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POEMAS, CUENTOS Y ESCRITOS REVOLUCIONARIOS DE DANIEL FERNÁNDEZ ABELLA is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License. Para utilizar primero y siempre sin ánimo de lucro ha de consultar al autor. Daniel Fernández Abella todos los derechos reservados.

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jueves, 2 de enero de 2025

T.S. ELIOT

T.S. Eliot (1888+1965) poeta americano-inglés, dramaturgo y crítico literario, líder del movimiento modernista en poesía con obras como La Tierra Desechada (1922) y dramas poéticos como Asesinato en la Catedral (1935), y La Fiesta del Combinado (1950), un éxito musical, Gatos, basado en su Libro de la fuerza práctica de los Gatos (1939), estrenado en Londres en 1981 y en Nueva York en 1982.
Como poeta, dramaturgo, crítico literario, y editor, T.S. Eliot ejerció una fuerte influencia en la cultura del siglo XX, entre las dos guerras mundiales; sus experimentos en dicción, estilo y versificación revitalizaron la poesía inglesa, y en una serie de ensayos críticos rompió las viejas ortodoxias para erigir una nueva. Eliot, se pronunció en problemas sociales y culturales, y como director de la editora Faber & Faber S.A., fue muy generoso, porque distinguió a los poetas jóvenes. La publicación de Cuatro Cuartetos, durante el Segunda Gran Guerra, le ganó el reconocimiento y la calificación de ser el más gran poeta de inglés y hombre de letras tan sobresaliente, que se le otorgó el premio de la Orden de Mérito y, además, en 1948, el Premio Nobel de Literatura.

Su primer antepasado norteamericano, por parte paterna, Andrew Eliot, en el año 1670 llegó a Boston, como zapatero. El abuelo del poeta, el Rev. William Greenleaf Eliot, viajó a Saint Louis, después de graduarse en Harvard, en 1834. Unionista ferviente y antiesclavista militante, en un estado de esclavos, fue fundador de la Universidad de Washington, y podría haber sido nombrado Rector, pero solo aceptó el nombramiento de canciller en 1872. El padre del poeta, Henry Ware Eliot, rompió con la tradición familiar y entró al mundo de los negocios; pero, su madre, Charlotte Champe Stearns, era una poetisa con cierta reputación y prolífica; escribió una biografía de su suegro y, en 1926, un drama poético basado en el martirio de Savonarola, reformador religioso italiano del siglo XV, con una introducción escrita por su hijo.

Thomas nació cuando los Eliots ya habían vivido 54 años en Missouri. Es importante conocer detalles de su entorno familiar para comprender mejor la carrera del joven Eliot, que recibió la educación más amplia posible de esos años y creció ajeno a la influencia de su padre, quien deseaba un joven práctico, que se dedicara a los negocios. T.S. Eliot estudió en la Academia Smith, en St. Louis, luego fue a Milton, en Massachusetts, de ahí se matriculó en Harvard, donde se graduó B.A en 1909, título que logró en tres años, en lugar de los cuatro habituales. Las personalidades de Harvard que tuvieron influencia en él, fueron: el filósofo y poeta, George Santana y el crítico Irving Babbitt. De éste último heredó su posición antirromántica, que se amplió y fortificó luego leer y estudiar los filósofos británicos F.H. Bradley y T.E. Hulme. En 1909 y 1910, Eliot se desempeñó en Harvard, como académico ayudante de filosofía.

En 1911, viajó a Francia. En la Sorbona asistió a las conferencias del filósofo Henry Bergson y estudió poesía con Alain-Foumiel, cuyas lecciones, no sólo le dieron un dominio del idioma francés sino que lo conectó con la poesía del simbolismo de Charles Baudelaire, a través de Jule Laforgue y Stéphane Mallarmé.

En 1914 conoció a Ezra Pound. Eliot y Pound utilizaron el lenguaje de los poetas de los comienzos del Renacimiento italiano; Eliot a Laforgue y Dante, sin duda, sus mejores apoyos para encontrar su estilo personal. En 1946 publicó un defensa de Ezra, en la "Revista de Verso", ignorando la posición política de Pound, para describir el ácido ambiente que rodeaba a los jóvenes poetas americanos. A su regresó a Harvard, en 1911, contactó con la filosofía india y estudió sánscrito para entenderla mejor. Leyó la obra de Bradley Apariencia y Realidad, y sobre ella escribió una disertación titulada Conocimiento y Experimento en la Filosofía de F.H. Bradley, que no se publicó hasta 1964.

Para completar este panorama de los trajines de T. S. Eliot, agreguemos que por causa de la Guerra Mundial, nunca volvió a Harvard para rendir el examen oral final para el grado de Ph.D.
Eliot destacó en cuatro carreras: editor, dramaturgo, crítico literario, y el poeta filosófico; probablemente, en idioma inglés, era el poeta más erudito de su tiempo. Su primera publicación importante, y la primera obra maestra del modernismo en inglés, fue La Canción de Amor de J. Alfred Prufrock.

Este fue el primer poema de cualquiera de estos revolucionarios literarios en ir más allá del experimento para lograr perfección. Representó un descanso con el pasado inmediato tan radical como eso de Samuel Taylor Coleridge y William Wordsworth, en Baladas Líricas (1798). La importancia de la revolución todavía se disputa, pero la similitud llamativa a la revolución Romántica de Coleridge y Wordsworth es obvia: Eliot, como sus colegas del siglo XVIII, golpea para reformar la dicción poética. Considerando que Wordsworth pensó que él estaba regresando al "el idioma real de hombres," Eliot buscó una dicción que podría ser hablada por una persona educada y que no podría ser ni pedante ni vulgar.

Todavía, T.S. Eliot, nos guarda sorpresas: Durante un año enseñó francés y latín en la Escuela de Highgate y, en 1917, fue empleado del Lloyds Bank S.A, aunque, eso sí, por poco tiempo. A la vez, era crítico prolífico y ensayista en crítica literaria.

En 1919, T.S. publicó Poemas, obra que contenía Gerontion, un monólogo interior meditativo en verso pálido: nada como este poema había aparecido en inglés.

TS Eliot

lunes, 16 de diciembre de 2024

LOS PUEBLOS DEL MAR

Los pueblos del mar aparecieron entre el 2000 al 1700 AC. Las Cartas de Amarna (diplomacia entre Babilonia, Asiria, Egipto,y Mitanni) escritas en acadio, las campañas de Ramsés II (batalla del Delta y batalla de Qadesh). En la batalla del Delta los shardanas fueron incorporados el ejército de Ramsés II. Aparecen por cambios climáticos y políticos, provocando desórdenes, alzamientos, pérdida del control político del territorio y caos.

Los "pueblos del mar" fueron una confederación de pueblos que atacaron el Mediterráneo oriental alrededor del 1200 a.C., mientras que el "País del Mar" se refiere a la antigua región costera de Mesopotamia en el golfo Pérsico. Aunque el término "Pueblos del Mar" es moderno, hace referencia a grupos como los peleset (filisteos), lukki, shardana, danuna, entre otros, que atacaron imperios como el hitita y Egipto. El "País del Mar" es un término histórico distinto utilizado para describir una zona geográfica diferente. El llamado “País del Mar” situado en el Golfo Pérsico, al norte de la desembocadura del Tigris, se aprovechó en varias ocasiones de los desórdenes que se producían en la vecina Babilonia y de él surgieron al menos dos Dinastías que reinaron en esta antigua ciudad. La I Dinastía del País del Mar tomó Babilonia aprovechándose de la destrucción a fines de la dinastía amorita (I Dinastía de Babilonia), formando a su vez la II Dinastía de Babilonia.

Se les nombra como Sherden-Shardana, Eqwesh, Tjekker-Shekelesh, Denyen-Danuna, Lukka, Karkisha, Teresh, Peleset-Philistines y Weshesh, mencionados de manera cronológica. Ahondando un poco más atrás, se han encontrado antecedentes durante los reinados de faraones anteriores. Son las inscripciones de Ramsés II (1290-1224 a.C.), que hablan de atacantes que llegan en barcos «desde la mitad del mar» (Estela de Tanis II). De manera similar, Merenptah (1224-1214 a.C.) mencionaba a los “norteños, vagabundos de todas las tierras” y “de los países extranjeros del mar” (inscripción de la Gran Guerra Libia, en Karnak) y en otra los llama “los extranjeros gente del mar”.

Los pueblos del mar también se mencionan en la literatura de Egipto, en la que cabe destacar El cuento de Wenamun, en la que aparecen como figuras familiares del entorno mediterráneo. Los historiadores y eruditos siguen desconcertados en cuanto a los motivos de los alzamientos tan regulares de estas gentes contra Egipto, si es que realmente se levantaron contra el país. Algunos historiadores, tales como Marc van de Mieroop creen que la cuestión de la identidad de los pueblos del mar no se resolverá nunca y que ya no tiene sentido intentar descubrirla. En cuanto a este tema, escribe: "podemos preguntarnos por qué engendraron tal pasión los pueblos del mar", y añade "hay que preguntarse por qué siguen apareciendo en todos los libros de texto sobre la historia mundial". Sin embargo, la respuesta es simple: la verdadera identidad de los pueblos del mar sigue siendo un misterio, y los seres humanos siempre se han sentido, y seguirán sintiéndose, atraídos por el misterio.

Mapa invasiones de los Pueblos del Mar 1250-1150 AC

Los pueblos que los formaban

  • Eqwoš, Edques o Akawaša, vinculados con los aqueos.
  • Danuna o Denyen, podían preceder de tres pueblos distintos según los autores: griegos del continente, anatolios o cananitas. Vinculación con los aqueos por el nombre
  • Lukki o Lukka, originarios de poblaciones situadas al Sur de la península de Anatolia, es decir, a lo que posteriormente serían Caria y Licia.
  • Peleset, los filisteos, se piensa que podían proceder del sur de Anatolia, de Chipre o de Rodas. presentan rasgos micénicos. dieron su nombre a Palestina
  • Šardana o Sherden, posiblemente tenían origen en Cerdeña, pero también puede ser que llegarán desde otros puntos, tales como Sardis (hoy Sarte) en Lidia (Turquía). Los egipcios decían de ellos que eran «de corazón rebelde».
  • Šekeleš, que traducido es similar a «los que viven en las naves». Pudieron llegar desde Cilicia (Turquía), aunque también hay quien cree que procedían de Sicilia o de Siria.
  • Tereš o Turša, a quienes se les vincula con los tirsenos, que tienen su origen en las montañas de Anatolia.
  • Tjekru o Tjekker, que parece que llegaron desde la isla de Chipre (Salamina)
  • Wašoš o Weshesh, del norte de la actual Turquía y posiblemente de las cercanías de Troya (Wilusha)

miércoles, 9 de octubre de 2024

EGIPTO: PRIMER PERIODO INTERMEDIO (2160-2055 A.C.) IMPERIO MEDIO (2055-1650 A.C.) Y EL SEGUNDO PERIODO INTERMEDIO (1650-1550 AC.)

El Reino Medio o Imperio Medio comprendía las dinastías XI, XII y XIII. El inicio del periodo lo marca el inicio de Tebas como capital de Egipto. Durante esta época Egipto extendió sus fronteras conquistando una parte de Nubia.


Primer periodo intermedio (2160-2055 a.C.)

Los periodos intermedios son etapas de transición en la historia egipcia en la que el poder central pierde  fuerza  en  favor  de  los  poderes  locales,  lo  que  genera  la  disgregación  del  reino.  Las dinastías  están  poco  definidas  y  podían  superponerse  unas  a  otras,  como  sucedía  con  los monarcas. El Primer periodo intermedio se inicia tras la muerte de Pepi II y el inicio de las luchas entre sus sucesores por el poder, toda vez que aumentó el poder de los nomarcas y se dieron repetidas hambrunas, lo que acabará provocando la desintegración del poder central. Dos centros de poder, que rivalizaron hasta la imposición de uno de ellos sobre el otro, surgieron en esta época: Heracleópolis en el Bajo Egipto y Tebas en el Alto. 

Fue un periodo de inseguridad, de saqueos y destrucción de templos. La crisis económica se acentuó en las dinastías VII y VIII, lo que provocó, junto a la inseguridad, recurrentes guerras civiles. Heracleópolis intentó durante las dinastías IX y X imponerse infructuosamente, siendo la Tebas la que pacificó y reunificó el país durante la dinastía XI con Mentuhotep II.

Aunque esta es la situación general, la real no fue tan clara, conociéndose que la mayoría de los gobernadores independientes estaban en torno a Menfis, desconociéndose la situación del Bajo Egipto. 

Este periodo se puede dividir en tres fases: la primera con las dinastías VII y VIII en la que un buen número de monarcas gobernó en poco tiempo y de los que se duda su autonomía con respecto a la nobleza; una segunda con la ascensión de Heracleópolis durante las dinastías IX y X, logrando el control del delta, y una tercera durante los primeros monarcas de la dinastía XI que lograron la reunificación del país. 

Los monarcas 

Primera fase: dinastías VII y VIII (2181-2160 a.C.)

Son muy mal conocidas, llegando a dudarse de la existencia real de la VII dinastía. Sea como fuere, la capital estuvo en Menfis, lo que se mantuvo en la dinastía VIII. El poder de los monarcas de las dos dinastías no debió superar la región de Menfis, encontrándose el delta invadido por poblaciones extranjeras. 

Segunda fase: dinastías IX y X (2160-2125 a.C.) 

Los  príncipes  de  Heracleópolis  fueron  imponiéndose  poco  a  poco,  toda  vez  que  mantenían intercambios con Nubia y no recibieron más invasiones extrajeras. La relación con el Imperio Antiguo seguía siendo evidente, manteniéndose, según parece, la necrópolis real en Saqqara.  El primer rey de la dinastía IX se debió imponer sin oposición a los gobernantes de los nomos cercanos. De la dinastía X conocemos a Merikare por las Enseñanzas de Merikare, instrucciones para el buen gobierno.  

Tercera fase: el ascenso de Tebas. Dinastía XI (2125-2055 a.C.)

 A la vez que en Heracleópolis gobernaban las dinastías IX y X, en Tebas surgió la dinastía XI, dándose un continuo enfrentamiento entre ambas por el control de los nomos del Egipto Medio. El  final  de  estas  luchas  sucedió  cuando Tebas amplió sus  dominios hacia  el  sur y  el  norte y derrotó a Heracleópolis, proclamándose su rey unificador de las dos tierras y dando inicio al Imperio Medio. 

Tebas

Civilización del Primer Periodo Intermedio

 En el plano económico se mantuvieron los intercambios comerciales y se produjo una mayor distribución de la riqueza, si bien la población más desfavorecida tendió a residir en las ciudades. 

Hubo hambrunas provocadas por las irregulares crecidas del Nilo que provocaron el avanza de la aridez sobre las tierras fértiles. 

En el ámbito cultural, la Literatura conoce gran riqueza, destacando la literatura sapiencial, las lamentaciones, que reflejan la anarquía y la inseguridad de la época, o los textos de sarcófagos, que conocen un gran desarrollo y que tiene por finalidad asegurar la vida de ultratumba. que a partir de ahora será accesible para toda la población. 

En la religión también hubo grandes cambios. EL culto al monarca decayó, ya que se los relacionó con el abandono del pueblo por los dioses, señalando a esta como la causa de la inestabilidad del periodo. Este culto pasó a ser tributado a los dioses, especialmente a los locales y a los de la fertilidad como consecuencia de las crisis alimentarias.  

En cuanto a la moral, como todos podían acceder a la otra vida, cobraron gran importancia la justicia y la caridad, indispensables para que las acciones en la vida terrenal permitieran el paso al Más Allá. 

 Por último, el ejército cobro gran protagonismo. Los nomarcas se encargaron de velar por su manteniendo, ya que fue indispensable para conservar el poder. Lo formaban jóvenes egipcios y mercenarios.  

Imperio Medio (2055-1650 a.C.) 

Supone  el  inicio  de  la  Época  Clásica  egipcia.  Sus  inicios,  oscuros,  se  sitúan  en  el  reinado  de Mentuhotep  II,  que  unifica  el  país.  Serán  las  dinastías  XI  y  XII  las  que  tradicionalmente  se engloben en este periodo, si bien hay corrientes que lo alargan hasta mediados de la XIII, pues no se produce ni un cambio de capital ni de las formas de gobierno. 

Reino o imperio Medio egipcio 

Los soberanos

Dinastía XI 

Compartió  gobierno  con  la  dinastía  X  en  el  norte,  que  se  dedicó  a  expulsar  a  los  invasores extranjeros  del  Delta  y  a  reorganizar  las  provincias. Mientras,  en  el  sur,  los  monarcas  de  la dinastía XI se dedicaron a restaurar templos y poner las bases para la unificación, que se dio tras una serie de combates entre los tebanos y los heracleopolitanos. Se considera a Mentuhotep II reunificador de Egipto. Tras esto, la inseguridad permaneció un tiempo, pero poco a poco el rey consolidó  las  fronteras  y  reestableció  las  relaciones  diplomáticas  existentes  en  el  Imperio Antiguo. 

Reanudó  también  la  costumbre  de  enviar  expediciones,  una  de  ellas  a  Nubia,  consiguiendo imponerles tributo a sus habitantes. Allí edificó una fortaleza cerca de Elefantina para asegurarse el control de la zona. Asimismo, intentó recuperar la deificación de los monarcas, para lo que usó símbolos divinos. También retomó la política de construcción de obras públicas.

Durante los últimos años de la dinastía el ambiente en el Egipto medio se hallaba enrarecido, lo que sumado a las luchas entre los aspirantes al trono abocó al fin de la dinastía. 

Mentuhotep II 

Dinastía XII

Fue una de las más importantes de la historia de Egipto. Se recuperaron tradiciones del Imperio Antiguo, se volvió a implantar el sistema burocrático de las primeras dinastías y se reinstauró el culto al monarca.

El fundador de la dinastía fue Amenemhat I, que buscó que su reinado fuera visto, a la vez, como continuador de la tradición y como el inicio de una nueva era. Para ello, trasladó la capital a un nuevo centro administrativo en las proximidades de Menfis con el fin de ejercer mejor el control en el Bajo Egipto, hacer frente a posibles invasiones asiáticas y desposeer de parte de su poder a los funcionarios. También instauró un sistema de corregencia para la sucesión. 

Amenemhat I

Legitimó su ascensión al trono con una profecía, y dio gran importancia al ejército, formado por ejércitos privados proporcionados por los nomarcas, toda vez que creó un amplio sistema de defensas  en  el  Delta.  Las  campañas  militares  fueron  especialmente  destacadas  en  Nubia convertida en un objetivo militar en el que había de establecer asentamientos permanentes. Tras  ser  asesinado,  fue  sucedido  por  su  hijo  Sesostris  I,  que  había  sido  asociado  al  trono siguiendo el sistema de corregencia y que castigó a los asesinos de su padre. Su reinado fue de los más fructíferos de la historia egipcia, consiguiendo recuperar el prestigio de la monarquía, impulsar la economía, ampliar las fronteras y dar estabilidad al reino.

 Así, mantuvo buenas relaciones comerciales con distintas zonas, convirtió la Baja Nubia en una especie de provincia egipcia, puso en marcha una política de construcciones y restauraciones con un claro trasfondo propagandístico. Entre otros, restauró el templo de Ra en Heliópolis para atraerse el favor de su clero y legitimarse como continuador del Imperio Antiguo. En política interior, continuó el camino marcado por su padre.

Sesostris  I

El reinado de los siguientes monarcas fue pacífico y continuador hasta la llegada de Sesostris III. Este llevó a cabo una activa política militarista, centrada sobre todo en Nubia, Sudán y Palestina. En Nubia trasladó la frontera más allá de la segunda catarata, para lo que construyó un canal para poder remontar el río con sus barcos y numerosos fuertes en los que alojar tropas y estaciones comerciales. En política interior, redujo notablemente el poder de los nomarcas, a los que quitó sus privilegios.  

Al final de la dinastía Egipto se sumerge en el Segundo Periodo Intermedio de forma paulatina.

Administración y sociedad 

Amenemhat I puso a personas fieles al frente de los nomos, algunos de los cuales mantuvieron cierta autonomía hasta el reinado de Sesostris III, fruto posiblemente de las alianzas con los monarcas  tebanos.  Algunos  estudiosos  sostienen  que  los  nomos  fueron  sustituidos  como unidades administrativas por las ciudades, gobernadas por un funcionario. 

La elección de Tebas como capital fue muy importante por su situación para controlar Egipto. Se recuperando cargos administrativos como el de visir, del que no sabemos si fue solo uno o varios  y  que  perdió  importancia  en  el  reinado  de  Sesostris  I;  el  de  canciller,  que  tuvo  más importancia que anteriormente; el de gobernador del Alto Egipto y creó el de gobernador del Bajo Egipto, con poderes análogos

Se  reconstruyeron  las  sedes  de  los  órganos  administrativos  y  los  cuadros  y  servicios administrativos, para lo que hubo de recuperar el cuerpo de funcionarios. 

A la nueva capital administrativa se  trasladaron todos los servicios estatales y casi todos los funcionarios, si bien Tebas permaneció como capital dinástica. 

Sesostris III llevó a cabo un gran cambio en la administración provincial, poniendo fin al poder de los nomarcas y dividiendo Egipto en tres departamentos, supervisados por el visir y al frente de los cuales había un funcionario ayudado de otros de menor grado.

La Religión del Imperio Medio 

NO sufre  grandes  variaciones. Durante el  Primer Periodo Intermedio se  dio un retroceso en algunas concepciones religiosas, perdiéndose el elemento unificado en favor de las divinidades locales.  Amón, dios  tebano,  tendrá  un  importante  papel  como  dios  oficial  de  la  dinastía  XII asociado a Ra. Al ser accesible la vida al más allá para todo aquel que pudiese pagarse lo necesario para ello, los cultos y ritos funerarios evolucionaron, jugando un papel importante el mito de Osiris.

La economía 

No  sufrió  grandes  cambios.  La  propiedad  de  la  tierra  siguió  estando  dividida  y  el  cobro  de impuestos, normalmente en grano, fue muy controlado por los monarcas.  

Se produjo un aumento considerable de la riqueza del rey y los funcionarios. 

La  base  económica  continuó  siendo  la  agricultura,  muy  próspera  en  todo  el  curso  del  Nilo. Sumada a esta prosperidad, la estabilidad política y las conquistas de Sesostris III permitieron a los monarcas centrarse en problemas económicos como la obtención de materias primas, la explotación de las minas del Sinaí o mejoras en la irrigación de los campos de cultivo.

Las instituciones 

Se produjo un cambio en el ejercicio del poder. Amenemhat I instauró un sistema de corregencia para la sucesión con el fin de evitar conflictos sucesorios. Esto implicaba una serie de problemas religiosos que consiguió superar, no obstante, parece que no se mantuvo por mucho tiempo este sistema. También buscó restaurar el prestigio de la realeza y hacer ver más humanos a los reyes, en  lo  que  jugó  un papel  importante  la  religión osiriaca y  los cambios morales  que  se produjeron con nuevos ideales de justicia y caridad. 

La literatura 

Fue una época de esplendor literario, considerada le época clásica de la literatura egipcia. La narrativa,  las  obras  religiosas  y  filosóficas  alcanzaron  gran  desarrollo,  estando  basadas.  en algunas ocasiones, en hechos reales.

 Unos de los más famosos relatos es la Historia de Sinuhé, que posiblemente tenía por finalidad exaltar la figura de Sesostris I. 

La abundancia de obras ha llevado a pensar a algunos egiptólogos que también pudo existir una especie  de  teatro  popular.  También  se  crearon  obras  técnicas,  principalmente  tratados  de medicina y matemáticas.

El Segundo Periodo Intermedio (1650-1550 a.C.) 

El final del Imperio Medio no es comparable al del Imperio Antiguo. Con el paso de los monarcas la  situación  se  fue  deteriorando  progresivamente  marcada  por  una  creciente  inestabilidad política.

 Podemos  establecer  tres  fases  en  este  periodo:  uno  primero  de  paulatino  deterioro  de  las instituciones hasta la llegada de los Hicsos (D. XIII y XIV), un segundo dominado por los Hicsos (D. XV y XVI) y un tercero en el que Tebas se impone y expulsa a los invasores (D. XVII).

Primera fase: Egipto hasta la llegada de los Hicsos

XIII dinastía

Los monarcas de esta dinastía estuvieron poco tiempo en el poder, mientras que hubo visires que se mantuvieron durante varios reinados, lo que inclina a algunos a pensar que estos fueran quienes realmente detentaban el poder. A pesar de la pérdida de poder real la administración mantuvo  su  funcionamiento  y,  al  principio,  se  observaron pocos  cambios  en  la  situación  de Egipto. Los monarcas, que se legitimaban mediante el nombre, eran mayoritariamente tebanos, lo que pueda indicar alguna relación familiar con la dinastía XII.

Se  produce  una  introducción  de  extranjeros  en  la  administración  al  servicio  de  altos funcionarios.  

Los últimos monarcas de esta dinastía casi no pueden controlar el Bajo Egipto y los Hicsos se hacen con Avaris



XIV dinastía

 Estos monarcas convivieron y sobrevivieron a los de la dinastía XIII. Se desconocen más datos sobre ellos y por qué los reyes de la dinastía XIII les permitieron ser independientes. Solo es seguro que estaban en la zona oeste del Delta. 

Segunda fase: los hicsos (1648-1540 AC)

 La visión tradición muy negativa de los Hicsos no se corresponde con la realidad. El origen de este pueblo es desconocido, sabiéndose solo que eran asiáticos. 

Desde la dinastía XII se fueron infiltrando en la región, siendo a finales de esta dinastía cuando llegó la gran masa de población asiática, lo que culminó con conquista de Avaris.  

La consolidación de su poder en el Delta requirió varias décadas, hasta llegar a Menfis, desde donde se hicieron dueños de todo Egipto estableciendo su capital en Avaris. Respetaron la zona oeste del Delta, controlada por la dinastía XIV. 

Establecieron dos dinastías, la XV o hicsos mayores y la XVI o hicsos menores que conviven. Para gobernar se apoyaron en las estructuras administrativas del Imperio Medio, manteniendo la estructura funcionarial egipcia y posibilitando una transición suave del poder. Combinaron con estas  sus  tradiciones  de  gobierno,  entre  las  que  estaba  el  estado  disgregado  en  pequeños núcleos de poder con gran autonomía y autogobierno bajo la autoridad de un líder más poderoso.

Dinastía XV 

El ascenso de los hicsos se divide en dos fases, una primera en la zona noreste del delta con la ocupación de Avaris, la adopción del rey principal de la ciudad (Seth) y la reconstrucción de su templo, y una segunda de expansión hacia el Alto Egipto. 

Parece que estos reyes llegaron hasta la primera catarata y mantuvieron relaciones comerciales con la Baja Nubia y Sudán. Durante el reinado de los últimos monarcas los príncipes de Tebas se deshicieron del dominio de los hicsos, consiguiendo finalmente recuperar Avaris y expulsarlos, lo que puso fin a la dinastía.

XVI dinastía

Se desconoce  prácticamente  todo  de  esta  dinastía.  puedo  estar  compuesta  por  75  reyes pastores

Significado e importancia de los hicsos 

Los  hicsos  iniciaron  una  revolución  en  Egipto,  aportando  nuevas  concepciones  en  todos  los campos. Su presencia hizo que los egipcios acabaran con la creencia de que eran superiores a los demás pueblos. Penetraron también ideas filosóficas, religiosas y artísticas nuevas, así como innovaciones técnicas. 

En  el  ejército  introdujeron el  carro  de  guerra  y  el  arco  compuesto.  Además,  trajera  nuevos instrumentos  musicales  y  una  mejora  generalizada  de  la  metalurgia  del  bronce.  A  la  vez, adoptaron tradiciones egipcias como la escritura jeroglífica o la adopción de un dios nacional, en este caso Seth de Avaris, su capital, que pudieron asimilar a algún dios asiático.

martes, 8 de octubre de 2024

LOS DESCUBRIMIENTOS GEOGRÁFICOS DE LA EDAD MODERNA

A comienzos de la Edad Moderna, Portugal y Castilla exploraron nuevas rutas a Asia y América debido a la necesidad de encontrar especias y metales preciosos, los avances técnicos como la brújula, y el espíritu aventurero. Portugal bordeó África y llegó a la India, mientras que Cristóbal Colón llegó a las Américas en 1492 buscando una ruta a Asia para Castilla. Los descubrimientos tuvieron grandes consecuencias económicas, sociales y culturales en Europa y las nuevas tierras.

Motivaciones, conocimientos geográficos y capacidades técnicas

La apertura del mundo con la quiebra de los viejos horizontes que limitaban el espacio de la vieja Europa representaría una de las manifestaciones más sintomáticas de la superación de la llamada "crisis bajomedieval". La sucesión de movimientos expansivos que caracterizarían al siglo XV y que por razones de diversa índole sólo fructificarían en las monarquías ibéricas sentarían las bases de lo que conocemos como "economía-mundo", fenómeno esencialmente capitalista, categorizado como uno de los elementos que acelerarían en la llamada Edad Moderna el ritmo del proceso histórico.

Las diversas monarquías de la Península Ibérica disponían de una fuerte propensión expansiva debido a la ejecución de la empresa reconquistadora. Las motivaciones que impulsaron el proceso fueron muy complejas, puesto que variaron según las circunstancias de las diversas etapas que se materializó. Así, las primeras acciones sobre Marruecos parecieron estar impulsadas por los afanes de conquista de la nobleza portuguesa y los anhelos de continuar la cruzada contra el Islam. Pero además, el interés por marruecos procedía también de la dependencia que se tenía en el abastecimiento de cereales de esta zona. tras la colonización portuguesa de las islas del Atlántico (Madeira y Azores), en donde difundieron el cultivos de la caña de azúcar, las necesidades de la mano de obra que de ello se derivaron, se convirtieron en una motivación más impulsando las exploraciones más allá del cabo de Bojador. Pero, además, las acciones militares sobre Marruecos desorganizaron las terminales de las rutas caravaneras transaharianas, lo que, unido a la paralización de la producción de plata en Centroeuropa, acentuó las necesidades de metales preciosos. Por tanto, los deseos de conectar directamente con las zonas productoras de oro africano se añadieron a las motivaciones citadas. Finalmente, sólo a partir de mediados del siglo XV, cuando el avance turco en el Mediterráneo oriental dificultó el comercio terrestre con Asia, el deseo de llegar directamente a este continente bordeando las costas africanas se convirtió en la motivación esencial de las últimas exploraciones.

La Península Ibérica disponía de una serie de condiciones que favorecieron su primacía en la exploración oceánica. En principio porqué allí se fusionaron las tradiciones de la navegación atlántica y la mediterránea, favoreciendo la aparición de un nuevo tipo de navío (la carabela) que se ajustó muy bien a las exigencias de la empresa descubridora. Además, el uso generalizado a partir del siglo XV de la brújula, los portulanos, el astrolabio y las tablas trigonométrica y la notable evolución de conocimientos técnicos en el arte de marear, representaría un avance sustancial en el dominio de la navegación a vela. Igualmente, el asentamiento en ella de numerosas colonias de comerciantes genoveses a partir de la reapertura del estrecho de Gibraltar, a finales del siglo XIII, facilitó la difusión de las técnicas mercantiles y financieras que los italianos habían elaborado. Las condiciones geográficas que reunía para la ejecución de la empresa eran también idóneas, al ser la zona que podía aprovechar a la vez los vientos alisios para la partida y la corriente del golfo y los vientos del oeste para facilitar el retorno.

Las primeras expediciones europeas. El protagonismo de Portugal

Las empresas africanas de Portugal vendrían exigidas por la carencia de oro que afectaba a los negocios de los mercaderes y determinaba devaluaciones monetarias que desvalorizaban las rentas fijas sobre la tierra, única fuente económica de la nobleza. A su vez, la insuficiencia monetaria y el aumento demográfico obligaban a incrementar las tierras cultivables en el inmediato continente africano, en el que se podía obtener, además, la mano de obra esclava que necesitaban las explotaciones azucareras en Portugal y en sus islas atlánticas. El incremento de recurso pesqueros y la obtención de productos más o menos exóticos se sumaban a las razones anteriores para explicar estas empresas.

El verdadero organizador e inspirador de los grandes descubrimientos lusitanos del siglo XV fue el infante Enrique el Navegante (1394-1460). Fue el creador en Sagres de un centro náutico polivalente, esto es , arsenal, observatorio, taller cartográfico, escuela náutica, colegio de mercaderes, etc.

El inicio de la expansión lusitana puede fijarse en la conquista de Ceuta (1415), lo que aseguraba la presencia portuguesa en el Magreb, incrementaba las tierras para uso agrícola y permitía el acceso a los mercados áureos del norte de África: el dominio de las plazas del septentrión occidental magrebí representaba el mejor acceso al oro de Sudán para cometer con él nuevas empresas expansivas.

Hasta alcanzar el cabo Bojador en 1434, las expediciones lusitanas investidas con el espíritu de cruzada recuperaban los viajes hacia los archipiélagos atlánticos, estableciéndose en las islas de Madeira (1420) y las Azores (1437).

El progreso por la costa africana exigía abandonar el litoral, adentrarse en el Océano, para girar de nuevo hacia el este, efectuando lo que los nautas de su tiempo identificaron con "la Volta", que le permitía acceder a los confines del golfo de Guinea. El conocimiento de la zona a la que llamaron Río de Oro (1436), seguida del descubrimiento del cabo Blanco (1441), arguin (1443), la desembocadura del río Senegal o Tierra de Negros (1444) y cabo Verde (1444), culminaría la segunda etapa de la expansión africana, en la que el hito más notable sería la instalación d ela factoría de Arguin, al sur de Cabo Blanco: este enclave estratégico permitiría a los portugueses entrar en contacto con los circuitos caravaneros que los relacionarían con Tombuctú, importante núcleo mercantil islámico.

La tercera etapa llevaría la expansión africana desde Cabo Verde hasta el cabo de Santa Catalina (1475), en una serie de avances irregulares con frecuentes períodos de detención. En 1470 llegaron a la Costa de Oro (Ghana) donde levantaron la fortaleza de la Mina, emporio mercantil del oro que afluía de todo su entorno. En esta etapa se descubrieron también las islas de Santo Tomé, Anno Bom, San Antonio o del Príncipe y Fernando Poo.

La culminación del horizonte africano había de esperar a la finalización del enfrentamiento bélico entre Castilla y Portugal debido a la guerra de sucesión a la corona de Castilla. Sólo tras la conclusión del tratado de Alcaçobas (4-11-1479), su confirmación en la bula Aeterni Regis y la muerte de Alfonso V de Portugal (28-8-1481), se reanudarían las expediciones que condujeron a los nautas lusitanos desde el cabo de Santa Catalina (1482) al Océano Índico (1499). El primer hito de esta etapa se debe a Diogo cao, que en viajes sucesivos entraría en contacto con el imperio congolés y alcanzaría lo que actualmente es Ciudad del Cabo. El descubrimiento del paso hacia Oriente se debe a la expedición de Bartolomé Dias, que cruzó el cabo de las Tormentas en 1487. El camino hacia las Indias estaba expedito., pero pasarían aún ocho años hasta que la expedición de Vasco de Gama utilizara esa ruta.

Castilla, Colón y el descubrimiento de América

La competencia luso-castellana en el Magreb, el banco sahariano y las riquezas extraídas por los portugueses en la Mina determinarían la vocación atlántica de Castilla y el dominio del archipiélago canario, que acabarían incorporando los reyes Católicos a su corona tras un dilatado e irregular proceso de conquista. En canarias los reyes Católicos utilizaron el sistema de capitulaciones, de larga tradición en Castilla, y que continuarían utilizando después en la empresa de las Indias.

Se acepta generalmente que Cristóbal Colón se estableció en Portugal hacia 1476, en la colonia genovesa, y navegó inicialmente en barcos lusitanos en viajes comerciales: en unos de estos viajes de negocios a Génova regresó con un proyecto ya madurado de hallar una ruta por Occidente que llevara hasta Oriente.

Cristóbal colón

Las fuentes con las que contaba Colón provenían de la geografía clásica; el error estaría en la distancia que separaba las costas europeas de las de Asia, calculadas en torno a las 2400 millas por Colón cuando en realidad son 10 6000 millas. La errada proximidad y la presunta rentabilidad de la empresa de alcanzar Asia y la Especería, compitiendo con genoveses, venecianos y portugueses, sustentaba el plan acariciado por Colón.

El proyecto colombino fue presentado a Juan II de Portugal entre 1482 y 1484, pero fue rechazado probablemente por desconfianza sobre las estimaciones de distancias, por la prioridad de la ruta africana, y por el riesgo que para la corona portuguesa podría suponer transgredir el acuerdo de Alcaçovas.

En consecuencia, Colón hizo un primer viaje secreto a Castilla en 1485 tendente a ampliar la información necesaria que hiciese viable y atractivo el plan a los reyes de Castilla, estos recibirían al nauta luso-genovés en Alcalá de Henares el 20 o 29 de enero de 1486. El estudio del proyecto colombino motivó la creación de una Junta Científica, cuyos dictámenes promovieron el acogimiento de Colón en la Corte itinerante de los Reyes Católicos, lo que le permitió perfeccionar el proyecto y aguardar pacientemente las decisiones reales demoradas por las exigencias de la Guerra de Granada. a cusa de una probable crisis de impaciencia, Colón regresó a Portugal, donde se encontró con las noticias del hallazgo del paso a Oriente por África; su sueño de que el rey portugués financiara su proyecto se derrumbaba, no quedándole más remedio que regresar a Castilla.

Entre 1489 y 1491 Colón adoptaría una doble táctica: Su hermano Bartolomé iniciaba contactos (infructuosos) con otras monarquías europeas, mientras él buscaba apoyos en la nobleza castellana (duques de Medinaceli y Medina Sidonia). Finalmente, una  nueva Junta volvía  discutir el proyecto, alcanzándose las Capitulaciones de Santa Fe el 17 de abril de 1492. En ellas se concedían a Cristóbal Colón los títulos de almirante con carácter perpetuo, virrey y gobernador de los mares y las tierras que descubriese, la percepción del diezmo de los beneficios y las rentas a obtener, derecho a participar en una octava parte en toda expedición comercial con destino a las tierras descubiertas y derecho jurisdiccional sobre los pleitos económicos que pudieran suscitarse. Se eligió Palos de la Frontera como puerto de salida. La financiación fue posible por las prestaciones de la Hermandad de Galicia, aportaciones del propio Colón y otras menores de vecinos de Palos y amigos de Colón.

Dos carabelas (la Pinta y la Niña) y la nao Santa María integrarían la flotilla que se hizo a la mar el 3 de agosto de 1492. Tras aprovisionarse en la Gomera, el 6 de septiembre pusieron rumbo hacia el Oeste. al amanecer del 12 de octubre, el vigía Juan Rodríguez Bermejo dio la señal de que se había alcanzado tierra. se trataba de un islote del archipiélago de los Lucayos, al que pusieron por nombre  San Salvador. la pretensión colombina de haber llegado a Asia chocó inmediatamente con el estado de los indígenas que encontraron, pacíficos y desnudos, pero los prejuicios geográficos de Colón le llevaron a entender a los indígenas de Cuba que aquello eran tierras de gran Khan y que al este había oro. Colón llegó a la Española, donde el jefe indígena le informó sobre el oro de Cibao, noticia que probablemente tuvo que ver con la pérdida de la nao Santa María el 25 de diciembre, con cuyos restos se construyó el Fuerte de la Navidad, primer asentamiento española en el Nuevo Mundo. El 16 de enero iniciaron el regreso a España.

El rey, informado del resultado del viaje, inició una hábil política dirigida a disuadir amenazadoramente a Juan II de Portugal de sus pretensiones sobre "las nuevas Canarias" y a conseguir el reconocimiento internacional, contando con el apoyo de la Santa Sede. A esta política se debe la denominada "carta de Colón", en la que se introdujeron errores geográficos para situar las nuevas tierras fuera de la órbita portuguesa definida en el tratado de Alcaçovas. Las "bulas Alejandrinas", salieron de la cancillería vaticana: la inter coetera establecería la donación papal de las tierras descubiertas a "los señores Reyes de la Mar Oceana"; una segunda inter coetera restablecería el equilibrio entre Castilla y Portugal roto en la bula anterior, fijando la división del océano en un meridiano cien leguas al oeste de Cabo Verde; la tercera Eximiae devotionis extendía a Castilla las concesiones papales hechas a Portugal con anterioridad. En junio, la bula Piis fidelium nombraba un legado papal para el segundo viaje de Colón. Y en septiembre, el Papa expediría la bula Dudum siguidem, de carácter aclaratorio.

El segundo viaje de Colón fue decidido con urgencia debido a la necesidad de asegurar aquel dominio contando con la bendición papal y contó con un gran despliegue de recursos (17 navíos y 1200 hombres). la ruta varió respecto al primer viaje: bajaron primero hacía el Suroeste de Canarias para poner rumbo oeste al encontrarse a la altura de Cabo Verde. Tras el descubrimiento de las Pequeñas Antillas alcanzaron a la isla de San Juan Bautista (Puerto Rico) y a la Española, donde encontraron el fuerte Navidad arrasado y a sus ocupantes muertos: en el interior de la isla se fundó la Isabela, primera capital colonial en las Indias. El hambre y la falta de resultados materiales hicieron aumentar los problemas internos, que fueron solventados por Colón con mano dura, lo que no hizo más que aumentar el descrédito del almirante: su precaria salud y la inminente visitas de un enviado del rey para hacer un informe hicierona Colón regresar a España sin poder seguir hacia el Oeste.

Mientras tanto, la situación insostenible entre Castilla y Portugal, tras la invalidación práctica del tratado de Alcoçavas por la bula Inter coetera llevó a ambos países a firmar un nuevo tratado en Tordesillas en 1494; en él, además de establecerse el reparto del Magreb occidental, se fija la línea divisoria del océano atlántico en el meridiano situado a 370 leguas al oeste de Cabo Verde, quedando el hemisferio occidental para Castilla y el oriental para Portugal.

La tercera expedición colombina salió de Sanlúcar de Barrameda el 30 de mayo de 1498. La flota de seis naves se dividió en dos grupos: tres naves irían a la española y otras tres, al mando de Colón, descendería a Cabo Verde para atravesar el océano en dirección suroeste. Siguiendo esta ruta Colón avistó el delta del Orinoco y regresó a la Española, donde encontró una revuelta civil a la que tuvo que dedicar su atención prioritaria, llegando a a pedir un jurisperito a los reyes; el enviado, Francisco de Bobadilla, acabaría instruyendo un proceso contra Colón, que volvió encadenado a España.

En su último viaje a las Indias, Colón quiso recuperar el espíritu descubridor. Cuatro naves salieron de Sevilla en 1502; decidió esquivar La Española, colón alcanzó la legendaria isla de Martininó, siguió a la isla de San Juan Bautista y se desvió hacia el sur hasta alcanzar el Golfo de Honduras, recorriendo la costa hasta el istmo de Panamá. Colón llegó finalmente a España en 1504.

La fase colombina realmente había finalizado con el nombramiento de fray Nicolás de Ovando como gobernador de las Indias Occidentales. Previamente Colón ya había visto recortadas sus atribuciones. las nuevas expediciones se organizaban desde las Casa de Contratación de Sevilla y salían desde la Española sin contar para nada con el almirante. Cuba, Jamaica y Puerto rico serían ocupadas durante el gobierno virreinal de Diego Colón (1509-1516) y las expediciones a Tierra Firme darían como resultado el descubrimiento de la mar del Sur por Vasco Núñez de Balboa en 1513: en dirección contraria, hacia el norte, Ponce de León alcanzaría las costas de La Florida.

Vasco de Gama y la llegada a la India

En el reinado de Manuel I el Afortunado (1495-1521) se alcanzaría el más importante logro de las empresas asiáticas portuguesas. En julio  de 1497 salía de Lisboa una reducida flota al mando de Vasco de Gama; tras bordear el cabo Tormentario (cabo de Buena Esperanza), llegó en enero de 1498 a la desembocadura del río Zambeze, donde tuvo conocimiento de las fuentes orientales del oro africano. llegó a  Mozambique y zanzíbar, donde fue recibido con grandes muestras de hostilidad; por el contrario en Melinde, en la desembocadura del río Galana, encontró una positiva acogida que le permitió contar con ayuda para afrontar la travesía del Océano Indico, lo que le permitió llegar a Calicut el 20 de mayo de 1498, donde permanecieron hasta el 29 de agosto en que iniciaron el regreso: el 10 de julio de 1499, la nave de Nicolau Coelho-Vasco de Gama se había detenido en las islas de las Azores- entraba en el estuario del Tajo.

Portugal finalizaba así su periplo africano, que le había llevado casi toda la centuria (1415-1499); el África occidental pasaba a a ocupar un segundo lugar en la apreciación de los intereses lusitanos: la fijación de las vías comerciales que, desde las bases del África oriental, incorporaban el mercado indostánico  a las demandas europeas suprimiendo el intermediario musulmán colocaban a Portugala la cabeza de la expansión talsacrocrática. Los inicios de las relaciones con los pueblos de la India no fueron fáciles, en muchas ocasiones por la falta de diplomacia de los expedicionarios portugueses. Vasco de Gama tuvo que volver a someter Calicut previo bombardeo de la ciudad; la fidelidad de otras ciudades importantes como Cochin y Cananor exigían la presencia permanente de barcos portugueses: entre 1505 y 150 los portugueses diseñaron y levantaron un complejo sistema de defensa de su navegación y de control del territorios levantando fortalezas y factorías y estableciendo una armada permanente en aquellas aguas, convirtiendo la ruta de la pimienta en competencia incontestada de Portugal.

Pero la evidencia de que la India no era el centro productor de las especias, sino que éste había que buscarlo en los archipiélagos orientales, exigió a Portugal un nuevo esfuerzo que les llevaría, entre 1510 y 1512, hasta Sumatra, Malaca y el archipiélago de Maluco.

Vasco de Gama en Malindi (actual Kenia) a 120 kilómetros al norte de Mombasa a principios de 1498 entrevistándose con el jeque local, que le proporcionó un guía para llevarlos a la India. Autor Severino Baraldi.

Tratado de Tordesillas

Se conoce como Tratado de Tordesillas al compromiso suscrito en Tordesillas (Valladolid) el 7 d ejunio de 1494 entre Isabel y Fernando, reyes de Castilla y Aragón, y Juan II rey de Portugal, en virtud del cual se establecía un reparto de la zonas de conquista y anexión del nuevo Mundo mediante una línea divisoria del Océano Atlántico y de los territorios adyacentes. El tratado se firmó para evitar conflictos entre las coronas de España y portugal interesadas en el control de los mares y tierras exploradas por sus marineros. Quince años después del Tratado de Alcaçovas.


Otras viajes de españoles y europeos

Otros poderes europeos decidieron iniciar la aventura atlántica: la presumible escala en Bristol de Joan Fernandes Lavrador, navegante al servicio de Portugal que parece que alcanzó las costas de Groenlandia, determinaría la decisión de Enrique VII de Inglaterra de apoyar el proyecto del veneciano Juan Caboto, que en su segundo viaje debió de alcanzar las costas de Terranova (Canadá) y Nueva Inglaterra (Boston), aunque la expedición se perdió en su regreso. El monarca portugués no renunció  al parcela atlántica que le aseguraba el tratado de Tordesillas. Así, Gaspar de Corte Real salió de Azores y alcanzó en 1500 Terranova y la península del Labrador (Canadá) y Groenlandia en un segundo viaje; tanto él como su hermano naufragaron en el viaje de vuelta. En los primeros años del siglo XVI se sitúa la iniciativa francesa con destino a las Indias Occidentales, con el mismo trágico resultado. en marzo de 1500, una flota de Bartolomé Días se dirigía hacia el oeste desde Cabo Verde. y alcanzaron una tierra a la que dieron el nombre de Vera Cruz. era Brasil, tierras ya inspeccionadas por las expediciones españolas pero que el tratado de Tordesillas había dejado en el lado lusitano. A partir del tercer viaje de Colón, descubrimientos y conquistas progresaron conjuntamente.

Magallanes y Elcano

Entre 1499 y 1519 tuvieron lugar los llamados "Viajes menores" o "viajes andaluces", capitulados por la Corona con otros navegantes al margen del almirante Colón . La Corona arbitró un sistema tendente a evitar los problemas derivados de los primeros asentamientos colombianos en la Española: se trataba de otorgar licencias para descubrir, pero no para poblar, en muchas ocasiones con la orden expresa de evitar las costas previamente descubiertas. Así se alcanzaron las costas orientales de Guayana, el golfo de Venezuela, la isla de las perlas, la desembocadura del Amazonas... Todos estos viajes aportaron sobre todo, gran información, lo que  la postre significaría mayores riquezas. En la Junta de Toro de 1505 la Corona decidió recuperar el proyecto original de encontrar una ruta hacia la Especería; para ellos había que rebasar las tierras continentales descubiertas en el cuarto viaje colombino. 

Con la valiosa información recopilada hasta el momento, el súbdito portugués Fernando de Magallanes ofreció sus servicios a la Corona afirmando conocer tal paso. la flota magallánica saldría de Sevilla en 1519; después de alcanzar la costa brasileña marcharon hacia el sur, atravesaron el estuario de Río de la Plata; alcanzaron el cabo de las Vírgenes; después de varias misione exploratorias, las naves comandadas por Magallanes se internaron en el laberinto de canales interoceánicos bautizados como "Estrecho de los Patagones" en Tierra de Fuego.

En 1520 alcanzaron por fin el mar del Sur. Magallanes decidió continuar el viaje rumbo a la Especiería. Tras un larguísimo viaje lleno de calamidades (averías, hambre, enfermedades, motines) las naves arribaron al archipiélago de Filipinas: en un enfrentamiento con los indígenas de Cebú moría Magallanes y muchos de sus hombres. Los supervivientes, comandados por Juan Sebastián Elcano, vagabundearon por las islas de los alrededores practicando la piratería para abastecerse y recuperarse hasta poner finalmente rumbo a Borneo: el miedo a los indígenas y las presiones de los portugueses, dispuestos a atraparlas en cuanto los avistaran, hicieron a  Elcano partir inmediatamente por la ruta del Cabo Tormentario: tras un viaje lleno de dificultades, las que se unía la imposibilidad de atracar en ningún puerto para no ser capturados por los portugueses, elcano alcanzaría Sevilla en 1522. la vuelta la mundo había concluido.

Consecuencias materiales y culturales de los descubrimientos

  • Las Leyes Nuevas de 1542-1543 representaron en el nuevo mundo el mayor esfuerzo hacia la aplicación de las normas legales y la reforma de la administración indiana. regularon el Consejo de Indias, crearon el Virreinato de Perú y las audiencias de Lima y de los Confines, reordenaron la Hacienda, reglamentaron el modo de hacer nuevos descubrimientos....
  • Economía-mundo: la integración de América en los circuitos económicos mundiales vendría condicionada por su aportación en oro y plata, cuyas fluctuaciones determinarían varios ciclos productivos. la enorme cantidad de oro recibido en la Casa de Contratación de Sevilla durante los primeros años descendió en poco tiempo; entre 1531 y 1540 a Sevilla llegaba ocho veces más plata que oro, aunque seguía predominando el valor de éste. La producción aurífera de la Tierra firme marca un segundo ciclo del oro (se recibió diez veces más que en las décadas anteriores), pero nuevamente tras un espectacular inicio la cantidad descendió bruscamente en los años siguientes. a partir de 1560 el valor de la plata superaría ya la del oro recibido: la llegada de metales preciosos activó el movimiento mercantil en crecimiento constante. Al finalizar el siglo XVI la plata americana inundaba los circuitos económicos del mundo entero. Filipinas era el centro de un intenso mercado en el que los chinos eran ya clientes habituales: con los portugueses dominando el océano Índico y asiduos del Mar de China, la Corona española, en la que se había integrado Portugal desde 1581, había cerrado el circuito de la economía-mundo.

ORÍGENES DE EGIPTO (3000 AC) E IMPERIO ANTIGUO (2686-2181AC)

Introducción

Geografía de Egipto

El Nilo es un elemento fundamental para entender la historia de Egipto. La población de su valle comenzó tras un cambio climático que hizo inhabitables las zonas donde hasta entonces habitaba la población, convirtiéndolas en desiertos, mientras que el valle del Nilo se convirtió en habitable. Además, el régimen anual de crecidas fertilizaba los campos con cieno arrastrado desde las montañas. Para controlar estas crecidas se instalaron nilómetros, que marcaban la altura que alcanzaba a lo largo del río 

El Nilo se convirtió en la base articuladora de la vida en Egipto, situándose su población entre su desembocadura y la primera catarata. Se utilizó como principal vía, para dividir el país y para marcar el calendario en tres estaciones (inundación, cosecha y sequía).

Fuentes para la historia de Egipto 

La civilización egipcia empezó a ser estudiada por los griegos, cuando ya se encontraba en plena decadencia. Entre estos destacó Manetón, que dividió la historia egipcia en periodos de tiempo y dividió a sus gobernantes en 30 dinastías que empiezan con la unificación de Egipto por Menes, siendo deudora de este sistema la egiptología actual. 

En cuanto a documentos de Egipto, destacan las listas reales, como la de Karnak, o el Papiro de Turín. 

Cronología 

Este es otro de los grandes problemas. El periodo faraónico abarca desde el 3.000 hasta la conquista de Alejandro Magno en el 332 a.C. Manetón dio una cronología específica a cada dinastía, pero estas fechas no han sido eficientes y se han revisado, pero se mantiene grandes divergencias entre escuelas, de forma que hablamos de una cronología alta y una baja. 

Imperio o reino 

La egiptología moderna decidió dividir el periodo la historia de Egipto en cuatro periodos (antiguo, medio, nuevo y época baja) separados por períodos intermedios en los que decayó el poder central. Se optó por llamar Imperio a los periodos de concentración del poder central, si bien hay escuelas que discuten esto y prefieren denominarlos Reino. 

La lengua y la escritura egipcia 

La lengua egipcia, en constante evolución, pasó por tres periodos: 

  • Egipcio Antiguo: D II a VIII. Muy formalista, pasará a ser la lengua religiosa 
  • Egipcio Clásico: D IX a XVII. Más popular, se usó en templos y monumentos 
  • Neo-Egipcio: D XVIII a XXIV. Usado en documentos comerciales y cartas 
  • Demótico: a partir de la D XXIV. 

El copto es el lenguaje egipcio más tardío. 

La escritura, por su parte, aparece de forma simultánea aquí y en la zona del Tigris y Éufrates. La escritura es llamada jeroglífica y tuvo un origen pictórico a finales del IV milenio. Existían dos tipos de signos, los ideogramas y los signos sonoros. 

La grafía no fue uniforme a lo largo de los siglos y dependía de la finalidad del texto: 

  • Escritura jeroglífica: esculpida en monumentos con espíritu decorativo y contenido religioso usada hasta finales D XX. 
  • Escritura Hierática: usada por sacerdotes, cursiva y estilizada sobre papiro. En el Imperio Medio desarrolla grafía propia y aumento uso en textos religiosos 
  •  Escritura Demótica: empleada en la vida cotidiana en época griega y romana. 

Para estudiar el periodo predinástico la fuente fundamental es la Cultura de Nagada, que se divide en tres fases: 

  • Nagada I o Amaratiense: representada por necrópolis con tumbas rectangulares entre Luxor y Abidos. la sociedad estaba estratificada y la caza era una actividad de prestigio. 
  • Nagada II o Gerzeense: Extensión hacia el norte y aparición de las primeras ciudades con dos reinos, uno en el norte y otro en el sur. 
  • Nagada III o Semaniense: Unificación cultural, aparición de la escritura jeroglífica y fortalecimiento del poder real. Las ciudades se amurallan. Protodinástico

El comienzo de la historia en Egipto viene marcado por la unificación de las dos tierras. Los egipcios creían que fue el resultado de las luchas entre Seth y Horus por el dominio del país. Horus, victorioso, se convirtió en protector de Egipto y de la monarquía, y en símbolo de poder real. Los faraones eran reencarnaciones de este que, tras su muerte, se transformaban en Osiris, rencarnándose Horus en el siguiente faraón. 

En el Protodinástico se engloban las dos primeras dinastías que unifican el Alto Egipto. Algunos egiptólogos sitúan antes las dinastías 0 y 00, durante las que se iniciaría este proceso de unificación. 

Cronología

Dinastías 00 y 0 

Se engloban aquí los gobernantes anteriores al Protodinástico. Eran jefes locales de poca trascendencia no relacionados entre sí con algunas de sus ciudades amuralladas. En esta época se desarrollan la artesanía y se conocen numerosos instrumentos. 

De la dinastía 0 destaca el monarca Narmer, al que sitúan como el último de esta o el primero de la D I. Algunos lo identifican con Menes, cuya historicidad aún está en duda. 

Época Tinita (3000-2686 AC) o Dinástico arcaico Dinastías I-II

Tradicionalmente se le llamó así porque se señaló como capital la ciudad de Tinis, si bien esto no ha podido ser verificado. Menfis era también importante, así como Abidos, importante centro religioso y de enterramientos. Precisamente el hecho de encontrar tumbas reales en el Alto y bajo Egipto confirman que la monarquía ya dominaba todo el país. Lo que no está claro cómo se llegó a este punto, siendo posible que reyezuelos de la zona media y alta de Egipto extendiesen su poder hasta el Bajo Egipto. 

Dinastía I

La información sobre los monarcas de la Dinastía I es escasa. Sabemos que Egipto estaba unificado y dividido territorialmente en nomos con una ciudad principal. El estado centralizado no estaba aún demasiado afianzado, siendo estos monarcas los que le darán fuerza. 

La I Dinastía abarca siete reinados: Aha (reciente y posiblemente asociado a Menes), Djer, Uadji, Udimu, Adjib, Semerkhet y Ka, todos enterrados en la necrópolis de Abydos a los que habría que añadir los posibles casos de regencia. El seguimiento de los reyes de esta época es complejo por varias razones. Por un lado, los vestigios históricos son escasos y tardíos, lo que dificulta su reconstrucción y por otro, la complicada red de titulaturas y nombres de la que hacían gala los faraones ha llevado durante décadas a confundir y despistar a egiptólogos y estudiosos. Existe, además, una dificultad añadida que consiste en la costumbre faraónica de intentar suprimir y eliminar de la historia todo vestigio de aquello contrario a su mandato (incluido reinados de faraones). El resultado es la existencia de multitud de fuentes heterogéneas, difíciles de interpretar, no contemporáneas en muchos casos y que ofrecen informaciones distintas y/o contradictorias (como en el caso de las llamadas Listas Reales). No obstante, el trabajo de historiadores, arqueólogos y egiptólogos ha permitido establecer unas bases sólidas para reconstruir la cronología egipcia, aún en épocas tan remotas.  

La Dinastía I se desarrolló entre los años 3050 y 2890 a.C. Está compuesta por siete u ocho reyes encabezados por el rey Aha, probablemente hijo de Narmer. Su segundo nombre fue Men, del que, según parece, se originó el nombre Menes que la tradición atribuye al primer rey de Egipto. Seguramente fue él quien efectivamente fundó la ciudad de Menfis, que en egipcio se escribe Mn-nfr, Men-Nefer, «estable en belleza», y también edificó un templo a la diosa Neit en Sais. Le sucedieron los faraones Dyer, Uadjy y Den. El último rey de la dinastía I fue Qaa, y se cree que tras su mandato el país se vio envuelto en serios desórdenes internos hasta la llegada al poder del faraón Hetepsejemuy, fundador de la dinastía II.

Las actividades comerciales también fueron importantes, tanto con Libia como con Nubia. 

Empiezan a construirse tumbas en piedra y se adopta el sistema de escritura jeroglífica.  

En cuanto a la arquitectura funeraria, los faraones de las primeras dinastías, así como los sacerdotes y dignatarios, eran enterrados en edificios llamados Mastabas, de planta rectangular, techo plano y muros laterales inclinados, construida con bloques de adobe o con piedra.La arquitectura funeraria de esta época todavía está en desarrollo, en un estadio inicial (mastabas) aún lejos de las pirámides y del Valle de los Reyes inherentes a la imagen que tenemos de Egipto. El término «mastaba» no es de origen egipcio sino que hace referencia al vocablo árabe que designa estas construcciones y que significa literalmente «banco». Se encuentran ubicadas en la ribera occidental del Nilo, fuera del alcance de las crecidas del río, pues la creencia era que los difuntos viajaban al más allá dirigiéndose a occidente. Su forma sufrió una importante evolución: en líneas generales es troncopiramidal de base rectangular y en épocas tempranas eran construidas con ladrillos de adobe aunque más tarde pasaron a elaborarse en piedra (a partir de la IV dinastía). Las más antiguas, sin embargo, diferían poco de ser meros túmulos de tierra delimitados por muros de adobe. La tumba era excavada en la tierra y sobre la misma se construía el túmulo. La fragilidad del material de las mastabas más antiguas ha dificultado su conservación desde épocas tan lejanas.  

Paleta de Narmer

La Paleta de Narmer es una obra maestra del arte egipcio, datada hacia el 3100 a.C., dentro del Periodo Dinástico Temprano, época que marca la unificación del Alto y el Bajo Egipto. Fue hallada en Hieracómpolis por los arqueólogos Quibell y Green, y hoy se conserva en el Museo Egipcio de El Cairo. Se trata de una pieza de función ceremonial y alto contenido simbólico, tallada en piedra esquistosa verdosa. Además, presenta relieves en ambas caras y representa una de las primeras manifestaciones del lenguaje visual del Egipto faraónico. Su estilo se enmarca en el protoarte egipcio, anticipando elementos que luego serán constantes: frontalidad, jerarquía de escala, canon proporcional e iconografía divina.

Paleta de Narmer

El reverso está dividido en tres partes o registros horizontales. 

  • En el primero se encuentra el nombre de Narmer (un pez y un cincel dentro del serekh) flanqueado por dos cabezas de vaca con rostro humano, símbolo de la diosa Bat. 
  • En el central se encuentra el faraón, representado de un mayor tamaño, llevando un faldellín corto sujeto con una cola de león de la que cuelgan adornos con la cabeza de la diosa-vaca, la Corona Blanca del Alto Egipto y una maza con la que se dispone a aplastar al enemigo (con barba y el cabello rizado); detrás de él se encuentra el portasandalias con una jarra para la purificación; a la derecha se encuentra un halcón, símbolo del dios Horus, sobre seis tallos de papiro (símbolo del Bajo Egipto) que brotan de un cuerpo humano. Es posible que también estos seis tallos de papiro simbolizaran el número 6.000, indicando, por lo tanto, que fueron 6.000 los enemigos derrotados.
  • En el registro inferior se puede ver a dos enemigos con barba y desnudos probablemente muertos, que podrían representar realmente a ciudades ya conquistadas.

Paleta de Narmer. Reverso 

El anverso está dividido en cuatro registros.

  • El primer registro es similar al del reverso: en él podemos ver la representación de la diosa Bat y el nombre del propio Narmer.
  • En el segundo, el faraón es representado con la Corona Roja del Bajo Egipto, portando su maza y un flagelo que se acabará convirtiendo en un cetro y símbolo real. Su nombre se encuentra frente a él y detrás de él vuelve a situarse su portasandalias; delante de este grupo están, según unas teorías, el visir y, según otras, la esposa o madre del rey y cuatro portaestandartes que llevan una piel de animal, un perro y dos halcones y que representan a gobernantes del país; a la derecha se encuentran diez enemigos decapitados con las cabezas entre sus piernas, que representan la victoria del faraón y sobre los cuales se sitúan un halcón y su barca sagrada. 
  • En el tercer registro dos animales sagrados (mezcla de serpiente y leopardo), atados y sujetados por dos hombres, entrelazan sus cabezas, lo que podría simbolizar la unión del país. Se utilizaba el círculo central para la mezcla de cosméticos (pigmentos, aceites...) con los que luego se maquillaban el rostro.
  • En el último registro un toro, identificado con el faraón, destruye una fortaleza y mata al enemigo.

Paleta de Narmer. Anverso

Esta obra es figurativa y simbólica, pues representa personajes y acciones reconocibles, pero con un claro carácter ritual y político. Aunque su formato es plano, técnicamente se considera un relieve, tallado en una única plancha vertical de piedra. Fue realizada en esquistosa verde, mediante la técnica de talla en bajorrelieve, lo que permite una lectura clara de las figuras. El género de esta obra es histórico y político-religioso, ya que documenta un momento mítico: la unificación de Egipto. Su tema central es la victoria del rey Narmer, quien aparece como conquistador en ambas caras de la paleta. Las escenas están organizadas por registros, y contienen figuras humanas, animales fantásticos, divinidades y jeroglíficos. Así, la paleta constituye un relato visual codificado, con un alto nivel de simbolismo.

La Paleta de Narmer se inscribe dentro del Periodo Dinástico Temprano, que se extiende desde el 3100 al 2686 a.C. Este periodo es fundamental para comprender la consolidación del Estado faraónico. Narmer es identificado con el mítico unificador de Egipto, lo que convierte esta pieza en un documento ideológico de enorme valor.

El estilo aparece en el sur de Egipto, especialmente en Hieracómpolis, Abidos y Naqada. Posteriormente se difundirá por todo el país, influyendo en el desarrollo iconográfico de las dinastías siguientes. El contexto histórico es de centralización del poder, organización administrativa y sacralización del rey. En este marco, el arte se convierte en un instrumento de legitimación ideológica.

La función de la obra es propagandística y ceremonial. Sirve como testimonio visual de la victoria real y como vehículo de consolidación simbólica del poder. Su presencia en un espacio sagrado sugiere un uso ritual, probablemente vinculado a ofrendas o a la consagración del templo.

Entre los rasgos principales del estilo, destacan la frontalidad, la jerarquía de escala, la idealización de las figuras y la organización en registros. Estos elementos serán fundamentales en todo el arte egipcio posterior. Contrariamente al arte naturalista, aquí se prioriza el orden y la eternidad sobre la representación realista.

La Paleta de Narmer es mucho más que un objeto ceremonial. Es un manifiesto visual del nacimiento del Estado egipcio. Además, establece las bases iconográficas y formales que perdurarán durante más de tres mil años. A nivel simbólico, representa la victoria del orden sobre el caos, del rey sobre sus enemigos y del Alto Egipto sobre el Bajo.

Dinastía II 

Se desconoce cómo se produjo el cambio de una dinastía a otra, pero, por el saqueo de tumbas, parece que fue tumultuosos, causado posiblemente por una guerra dinástica. 

La Dinastía II gobernó entre el 2890 y el 2686 a.C. y tuvo serias dificultades para mantener el control de país. Durante el mandato de su cuarto rey, Sejemib, volvieron a cobrar auge las rivalidades entre los dos reinos, y el rey cambió su nombre por el de Seth Peribsen. 

Los documentos presentan numerosas lagunas para esta dinastía. Los monarcas fueron reforzando su poder absoluto y la centralización del Estado, apoyada por la extensión de la escritura. La economía evoluciona, convirtiéndose la tierra en propiedad del rey, reencarnación de Dios, lo que implicaba la no existencia de propiedad privada. No obstante, las grandes familias poseían tierras que no podían vender. Las ciudades pasan a administrarse bajo directrices reales por un representante del monarca. Los frutos principales de las actividades económicas eran entregados al Estado, quedando un poco de excedente para su venta. El comercio exterior dependía también del Estado. 

Durante el reinado de estos monarcas se restauró la tumba saqueada del último rey de la anterior dinastía y se construyó un nuevo palacio real. Menfis fue durante un breve periodo capital del Bajo Egipto, y hay evidencias de que se produjo una ruptura entre el Alto y el Bajo Egipto, con lo que nos encontramos faraones en ambas zonas. Se produjo una breve unificación, si bien la final del reinado del último monarca se abandonó Menfis como residencia real y se produjo un violento enfrentamiento entre el norte y el sur con componente políticos y religiosos, produciéndose la reunificación de ambos en la Dinastía III. 

Egipto Tinita

El estado Tinita 

La unificación de Narmer, tras tomar la zona del Delta, se representó en la Maza y la Paleta del rey, donde aparece con los atributos del Alto y el Bajo Egipto (corona blanca y corona roja). La política cultural en ambas zonas estaba dirigida a un sincretismo y asimilación mutuos. Al empleo de símbolos de ambas zonas como el uso de las dos coronas se unen otros como celebraciones de la unificación o la asimilación de estilos arquitectónicos así como el recurso de las alianzas matrimoniales y los matrimonios mixtos. Algunos de los acontecimientos destacados de esta dinastía son las expediciones a Nubia, el control de los recursos del Sinaí, la elaboración del censo de habitantes o la instauración de la Fiesta Sed. Durante esta I dinastía se consolida la organización de los nomos, con sus nomarcas a la cabeza. En manos de estos reside un poder importante así como en otros altos funcionarios del país, que en muchas ocasiones entroncan con las élites locales precedentes.

Los monarcas, en general, utilizaron la fuerza para reprimir las revueltas, a la vez que mantuvieron relaciones mayormente pacíficas con el exterior. Se llevó a cabo una extraordinaria actividad diplomática con alianzas matrimoniales. Los intercambios comerciales también fueron muy importantes, importándose mucha madera y piedra para el trabajo de los artesanos. 

La administración tinita

Se perfecciona poco a poco, dividiéndose en dos niveles, la central y la provincial. 

Todo el sistema de la administración central descansaba sobre el rey. Existían numerosos funcionarios, entre los que se atestiguan el canciller, encargado de realizar el censo. Aparece ahora el Tesoro Público, formado por almacenes donde se depositaban los tributos en especie. 

También existió una institución encargada de medir el nivel del Nilo. 

Existían tres organismos principales en esta. La Casa del Rey era una corte con el monarca en el centro ayudado por funcionarios, entre los que destacan el Jefe de los Secretos, encargado de controlar los departamentos de la administración central, y el Compañero de la Casa Real, cuya función se desconoce. Las otras dos instituciones eran la Casa Blanca y la Casa Roja, destinadas a administrar el Alto y el Bajo Egipto. Al frente de cada una estaba un canciller con ayudantes y escribas que se encargaba de realizar un censo cada dos años y de almacenar productos e impuestos. 

Conocemos diversos organismos vinculados a la administración:

  • La Casa del Rey: Es la sede de la administración real, en ella se encuentran los asesores directos del faraón como el Jefe de los secretos de los decretos o el Compañero de la Casa Real. También  existe ya en esta época un importante cuerpo de escribas.
  • La Casa Blanca y la Casa Roja: Ambas estaban dirigidas por sus respectivos cancilleres, portadores del sello. También tenían a su servicio un cuerpo de escribas y ayudantes. Su misión principal era la elaboración del censo bianual. Base fundamental para la percepción de impuestos.
  • Los impuestos eran percibidos en grano y especies. Se almacenaban en los graneros del estado, quien aseguraba su distribución en momentos de crisis. El faraón disponía de fincas especializadas que le proporcionaban otra serie de productos (como viñedos).
  • El nomarca: Es quien está al frente de cada uno de los nomos. Con frecuencia pertenece a las élites locales predinásticas. Los nomarcas son, por tanto, grandes que sirven al rey y, como tales, tienen enseñas y dignidades propias. Su misión fundamental es la supervisión de la administración y del correcto funcionamiento del sistema de canales de riego por delegación del faraón.
  • La Casa del Jefe de las liberalidades: Su misión era pagar a los servidores del estado.
  • Encargado de los países extranjeros: De éste conocemos su existencia, pero no sus funciones.
  • Adj-mer: Son funcionarios especializados en las labores de excavación de canales.

Estructura política y social tinita

La estructura política se organizaba en torno al rey, que recibe el título de faraón en el Imperio Nuevo. Era una monarquía teocrática. El rey portaba la corona del Alto Egipto, blanca con la Diosa Buitre, y la del Bajo Egipto, roja con la diosa cobra, que se unían formando una sola y simbolizando la unión del país en el monarca. 

A partir de la dinastía III el monarca empieza a tener varios títulos. Posee ante el pueblo poderes extraordinarios y su mujer principal será muy importante, ya que la realeza se transmitía por vía femenina. 

Sí se desarrolla en este período una cultura cortesana que también caracterizará la cultura egipcia, propiciando el nacimiento de determinados cultos y prácticas de enterramiento, la centralización de la producción y el almacenamiento de recursos (controlando su redistribución). Esta corte ostentaba los más importantes puestos del estado egipcio a través de una maraña de relaciones familiares, impulsando el consumo suntuario que mantiene un activo comercio y una manufactura asociada, y, en definitiva, permitiendo el paulatino desarrollo de las artes escritas, muy vinculadas a todas las actividades de estos grupos cercanos a la corte.

La sociedad egipcia tenderá a jerarquizarse en función del papel que desempeñen los individuos dentro de la comunidad. A grandes rasgos, podemos distinguir varios grupos dentro de una sociedad egipcia a cuyo frente se situará el faraón, como depositario del poder divino. La corte estará integrada por sacerdotes y altos funcionarios (como los ya mencionados) que desempeñarán un importante papel en la difusión de la cultura egipcia. El resto de trabajadores (comerciantes, artesanos, campesinos, etc.) forman un grupo muy heterogéneo de personas que dependen de su trabajo diario para sobrevivir aunque la propiedad privada y la posibilidad de ascenso social fueran una realidad. La esclavitud estaba extendida y su origen se debía principalmente a conflictos bélicos.

La estructura social es poco conocida, si bien parece que estaba encabezada por el rey seguido de altos funcionarios. Después los funcionarios de segunda clase y artesanos y, por último, los campesinos.


El 🗺️ mapa-escarabajo  Netert-Mudat

Es el mapa más antiguo del río Nilo y el antiguo Egipto (1782–1570 a.C.), tallado en el anverso de un escarabajo.

El escarabajo mide 18 X 11 X 9 mm y muestra el curso del río Nilo como fluye generalmente a través de Egipto, comenzando en la frontera sur cerca de Asuán y Elefantina y ramificándose en la zona superior en la región del delta del Nilo. También incluye representaciones de diez ciudades a través del Nilo que albergan centros de culto.

Aunque se desconoce su origen exacto, se cree que fue excavado en Menfis u otras zonas bajo el control de los hicsos durante la dinastía XV de Egipto, como Avaris (Tel el-Daba).

Aunque ya era conocido, su importancia arqueológica e histórica ha permanecido ignorada durante cierto tiempo. Al pasar recientemente por un coleccionista en Londres, apareció en el portafolio de una Asociación Internacional de Distribuidores de Antigüedades en Dubai en el 2020, siendo adquirido por un investigador en egiptología americano anónimo que reconoció su importancia como artefacto inestimable y ahora planea permitir disponibilidad para la exhibición pública y su estudio académico.

Imperio Antiguo (2686-2181 AC). Dinastías III -VI

La estela a la que pertenecían los siete fragmentos, conocida como Anales Reales del Imperio Antiguo de Egipto (pero que también se conoce por extensión como Piedra de Palermo), data de hacia 2430-2280 a.C. (algunos estudiosos opinan que puede ser más tardía, del siglo VI a.C., copia de un original más antiguo) y, tras su traducción en 1902 por Heinrich Schäfer, se comprobó que contiene una lista de los reyes de Egipto desde la Primera Dinastía (h. 3150-2890 a.C.) hasta los comienzos de la Quinta Dinastía (h. 2392-2283 a.C.), mencionando además los acontecimientos más importantes de cada año de los reinados. Una información tan espectacular como útil para los egiptólogos.

Fuentes

Piedra de Palermo

La piedra de Palermo es un documento grabado en piedra del antiguo Egipto. Se trata del mayor fragmento conservado de una antigua losa de basalto negro, en la que están escritos con jeroglíficos una serie de acontecimientos importantes que abarcan desde los últimos años del periodo predinástico (anterior a la unificación del país bajo un solo faraón, transcurriendo más de 2000 años, hasta el comienzo de la Dinastía I cuando Narmer, o Menes, unifica el Alto y Bajo Egipto) hasta la Dinastía V, correspondiente al Imperio Antiguo.

La estela a la que pertenecían los siete fragmentos, conocida como Anales Reales del Imperio Antiguo de Egipto (pero que también se conoce por extensión como Piedra de Palermo), data de hacia 2430-2280 a.C. (algunos estudiosos opinan que puede ser más tardía, del siglo VI a.C., copia de un original más antiguo) y, tras su traducción en 1902 por Heinrich Schäfer, se comprobó que contiene una lista de los reyes de Egipto desde la Primera Dinastía (h. 3150-2890 a.C.) hasta los comienzos de la Quinta Dinastía (h. 2392-2283 a.C.), mencionando además los acontecimientos más importantes de cada año de los reinados. Una información tan espectacular como útil para los egiptólogos.

Piedra de Palermo

Lista Real de Karnak

La Lista Real de Karnak es un registro faraónico crucial del Templo de Amón en Karnak, tallado por Tutmosis III, que enumera 61 reyes desde Neferkara hasta su época, incluyendo reyes del Segundo Periodo Intermedio omitidos en otras listas, aunque faltan algunos como Akenatón; actualmente se exhibe en el Museo del Louvre en París tras ser desmontada y trasladada en el siglo XIX, sustituida por una copia en el templo. 

Lista Real de Karnak

Lista real de Shakara

La "Lista Real de Saqqara" es un registro histórico egipcio clave, encontrado en la tumba de un sacerdote de Ramsés II en Saqqara, que enumera 58 faraones (solo 47 legibles) desde Adyib (Dinastía I) hasta Ramsés II, omitiendo ciertos reyes por razones políticas o religiosas y nombrando faraones de las Dinastías XI y XII en orden inverso, siendo un documento fundamental para la cronología del Antiguo Egipto. 



Canon real de Turín

El Canon Real o Papiro Real de Turín es una lista de los faraones que reinaron Egipto, como también de los dioses que les precedieron, los semidioses, y los seguidores de Horus. Esta lista no es conmemorativa de ningún faraón, sino que contiene los nombres reales de todos los gobernantes, incluyendo los faraones menores y los usurpadores.

El papiro está roto en 160 fragmentos que, afortunadamente, se han podido recomponer conformando la lista mencionada. Descubierto en 1822, por Bernardino Drovetti, el que fuera cónsul de Egipto, cerca de la ciudad de Luxor, fue donado al Museo Egipcio de Turín en pésimas condiciones, aunque se sabe que en su descubrimiento estaba prácticamente intacto. Giulio Farina reconstruyó el documento y lo selló entre dos hojas de vidrio en 1938, que es como puede verse hoy en día. No sería hasta 1959 que Gardiner, que se hizo famoso por recopilar todos los jeroglíficos egipcios y publicar su gramática, cuando éste transcribiría lo que decía y hacía públicas estas revelaciones.

El Papiro contiene los nombres de unos 300 monarcas en orden cronológico, incluyendo la duración de sus reinados en años, meses y días, lo cual convierte al Canon Real de Turín en un documento de gran importancia a la hora de establecer una cronología para el Antiguo Egipto.

La lista de reyes del Canon Real de Turín comienza con los dioses que según las creencias de los antiguos egipcios gobernaron Egipto al principio. Y aquí es donde radica el problema para los egiptólogos, pues aseguran que esto es mitología y sólo dan por cierta la cronología a partir de la Dinastía I.

Al contrario de lo que ocurría con las listas reales vistas, el Canon Real de Turín sí que incluye a los odiados gobernantes hicsos del Segundo Periodo Intermedio (1773-1550 a.C., dinastías XIII a XVII, siendo las dinastías hicsas la XV y la XVI), aunque añadiendo a sus nombres el determinativo de “extranjero”. El término de “hiksos” viene de la expresión egipcia “heqau khasut”, es decir, “gobernantes de los países extranjeros”, el cual se aplicaba a los gobernantes asiáticos. Evidentemente, el motivo de la inclusión de los hicsos en el Canon Real de Turín es que no era una lista real destinada al culto a los reyes predecesores de un faraón como las de Abidos o Karnak, como ya hemos citado con anterioridad, lo cual le da más veracidad a la lista de dioses gobernantes como tal, y no producto de una fantasía mitológica.




Los monarcas 

El Imperio Antiguo abarca las dinastías III a VI, caracterizándose por una marcada centralización del poder y por la construcción de pirámides, empezando por la escalonada de Djeser en Saqqara. Las tres primeras dinastías marcan una época de apogeo, mientras la última es ya decadente hacia el Primer Periodo Intermedio. 

El espacio territorial se marca desde la primera catarata hasta el Mediterráneo, siendo el temporal desde 2800/2700 al 2400/2300. 

No existe unanimidad en el establecimiento de los monarcas de esta dinastía.

Egipto durante Imperio Antiguo

III dinastía (2686-2613 AC)

El estudio de esta dinastía es confuso y presenta numerosos problemas. Destaca de estos soberanos la colonización de la Baja Nubia y del Sinaí en busca de sus recursos naturales. El cambio de dinastía es confuso, quedando marcado por el traslado de la necrópolis real al sur. 


En cuanto a los monarcas, tradicionalmente se señala a Djeser como fundador, si bien algunos estudios señalan a Nebka como tal. De cualquier forma, durante el reinado de Djeser se trasladó al capital a Menfis, se incorporó a Ra al culto, se construyó la pirámide escalonada de Saqqara y se llevó a cabo una intensa labor constructora, muy ligada a la figura del arquitecto Imhotep, que llegó a ser consejero real y canciller del Bajo Egipto. Con Djoser, la administración egipcia cambió mucho. Se centralizó el poder y se mejoró la gestión de recursos Se creó una administración más jerárquica. Y se empezaron a hacer grandes proyectos.

pirámide escalonada de Saqqara

En la Tercera Dinastía, un nombre resplandeció: Imhotep. Este polímata egipcio sobresalió en muchas áreas. Su genio se vio en la arquitectura y la medicina, dejando un legado duradero. Imhotep, que entre su colección de títulos (tesorero del rey del Bajo Egipto, tesorero del rey del Alto Egipto, administrador del Gran Palacio, Señor hereditario, sumo sacerdote de Heliópolis, Hacedor de vasijas de piedra…) incluía el de supervisor de todas las obras de piedra, recibió del faraón el encargo de diseñar su futuro mausoleo y el eminente funcionario decidió hacer algo revolucionario.

Imhotep puede haber estado involucrado en el diseño y la construcción del complejo y la pirámide de Sejemjet que, según creen los arqueólogos, originalmente estaba destinada a ser más grande que la de Zoser. La pirámide nunca se terminó debido a que Sejemjet murió en el sexto año de su reinado, pero la base y el primer nivel muestran similitudes en cuanto a diseño, con el trabajo de Imhotep en la pirámide de Zoser.

Imhotep

Su obra cumbre, como arquitecto, fue el diseño y la realización del complejo funerario de Saqqara para el rey Djeser (pirámide escalonada y edificios anejos para la Fiesta Sed). Se trataba de un conjunto de realizaciones arquitectónicas trabajadas en piedra tallada y pulida (Manetón le atribuye, aunque erróneamente, el empleo por primera vez de tal material como elemento constructivo).

Del resto de faraones poco se sabe, siendo interesante la extensión de la influencia de algunos al Sinaí y la continuidad en la construcción de pirámides. 

complejo funerario de Saqqara 

IV dinastía (2613-2494 AC)

El primer monarca fue Snefru, hijo probable de una concubina del rey que debió casarse con su hermana para legitimar su reinado. Se inicia con él el mayor periodo de esplendor del Imperio Antiguo. Levantó varias pirámides, templos, palacios y fortalezas. Llevó a cabo incursiones en el Sinaí para controlar sus minas y a las tribus nómadas, y en Nubia, con el fin de hacerse con mano de obra y el control de las minas del país. Todo esto le reportó enormes beneficios. Fue recordado como ejemplo de buen monarca y recibió culto durante mucho tiempo. 

Snefru

Le sucedió su hijo Khéops, que trasladó la necrópolis a Giza y construyó allí su pirámide. Continuó la política militar de su padre y entabló contactos comerciales con Fenicia y Ebla. Parece que tuvo desencuentros con una parte del clero. 

Keops
Destacan también de esta dinastía Khefren, que reforzó el culto a Ra o Micerino, que construyó la tercera pirámide de Giza. La Gran Esfinge de Guiza está estrechamente ligada al complejo funerario del faraón Kefrén (Khafre), quien probablemente ordenó construirla como guardiana de su tumba y templo, representando al propio faraón con cuerpo de león y cabeza humana. Ubicada frente a su Templo del Valle y conectada por una calzada, la Esfinge es una de las esculturas monolíticas más grandes del mundo, parte fundamental del conjunto de Kefrén, aunque algunos debaten si su construcción fue anterior, quizás de Keops. 

Los acontecimientos históricos de esta dinastía no son bien conocidos. Hubo interés en Asia y se continuó la búsqueda de materias primas en el Sinaí. Asimismo, se perfeccionaron la administración y el arte. Las pirámides se convierten en un recinto funerario.

Esfinge

Dinastía V (2494- 2345 AC)

Durante esta dinastía se intensificó el culto a Ra. No parece que hubiera una ruptura violenta entre la anterior y esta. Las relaciones comerciales con el Mediterráneo oriental fueron importantes. Incorporan inscripciones jeroglíficas a las pirámides.

Destacan Sahura, que mantuvo importantes relaciones con la costa oriental del Mediterráneo. 

Sus expediciones fueron motivadas, sobre todo, por motivos económicos. Fue el primer rey en mandar una expedición a la tierra de Punt. Lanzó expediciones contra poblaciones asiáticas y libios de las que salió vencedor. En política interior destacó su labor constructiva. 

Sahura

Con los últimos monarcas de la dinastía crecieron la burocracia y el sacerdocio, lo que conllevó un debilitamiento del poder real que se acentuó en la siguiente dinastía. A esto ayudó una reforma administrativa que dotó a los funcionarios reales de mayor autonomía y con la que apareció el cargo de visir, que era un gobernador del Alto Egipto. Esta reforma también provocó el refinamiento de las artes, ya que ahora podían permitirse comprar objetos de lujo los altos funcionarios. 

La escritura jeroglífica no era la más adecuada para escribir con cálamo en papiros, y esto originó el desarrollo paralelo de la escritura hierática, más sencilla y estilizada, que fue empleada por los escribas en textos religiosos, científicos y literarios hasta finales de la antigua civilización egipcia.nota ​El papiro con escritura hierática más antiguo conocido data de la época de Neferirkara-Kakai, de la dinastía V; se escribía con cálamo, una caña cortada a modo de pincel, y tinta negra, o roja donde se necesitara resaltar determinados asuntos. Se trazaban los textos, como la escritura jeroglífica, en líneas o columnas, pero a partir de la dinastía XII sólo aparecen en líneas y siempre de derecha a izquierda. Era un grafismo muy útil para utilizar en papiros y ostracas.

Escritura hierática

VI dinastía (2345- 2181 AC). Final Imperio Antiguo

Puso fin al Imperio Antiguo. Las políticas llevadas a cabo por los reyes de esta dinastía favorecieron la creación de un sistema "feudal" en el que los visires fueron acumulando poder frente al rey. Fueron constantes las expediciones a Nubia con finalidades, principalmente, comerciales. Se mantuvo también el comercio con el Mediterráneo oriental. 

Todo indica que la llega al trono del primer rey, Teti, fue tumultuosa. Durante su reinado favoreció el culto a Osiris. Destaca el reinado de Pepi I, con una política expansionista hacia Nubia y la intensificación del comercio con Líbano y la costa somalí. Durante su reinado los nomarcas aumentaron su poder, convirtiéndose el cargo en hereditario y dándose alianzas entre nomos para oponerse a políticas reales. 

Parece que al final de la dinastía gobernó una mujer con plenas funciones, pero esto no es seguro.  El poder del faraón y del gobierno central declinó durante este período, mientras que el de los nomarcas (gobernadores regionales) aumentó. Estos nomarcas no formaban parte de la familia real. Pasaron el título a través de su linaje, creando así dinastías locales que no estaban bajo el control del faraón.

Ya durante el reinado de Pepi II el declive fue imparable, lo que fue favorecido, entre otras medidas, por la supresión del cargo de Gobernador del Alto Egipto y el desdoblamiento del cargo de visir en visir del Alto y del Bajo Egipto. El desorden interno se produjo durante y después del largo reinado de Pepi II (2278-2184 AC), debido a las luchas por la sucesión, y finalmente condujo a una guerra civil. El golpe final fue una sequía severa entre 2200-2150 AC, que evitó las inundaciones del Nilo. El hambre, los conflictos y el colapso se sumaron a un poder local más fuerte y un poder central debilitado acosaron al Reino Antiguo durante décadas y provocaron su caída.

Cultura, Arte y Religión

El calendario, a su vez, forma parte del interés más amplio que sentían los egipcios por el mundo de las estrellas. En la cultura faraónica, el firmamento se convirtió en un elemento crucial del paisaje. Hoy podemos conocer las prácticas astronómicas de los antiguos egipcios gracias a un gran número de fuentes jeroglíficas, desde las inscripciones monumentales, los textos de las pirámides y los papiros astronómicos hasta los relojes estelares o los diagramas celestes.

También los yacimientos arqueológicos ofrecen a los investigadores las claves sobre el empleo que los egipcios hacían de sus conocimientos astronómicos en el trazado de sus grandes monumentos, como templos o tumbas, incluidas las pirámides. A esta tarea de investigación se ha dedicado la Misión Hispanoegipcia de Arqueoastronomía del Egipto antiguo, que viene desarrollándose en el País del Nilo desde el año 2003.

Las fechas quedan registradas por el año de reinado del faraón, la estación, el mes y el día, así como la información de que ese día era la fecha del orto helíaco de Sirio o del novilunio, respectivamente. Los egiptólogos se apoyan en estas últimas referencias para intentar fijar el año exacto al que se hace referencia, aunque los criterios particulares hacen que entre las dataciones de cada estudioso haya diferencias de decenas de años, incluso de siglos.

La religión del Imperio Antiguo 

El poder estaba muy ligada a concepciones teológicas. Empezó estando muy unido a Horus, para incorporarse con fuerza después Ra, lo que se explica por la importancia e influencia del clero de Heliópolis, que había tenido un papel muy importante en la unificación de Egipto. 

La religión lo impregnaba todo. Se basaba en el culto, fundamentado en la adoración de dioses que eran dueños de la localidad en la que recibían culto y de sus tierras. Los textos sagrados no se codificaron. El rey fue el máximo administrador del culto estatal, concebido como servicio público. 

Aparte de la cultural, la religión tuvo una vertiente funeraria muy desarrollada y en evolución, que tuvo un carácter universal. Toda la vida era una preparación para la muerte. 

Culto a los dioses 

Aunque cada ciudad y nomo tenían un dios preferido también se veneraban a otros, lo que se llevó a cabo en templos de los que apenas quedan restos. 

En este momento surgen las teologías que explican la creación del mundo y que difieren de una ciudad a otra siendo predominantes las de los centros religiosos de Heliópolis, Hermópolis y Menfis, cuyo éxito dependía de la aceptación del monarca. Para dar solución a las diferencias entre las teologías se produjo una asimilación de los dioses. La teología preponderante fue la de Atum-Ra de Heliópolis, 

Atum-Ra, junto a Thot y Ptah fueron los más venerados, sobre todo el primero. Atum-Ra fue la suprema divinidad solar dividido en tres personas. Thot, dios de la luna, la escritura y la sabiduría fue venerado en Hermópolis y fue, para estos, el creador del mundo. 

Ptah recibió culto en Menfis. Su clero y el de Heliópolis se enfrentaron constantemente por obtener la preponderancia de su dios. Fue el creador por excelencia que existía antes que nada. 

A estas divinidades se añaden otras como Osiris, dios de los muertos y juez supremo, Horus, una de las primeras divinidades nacionales o Hathor, protectora de la maternidad y madre de los monarcas, de gran popularidad. 

La religión era politeísta, es decir, adoraban a varios dioses. Como la ganadería era muy importante, sus dioses tenían rasgos de animales:

  • Ra: dios del Sol y de la vida, fue el más importante en el Imperio Antiguo. Se representaba con la cabeza de halcón y disco solar.
  • Maat: diosa de la armonía y la justicia, hija de Ra. Se representa con una pluma en la cabeza o con alas. 
  • Amón: dios del viento y de los secretos. Protector de Tebas, se fusionó con Ra (Amón-Ra). Fue el dios más importante en los imperios Medio y Nuevo. Se representan con dos plumas largas. Con el tiempo aumentaron sus atributos, y se convirtió en padre de todos los dioses y de los hombres. 
  • Anubis: dios de la momificación y guía de los muertos en el juicio de Osiris. Se representa con cabeza de chacal.
  • Osiris: dios del más allá, de los muertos y la resurrección. Cuando su hermano Seth lo asesinó, su hermana-esposa Isis le devolvió la vida. Se representa momificado.  
  • Isis. esposa-hermana de Osiris. Diosa de la fertilidad, del amor y de la magia. Se representa con un jeroglífico en la cabeza. 
  • Horus: hijo de Osiris e Isis, era dios del cielo. Se representa con la cabeza de halcón que porta la doble corona.
  • Hathor: diosa del amor, la alegría y la música. Hija de Ra y esposa de Horus. Se representa con cuernos. 
  • Seth: dios del mal, de la violencia y la sequía. Hermano de Osiris, lo mató por envidia. Fue derrotado por Horus y desterrado al desierto. Se representa con cabeza de cerdo hormiguero.
  • Bastet: diosa protectora del hogar y del templo. Se representa con forma de gato.
  • Toth: dios de la sabiduría, inventor de la escritura.  En el juicio de Osiris pesaba el corazón del difunto.  Se representa con cabeza de ave ibis.
  • Sejmet: diosa de la fuerza y de la guerra, hija de Ra. Se representa con cabeza de león.

La religión funeraria 

Arranca en el Neolítico cuando se empieza a concebir que hay vida después de la muerte en el subsuelo, por lo que es necesario enterrar a los difuntos con objetos que le sirvan para esa vida. 

Esto provocó también el nacimiento de prácticas para asegurar la inmortalidad. Los dioses  protagonizaban los relatos mitológicos. Para conseguir el favor de los dioses realizaban diferentes ritos (sucesión de acciones que se repiten siempre igual) en los que les hacían ofrendas (objetos que se ofrecían a la estatua de un dios o diosa en su templo). 

Los egipcios aportaron las ideas religiosas como las siguientes:

  • Los dioses crearon a los hombres a partir de barro. Esto se explica porque para los egipcios era importante la alfarería (elaboración de objetos con barro).
  • El juicio después de la muerte para castigar a los injustos que no han sido castigados en vida.
  • La resurrección de los cuerpos después de la muerte. 
  • El equilibrio o armonía en el mundo y en el universo, llamado maat.
  • Objetos que funcionaban como amuletos (daban suerte), como la cruz egipcia de la vida anj o el cetro de poder o was. 

Los conceptos del Ka y Ba eran muy importantes. Se los concebía como dos componentes espirituales indisociables que se separaban del cuerpo del difunto pero que volvían a unirse para revivir el cuerpo. El Ka revivía al difunto y el Ba era la personalidad individual que abandonaba el cuerpo tras la muerte para partir junto a los dioses, pero que vivía todas las noches. 

Al principio no todo el mundo podía acceder a la vida inmortal. Los más humildes sólo podían hacerlo sirviendo al rey en ella, lo que suponía su sacrificio junto al monarca, costumbre que fue evolucionando y sustituyendo a estos por estatuillas. Entrar en la inmortalidad dependía del monarca, lo que evolucionó a que esta decisión la pudieses tomar el monarca de en vida a una ve fallecido. 

Con el tiempo la vida de ultratumba se hizo más compleja, reduciéndose la dependencia del rey para acceder a ella. 

Con el nacimiento de la idea del Más Allá en el predinástico se abandonaron las prácticas de incineración por las de inhumación. Había que conservar el cuerpo de forma adecuada, por lo que se puso en práctica el embalsamamiento del cuerpo (quienes no podían lo sustituían por fórmulas mágicas), al que seguía una serie de rituales. A continuación, el cuerpo se trasladaba al templo funerario para recitar más fórmulas mágicas y, desde allí, el rey era trasladado a la pirámide junto a su ajuar funerario, quedando esta sellada. 

Los egipcios creían en la resurrección de los cuerpos después de la muerte, por eso debían preservarlos. Al principio creían que solo el Faraón resucitaba, luego resucitaban todos los que podían costearse una tumba, finalmente acabaron creyendo que resucitaban todos. Según su mitología, después de la muerte, el dios Anubis acompañaba al alma del difunto, que debía enfrentarse al juicio de Osiris. En una báscula se pesaba su corazón (con los pecados) y una pluma. Si lo superaba, recuperaba su cuerpo y vivía eternamente en el paraíso. Por eso momificaban a sus difuntos. El proceso de momificación consistía en embalsamar el cuerpo con sustancias y después recubrirlo de lino. Las vísceras del difunto se extraían y colocaban en recipientes llamados vasos canopos. En algún lugar de la tumba, se escribían algunos fragmentos del Libro de los Muertos, textos religiosos que ayudaban a superar el juicio.

La elección de la tumba era fundamental. Las tumbas sencillas del predinástico evolucionaron y empezaron a acumularse cada vez más objetos, adoptándose la forma rectangular. A partir de la dinastía I las diferencias sociales quedan muy reflejadas en las riquezas de las tumbas, que evolucionan a un edificio rectangular de adobe con cámara subterránea para el cuerpo denominadas mastaba. Los ataúdes recuerdan a formas humanas y aparece más variedad de objetos, convirtiéndose las tumbas de los reyes en auténticos complejos. En el Imperio Antiguo evolucionarán a pirámides, primero escalonadas que acabarán siendo de líneas rectas. 

Quienes no podían permitirse el embalsamamiento y este tipo de tumbas se enterraba en el desierto envueltos en lino. 

La sociedad del Imperio Antiguo 

Los especialistas no han sido capaces de definirla con claridad, si bien sabemos que no era esclavista, ni aristocrática ni hidráulica 

El rey era la figura principal, considerado como un dios y portador de cinco títulos. Moría como los demás y tenía que responder de sus actos en el Más Allá. 

Junto al rey estaba la familia real, compuesta por esposas, hijos y parientes. El rey podía tener más de una esposa legítima, que podían actuar como regentes y cuyos hijos eran los únicos que podían alcanzar el trono. El resto de los hijos se dedicaban al sacerdocio o a altos cargos de la administración. No existió una norma sucesoria que se cumpliese siempre. 

Por debajo estaban los altos funcionarios, sumos sacerdotes y escribas. Por último, el pueblo llano, sujeto al poder del rey y que en ocasiones estaba obligado a trabajar para él. 

Hay muchos autores que defienden que en el Imperio Antiguo no existió la esclavitud, pero si prisioneros de guerra obligados, en ocasiones, a realizar trabajos. 


Organización territorial, administrativa e instituciones 

Organización territorial 

La primera división fue entre el Alto Egipto (al sur, desde Asuán) y el Bajo Egipto, desde Asuán al delta del Nilo). La estabilización de la población favoreció que estas unidades se subdividieran en unidades más pequeñas, los nomos. La rivalidad entre nomos y la imposición de unos sobre otros favoreció la concentración del poder. 

Administración e instituciones 

El estado centralizado estaba encabezado por el rey, dueño nominal de las tierras, si bien la propiedad privada existió y fue protegida por la ley. 

Por debajo del rey estaba el visir, hombre de confianza del rey elegido por él mismo. Se encargaba de administrar justicia y de las tareas de gobierno. En lo judicial, presidía los seis grandes tribunales existentes, para lo que era apoyado por los Jefe de misión, ministros plenipotenciarios que le informaban de lo que sucedía. Era también el sumo sacerdote de la diosa Maat. Eran enterrados cerca del monarca y, normalmente, pertenecían a su familia. En cuanto a la administración, de él dependían los principales departamentos como el Tesoro, institución fundamental formada en principio por la Casa Roja y la Casa Blanca que acabaron uniéndose en la Doble Casa Blanca con funciones, entre otras, de recogida y almacenaje de los tributos en especie. 

Bajo el visir estaba el Canciller del Rey del Bajo Egipto, cargo que acabó convirtiéndose en honorario. Por último, el Canciller de Dios, cargo que cobro gran importancia durante la IV dinastía, encargado de supervisar actividades económicas y comerciales y con mando en parte del ejército. 

En la capital estaba la Residencia, donde tenía su sede la administración central, y la Gran Casa, que era el palacio real con su sistema administrativo propio. 

Los nomos por su parte, eran gobernados por monarcas que no solían residir en los mismos y que podían tener cargo sobre varios nomos. Su misión era controlar las explotaciones agrícolas estatales y recaudar impuestos. En el Alto Egipto durante las últimas dinastías los nomarcas residieron de forma permanente en sus nomos. En el Bajo continuaron viviendo en la capital. 

Durante la dinastía VI aparecieron nuevos gobernadores de nivel superior que tenían bajo su mando varios nomos del Alto Egipto. El cargo de nomarcas pasó a ser hereditario, lo que propició la aparición de dinastías locales. 

La economía 

Se articulaba en torno a la agricultura, favorecida por las crecidas del Nilo. Cuando estas fueron insuficientes se crearon complejos sistemas de canales gracias a la cooperación de los campesinos. En cuanto a la propiedad, parece que había tierras de derecho común, cuyos propietarios eran altos funcionarios y el pueblo, y de derecho real, propiedad del rey que podía alquilarlas o cederlas a sus funcionarios. 

La base de la agricultura eran los cereales y las legumbres. Se dedicaron a la cría de ganado como actividad complementaria. La artesanía también fue importante, siendo el principal comprado el Estado, que se encargaba de importar las materias primas necesarias para estas actividades.

La construcción, en especial la de necrópolis, también fue una actividad muy importante. En cuanto a las transacciones comerciales, se hicieron con una moneda teórica con un valor equivalente a una cantidad de gramos de oro. 

La ciencia y la literatura 

La ciencia 

Los avances fueron condicionados por las crecidas del Nilo. A partir del cálculo de cada cuánto se producían, un grupo de sacerdotes creó el calendario de 365 días dividido en 12 meses a los que se les añadía unos días para coincidir con el ciclo solar. Para rehacer los límites de la propiedad tras las crecidas del Nilo se realizaron grandes avances en medición y geometría. Se creó también un sistema de pesos y medidas. 

La literatura 

Fue muy prolífica. Se divide en dos tipos, religiosa y profana. En la religiosa destacan los Textos de pirámides, grabados en pirámides de reyes u reines y que contenían textos para facilitar el tránsito del difunto al Más Allá. Los textos de los Sarcófagos buscaban protegerle de los peligros una vez allí. En cuanto a los de carácter profano, abundaron las instrucciones, que eran consejos de buen gobierno, y los cuentos.