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miércoles, 10 de julio de 2024

ELAM. MEDIA. PERSIA

Generalidades geográficas 

Con los nombres de Irán y Persia se conoce en la Historia a la región comprendida entre el mar Caspio y el océano Índico. La región, habitada por elamitas, medos y persas, se extendía de los Zagros y el Tigris a las cordilleras Hindukush y el Indo y del mar Caspio al Golfo Pérsico. La parte norte, con un clima riguroso, la formó Media, con Ecbatana como capital. En la zona central estuvo Elam, con  Susa  por capital y en la parte  sur Persia,  con un clima  más  benigno y  con ciudades como Persépolis.

Elam

Rasgos etnográficos 

Hasta Asia central llegaron gente indoeuropea que en el III milenio. Tras asentarse y mezclarse con población nativa, volvieron a desplazarse en dos direcciones, una de las cuales fue hacia Irán, que  ocuparon dando lugar a medos y persas. Antes ya  había en la zona una población autóctona, los elamitas, cuyo origen desconocemos.

 Evolución histórica elamita 

Es complicado seguir la evolución histórica de Elam debido a la escasez de fuentes. El nombre en acadio significa país del dios o del señor. Sus períodos históricos La  historia  de  Elam  puede  dividirse  en  varios  periodos  históricos  que,  a  su  vez,  pueden subdividirse. Estos son: 

  • Periodo proto-elamita (4000-2500 AC.): 

Elam empezó siendo habitada por grupos nómadas que acabarían sedentarizándose. Los progresos técnicos, el comercio y la fijación de aldeas sirvieron de precedente al nacimiento de Susa como primera ciudad elamita cuyos habitantes poseían estructuras económicas y política complejas y que extendieron sus progresos a regiones vecinas. Con los siglos la influencia mesopotámica se hizo muy fuerte. Este periodo se caracteriza por la existencia de  escritura  propia  y  la  construcción  de  las primeras  torres  escalonadas, por  una importante  actividad  económica  y  por  la  falta  de  unidad  política.  Los  protoelamitas  fueron capaces  de  extender  su  influencia  por  amplias  zonas,  llegando  a  ciudades  del  sur  de Mesopotamia en las que dejaron una fuerte huella en su arte y postulados mitológicos. 

  • Paleo-elamita (2500-1500 AC.): 

Primera etapa de la historia elamita en la que el territorio se dividió en unidades política sin cohesión sobre las que los reinos mesopotámicos ejercieron su influencia. En este momento nacieron dinastías incapaces de constituir un reino unitario y que estuvieron en conflicto constante con los reyes de Akkad y Sumer, llegando el país a controlar la Baja  Mesopotamia. No  obstante,  esta  situación  fue  revertida  y  de  nuevo  vivió  Elam  bajo  la influencia mesopotámica. Cuando comenzó a decaer el Imperio de Akkad, la dinastía de Awan consiguió mantener un poderoso reino. Los siguientes reinos elamitas estuvieron marcados por la relación con la dinastía III de Ur, con quien alternaron conflictos y periodos de paz. Tras la caída de la dinastía III d Ur un reino elamita consiguió hacerse con el control de los territorios, si bien Larsa acabó derrotando a las tropas elamitas, lo que acabó propiciando la aparición de una nueva dinastía que se mostró continuadora con las anteriores y que consiguió un gran poderío para Elam 

  • Medio-elamita (1500-1000 AC.): 

En este periodo Elam alcanzó el apogeo más importante de su historia. Se sucedieron hasta tres dinastías cuyos monarcas ostentaron el título de rey de Susa y Anshan.  El primer monarca de la segunda dinastía llegó al poder gracias al rey de babilonia, con lo que empezó una fructífera relación entre las dos potencias rota cuando los últimos reyes de esta dinastía atacaron Babilonia. Con la tercera dinastía, de reyes guerreros, se eliminó la dinastía casita de Babilonia y se convirtió Susa en verdadera capital imperial. Uno de los reyes de esta dinastía llegó a invadir Mesopotamia y parte de Akkad, llevándose a Susa las obras d arte que encontró a su paso y secuestrando de Babilonia, como castigo por un levantamiento, la estatua de Marduk. El dominio elamita fue vencido por Nabucodonosor I, que alcanzó Susa recuperando la estatua de Marduk. 

  • Neo-elamita (1000-539 AC.):

Se subdivide en tres etapas.

  1.  Una primera de decadencia y crisis económica en la que pueblos pastores, persas y medos, se asentaron en la zona occidental de Irán, consiguiendo los primeros capturar Anshan y fundar una dinastía.
  2.  Una segunda etapa de luchas con Asiria, en la que los elamitas participaron en coaliciones contra los asirios, y en la que estos atacaron constante y ferozmente a Elam, finalizando con el saqueo y la destrucción de Susa por estos y el fin de Elam como entidad política. 
  3. Por último, en la tercera fase Elam estaba dividida en  pequeños  reinos  y  se  produjo la  llegada definitiva de  varios pueblos,  entre ellos medos y persas. Los primeros se asentaron en los Zagros y estaban divididos en tribus. Los persas se establecieron al sur y entablaron contacto con los elamitas.

Uno de sus reyes, Ciro II, formó un  imperio  al  tomar  los  reinos  medo,  lidio  y  babilonio,  integrando  también  los  últimos principados elamitas.  Instituciones políticas Los elamitas se organizaron en diferentes reinos a la cabeza de los cuales estaba un rey que controlaba la marcha del Estado desde del palacio. Este utilizó, entre otros, el título de Rey de Anshan y de Susa con el que mostraba su dominio sobre las dos regiones más importantes de Elam. 

Algunas notas económicas

Los fértiles valles cultivados por los primeros pobladores dieron buenos rendimientos agrícolas. La  base  de  la  riqueza  estuvo,  en  principio,  en  la  economía  pastoril.  El  comercio  de  bienes naturales (piedras comunes y semipreciosas) también fue muy destacado, sobre todo. Las vegas de la meseta irania dieron excelentes praderas y cultivos, si bien siempre amenazadas por la sequía  y  la  salinización,  a  lo  que  hicieron  frente  los  elamitas  con  la  irrigación  del  suelo construyendo canales subterráneos, lo que se reflejó en una producción agrícola individual.

Otro  elemento  económico  importante  fue  la  metalistería  de  armas  y  utensilios  de  bronce fundido. Durante el control acadio debieron pagar tributo y productos a sus dominadores. En el periodo de crisis en Mesopotamia Elam fue un país muy rico con cuyas riquezas se construyeron ciudades,  templos  y  se  restauraron  edificios.  En  la  etapa  neoelamita  se  vivió  un  gran empobrecimiento a raíz de saqueos y ataques asirios.

Instituciones políticas

Los elamitas se organizaron en diferentes reinos a la cabeza de los cuales estaba un rey que controlaba la marcha del Estado desde du palacio. Este utilizó, entre otros, el título de Rey de Anshan y de Susa con el que mostraba su dominio sobre las dos regiones más importantes de Elam. 

Lengua 

La lengua elamita no tiene origen semítico ni indoeuropeo. Vivió cuatro periodos con sus propias singularidades. Parece segura la existencia de dialectos hablados. El acadio fue la lengua de la administración  oficial  hasta  el  periodo  neoelamita,  presentando  particularidades  propias.  El texto más antiguo en elamita es un tratado de paz de un rey desconocido con Naram-Sim de Akkad.

Creencias religiosas, culto y personal sagrado 

La  religión  se  basó  en  numerosas  divinidades,  lugares  de  cultos  y  sacerdotes.  

La  influencia mesopotámica fue fundamental y se observan diferencias según la zona geográfica. Al principio no hubo panteón organizado, ya que no había unidad política ni cultural. Durante el II milenio las principales divinidades fueron los dioses tutelares de Anshan y Susa. También se honraba  a  deidades  mesopotámicas.  Los  dioses  recibían  culto  por  parte  de  personal especializado en templos. El principal oficiante era el rey, que se encargaba de los gastos del culto religioso. Al frente del sacerdocio había un Gran sacerdote, asociado al rey en la etapa neoelamita. También existió un sacerdocio femenino encabezado por una Gran sacerdotisa.  Los elamitas creían en un juicio post mortem en el Más Allá. 

Civilización de Jiroft 

Gracias al descubrimiento de materiales arqueológicos en el mercado negro con características propias podemos hablar de una civilización a finales del cuarto milenio con centro en torno a la ciudad de Jiroft que conectaba al oeste con Mesopotamia y Elam y al este con el valle del Indus. Sus habitantes llegaron de Asia central y se dedicaron a la agricultura y al comercio. Aparecen aquí torres escalonadas que pudieron ser el origen de los zigurats mesopotámicos, pasando allí vía Elam. 

Media

Media fue la región noreste de Irán habitada por los medos, pueblo de origen indoeuropeo. Estos llegaron organizados en seis tribus en torno al II milenio a.C. junto a otros pueblos que se asentaron en otras zonas. 

Migración y asentamiento de los medos

Los  medos  llegaron  a  Media  de  forma  no  violenta  y  escalonada,  sin  organización  política unificada de militar, en tribus encabezadas por un jefe. Su llegada coincidió con la de los persas. 

Historia de Media 

El asirio, enemigo endémico 

Los enfrentamientos entre asirios y medos fueron constantes desde el siglo IX a.C. La política expansionista de los primeros provocó mayoritariamente estos choques, que se saldaron con la victoria de estos e imposición de tributos a los segundos. 

Dejocés, elegido rey 

Dejocés fue elegido rey en el año 701 a.C. por una asamblea para hacer frente a los ataques que soportaba su tribu de otros jefes y de los asirios. Sobre su capital, Ecbatana, empezó a organizar le nuevo reino y a intentar organizar a las tribus medas. Los pueblos autóctonos empezaron entonces una política de acercamiento, si bien algunos jefes medos se mantuvieron indecisos. Algunos  años  después,  tras  una  rebelión  de  varios  pueblos  de  los  Zagros,  entre  los  que  se incluían los medos, las tribus medas consiguieron independizarse del yugo asirio. 

La dinastía de los medos

El fundador fue Fraortes II quien unificó las tribus medas y sometió algunos jefes persas. Hubo de enfrentarse a los nómadas escitas, que fueron acogidos por los asirios e incorporados a su ejército. Estos consiguieron vencer a los medos y apoderarse de Media. A Fraortes lo sucedió su hijo Ciáxares, que centró su política en deshacerse de los escitas, lo que consiguió al cabo de tres décadas. Tras eliminarlos reorganizó el ejército, incluyendo grupos de zapadores expertos.  Junto  a  los  babilonios  se  lanzó  contra  Asiria,  en  un  momento  de  inestabilidad, marchando contra Assur y tomando definitivamente Nínive en el 612 a.C., marcando el final de Asiria y  repartiéndose su  territorio y  quedándose los medos con las tierras altas al norte de Assur, territorios que intentó  ampliar posteriormente  este monarca. Se produjeron también choques con los lidios que se solventaron finalmente con la fijación de sus fronteras, y aumentó más sus dominios hacia oriente. Muerto este, el nuevo rey, Astiages, se fijó dos prioridades: ampliar  su  territorio  y  reformar  el  imperio,  paro  lo  que  aplicó  una  política  centralista  y unificadora de las instituciones, lo que chocó con los intereses de la nobleza media. Se produjo asimismo un acercamiento a los persas con una boda real de la que nacería Ciro II y el Imperio aqueménida.

Los últimos tiempos de Media

El reinado de Astiages llegó a su fin con la sublevación de su nieto Ciro II. Este contó con la simpatía de parte de la nobleza meda, que en la batalla definitiva y tras varios enfrentamientos de resultado diverso se pasó al lado de  Ciro. Este no se consideró un usurpador al reclamar derechos  como  nieto  de  Astiages.  Tras  su  victoria,  Media  pasó  a  formar  parte  del  Imperio aqueménida. 

Instituciones medas 

No  se  conocen  apenas,  pero  puede  que  fuesen  casi  copias  de  las  asirias.  El  reino  medo  no constituyó una gran potencia unificada, basándose en tribus en contacto que permitían adoptar estructuras casi monárquicas gracias al prestigio personal de los reyes, al cobro de tributos y al temor  de  sus  armas.  Los  enclaves  más  antiguos  eran  de  población  autóctona  dedicada  a  la agricultura y la ganadería que se mezclaron con los medos tras su invasión. Aunque fueron tribus independientes  lo  vínculos  unitarios  de  la  lengua,  la  ocupación  territorial  o  la  religión  les permitieron mantenerse confederadas. 

Categorías sociales 

Los medos estaban socialmente estratificados, estando a la cabeza la aristocracia superior, de las que habrían surgido los jefes locales como Dojecés, elegido por una asamblea de hombres libres, y los sacerdotes, que sin formar estructuras clericales tenían gran peso económico y que realizaban ceremonias religiosas o interpretación de sueños. Su dios principal era Zerván, cuya religión reformó Zoroastro y que se convirtió en religión oficial de los medos. 

Las satrapías, ¿creación de los medos?

Se considera a los medos creadores de las satrapías, que eran unidades administrativas a cuya cabeza estaba un sátrapa, título que ya existía previamente a los medos y que designaba a jefes independientes.

Aspectos económicos

 Durante su etapa nómada practicaron una economía pastoril que siguió siendo fundamental tras su  asentamiento  y  dedicada  a  la  cría  caballar  y  del  camello.  También  se  desarrolló  una agricultura de subsistencia que solo se hizo extensiva en determinadas zonas. La parte central de Media era un desierto salado. También fueron importantes las rutas comerciales para efectuar un comercio de larga distancia, siendo también intermediarios entre Asia central y Mesopotamia. Destacaron asimismo en el trabajo del hierro 

Problemas de la escritura meda

Se sabe muy poco de él, pero parece que el acadio sirvió de prototipo para esta. 

Persia

Asentamientos de los persas 

Los persas llegaron junto a los medos a finales del segundo milenio a la meseta iraní, si bien de sus primeros asentamiento estuvieron que moverse hacia el sur durante el siglo VIII a.C. para situarse definitivamente en la región de Fars.

La implantación de la dinastía aqueménida 

Mientras  los  persas  descendían  a  su  lugar  de  asentamiento  definitivo  irían  dirigidos  por Aquemenes, que participó en una coalición anti asiria. Le sucedió su hijo, que dividió el territorio en dos a su muerte, Fars para uno de su hijos y Anshan para el otro, Ciro I. Este, controlado por los medos, tuvo que someterse a los asirios y pagar un fuerte tributo. Tras él pasó el poder a su hijo, que casó a su hija con el hijo del rey medo Astiages, naciendo de ese matrimonio 

  • Ciro II el Grande (muere 530 AC)

Los historiadores griegos rodean su nacimiento y juventud de leyendas. Tras derrotar a su abuelo Astiages, continuó con sus conquistas, haciéndose con casi toda Asia Menor y estableciendo un gobernador en Uruk. De vuelta asaltó y conquistó Babilonia en el 539 a.C., liberando a los judíos deportados por Nabucodonosor II. Murió en combate en el 530 a.C.

Ciro II el Grande

  •  Cambises II  (530-523 AC)

En vida de su padre fue asociado al trono de Babilonia. Asesinó en secreto a su hermano y se hizo con el trono, tras lo que marchó contra Egipto al chocar el poderío persa con las ansias expansionistas egipcias. Venció al último faraón de la dinastía XXVI, fundando la dinastía XXVII y haciéndose  llamar  Señor  de  las  dos  Tierras.  Controló  todo  Oriente  en  un  enorme  imperio. Aprovechando  su  ausencia,  un  mago  se  hizo  pasar  por  el  hermano  difunto  del  rey  y  fue reconocido como tal por las provincias persas. Ante esto, el rey volvió sus pasos hacia Persia, muriendo en el camino. A su muerte se sucedieron luchas intestinas de la que saldría vencedor Darío I. 

  • Darío I (521- 486 AC) y la consolidación del Imperio 

Darío I llegó al trono tras asesinar al usurpador y hacer frente a otros pretendientes, a los que combatió por cinco años. Una vez controlado el territorio lo dividió en satrapías que dotó de autonomía  y  unió  con  buenas  vías  de  comunicación.  Empleó  el  arameo  como  lengua  de cancillería, acuñó moneda y fundó Persépolis. Hubo  de  hacer  frente  a  levantamientos  de  las  ciudades  griegas  de  Jonia  por  la  situación económica, dando lugar a las Guerras Médicas. Esta revuelta fue duramente reprimida, si bien las represalias fracasaron en el 493 a.C. en la batalla de Maratón. Otra revuelta en Egipto hizo que se alejara de Grecia, falleciendo poco después sin haber sido capaz de controlar ninguna de las dos.

  •  Jerjes I (486-465 AC) y la decadencia imperial

 Tras subir al trono hubo de hacer frente a varias revueltas. Dirigió una expedición contra Grecia en el 480 a.C., venciendo en las Termópilas e incendiando Atenas, si bien encadenó después varias  derrotas  que  significaron  el  inicio  de  la  decadencia  persa.  Reprimió  una  rebelión  en Babilonia y se dedicó a hacer obras en la capital, muriendo asesinado e iniciándose un nuevo periodo de intrigas palaciegas. 

  • De Artajerjes I a Darío III 

Jerjes I fue sucedido por su hijo Artajerjes I, que tuvo que hacer frente a un levantamiento en Egipto  que  tardó seis años  en  controlar. También se  enfrentó  a  los  atenienses,  con  quienes acabó firmando un tratado de paz.

Tras una serie de intrigas y asesinatos llegó al trono Darío II, cuyo reinado empezó con rebeliones de medos y sátrapas apoyados por los atenienses, lo que hizo  que  se  decantase  por  los  espartanos  en  las  Guerras  del  Peloponeso,  ayudando  a  los espartanos contra los atenienses. Sus hijos se disputaron el poder, siendo vencedor el nombrado por él para sucederle, Artajerjes II, que hubo de hacer frente a una rebelión de las ciudades jónicas  y  a  la  expansión  de  los  dominios  de  los  rebelados egipcios. No  logró  acabar  con  los egipcios y vio cómo se debilitaba grandemente el poder central del Imperio. Lo sucedió tras varias intrigas Artajerjes III, que afrontó la rebelión egipcia y la situación en Asia Menor  y  reorganizó  las  satrapías  deponiendo  a  sus  responsables  y  licenciando  a  las  tropas mercenarias que estas poseían. A continuación, se dirigió a Egipto, haciendo huir al faraón a Nubia  e  iniciando  la  dinastía  XXXI.  Llegó  a  preparar  un  enfrentamiento  contra  Filipo  II  de Macedonia, pero  fue asesinado, al igual que su oponente, situándose en el  trono  de ambos imperios Darío III y Alejando III.  

  • La presencia de Alejandro Magno 

Alejandro tomó para sí los planes de su padre y se adentró en territorio persa, venciendo a Darío III en Issos. Este se retiró y Alejandro se encaminó a conquistar territorios de la costa y Egipto, fundando una nueva dinastía y la  ciudad  de  Alejandría.  Tras  cruzar  el  Tigris  y  el  Éufrates  se produjo un nuevo combate que de nuevo se saldó victorioso para le rey macedonio, que fue tomando las principales ciudades de su enemigo. Darío III fue finalmente asesinado y Alejandro se dedicó durante dos  años a  pacificar y ejercer su control sobre estos territorios. Tras esto continuó sus conquistas hasta el Indo, teniendo que volver a Babilonia por la negativa de sus tropas a seguir, muriendo en esa ciudad en el 323 a.C. Los reinos orientales

La muerte de Darío III puso fin al Imperio aqueménida, y la de Alejandro Magno sumió a los territorios en una inestabilidad al no haber acabado su obra helenizadora. 

Batalla de Gaugamela

Organización política de los persas 

El Imperio se organizó bajo la figura del rey, considerado superior a los reyes de otros reinos y llamado  Rey  de  Reyes.  Era  el  elegido  por  el  pueblo-guerrero  de  una  determinada  familia considerada  poseedora  del  carisma  real.  Su  persona  era  sagrada  y  se  le  consideraba descendiente de los dioses, pero no era adorado como divinidad. Era a un tiempo sacerdote, sacrificador, juez supremo y legislador. Al coronarse elegía un nuevo nombre real, y era tradición que el primer hijo nacido tras esta ceremonia fuese el heredero. Los reyes contaron con un gran harem desde tiempos de Ciro I. No era raro que se casasen con sus hermanas o sus hijas. Las mujeres de la familia real eran muy activas en todos los ámbitos.  

La sociedad y los cortesanos 

Los  persas  se  dividían  en  numerosas  tribus,  formadas  por  varios  clanes  y,  estos,  por  varias familias, que eran la base de la sociedad. Disponían de un territorio conquistado por las armas y a su cabeza se situaba un jefe que evolucionó al sátrapa. Algunas tribus formaron verdaderas cortes en torno a su sátrapa, siendo estos cortesanos más o menos leales al Gran rey o a la familia del sátrapa.

La estructura social se dividía en dos bloques: 

  • el dominante, de origen iranio e improductivo (nobleza)
  •  y el dominado, que eran las poblaciones conquistadas que formaban una masa laboral de carácter servil que soportaba el sustento de los dominadores.

 Estos podían agruparse en grupos de trabajadores de distinta índole. Jurídicamente la mayoría eran ciudadanos libres con plenitud de hechos o solo parte, existiendo también los esclavos, con algunos derechos y que podían ser manumitidos. Técnicamente, todos los  súbditos  del  Gran  Rey  eran  considerados  esclavos  de  este.  También  existieron  hombres semilibres. Ante las rebeliones los habitantes de un territorio podían ser esclavizados o deportados. 

 Bajo los primeros reyes existió la figura del portavoz del rey, el jefe de los Mil, un antiguo cargo militar que añadió las funciones propias de la jefatura de la cancillería central del Imperio.

 En  la  corte  convivían  gobernantes  locales  y  sátrapas.  Los  príncipes  reales  podían  ser gobernadores o altos funcionarios en palacio. El Gran Rey no podía hacer con sus súbditos lo que quisiera, ya que tenía que responder ante el dios Ahura Mazda, dispensador de la monarquía y guía en lo bueno del rey. La Corte no tuvo residencia fija, lo que se explica en respuesta a las necesidades políticas de las distintas regiones del Imperio, que requerían la presencia del rey.  

La  administración  palacial  necesitó  de  una  numerosa  burocracia  especializada  que  debía mantener informado al rey de todo lo que sucedía. Un tipo muy importante fueron los escribas, así como los Ojos y Oídos del Rey, auténtico servicio policial del monarca.

Caminos y comunicaciones

La gran red de caminos, vigilados por patrullas, y el servicio postal perfectamente organizado de carácter  gubernamental  agilizaron  el  comercio  y  el  intercambio  de  productos,  así  como  la conexión entre las ciudades del Imperio.

Existía  una  red  de  caminos,  vigilados  constantemente  por  patrullas, dada  su  importancia,  sobre  todo  militar  y  un  servicio  postal  de carácter gubernamental, perfectamente organizado.

El más famoso de todos  fue  el  Camino  Real  de  Sardes  a  Susa,  con  una  distancia  de 2.500  km,  que  se  recorría  en  90  días.  También  fue  importante  la  ruta entre  Ecbatana  y  Bactria.  Asimismo,  las  5  capitales  reales  estaban comunicadas por caminos reales. 

En Mesopotamia se aprovecharon los caminos locales. Todos los caminos contaban con áreas de  mantenimiento  y  descanso.  En  ocasiones,  era  necesaria  la  autorización  real  o  de  algún funcionario para transitar por algunos caminos. 

El mantenimiento de los caminos era responsabilidad de los sátrapas, corriendo a cargo de los que cruzaban sus territorios. Las  carreteras  o  caminos  persas  contaban  con  estaciones  o  paradas para asistencia y descanso de los soldados, mercaderes, embajadores y funcionarios que circulaban por ellas. Herodoto habla de la rapidez de los correos persas a caballo, a quienes no detenían ni la lluvia, la nieve o el sol, ni siquiera las noches. A  veces  era  necesario  una  autorización  especial  del  rey  para  circular por determinadas carreteras. Las distancias se medían en parasangas, que equivalían a 6 km

El Derecho y la Justicia 

Existieron diferentes sistemas legales de carácter local. El Derecho se entendía por arreglar, lo que nos lleva a presuponer que el derecho descansaba sobre el derecho familiar o tribal siendo el rey el juez supremo y existiendo tribunales para dirimir los pleitos. Hubo jueces reales, locales y de instrucción, siendo los primeros elegidos entre la nobleza que contaba, junto a la familia real y altos dignatarios, con su propia administración de justicia.  Los persas enviaban jueces a los territorios conquistados y eran muy rígidas en su aplicación. Un monarca que se ocupó mucho del derecho fue Darío I.

Las satrapías

 Las satrapías Fueron divisiones administrativas de las que no sabemos mucho. Estaban gobernadas por un sátrapa,  nombrado  directamente  por  el  monarca  por  tiempo  ilimitado  y  cercano  a  él,  que defendía  y  representaba  los  intereses  del  Estado  persa  en  la  provincia  y  ejercía  la  máxima autoridad  aglutinando poderes civiles y militares. Podían  acuñar  moneda  de  plata y cobre y estaba obligado a vivir en la capital de la satrapía que gobernaba.

Eran las primeras subdivisiones administrativas de los persas y su voz derivaba  de la  palabra  griega  satrapeia  que  significaba  algo  así como "protector de la soberanía" o "guardián del reino". Desconocemos cuántas satrapías existieron por lo que desconocemos sus subdivisiones y sus l’mites. Básicamente, las  satrapías defendían y  representaban en su  provincia los  intereses  del  estado  persa.  Estaban  controladas  por  un  sátrapa nombrado  directamente  por  el  Gran  Rey,  para  un  tiempo  limitado.  El sátrapa unificaba la autoridad política y militar, aunque Darío I los limitó.

La organización militar: el ejército y la marina

El ejército fue fundamental para el control del Imperio. Al principio cualquier persa podía formar parte del mismo para defender el lugar donde vivía. Durante las luchas entre Ciro el Joven y Artajerjes II se empezó a enrolar a mercenarios. Los persas eran instruidos en el uso de armas ofensivas y en equitación entre los cinco y lo veinte años, siendo después reclutados para el servicio militar obligatorio. Los soldados mercenarios contaron con una soldada, mientras los autóctonos fueron pagados en especies. 

El ejército lo formaban regimientos basados en el sistema decimal, de forma que la unidad más numerosa era de mil hombres bajo control del jefe de los Mil, a partir de ahí iban reduciéndose decimalmente. 

 Las  tropas  se  organizaban  en  tres  tipos,  lanceros,  arqueros  y  caballería,  y subdivididas según  las  nacionalidades de  los soldados. Una  unidad especial  de élite eran  los Inmortales, llamados así por la rapidez para sustituir a los soldados que causaban baja. Iban vestidos con llamativos uniformes y formaban la guardia personal del Gran Rey.  Solían vestir vistosos uniformes  y  llevar  adornos  de  oro.  Detrás  solían  ir  carrozas  con  sus concubinas y criados.

Respecto  a  la  caballería,  fue  la  verdadera  fuerza  de  choque  persa  y estaba  compuesta  por  persas,  medos,  bactrianos,  caspios  y paricanios.  Según  Jenofonte,  a  veces  caballo  y  caballero  iban protegidos con cotas de malla. También se contaba con destacamento de carros ligeros.

Otras unidades destacadas eran las de carros, verdadera fuerza de choque del ejército. Los oficiales y soldados podían ser recompensados con títulos y objetos de paradas.  En cuanto al equipamiento militar, fue tan variado como las nacionalidades que formaban el ejército. Las armas nunca fueron de gran calidad o efectividad. En  lugares  estratégicos  o  conflictivos  para  las  satrapías  los  reyes  situaron  guarniciones permanentes. A la cabeza de las tropas aliadas siempre se situaba un persa.

El ejército se dividió territorialmente en toparquías militares, a cuya cabeza estaba un toparca que controlaba a los jefes militares de varias satrapías. Anualmente las tropas eran revisadas por el Gran Rey o por un enviado suyo. Las provincias por las que pasaban tenían que mantener a las tropas. La conquista de Chipre y las luchas con Egipto y Grecia obligó a los persas a armar una escuadra, y a construir astilleros reales, si bien nunca fue esta muy destacada.

Datos económicos. Tributos y regalos. La moneda

La  riqueza  descansaba en  la  tierra  que,  junto  con  los  canales  de  agua  que  posibilitaban  las cosechas, eran propiedad del rey, que la alquilaba a sus súbditos. En régimen cercano al feudo podía  entregar  tierras  a  sus  servidores,  administrando  muchos  sus  dominios  a  través  de administradores. Los soldados recibían también tierras tras dejar el servicio.  El resto de tierras entregadas estaban sujetas a impuestos que se fijaban antes de las cosechas. Darío I instituyó un impuesto anual a cada satrapía en base al tipo de cultivo y su producción media, si bien algunos territorios quedaron exentos del mismo, enviando en este caso regalos al rey.  Negocios, funciones, animales y personas también fueron gravados con impuestos, siendo el encargado de recaudarlos y enviarlos al Tesoro real el sátrapa, que se quedaba con los impuestos suplementarios. Además de la tierra, fue una importan fuente de ingresos la ganadería, la pesca y la caza, así como los bosques por sus recursos naturales y la minería, explotada siempre en beneficio del Estado.  Las Tesorerías reales, los templos y la banca privada podían facilitar capitales. Se acuñó moneda en plata y oro a partir de Darío I, siendo posible acuñarlas de este último material solo por el monarca. 


Las ciencias. 
La lengua persa

 En Persia se cultivaron las ciencias de Egipto, Fenicia y Babilonia. La medicina fue importante, encontrándonos con tres tipos de médicos: los cirujanos, los médicos y los encantadores. La cartografía y las guías geográficas, así como las matemáticas, tuvieron un gran impulso.  Los persas utilizaron el sistema cuneiforme en sus textos, contando su escritura con treinta y seis  caracteres, cinco ideogramas y  siete símbolos  numéricos.  El  arameo  fue  desplazando al persa, convirtiéndose en idioma oficial durante el reinado de Darío I. 

La religión y el culto

La figura de Zoroastro

 Los primeros persas y medos tenían una religión politeísta donde distinguían entre los ahuras (señores celestes) y daevas (demonios). Frente a esta concepción surgió una nueva creada por Zoroastro.  Poco  se  sabe  de  su  bibliografía.  Creó  una  doctrina  recogida  en  el  Avesta  que  defiende  la existencia del bien y el mal dentro de un monoteísmo presidido por Ahura Mazda, que dio origen a dos elementos: la Verdad (Espíritu Santo) y la Mentira (Espíritu Destructor). Las doctrinas y ritos zoroástricos fueron acogidos poco a poco por los persas.

El  Avesta  consta  de  tres tratados: 

  • Vendidad (leyes  sagradas contra  los  demonios  e  historias mitológicas),
  • Visperad (colección de letanías en honor a dioses diversos) y 
  • Yasna (invocaciones y oraciones que forman el centro de la liturgia). 

Esta nueva doctrina acabó con el politeísmo con Ahura Mazda como dios único enfrentado al mal, pero con el tiempo volvieron las prácticas politeístas. Los reyes fueron tolerantes en aspectos religiosos, si bien ante un ataque contra la integridad del Estado no dudaron en destruir templos. Las creencias escatológicas parece que se inclinaron por creer en la resurrección y la venida de un Salvador. Los magos fueron discípulos de  Zoroastro que  formaron  una  verdadera casta  y expandieron la religión dualista. Eran pagados en especie y tenían un Jefe sacerdotal. Tuvieron la costumbre de exponer los cuerpos para que los animales se los comieran antes de enterrarlos, lo que choca con las costumbres de los reyes aqueménidas, que fueron sepultados en roca, lo que contradecía los ritos zoroástricos, por lo que parece que una cosa fue la religión zoroástrica y otra la de los aqueménidas.

Zoroastrismo

Principales características del Imperio persa

  • Existió entre 550 y 330 a. C. y dominó Asia Central, Mesopotamia, Palestina, Egipto, Anatolia y parte de Grecia.
  • Su organización política se basó en la figura del emperador y combinó una administración central fuerte con un el de la flexibilidad y la tolerancia.
  • Estuvo liderado por la dinastía Aqueménida, representada por: Ciro II, Cambises II, Darío I, Jerjes, Artajerjes I, Darío III, entre otros.
  • Su capital estaba instalada en Persépolis, considerada uno de los máximos emblemas de la civilización persa.
  • Su territorio estaba dividido en satrapías, que permitían una administración ordenada de la política y la economía imperial.
  • Se destacó en el comercio y en el desarrollo de rutas comerciales que permitieron conectar todos los territorios del imperio.
  • Su cultura tomó rasgos y tradiciones propias de los territorios conquistados y se caracterizó por el desarrollo de la arquitectura y el arte.
  • En cuanto a la religión, los persas profesaban el zoroastrismo, religión que había sido revelada por el profeta iraní Zoroastro y que planteaba la adoración a un dios supremo: Ahura Mazda.

El Imperio persa se caracterizó por respetar la cultura y las tradiciones de las regiones dominadas y, en muchos casos, incorporó varias de estas costumbres.

  • Arquitectura. Los persas se destacaron en la construcción de palacios, grandes edificaciones amuralladas que solían ser la vivienda de emperadores o nobles. El palacio de Persépolis, ubicado en el este del país, fue uno de los más reconocidos y funcionó como la capital del imperio. Los palacios persas se repartieron por los diferentes terrenos conquistados y estaban decorados con frescos, mosaicos y esculturas.
  • Arte. Las clases altas de cada región tomaron el estilo artístico persa en la producción de joyas y bienes de lujo. Adoptaron sus estilos decorativos y sus vestimentas para posicionarse socialmente como parte de la elite.
  • Ejército. El ejército persa estaba formado por arqueros, caballería, infantería y una gran flota naviera. A medida que el imperio se agrandó, el ejército incorporó otras técnicas locales.
  • Sepulturas. Los persas se destacaron por su ritual de sepultura. Tras morir un ser querido no lo enterraban porque consideraban que los cuerpos contaminaban la tierra. Los cadáveres, entonces, quedaban sobre estructuras de piedra situadas en altura. A los emperadores, les construían tumbas elevadas sobre el suelo. La decoración de la tumba era sencilla, pero en su interior el ajuar funerario consistía en un sarcófago de oro, vestimentas de lujo y joyas con piedras preciosas.
  • Economía: Fuente principal de riqueza, la tierra. Sistema impositivo sobre la producción agraria de cada satrapía en tiempos de Darío I aunque algunas estuvieron exentas como Persis, zonas del sur de Palestina… que en su lugar enviaban regalos. No solo se tributaba por los rendimientos agrícolas, también se aplicaban impuestos a multitud de oficios y negocios.Pagos de impuestos en especie o en metálico, por ejemplo, la satrapía de Media enviaba al Tesoro Real central espadas, pulseras y paños. Uso de moneda inventada por los lidios y adoptada por los persas en tiempos de Darío I (dáricos o arqueros de oro) que tenía derecho exclusivo de acuñación aunque también acuñaban los sátrapas y algunas ciudades. 
  • Religión: El zoroastrismo es una fe monoteísta fundada por el profeta persa Zoroastro (también llamado Zaratustra o Zatosht), entre alrededor del 1500 y el 1000 a. C. Sostiene que hay una deidad suprema, Ahura Mazda (Señor de la Sabiduría), creador y mantenedor de todas las cosas, y anima a sus adeptos a expresar su fe a través del principio de Buenos Pensamientos, Buenas Palabras y Buenas Obras. El zoroastrismo fue adoptado por el Imperio persa aqueménida (c. 550 - 330 a. C.) y el Imperio parto (247 a. C. - 224 d. C.), y encontró su máxima expresión durante el Imperio sasánida (224 - 651 d. C.).


viernes, 26 de abril de 2024

EL DOMINIO DEL ISLAM A FINALES DE LA EDAD MEDIA. LOS REINOS AFRICANOS

Tras la conquista del norte de África por parte de los árabes musulmanes en el siglo VII, el islam se extendió por África occidental a través de mercaderes, comerciantes, eruditos y misioneros,De este modo, el islam se extendió por el desierto del Sahara y sus alrededores. Además, la religión llegó a África oriental cuando los comerciantes árabes cruzaron el Mar Rojo y, en una segunda oleada, se asentaron a lo largo de la Costa Suajili. A partir del siglo XIV hubo campañas militares contra los reinos cristianos de Nubia, por ejemplo, mientras que en el siglo XVIII los fulani musulmanes iniciaron una guerra santa en la región del lago Chad. También hubo una resistencia a veces violenta por parte de los partidarios de las creencias tradicionales africanas, como el animismo y el culto a los fetiches, los espíritus y los antepasados.

No obstante, durante al menos seis siglos, el islam se extendió en gran medida de forma pacífica y gradual allí donde había conexiones comerciales con el amplio mundo musulmán del sur del Mediterráneo, el Golfo Pérsico y el Mar Arábigo. La religión no fue adoptada de manera uniforme, ni tampoco mantuvo su pureza de origen, y muy a menudo coexistió con prácticas y rituales tradicionales. Con la religión llegaron también otras ideas, especialmente las relativas a la administración, el derecho, la arquitectura y muchos otros aspectos de la vida cotidiana.



Los estados islámicos del Magreb occidental y la Península Ibérica

Meriníes

Los meriníes deseaban alcanzar el poder y controlar a las tribus mediante su participación en empresas guerreras comunes, aunque necesitaban de una legitimación religiosa, por lo que intentaron reforzar el sentimiento religioso de la población y apoyaron a la doctrina malikí, recibiendo así el respaldo de los ulemas: emplearon la guerra santa en Al-Ándalus como propaganda política y fundaron grandes madrazas para el control de los estudios de las ciencias islámicas.

Tras la derrota frente a Alfonso XI en la batalla del Salado (1340) abandonaron la Península Ibérica dirigiéndose al Magreb. En 1337 conquistaron el Tremecén  a manos del gran sultán meriní Abu-I-Hasan, tras dos años de asedio. En 1347 organizó una campaña militar contra los Hafsíes de Ifriqiya que acabó con la toma de Túnez en 1347. Tuvo que regresar al magreb central para controlar revueltas de tribus bereberes. Tras revueltas de su propia familia, fue depuesto por su hijo Abu Inan, por lo que tuvo que exiliarse a la montaña, donde murió. El sultanato entró en decadencia a finales del siglo XIV y finalmente reacciones de tipo religioso contra el sultanato indefenso provocó su caída.  Una rama de los Meriníes, los Wattasíes, se harían en 1474 con el control de Marruecos.



Zayyaníes

La política que siguieron sus sucesores fue de expansión hacía el Túnez hafsi y defensiva siempre frente a los Meriníes. el asedio y las ocupaciones del tremecén por parte de los meriníes ocurridas en el siglo XIV, provocó la construcción de al-Mansura frente a su muros. Abu Tashufin (1318-1337) tuvo que enfrentarse a varias rebeliones y asedió Bujía, donde construyó una ciudad campamento. Después atacó Túnez, derrotando al sultán hafsí Abu Yahya Abu Bakr, quien pidió ayuda a su yerno, el meriní abu I-hasan, quien tomó Tremecén y liquidó a los Zayyaníes momentáneamente. Las tribus zayyaníes se rebelaron y, tras su caída, volvieron a la capital hasta la segunda ocupación meriní en 1352.

Abu Hammu Musa II (1359-1389) restauró el régimen zayyaní aprovechando un momento de debilidad meriní, pero su reinado se vio sumido en guerras contra los meriníes, o bien contra otros rebeldes, entre ellos su hijo, que le destronó. A la caída de los Meriníes, los zaayaníes pasaron a ser vasallos de los Hafsíes de Túnez.



Hafsíes 

A principios del siglo XIII, el califa almohade al-Nasir nombró a Abu Muhammad Ibn Abi Hafs gobernador de Ifriqiya tras derrotar a los Banu Ghaniyya en las Baleares. con la crisi sucesoria almohade, los sucesores de Ibn Abi Hafs se mantuvieron al frente de la provincia, y una vez que Al-Ma'mun abolió el dogma almohade, se produjo la secesión. Los hafsíes adoptaron el protocolo de Marrakesh y otorgaron a todos los miembros de su tribu, la Hintata, un puesto de responsabilidad. Túnez se nutrió también de emigrantes andalusíes que escapaban de las conquistas cristianas, ocupando buenos puestos en la administración, las tropas o las actividades agrícolas. apoyaron a los Meriníes en su lucha contra los califas almohades. a finales de siglo, la debilitación de los hafsíes hizo que diversas tribus de los oasis consiguieran abundantes prerrogativas, mientras Bugía se convertía en la verdadera metrópoli comercial de la zona, no llegando los impuestos a Túnez.

El califa hafsí Abu Yahya Abu Bakr (1318-1346) dio el gobierno de las provincias a sus hijos, asistidos por un chambelán. tuvo que apaciguar a los beduinos y consiguió arrebatar la isla de Yerba a Sicilia: solicitó ayuda a su yerno Abu I-Hasan contra Tremecén. los Meriníes ocuparían dos veces el reino: una en 1347-1348 y otra en 1356-1357, no recuperándose los territorios perdidos hasta 1370 por Abu I-Abbas, que fue un importante mecenas.

Durante la época hafsí, Túnez creció en población y actividad y se firmaron contratos con las potencias comerciales italianas.  Se realizaron obras importantes como la ampliación de la mezquita al-Zaytuna y la restauración del acueducto de Zagwan para asegurar el aprovisionamiento de agua la capital además de la construcción de un hospital y varios palacios. 



Nazaríes

En el siglo XV, el territorio nazarí se reducía a las coras de Granada-Elvira, Málaga, Almería, Ronda y parte de la de Algeciras. en las zonas montañosas, existían demarcaciones de tipo militar que predominaban sobre cualquier otro tipo de organización del territorio. En ellas, las fortalezas estaban controladas por el sultán y dependían de la ciudades más próximas. los núcleos rurales, aunque supeditados a las ciudades, gozaban de cierta autonomía.

La transmisión del trono se hacía frecuentemente entre hermanos y no necesariamente de padres a hijos: se generaron numerosas intrigas y disputas por la sucesión. Las relaciones con el reino de Castilla estuvieron marcadas por la alternancia de treguas y guerras, generalmente a favor de Castilla. En el caso de Aragón, se mantuvieron los pactos diplomáticos y comerciales. los sultanes granadinos llevaron a  cabo una importante actividad de mecenazgo como es el caso de Yusuf I (1333-1354), que patrocinó construcciones en la Alhambra o mandó edificar la madraza en Granada. Muhammad V (1354-1359, 1362-1391), continuó con la política de su padre, aunque durante su reinado se inicia una época de destronamientos habituales hasta la caída definitiva del reino. Muhammad V consiguió establecer buenas relaciones con Aragón, con Tremecén y Túnez.

El Chamberlán (figura que resurge en el siglo XV) se encontraba a la cabeza de la administración. por debajo estaban los visires, encabezados por el gran visir. la hacienda nazarí se dividía entre el patrimonio privado de la dinastía y el tesoro público, aunque en ocasiones era difícil de diferenciar. Su patrimonio constaba de propiedades rústicas y urbanas,además de impuestos. Otra entidad financiera era el "tesoro de la comunidad musulmana", formado por grandes y pequeñas propiedades rústicas y urbanas con numerosas rentas, patrimonio indiviso e inalienable y bienes de manos muertas.

El gobierno de las provincias se encontraba en manos de un gobernador, un jefe militar y un agente fiscal, cargos que podían ser ejercidos por una misma persona y transmitirse de padres a hijos. Los gobernadores de las grandes ciudades solían ser miembros de la familia nazarí y podían causar bastantes problemas al emir. En la zona fronteriza, el caíd tenía más autoridad y establecía una jerarquía de mandos militares solidaridad tribal es sustituida por las nuevas relaciones de clientela.

En la cúspide de la jerarquía judicial se encontraba el cadí mayor de la comunidad, el cual era uno de los funcionarios más importantes del estado. Por debajo estaban los cadíes locales o provinciales que  estaban establecidos en las capitales de las coras junto con el alcalde de la capital del reino y los cadíes de zonas rurales; por debajo quedaban los jueces de competencias restringidas, como los cadíes de los matrimonios o de las aguas: los cadíes pertenecían a familias importantes, fuera por su riqueza, por su conocimiento o por su prestigios.

El cuerpo regular del ejército estaba formado por andalusíes, acantonados en Granada, dentro del recinto de la Alhambra. El resto de los granadinos podían ser llamados si era necesario, aunque no para expediciones a larga distancia. Los mercenarios cristianos, elches, formaban la guardia personal del sultán. Por último estaban los voluntarios o guarniciones locales situados en los castillos fronterizos con Castilla.

En cuanto al comercio exterior granadino, los genoveses tuieronmonopolizddas las exportaciones duarnte todo el siglo XIV y, en el siglo XV, mallorquines, catalanes y valencianos hicieron de intermediarios. a su vez, los granadinos actuaban como intermediarios d¡en la circulación de productos exóticos importados de otras países islámicos como la Jaca, la goma arábiga, el incienso y algunas especias. También destacaba el comercio con Castilla.




Los grandes reinos de África occidental subsahariana. Malí y las rutas transaharianas de sal y esclavos

En el siglo IX aparecen los reinos de Kanem, Songay y Mali. Más tarde, entre 1076 y 1083, los almorávides conquistan los reinos de Ghana y Songay. Durante la segunda mitad del siglo XII, los almorávides perdieron ghana que pasó a tener una nueva dinastía propia, la Soso de Kaniaga que también controlaba Mali, pero en 1234, Soundita restablece la independencia del reino de Mali, anexionando Ghana y extendiéndose sobre Songay y el Sáhara meridional hasta el Atlántico.

Administrativamente, el imperio de Malí se distribuía en catorce grandes provincias, gobernados por un virrey, salvo Ghana, que tenía un estatuto especial: su ejército contaba con una importante infantería y caballería y su principal preocupación era la justicia y la seguridad en las rutas comerciales: los mansa (monarcas) establecieron relacione diplomáticas con los poderes islámicos del Magreb como los meriníes o los mamelucos.

Las rutas comerciales trans-saharianas eran la principal fuente de ingresos del reino de Malí, en especial la ruta entre Siyilmasa, al sur de Marruecos, Walata y Ghana. Otras rutas importante eran las que se utilizaban para la peregrinación a la Meca por motivos piadosos y para el estudio. los comerciantes magrebíes y egipcios tenían en Malí sus propios barrios y mezquitas, pero llegaron a establecerse matrimonios mixtos. Las caravanas de la ruta occidental solían llevar libros, cereales, frutos secos, caballos textiles, cerámica, joyas y, sobre todo, sal de las salinas de Tagaza, que se encontraba a mitad de caminos y volvían con esclavos y oro. Los yacimientos de oro de Malí eran en ese momento la mayor reserva del mundo,ante el descenso de producción de las minas centroeuropeas. Durante el siglo XIV, este oro, que previamente había financiado a las grande dinastías magrebíes, pasa a abastecer los puertos mediterráneos y trasladarse desde ahí al resto de Europa. En el magreb, en ocasiones se empleó en proyectos  nada beneficiosos, como la paga de ejércitos y mercenarios, que lo único que trajo fue inestabilidad. la sal de Tagaza fue también un producto muy importante , muy valorado y apreciado en lugares lejanos.


El sultanato mameluco de Egipto bajo los Circasinaos (1382-1517) 

En 1382, los mamelucos de origen circasiano acantonados en las torres de las ciudadela del Cairo (Buryíes) llegan a formar una verdadera dinastía hereditaria. Los circasianos crearon fuertes vínculos familiares en El Cairo, con matrimonios endogámicos y utilizando esos vínculos a la hora de mantener el poder. Las secretarias y el correo era imitación del de los mongoles. los emires se rodean de cortes principescas imitando al sultán y contrataban a intendentes para el cobro de sus rentas, produciéndose abusos sobre los campesinos: se establecieron magníficos programas constructivos, especialmente en el Cairo.



Existían inspectores, con el rango de emir, encargados de controlar el buen funcionamiento de los canales de irrigación del Nilo, de garantizar la seguridad de los agentes fiscales y el buen desarrollo de la vida agrícola y las cosechas. Su producción se basaba en cereales, legumbres, caña de azúcar y frutos. La relativa paz de la zona de Siria y egipto provocó que muchas rutas hacia el índico pasaran por Egipto, usando la vía fluvial para llegar hasta la desembocadura en Alejandría. por ellas circulaba seda, especias, porcelana china, azúcar, siendo los mercaderes karimíes, agrupados en sociedades familiares  (Sharika), los que controlaban el comercio. El Cairo vio un auge económico. Las tribus beduinas intentaron y también sacar provecho de este comercio, lo que, junto a los estragos de la peste y los ataques de piratas, hicieron que los karimíes se trasladasen a Suez a finales del siglo XIV. alejandría se convierte en el puerto indiscutible del mediterráneo debido a la prohibición de los mamelucos de que los europeos llegaran a las rutas índicas a través del mar Rojo. Italianos y catalanes establecieron tratados comerciales.

Bajo lo sultanes mamelucos Buryíes, la condición de circasino se convirtió en esencial para el ejercicio del poder, pero se crearon además dos "dinastías". La de los Zahiríes a partir de Barquq (1382-1395) y. más tarde, otro linaje formado por Qaitbay (1468-1496) y su mameluco Qansuh al -Guri (1501-1516). El gobierno mameluco era muy estable, contando con el apoyo de los emires. En el siglo XV, la administración se transforma debido a problemas económicos. el emir encargado de la casa del sultán adquiere gran importancia, con funciones de supervisión sobre toda a la administración y el emir (atabeg) de los ejércitos. Se genera una confusión entre la casa del sultán y las finanzas públicas: existe una fuerte centralización reflejada en la continua permanencia del sultán a El Cairo, que mandaba a los inspectores a las provincias.

La peste negra de 1349 fue una sangría para Egipto,afectando tanto al ámbito urbanos como rural, lo cual favoreció el aumento de la amenaza de las rutas comerciales del mar Rojo por parte de los beduinos. Además de la peste, otros factores que provocaron la crisis económica fueron la invasión de Siria por Tamerlán, el hambre y la guerra de los emires contra el sultán hasta 1412. El sultán Barsabi (1422-1438) dio solución a la crisis reforzando el poder de los inspectores provinciales y reservando el monopolio del comercio de especias para el estado y potenciando las rutas sirias. Sin embargo, la gran cantidad de compras que realizaban a los italianos tuvo un impacto negativo. Todo esto sumado al auge de los otomanos a principios del siglo XVI y las dificultades internas de los sultanes acabaría provocando la caída del régimen.

mamelucos

La islamización de los kanatos mongoles. Las conquistas de Tamerlán

La islamización de la Horda de Oro

El primero en convertirse al Islam, adhiriéndose al sufismo fue Tode-Mongke, aunque no es hasta el gobierno de Uzbek (1313-1341) cuando se establece oficialmente el islam en la Horda de Oro. Los reinos del este de Europa pagaban tributo a la Horda de Oro por lo que, polacos y rusos solicitaban su ayuda en sus conflictos internos. El Papa convocó una cruzada contra los mongoles en 1325, pero a partir de entonces se restringió a los cobros de los diezmos de cruzada por parte de los reyes húngaros, polacos y bohemios, para defender sus fronteras. Toktamysh (1376-1395), protegido de Tamerlán, unificó la Horda de Oro y la Horda Blanca del este. Los moscovitas le derrotaron en 1380, al igual que lo haría Tamerlán algo después.

En 1438 la Horda de Oro se dividió en el kanato de Kazán y la Gran Horda primero y creándose los kanatos de Astracán y Crimea después (1441), con constantes luchas entre sí. El fin de la Horda de Oro se precipita cuando el gobernante de Crimea, sometido a los otomanos, destruyó la Gran Horda en 1502.
Tamerlán

El ilkanato de Persia

Después de la conversión de Ghazan, se produjo la unificación de mongoles y perras, produciéndose matrimonios mixtos y la progresiva asimilación de los mongoles dentro de la sociedad persa: su hermano Olyetu (1304-1316) mantuvo como ministro a Rashid al-Din y trasladó la capital de Tabriz a Sultaniyya: con su hijo Abu Said finalizaría la dinastía con una buena negociación de paz con los mamelucos (1322). Tuvo como visir al hijo de Rashid al-din con un gobierno exitoso. Sin embargo, a su muerte el ilkanato se vino abajo, sin un heredero o familiar que pudiera retomarlo.

Tamerlán (1369-1405) y los Timúridas

A mediados del siglo XIV, el kanato Chatagai se dividió en dos partes: Transoxiana, con las grandes ciudades de Samarcanda y Bujara, y el denominado "país de los mongoles", al margen de los intereses de Tamerlán. Tamerlán (1336-1405), o Temur-i-link (Temur el cojo) nació en Kish (Uzbekistán) de ascendencia mongola, musulmán y turco de lengua y cultura. Tras consolidar su poder y reorganizar un nuevo ejército mixto, emprendió su expansión en tres fases:
  • 1370-1385: Control de Asia Central, con ataques hacia el este y hacia el Ilkanato, al oeste, que incorporará a su imperio
  • 1385-1395. Control de la Horda de oro (no la incorpora territorialmente), Anatolia (batalla de Ankara en 1402) y próximo oriente donde se enfrentó a mamelucos y otomanos.
  • 1398-1399. Hace incursiones hacia la India en contra del sultanato de Delhi. Cruza el Indo, alcanza Multán y saquea la capital, Delhi (1399), donde masacró a la población y continuó hasta el Ganges para luego volver a Samarcanda.
Para legitimar su posición como soberano universal utilizó el pretexto de construir un imperio universal pudiendo recurrir a la invasión  de tierras de los infieles (algazúa) como máximo representante del Islam. Estableció su base en Samarcanda, que enriqueció enormemente. Su proyecto de Imperio no tuvo continuación ya que, Tamerlán muere en 1405, mientras preparaba la conquista de la china Ming.

Una delegación castellana, encabezada por Ruy González de Clavija, visitó en 1403 la corte del emperador mongol Tamerlán, en nombre del rey de Castilla Enrique III, que ya había contactado antes con bayaceto y con el propio tamerlán. Fueron recibidos por Tamerlán en samarcanda para exponerle la esperanza de un pacto ente los poderes cristianos (representados por Enrique III), pero Tamerlán no aceptó.


fechas importantes 
  • batalla del Salado (1340)
  • Circasinaos (1382-1517) 
  • Tamerlán (1336-1405)

martes, 26 de marzo de 2024

EL HELENISMO

El término helenismo designa la época de la antigüedad clásica o Edad Antigua en la que, tras las expediciones y conquistas de Alejandro Magno y su pronta muerte, tuvo lugar la disolución de la polis griega, al tiempo que se inició un proceso de difusión y apropiación de la cultura helénica


LA DISOLUCIÓN DEL IMPERIO DE ALEJANDRO Y LA FORMACIÓN DE NUEVAS MONARQUÍAS

Tras la muerte de Alejandro Magno, se abre un periodo de luchas por el poder y fraccionamiento del Imperio (323-301 AC). Las causas que produjeron el desmembramiento del imperio alejandrino a su muerte son múltiples: la inmensidad de los territorios, la diversidad étnica y cultural, la flat de un sucesor y la ambición de su generales, que hacía inevitable un enfrentamiento

La primera etapa de la sucesión de Alejandro Magno consistió en la concentración de territorios y la división del imperio entre los Diádocos ("herederos"). Durante el periodo 323-301 AC, los sucesores de Alejandro Magno tomaron hasta 3 acuerdos de reparto del Imperio:
  • En el 323 AC tiene lugar el Pacto de Babilonia: Pérdicas es nombrado general de todo el Imperio y Crátero y Antípatro comandantes bajo sus órdenes. El resto de los Diádocos se repartieron las Satrapías: Asia Menor (Antígono), tracia (Lisímaco) y Egipto (Ptolomeo). Filipo III, hijo ilegítimo de Filipo II, fue nombrado regente de Alejandro IV (único heredero de Alejandro Magno y cuyo nacimiento era inminente), hasta que este alcanzase la mayoría de edad. sin embargo, enseguida surgieron desacuerdos entre los Diádocos sobre el reparto de poderes y la asignación de las Satrapías.
  • En el 321 AC mueren asesinados Pérdicas y Crátero, efectuándose un nuevo acuerdo denominado Pacto de Triparadisos. Antípatro queda como general de la parte europea del Imperio y Antígono, siendo sucedido en su cargo por su hijo Casandro. En el 317 AC, Filipo III es asesinado por orden de Olimpia, lo que desencadena una guerra civil en la que mueren tanto Olimpia como Alejandro IV. En el 305 AC, los Diádocos  toman por su cuenta el título de reyes, pero Antígono no queda conforme con sus posesiones e inicia una guerra con la que pretende hacerse con todo el antiguo Imperio Alejandrino. Antígono fue conquistando territorios sin gran dificultad, hasta que sufrió una importante derrota en Rodas. la isla de Rodas había logrado mantenerse independiente desde la muerte de Alejandro Magno. En el 305 AC, Antígono intentó tomarla, pero Rodas venció gracias a la ayuda de Ptolomeo (en homenaje a esta victoria, cuenta la leyenda, que construyeron el Coloso de Rodas). Desde entonces; rodas conservó su independencia como polis (aunque aliada al Egipto Ptolemeacio)  hasta la conquista romana del 71 AC.
  • En el 301 AC tuvo lugar la Batalla de Isoos que enfrentó a Ptolomeo (ayudado por Lisímaco, Casandro y Seleuco) contra Antígono y su hijo Demetrio. En esta batalla, Antígono cayó muerto y su hijo Demetrio huyó. por el Pacto de Ipsos, se realizó el último reparto entre los Diádocos, configurándose 4 grandes reinos: Tracia y Asia Menor (Lisímaco), Macedonia y Grecia (Casandro), Asia Oriental (Seleuco) y Egipto (Ptolomeo): en el 281 AC, Seleuco mató a Lisímaco y se hizo con sus posesiones: entonces el gobernador Filetero de Pérgamo (noreste de Anatolia) aprovechó para declarar la independencia de su territorio y fue el fundador de la Dinastía Atálida, que subsistió hasta la conquista romana del 30 AC.

 Batalla de Isoos

La segunda etapa de la sucesión de Alejandro magno consistió en la consolidación de los reinos helenísticos principales. Tras los Diádocos  ("los herederos") gobernaron los Epígonos ("los nacidos después"). El principal escollo es el trono de Macedonia. en el 297 AC, había muerto Casandro, siendo sus hijos eliminados por Demetrio (hijo de Antígono). contra él se alzó el rey Pirro de Epiro, haciéndose proclamar rey de Macedonia. hacia el 280 AC se produce la invasión celta del país, circunstancia aprovechada por Gónatas (hijo de Demetrio y nieto de Antígono) para lanzar un ataque decisivo sobre los celtas que el condujo directamente al trono de Macedonia (batalla de Lisimaquea del 276 AC), instaurando la Dinastía de los Antígonidas. Para entonces, el antiguo Imperio quedó dividió en tres grandes Estados: Macedonia (Dinastía Antígona), Asia (Dinastía Seléucida) y Egipto (Dinastía Lágica o Ptolemaica).


División imperio Alejandro Magno


PRINCIPALES CARACTERES DEL PERIODO HELENÍSTICO

La expresión Periodo Helenístico designa la etapa histórica de expansión de la cultura griega en su "elemento civilizador", asimilando a su vez las culturas del Próximo Oriente y Egipto, tras la muerte de Alejando Magno, que llegó a alcanzar todos los territorios que habían sido conquistados por este y otros adyacentes. La cultura helenística es una cultura heterogénea que coexiste e interacciona con las culturas de las poblaciones autóctonas. Cronológicamente, el periodo Helenístico se sitúa entre la muerte de Alejandro Magno (323 AC) y la caída de la Dinastía Ptolemaica de Egipto tras la Batalla de Actum (31 AC).

En el Periodo Helenístico se produce, ante todo, la expansión de sistemas monárquicos de base cultural griega y oriental: En la monarquía helenística (Basilea), se identifica al estado con su rey. El rey helenístico sigue el modelo de gobernante de raigambre griega, pero asumiendo la concepción teocrática y absolutista oriental (culto real): se caracteriza además por el respeto y la sincretización de los elementos de la población autóctona del lugar en que se asienta.


Este periodo se caracteriza además por el gran desarrollo urbano, propagándose los modelos de urbanismo griegos, pero, paradójicamente, al mismo tiempo, desparece una de las estructuras más importantes del mundo griego desde el punto de vista político y económico: la Polis como ciudad-estado. Las ciudades adquieron gran importancia (siendo el centro económico, político, cultural y religioso), pero integradas en los grandes Estados monárquicos. Alejandría de Egipto fue la ciudad más importante de todas, aunque también destacaron Antioquía, Pérgamo y Rodas. En Occidente, Cartago y Roma seguirían el mismo modelo.

Se desarrolla una nueva sociedad, en la que cabe destacar la nueva figura del mercenario (base del nuevo ejército) y dos nuevos grupos sociales muy poderosos: los banqueros y los comerciantes: se va produciendo un empobrecimiento del campesinado, que dará lugar a los fenómenos sociales del bandolerismo y la Anacóresis (personas que viven apartadas de la sociedad, dedicadas por entero a la contemplación y a la penitencia). Estos cambios sociales se relacionan con los cambios en la administración del estado (que necesita ahora de una gran burocracia para mantenerse) y en la economía (la agricultura sigue siendo la base económica, pero el auge de la ciudad hace que cobren una importancia creciente la banca y el comercio).

También hay que resaltar los cambios producidos a nivel cultural e ideológico. Se expanden la lengua, la cultura y la religión griegas, pero respetándose las de las poblaciones autóctonas. Rotos los antiguos ideales de libertad (los ciudadanos de la Grecia Clásica sentían que el destino de la Polis estaba en sus manos), el hombre adquirió un nuevo sentido de su existencia y del cosmos, así como una nueva moral.

Todos estos caracteres fueron adoptados no solo por los grandes Estados de Oriente, sino también por las dos grandes potencias occidentales de la época. Cartago y Roma, culminando con la instauración del principado romano con  Augusto (29AC).



LAS MONARQUÍAS HELENÍSTICAS

Concepto y características de la monarquía helenística

Las monarquías helenísticas (323-31 a.C.) fueron reinos absolutistas surgidos tras la muerte de Alejandro Magno, gobernados por los diádocos (sucesores) y sus dinastías. Se caracterizaron por la fusión de la cultura griega y oriental (sincretismo), la divinización del rey, la administración centralizada por élites griegas, la fundación de nuevas ciudades y un intenso desarrollo cultural y comercial. 

Supone una ruptura con la tradición anterior de la Grecia clásica. Poléis integradas en grandes estados gobernados por un monarca: monarquía helenística (basileia) caracterizado por detentar un poder autocrático y personal no limitado por asambleas o leyes, que se ejerce sobre unos súbditos Fundamento en el plano militar. Su victoria les confiere el derecho al título y le hace señor absoluto de todos los territorios que conquistaba (aniketos, nikator)

Poder Personal y Absoluto: Los reyes helenísticos eran la máxima autoridad política, militar y religiosa, heredando el control de los territorios del imperio de Alejandro..Hijo de padre divinizado (Philopator, philometor, philadelfo)

Divinización del Rey (Culto Real): Los monarcas eran considerados dioses o descendientes de estos en vida, sirviendo como una herramienta de legitimación de poder político, siguiendo el precedente de Alejandro Magno Algunos también divinizados en vida (theos, theotropos, epiphanes)

Por esta relación con la divinidad es el protector, administrador y salvador de su pueblo

Sincretismo Cultural y Religioso: Se produjo una fusión entre los elementos griegos (helenismo) y las tradiciones orientales (egipcias, persas). Aunque el griego era el idioma de la administración y élites, se respetaron costumbres locales.

Simbología que rodea al rey y valor de la imagen (diadema, kausía púrpura, clámide, manto púrpura, cetro, anillo con sello, sarissaa)



LA MONARQUÍA HELENÍSITICA Y LOS GRANDES REINOS: EL REINO ANTIGÓNIDA Y LA FORMACIÓN DE MACEDONIA (276 AC-168 AC)

El dinamismo de los nuevos reinos helenísticos contrasta con la decadencia de las antiguas ciudades griegas. Atenas quedó sometida al reino de Macedonia, que controlaba  con guarniciones permanentes la autonomía de la ciudad: Esparta consiguió recuperarse un poco con las reformas revolucionarias de la diarquía de Agis IV y Cleómenes III (segunda mitad del siglo III AC), pero nunca volvió a lograr su antigua hegemonía en el Peloponeso. solo dos nuevos Koina (la Liga Etolia y la Liga Aqua en el norte del Peloponeso), fundados en época helenística como fuerza de resistencia frente al empuje de Macedonia, fueron capaces de presentar batalla dentro del nuevo concierto de Estados helenísticos.

En el 276 AC, Gónatas obtuvo el trono de Macedonia e instauró la Dinastía de los Antígonidas (tomando el nombre de Antígono II), que gobernó el país hasta la ocupación romana: Su autoridad se extendió además sobre toda Grecia, excepto las ligas Aquea y Etolia, mediante guarniciones permanentes. Antígono II (276-239 AC) restableció la capital en Pella y organizó una poderosa Simmajía que abarcaba la mitad de Grecia, quedando él como Hegemón. También logró entrar en Esparta tras derrotar a Cleómenes, aunque luego se vio obligado a constituir un Koinón que limitó su poder.

Antígono II (Gónatas)

Con Filipo V (221-179 AC), Macedonia conquistó Iliria, que pertenecía por entonces a Roma, pero enseguida comienza la decadencia de Macedonia. entre 205-168 AC, tuvieron lugar las Guerras Macedónicas, que terminaron con la Batalla de Pidna, que supuso la conversión de Macedonia en provincia romana. Grecia estuvo sometida al procónsul de Macedonia hasta que, en el 27 AC, Augusto la convirtió en nueva provincia romana de Acaya.

 Filipo V

El estado macedonio se compone del rey y la comunidad de soldados macedonios. El rey macedonio es un rey-general que demuestra sus cualidades en las empresas militares, al estilo de Filipo II y Alejandro Magno. Sin embargo, el peso de las tradiciones griegas hace que este monarca carezca de culto monárquico y la administración jerarquizada de las cortes orientales. normalmente, no intervenía en cuestiones políticas, pero, al morir el rey, la corona vacante pasaba al ejército que, por tradición, representaba al pueblo libre y era su asamblea. La mayoría de la población se dedicaba a la agricultura salvo en los centros urbanos y los poblados griegos de la costa. El reino de Macedonia fue el menos brillante de los helenísticos, pero jugó un importante papel en la difusión de la cultura griega en oriente y en la defensa del helenismo frente a los celtas y los romanos.


EL PRÓXIMO ORIENTE HELENÍSITICO. EL REINO SELÉUCIDA (305-64 AC)

La Dinastía Seléucida fue fundada por Seleuco I en el 305 AC y se mantuvo hasta el 64 AC. Su vasto territorio comprendía Babilonia, Siria, Persia y gran parte de Asia Menor (excepto Pérgamo y Rodas). era un reino demasiado grande y muy heterogéneo desde el punto de vista cultural, por lo que resultaba difícil de gobernar. el modelo de sometimiento fue diferente en cada lugar, siguiendo la tradición macedonia (satrapías en los territorios conquistados, autonomía de las ciudades griegas de la costa occidental y Asia Menor, dependencia directa de l monarca de las ciudades de nueva creación, etc). Los Seléucidas fueron perdiendo poco a poco los territorios al este del Éufrates y en Asia Menor (Bitinia, Capadocia y el Ponto se declaran independientes). El nuevo reino helenístico menor del ponto se extendía alrededor del Ponto Euxino (Mar Negro)y el de Bitinia, en la costa sur de la Propóntide (mar de Mármara, llamado así porque abría paso al Ponto Euxino).

Seleuco I 

El modelo monárquico seléucida, aunque continuador de muchas tradiciones macedonias, era más acorde con el patrón oriental: mantenimiento de una corte (el rey se rodeó de consejeros al estilo de Alejandro Magno, solo que ya no eran nobles sino miembros de la familia real), divinificación de la persona del rey (el rey recibía culto como tal, impuesto a los súbditos, y en cada satrapía se nombró un gran sacerdote del culto real) y mando supremo del ejército ( el rey mantenía el mando supremo del ejército, aunque la administración militar se encomendaba a un ministro).

La Administración seléucida estaba muy jerarquizada. en la administración central, el primer dignatario era el Dioceta (que administraba la casa real y el sistema financiero) y por debajo de él había un Visir (que se ocupaba del resto de los asunto civiles): En la administración provincial, se mantuvieron las Satrapías, al frente de las cuales estaban los sátrapas (con amplios poderes civiles y militares dentro de su circunscripción), de los que dependían los Hiparcos (gobernadores de distritos).

En el campo religioso, los Seléucidas veneraron a los dioses griegos (sobre todo, Zeus y Apolo), pero mantuvieron la tolerancia aqueménida: en el campo económico, los reyes seléucidas demostraron un gran liberalismo en contraste con la opresión fiscal ptolemaica. La base de la economía era la agricultura, pero las ciudades cobraron un gran impulso, floreciendo la incitativa privada en la artesanía, el comercio y la banca.

A la muerte de Seleuco I en el 280 AC, se inicia la decadencia del reino Seléucida: fueron frecuentes los actos de usurpación y las luchas entre las diferentes satrapías, lo que dio lugar a continuas guerras que fueron reduciendo los dominios del reino: La derrota frente a la Roma de Escipión en la Batalla de Magnesia del 190 AC fue su sentencia de muerte. dicha batalla concluyó con la Paz de Apemea del 188 AC, que significó la pérdida definitiva de Asia Menor y el engrandecimiento de Pérgamo y Rodas. en el 64 AC, el romano Pompeyo Magno se anexionó por fin todos los territorios seléucidas.

Reino Seléucida

EL EGIPTO HELENÍSTICO. LAS DINASTÍAS LÁGIDA O PTOLEMAICA

En cierto aspectos, el Egipto en manos de la élite macedonia es esencialmente distinto del Egipto de los faraones. la sustitución del monarca autóctono por un extranjero fue de una importancia crucial. Los nuevos monarcas griegos se preocuparon por legitimar su poder, presentándose como los herederos de los faraones y nuevos protectores de la milenaria cultura egipcia, al tiempo que se sirvieron de las estructuras ideológicas (adoptando el carácter divino y el rol de mediadores ante los dioses, y vinculándose al clero local) y de propaganda (adoptando la titulatura, los símbolos, la iconografía y la ceremonia real) de la monarquía egipcia para mantener su dominio. Construyeron granes templos por todo Egipto, con lo que lograron la adhesión de la población autóctona. Fomentaron el culto al dios Serapís. Pero la monarquía tolemaica era mixta: si en el interior y hacia los autóctonos se presentaba como el faraón tradicional, hacia el exterior y hacia la minoría griega (que residía en Alejandría) llevaba una imagen típicamente helénica y desprovista de carácter divino (como un Basileus y nunca como un rey-dios). La política y la administración fueron netamente griegas.


Ptolomeo I (reinado 305-283 AC) se proclamó rey de Egipto en el 305 AC, instaurando la Dinastía Lágida o ptolemaica. Introdujo la moneda y fundó el Museo y la Biblioteca de Alejandría, que convertirían a esta en la primera ciudad cultural del Mediterráneo. sus sucesores llevaron al Reino Lágida a su mayor esplendor. Ptolomeo II (reinado 283-246 AC) trasladó de facto la capital de Memphis a Alejandría, y terminó de construir el famoso Faro de Alejandría (una de "las siete maravilla del mundo", según los helénicos). Ptolomeo III (reinado 246-222 AC) fue un rey guerrero que llegó a dominar Libia, Chipre y Siria meridional. Con Ptolomeo IV (reinado 222-203 AC) se inicia la decadencia del Reino Lágida, apareciendo conflictos sociales. Pierde Siria: desde el siglo II AC, Roma comenzó a intervenir en Egipto tras haber conquistado gran parte de Hispania, Macedonia y Grecia. ya cerca del final de su existencia como reina, aparece en Egipto una gran reina; Cleopatra VII (reinado 51-31 AC), unida primero a Julio césar y casada con Marco Antonio. Cleopatra VII intentó con marco Antonio una gran Imperio de Oriente, pero ambos fueron vencidos por Augusto en Actium (31AC), convirtiéndose Egipto en provincia romana.


Egipto era el reino helenístico más homogéneo desde el punto de vista étnico y territorial, con claras frontera naturales que servían de defensa a ataques exteriores: También fue el de mayor duración y uno de los más prósperos económicamente.

La corte real y la administración central estaban centralizadas en Alejandría: Pese a que Menfis era la capital oficial, los Ptolomeo nunca residieron en ella. El rey tenía la propiedad de toda la tierra, excepto la que pertenecía a los templos y algunos lotes otorgados a personas ilustres. Aparte de Alejandría, solo existían dos ciudades: Náucratis y Tolemaida. El resto del país estaba dividido en Nomas (distritos).

En la administración provincial, cada Nomo era gobernado por un Estratega con poder civil y militar, que normalmente era griego. por debajo de él, estaba el nomarco, que se encargaba de los dominio reales y los trabajos públicos. Otros funcionarios importantes eran el Epístates (encargado de la justicia) y el Epimeletes (encargado de las finanzas). Cada Nomo se dividía a su vez en Toparquías (gobernadas por los Toparcos), que comprendían un cierto número de Komai (aldeas, gobernadas por los Komarcos). estos últimos debían conocer la lengua local. En estas aldeas vivían los campesinos, que cultivaban los dominios reales en régimen de arrendamiento y pagaban altos impuestos.

El comercio (controlado por el estado) se desarrolló ampliamente y fe una de las principales fuentes de riqueza de la Dinastía Lágida.

La sociedad era muy compleja: En general, la clase dominante (burócratas y militares), de cultura griega, explotó con dureza al campesinado egipcio. también destaca el contraste entre la ciudad (donde vive la minoría helénica y que se organiza al modo de las Poleis griegas) y el campo (donde solo viven autóctonos y perduran las tradiciones milenarias).


EL HELENISMO

LA CIUDAD Y EL URBANISMO DURANTE EL PERIODO HELENÍSTICO

El fenómeno de la urbanización es una de las características definitorias del helenismo. cada nueva ciudad se convertía en un instrumento de conquista y colonización y el centro del sistema de dominación política. No obstante, las ciudades estaban desigualmente repartidas. La mayoría de ellas estaban en el reino Seléucida. En Egipto solo hay dos ciudades de nueva planta (Alejandría y Tolemaida) y una de vieja fundación griega (Náucratis).

Las causas del proceso urbanizador son múltiples, aunque las más frecuentes fueron las militares (muchas ciudades tuvieron su origen en antiguas fortalezas cuyo objetivo era controlar una región determinada). Otras causas eran las económicas (las ciudades eran centro de control fiscal de los nuevos territorios o puntos importantes en las rutas comerciales) y las ideológicas (la fundación de la ciudad servía para aumentar el prestigio de los monarcas hacia el exterior y sobre todo hacia Grecia).

Las nuevas ciudades estaban habitadas por una población heterogénea: helénicos (griegos y macedonios), inmigrantes (gentes de diversa procedencia atraídas por las oportunidades que generaba una nueva ciudad) y autóctonos (mano de obra servil que se mantenía segregada en ciertas zonas de la ciudad).

La ciudad helenística comprendía los elementos urbanos típicos de las Poleis. la Chora y el Asty. este último presenta importantes avances un urbanismo (con trazado hipodámico) y grandes edificios públicos (Ágora, templos, mercados, gimnasios y palacios) y las mansiones de los poderosos. en los Agroi permanecían las tradiciones indígenas.


LA EVOLUCIÓN DE LA SOCIEDAD Y SUS CARACTERES. LA CIUDAD DE ALEJANDRÍA

Alejandría fue fundada en el 331 AC por Alejandro Magno en la costa oeste del delta del Nilo, donde ante simplemente había una aldea indígena (Rakotis). El clima de ese lugar era privilegiado. fue el mayor centro económico, cultural y político del mundo helenístico.

El contorno de la ciudad era alargado y su perímetro superaba los 15 km. el trazado urbano era hipodámico: su faro era considerado una de las "siete maravillas del mundo" por los helénicos. se dividía en 5 barrios y llegó a tener más de un millón de habitantes según Estrabón (siglos I AC y I). pese a que Mentís era la capital oficial, Alejandría fue la residencia de la corte real y de los altos funcionarios y militares.

Los egipcios constituyeron el elemento principal de la población de Alejandría. pero la composición sociales era muy heterogénea: intelectuales, ricos hombres de negocios, modestos tenderos y artesanos, marinos y esclavos. Gracias a su Biblioteca, se convirtió en e centro de la sabiduría mundial. de esta época es el sacerdote egipcio Manetón, aunque se debe la agrupación de los faraones en dinastías.

Algunas partes de la ciudad se encuentran bajo el nivel del mar y otras se conocen gracias a la arqueología. Se han hallado grandes edificios públicos: el Gimnasio, el Dikasterion, el Sema (tumba de Alejandro Magno), el palacio de los Ptolomeos, el Museo y la Biblioteca. El puerto estaba separado por un dique que unía la isla de Faros a la parte continental. en medio de la isla, el faro de Alejandría, obra de Sóstratos de Cnido, con sus tres pisos superpuestos y en la cima una linterna formada por un juego d espejos convexos que reflejaban la luz del fuego producido por maderas resinosas. existía una gran preocupación por la comodidad y la limpieza: el agua se distribuía por una red cerrada de canalizaciones ramificada sobre el canal que llevaba el agua del Nilo.

A través del puerto de Alejandría, el Egipto ptolemaico importaba madera, mármol, aceite de oliva y vino selectos y exportaba trigo, papiro, telas y perfumes. además, el puerto de Alejandría era también puerto de tránsito que distribuía por todo el Mediterráneo los productos originarios del interior de áfrica (marfil, oro, esclavos negros, animales salvajes, etc) y de Arabia y la India (especias, perfumes, sedas, etc).

Alejandría

EL CONCEPTO DE HELENISMO: IDEOLOGÍA Y CULTURA

El período helenístico, relativamente corto desde el punto de vista histórico (323-31 AC), resultó sin embargo enormemente fructífero cultural e ideológicamente, así como en sus aspectos sociales y económicos. El Helenismo dejó su impronta tanto en el mundo mediterráneo como en la civilización romana que llegará a continuación.

La cultura helenística tiene una elemento de unidad (el elemento griego-macedonio, que se utilizó como elemento de cohesión) y un elemento de heterogeneidad (las culturas autóctonas orientales, que pervivieron y determinaron el carácter de cada uno de los reinos helenísticos). Hay que tener en cuenta que la población de cultura greco-macedonia en el inmenso espacio que ocuparon los reinos helenísticos (desde Egipto hasta el río Indo) siempre fue muy minoritaria y prácticamente se redujo a las ciudades, en donde se asentaban los colonos y que trataron de reproducir el modo de vida helénico.

El primer cambio que podríamos destacar es el que se produce en el rol del ciudadano de la Polis griega. En el Periodo Helenístico el ciudadano pierde el poder político que había tenido. ahora es el rey quien domina los destinos de la ciudad y se rodea de un ejército de mercenarios extranjeros que ya no se sienten tan unidos a la ciudad a la que pertenecen. los ciudadanos de la Polis buscan un nuevo sentido a sus vidas en parte recurriendo a las religiones mistéricas y orientales. La cultura oriental impregna la cultura occidental.

También se producen cambios en las relaciones de género. las mujeres de clase alta dejan de estar recluidas en el ámbito familiar. ahora recibían una buena formación e incluso participarán en las actividades económicas, llegando a haber destacadas mujeres administradoras y negociantes: sin embargo, no debemos olvidar que estos cambios en las relaciones de género sólo se producen en las clases altas.

Otra novedad importante es la burocratización de la sociedad helénica. El mundo griego antes de Alejandro Magno no era en absoluto una sociedad burocratizada, los ciudadanos se dedicaban  alas actividades políticas de forma desinteresada y los servicios públicos solían realizarlo los esclavos. pero los monarcas helenísticos se dan cuenta de que, para gobernar sus inmensos territorios, deberán hacerlo sobre la base de las estructuras administrativas existentes en los mismos, que están fuertemente burocratizadas: el control político de sus dominios lo llevará a acabo el rey a través de sus altos funcionarios. La burocracia helenística sigue fundamentalmente las tradiciones autóctonas y va a exigir por parte del estado una búsqueda constante de recursos para mantenerla


En el aspecto religioso, la novedad más importante es la incorporación del culto real, que pervivirá en el mundo romano a través del culto imperial. Por otra parte, el hombre adquiere una nueva religiosidad: los cultos mistéricos tanto griegos como orientales adquieren un inusitado auge y las religiones orientales y en especial, la egipcia, llegan al mundo occidental, produciéndose sincretismos. En cuanto a los cultos mistéricos, la diosa oriental Cibeles adquirió gran importancia en todo el mundo helenístico. además, destacaron los centro de Eleusis (donde se rendía culto a las diosas mistéricas Deméter y Perséfone desde muy antiguo, pero es ahora cuando cobran verdadera relevancia), Delos (donde al culto a Apolo se unieron los mistéricos egipcios de Isis y Osiris) y los centros médicos de Cos y Pérgamo (donde se rendía culto al dios Aclepio de la Medicina, debido a la popularidad de los tratamientos de sus médicos, especialmente Hipócrates de Cos en el siglo V AC). en cuanto a los sincretismos, el dios Serapis en Egipto es un dios artificial creado por Ptolomeo I, sincretizando al dios Osiris con los cultos griegos tradicionales.

En el campo filosófico, se constata el auge del individualismo, con el paso del ciudadano integrado en la comunidad política al simple súbdito que se limita a cumplir su obligaciones militares y fiscales: destacan las escuelas Cínica  de Diógenes (basada en la pureza moral y muy critica con los males de la sociedad) y estoica de Epícteto (basada en el dominio de la propia sensibilidad e indiferente frente a los males de la sociedad). La Escuela aristotélica se mantiene, pero volviéndose muy minoritaria.

En conclusión, Occidente se hace con el control político de Oriente, exportando su elemento civilizador. pero culturalmente, la influencia de Oriente sobre Occidente es mucho mayor y, en este sentido, el helenismo representa un punto de inflexión para la cultura occidental. Finalmente, el Imperio romano incorporará los territorios de los reinos helenísticos (macedonia en el 168 AC, Asia en el 64 AC y Egipto en el 31 AC) y con ello, también la civilización romana se impregnó de cultura oriental.