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miércoles, 14 de abril de 2021

14 DE ABRIL

He escrito miles de canciones entonando tu nombre,
te he buscado en cada mirada, en cada eco y en cada garganta silenciada
República, libertad hecha palabra, última esperanza para el hombre
llama de la libertad siempre encendida, nunca apagada

esperanza para que el hombre pueda vivir en libertad
y no tenga que preocuparse por el trabajo y llevar a casa pan y sustento
esperanza para que sea tratado con respeto y dignidad
esperanza tan necesaria como el aire y el pan como alimento

enarbolamos la bandera tricolor de la libertad
en cada lucha, en cada batalla, en cada frente
donde combatimos hasta caer heridos gravemente
en una guerra sin cuartel y sin piedad

pues eres nuestras esperanzas y nuestros sueños hechos realidad
querida república, dama de la libertad, la igualdad y la fraternidad
por la que siempre hemos luchamos hasta conocer la derrota
porque aunque portemos como arma la razón la ilusión quedó rota


lunes, 2 de marzo de 2020

GATA CATTANA

#TalDíaComoHoy en 2017 nos dejaba Gata Cattana. Politóloga, poetisa, rapera, feminista y en definitiva, artista, Ana Isabel García Llorente (pues tal era su nombre), falleció a los 26 años de edad el 2 de marzo de 2017, a consecuencia de una complicación cardíaca.

Maldito sea el destino y la vida
que son crueles y caprichosos
que escribe con renglones torcidos
historias, versos y efemérides

Malditos sean los versos que lloran
recordando que ya no estás con nosotros combatiendo
que tu voz nunca se apaga
que tu recuerdo nunca se desvanece

Nunca camino de vuelta, siempre de ida
siempre senderos sinuosos
siempre viajeros perdidos
siempre deseos y milagros que pides

pero nunca se cumplen, por mucho que aquellos que imploran
tu vuelta, que nunca te hayas ido, que tu voz y tu palabra sigan latiendo
como una herida que siempre sangra , que deja llaga,
que al recordar da dolor y que escuece

yo maullo a la luna, como tú, Gata
Cattana, pidiendo que vuelvas, que nunca te hayas ido
escupiendo al destino que nos maltrata
convirtiendo nuestras voces en quejidos

Y mientras lloro sangre, lágrimas y tinta roja
ante la tierra, que no escucha y enmudece
pero recibe tu semilla, que resplandece
y germina un bosque de frondosas hojas

Te recuerdo, Gata Cattana, siempre eterna e imperecedera
entre los versos y canciones donde siempre habitarás
en una eterna llama que nunca se apagará
eterno retorno de la primavera

Gata Cattana

martes, 25 de septiembre de 2018

VICTORIA KENT

Nacida en Málaga el 6 de Marzo de 1889 en una familia de clase media e ideología liberal. Este ambiente le permitirá, en contra de lo habitual en la época, estudiar magisterio en Málaga y posteriormente trasladarse a Madrid donde estudiará derecho en la Universidad Central, terminando la carrera en 1924, siendo la primera mujer en España que ejercerá la abogacía ejerciendo sobre todo en el ámbito laboral.

En 1929 se integrará en el recién creado Partido Radical Socialista, ejerciendo posteriormente de defensora de Álvaro de Albornoz como miembro del Comité Revolucionario Republicano, siendo la primera mujer en el mundo en participar en un consejo de guerra.

Con la llegada de la República fue elegida en 1931 diputada en las Cortes Constituyentes, siendo, durante el gobierno de Azaña, nombrada directora de prisiones cargo en cual intentará, y conseguirá en parte, una amplia labor reformista mejorando las condiciones de vida de los presos y preocupándose especialmente por las mujeres, y entre ellas por las que eran madres, creando la cárcel de mujeres de las Ventas. Permanecerá en dicho cargo hasta 1934.

Pero sin duda, el hecho que marcó su trayectoria política fue la discusión sobre el sufragio femenino. Enfrentada a Clara Campoamor, Victoria Kent, al igual que otros republicanos, no era contraria al voto femenino, pero creía que aquel no era el momento de aprobar el sufragio debido a la falta de preparación de las mujeres de la época y a la influencia que en ellas tenía la Iglesia.

Abandonó junto con el sector progresista el Partido Radical Socialista para crear el Partido Radical Socialista Independiente y posteriormente en la integración de este en Izquierda Republicana, y si bien no consiguió acta de diputado en 1933, en 1936 se presentaría junto con su partido en el Frente Popular, consiguiendo en esta ocasión un escaño.

Durante la Guerra Civil se encargó de la acogida de los niños refugiados y de la creación de guarderías infantiles. Más tarde, sería enviada a la embajada española en París, encargándose igualmente de las evacuaciones de niños y una vez terminada la guerra de la emigración de los republicanos hacia América.

Durante la II Guerra Mundial tuvo que refugiarse en la embajada mexicana al ser París ocupado por las tropas alemanas, permaneciendo en la ciudad con identidad falsa hasta el fin de la guerra gracias a la Cruz Roja. Esta experiencia la reflejará en su libro “Cuatro años en Paris”.

Después de la guerra se marchará a México, donde dará clases de Derecho Penal en la universidad  y creará una escuela para personal de prisiones. A la vez se encargará de ayudar a los refugiados españoles. Allí dirigió la Escuela de Capacitación para Empleados de Prisiones y Establecimientos Penitenciarios que se creó, adscrita a la Universidad Nacional Autónoma de México, UNAM, en 1949, siguiendo su propuesta.

Ella fue quien creó el plan de estudios de la escuela y también fue su profesora más prestigiosa. Además, enseñó en la UNAM un curso sobre el estudio del medio penitenciario, y más tarde impartió docencia vinculada a la Cátedra de Sistemas e Instituciones Penitenciarias (Gutiérrez Vega, 2001: 152-153). Al principio, en México, tenía estatus de residente, manteniendo su certificado de nacionalidad española expedido por el consulado general de España en México, que dependía del Gobierno de la República en el exilio. El 4 de mayo de 1950 obtuvo «sin renuncia de la nacionalidad española», como otros muchos refugiados republicanos, la nacionalidad mexicana, lo que le facilitó mucho la movilidad. «El titular es mexicano por naturalización según carta 335 otorgada el cuatro de mayo de 1950», rezaba el pasaporte mexicano de Victoria Kent.

El encargo de las Naciones Unidas para estudiar el estado de las prisiones en Iberoamérica la llevará a Nueva York, donde se instalará, aunque el la excesiva burocracia del trabajo hará que lo abandone pronto, dedicando sus esfuerzos a la publicación de la “Revista Ibérica”, la cual mantendrá hasta 1974.

Victoria Kent no quiso regresar a España hasta que no legalizaran a todos los partidos políticos, cosa que no ocurrió hasta después de las elecciones del 15 de junio de 1977. Si bien se habían legalizado casi todos los partidos políticos, incluso el Partido Comunista de España, no ocurrió lo mismo con los partidos republicanos, que, como era lógico, mantenían la defensa de una forma de gobierno republicana para España. Fue el 2 de agosto de 1977 cuando se legalizaron ARDE y las otras dos formaciones republicanas que habían sobrevivido en el exilio: Acción Republicana y Esquerra Republicana. En ese momento Victoria Kent sí solicitó en el consulado de España en Nueva York su flamante pasaporte español –recordemos que nunca había renunciado a la nacionalidad española– y organizó su viaje a España. Volverá , si bien, y aún terminada la dictadura de Franco, mantendrá su residencia en Nueva York, donde morirá el 26 de Septiembre de 1987.

sábado, 21 de julio de 2018

LA MILICIANA

Marina Ginestà nació el 29 de enero de 1919 en Toulouse, pero en 1930 sus padres se trasladaron a Barcelona, donde militó durante la República en el Partido Socialista Unificado de Cataluña, PSUC.

En 1936 junto a otros compañeros de las Juventudes Socialista organiza la llamada Olimpiada Popular como respuesta a los Juegos Olímpicos de Berlín 1936. Tras el golpe de estado del 18 de julio de 1936 contra el gobierno de la II República Española y el estallido de la Guerra, las Juventudes Socialistas se instalan en el hotel Colón, donde será tomada aquella famosa fotografía y, de la cual Marina Ginestà desconocerá su existencia, y su simbolismo, hasta 10 años antes de su muerte.

Marina Ginestà tenía 17 años, un carné de las Juventudes Socialistas Unificadas y el sueño de una revolución cuando en verano de 1936 posó orgullosa y desafiante en la terraza del Hotel Colón de Barcelona para el fotógrafo Juan Guzmán que tomó de ella una imagen simbólica que se convirtió en un icono de la resistencia. La fotografía fue tomada después del 21 de julio de 1936 por el fotógrafo alemán Hans Gutmann (conocido como Juan Guzmán). La aplicación que usa la agencia EFE para documentar exige poner una fecha exacta: El edificio del Hotel Colón fue ocupado el 21 de julio , con lo que la fecha mínima de ocupación es esa. Se desconoce la fecha exacta. El pie es lo que vale

Marina durante la guerra trabajó como periodista de varios medios de comunicación republicanos, así como de mecanógrafa y como intérprete del corresponsal del diario soviético "Pravda", Mijaíl Koltsov. Tras la victoria de las tropas del ejército franquista y sus aliados fascistas y nazis, y después de su estancia en un campo de concentración, Marina comienza un largo exilio que la lleva a la República Dominicana, donde el dictador Trujillo maltrata a los refugiados españoles como al resto de dominicanos, Venezuela y finalmente a Francia en 1949.

Es allí donde escribe sus dos libros, Els Antipodes y Els Precursors. Allí es también donde a sus casi 89 años ve por primera vez la foto de aquella mujer de 17 años que fue una vez todas las mujeres que arriesgaron y dieron su vida un verano del 36 por combatir al fascismo.

Sobre la fotografía, la propia Ginestà comentó que: "Es una buena foto, refleja el sentimiento que teníamos en aquel momento [..] Dicen que en la foto tengo una mirada arrebatadora. Es posible, porque convivíamos con la mística de la revolución del proletariado y las imágenes de Hollywood, de Greta Garbo y Gary Cooper"

Marina Ginestà murió el 6 de enero de 2014, la sonrisa que plantó cara al fascismo. Su retrato, la sonrisa de una miliciana, fusil al hombro, mirando a la cámara en una terraza de Barcelona se convirtió en uno de los iconos más emblemáticos de la Guerra Civil y la resistencia antifascista frente al golpe de Estado que perpetraron militares. 

A título informativo la foto se conserva en el archivo de la agencia EFE.

La juventud pasada entre fábricas
Que marcaron en tu piel, heridas
Heridas que dejan cicatriz
En tus suaves manos,
Mi amor, mi camarada, mi vida

Fue entonces cuando empezaste a cambiar
Luchando contra el marco donde te colocaron
Aquellos que en su día te explotaron
oprimiéndote hasta hacerte sangrar

Cambiaste la tela por el fusil
Luchaste por el pueblo, tu clase y tu tierra
abandonando tu mirada infantil
dejándola sepultada bajo la guerra

Miliciana que por los pueblos erras
Llamando a la igualdad
Por campos, llanuras y tierras
Combatiendo la maldad

Que caíste en lucha contra el opresor
Y una fosa te silenció
Pero el recuerdo nunca se borró
Recuerdo y memoria, semillas de la revolución

Porque nada ni nadie ha sido olvidado
A pesar del tiempo pasado
Y de aquellos que nuestras lenguas
Cortaron, silenciaron y amordazaron

Te canto a ti, miliciana
Símbolo de resistencia
Porque tu esencia
Ilumina nuestras mañanas
retrato de Marina Ginestà, con 17 años, de miliciana con el fusil al hombro en una terraza de Barcelona, tomado por el fotógrafo Hans Gutmann. Agencia EFE

lunes, 9 de abril de 2018

LAYLA KHALED

Layla Khaled nació 9 de abril de 1944, y pertenece al Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP), además de formar parte del Consejo Nacional Palestino. Khaled llegó al conocimiento del público internacional por su papel en el 1969 el secuestro de un avión, siendo la primera guerrillera palestina que formaba parte de una operación de esta envergadura, y también de uno de los cuatro secuestros simultáneos el año siguiente, como parte de otra operación del grupo Septiembre Negro.

Primeras etapas de la vida

Khaled nació en 1944 en Haifa, entonces parte del Mandato Británico de Palestina. Cuando los árabes rechazaron en 1947, el plan de partición de Palestina de Naciones Unidas, la lucha entre los árabes y los judíos sionistas se desató. La familia Khaled huyó a Líbano en 1948, dejando atrás a su padre, una de las primeras víctimas de la ocupación israelí. A la edad de 15 años, Khaled se convirtió en una de las primeras en sumarse al Movimiento Nacionalista Árabe, de características panarabistas, que originalmente comenzaron a fines del decenio de 1940 por George Habash, entonces un estudiante de medicina en la Universidad Americana de Beirut. La rama palestina de este movimiento se convirtió en el Frente Popular para la Liberación de Palestina después de Guerra de los Seis Días, en 1967. Khaled también ejerció durante años como profesora en Kuwait.

Los secuestros

El 29 de agosto de 1969 Khaled fue parte de un equipo que secuestro el vuelo TWA Flight 840 en camino de Roma a Atenas, desviando el Boeing 707 a Damasco. Afirma que le ordenó al piloto a volar cerca de Haifa, de modo que pudo ver su lugar de nacimiento, que ella no podía visitar tras la ocupación israelí. No hubo heridos, aunque el avión fue volado. Según algunos medios de comunicación, la dirección del FPLP piensa que Yitzhak Rabin, el embajador israelí en los Estados Unidos estaba a bordo. Sin embargo, este rumor se negó por Leyla Khaled y otros miembros del comando. Después de este secuestro, Khaled se sometió a la primera de varias operaciones de cirugía plástica destinada a ocultar su identidad.

El 6 de septiembre de 1970, Khaled y Patrick Arguello, un miembro de la resistencia palestina de origen nicaragüense, intentaron el secuestro del vuelo Al Flight 219 de Amsterdam a Nueva York, como parte de los secuestros de Dawson's Field, una serie casi simultánea de secuestros llevados a cabo por el FPLP. El secuestro fue frustrado por la seguridad israelí. Arguello murió tiroteado en la operación y Layla fue detenida. Aunque llevaba dos granadas de mano en el momento, Khaled declaró que había recibido instrucciones muy estrictas de no poner en peligro los pasajeros de los vuelos civiles.

El piloto del avión desvió el vuelo al aeropuerto de Heathrow, en Londres, donde se entregó a Khaled a la policía británica. El 1 de octubre, el Gobierno británico la utilizó parte de un intercambio de prisioneros. Al año siguiente, el FPLP abandonado la táctica de secuestro, aunque algunos movimientos escindidos del FPLP siguieron utilizando el secuestro de aviones como una plataforma para dar a conocer al mundo la situación de la Palestina ocupada.

Khaled volvería años después a Gran Bretaña para hablar impartir conferencias en varias ciudades británicas, hasta el 2002, año en que se le negó el visado por parte de la embajada británica, para impedir su participación en un evento organizado por simpatizantes de la causa palestina.
Khaled ha dicho que ella ya no cree en el secuestro como una forma legítima de protesta, aunque desconfía del proceso de paz árabe-israelí. Según Khaled: "No es un proceso de paz. Se trata de un proceso político donde el equilibrio de fuerzas es para los israelíes y no para nosotros. Ellos tienen todas las cartas para jugar con los palestinos y no tienen nada que perder, sobre todo cuando la OLP no está unida".

Layla Khaled es miembro del Consejo Nacional Palestino y aparece regularmente en el Foro Social Mundial. Está casada con el médico Fayez Rashid Hilal, y hoy vive con sus dos hijos en Amman, Jordania. Recientemente su vida fue objeto de una película titulada “Leila Khaled, Hijacker”.

Secuestraron su país pero no su patria
secuestraron su tierra y su futuro
secuestraron a su pueblo y su bandera
secuestraron a sus amigas y sus deseos

Intentaron secuestrar su voz y su alegría
cercando y aislando a su pueblo tras un muro
intentaron doblegar su espíritu para que sufriera
la humillación, los insultos y el desprecio

llenaron su camino de espinas y de cristales rotos
para que no avanzara, para que siguiera su curso
y, a pesar de todo, ella les secuestró un piloto
les secuestró un avión y el discurso 

Layla Khaled

lunes, 15 de enero de 2018

ROSA LUXEMBURGO

Rosa Luxemburgo es, como pocos personajes en la historia, alguien que no tiene detractores. Quizá la derecha en su momento, a principios del siglo XX, la vio como una amenaza (y por cierto lo era). Pero hoy, a décadas de su desaparición, su vida y obra son un verdadero punto de referencia en la lucha revolucionaria en todas partes del mundo y nadie podrá poner en telo de juicio su absoluta integridad moral, su entrega, su mística para con la causa que abrazó.

SU VIDA

Rosa Luxemburgo nació en la localidad polaca de Zamosc (perteneciente a Rusia en esa época) el 5 de marzo de 1871 en el seno de una familia judía y estudió en Varsovia, en donde comenzó a frecuentar asociaciones políticas. Abandonó Polonia en 1889 para evitar ser encarcelada por sus actividades y se instaló en Suiza. Estudió ciencias naturales y economía política en la Universidad de Zurich, donde escribió su tesis doctoral titulada El desarrollo industrial de Polonia (1898). En 1898 emigró a Alemania y obtuvo la nacionalidad de ese país al contraer matrimonio con un trabajador alemán. Se afilió al Partido Socialdemócrata Alemán (SPD), la organización más importante del socialismo internacional. Cuando estalló la Revolución Rusa de 1905, Luxemburg se trasladó a Varsovia para participar en la lucha, pero fue detenida. Tras su liberación, impartió clases de economía política en la escuela del SPD de Berlín (1907-1914) y escribió una obra titulada La acumulación del capital (1913).

Cuando estalló la I Guerra Mundial, Karl Liebknecht y Luxemburg, opuestos a la decisión socialdemócrata de votar a favor de los créditos de guerra, formaron una facción revolucionaria dentro del SPD conocida como el grupo de los espartaquistas. Fue encarcelada por su radical oposición al conflicto bélico (en prisión escribió su fundamental obra, La crisis de la socialdemocracia); cuando fue puesta en libertad en noviembre de 1918, colaboró en la fundación del Partido Comunista Alemán (KPD), compuesto por los miembros de su anterior grupo. Opuesta a actitudes violentas, criticó con dureza la dura represión que establecieron los bolcheviques. Pese a mostrarse reacia, tomó parte en el fallido levantamiento espartaquista de enero de 1919, en el que Liebknecht y ella fueron arrestados y ejecutados (cuando eran conducidos a prisión) por las tropas alemanas el día 15 de ese mismo mes.

A través de toda la obra de Rosa Luxemburgo se manifiesta la lucha contra el reformismo.
Eduard Bernstein fue el primero contra quien Rosa alzó las armas. Bernstein redefinió el carácter fundamental del movimiento obrero como, "un partido de reforma democrática socialista" y no como un partido de revolución social. Oponiéndose a Marx, arguyó que las contradicciones del capitalismo no se vuelven más agudas, poco a poco el capitalismo se vuelve más tratable, más adaptable. Tal como lo describía Marx, hay una tendencia hacia la prosperidad permanente. La adaptabilidad del sistema a las necesidades del momento también se muestran en la mejora de las condiciones económicas, sociales y políticas de la clase trabajadora, como resultado de las actividades de los sindicatos y las cooperativas.

Contradicciones en el capitalismo

Rosa Luxemburgo sostenía que las organizaciones monopólicas capitalistas (cártels y trusts) y las instituciones de crédito tendían a profundizar los antagonismos en el capitalismo y no a mitigarlos.
Rosa dice que, los cártels y los trusts no son «medios de adaptación» en su acción definitiva sobre la economía capitalista que hagan esfumarse las contradicciones en el seno de ésta, sino que son precisamente uno de los medios que la economía capitalista se ha procurado para aumentar la anarquía misma, para extender las contradicciones y acelerar su hundimiento."

Dice Rosa que también los créditos, lejos de evitar la crisis capitalista, en realidad la profundizan. Las dos funciones más importantes del crédito son expandir la producción y facilitar el intercambio, y ambas agravan la inestabilidad del sistema. La crisis económica capitalista se desarrolla como consecuencia de las contradicciones entre la permanente tendencia de la producción a expandirse, y la limitada capacidad de consumo del mercado capitalista. El crédito, al estimular la producción, fomenta la tendencia a la superproducción, y ésta, sujeta a seria inestabilidad en circunstancias adversas.

Desde 1873, el capitalismo no había sufrido ninguna crisis económica importante. Pero, dice Rosa: "Apenas se había deshecho Bernstein de la teoría marxista de las crisis en 1898, cuando estalló una fuerte crisis general en 1900, y, siete años después, en 1907, una crisis nueva procedente de los Estado Unidos afectó al mercado mundial. Los hechos incontrovertibles destruían la teoría de la «adaptación» del capitalismo. Al mismo tiempo, podía comprobarse que quienes abandonaban la teoría marxista de las crisis, sólo porque había fracasado en el cumplimiento de dos de sus «plazos», confundían el núcleo de la teoría con una pequeñez externa e inesencial de su forma, con el ciclo decenal. La formulación del ciclo de la industria capitalista moderna como un período decenal, sin embargo, era una simple constatación de los hechos por Marx y Engels en 1860 y 1870, que, además, no descansaba en ley natural ninguna, sino en una serie de circunstancias históricas siempre concretas que estaban en conexión con la extensión intermitente de la esfera del capitalismo juvenil." 

De hecho, "estas crisis pueden producirse cada 10 o cada 5 años o, alternativamente, cada 20 y cada 8 años... La suposición de que la producción capitalista pueda «adaptarse» al intercambio presupone una disyuntiva: o el mercado mundial crece infinita e ilimitadamente o, por el contrario, se interrumpe el crecimiento de la fuerzas productivas, a fin de que éstas no superen los límites del mercado. La primera parte es una imposibilidad física y la segunda se enfrenta con el hecho de que continuamente se producen nuevas transformaciones técnicas en todas las esferas de la producción, que originan nuevas fuerzas productivas día a día."

Dice Rosa, lo fundamental para el marxismo es que las contradicciones en el capitalismo -entre las crecientes fuerzas de producción y las relaciones de producción- se agravan progresivamente. Pero que tales contradicciones deban expresarse en forma de crisis generales catastróficas es algo meramente "inesencial y accesorio." 

Rosa sostenía que cuando Bernstein negaba las cada vez más profundas contradicciones del capitalismo, mutilaba la base de la lucha por el socialismo. De esa manera el socialismo se transformaba, de una necesidad económica en una esperanza idealista, en una utopía. Bernstein preguntaba: "¿Por qué razón hay que derivar el socialismo de la necesidad económica?" "¿Por qué razón hay que degradar la inteligencia, la conciencia jurídica, la voluntad del hombre?". Rosa comentó: "Por lo tanto, la distribución justa que propone Bernstein ha de hacerse merced a la voluntad libre del hombre, no condicionada por la necesidad económica, o, más precisamente, como quiera que la voluntad misma no es más que un instrumento, merced a la comprensión de la justicia, en resumen, por la idea de la justicia.

Asesinato de Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht.

Ambos tomaron parte en la frustrada revolución de 1919 de Berlín. La revuelta fue sofocada por el ejército y la actuación de los "freikorps" (grupos paramilitares) al servicio de la socialdemocracia alemana. A su término, cientos de personas, entre ellas Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht fueron encarceladas, torturadas y asesinadas por dichos grupos.

En la noche del 15 de enero de 1919 sus cuerpos fueron arrojados a un canal. Al día siguiente todo Berlín sabía que la mujer que había desafiado a todos los poderosos y había "enamorado" a los asistentes a innumerables asambleas estaba muerta. Así, mientras se buscaba su cuerpo, un joven de 21 años, Bertolt Brecht, escribió:

"La Rosa roja ahora también ha desaparecido.
Donde se encuentra es desconocido.
Porque ella a los pobres la verdad ha dicho.
Los ricos del mundo la han extinguido".

Rosa Luxemburgo vivió y murió en un tiempo de transición en el que un mundo viejo se hundía y otro surgía de los escombros de la guerra. Sus camaradas intentaron construir el socialismo, sus asesinos y enemigos ayudaron a Hitler a subir posteriormente al poder.
Las últimas palabras de Rosa de Luxemburgo, escritas en la noche de su muerte, fueron sobre su confianza en las masas y en lo inevitable de la revolución:

"El liderazgo ha fallado. Incluso así, el liderazgo puede y debe ser regenerado desde las masas. Las masas son el elemento decisivo, ellas son el pilar sobre el que se construirá la victoria final de la revolución. Las masas estuvieron a la altura; ellas han convertido esta derrota en una de las derrotas históricas que serán el orgullo y la fuerza del socialismo internacional. Y esto es por lo que la victoria futura surgirá de esta derrota".

"¡El orden reina en Berlín! ¡Estúpidos secuaces! Vuestro orden está construido sobre la arena. Mañana la revolución se levantará vibrante y anunciará con su fanfarria, para terror vuestro: ¡Yo fui, yo soy y yo seré!".

Tanto Rosa como Karl tienen una gran carga simbólica para el marxismo, de modo especial en Alemania, donde actualmente, un domingo a mediados de enero se celebra, cada año en Berlín, se celebra un homenaje a estos dos dirigentes comunistas asesinados el 15 de enero de 1919.

El 31 de mayo de 1919 el cuerpo de la comunista y revolucionaria Rosa Luxemburgo fue encontrado e identificado después de una autopsia en Berlín. Cinco meses después de haber sido asesinada por paramilitares derechistas que trabajaban a instancias del gobierno socialdemócrata.


SU LEGADO Y SU HUELLA EN LA HISTORIA

Rosa Luxemburgo es la mujer cuyo papel en la lucha y en la elaboración teórica del comunismo ha sido más importante dentro de la historia del movimiento obrero internacional. Su extraordinaria inteligencia, empuje y capacidad -hablaba once idiomas- fueron razones para que pronto destacara como uno de los principales dirigentes de la socialdemocracia internacional. Consagró su vida a la educación internacionalista del proletariado a través de artículos de prensa, conferencias, escuelas obreras e impresionantes discursos, en los que destacó como una agitadora brillante, y apasionada. Sus escritos son una aguda defensa sin concesiones de la revolución proletaria y de la honestidad en el compromiso político revolucionario.

Lenin se refirió a ella como una "representante destacada del proletariado revolucionario y del marxismo sin falsificaciones" en su artículo escrito en 1920 "Una contribución a la historia de la cuestión de la dictadura". Con gran emoción Lenin escribió sobre ella: "Aunque las águilas precipitándose desde lo alto, puedan volar más bajo que las gallinas, éstas por más que desplieguen sus alas, nunca pueden llegar a las nubes". Efectivamente, ninguno de los numerosas escritos de Rosa Luxemburgo son banales o superficiales; en todos ellos resplandece su propia personalidad, en todos ellos está acuñada su personalidad y su originalidad. Por eso desprenden una luz distinta y en ellos siempre se aportan puntos de vista novedosos, distintos, singulares.

Rosa Luxemburgo

martes, 9 de enero de 2018

SIMONE DE BEAUVOIR

Simone de Beauvoir
Simone de Beauvoir fue una pensadora y novelista francesa, representante del movimiento existencialista ateo y figura importante en la reivindicación de los derechos de la mujer. Originaria de una familia burguesa, destacó desde temprana edad como una alumna brillante. Nacida en París en 1908, estudió en la Sorbona y en 1929 conoció a Jean-Paul Sartre, que se convirtió en su compañero durante el resto de su vida.

Se graduó en filosofía y hasta 1943 se dedicó a la docencia en los liceos de Marsella, Ruan y París. Su primera obra fue la novela La invitada (1943), a la que siguió La sangre de los otros (1944) y el ensayo Pyrrhus y Cineas (1944). Participó intensamente en los debates ideológicos de la época, atacó con dureza a la derecha francesa, y asumió el papel de intelectual comprometida. En sus textos literarios revisó los conceptos de "historia" y "personaje" e incorporó, desde la óptica existencialista, los temas de "libertad", "situación" y "compromiso".

Fue fundadora junto a Sartre, A. Camus, y M. Merleau-Ponty, entre otros, de la revista Tiempos Modernos, cuyo primer número salió a la calle el 15 de octubre de 1945 y se transformó en un referente político y cultural del pensamiento francés de mitad del siglo XX. Posteriormente publicó la novela Todos los hombres son mortales (1946), y los ensayos Para una moral de la ambigüedad (1947) y América al día (1948).
 
Su libro El segundo sexo (1949) significó un punto de partida teórico para distintos grupos feministas, y se convirtió en una obra clásica del pensamiento contemporáneo. En él elaboró una historia sobre la condición social de la mujer y analizó las distintas características de la opresión masculina. Afirmó que al ser excluida de los procesos de producción y confinada al hogar y a las funciones reproductivas, la mujer perdía todos los vínculos sociales y con ellos la posibilidad de ser libre. Analizó la situación de género desde la visión de la biología, el psicoanálisis y el marxismo; destruyó los mitos femeninos, e incitó a buscar una auténtica liberación. Sostuvo que la lucha para la emancipación de la mujer era distinta y paralela a la lucha de clases, y que el principal problema que debía afrontar el "sexo débil" no era ideológico sino económico.

Fundó con algunas feministas la Liga de los Derechos de la Mujer, que se propuso reaccionar con firmeza ante cualquier discriminación sexista, y preparó un número especial de Tiempos Modernos destinado a la discusión del tema. Ganó el Premio Goncourt con Los mandarines (1954), donde trató las dificultades de los intelectuales de la posguerra para asumir su responsabilidad social. En 1966 participó en el Tribunal Russell, en mayo de 1968 se solidarizó con los estudiantes liderados por Daniel Cohn-Bendit.  y hasta sus últimos días fue una incansable luchadora por los derechos humanos.

A partir de 1970 su feminismo se convierte en militante participando en el Movimiento Radical de Liberación de las Mujeres, y durante algunos años, co-presidiendo "Choisir" un grupo feminista para la reforma de la Ley del Aborto. En 1972 presidió la asociación Choisir, encargada de defender la libre contracepción y en 1973, junto con otras personalidades francesas, firma el "Manifiesto de las 343" autoinculpándose de haber abortado clandestinamente. Hasta su reciente muerte actuó en la "Liga de los Derechos de las Mujeres", entidad recep­tora de denuncias sobre discriminación por razón de sexo. También fue fundadora del grupo "S.O.S. Femmes", para ayudar a las mujeres maltratadas.

Simone de Beauvoir

Sus abundantes títulos testimoniales y autobiográficos incluyen Memorias de una joven formal (1958), La plenitud de la vida (1960), La fuerza de las cosas (1963), Una muerte muy dulce (1964), La vejez (1968), Final de cuentas (1972) y La ceremonia del adiós (1981).

Se suele inscribir la obra de Simone de Beauvoir, exclusivamente, en la evolución del feminismo. Con ello se corre el riesgo de olvidar sus reflexiones sobre la creación literaria, sobre el desarrollo de la izquierda antes y después de la Segunda Guerra Mundial, sobre el dolor y la percepción del yo, sobre los linderos del psicoanálisis y, por supuesto, sobre las premisas profundas del existencialismo.

"Aun pensando que la literatura deba ser compro­metida, no creo que deba ser militante porque así se llega al realismo socialista, a los héroes positivos, a las mentiras. En mis libros he tratado siempre de estar cerca de la vida real. Ciertas mujeres me han reprochado no haber utilizado en mis últimos libros heroínas positivas, sino mujeres rotas, desdichadas. Lo hice porque la condición femenina, tal co­mo está hoy, es así como la veo y la siento. y no tengo ningu­na intención de poner en escena militantes heróicas que a mis ojos sean inexistentes o utópicas""

La mayoría de las notas literarias aparecidas desde su muerte acaecida el 14 de abril de 1986en París, insisten en resumir su trayectoria al inevitable punto de referencia de su relación con Sartre y a una competitividad entre ambos que se da por supuesta. Quizás sea éste un tratamiento superfluo para juzgar la vida y la obra de una mujer que si bien frente a los "Contingentes" fue la "mujer necesaria" para el filó­sofo, brilló con luz propia, independientemente de su rela­ción con Sartre, o a pesar de ella.

El feminismo de Simone de Beauvoir

Su gran aporte a la filosofía, como señala la doctora en filosofía, Linda Zerilli, fue la articulación de un nuevo problema filosófico: ¿Qué es una mujer?

En su teoría, el problema de la mujer es abordado desde los puntos de vista:
  • Ontológico: ¿Qué es una mujer?
  • Existencialista: ¿Qué significa ser mujer?
  • Fenomenológico: ¿Qué significa vivir la experiencia de ser mujer?
Este ha sido el punto de partida para las teorías de sexo y de género.

En el Segundo Sexo, publicado en 1947, es considerado un texto fundacional en la filosofía feminista. Ha sido comparado con una biblia, ya que su argumentación, al igual que en el Génesis, parte desde una "caída" en el conocimiento: Simone de Beauvoir cuenta cómo, teniendo apenas un día de nacida, su tía, quien fue a visitarla al hospital, encontró una etiqueta en su cuna que decía "¡Es una niña!". En la cuna de al lado, la etiqueta decía "¡Yo soy un niño!". Ahí yacían, inocentes de una distinción (entre mujer objeto y hombre sujeto) que marcaría sus destinos. Dicha distinción entre mujer-objeto y hombre-sujeto anuncia la falta de reciprocidad entre estos dos géneros y sirve de introducción a su feminismo existencialista.

En el feminismo existencialista de Simone de Beauvoir, el ser humano no es una esencia fija, sino "existencia", es decir "proyecto", "trascendencia", "autonomía", "libertad". Por lo tanto, escamotear a un individuo las posibilidades de proyectar su vida según lo entienda por el hecho de pertenecer al "segundo sexo", al sexo femenino, es dominación, es injusticia. Sus principios han sido incorporados a las políticas de igualdad europeas y han dado lugar a los estudios feministas y de género de centros universitarios de vanguardia.

Simone de Beauvoir

jueves, 9 de marzo de 2017

ALEXANDRA KOLLONTAI

Alexandra Kollontai fue una de las figuras más destacadas del movimiento obrero internacional, en el que intervino activamente como revolucionaria profesional, íntegramente dedicada a las tareas del Partido. Sus aportaciones teóricas, especialmente en lo relativo al papel de la mujer proletaria, son muy notables sobre todo si tenemos en cuenta que en aquella época existían notables reticencias, máxime en todo lo relativo a la sexualidad. Ella se adelantó a su época y, una vez más, demostró que los comunistas siempre estamos a la vanguardia.

BIOGRAFÍA
Alexandra Kollontai

Alexandra Kollontai, bautizada con el nombre de Alexandra Domontovic,  nació en San Petersburgo en el año 1872 y fue una figura clave en la Revolución Soviética y en la emancipación de la mujer. 

Hija de un general ayudante del Zar, al terminar sus estudios en Suiza se adhirió al movimiento socialista e ingresó en el Partido Obrero Socialdemócrata Ruso, dentro del cual militó, en primer lugar, en la corriente bolchevique, para pasar en seguida a la tendencia menchevique. 

Al estallar la Primera Guerra Mundial se hizo colaboradora de la revista de Trotski, Nase Slovo: fueron los años de la teorización sobre una alianza con los bolcheviques. En 1915 abrazó de nuevo la ideología de estos últimos y, dos años más tarde, después de la revolución de febrero, expresó su coincidencia con las "tesis de abril" de Lenin, y formó parte del grupo de dirigentes de la insurrección armada. 

Alexandra Kollontai fue una revolucionaria de primer orden. Fue la primera mujer que participó en un gobierno y la primera en ejercer la función de representante de su país en el extranjero.

Tras el VIII Congreso del Partido, se alineó con la izquierda de Bujarin, que se negaba a aceptar las condiciones de paz impuestas por Alemania. A partir de los años veinte, se convirtió en uno de los representantes más convencidos de la llamada "oposición obrera", una corriente muy destacada de la izquierda obrerista, que expresaba claras discrepancias ante la dirección del Partido, al que acusaba de excesivo centralismo y de limitar la libertad de discusión. En el programa y en la línea que inspiraba la tendencia obrerista se encontraba el nuevo papel que iba a asumir el sindicato: el control y la gestión de la industria.

En 1921, las diferentes tendencias que caracterizaban el debate interno del Partido fueron disueltas. Kollontai se adhirió a la "Declaración del 22", que retomaba algunas ideas de la "oposición obrera". Fue acusada de sectarismo y amenazada con la expulsión del partido. Kollontai, que criticaba explícitamente la línea política de Stalin, fue alejada del país y enviada en misión diplomática a Noruega, México y Suecia. Fue la primera mujer que ocupó el cargo de embajadora.

La contribución teórica más original de Kollontai, y que iba a suscitar un amplio debate en la historia de la emancipación femenina, incluso fuera de Europa, tiene que ver con la idea de la libertad sexual. En la línea tradicional de Marx y Engels, la de Orígenes de la familia, Kollontai afirmaba que en la sociedad comunista, la igualdad, el reconocimiento recíproco de los derechos y la comprensión fraternal debían constituirse en principios rectores de las relaciones entre hombres y mujeres. Sostuvo, pues, el derecho de la mujer a una total paridad con el hombre en la vida social, familiar y sexual.
Alexandra Kollontai

Kollontai dedicó muchos esfuerzos a la lucha por la liberación de las mujeres trabajadoras rusas: Creía que la nueva sociedad y la igualdad entre los sexos se conseguiría no sólo con la transformación de las bases económicas que producen las desigualdades, sino también con un cambio en las relaciones sexuales entre las personas. Alejándose políticamente de sus compañeros de partido, llamó a una revolución cultural que transformase las relaciones interpersonales.

Con el fin de acabar con los males de la antigua sociedad (soledad, incomunicación, desigualdad, instinto de propiedad y doble moralidad sexual) Kollontai propuso una nueva forma de vida basada en el amor y el compañerismo. En ese sentido formuló la teoría llamada del ‘vaso de agua’, invitando a las mujeres a consumir la sexualidad como un vaso de agua, rompiendo así con las viejas relaciones sexuales que perpetuaban la opresión de la mujer. Admitió todo tipo de unión por amor, a excepción de existir peligro para la salud y a excepción de la prostitución en todas sus variantes.

El conjunto de su obra, sus numerosos artículos y discursos, con su lucidez y coherencia, representa aún hoy en día un manifiesto original para una historia de la liberación femenina. Entre sus trabajos destacan:  
  • La mujer ante el desarrollo social (1909)
  • Sociedad y maternidad  (1916)
  • La nueva moral y la clase obrera (1918)   
  • Autobiografía de una comunista sexualmente emancipada (1926)
El 9 de marzo de 1952 fallece Alexandra Kollontai. Alexandra Kollontai fue una de las figuras más destacadas del movimiento obrero internacional, en el que intervino activamente como revolucionaria profesional, íntegramente dedicada a las tareas del Partido Comunista. Sus aportaciones teóricas, especialmente en lo relativo al papel de la mujer proletaria, son muy notables sobre todo si tenemos en cuenta que en aquella época existían notables reticencias, máxime en todo lo relativo a la sexualidad. Ella se adelantó a su época y, una vez más, demostró que los comunistas siempre estamos a la vanguardia.

SU LEGADO FEMINISTA 

Kollontai dedicó muchos esfuerzos a la lucha por la liberación de las mujeres trabajadoras rusas. Ella creía que la nueva sociedad y la igualdad entre los sexos se conseguiría no sólo con la transformación de las bases económicas que producen las desigualdades, sino también con un cambio en las relaciones sexuales entre las personas. Alejándose políticamente de sus compañeros de partido, llamó a una revolución cultural que transformase las relaciones interpersonales.

Kollontai resumía de la siguiente manera sus postulados teóricos generales (tomados de los marxistas alemanes): “Los partidarios del materialismo histórico reconocen plenamente las diferencias naturales existentes entre los sexos y exigen sólo una cosa: que, a cada individuo, hombre o mujer, se le dé la posibilidad real de lograr la autodeterminación más libre y plena, que tenga las mayores oportunidades posibles para el desarrollo y la aplicación de todos sus talentos naturales. Al mismo tiempo, los partidarios del materialismo histórico niegan la existencia de cuestiones específicamente femeninas aparte del problema social general de nuestros días. Ciertos factores económicos llevaron a la posición subordinada de la mujer, y sus características naturales jugaron un papel puramente secundario. Sólo la desaparición total de esos factores económicos, sólo la evolución de aquellas formas económicas que en el pasado causaron la esclavización de las mujeres, puede producir un cambio radical en su posición social. En otras palabras, las mujeres sólo pueden llegar a ser verdaderamente libres e iguales en un mundo transformado que se base en nuevos principios sociales y económicos.

"¿Cuál es el objetivo de las feministas burguesas? Conseguir las mismas ventajas, el mismo poder, los mismos derechos en la sociedad capitalista que poseen ahora sus maridos, padres y hermanos. 
¿Cuál es el objetivo de las obreras socialistas? Abolir todo tipo de privilegios que deriven del nacimiento o de la riqueza. A la mujer obrera le es indiferente si su patrón es hombre o mujer." Alejandra Kollontai. El Día de la Mujer. 1913.

Con el fin de acabar con los males de la antigua sociedad (soledad, incomunicación, desigualdad, instinto de propiedad y doble moralidad sexual) Kollontai propuso una nueva forma de vida basada en el amor y el compañerismo. En ese sentido formuló la teoría llamada del ‘vaso de agua’, invitando a las mujeres a consumir la sexualidad como un vaso de agua, rompiendo así con las viejas relaciones sexuales que perpetuaban la opresión de la mujer. Admitió todo tipo de unión por amor, a excepción de existir peligro para la salud y a excepción de la prostitución en todas sus variantes.

Kollontai y la prostitución

En primer lugar, es relevante destacar que Alexandra Kollontai no contempla en una república de trabajadores la prostitución, ya que amenaza las bases de la sociedad comunista. La prostitución, según la autora soviética, desafía dos sentimientos fundamentales: la solidaridad y la camaradería. Ambos sentimientos son esenciales para el establecimiento de la dictadura del proletariado, y posteriormente llegar al comunismo.

En épocas de crisis el número de prostitutas aumenta llamativamente. Es importante que tengamos en cuenta que la mayor parte de las mujeres que ejercen vienen de los sectores más desposeídos y necesitados, mientras que las mujeres ricas raras veces caen en ella.

Al transformar las relaciones de producción también se transforman las relaciones entre hombres y mujeres: las mujeres toman un rol activo en la producción y se liberan de la dependencia respecto a sus maridos, pero no quita que el pueblo siga arrastrando viejas ideas sobre lo moral. Kollontai explica que a pesar de haber llegado al socialismo todavía falta para el comunismo, por lo que la prostitución sigue existiendo aunque la familia tradicional y la propiedad privada hayan sido eliminadas, y esto se debe a que todavía hay malas condiciones de vida que las arrastran a esa práctica para poder sobrevivir.

Con el ascenso del capitalismo, la situación cambia. En los siglos XIX y XX la prostitución alcanza proporciones amenazantes por primera vez. La venta del trabajo de la mujer, que está estrecha e inseparablemente conectada a la venta del cuerpo femenino, se incrementa ininterrumpidamente, llevando a una situación donde la respetada esposa de un obrero, y no sólo la abandonada y “deshonrada” chica, se une a las filas de las prostitutas: una madre por el bien de sus hijos, o una joven como Sonya Marmeladova por el bien de su familia. Este es el horror y la desesperanza que resulta de la explotación del trabajo por el capital. Cuando los salarios de una mujer son insuficientes para mantenerla viva, la venta de favores parece una posible ocupación complementaria. La moral hipócrita de la sociedad burguesa fomenta la prostitución por la estructura de su economía explotadora, mientras que al mismo tiempo cubre con desprecio a cualquier chica o mujer que es forzada a tomar este camino.

La sombra negra de la prostitución acecha al matrimonio legal de la sociedad burguesa. La historia nunca antes ha presenciado tal crecimiento de la prostitución como ha ocurrido en la última parte del siglo XIX y el siglo XX. En Berlín hay una prostituta por cada veinte de las llamadas mujeres honestas. En París la proporción es de una de cada dieciocho y en Londres de una de cada nueve. Existen diferentes tipos de prostitución: existe una prostitución abierta, que es legal y está sujeta a regulación, y está el tipo secreto, “temporal”. Todas las formas de prostitución florecen como una flor venenosa en los barrizales del estilo de vida burgués.

Pero si la prostitución tiene tanto arraigo y está tan extendida, hasta en la misma Rusia, ¿cómo debemos luchar contra ella? Para responder a esta cuestión debemos primero analizar con más detalle los factores que hacen surgir la prostitución. A la ciencia burguesa y sus académicos les encanta demostrar al mundo que la prostitución es un fenómeno patológico, por ejemplo, que es el resultado de las anormalidades de algunas mujeres. Del mismo modo que algunas personas son criminales por naturaleza, algunas mujeres, se argumenta, son prostitutas por naturaleza. Independientemente de dónde o cómo tales mujeres pudieran haber vivido, se habrían dedicado a una vida de pecadoras. Los marxistas y los académicos, médicos y estadísticos más conscientes han demostrado claramente la idea de que la “disposición innata” es falsa. La prostitución es sobre todo un fenómeno social; está estrechamente conectado a la necesitada posición de la mujer y su dependencia económica con respecto al hombre en el matrimonio y la familia. Las raíces de la prostitución están en  la economía. La mujer, por un lado, está en una posición económicamente vulnerable, y, por el otro, condicionada por siglos de educación para esperar favores materiales de un hombre a cambio de favores sexuales – ya se den estos dentro o fuera de la atadura del matrimonio. Esta es la raíz del problema. Aquí está el origen de la prostitución.

(A. Kollontai, La prostitución y cómo combatirla)

El amor camaradería

Bajo su forma actual, el amor es un estado psicológico extremadamente complejo que desde hace mucho tiempo se desprendió de su fuente originaria —el instinto de reproducción—, e incluso a menudo se halla en clara contradicción con ella. El amor es un conglomerado complejo de pasión, amistad, ternura maternal, inclinación amorosa, comunidad de espíritus, piedad, admiración, costumbre, y otros muy numerosos matices de sentimientos y emociones. Ante tal complejidad de matices y del amor mismo, cada vez es más difícil establecer un vínculo directo entre la voz de la naturaleza, “Eros sin alas” (atracción física de los sexos), y “Eros de alas desplegadas (atracción carnal mezclada con emociones espirituales y morales).

 El amor es un sentimiento que une a los individuos; podemos incluso decir que es un sentimiento de orden orgánico. La burguesía ha comprendido también toda la fuerza de unión entre los hombres que puede tener el amor, y, por lo tanto, procuraba sujetarlo bien a sus intereses. Por eso la ideología burguesa, al intentar consolidar la familia, recurre a la virtud moral del “amor entre esposos”; ser “un padre de familia” era a los ojos de la burguesía una de las más grandes y preciadas cualidades del hombre.

Por su parte, el proletariado debe considerar el papel social y psicológico del sentimiento de amor, tanto en el amplio sentido de la palabra como en lo referente a las relaciones entre los sexos, que puede y debe jugar para reforzar los lazos, no en el dominio de las relaciones matrimoniales y de la familia, sino los que contribuyen al desenvolvimiento de la solidaridad colectiva.
¿Cuál, pues, será el ideal de amor de la clase obrera? ¿En qué sentimientos tienen que basarse las relaciones sexuales en la ideología proletaria? 

Hemos visto ya, mi joven camarada, cómo cada época de la historia posee su ideal de amor peculiar; hemos analizado cómo cada clase, en su propio interés, da a la noción moral del amor un determinado contenido. Cada grado de civilización trae a la Humanidad sensaciones intelectuales y morales más ricas en matices, que recubren de un color determinado las delicadas alas de Eros.
La evolución en el desenvolvimiento de la economía y las costumbres sociales ha ido acompañada de modificaciones nuevas en el concepto del amor. Algunos matices de este sentimiento se reforzaban mientras otros disminuían o desaparecían totalmente.

El amor, en el transcurso de los siglos de existencia de la sociedad humana, evolucionaba desde ser un simple instinto biológico (el instinto de reproducción, común a todos los seres vivientes superiores o inferiores, divididos en dos sexos) y se enriquecía sin cesar con nuevas sensaciones psíquicas hasta convertirse en un sentimiento muy complicado. 

De ser un fenómeno biológico pasó el amor a convertirse en un factor social y psicológico. […]
La atracción física entre los sexos se complica, por otro lado, en el transcurso de los siglos de vida social de la Humanidad y de las diversas civilizaciones, y adquiere toda una gama de diversos matices y sentimientos. El amor es un estado psicológico muy complejo, en su forma actual, que desde hace mucho tiempo se desprendió por completo de su fuente originaria, el instinto biológico de reproducción, y que en muchos casos llega a contradecirse con él. Es el amor un conglomerado de sentimientos diversos: ternura espiritual, pasión, inclinación, lástima, costumbres, etc. Es difícil, pues, ante tan gran complejidad, establecer un lazo de unión directo entre el «Eros sin alas» (atracción física entre los sexos) y el «Eros de alas desplegadas» (atracción psíquica).

El amor-amistad, en el que no es posible encontrar ni un átomo de atracción física; el amor espiritual, sentido por la causa, por la idea; el impersonal hacia una colectividad, son sentimientos que demuestran claramente hasta qué punto se ha idealizado y se ha alejado de su base biológica el sentido de amor. Pero aún el problema se complica mucho más. Surge con gran frecuencia una flagrante contradicción entre las diversas manifestaciones del amor, y comienza la lucha. El amor sentido por la «causa amada» (no el amor sentido simplemente por la causa, sino por la causa amada) no concuerda con el amor sentido por el elegido o elegida del corazón, amor por la mujer, el marido o los hijos. El amor-amistad se encuentra en contradicción con el amor-pasión. En un caso el amor está dominado por la armonía psíquica; en el otro, tiene por base “la armonía del cuerpo”.
El amor se ha revestido de múltiples aspectos.” 

(A. Kollontai, ¡Abran paso al Eros alado!)

Bajo la dominación de la ideología burguesa y del modo e vida capitalista-burgués, el carácter multiforme del amor engendra una serie de dramas psicológicos dolorosos e insolubles. La moralidad burguesa, con su familia individualista encerrada en sí misma basada completamente en la propiedad privada, ha cultivado con esmero la idea de que un compañero debería “poseer” completamente al otro. La ideología burguesa ha grabado en la cabeza de la gente la idea de que el amor, incluido el amor recíproco, daba el derecho de poseer completa y exclusivamente el corazón del ser amado.

jueves, 26 de enero de 2017

ANGELA DAVIS

Angela Davis, hija de un mecánico automotriz y una profesora de escuela, nació en Birmingham, Alabama, el 26 de enero de 1944. El lugar donde vivía la familia fue llamada Colina Dinamita (Dynamite Hill) por el gran número de casas de Afroamericanos dinamitadas por el Ku Klux Klan. Su madre fue una activista a favor de los derechos civiles y había estado activo en el NAACP, antes de que dicha organización fuera proscrita en Birmingham.

Davis asistió a escuelas segregadas en Birmingham antes de mudarse a Nueva York con su madre, que había decidido estudiar para obtener una maestría en arte ( M.A.)en la Universidad de Nueva York. Davis asistió a una escuela progresista en Greenwich Village, donde varios de los profesores estaban en la lista negra durante la era Mc Carthy.

En 1961 Davis fue a la universidad Brandeis en Waltham, Massachusetts a estudiar francés. Su carrera incluía un año en la Sorbona, en París. Poco después de volver a los Estados Unidos pudo acordarse de la lucha por los derechos civiles que se estaba llevando a cabo en Birmingham cuando cuatro muchachas que conocía fueron asesinadas en la explosión de la Iglesia Bautista en setiembre de 1963.

Después de graduarse de la Universidad Brandeis pasó dos años en la facultad de filosofía en la Universidad J.W. Goethe de Frankfurt, en Alemania ( Occidental ) antes de estudiar bajo la tutela de Herbert Marcuse en la Universidad de California. Davis recibió una gran influencia de Marcuse, especialmente su idea de que era un deber del individuo rebelarse en contra del sistema.

En 1967 Davis se unió al Comité Coordinador No violento Estudiantil ( SNCC ) y al Partido de las Panteras Negras. Al año siguiente se involucró con el Partido Comunista Estadunidense.

Davis empezó a trabajar como catedrática de filosofía en la Universidad de California en Los Angeles. Cuando el FBI, en 1970, le informó a los jefes de Davis, el Consejo de Regentes de California, que ella era miembro del Partido Comunista Estadunidense, terminaron su contrato.

Davis participó en la campaña para mejorar las condiciones en las cárceles. Se interesó especialmente en el caso de Jorge Jackson y W.L. Nolen, dos afroamericanos que establecieron una sucursal de las Panteras Negras mientras estaban en la prisión Soledad en California. El 13 de enero de 1970, Nolan y otros dos prisioneros negros fueron asesinados por uno de los carceleros. Unos días después el Jurado del Condado de Monterrey determinó que el guarda había cometido un "homicidio justificable".

Cuando después, un guarda fue encontrado asesinado, Jackson y otros dos prisioneros, John Cluchette y Fleeta Drumgo, fueron acusados de su muerte. Se argumentó que Jackson buscaba vengarse de la muerte de su amigo, W.L. Nolan.

El 7 de agosto de 1970, el hermano de Jorge Jackson, Jonathan, de 17 años, irrumpió en la corte del Condado Marin con una ametralladora y tras tomar como rehén al juez Harold Haley, demandó que Jorge Jackson, Juan Cluchette y Fleeta Drumgo fueran liberados. Jonathan Jackson fue herido de bala y asesinado cuando se alejaba de la corte en automóvil.

En los meses siguientes, Jackson publicó dos libros Cartas desde la prisión ( Letters from Prison ) y Soledad Brother El 21 de agosto de 1971, Jorge Jackson fue ametrallado en el patio de la prisión de San Quintín. Llevaba una pistola automática 9mm y los oficiales dijeron que trataba de fugarse. También se dijo que la pistola había sido metida de contrabando en la prisión por Davis.

Davis se dio a la fuga y el FBI la nombró como una de las "criminales más buscados". Fue arrestada dos meses después en un motel neoyorquino, pero en el juicio fue absuelta de todos los cargos. Sin embargo, debido a sus actividades de militancia, el gobernador de California, Ronald Reagan, pidió que a Davis no se le debería permitir dar clases en ningua de las universidades estatales.

Davis trabajó como conferencista de estudios Afroamericanos en el Colegio de Claremont, de 1975 a 1977, antes de convertirse en catedrática en estudios de etnia y de la mujer en la Universidad Estatal de San Francisco. En 1979, Davis visitó la Unión Soviética donde recibió el Premio Lenin de la Paz e hizo un profesorado honorario en la Universidad Estatal de Moscú. En 1980 y 1984, Davis fue candidata a la vicepresidencia del Partido Comunista.

Los libros que ha publicado incluyen: If They Come in the Morning: Voices of Resistance (1971), Angela Davis: An Autobiography (1974), Women, Race and Class (1981) and Women, Culture, and Politics (1989).


sábado, 27 de febrero de 2016

Nadezhda "Nadya" Krupskaya

El 27 de febrero de 1939 moría Nadezhda "Nadya" Krupskaya, creadora del sistema educativo público soviético. Una grandísima mujer.

El 24 de febrero, los veteranos bolcheviques celebraron una fiesta en honor de Nadia que iba a cumplir setenta años en la ciudad balneario de Arjangelskoye, pero se encontró indispuesta y fue rápidamente trasladada a Moscú al hospital del Kremlin donde perdió el conocimiento. Posteriormente, sufrió un embolismo abdominal, complicado por su arteroesclerosis.

Murió a las seis de la mañana el 27 de febrero de 1939, un día después de haber cumplido 70 años.

Conoció a Vladimir Lenin en 1884 y contrajeron matrimonio poco más tarde. Juntos formaron parte de la organización de la Revolución rusa. En agosto de 1896 fue arrestada y llevada junto a Lenin a su exilio, en un primer momento en Shushenskoye y más tarde en Ufa. En esa época escribió su primer libro La Mujer Trabajadora. Ellos tenían muy poca comunicación en la cárcel, pero antes de irse a Siberia, Lenin escribió una "nota secreta" a Krupskaya, que fue entregado por su madre. Se sugirió que podría ser autorizada a reunirse con él en Siberia si le decía a la gente que ella era su novia . En ese momento Krupskaya estaba esperando sentencia en Siberia. se le permitió acompañar a Lenin, pero sólo bajo la condición de que ellos se casarían tan pronto como llegaran. Tras su liberación Lenin se fue a Europa y se instaló en Múnich , donde más tarde Krupskaya se reunió con él, después la pareja se mudó a Londres.

Krupskaya siguió desempeñando un papel fundamental en las tareas organizativas de la facción Bolchevique desde 1903. Ella y Lenin volvieron a Rusia durante la Revolución de 1905, aunque entonces ninguna de las tendencias en el movimiento obrero era suficientemente fuerte como para intervenir en el resultado de este "ensayo general" para 1917. El periodo de feroz reacción que siguió al fracaso de 1905 fue un terrible mazazo para los revolucionarios rusos. La pareja tiene que pasar de nuevo al exilio, y tuvieron que luchar duramente para evitar que la tendencia Bolchevique fuera simplemente liquidada o apartada del curso revolucionario. A principios de 1914, cuando la situación volvía a acelerarse con la Primera Guerra Mundial, Krupskaya, junto a Inessa Armand y Lilina Zinóviev, impulsan la creación del periódico La Mujer Obrera, que emite solo dos números antes de que la represión policial obligara a dejar el proyecto.

En 1914, el comienzo de la Guerra fuerza a Lenin y Nadya a emigrar a un país neutral, Suiza, donde vivieron hasta su retorno definitivo a Rusia en Febrero de 1917. Durante este tiempo Krupskaya trabajó como directora de una Comisión para la Ayuda de Prisioneros de Guerra Rusos, así como coordinadora de las ayudas a todos los refugiados rusos en Suiza. Así mismo continuó sus trabajos de investigación sobre cuestiones educacionales y publicó en 1915 Educación Pública y Democracia. Estaba trabajando en su Diccionario Pedagógico para Lectores Rusos cuando comenzó la Revolución. De vuelta en Rusia, Krúpskaya trabajó en el distrito Vyborg de Petrogrado, tal vez el mayor centro de poder obrero de Rusia, y el corazón mismo de la Revolución, y sede del Soviet de Todas las Rusias. Formó parte del Comité Bolchevique de Vyborg que instó al Comité Central a acelerar la insurrección apenas antes de Octubre.

Su papel en la alfabetización del pueblo soviético

Tras la victoria revolucionaria, accedió a un puesto clave en el Comisariado del Pueblo para la Cultura, el organismo encargado de hacer llegar la educación a obreros y campesinos durante la transición a la sociedad socialista; pero Educación significaba escuelas, educación de adultos, lucha contra el analfabetismo, emancipación de la mujer, construcción de bibliotecas, organización del movimiento comunista juvenil y la coordinación de todas las políticas educativas. Desempeñando este papel Krupskaya viajó a lo largo y ancho del país para hablar con obreros y campesinos, también con los soldados del Ejército Rojo, de todos los temas bajo su mando durante los días de la Guerra Civil contra los zaristas y los imperialistas extranjeros,

Antes de la revolución, Krupskaya trabajó cinco años como instructora de un propietario de una fábrica que ofrecía clases nocturnas para sus empleados. Las clases tenían una influencia revolucionaria: Se enseñaba lectura, escritura y aritmética. Krupskaya y otros instructores fueron relevados de su cargo cuando cerca de 30.000 trabajadores de las fábricas de la zona se declararon en huelga por mejores salarios.

Antes de la revolución rusa había en las bibliotecas una tendencia a excluir a los miembros: Algunas eran exclusivamente para las clases más altas y algunas eran sólo para los empleados de los "sindicatos" de una empresa en particular. Fue difícil encontrar libros con ideas nuevas.

Durante algún tiempo hubo problemas, los sindicatos se negaron a permitir el uso público de los fondos para la compra de libros y materiales: estos eran escasos y los libros que ya formaban parte de las bibliotecas se estaban deteriorados. Además, hubo poco interés en el campo profesional de la biblioteca: debido a los bajos ingresos las bibliotecas estaban necesitando una reorganización.

Krupskaya dirigió un censo de las bibliotecas con el fin de organizarlas. Las conferencias y reuniones más significativas realizadas en el campo de la Biblioteconomía fueron realizadas bajo su supervisión. Ella animó a las bibliotecas a colaborar y abrir sus puertas al público en general. Alentó a los bibliotecarios a usar el lenguaje común al hablar con los clientes: Conocer las necesidades de los trabajadores y que tipo de libros deben ser almacenado por materia satisfaciendo las necesidades, llevando a cabo la mejora de los catálogos de fichas.

El papel del Comisariado Popular de Educación 

El Comisariado del Pueblo de Educación o Comisariado del Pueblo para la Instrucción Pública comúnmente conocido como Narkomprós fue la agencia soviética encargada de la administración de la educación pública y de la mayor parte de temas relacionados con la cultura. Este organismo fue creado en octubre de 1917 hasta que en 1946 fue reemplazado por el Ministerio de Educación.

La primera tarea principal del organismo consistía en organizar y homogeneizar completamente el sistema escolar, y para ello todas las instituciones académicas pasarían a depender directamente del Narkomprós  quien diseñando una política de lucha contra el analfabetismo a través de la campaña conocida como Likbez.

Se trata de una escuela obligatoria, gratuita, mixta y laica: “La enseñanza religiosa, de cualquier credo, así como las prácticas religiosas están prohibidas en los locales escolares”. Y se introducen algunas prácticas innovadoras que rompen con el modelo educativo zarista: supresión de los exámenes, pruebas de ingreso, promoción o salida; prohibición de deberes y otras trabajos obligatorios para realizar en casa; abolición de las categorías y situaciones discriminatorias entre el profesorado; sustitución, en la medida de lo posible, de la división de las clases por edades, por la de grupos de acuerdo al grado de formación en cada área específica; ratio  máxima de 25 alumnos; apuesta por la educación mutua; y respeto al uso de la lengua propia y materna en las distintas nacionalidades de la URSS.

Si bien en 1917 el 70% de la población adulta no sabía leer ni escribir, para 1939 esa tendencia se había invertido hasta registrar unos índices de analfabetismo del 4,9% para los hombres y el 16,6% para las mujeres.

¡Estudia, cuestiónatelo todo! Pregunta en orden alfabético
¡Estudia, escribe, lee! Duda, pregunta, practica la escritura
¡Estudia, camarada! En la mente nace la primera de las revoluciones 
¡Estudia, dada igual tu edad! Cuestiónate todo, todo cambia, nada sigue igual

Escolares de la escuela, hijos de los obreros, todos iguales aprendiendo
gracias a la labor de Nadya Krupskaya, maestra y camarada
que siembra las semillas de la cultura en las mentes que van creciendo
chispa de conocimiento que se convierte en llamarada

Abriste la mente y los corazones del pueblo soviético
sembrando la semilla de la curiosidad y de la la cultura
que germinaron y alimentaron a nuevas generaciones
cuya mirada hacia el mundo y la vida dio un giro radical

Nadya Krupskaya, maestra que abrió los ojos del pueblo soviético y las nuevas generaciones
iluminando el camino hacía la emancipación dejando atrás las tinieblas de la ignorancia
creando el camino para la siembra de un futuro mejor donde germinan las semillas de revoluciones
nuevas ideas que nacen, crecen y se propagan gracias a la constancia y la perseverancia 

Nadezhda "Nadya" Krupskaya

domingo, 8 de marzo de 2015

REIVINDICANDO EL DÍA DE LA MUJER TRABAJADORA



El Día Internacional de la Mujer es una fecha que se celebra en muchos países del mundo. Cuando las mujeres de todos los continentes, a menudo separadas por fronteras nacionales y diferencias étnicas, lingüísticas, culturales, económicas y políticas, se unen para celebrar su día, pueden contemplar una tradición de no menos de noventa años de lucha en pro de la igualdad, la justicia, la paz y el desarrollo.

El Día Internacional de la Mujer se refiere a las mujeres corrientes como artífices de la historia y hunde sus raíces en la lucha plurisecular de la mujer por participar en la sociedad en pie de igualdad con el hombre. En la antigua Grecia, Lisístrata empezó una huelga sexual contra los hombres para poner fin a la guerra; en la Revolución Francesa, las parisienses que pedían «libertad, igualdad y fraternidad» marcharon hacia Versalles para exigir el sufragio femenino.

Doblemente explotadas, doblemente revolucionarias

Reivindicar el 8 marzo es recordar que todavía queda mucho camino por andar en la igualdad de derechos entre hombres y mujeres. En un momento donde los recortes de los derechos de los trabajadores son un hecho, el patriarcado capitalista está más vigente que nunca.

Algunos datos:
  • El paro femenino es del 26%, y encabeza la UE
  • La brecha salarial es del 24%. Las mujeres tenemos que trabajar 79 días más al año para cobrar lo mismo y 11 años y medio más para tener la misma pensión
  • Las pensiones contributivas de las mujeres son un 15% de media más baja que las de los hombres
  • El 47% de las mujeres cobran un sueldo por debajo de 15000 euros brutos al año
  • El 80% de las mujeres embarazadas sufren mobbing y un 25% de las que tienen entre 18 y 25 años acaban siendo despedidas.
  • El 72,5% de las personas que trabajan a tiempo parcialL son mujeres
  • La tasa de ocupación femenina baja del 77 al 52% cuando se tienen dos o más hijos/as.
  • El 77,2% de las personas que se han quedado en paro por hacerse cargo de personas dependientes son mujeres
Queda mucho camino por andar.  Entre tod@s debemos crear una nueva sociedad donde quede patente la igualdad y desparezca la explotación del ser humano y la discriminación por razones de raza, cultura o género. La lucha feminista es nuestra lucha. En esta sociedad capitalistas y patriarcal, se cristaliza la consigna de Lenin "Sin mujeres no hay revolución".


domingo, 1 de marzo de 2015

EL DEPORTE Y EL MACHISMO

El fútbol una vez más ha vuelto ha convertirse en noticia. No por un mal arbitraje, ni por las faltas, ni por el mejor o pero juego de los equipos. La polémica no tienen nada que ver con el juego en sí. La protagonista de esta polémica es la afición del Betis ¿la razón? los cánticos sexistas en apoyo a Rubén Castro, el jugador del Betis acusado de cuatro delitos de malos tratos y uno más de amenazas a su exnovia.

Ya es habitual que los partidos de fútbol se conviertan en un escenario para el sexismo, el racismo y la xenofobia. Si la afición no tenía bastante con la politización de este deporte, el fútbol suma el sexismo de ciertas personas que aprovechan los eventos deportivos para expresar su opinión de manera pública a la lista de polémicas.

La sociedad en si ya es machista: solamente hace falta echar un vistazo a la publicidad, a la educación, a las condiciones laborales... Llevamos mucho tiempo luchando para eliminar esta lacra que arrastramos desde el principio de nuestra historia. No puedo aceptar como algo normal lo que habitualmente se repite una y otra vez.

El fútbol tiene que ser lo que es en esencia: una competición entre dos equipos donde la afición y los jugadores disfruten durante noventa minutos y olviden los problemas que les afectan: que se olviden del paro, de los recortes, de las dificultades de la vida... y se abstraigan del mundo cruel y de la cruda realidad.

Ya existe demasiado machismo en todos los ámbitos de nuestra sociedad. No convirtamos el deporte en un reflejo de esta lacra que venimos arrastrando desde el principio de nuestra existencia.

Tal como dice el tifo de los hinchas del Wolfsburgo alemán: El fútbol rebelde no tiene género…a combatir el machismo, sexismo y capitalismo en el deporte.