Francia se convirtió en uno de los actores más importantes de estos conflictos: en el caso de la guerra española, su papel de villano quedó patente al negar su apoyo a un gobierno hermano como el del Frente Popular, pese a saber que la instalación de un gobierno aliado con Alemania e Italia habría supuesto que Francia quedara cercada por potencias hostiles.
Francia en los años 30
Francia en 1936 contaba con un gobierno hermano al igual que el español. El Frente Popular contaba con 337 de los 559 escaños de la Asamblea Nacional e implementó los "Acuerdos Matignon", acuerdos que beneficiaban mayoritariamente a los trabajadores, acuerdos que la burguesía y propietarios se negaron a cumplir. Apoyándose en grupos fascistas, crearon la situación perfecta para la desestabilización del país. Tl era el panorama de Francia cuando en julio de 1936 los fascistas se sublevaron en España contra el gobierno legítimo del Frente Popular.
Como estado hermano, Francia debería haber mostrado su apoyo a España, sin embargo, León Blum decretó el 25 de julio de 1936 una política de "neutralidad estricta", prohibiendo la exportación de armas a España y firmando con Gran Bretaña el acuerdo y un Comité de de No Intervención, Comité creado bajo fuerte presión diplomática del gobierno británico, cuyo objetivo fue evitar la intervención extranjera en la guerra civil española.
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| León Blum |
Tres elementos del ambiente político francés tuvieron una incidencia en la política adoptada en 1936 respecto al conflicto español: la presencia de gobiernos análogos en ambos países, el agudo enfrentamiento de las fuerzas políticas conforme a líneas de fractura también análogas a las que existían en España y la amplia difusión del pacifismo.
La coalición electoral que triunfó en las elecciones francesas de abril y mayo de 1936, integrada por los partidos radical, comunista y socialista, era casi idéntica a la que había triunfado en las elecciones españolas de febrero de aquel año, cuyos principales componentes eran los partidos de Izquierda Republicana, socialista y comunista. Existían sin embargo diferencias importantes. La Izquierda Republicana representaba una izquierda liberal de clase media no muy distinta de la encarnada por el partido radical francés, pero dentro de este el tono era más conservador, en parte porque los objetivos fundamentales de su programa, como asentar el régimen republicano o disminuir la influencia de la Iglesia en la vida pública, se habían logrado hacía décadas.
Junto a esa división de la opinión, el sentimiento pacifista, particularmente agudo en la izquierda, era otro de los factores por los que el gobierno francés difícilmente podía emprender una política de la que se pudiera temer que condujera a una guerra con Alemania o Italia. Las monstruosas pérdidas humanas causadas por la primera guerra mundial habían impulsado la corriente pacifista, que se hacía notar tanto entre los militantes sindicales, sobre todo en el poderoso sindicato de maestros que en su congreso de agosto de 1936 se pronunció por el desarme unilateral, como en la masa de la población, muy especialmente entre los campesinos. De los partidos políticos aquel en que más se hacía sentir el pacifismo era precisamente el socialista, en el que su principal representante era Paul Faure.
En septiembre de 1936 se creó el Comité de No Intervención, con el fin de evitar la participación de potencias extranjeras en la Guerra española. La política de no intervención fue una gran farsa diplomática. Mientras las potencias democráticas, Gran Bretaña y Francia, se abstuvieron de intervenir en la guerra civil, Alemania e Italia apoyaron de manera sistemática y decisiva a la España de Franco. Así mismo, la Unión Soviética envió ayuda a la España republicana, no respetando los compromisos de no intervención.
Sin embargo, los trabajadores franceses a través del Partido Comunista, sindicatos como la CGT y el Socorro Popular Francés constituyeron numerosas organizaciones de apoyo a la República española: Comité de Ayuda a los Refugiados del Norte De España, Comisión de Solidaridad con el Pueblo Español, Comité de Instalación de Niños Españoles, Comité Nacional de Mujeres y Muchachas de Francia y, en última instancia, las Brigadas Internacionales.
Los brigadistas fueron la máxima expresión de solidaridad y altruismo con la república española. 8500 antifascistas franceses, con o sin partido, fueron a combatir a España a pesar del silencio cómplice de su país. Muchos estaban en la Olimpiada popular de Barcelona en 1936 y otros tantos consiguieron pasar los Pirineos a pesar de los esfuerzos de las autoridades franceses por convertirla en una frontera infranqueable.
En Barcelona crearon el primer batallón junto a los voluntarios belgas llamado Comuna de París, en honor a la insurrección popular parisina. Otros batallones fueron el batallón André Marty, el batallón Henri Vuillemin, el batallón Louis Michel, el batallón Domingo Germinal, el batallón Henri Barbusse y el batallón 6 de Febrero. Como ocurrió con la generalidad de los brigadistas internacionales, la mayoría de los franceses que acudieron eran comunistas y fue frecuente que algunos hubiesen sido veteranos de algún conflicto bélico como la Primera Guerra Mundial o las guerras coloniales de Marruecos, Siria o Indochina.
Los voluntarios franceses que pelearon en España representaban a todas las corrientes del Frente popular, siendo los comunistas el grupo más numeroso. Pelearon veteranos de la Primera Guerra Mundial, de las guerras coloniales de Marruecos, Siria o Indochina y muchachos muy jóvenes que acabaron siendo héroes de la Resistencia francesa en la Segunda Guerra mundial.
Madrid
El batallón Comuna de París entró en acción el 1 de noviembre de 1936, destinado en Vallecas, para reforzar la defensa de Madrid. Los hombres van equipados con viejos rifles Remington del ejército inglés, que habían sido retirados tras la guerra de 1914-1918: sin correas de suspensión ni bayonetas, sin granadas ni ametralladoras, sin cascos, máscaras antigás ni víveres de reserva. perderán dos tercios de sus efectivos en los combates de Ciudad Universitaria. Junto a la brigadas Garibaldi y el batallón Thaelmann, atacaron el Cerro delos Ángeles frenando la ofensiva fascistas hacia el Manzanares .El 15 de diciembre frente a Boadilla del Monte, pueblo ocupado por las tropas franquistas, el batallón sufrirá enormes pérdidas.
También participaron en la Batalla del Jarama, donde tuvieron grandes pérdidas pero consiguieron frenar el avance fascista. En marzo de 1937 fueron enviados a la carretera de Zaragoza donde frenaron el avance del Cuerpo Expedicionario Italiano, tomando Casa del Cobo y el Palacio de Ibarra.
Sus principales combates se desarrollaron en la Defensa de Madrid, Batalla del Jarama, Batalla de Guadalajara y La Granja de San Ildefonso. En octubre de 1937 participó en un ataque en la zona de la Cuesta de la Reina, que se saldó con un estrepitoso fracaso, además de un gran número de bajas. Para entonces ya se había integrado en la XIV Brigada Internacional.
Se reagruparon en la 14ª Brigada Internacional, que tomó el nombre de "La Marsellesa". “La Marsellaise” se creó, el 2 de diciembre de 1936 en Albacete con los batallones “Sans Nom” o “Des Neuf Nationalités”, “Vaillant-Couturier”, “La Marsellaise” y “Henri Barbusse”. Su jefe de Estado Mayor fue el francés André Heusler como comisario. Participaron en ofensivas en la Sierra de Guadarrama, en Brunete y en el sector de la Cuesta de la Reina, al sur de Madrid, donde sufrieron grandes pérdidas.![]() |
| Josep Almudever Mateu |
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| Monumento Brigadas Internacionales en París |




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