo, reposaban los veinte grandes cuadernos que contenían las últimas partes de su obra.
Viviendo a costa de analgésicos y falsos estimulantes, su situación empeoró rápidamente. Tenía que tomar narcóticos para descansar; y, después de dormir tres días merced al veronal, se requería la adrenalina y la cafeína para que permaneciera despierto. A los cincuenta y un años contrajo una pulmonía, pero no quiso llamar al médico. Su hermano, el doctor Robert, tuvo que valerse de la fuerza para atenderle. Proust se negaba a hablarle y desechaba los medicamentos, quejándose de que él tenía que trabajar. Su última hora la dedicó a corregir pruebas. Sobre todo, quería hacer unas modificaciones a su descripción del escritor moribundo, Bergotte, "porque -decía- tengo que hacer varios retoques, ahora que me encuentro en el mismo predicamento".
Se le ha comparado con Fabre, porque éste analizó las sociedades de los insectos, lo que Marcel hizo con la sociedad humana., pero él no lo hizo como un observador imparcial sino se convirtió en un comentador analítico; también, fue comparado con Bergson que consideraba el tiempo como una fuerza creadora, pero, Proust, más bien calificó al tiempo como una fuerza destructora y en cuanto a la comparación con Joyce, la diferencia radica en que éste es subjetivo, mientras que las asociaciones de Proust no son libres, sino estrechamente ligadas a una cadena de recuerdos. Además, puede decirse que la obra de Marcel Proust, es una autobiografía de inusitada vastedad y, por cierto, una obra maestra de sensibilidad.

BIOGRAFÍA
Proust nació el 10 de julio de 1871 en Auteuil, un elegante suburbio rural de París. Su familia pertenecía a la alta clase media. Su padre, el doctor Adrien Proust, no sólo ejercía la Medicina, sino que era profesor de la Escuela de Medicina de París y figura prominente del cuerpo médico francés. Su madre era Jéanne Weil, una bella y culta judía alsaciana, que adoraba y mimaba a su pobre hijo desvalido. Robert, el más joven, heredó la robusta salud, la profesión y el gran sentido común de su padre; Marcel, dos años mayor, heredó los nervios y la sensibilidad enfermiza de su madre. A los nueve años padeció un ataque, diagnosticado como asma y que sucesos ulteriores contribuyeron a agravar. Proust se convirtió en un asmático crónico, un ser medio inválido que siguió siendo -quiso seguir siendo- un enfermo toda su vida. Se apegaba apasionadamente a su madre. En uno de los momentos más conmovedores de El camino de Swann, la primera parte de En busca del tiempo perdido, es la gran tristeza que experimenta el autor, cuando niño, motivada porque su madre había olvidado darle el acostumbrado beso a la hora de dormir, el cual, sin poder dormir, proyecta enviarle una nota para que se la deslicen en la mano de su madre durante la comida En La Introducción, escribe "Tanto amaba aquella despedida que llegué al extremo que se prolongara el rato de expectación durante el cual aguardaba la aparición de mi madre. A veces, cuando, después de haberme besado, abría la puerta para irse, ansiaba pedirle que volviera a mi lado, para decirle "bésame otra vez". Pero yo sabía que esto le iba a desagradar, ya que el miramiento que tenía con mi desgracia y su inquietud por ella, siempre molestaba a mi padre, quien consideraba absurdas todas aquellas ceremonias y el verla disgustada me robaba la tranquilidad que me infundía un momento antes, al inclinar su adorable cabeza sobre mi cama, y acercármela como una hostia, para el acto de la comunión en que mis labios bebían con deleite la sensación de su presencia real, y con ella la posibilidad del sueño"
Hay poca diferencia entre el Yo de la novela autobiográfica y el "Marcel" de la vida real. Cuando fue hombre, Proust frecuentemente se dirigía a su madre en el mismo tono quejumbroso y angustiado de niño dolorido. Este es un ejemplo: "La verdad -escribía en una carta a su madre, -después que ella le había amonestado por llevar una vida que no sólo era frívola, sino peligrosa que, tan pronto como me siento mejor, mi género de vida, que me ayuda a mejorar, te irrita. No es ésta la primera vez. La otra noche agarré un resfriado -si se convierte en asma, estoy seguro de que serás benigna, nuevamente conmigo. Pero es algo triste no tener salud y cariño al mismo tiempo." El acento de mortificación frecuentemente se une en Proust a una mezcla de histeria reprimida y propia conmiseración.
Marcel fue criado y educado casi exclusivamente por su madre. Ella trató de fortalecer su espíritu incitándole al trabajo -era muy perezoso para sus lecciones-, pero siempre que le regañaba. Si Marcel tenía un prolongado ataque de tos, su madre se veía obligada a abandonar el papel de preceptora trocándolo por el de enfermera. .Él se retiraba a la biblioteca, donde convertía la vida en literatura; se decía que tragaba los libros y leía a la gente. Esperaba con ansiedad las épocas en que su familia veraneaba en Illiers, donde había una gran biblioteca en casa de su padre. Entretanto recibía una instrucción irregular.
A los 21 años, Proust era un joven de sociedad, agradable y muy conocido. Era como su madre, de tez morena aceitunada, de lustroso cabello negro y soñadores ojos negros "embrujadamente expresivos". Una sonrisa continua, agradable y acogedora se dibujaba en sus labios y su risa estallaba al menor pretexto. Daba la impresión de un niño muy crecido, indolente y extremadamente observador. De constitución delicada, por sus modales tímidos y afeminados, se convirtió en favorito de las damas de mayor edad. Hizo su aparición en el exclusivo mundo de la aristocracia en el salón de madame Geneviève Strauss, que había sido esposa del compositor Bizet y madame Arman de Cailavet, provocativa inspiradora de Anatole France.
Proust tenía 25 años cuando publicó su primer volumen Les plaisirs et le tours, que tuvo el prefacio que obtuvo de France madame Caivallet. La dedicatoria, decía: "A mi amigo Willie Heath, muerto en París el 3 de octubre de 1893". Entonces, Proust tenía 22 años, y su dolor fue tan grande que, pasados tres años, describía de la siguiente manera a su compañero, con el que se solía encontrar en el Bois:
"Acostumbrábamos vernos por las mañanas; tú, que me habías visto llegar, esperándome bajo los árboles, permanecías allí, descansando, como uno de los jóvenes señores que Van Dyck gustaba pintar. Parecías participar de su pensativa elegancia…, pero si el aire distinguido de tu porte pertenecía al arte de Van Dyck, tenías más de Vinci, por la intensidad misteriosa de tu vida espiritual. Frecuentemente, con tu dedo levantado, tus impenetrables ojos, y sonriente en la contemplación de algún enigma que no revelabas, me parecías el joven Juan Bautista de Leonardo. En aquella época teníamos el anhelo, casi el proyecto, de vivir cada vez más próximos el uno del otro, en un ambiente de comprensión y de hombres y mujeres magnánimos, protegidos por ellos de los vulgares ataques de la maldad y de la estupidez… Demasiado débil para desear el bien, demasiado respetuoso para disfrutar del mal plenamente, conociendo solo el sufrimiento, he tenido el valor de hablar de ellos con lástima suficiente para publicar estos ligeros esbozos".
Marcel era bondadoso, delicado y agradecía el más insignificante favor y la menor atención, y cuán terrible e insensata tristeza le invadía si se sentía mortificado, o creía que debía sentirse herido. Le gustaba la compañía de las muchachas, así como de los jóvenes -ya que no podía practicar ningún deporte tan agitado como el tenis, gustaba de planear sus excursiones campestres-, pero ninguna muchacha tomó en serio sus atenciones, y sus compañeros únicamente fingían estar celosos de él, para halagarlo.
Cierto es que el constante cariño por su madre, hizo que su vida emocional fuera equívoca, en cambio. no hubo vacilación en su vida intelectual. Sabía que iba a ser escritor, aun antes de ponerse a escribir. Después de cumplir los veinte años, formó parte de un grupo que, cultivado en los salones de madame Strauss, floreció en una pequeña revista: Le Bouquet. Tenía algo del valor y algunas de las pretensiones del The Yellow Book.
Antes de alcanzar los treinta años Proust mostró tendencia a destruirse a sí mismo. Casi derrotado por una desesperada disyuntiva, vacilaba entre la pureza y la necesidad. Por una parte, deseaba hablar y escribir con franqueza, pero se daba cuenta de la exigencia social de recatarse y sufrir la lucha entre lo que quería revelar libremente y lo que debía ocultar al público, a sus padres y hasta a él mismo. Su vida cotidiana, en esta situación era muy difícil. Vivía ocasiones y momentos en que le resultaba literalmente difícil hasta respirar. Con la muerte de su padre, sucedida en 1903, y la de su madre, dos años después se volvió un hipocondríaco y fue muy desgraciado. La muerte de su madre fue un golpe del cual nunca se recobró. Proust se volvió un huérfano desamparado a los 34 años y se sintió hasta el fin de sus días como un niño abandonado.
Durante la producción de su gran obra, Marcel se encerró, aislándose como un neurasténico, cuyos nervios de irritaban por las cosas más nimias, como los ruidos de la calle, el polen de los árboles, incluso, se sentía afectado por la luz del día. Para evitar escuchar los ruidos, amortiguó con corcho la habitación que ocupaba y las ventanas las cubrió de celosías para evitar la entrada de la luz del sol. En el invierno, dormía completamente vestido y aun, en verano se forraba con un jersey, medias, gorro de dormir, guantes y bufanda. Permanecía en cama por más días, los frascos de medicinas y los pomos vacíos estaban esparcidos por todas partes, mezclados con sus manuscritos. Y en un desorden completo, reposaban los veinte grandes cuadernos que contenían las últimas partes de su obra.
Viviendo a costa de analgésicos y falsos estimulantes, su situación empeoró rápidamente. Tenía que tomar narcóticos para descansar; y, después de dormir tres días merced al veronal, se requería la adrenalina y la cafeína para que permaneciera despierto. A los cincuenta y un años contrajo una pulmonía, pero no quiso llamar al médico. Su hermano, el doctor Robert, tuvo que valerse de la fuerza para atenderle. Proust se negaba a hablarle y desechaba los medicamentos, quejándose de que él tenía que trabajar. Su última hora la dedicó a corregir pruebas. Sobre todo, quería hacer unas modificaciones a su descripción del escritor moribundo, Bergotte, "porque -decía- tengo que hacer varios retoques, ahora que me encuentro en el mismo predicamento".
Proust estaba listo para comenzar su gran obra. Había sabido granjearse el favor de la alta sociedad. Su encanto y afabilidad, reforzada por su reputación de autor de agradables trivialidades, despertaron el interés del conde Robert de Montesquiou, el degenerado que era la comidilla del día, ante el cual se humilló, y de la princesa Matilde, sobrina de Napoleón, a cuyos pies se arrodilló literalmente besándoselos. No le importaba ser servil, si con ello conseguía su propósito. Inmoderamente ambicioso y extraordinariamente curioso, Proust lo observaba todo y no olvidaba nada. Sus recuerdos de niño abandonado se convirtieron en una leyenda de decadencia y desintegración universal. Las horas muertas y los momentos magníficos, los maliciosos rumores difamadores y las aventuras francamente escandalosas, lo inocente y virtuoso y lo cínico y vicioso, se mezclaban promiscuamente.
Imperceptiblemente cambiaban las proporciones, transformada en vasto ejemplo del desmoronamiento de las barreras de clase, la lenta compenetración de la poderosa burguesía y la decadente aristocracia. Con un ligero disfraz, Proust incluyó a todas las personas que conoció en su Recuerdo de las cosas de antaño. El infame conde Robert de Montesquiou fue el modelo que tomó para el siniestro barón Palamede de Charlus; ambos· se jactaban exageradamente de sus tiempos, y eran francamente pervertidos, y no se avergonzaban de su indiscriminada homosexualidad. Charles Haas, el banquero amigo de la familia, se convertía en el misterioso, estoico y admirable Charles Swann. El ama de llaves de Proust, Céleste Albarret, era el prototipo de la sabia criada campesina, Francoise. Proust negó que éstos, como sus otros personajes, hubieran sido tomados de la vida real, y sostenía que todos eran imaginarios; pero no hay casi duda de que estos retratos fueron dibujados, retocados y, posiblemente, alterados, sirviéndose de modelos vivos.
Elogiado por la exactitud de sus menores detalles, Proust se negaba a aceptar el cumplido. "Aun aquellos que quedaron impresionados favorablemente -escribía- me felicitarán por la exactitud "microscópica" con que (los detalles) los había mostrado, cuando, por el contrario, yo había empleado un telescopio para revelar cosas que parecían ser tan pequeñas debido sólo a que se encontraban a gran distancia, y eran, en realidad, un mundo, cada una de ellas."
Sólo hay un personaje que no llega a convencer jamás: la joven Albertine, de la que el narrador está perdidamente enamorado, defrauda al lector por la misma razón que defraudó a su creador. Aunque se pretendió que fuera un enigma, es tan sólo un sustituto sintético. Albertine es descrita como una lesbiana típica que acepta los regalos de su amante, su protección y su casa, pero que le traiciona burlando su imperiosidad y engañándole a cada oportunidad que se le brinda. Si uno se imagina a la Albertine real como un homosexual y no como una lesbiana, el fracaso de Proust se comprende, si bien no se justifica del todo. "Está generalmente admitido que esa historia alude -escribe Charlotte Haldane-, en efecto, a un muchacho joven con el que el narrador pudo tener algún enlace sentimental." Como la mayor parte de los personajes de Proust son retratos combinados de varios personajes reales, es posible que hubiera más de un "Albert". Pero si recordamos que la imaginaria Albertine murió en un accidente automovilístico, cobra gran relieve un ensayo que Proust escribió en 1919. Parte del ensayo se refiere a Agostinelli, chofer de Proust (después su secretario), y contiene esta nota aclaratoria: "No podía prever que siete u ocho años más tarde este joven me pediría que se le permitiese publicar uno de mis libros, y que aprendería a volar bajo el nombre de "Marcel Swann", con lo cual su amistad ideó combinar mi nombre de bautismo con el nombre de uno de mis personajes, y que a la edad de veintiséis años encontraría la muerte en un accidente de aviación."
La obra Recuerdo de las cosas de antaño ha sido caracterizada como una novela que fue escrita para explicar por qué había sido escrita. En cierto sentido, esto es verdad, ya que a Proust le preocupó lo que había de ser tanto una confesión personal como una crítica social. El crítico tuvo que alabar al advenedizo; el snob hubo de convertirse en satírico. Proust comenzó su descomunal novela un año después de la muerte de su madre, cuando tenía treinta y cinco años, y trabajó en ella hasta el día de su muerte, acaecida diecisiete años más tarde. Tardó siete años en acabar las primeras mil quinientas páginas. Ninguna revista quiso publicarla como folletín; por fin, Marcel pagó a un editor de poca importancia, y casi desconocido, para publicar la primera parte, El camino de Swann (1913), que apenas fue tenida en consideración por los críticos. Cinco años más tarde apareció la continuación A`lOmbre de Jeunes filles en Fleurs, que le ganaron el Premio Goncourt, y en los cuatro años siguientes vieron vida Le coté de Guermantes, Sodome et Gomorrhe, Le Prisionniere, Albertine Disparue, el Pasado recuperado.
La memoria subconsciente de Proust fue el medio que le dio la victoria sobre el tiempo destructor. Examinándose a sí mismo, se dio cuenta finalmente de la razón por la cual ya no le preocupaban las contradicciones, "indiferente a las vicisitudes del futuro".
Durante la producción de su gran obra, Proust se encerró en un aislamiento neurasténico. Dormía completamente vestido en Invierno, incluso en Verano se ponía jersey y bufanda y, ya en la cama, agregaba medias, gorro de dormir y guantes.
En cierta ocasión, aventuró a salir de noche, pero a las pocas salidas debió recluirse en su inhóspita habitación. Vivía a base de analgésicos y falsos estimulantes, por lo que su situación empeoró rápidamente. A los 51 años, contrajo una pulmonía, forzándolo, su hermano Robert, médico, lo atendió pero no hizo caso de sus consejos. Por el contrario, sus últimas horas las pasó corrigiendo pruebas, porque quería corregir su descripción del escritor moribundo "ahora que me encuentro en el mismo predicamento." Solo dio término a estas correcciones, hasta que el lápiz se escurrió de su mano. Estaba muerto.
Era el 18 de noviembre de 1922.
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| Marcel Proust |
domingo, 13 de noviembre de 2022
ESTADOS UNIDOS EN EL SIGLO XX. EL NACIMIENTO DE UNA POTENCIA
El siglo XX es, sin duda, el asentamiento de Estados Unidos como actor político internacional. La idea de que el siglo XX debe ser visto como el siglo (norte)americano pertenece a Henry Luce, fundador de la revista Time. En un artículo aparecido en 1941, Luce quiere que su país abandone melancólicas preocupaciones domésticas y asuma que se ha convertido en un poder global, con el derecho y el deber de liderar al mundo.
Desde finales del siglo XIX, Isla Ellis (Ellis Island en inglés) fue la puerta de entrada para más de 12 millones de inmigrantes entre 1892 y 1954 en su búsqueda de oportunidades económicas en Estados Unidos. esta llegada de inmigrantes propició el desarrollo de las ciudades, convertidas en centros políticos, sociales y culturales.
La United States Steel Corporation resultante de la fusión realizada en 1901 ilustró un proceso que se gestaba desde hacía 30 años: la combinación de empresas industriales independientes para formar compañías federadas o centralizadas. Las corporaciones, que hicieron posible disponer de una amplia reserva de capital y dieron a las empresas comerciales vida permanente y continuidad en su control, favoreciendo el desarrollo y esplendor de las ciudades convertidas en el centro nervioso donde se concentraban todas las fuerzas dinámicas de la economía: cuantiosas acumulaciones de capital, instituciones comerciales y financieras, estaciones ferroviarias en expansión, fábricas humeantes y grandes ejércitos de trabajadores manuales y de oficina.
La Standard Oil Company, fundada por John D. Rockefeller, fue una de las primeras y más vigorosas corporaciones y no tardaron en seguir su ejemplo otras combinaciones (en los rubros de aceite de semilla de algodón, plomo, azúcar, tabaco y caucho).
En 1914, Estados Unidos se había convertido en el primer productor industrial, pero el American Dream no había llegado para todos: el desarrollo industrial no fue parejo y provocó una mayor desigualdad social. la aparición de sindicatos como La Federación Americana del Trabajo (AWF) o Industrial Workers of the World (IWW) asustaron a los capitalistas. A través de la figura de Mitchell Palmer, se utilizó la Ley de Espionaje de 1917 y la Ley de Sedición de 1918 como base para lanzar una campaña sin precedentes contra radicales políticos, presuntos disidentes, organizaciones de izquierda y extranjeros. Casos como la ejecución de Sacco y Vanzetti o la deportación de Emma Goldmann son los más conocidos.
La Era del progresismo (1900-1920)
Durante la década de 1890, la política exterior de EE.UU. se volvió agresivamente activista. A medida que la productividad industrial estadounidense crecía, muchos reformadores instaron a la necesidad de mercados extranjeros. Otros sostenían que Estados Unidos tenía la misión de llevar la cultura anglosajona a toda la humanidad, de difundir la ley y el orden y la civilización estadounidense.
Justificaban así una política intervencionista a favor de sus intereses: la intervención en la guerra de Cuba en 1898 convirtiéndola en su patio trasero, la ocupación de Filipinas en 1902 o la intervención en Panamá en 1903 construyendo y controlando un canal a través del istmo (el Canal de Panamá) son algunos ejemplos. En 1904, en el Corolario Roosevelt de la Doctrina Monroe, afirmó el derecho de los Estados Unidos a intervenir en los asuntos internos de las naciones del Hemisferio Occidental para prevenir "fechorías crónicas".
A nivel interno, los gobiernos municipales se transformaron; los trabajadores sociales trabajaron para mejorar la vivienda, la salud y la educación de los barrios marginales; y en muchos estados los movimientos de reforma democratizaron, purificaron y humanizaron el gobierno. Bajo el gobierno de Roosevelt el gobierno nacional fortaleció o creó organismos reguladores que ejercieron una creciente influencia sobre las empresas comerciales:
- la Ley Hepburn (1906) reforzó la Comisión de Comercio Interestatal
- el Servicio Forestal, bajo el gobierno de Gifford Pinchot de 1898 a 1910, guio a las empresas madereras en la conservación -y en una explotación más racional y eficiente- de los recursos forestales
- la Ley de Alimentos y Medicamentos Puros
- la Ley Sherman contra los monopolios.
La entrada en la Primera Guerra Mundial marcaría el asentamiento de la hegemonía estadounidense y el declive europeo: Wilson decidió que si los Estados Unidos tenían alguna esperanza de influir en los asuntos mundiales, era imperativo que entraran en la guerra y lucharan para proteger sus intereses. Wilson falló en gran parte de su programa, ya que los otros Aliados no estaban interesados en una «paz sin victoria». Los británicos no estaban de acuerdo con la libertad de los mares; los aranceles no se derrumbaron; la autodeterminación fue a menudo violada; las negociaciones clave se mantuvieron en secreto; pero al final Wilson obtuvo su mayor objetivo, el establecimiento de la Sociedad de Naciones para proporcionar seguridad colectiva contra futuras agresiones.
Los felices años 20
La reactivación iniciada en Estados Unidos en 1922 (tras la crisis de 1921) fue algo más tardía en Europa (1924). Abrió las puertas a una etapa expansiva de la economía mundial que propició un clima de euforia y ciega confianza en el sistema capitalista. El sufragio femenino conquistado en 1919, leyes como la Ley Seca y el auge del cine son claves en esta década.
Los Estados Unidos se convirtieron en la locomotora de la economía mundial. El modelo de vida americano fue exportado por todo el mundo. El "American Way of Life" rápidamente sedujo a los europeos, cimentado en el consumo individual de bienes (automóviles, teléfonos, electrodomésticos), impulsado por la publicidad y sostenido por un crédito fácil y las ventas a plazos.
Los espectáculos de masas (cine, deportes, cabarets, teatro), el interés por la alta costura, las nuevas corrientes musicales (jazz, charleston, blues) se convirtieron en objetos de consumo y alimentaron a toda una industria que hasta entonces no había sido significativa (Hollywood, discográficas, moda, etc.)
El "American Way of Life" se convirtió en el escaparate delas ideas capitalistas: Los valores que la impulsaban eran los del éxito, la iniciativa y el esfuerzo individual permitiendo las posibilidades de enriquecimiento y el bienestar mientras que la pobreza y el fracaso fueron considerados signos de pereza, falta de inteligencia, debilidad e incompetencia, identificando la pobreza con defectos humanos.
Esta imagen provocó una fuerte inmigración desde todos los rincones del mundo (Alemania, Polonia, Italia, China) en busca de oportunidades, agolpándose en las ciudades en barrios abarrotados de extranjeros donde reinaban la pobreza y la exclusión. La percepción de la "otra América", la de los que llegaban, se convirtió en un grave problema social, político y moral. La Administración conservadora republicana optó por una política de control de la emigración (Leyes de 1921) y desde postulados racistas prohibió la entrada de individuos de origen asiático restringiendo asimismo la entrada de europeos -especialmente de eslavos y latinos- mediante leyes como la Immigration Act de 1924 (también conocida como "Johnson-Reed Act").
Desde una mentalidad puritana, se difundió la opinión de que el país estaba siendo corrompido por ideas y modos de vida extraños y se identificó a los inmigrantes con la ingesta de alcohol. El gobierno prohibió su consumo, fabricación y venta ("Ley Seca"), fomentando con ello la creación de bandas organizadas que ejercieron el control de un floreciente contrabando y mercado negro, favoreciendo indirectamente el fenómeno de las mafias y el gansterismo (Al Capone y otros).
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| Felices años 20 |
La crisis del 29
Esta prosperidad duraría un corto periodo que finalizaría el 24 de Octubre de 1929, conocido como el Jueves Negro, y con la llegada del Crac del 29 que culminaría finalmente con el advenimiento de la Gran Depresión.
Durante "los locos años veinte", industriales y banqueros se convirtieron en héroes de la nación, además de ser admirados por las riquezas que habían creado. Según John Kenneth Galbraith en su libro Breve historia de la euforia financiera "La especulación y las inversiones en el mercado bursátil tiende a asociar una inteligencia fuera de lo corriente con la dirección de las grandes instituciones financieras. Cuanto mayor es el capital y más elevados los ingresos que se tienen, más profundo es el talento que se atribuye en materia financiera, económica y social. En toda actitud favorable a la libre empresa (otrora llamada capitalista) subyace una acusada tendencia a creer que cuanto más dinero, ingresos o bienes tiene un individuo, más profunda y más exigente es su percepción de los asuntos económicos y sociales, y más agudos y penetrantes sus procesos mentales. El dinero es la medida de toda realización capitalista. A más dinero, mayor es el logro y la inteligencia que lo apoya" John Kenneth Galbraith, Breve historia de la euforia financiera, Capítulo II Los denominadores comunes
La especulación comenzó a dominar los mercados financieros y se mantuvo así hasta 1929, cuando se produjeron rumores sobre una posible caída. Los trabajadores encontraron en el mundo bursátil la forma de sobrevivir frente a un estado que no cubría sus necesidades básicas y obliga a la gente a especular con afán de ganar más dinero para mejorar su precaria situación.
La caída de la bolsa en el crack del 29 provocó un aumento de las bancarrotas, la destrucción de la industria y aumento del desempleo: Seis meses después de los acontecimientos de octubre de 1929, el total de desempleados se había más que duplicado a 3,25 millones.
Después del fracaso de Hoover, el clamor público para que interviniera el gobierno fue ensordecedor: la victoria de Rooselvelt y la aplicación de políticas intervencionistas y keynesianas pusieron freno a un modelo de capitalismo ultraliberal, y establecieron en el país un Estado del Bienestar que acabaría definiendo las Constituciones de muchas democracias occidentales
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| 24/10/1929-Nueva York, NY: el Jueves Negro, el día en que colapsó la bolsa de valores de Nueva York y el día que condujo a la Gran Depresión. |
Franklin Délano Roosevelt
Este hombre que hizo famosa su sonrisa, fue el más admirado y el más odiado de los presidentes de Estados Unidos. Alumno de la Universidad de Harvard, en 1905, casó con una sobrina de Teodoro Roosevelt - el que impuso la denominada política del Big Stick (Gran Garrote). En 1910, Franklin, fue elegido senador de Nueva York y, tres años más tarde, sirvió como subsecretario de Marina. En 1921, a los 39 años, sufrió un ataque de poliomielitis.
En 1932, derrotó al candidato de los republicanos, Herbert Hoover, favorito para ganar la presidencia y desarrolló su programa político llamado New Deal. Roosevelt tuvo un papel preponderante en la Segunda Guerra Mundial apoyando a Gran Bretaña y fue un político trascendente en la creación de la alianza con Gran Bretaña y la Unión Soviética para luchar contra los nazis, los fascistas y los japoneses. Firmó los tratados de Teherán y de Yalta. Cumplió tres períodos presidenciales completos y, por estar muy enfermo, apenas gobernó unos meses de su cuarto período, tras derrotar al gobernador Thomas Dewey;
Roosevelt se sentía predestinado para gobernar su inmenso país.
Era creyente, pero decía que Dios no quería ser consultado en asuntos políticos y solía afirmar que la religión era un asunto privado.
Roosevelt se mostró firme en su posición de mantener a los Estados Unidos en un completo aislacionismo, pero al estallar la Segunda Guerra Mundial cambió su actitud y se mostró inclinado a apoyar a Gran Bretaña. En 1940, derrotó al candidato republicano Wendell Wilkie y en 1941 organizó la industria bélica al tomar partido contra los nazis
El Roosevelt político no confiaba en nadie, con la excepción de su secretaria, Lucy Mercer, su amante por muchos años. Se aprovechaba de la gente y no tenía escrúpulos para cambiar de opinión. Eleanor, su mujer, en sus memorias, dijo: he sido algo así como su socia política. Más tarde, afirmó: Yo fui una que sirvió a sus propósitos.
Estando en el poder favoreció a Lyndon Johnson en sus campañas políticas y en asuntos de impuestos. Sin embargo, por impuestos, persiguió y llevó a la cárcel al millonario Moe Annenberg. Ya en libertad, Annenberg compró el diario The Philadelphia Inquier y desató una dura campaña contra el New Deal, el programa de los demócratas. Roosevelt, entonces, sin inmutarse, aceptó aliarse con el hombre al que había enviado a la cárcel.
Cuando le reprocharon que amparara al dictador de Haití, Francoise Duvalier, y le dijeron que éste era un hijo de puta. Roosevelt, le respondió:
"Sí, pero es nuestro hijo de puta".
Franklin Delano Roosevelt ha sido el único de los presidentes de Estados Unidos elegido, consecutivamente, por cuatro períodos:
- 1932- 1936- 1940, períodos completos y solo unos meses, luego de su triunfo en 1944.
Nació el 30 de enero de 1882, en Hyde Park, N.Y.
Murió el 12 de abril de 1945, en Warm Springs, Ga.
Roosevelt creía que si el Estado no intervenía, se corría el riesgo de que la situación empeorase. En concreto, por un lado, tenía miedo de que se dieran episodios deflacionarios (bajadas sostenidas del nivel de precios) debidos a que, la población al ver disminuida su capacidad adquisitiva, no podría comprar todos los bienes disponibles en el mercado, así que habría un exceso de oferta que llevaría a una bajada de precios
Por otro lado, estaba seguro de que si no se hacía frente a la situación desde el Estado habría aumentos de la tasa de desempleo.
Las políticas del New Deal fueron dirigidas a cumplir dos objetivos principales:
- Reactivar la economía por medio del consumo y de la inversión: Para ello, aumentó el gasto público, principalmente a través de la industria, potenciando las inversiones. Además, pusieron en marcha multitud de proyectos de obras públicas, lo cual dio empleo a millones de trabajadores.
- Establecer controles bancarios para evitar otra crisis como la del 29: se exigió un aumento de las reservas de los bancos para garantizar su solvencia. También se creó la “Ley de emergencia bancaria” (Emergency Banking Act), por la cual, se clausuraban todos los bancos que manifestasen insolvencia, dejando solo operar a los que pudiesen demostrar que eran solventes. Y por último, se estimuló la concesión de créditos para la inversión empresarial.
Pero además de actuar en el ámbito económico, en el ámbito social, también intervino el Estado aplicando diversas políticas:
- Por medio de la National Labor Relations Act se regularon las relaciones entre empresarios y empleados, estableciendo un salario mínimo y una jornada horaria máxima. El salario mínimo, junto con la disminución del desempleo, hizo que los trabajadores tuvieran mayor poder adquisitivo, lo cual tuvo un efecto positivo en la demanda de bienes y servicios del país.
- Se creó el primer sistema federal de seguro de desempleo y de pensiones (Social security act), que tenía como objetivo disminuir las desigualdades sociales, especialmente en beneficio de las personas ancianas, que se habían empobrecido gravemente como resultado de la Gran Depresión.
- A nivel financiero, hubo un mayor control del Estado sobre los bancos (Banking Act de 1933), y se exigió un aumento de sus reservas a fin de garantizar su solvencia. Se estimuló la concesión de créditos destinados a la inversión empresarial. Se promulgó además la Ley de Obligaciones Federales con el fin de proteger a los inversores de posibles fraudes.
- La National Industrial Recovery Act de 1933 potenció las subvenciones a la industria con el objetivo de estimular su recuperación. Se pusieron en funcionamiento gigantescos proyectos de obras públicas (carreteras, pantanos, etc) a través de la Publics Works Administration, WPA (1935). Este organismo colaboró con la Tennessee Valley Authority (1933), destinada a la colonización e industrialización del valle del río Tennessee, iniciativa de una serie de empresas públicas por medio de las cuales se construyeron embalses, centrales hidroeléctricas y se reforestaron extensas áreas. Esta actividad dio empleo a más de 3 millones de trabajadores
- A través de la Agricultural Ajustment Act (AAA de 1933) se buscó la recuperación del campo, siendo objetivo primordial la disminución de la producción, ya que la sobreproducción que se arrastraba desde la década de los 20 había hundido los precios y los beneficios de los agricultores. Esa reducción se consiguió a cambio de una indemnización recibida por los agricultores. El resultado que se obtuvo de la disminución de las cosechas fue la subida de los precios. En tres años se consiguieron duplicar las rentas agrarias.
jueves, 3 de noviembre de 2022
QUEIPO DE LLANO EL CARNICERO DE ANDALUCÍA
El general franquista Gonzalo Queipo de Llano representó al terror con sus despiadadas consignas desde la radio, en las que anticipaba el asesinato de miles de personas, señalaba a las víctimas, y azuzaba a los asesinos, estas charlas eran muy celebradas y seguidas con gran interés en la zona sublevada y su texto, una vez pulido, era publicado al día siguiente obligatoriamente por todos los periódicos.
La biografía de Gonzalo Queipo de Llano y Sierra (Tordesillas, 5 de febrero de 1875 – Sevilla, 9 de marzo de 1951) está manchada de sangre. La aplicación de la pedagogía del terror permite hablar de genocidio y del golpista, que llegó a ser conocido como ‘virrey de Andalucía’, como criminal de guerra.
Durante esos dos días se hizo con el control del centro y con los resortes del poder. La toma de Triana no terminó hasta la tarde del día 22 y la del sector Macarena-San Julián, lo que se conocía como el “Moscú sevillano”, no tuvo lugar hasta la mañana del día siguiente, el día 23 de julio.
Lo dirigió desde su destino en Sevilla y lideró una fuerte represión a partir de julio de 1936. Fue responsable del fusilamiento de más de 45.000 personas. El escritor hispano-irlandés Ian Gibson le acusó en su biografía de Federico García Lorca de ordenar además el fusilamiento del poeta granadino.
Como ejecutor de la estrategia golpista en el Sur (Andalucía y Extremadura), fue enterrado en la Basílica porque ayudó a construirla. Durante esa época, fueron famosas sus proclamas a través de la radio como jefe del Ejército del Sur y durante la guerra actuó cuasi como un dictador, con casi total independencia del resto de los golpistas. Era el hombre que avisaba, sin pudor, que las 'rojas' serían violadas por los soldados franquistas.
Matanzas indiscriminadas contra civiles, aniquilación del adversario social y político, violaciones masivas de mujeres, saqueo y robo sistemático a los vencidos, uso de trabajadores esclavos… Todo un ramillete de graves violaciones de los Derechos Humanos cometidas, en gran parte, en ciudades sin guerra: Sevilla, Cádiz, Huelva y Córdoba.
Fue exhumado de la Basílica de la Macarena el 3 de noviembre de 2022. Su legado sangriento en Andalucía todavía perdura y marca la historia reciente con heridas que no cicatrizan.
recordando lo allí acontecido, las miserias y las vergüenzas vividas
en las ciudades, los pueblos y los campos sumergidas en el terror y la locura
sembrada por aquellos golpistas militares, asesinos y genocidas
La muerte se festeja desde las ondas de radio Sevilla, donde la lectura
diaria del emperador de todos los canallas, borracho y asesino
hiperbólico y estrambótico, marca la hora y la agenda del dolor y la torturaMuerte festejada en las ondas, borrachos y eufóricos de sangre, jerez y vino
Repartiendo C.A.F.E en los pueblos y en las ciudades
llamando a la violación y asesinato del pueblo andaluz
a aquellos jornaleros, obreros, ciudadanos que se mantuvieron leales
aquellos que perdieron y sufrieron en sus carnes tan pesada cruz
No habrá para vosotros sepultura, arrojados al vertedero de la historia
Queipo de Llano, repartidor de dolor y muerte, militar traidor y genocida
asesino, violador de mujeres, ¡El pueblo sevillano recuerda, tiene memoria!
en sus carnes sufren todavía la huella sangrienta de su paso por Andalucía
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