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jueves, 3 de octubre de 2024

LOS SUMERIOS

Los sumerios eran un pueblo del sur de Mesopotamia cuya civilización floreció entre el 4100 y el 1750 a.C. Su nombre proviene de la región que, con frecuencia (e incorrectamente) se considera un país. Sumer nunca fue una entidad política cohesionada, sino una región de ciudades estado, cada cual con su propio rey.

Sumer era la contraparte sur de la región de Acad, al norte. Fueron los acadios quienes dieron su nombre a Sumer; el término significa «tierra de los reyes civilizados». Los sumerios llamaban a su territorio simplemente «la tierra» o «la tierra de los hombres de cabeza negra».

Súmer es el nombre de la parte sur de la llanura mesopotámica. La historia de esta región está reflejada por:

  • Mitos y epopeyas sumerios: con la fundación por el dios Enki de la ciudad de Eridú.
  • Lista sumeria de reyes de Nippur: que comienza diciendo que cuando el poder real descendió del cielo, la realeza estaba en Eridú. En esta lista se menciona como primer rey a Aluim, al que siguieron otros nueves reyes, en la época anterior al “diluvio”, el último de los cuales, Ziusudra, es el precursor sumerio del Noé bíblico (que en la versión babilónica lleva el nombre de Utnapishtim). 

LA LISTA REAL SUMERIA. LAS CRÓNICAS DE LAGASH Y DEL TUMMAL

Primordial para el estudio de la Historia sumeria es la famosa Lista Real, contenida en el Prisma de la Weld-Blundell Collection  hoy en el Ashmolean Museum de Oxford, y en sus variantes, de las que se conocen más de 20, de diversas épocas. Su original, hoy perdido, fue elaborado en la ciudad de Isin. En la Lista se recogían las principales ciudades con sus reyes hasta llegar al undécimo año (1817 aC) del rey Sinmagir de Isin.

 Los 4 elementos más problemáticos de esta Lista Real son:
  • La larga duración del de los reinados de los primeros reyes, contabilizados en periodos de  3600 años (sars) y de 600 años (ners)- 
  • La ausencia de toda referencia al Estado de Lagash y al de Umma 
  • La inclusión de dos ciudades no mesopotámicas (Awan y Khamazi) y otra fuera de la llanura aluvial (Mari)-
  • El olvido de no pocos monarcas.Para los redactores de la Lista su enfoque diacrónico fue incorrecto.
  •  Según ellos, Mesopotamia siempre habría sido gobernada desde una ciudad cada vez, con diferentes ciudades arrebatándose el poder mediante las armas una a otra.
La lista, mezclada con elementos legendarios, comienza señalando los orígenes de la realeza así: “la realeza descendió del cielo. En Eridu estuvo la realeza”. Este origen divino del poder monárquico ha sido aceptado durante toda la historia antigua mesopotámica. También es de interés la Crónica real de Lagash, en lengua sumeria, redactada en tiempos paleo babilónicos, donde se relacionan la historia de los reyes de Lagash. Rellena la laguna de la Lista Real sumeria, donde no se incluyó a ningún monarca de Lagash.Lo mismo con la Crónica de Tummal, también de época paleo babilónica, conocida por 10 copias. Aunque se centra en la historia del santuario de Tummal, el texto recoge diferentes reyes

Fuentes. Lista Real Sumeria 

Las fuentes históricas sumerias son principalmente tablillas de barro escritas en escritura cuneiforme que datan de alrededor del 3000-2500 a.C., y contienen registros económicos, literarios y legales. Otras fuentes incluyen la Lista Real Sumeria, que enumera reyes y sus reinados, y artefactos arqueológicos como zigurats. A partir del 2500 AC los escribas son semitas, lengua que se va imponiendo tras una convivencia bilingüe con la lengua sumeria.

La Lista Real Sumeria es un antiguo texto cuneiforme que documenta una sucesión de reyes, sus ciudades de origen y la duración de sus reinados en la antigua Mesopotamia. No es un registro histórico exacto en el sentido moderno, sino una combinación de mitos, leyendas y datos históricos reales. 

Lista real sumeria

Características principales

  • Combinación de mito e historia: El texto incluye tanto a figuras legendarias como Gilgamesh, a quien se le atribuyen reinados increíblemente largos de miles de años, como a gobernantes históricamente verificados.
  • Reyes antediluvianos: La lista comienza con reyes que supuestamente gobernaron antes de un gran diluvio. A estos se les atribuyen periodos de reinado extremadamente largos.
  • Reyes posdiluvianos: Tras el diluvio, la lista nombra a reyes con reinados más cortos y plausibles, aunque algunos de los primeros aún tienen cifras muy exageradas.
  • Transferencia de la realeza: El texto organiza a los reyes por dinastías de ciudades-estado. Implica que la realeza, determinada por los dioses, pasaba de una ciudad a otra tras una conquista militar.
  • Propósito político: La lista parece haber sido redactada para legitimar el poder de ciertas dinastías. Por ejemplo, los reyes de Isin se presentaban como los legítimos sucesores de reinos anteriores y poderosos.
  • Fuentes y hallazgos: Existen varias versiones del documento, siendo el Prisma de Weld-Blundell, conservado en el Museo Ashmolean, una de las más completas. 

Dinastías y ciudades mencionadas

Algunas de las ciudades y dinastías más destacadas que aparecen en la lista son: 

  • Eridu: El primer centro de la realeza tras el descenso del poder desde el cielo.
  • Kish: Una de las primeras ciudades posdiluvianas en ostentar la realeza.
  • Uruk: Ciudad de la que procede la figura legendaria de Gilgamesh.
  • Ur: La lista documenta la dinastía de Ur, a la que perteneció el rey Ur-Nammu.
  • Isin: Dinastía a la que pertenecía la versión del texto encontrada en el Prisma de Weld-Blundell. 

Problemas de la Lista Real Sumeria

  • Falta de verificación histórica: La lista mezcla reyes legendarios con figuras históricas, por lo que es difícil discernir la veracidad de los reinados y las fechas. 
  • Ambigüedad y falta de precisión: No es posible verificar con certeza todos los nombres y la duración de los reinados, ya que la lista se basa en distintas fuentes y versiones. 
  • Origen incierto: La Lista Real Sumeria no tiene un origen único, sino que se ha transmitido a través de diversas versiones que presentan variaciones. 

Significado e importancia

A pesar de su mezcla con la mitología, la Lista Real Sumeria es una fuente histórica crucial. Proporciona una estructura cronológica para el tercer milenio a.C. y ofrece una visión de cómo los propios mesopotámicos entendían su historia política y la transferencia del poder. Los arqueólogos la utilizan para correlacionar datos de diferentes excavaciones y comprender mejor la sucesión de las civilizaciones en la antigua Mesopotamia.

Origen y Etnia: el problema sumerio

Se desconoce el origen de los sumerios. Las diferentes teorías sobre el origen de los sumerios pueden resumirse en los puntos siguientes:

  • Origen Autóctono. Los sumerios estaban ya presentes en Mesopotamia desde que está tierra comienza a ser habitada, según Mallowan y Gadd. Esta teoría parece ser últimamente la más aceptada, ya que numerosos elementos materiales de la civilización sumeria, aparecen ya entre los milenios VII-IV como la organización Templo-Palacio o los templos sobre terrazas.
  • Alóctonos: Los sumerios vinieron de fuera de Mesopotamia durante los periodos de El-Obeid o Uruk, o al final de la fase de Uruk, dando lugar a la época histórica o Protodinástica al inventar la escritura cuneiforme. Su entrada en Mesopotamia también es cuestionada: para unos historiadores fue una invasión violenta, para otros, en cambio, fue una colonización pacifica. Para los defensores de está teoría el origen de los sumerios podría ser oriental, contado en los mitos. Kramer ha puesto en pie la hipótesis de que una región llamada Tilmún, a la que hacen frecuente referencia los textos sumerios, puede equivaler a la cuenta del Indo y no al archipiélago de las Bahrein. 

Lo único cierto es que la cultura sumeria se componía de elementos autóctonos y foráneos y, por tanto, todas las hipótesis sobre su origen pueden ser aceptadas, en principio, aunque hay que tener en cuenta que todo intento de diferencia a los sumerios, de sus vecinos como raza, no existe en el sentido antropológico. 

Los sumerios fueron los artífices de la mayoría de innovaciones, inventos y conceptos que hoy damos por sentado. «Inventaron» el tiempo, dividiendo el día y la noche en periodos de doce horas, las horas en sesenta minutos, y los minutos en sesenta segundos. Otras innovaciones incluyen las primeras escuelas, la versión más antigua del relato del Diluvio Universal y varias narraciones bíblicas, el poema épico más antiguo, la burocracia gubernamental, la arquitectura monumental y las técnicas de regadío.

Con el auge de los amoritas (o amorreos) en Mesopotamia, y tras la invasión de los elamitas, Sumer dejó de existir y sólo conocemos esta cultura por referencias en las obras de antiguos escritores, entre ellos los escribas que redactaron el Génesis. Sumer permaneció en el olvido hasta mediados del siglo XIX, cuando las excavaciones en Mesopotamia desenterraron su civilización y sacaron a la luz sus numerosas aportaciones.

Como muchas grandes culturas del pasado, la civilización sumeria encontró su hogar cerca de cuerpos de agua. Aunque su lugar de origen es poco certero, sabemos que se establecieron en Medio Oriente, entre el río Tigris y el río Éufrates. Los acadios nombraron a esta zona ‘Sumer’, o «tierra de los reyes civilizados».

El Obeid

El periodo de El Obeid (a veces también escrito como Ubaid) es un periodo prehistórico de Mesopotamia que tuvo lugar entre los años 6500 y 4200 a.C. Se caracteriza por una cultura material exhibida en la vasta región de Oriente Próximo que anteceden al surgimiento de las grandes ciudades urbanas.

El periodo de El Obeid se divide en cinco fases principales:

  • Obeid 0 (6500-5400 a.C.).  A veces también llamada Oueili. Se trata de una fase temprana excavada por primera vez en Tell el-‘Oueili.
  • Obeid 1 (5400-4700 a.C.). También llamada Eridu. Es una fase limitada al extremo sur de Irak, en lo que entonces era la orilla del Golfo Pérsico. Esta fase, que muestra una clara conexión con la cultura de Samarra al norte, vio el establecimiento del primer asentamiento permanente al sur de la isoyeta de 5 pulgadas de lluvia. Este pueblo fue pionero en el cultivo de cereales en condiciones extremas de aridez, gracias a las altas capas freáticas del sur de Irak.
  • Obeid 2 (4800-4500 a.C.). En esta época se produjo la cerámica de estilo Hadji Muhammed. En este periodo también se desarrollaron extensas redes de canales cerca de los principales asentamientos. La agricultura de regadío, que parece haberse desarrollado primero en Choga Mami (4700-4600 a.C.) y que se extendió rápidamente a otros lugares, constituye la primera forma de esfuerzo colectivo y coordinación centralizada del trabajo en Mesopotamia.
  • Obeid 3 (5300 y el 4700 a.C). Cerámica de estilo Tell al-Ubaid. La aparición de estas cerámicas recibió diferentes fechas según los yacimientos concretos, que tienen una amplia distribución geográfica. En estudios recientes, se tiende a acotar un poco este periodo.
  • Obeid 4 (4700-4200 a.C). Cerámica de estilo obeid tardío.

Una de las más grandes ciudades sumerias fue Uruk, hoy localizada en Warka, Irak. Uruk creció rápidamente y pasó a la historia no sólo por su famoso gobernante Gilgamesh, sino por ser la ‘primera ciudad del el mundo’. De acuerdo con los registros arqueológicos, fue aquí donde se desarrolló la escritura y las grandes construcciones de piedra como las zigurat.

Una zigurat es un templo religioso de gran altura que, de acuerdo con las creencias sumerias, permitía a los humanos entrar en comunicación con los dioses. Las zigurat tenían una base rectangular o cuadrada y contaban con varios niveles, a diferencia de otras grandes construcciones antiguas como las pirámides egipcias. Eran de tal importancia que hay muchos expertos que consideran que la torre de Babel representa la zigurat de la ciudad sumeria de Babilonia.

Jemdet Nasr

El período Jemdet Nasr es una cultura arqueológica del sur de Mesopotamia (actual Irak ). En general, se la data entre el 3100 y el 2900 a. C. Su nombre se debe al yacimiento tipo Tell Jemdet Nasr , donde se reconoció por primera vez el conjunto típico de este período. Su distribución geográfica se limita al centro-sur de Irak. La cultura del período protohistórico Jemdet Nasr es un desarrollo local a partir del período Uruk precedente y continúa hasta el período Dinástico Temprano I.

El sello distintivo del Período Jemdet Nasr es su cerámica monocromática y policromada distintiva. Los diseños son tanto geométricos como figurativos; estos últimos muestran árboles y animales como pájaros, peces, cabras, escorpiones y serpientes. Sin embargo, esta cerámica pintada constituye solo un pequeño porcentaje del conjunto total y en varios sitios se ha encontrado en contextos arqueológicos que sugieren que estaba asociada con individuos o actividades de alto estatus. En el sitio de Jemdet Nasr, la cerámica pintada se encontró exclusivamente en el gran edificio central del asentamiento, que se cree que jugó un papel en la administración de muchas actividades económicas. Se encontraron vasijas pintadas del Período Jemdet Nasr en contextos similares en Tell Fara y Tell Gubba, ambos en las montañas de Hamrin .

Tiempos históricos. La periodización de la historia sumeria 

Su sistema de escritura se remonta al 3300 a.C., la cual marcó el fin de la prehistoria y el inicio de la historia. La escritura cuneiforme se compone de entre 600 y 1000 caracteres que codifican la lengua en la que se escriba. Como en el alfabeto latino, cualquier lengua puede ser escrita en cuneiforme pero los textos en sumerio y acadio son los más conocidos.

Los especialistas dividen la historia sumeria en los siguientes periodos:

  • Período de Uruk (c. 3500-2900 aC). Los sumerios se instalaron en la baja Mesopotamia y fundaron más de 30 ciudades. Entre ellas se destacaron Ur, Uruk, Lagash, Kish y Umma. Durante este periodo, las élites políticas de las ciudades-Estado estaban vinculadas a los sacerdotes, y los templos funcionaban como centros religiosos, políticos y administrativos. La ciudad de Uruk condensó la hegemonía política y cultural en la región.
  • Período dinástico arcaico (2900-2334 aC). El crecimiento demográfico y las disputas entre ciudades por los recursos (agua, tierras y materias primas) inclinaron la balanza de poder político a favor de líderes militares, que se convirtieron en reyes. El centro de poder de las ciudades pasa de los templos a los palacios reales. A pesar de las continuas guerras, la población siguió aumentando debido a las mejoras en la producción agrícola y se fundaron nuevas ciudades.
  1. EL DINÁSTICO ARCAICO I. LA DINASTÍA I DE KISH
Este subperíodo de dos siglos de duración (2900-2700) es muy mal conocido. La cita de que en Kish estuvo la realeza por primera vez después del Diluvio, equivalía a elevar a esta ciudad por encima de las otras en su faceta religiosa y platica. Kish, situada en el centro del país de Akkad, era una próspera ciudad de alto componente semítico. La Lista Real le atribuye 23 reyes, de los cuales a excepción de sus dos últimos, los demás son totalmente míticos.Mebaragesi, es el primer rey en estar documentado históricamente. Según La Lista, combatió victoriosamente contra el Elam. Siendo esta la referencia más antigua de las rivalidad entre Mesopotamia y el Elam. Agga, hijo del anterior, último rey de Kish, tuvo también existencia histórica, siendo coetáneo del famoso Gilgamesh de Uruk, con quien combatió sin éxito. Algunos de los primeros reyes de esta dinastía aparecen nominados con nombres semíticos que son transposición de sustantivos que designan animales (perro, cordero, escorpión, águila…). Para explicar esto habría que pensar en la posible supervivencia en Mesopotamia de un Estado social totémico en el que los animales serían la personificación de los dioses.Dado que la restauración de la realeza, tras el Diluvio, había tenido lugar en Kish (según quisieron los dioses), el título de “Rey de Kish” fue tenido en muy alta consideración, sobre todo religiosa, titulándose así los reyes de otras ciudades, para dar a entender su soberanía sobre todo Sumer y Akkad


  1. EL DINÁSTICO ARCAICO II. LA DINASTÍA I DE URUK
En este subperíodo, la historia comienza a sustituir al mito. En él se desarrolló la dinastía I de Uruk, cuya ciudad alcanzaría la realeza en 5 ocasiones. La Lista Real indica que Kish fue abatida por las armas y que la realeza pasó al Eanna (templo de Uruk). Este dato es acorde con la realidad histórica, pues en aquellos siglos era el templo quien controlaba el poder político

Su primera dinastía, con reyes todavía míticos, Enmerkar (uno de ellos) aparece en varios poemas sumerios. El monarca más importante de Uruk fue Gilgamesh (2650 aC), rodeado también de elementos míticos. Se dedicó al comercio, con el que obtuvo grandes riquezas que invirtió en la restauración y construcción de templos. Su personalidad queda reflejada en un gran poema en doce tablillas titulado Poema de Gilgamesh. Tras su muerte fue considerado como un dios. La Lista Real no incluyó a otros reyes que también reinaron en Kish. Son conocidos por referencias arqueológicas y documentales, como el caso de Mesalim. Uno de los soberanos más importantes, junto con Gilgamesh, de toda Mesopotamia. De Mesalim se conoce un arbitraje por la disputa del control de una zona cerealícola entre Lagash y Umma (la razón estaba de parte de Lagash y se procedió a fijar una estela que delimitaría la frontera)y también se conoce una campaña por Siria, en la que atacó a Ebla, destruyéndola



EL DINÁSTICO ARCAICO III. SUS DINASTÍAS

La Lista Real expresa que Uruk “fue derrotada por las armas, pasando la realiza a Ur”. Se desconocen los hechos que motivaron este cambio. Con la nueva dinastía de Ur se entra en el Dinástico Arcaico III, mucho más evolucionado material y culturalmente que el anterior y de dos siglos de duración. Este periodo se caracteriza por la dispersión de poder en diferentes ciudades, algunas no recogidas en la Lista Real y la llegada de factores extra-mesopotámicos (semitas y elamitas). 

La I dinastía de Ur

 La Lista incluye como primer rey de Ur a Mesannepadda. Con este monarca la ciudad emergió a un primer plano gracias al impulso económico que logró darle. Los beneficios del comercio, facilitado por su gran puerto fluvial, los empleó en la contracción de templos. Del reinado de su hijo y heredero se sabe que la influencia de Ur se mantenía en la región. La dinastía I de Ur presenta el enigma de su famosísimo Cementerio real, con cerca de 2.000 tumbas, y que proporcionó magníficas piezas arqueológicas y ricos ajuares de oro, plata, cobre y lapislázuli. Junto al cuerpo del rey, muchas tumbas contenían cuerpos de otras personas, a veces en gran número. Posiblemente, muchas de las que protagonizaron el sacrificio, fueron narcotizadas en el momento del sepelio de sus señores.Nippur, capital religiosa de Sumer: la Lista Real no se ocupó de otras dinastías coetáneas a la de Ur, a pesar del importante peso histórico que tuvieron en Sumer. Caso de Nippur, Lagash y Umma.Nippur, ocupada desde la época de El Obeid hasta la época islámica, es un caso único en la historia de Sumer. Esta ciudad nunca reclamó el control político sobre el resto de las ciudades, dada su condición de ciudad sagrada, cabeza posiblemente de una liga política, elegida por radicar allí el culto a Enlil, además de por su posición geográfica. En su mayoría, los reyes sumerios se proclamaron elegidos por Enlil y rivalizaban en cuanto a los presentes ofrecidos en su magnífico templo.

La dinastía de Lagash

 una serie de más de 30 textos hablan de Urnanshe, a quien se puede considerar el verdadero fundador de la dinastía I de Lagash. Un texto recoge los enfrentamientos habidos contra Ur y Umma, en los cuales Uunanshe logró la captura y muerte del rey de Umma. A este rey, de sus 7 hijos le sucedió Akurgal, que se vio obligado a luchar contra Umma por la negativa de pagar los tributos debidos a Lagash. El siguiente reinado, su hijo Eannatum, coincidió con la hegemonía de la II dinastía de Ur, además de apoderarse de Kish y de otras ciudades. También derrotó a Mari. Todas sus acciones militares, que se recogen en sus inscripciones, permiten suponer que Eannatum pudo haber gobernado sobre todo Sumer. Hizo erigir la estela conocida como “la Estela de los Buitres” (Museo Louvre) donde en un largo texto que completa la decoración de las escenas guerreras y religiosas, se narra la victoria sobre Lagash. Los monarcas siguientes continuaron enfrentándose a Umma que se negaba de nuevo a pagar los tributos de guerra a Lagash.Enmetema los derrotó de nuevo y dio muerte a su rey. Este rey promulgó una serie de reformas de tipo social y económico que le permitieron consolidar su prestigio. Para evitar problemas con otras ciudades vecinas, firmó una serie de tratados de fraternidad. Uno de ello, con el poderoso monarca que controlaba Ur y Uruk, está considerado como el más antiguo documento diplomático de la Humanidad. En torno al año 2355, el sector anticlerical promovió un golpe de Estado que llevó al trono a un tal Iriinimgina, de quien se tiene ya más información. Cinco conos de arcilla y una placa oval de barro permiten conocer tales reformas. Ordenó medidas sobre el esquileo de carneros y ovejas, los divorcios, los perfumes y los entierros. Exigió la devolución de los bienes que les habían sido robados a los templos, legislando también medidas relativas a la seguridad de sus súbditos (expulsión de usureros, ladrones y todo tipo de criminales). Castigó severamente la diandria (el que una mujer fuera esposa a la vez de dos hombres). 

Estela de los Buitres (Museo Louvre) 

La dinastía de Umma

Lugalzagesi, ensi de Umma: Lugalzagesi pudo vengar todas las derrotas que Umma había sufrido ante Lagash durante casi 200 años. Incendió los campos fronterizos y los templos de Lagash, cometió crímenes, pillajes en templos, capillas y palacios. Destruyó Lagash. Dominando Sumer, estableció un reino con capital en Uruk. 


La dinastía de Awan

La Lista Real, tras recoger los 4 reinados de la I dinastía de Ur, y saltarse la dinastía I de Lagash y la única de Umma, dice que “Ur fue sometida por las armas pasando la realeza a Awan”. Se desconocen los nombres de los reyes de esta dinastía, de origen elamita, y de sus años de reinado. La dinastía de Awan fue finalmente abatida por las armas y la realeza retornó a las tierras sumerias.


La II dinastía de Kish

aparte del nombre de sus reyes, poco más se conoce, dada la carencia de fuentes directas. La dinastía de Khamazi: la ciudad de Kish, sin que se sepan las causas, fue abatida por las armas y la realeza marchó fuera de Mesopotamia. La Lista recoge un solo rey

La II dinastía de Uruk

esta dinastía la formaron 3 reyes. Una vasija procedente de Nippur contiene el nombre de otro rey de Uruk, no recogido en La Lista Real, quien controló además de Uruk, las ciudades de Ur y de Kish

La II dinastía de Ur

La dinastía de Adab

 antigua ciudad situada al norte de Sumer, cerca de Nippur. Se conocen la existencia de reyes de Adab, pero no su cronología. Se sabe que estuvieron sometidos a Kish, a Umma, y más tarde, a Akkad

La dinastía de Mari

 Después de la dinastía de Adab, la realeza fue trasladada fuera del territorio sumerio. Su décima dinastía se fijó en Mari (ciudad situada en el curso medio del Éufrates, de siempre muy influida por Sumer). Entre sus reyes destacan Iblul-II citado en los textos de Ebla. Supone el apogeo de la dinastía de Mari. Tras 136 años de realeza, Mari, también por las armas, huno de ceder la monarquía a otra ciudad, de nuevo a Kish. 



Las dinastías III y IV de Kish y entre ellas el paréntesis de Akshak 

Después de Mari, la realeza se situó de nuevo en Kish, formando su tercera dinastía. La controló una mujer, Ku-Baba, pero si ignora cómo obtuvo el poder. Tras esa reina, la monarquía se situó en Akshak (ciudad todavía no localizada tal vez cercana a Kish). Derrotada Akshak por las armas, según repite la Lista Real, la realeza retorna nuevamente a Kish, dando origen a su cuarta dinastía.

La dinastía III de Uruk

 esta dinastía cierra todo el Dinástico Arcaico. Un solo rey, Lugalzagesi (el de la dinastía de Umma), fue el componente de esta dinastía. Su actividad militar conocida por una serie de textos dedicados al dios Enlil, la inició atacando  Lagash, por entonces la ciudad más poderosa del sur mesopotámico. Bajo su gobierno se realiza la primera unificación territorial históricamente conocida. Este personaje sería derrotado en su propia capital, Uruk, por el copero del segundo rey de la dinastía IV de Kish, llamado Sargón. Sin embargo, al cabo de los años se le permitió retornar a Umma en donde fue dejado como Gobernador provincial bajo el control de los acadios.


Periodos siguientes. Conquistas Acadias, Guteas, Renacimiento Sumerio y control babilónico
  • Reino de Akkad (2334-2218 aC). Desde el 2400 a. C., el pueblo semita de los acadios se estableció gradualmente en la Mesopotamia central y fundó la ciudad de Mari. En 2334 a. C., bajo el mando de Sargón, los acadios se apoderaron de la ciudad de Kish y comenzaron una serie de campañas militares para dominar la región. Sargón se consagró como Rey de las Cuatro Zonas del Universo y estableció un reino con capital en Akkad, que obligó a los pueblos sometidos a pagar tributo.
  • Periodo Guti (2218-2047 AC). Las ciudades sumerias comenzaron una serie de rebeliones que minaron el poder político de Akkad. A su vez, los guteos, un pueblo proveniente de la zona montañosa del actual Irán, invadieron las ciudades mesopotámicas y destruyeron la capital de Akkad. Los guteos tomaron las costumbres y la lengua de los acadios, se impusieron a las ciudades sumerias y comenzaron a cobrarles tributo.
  • Renacimiento sumerio (2047-1800 aC). Luego de una serie de rebeliones para liberarse del dominio guteo, las ciudades sumerias lograron expulsar a los guteos de Mesopotamia. La ciudad de Ur inició un proceso de unificación y alianza entre ciudades. Durante este periodo se destacaron las ciudades de Ur y Lagash, y son características las construcciones en forma de zigurats (pirámides con terrazas, templos y largas escalinatas). La independencia de las ciudades sumerias se mantuvo hasta la invasión de los amorreos a la Baja Mesopotamia, hacia el 2000 a. C., que arrasaron con las construcciones y se apoderaron de bienes y ciudades.
  • Imperio babilónico (1792-1750 aC). Hammurabi, rey de la ciudad de Babilonia conquistó a los pueblos asirios y sometió a las ciudades sumerias. El imperio babilónico buscó centralizar el poder y unificar los territorios en su mando: creó un sistema de leyes comunes e impuso la cultura acadia en todas las ciudades. Con la muerte de Hammurabi, las rebeliones y las incursiones de pueblos vecinos desplomaron el imperio.


Sociedad Sumeria. Características generales

Hay un aumento de la población. Las ciudades sumerias eran ciudades-estado independientes, centros religiosos, económicos y políticos con un templo principal en su núcleo, a menudo un zigurat. Se organizaban políticamente bajo un rey o líder y estaban rodeadas por un área agrícola bien desarrollada, lo que las hacía autosuficientes. Estas ciudades rivalizaban entre sí por el control del territorio y sus construcciones eran planificadas en parte, con sistemas de riego y calles organizadas. 

Toda ciudad sumeria se compone de tres partes:

  • Núcleo: la ciudad propiamente dicha con el templo, palacio, residencias oficiales y viviendas particulares
  • Suburbios o periferia
  • Área comercial: muelle 
Su economía se basaba principalmente en la agricultura de cereales administradas por los templos.
  • tierras en manos del templo: sufragar gastos del templo
  • tierras para sustento de los sacerdotes
  • tierras arrendadas a gente 

Su ejército se basaba principalmente en infantería pesada ( armas de bronce) y uso de carros de combate. Usaban la escritura cuneiforme para escribir estelas militares y religiosas ( Gilgamesh). Creación de templos y estatuas de barro por carencia de piedra. 


El jefe de la ciudad

Algunos estudiosos creen que a un gobernante, individual, de una ciudad-estado suele llamársele ensi, y un gobernante que encabezaba una confederación o mayor dominio compuesto de varias ciudades, quizás incluso la totalidad de Sumeria, fuese un lugal.

  • EN (gran sacerdote)
El en fue el jefe de la comunidad urbana, en cuanto representante de la divinidad. Este personaje sería el responsable de la organización religiosa del primitivo sistema tribal anterior al nacimiento de la ciudad, teniendo a su cargo además las funciones específicas de construcción y reparación de los templos y la organización de las ceremonias de culto. También planificaría el sistema hidráulico, para la explotación de la tierra y sería el responsable de la defensa del temen o recinto sagrado de la ciudad.
  • LUGAL (hombre grande/rey)
El título de “lugal” (hombre grande), traducido más tarde como rey, fueron conocidos juntos desde el Dinástico Arcaico. Probablemente, el lugal (un líder guerrero en sus orígenes) habría poseído la más alta autoridad civil, concedida de modo temporal para hacer frente a situaciones excepcionales. Pero la propia marcha de los acontecimientos y la personalidad de quienes ejercieron tal autoridad, acabaría por convertirlo en permanente.

En un primer momento sería elegido por la asamblea, solo para hacer frente a situaciones excepcionales (conflictos armados, calamidades sociales,…) y durante un tiempo limitado. Con el tiempo se sentó la elección divina, creándose una monarquía hereditaria.

El lugal vivía en el palacio, y hacía descansar su poder no solo en su nombramiento por la asamblea o su designación por la divinidad, según las épocas, sino también por una guardia palaciega, de hecho un ejército permanente. Solo era responsable ante los dioses. los sumerios justifican los golpe de estado aduciendo la pérdida del favor de los dioses. Sus esposas recibían el título de NIN (señora)

Sus funciones eran

  1.  interpretar la voluntad de los dioses, 
  2. construir y reparar templos, murallas, canales, edificios públicos
  3. dirigir actividades económicas y el ejército
  4. reformas derecho consuetudinario


  • ENSI (artífice del dios)
Se conoció una tercera titularidad, la de ensi, de menor importancia, es el administrador del culto al dios. El título de ensi, traducido como príncipe, se aplicó primero a pequeños soberanos independientes o a príncipes subordinados a otra ciudad-estado, para pasar a equivaler a gobernador en época neosumeria.


La civilización sumeria 

El primer rey sumerio conocido históricamente es Mebaragesi de Kish, que reinó hacia el 2700aC (DAII). Los 21 reyes que le preceden en Kish, así como sus contemporáneos, los 4 reyes de Uruk antecesores de Gilgamesh (DAI) se suponen que han existido porque los cita la Lista Real sumeria, pero no hay prueba histórica de su existencia.

Sucesiva supremacía de Ciudades-Estado:

  • Ciudad-Estado de Kish
  • Ciudad-Estado de Uruk
  • Ciudad-Estado de Ur
  • Ciudad-Estado de Lagash

En Tell Abú Salabik se encontraron los documento escritos más antiguos conocidos. Se trata sobre todo de textos literarios y didácticos, mientras que los económicos son sólo una pequeña parte del conjunto. Allí se escribían poemas como el Himno al Templo de la ciudad de Kish, una de las composiciones literarias más importantes de las encontradas. Hay himnos menores que mencionaban ya al dios Enlil, la ciudad de Nippur y al templo Duramki. Se conoce también una versión de las llamadas Instrucciones de Shuruppak de tipo didáctico: instrucciones que daba un héroe de la época del Diluvio a su hijo. Hay también una tablilla que contiene refranes. 

Los escribas de estos textos literarios en su mayoría llevan nombres semitas. Hasta ahora no se han encontrado ningún documento jurídico. 

Los hallazgos de Tell Abú Salabik atestiguan una sólida convivencia de los dos pueblos: sumerio y semita, al sur de esta línea de separación. Habría pues en esta época, en Mesopotamia, coexistencia entre sumerios y semitas y bilingüismo. 

Hasta la III Dinastía de Ur.

Nippur

Nippur (sumerio: Nibru, acadio: Nibbur) fue una antigua ciudad sumeria cuyos primeros restos datan del V milenio a. C. En Nippur se hallaba el templo principal del dios del cielo y de la creación Enlil. La identificación iba hasta el punto que en la escritura sumérica cuneiforme las palabras "Nibru" (Nippur) y "Enlil" se escribían de la misma forma. Junto al actual campo de ruinas existe una aldea aún poblada conocida en árabe como Niffer. El importante papel como centro religioso se mantendría durante los períodos siguientes como el acadio, la segunda dinastía de Lagash o la tercera dinastía de Ur. De la última época datan los típicos templos sumerios hallados. Actualmente las ruinas de Nippur se encuentran a 32°7′ N 45°10′ a unos 160 km al sureste de Bagdad, cerca de la actual Diwaniya, en Irak.

Estaba situado a ambos lados del canal de Shatt-en-Nil, uno de los primeros cursos del Eufrates, entre el actual lecho de ese río y el Tigris, casi 160 km al sureste de Bagdad. Está representado por el gran complejo de montículos ruina conocidos por los árabes como Nuffar, escrito por el Niffer exploradores anteriores, divididos en dos partes principales por el lecho seco del antiguo canal de Shatt-en-Nil (Arakhat).


Sociedad Sumeria. Templo-Palacio. Su importancia política-social

Era una cultura urbana, caracterizada por el Templo y el Palacio. Alrededor del Templo se creó una compleja sociedad, formada por hombres libres, artesanos, labradores, ganaderos, obreros metalúrgicos y canteros que arrendaban tierras y estaban obligados al servicio militar. 

A partir del Protodinástico III, el palacio gana relevancia frente al templo. En un Palacio vivía un personaje importante, denominado Ensí, jefe de la ciudad, que otras veces lleva el nombre de Lugal o rey (o “gran hombre”). También se encuentra el término En que parece que era el rey-sacerdote que viva en el templo. La esposa del En se llamaba Nin, y su título tenía también connotaciones religiosas y disponía de sus propiedades personales. Estos términos se usan a veces indistintamente y existen diversas opiniones sobre su valor y significado. 

En la cúspide de la pirámide social se encontraba el rey, a quien seguía en importancia una élite de sacerdotes, jefes militares y funcionarios de alto nivel. A continuación se ubicaban los comerciantes, funcionarios menores y artesanos especializados y luego los campesinos y artesanos comunes.

En la sociedad sumeria, compleja y centralizada, los funcionarios son numerosos:

  • LU: gobernantes, sacerdotes y funcionarios
Sanga: sacerdotes administradores de los templos
Nubanda: inspeccionan construcciones y se encarga de la administración de todo.
Mushkin y Ugula: capataces que recogen impuestos.
  • Mashda: trabajadores comunitarios
Uku=capataz agrícola
Dubsar=escriba, 
Guru=empleado en general
  • Esclavos (Nginudu)

Economía sumeria. La propiedad de la tierra 

La economía sumeria se basaba principalmente en la agricultura de regadío, gracias a la construcción de canales que permitieron cultivar cereales como cebada y trigo, además de legumbres, hortalizas y dátiles. Esta agricultura productiva, complementada por la ganadería (ovejas, cabras, vacas y bueyes), generó excedentes que impulsaron el comercio y permitieron el surgimiento de otras actividades, como la artesanía y la escritura, necesaria para llevar un control de los tributos. Para garantizar el sustento y productividad propias, el templo era propietario de tierras que le rendían fruto de formas diversas:
  •  Había tierras reservadas al dios de manera que todo lo producido por ellas venía destinado al culto divino y pago de raciones para todos aquellos que dieran servicio al templo.
  •  Los campos de prebendas se reservaban para el cultivo directo de los sacerdotes y administradores más importantes de la institución.
  •  Los campos de cultivo eran tierras arrendadas a población campesina de modo que se recibiera de ellas una parte de lo producido. (gana uru-la)

Eran un pueblo de agricultores y comerciantes. La tierra estaba dividida en.

  • Tierras cultivables: 
1/4 de la propiedad era del señor (En) servía para las necesidades del templo.
Los 3/4 restantes se dividían en:
  1. Campos de subsistencia: para mantenimiento personal.
  2. Campos de cultivo: dados en arriendo. Gravados con 1/7 o 1/8 de la cosecha como pago.
  • Tierras de pastoreo

El rey era a la vez sacerdote, juez supremo, jefe del Ejército y administrador del Dios. Las relaciones entre el Palacio y el Templo eran complicadas. 

La economía de las ciudades-Estado sumerias se basaba en la agricultura, el comercio y la organización del tributo. Las ciudades controlaban el territorio circundante, a partir del cual se abastecían para la subsistencia de su población.

En la baja Mesopotamia, se practicaba una agricultura de regadío a gran escala. Era necesario construir canales y obras hidráulicas que permitieran controlar la subida y bajada de los ríos. De esta manera, se evitaban inundaciones y se podía realizar riego artificial en épocas de sequía.

Parte de los bienes agrícolas producidos por los campesinos eran entregados como tributos al gobierno de las ciudades. Los templos y palacios almacenaban estos bienes y los administraban para el crecimiento de la ciudad: intercambio de bienes con otras ciudades, construcción de obras públicas, mantenimiento de grupos sociales (escribas, guerreros y otros funcionarios) y asistencia en situación de crisis (sequías o guerras).

Ejércitos

Los estados primitivos hacían la guerra continuando con las mismas estructuras organizacionales que aplicaban al combate ritual. Estas organizaciones eran ad hoc y se basaban en el orden social de forma directa afectando a todos los individuos. Su líder concentraba sobre sí todos los aspectos de la conducción de la fuerza militar y la sociedad, sin que se distinguiesen claramente unas funciones de otras, ni entre combatientes y no combatientes.

El combate era en lo que se conoce como en horda, sin formación específica y su resultado era el producto de los combates individuales que se sucedían al chocar las masas de las fuerzas en conflicto. Las hordas tenían el problema de que el jefe tenía muy poco control sobre sus hombres una vez que comenzaba el combate.

La guerra entre ciudades-estado era muy básica. La que tenía una fuerza superior se dirigía hacia la otra, ambas fuerzas se enfrentaban a las puertas de la ciudad y si los sitiadores vencían, los derrotados se refugiaban bajo el amparo de las murallas, produciéndose el cerco y las negociaciones. Dado que mantener un cerco era muy caro y las fuerzas debían volver para la recogida de las cosechas, normalmente se resolvía con la concesión al vencedor de un botín. Se dio el caso de que en algunas ocasiones ambos contendientes volvían como vencedores.

Los ejércitos no eran permanentes, sino que disponían de levas ciudadanas para la defensa, su tamaño solía ser de 800 a 1.000 hombres y cada uno llevaba su propio armamento.

Arquitectura y urbanismo. Cultura

Las ciudades sumerias solían caracterizarse por tener callejuelas tortuosas. Las casas eran, a menudo, pequeñas. Solo se puede calificar de verdadera arquitectura la de los edificaciones públicos. 

  • Santuarios, templos: No tenían un plano uniforme. El conjunto templario, en general, se componía de un vestíbulo que daba acceso a un patio con altar, alrededor del cual se encontraban las habitaciones y la cella (lugar destinado al dios), rectangular, en el recinto destinado a los sacrificios, donde se encontraba el altar. En los templos se organizaron escuelas en la que los hijos de los miembros de las clases superiores aprendían a leer y a contar. En estos santuarios, además de los cultos religiosos, se practicaban la adivinación.

Una parte importante de los templos sumerios era la Ziggurat (o ziquratum): Torre escalonada, de siete pisos, que servía para ceremonias religiosas y también como observatorio astronómico. 

  • Artes Plásticas: existían fuertes diferencias regionales. Las estatuas tenían formas cilíndricas, ojos desorbitados, pesadas pelucas y faldas largas a mechones las de los hombres, como la piel de oveja.
  • Escritura: hasta un siglo antes de la era cristiana, los semitas mesopotámicos conservaron su lengua como lengua litúrgica y científica, escrita en caracteres cuneiformes (representación de sílabas y palabras). La última inscripción cuneiforme Babilónica que se conoce se fecha en el año 7 a.C. 
  • Derecho consuetudinario ( tradición y costumbre) . Se convierte en derecho escrito a medida que aumenta la propiedad agrícola, la propiedad privada y el comercio (portección clase dominante)
  • Las ciencias: se desarrollaron pronto, sobre todo la Astrología, las Matemáticas y la Geometría. Los sistemas numerales eran el decimal y el sexagesimal. El primero en organizar un calendario uniforme fue Hammurabi del Babilonia. Medían el tiempo con relojes de agua (clepsidras). Llegaron a diferenciar entre planetas y estrellas fijas y a constatar la órbita lunar y la solar. También alcanzó un extraordinario nivel la medicina. 


La Religión de Súmer

Los sumerios eran politeístas, con divinidades concebidas antropomórficamente, muy cercanas a los hombres en su actividad diaria. Pueden aislarse las diferentes tradiciones, representadas por las escuelas de Nippur, Eridú, Shuruppak y Uruk. 

La íntima relación entre religión y poder político, que descansaba en la concepción de Ciudad-Estado, cuya cabeza visible ostentaba el cargo de En (rey-sacerdote) y un estamento clerical con un destacado papel político.

Existen dos tipos de teogonías:

  • Teogonía de Eridu: comunidades agrícolas que centraron su creencias en dioses telúricos ( de la tierra)
  • Teogonía de Uruk y Nippur: comunidades ganaderas se centrarán en un sistema de dioses cósmicas al frente del cual estaría un pareja (hombre mujer), símbolo de fecundidad

Los primeros dioses fueron An, el Cielo, y Ki, la Tierra. De ellos nació Enlil, que separó al Cielo y la Tierra, llevándose a Ki y de su unión nació toda la Creación. Una primera Tríada Cósmica estaba formada por An, el Cielo, Enlil, el viento, y Enki, el agua. Una Segunda Tríada astral la constituían Zu-en, el dios Luna, Ud o Utu, el dios Sol, e Inanna, personificación de los aspectos de la vida diaria, la lucha y la procreación.

Los dioses principales eran:

Primera tríada cósmica

  • An: El dios supremo de la Cosmogonía sumeria. Dios arcaico del Cielo.
  • Enlil: fue el inventor del arado y la azada. El dios bueno y grande por excelencia.
  • Enki: nombre sumerio del dios Ea acadio. Dios del abismo y las aguas subterráneas, del océano, la sabiduría y la magia.
hubo una segunda tríada, esta vez astral, formada por 
  • Zuen (Sin acadio) o Nanna, deidad lunar,
  • Ud o Utu (Shamash acadio), deidad solar, 
  • e Inanna (Ishtar acadia), quien personifica las actividades cotidianas y al procreación. 
Más allá de estas dos tríadas hay dioses singulares, como Nergal, la divinidad de Irkalla, el infierno al lado de su esposa Ereshkigal, Ninurta, divinidad guerrera, Iskur, vinculado a la tempestad, el inframundano Ningizzida, Dumuzi y Ningirsu, el dios políado de Girsu.
  • Ninhursag o Ninmah: “la dama majestuosa”. Su nombre debió ser primero Ki (tierra). También se la conocía como Nintu (“dama de la luz”), y Ninki(“señora de la tierra”). Era considerada como la madre de todas las criaturas vivas, en su calidad de esposa de Enki y madre de Marduk. 
  • Inanna: (en acadio Isthar), la amada de An, dios del Cielo, a la que se vio más arriba formar parte de la triada astral, era también la Reina del Cielo.
  • Nanshe: no toleraba que nadie ofendiese la verdad y la justicia.
  • Nergal y su esposa Ereshkigal: dioses del Mundo Inferior.
  • Dumuzi: dios de la fertilidad agrícola, Tammuzu en acadio.
  • Nanna: dios de la Luna (en acadio Sin) hijo de Enlil. Con su esposa Ningal procreó a Utu, dios del Sol (en acadio Shamash).

También había dos grandes grupos de dioses:

  • 1. Los Anunnaki: dioses de la Tierra y el Cielo
  • 2. Los Igigi: dioses de los Infiernos. 

Floreció también el culto a los demonios buenos y malos. Los más temidos eran los llamados “Los Siete Malvados”. Frente a ellos estaban los “Siete Sabios”, que eran demonios bienhechores, amigos y protectores de los hombres. 

Los sumerios fueron precursores de muchas de las concepciones religiosas, cosmogónicas y míticas que luego aparecieron recogidas en el Antiguo Testamento. Entre ellas se puede citar: la Creación, la separación de las aguas primordiales, la formación del hombre con arcilla y la idea del Paraíso terrenal. 

Características generales de la religión mesopotámica

  • Los sumerios tenían el concepto de premio y castigo: toda falta contra los dioses llevaba consigo castigos inflexibles. Toda buena acción iba acompañada de premios. 
  • Temía la divinidad y debía propiciar a los dioses con sacrificios, ofrendas y oraciones. 
  • Preocupación por el tema de la fertilidad.
  • Los temas religiosos eran simples, aunque de un hondo espíritu mítico.
  • Los realizadores materiales eran el dubsar, escriba que copiaba y transmitía los textos religiosos, y el mar, trovador ambulante que los recitaba ante un público muy variado.


La concepción sumeria de la muerte era pesimista, asociando la vida después de la muerte con un reino sombrío y polvoriento llamado Kur, donde los muertos eran gobernados por la reina Ereshkigal y el dios de la muerte Nergal. La vida de ultratumba se consideraba una existencia de sed y escasez, con el único alimento disponible siendo polvo seco. Los sumerios creían que todos los mortales, sin importar su conducta en vida, terminaban en este inframundo frío y oscuro. 

Los cultos eran nacional, familiar y locales. Eran habituales las ofrendas de alimentos, dátiles, leche, zumos, panes, y las libaciones de vino, cerveza y aceite. Una ofrenda muy preciada era la de incienso. También se sacrificaban animales, sobre todo en los ritos de expiación y en los exorcismos.

Los mitos sumerios

Tendencia a relacionar dos personas o dos argumentos independientes, que amalgamados, dan origen a mitos de alto interés. En ellos aparece el hombre en su medio ambiente frente a las fuerzas de la naturaleza, de la política o de la economía. 

Estas fuerzas pesan sobre su destino, decretado de antemano, por los dioses.

Los principales mitos sumerios se reúnen en grandes apartados según su contenido temático:

  • Mitos sobre los orígenes: son los de Enki y Ninhursag, Lahar y Ashnan, la hierogamia cósmica y el del Diluvio sumerio. 
  •  Mitos de organización: son los de Enki y la fundación del Eegurra, Enki y el orden del mundo, el viaje de Nanna a Nippur, Dumuzi y Enkidu y el de Emeshy Enten. 
  • Mitos de contacto dioses-hombres: tal vez los menos numerosos, son los de Inanna y Shukallituda y el de los Siete Sabios. 
  • Mitos sobre el héroe: ligados sobre todo al ciclo de Gilgamesh, cuentan las aventuras de este héroe. Son los de Gilgamesh y el Agga de Kish, Gilgamesh y el País de la Vida, la muerte de Humbaba, guardián del Bosque de los Cedros, Gilgamesh, Enkidu y los infiernos y el de la muerte de Gilgamesh. 
  • Mitos sobre el Más Allá: son los del descenso de Inanna a los infiernos, la muerte de Dumuzi, Inanna y Bilulu y el de la pasión de Lil en la tumba.
  • Sobre dioses: los de Enlil y Ninlil: El nacimiento de Nanna y el de Ninurta y la tórtola. 
  • De contenido vario: hay algunos como el de Las Veintiuna Cataplasmas.


Estandarte de Ur

El estandarte de Ur es ante todo hoy en día una obra de arte de estilo sumerio-acadio que actualmente se conserva en el Museo Británico.

Es una caja de madera con forma trapezoidal, adornada con un mosaico formado por incrustaciones de madreperla y lapislázuli unidas originalmente a la caja con betún. El estandarte fue hallado en las excavaciones de la necrópolis real de la antigua ciudad de Ur, (Mesopotamia, actual Irak)  en 1920. Este objeto fue encontrado sobre los hombros de un hombre en la tumba de la reina Puabi, junto al resto de sirvientes y tesoros. Para más información sobre el tesoro de Puabi clica aquí. Corresponde a la época arcaica dinástica, hacia el 2600 a.C.  En ella se observan aspectos de la vida y costumbres de la sociedad mesopotámica, concretamente de los reyes de la I dinastía de Ur.

Consta de dos paneles rectangulares cuyas caras miden 21,5 x 49,5 cm pero su función aún no está clara. Podría tratarse de un estandarte que se colocaba en lo alto de un mástil a la entrada del templo o del palacio, o quizás podría ser la caja de resonancia de un instrumento musical e incluso hay quien cree que sería una parte de un mueble.

Sus dos paneles son llamados «Cara de la guerra» y «Cara de la paz». Cada uno se divide en tres frisos que se leen de abajo a arriba y de izquierda a derecha.

Cara de la paz

En las dos bandas inferiores de esta cara de la paz está representada una procesión de siervos portando los tributos que van a ofrecer a su patesi o rey. En la fila superior se puede ver una celebración en la cual observamos al rey sentado, en el lado izquierdo. Su imagen tiene un mayor tamaño que la del resto de personajes atendiendo a la ley de jerarquía, rasgo común con las representaciones egipcias. Los súbditos están sentados frente a él bebiendo.

Músico y cantante

En esta misma banda destacamos la curiosa escena en la fila superior, esquina derecha, en la que un músico toca el arpa amenizando la fiesta. A su lado se encuentra un cantante con las manos sobre el pecho.

En la cara de la guerra se narra una victoria militar y la posterior celebración. En la hilera inferior aparecen carros de cuatro ruedas comandados por el rey y su visir, armados con lanzas y un carcaj con flechas, los cuales avanzan arrollando a los enemigos.

Cara de la guerra

El rey y sus súbditos llevan un casco que deja la cara descubierta. En la banda central podemos observar a los enemigos supervivientes siendo conducidos ante el rey con grilletes en las manos. Finalmente la banda superior muestra a los prisioneros atados ante el rey, de nuevo representado con un tamaño superior al del resto de personajes y portando una lanza. Todos los personajes están representados de perfil, otro rasgo común con el arte egipcio.

Tras una cuidadosa reconstrucción, pues se encontró prácticamente destrozado, el estandarte de Ur se reveló como un documento historiado en imágenes muy valioso que nos permite conocer la forma de vida de la sociedad mesopotámica en lo que respecta tanto a sus actividades cotidianas como a las ceremoniales.

Vaso sagrado de Warka

Este hallazgo fue encontrado en el nivel IIIa-II del complejo de templos dedicados a la diosa Inanna. Se le llamó «Vaso de Warka» porque se encontró en una antigua ciudad de Uruk llamada Warka, cerca de la actual ciudad de Samawa, Irak. Tiene unas cuatro franjas horizontales con relieves y representa una escena de ofrendas relacionadas con la agricultura en el templo de nuestra querida Inanna. Cada franja hace referencia a una procesión de las que se hacía en el año nuevo sumerio. Una ceremonia religiosa donde realizaban ofrendas tanto de cultivo como de animales. Estos regalos iban dirigidos a Inanna en el templo Eanna, la casa principal de la diosa del amor.

Vaso sagrado de Warka

Representación

Parte superior

La parte superior del Vaso de Warka es la más ancha, tiene un tamaño superior al resto del jarro, es ahí donde entra la grandeza de Inanna. La diosa de Uruk aparece representada con dos haces de caña, un simbolismo sumerio que se conoce de esta deidad. Viene acompañada de dos personas. La primera es una figura desnuda, donde le ofrece un cuenco con grano y fruta, y la otra figura está vestida con ropa ceremonial, los asiriólogos creen que puede ser un rey-sacerdote o alguien muy importante de la época Sumeria.

Vaso sagrado de Warka

Segunda franja

En la segunda franja hay una representación de hombres desnudos llevando jarras cuencos y cestas. Lo que más llama la atención en este apartado es que los hombres andan en sentido contrario, los historiadores no saben dar una respuesta clara al respecto. Es muy probable que los hombres iban desnudos hasta el templo, pues no es de extrañar cómo celebraban aquel día conociendo como era el “Sexo en Sumeria”[4] en año nuevo, en plena calle. Recordar que Inanna representa el amor, la guerra y la prostitución sagrada.

Tercera franja

En la tercera franja podemos ver una procesión de animales, representando a los ganaderos sumerios. En el poema de Dumuzi y Enkimdu[5] (no relacionar con Enkidu) pudimos ver como había una disputa entre un pastor y un agricultor por el amor de Inanna, es probable que en este apartado se haga un homenaje a Dumuzi, el consorte de la diosa de Uruk.

Cuarta franja

Cuarta y última franja, aquí se hace referencia al agua y a los juncos de los cañaverales. Representa la agricultura y al dios Enkimdu, del cual Inanna estaba enamorada y según el mito, él era con quien se quería casar de un principio. La agricultura es la base de la época Sumeria y seguramente el pilar más importante de la Antigua Mesopotamia, es por esa razón que le dedicaron la parte inferior del Vaso de Warka.


El declive del dominio Sumerio

En el 2334 AC los acadios acabarán con los sumerios  que desaparecerán como pueblo hacia 1990 a.C., después de la expulsión de los Guti, que acabaron con el imperio acadio, por Uturhegal de Uruk y del mal llamado “Renacimiento Sumerio”. 

Pero la cultura, civilización y religión de los sumerios subsistirán, en cierta forma, con la cultura babilónica, hasta el comienzo de la Era Cristiana. 

miércoles, 10 de julio de 2024

ELAM. MEDIA. PERSIA

Generalidades geográficas 

Con los nombres de Irán y Persia se conoce en la Historia a la región comprendida entre el mar Caspio y el océano Índico. La región, habitada por elamitas, medos y persas, se extendía de los Zagros y el Tigris a las cordilleras Hindukush y el Indo y del mar Caspio al Golfo Pérsico. La parte norte, con un clima riguroso, la formó Media, con Ecbatana como capital. En la zona central estuvo Elam, con  Susa  por capital y en la parte  sur Persia,  con un clima  más  benigno y  con ciudades como Persépolis.

Elam

Rasgos etnográficos 

Hasta Asia central llegaron gente indoeuropea que en el III milenio. Tras asentarse y mezclarse con población nativa, volvieron a desplazarse en dos direcciones, una de las cuales fue hacia Irán, que  ocuparon dando lugar a medos y persas. Antes ya  había en la zona una población autóctona, los elamitas, cuyo origen desconocemos.

 Evolución histórica elamita 

Es complicado seguir la evolución histórica de Elam debido a la escasez de fuentes. El nombre en acadio significa país del dios o del señor. Sus períodos históricos La  historia  de  Elam  puede  dividirse  en  varios  periodos  históricos  que,  a  su  vez,  pueden subdividirse. Estos son: 

  • Periodo proto-elamita (4000-2500 AC.): 

Elam empezó siendo habitada por grupos nómadas que acabarían sedentarizándose. Los progresos técnicos, el comercio y la fijación de aldeas sirvieron de precedente al nacimiento de Susa como primera ciudad elamita cuyos habitantes poseían estructuras económicas y política complejas y que extendieron sus progresos a regiones vecinas. Con los siglos la influencia mesopotámica se hizo muy fuerte. Este periodo se caracteriza por la existencia de  escritura  propia  y  la  construcción  de  las primeras  torres  escalonadas, por  una importante  actividad  económica  y  por  la  falta  de  unidad  política.  Los  protoelamitas  fueron capaces  de  extender  su  influencia  por  amplias  zonas,  llegando  a  ciudades  del  sur  de Mesopotamia en las que dejaron una fuerte huella en su arte y postulados mitológicos. 

  • Paleo-elamita (2500-1500 AC.): 

Primera etapa de la historia elamita en la que el territorio se dividió en unidades política sin cohesión sobre las que los reinos mesopotámicos ejercieron su influencia. En este momento nacieron dinastías incapaces de constituir un reino unitario y que estuvieron en conflicto constante con los reyes de Akkad y Sumer, llegando el país a controlar la Baja  Mesopotamia. No  obstante,  esta  situación  fue  revertida  y  de  nuevo  vivió  Elam  bajo  la influencia mesopotámica. Cuando comenzó a decaer el Imperio de Akkad, la dinastía de Awan consiguió mantener un poderoso reino. Los siguientes reinos elamitas estuvieron marcados por la relación con la dinastía III de Ur, con quien alternaron conflictos y periodos de paz. Tras la caída de la dinastía III d Ur un reino elamita consiguió hacerse con el control de los territorios, si bien Larsa acabó derrotando a las tropas elamitas, lo que acabó propiciando la aparición de una nueva dinastía que se mostró continuadora con las anteriores y que consiguió un gran poderío para Elam 

  • Medio-elamita (1500-1000 AC.): 

En este periodo Elam alcanzó el apogeo más importante de su historia. Se sucedieron hasta tres dinastías cuyos monarcas ostentaron el título de rey de Susa y Anshan.  El primer monarca de la segunda dinastía llegó al poder gracias al rey de babilonia, con lo que empezó una fructífera relación entre las dos potencias rota cuando los últimos reyes de esta dinastía atacaron Babilonia. Con la tercera dinastía, de reyes guerreros, se eliminó la dinastía casita de Babilonia y se convirtió Susa en verdadera capital imperial. Uno de los reyes de esta dinastía llegó a invadir Mesopotamia y parte de Akkad, llevándose a Susa las obras d arte que encontró a su paso y secuestrando de Babilonia, como castigo por un levantamiento, la estatua de Marduk. El dominio elamita fue vencido por Nabucodonosor I, que alcanzó Susa recuperando la estatua de Marduk. 

  • Neo-elamita (1000-539 AC.):

Se subdivide en tres etapas.

  1.  Una primera de decadencia y crisis económica en la que pueblos pastores, persas y medos, se asentaron en la zona occidental de Irán, consiguiendo los primeros capturar Anshan y fundar una dinastía.
  2.  Una segunda etapa de luchas con Asiria, en la que los elamitas participaron en coaliciones contra los asirios, y en la que estos atacaron constante y ferozmente a Elam, finalizando con el saqueo y la destrucción de Susa por estos y el fin de Elam como entidad política. 
  3. Por último, en la tercera fase Elam estaba dividida en  pequeños  reinos  y  se  produjo la  llegada definitiva de  varios pueblos,  entre ellos medos y persas. Los primeros se asentaron en los Zagros y estaban divididos en tribus. Los persas se establecieron al sur y entablaron contacto con los elamitas.

Uno de sus reyes, Ciro II, formó un  imperio  al  tomar  los  reinos  medo,  lidio  y  babilonio,  integrando  también  los  últimos principados elamitas.  Instituciones políticas Los elamitas se organizaron en diferentes reinos a la cabeza de los cuales estaba un rey que controlaba la marcha del Estado desde del palacio. Este utilizó, entre otros, el título de Rey de Anshan y de Susa con el que mostraba su dominio sobre las dos regiones más importantes de Elam. 

Algunas notas económicas

Los fértiles valles cultivados por los primeros pobladores dieron buenos rendimientos agrícolas. La  base  de  la  riqueza  estuvo,  en  principio,  en  la  economía  pastoril.  El  comercio  de  bienes naturales (piedras comunes y semipreciosas) también fue muy destacado, sobre todo. Las vegas de la meseta irania dieron excelentes praderas y cultivos, si bien siempre amenazadas por la sequía  y  la  salinización,  a  lo  que  hicieron  frente  los  elamitas  con  la  irrigación  del  suelo construyendo canales subterráneos, lo que se reflejó en una producción agrícola individual.

Otro  elemento  económico  importante  fue  la  metalistería  de  armas  y  utensilios  de  bronce fundido. Durante el control acadio debieron pagar tributo y productos a sus dominadores. En el periodo de crisis en Mesopotamia Elam fue un país muy rico con cuyas riquezas se construyeron ciudades,  templos  y  se  restauraron  edificios.  En  la  etapa  neoelamita  se  vivió  un  gran empobrecimiento a raíz de saqueos y ataques asirios.

Instituciones políticas

Los elamitas se organizaron en diferentes reinos a la cabeza de los cuales estaba un rey que controlaba la marcha del Estado desde du palacio. Este utilizó, entre otros, el título de Rey de Anshan y de Susa con el que mostraba su dominio sobre las dos regiones más importantes de Elam. 

Lengua 

La lengua elamita no tiene origen semítico ni indoeuropeo. Vivió cuatro periodos con sus propias singularidades. Parece segura la existencia de dialectos hablados. El acadio fue la lengua de la administración  oficial  hasta  el  periodo  neoelamita,  presentando  particularidades  propias.  El texto más antiguo en elamita es un tratado de paz de un rey desconocido con Naram-Sim de Akkad.

Creencias religiosas, culto y personal sagrado 

La  religión  se  basó  en  numerosas  divinidades,  lugares  de  cultos  y  sacerdotes.  

La  influencia mesopotámica fue fundamental y se observan diferencias según la zona geográfica. Al principio no hubo panteón organizado, ya que no había unidad política ni cultural. Durante el II milenio las principales divinidades fueron los dioses tutelares de Anshan y Susa. También se honraba  a  deidades  mesopotámicas.  Los  dioses  recibían  culto  por  parte  de  personal especializado en templos. El principal oficiante era el rey, que se encargaba de los gastos del culto religioso. Al frente del sacerdocio había un Gran sacerdote, asociado al rey en la etapa neoelamita. También existió un sacerdocio femenino encabezado por una Gran sacerdotisa.  Los elamitas creían en un juicio post mortem en el Más Allá. 

Civilización de Jiroft 

Gracias al descubrimiento de materiales arqueológicos en el mercado negro con características propias podemos hablar de una civilización a finales del cuarto milenio con centro en torno a la ciudad de Jiroft que conectaba al oeste con Mesopotamia y Elam y al este con el valle del Indus. Sus habitantes llegaron de Asia central y se dedicaron a la agricultura y al comercio. Aparecen aquí torres escalonadas que pudieron ser el origen de los zigurats mesopotámicos, pasando allí vía Elam. 

Media

Media fue la región noreste de Irán habitada por los medos, pueblo de origen indoeuropeo. Estos llegaron organizados en seis tribus en torno al II milenio a.C. junto a otros pueblos que se asentaron en otras zonas. 

Migración y asentamiento de los medos

Los  medos  llegaron  a  Media  de  forma  no  violenta  y  escalonada,  sin  organización  política unificada de militar, en tribus encabezadas por un jefe. Su llegada coincidió con la de los persas. 

Historia de Media 

El asirio, enemigo endémico 

Los enfrentamientos entre asirios y medos fueron constantes desde el siglo IX a.C. La política expansionista de los primeros provocó mayoritariamente estos choques, que se saldaron con la victoria de estos e imposición de tributos a los segundos. 

Dejocés, elegido rey 

Dejocés fue elegido rey en el año 701 a.C. por una asamblea para hacer frente a los ataques que soportaba su tribu de otros jefes y de los asirios. Sobre su capital, Ecbatana, empezó a organizar le nuevo reino y a intentar organizar a las tribus medas. Los pueblos autóctonos empezaron entonces una política de acercamiento, si bien algunos jefes medos se mantuvieron indecisos. Algunos  años  después,  tras  una  rebelión  de  varios  pueblos  de  los  Zagros,  entre  los  que  se incluían los medos, las tribus medas consiguieron independizarse del yugo asirio. 

La dinastía de los medos

El fundador fue Fraortes II quien unificó las tribus medas y sometió algunos jefes persas. Hubo de enfrentarse a los nómadas escitas, que fueron acogidos por los asirios e incorporados a su ejército. Estos consiguieron vencer a los medos y apoderarse de Media. A Fraortes lo sucedió su hijo Ciáxares, que centró su política en deshacerse de los escitas, lo que consiguió al cabo de tres décadas. Tras eliminarlos reorganizó el ejército, incluyendo grupos de zapadores expertos.  Junto  a  los  babilonios  se  lanzó  contra  Asiria,  en  un  momento  de  inestabilidad, marchando contra Assur y tomando definitivamente Nínive en el 612 a.C., marcando el final de Asiria y  repartiéndose su  territorio y  quedándose los medos con las tierras altas al norte de Assur, territorios que intentó  ampliar posteriormente  este monarca. Se produjeron también choques con los lidios que se solventaron finalmente con la fijación de sus fronteras, y aumentó más sus dominios hacia oriente. Muerto este, el nuevo rey, Astiages, se fijó dos prioridades: ampliar  su  territorio  y  reformar  el  imperio,  paro  lo  que  aplicó  una  política  centralista  y unificadora de las instituciones, lo que chocó con los intereses de la nobleza media. Se produjo asimismo un acercamiento a los persas con una boda real de la que nacería Ciro II y el Imperio aqueménida.

Los últimos tiempos de Media

El reinado de Astiages llegó a su fin con la sublevación de su nieto Ciro II. Este contó con la simpatía de parte de la nobleza meda, que en la batalla definitiva y tras varios enfrentamientos de resultado diverso se pasó al lado de  Ciro. Este no se consideró un usurpador al reclamar derechos  como  nieto  de  Astiages.  Tras  su  victoria,  Media  pasó  a  formar  parte  del  Imperio aqueménida. 

Instituciones medas 

No  se  conocen  apenas,  pero  puede  que  fuesen  casi  copias  de  las  asirias.  El  reino  medo  no constituyó una gran potencia unificada, basándose en tribus en contacto que permitían adoptar estructuras casi monárquicas gracias al prestigio personal de los reyes, al cobro de tributos y al temor  de  sus  armas.  Los  enclaves  más  antiguos  eran  de  población  autóctona  dedicada  a  la agricultura y la ganadería que se mezclaron con los medos tras su invasión. Aunque fueron tribus independientes  lo  vínculos  unitarios  de  la  lengua,  la  ocupación  territorial  o  la  religión  les permitieron mantenerse confederadas. 

Categorías sociales 

Los medos estaban socialmente estratificados, estando a la cabeza la aristocracia superior, de las que habrían surgido los jefes locales como Dojecés, elegido por una asamblea de hombres libres, y los sacerdotes, que sin formar estructuras clericales tenían gran peso económico y que realizaban ceremonias religiosas o interpretación de sueños. Su dios principal era Zerván, cuya religión reformó Zoroastro y que se convirtió en religión oficial de los medos. 

Las satrapías, ¿creación de los medos?

Se considera a los medos creadores de las satrapías, que eran unidades administrativas a cuya cabeza estaba un sátrapa, título que ya existía previamente a los medos y que designaba a jefes independientes.

Aspectos económicos

 Durante su etapa nómada practicaron una economía pastoril que siguió siendo fundamental tras su  asentamiento  y  dedicada  a  la  cría  caballar  y  del  camello.  También  se  desarrolló  una agricultura de subsistencia que solo se hizo extensiva en determinadas zonas. La parte central de Media era un desierto salado. También fueron importantes las rutas comerciales para efectuar un comercio de larga distancia, siendo también intermediarios entre Asia central y Mesopotamia. Destacaron asimismo en el trabajo del hierro 

Problemas de la escritura meda

Se sabe muy poco de él, pero parece que el acadio sirvió de prototipo para esta. 

Persia

Asentamientos de los persas 

Los persas llegaron junto a los medos a finales del segundo milenio a la meseta iraní, si bien de sus primeros asentamiento estuvieron que moverse hacia el sur durante el siglo VIII a.C. para situarse definitivamente en la región de Fars.

La implantación de la dinastía aqueménida 

Mientras  los  persas  descendían  a  su  lugar  de  asentamiento  definitivo  irían  dirigidos  por Aquemenes, que participó en una coalición anti asiria. Le sucedió su hijo, que dividió el territorio en dos a su muerte, Fars para uno de su hijos y Anshan para el otro, Ciro I. Este, controlado por los medos, tuvo que someterse a los asirios y pagar un fuerte tributo. Tras él pasó el poder a su hijo, que casó a su hija con el hijo del rey medo Astiages, naciendo de ese matrimonio 

  • Ciro II el Grande (muere 530 AC)

Los historiadores griegos rodean su nacimiento y juventud de leyendas. Tras derrotar a su abuelo Astiages, continuó con sus conquistas, haciéndose con casi toda Asia Menor y estableciendo un gobernador en Uruk. De vuelta asaltó y conquistó Babilonia en el 539 a.C., liberando a los judíos deportados por Nabucodonosor II. Murió en combate en el 530 a.C.

Ciro II el Grande

  •  Cambises II  (530-523 AC)

En vida de su padre fue asociado al trono de Babilonia. Asesinó en secreto a su hermano y se hizo con el trono, tras lo que marchó contra Egipto al chocar el poderío persa con las ansias expansionistas egipcias. Venció al último faraón de la dinastía XXVI, fundando la dinastía XXVII y haciéndose  llamar  Señor  de  las  dos  Tierras.  Controló  todo  Oriente  en  un  enorme  imperio. Aprovechando  su  ausencia,  un  mago  se  hizo  pasar  por  el  hermano  difunto  del  rey  y  fue reconocido como tal por las provincias persas. Ante esto, el rey volvió sus pasos hacia Persia, muriendo en el camino. A su muerte se sucedieron luchas intestinas de la que saldría vencedor Darío I. 

  • Darío I (521- 486 AC) y la consolidación del Imperio 

Darío I llegó al trono tras asesinar al usurpador y hacer frente a otros pretendientes, a los que combatió por cinco años. Una vez controlado el territorio lo dividió en satrapías que dotó de autonomía  y  unió  con  buenas  vías  de  comunicación.  Empleó  el  arameo  como  lengua  de cancillería, acuñó moneda y fundó Persépolis. Hubo  de  hacer  frente  a  levantamientos  de  las  ciudades  griegas  de  Jonia  por  la  situación económica, dando lugar a las Guerras Médicas. Esta revuelta fue duramente reprimida, si bien las represalias fracasaron en el 493 a.C. en la batalla de Maratón. Otra revuelta en Egipto hizo que se alejara de Grecia, falleciendo poco después sin haber sido capaz de controlar ninguna de las dos.

  •  Jerjes I (486-465 AC) y la decadencia imperial

 Tras subir al trono hubo de hacer frente a varias revueltas. Dirigió una expedición contra Grecia en el 480 a.C., venciendo en las Termópilas e incendiando Atenas, si bien encadenó después varias  derrotas  que  significaron  el  inicio  de  la  decadencia  persa.  Reprimió  una  rebelión  en Babilonia y se dedicó a hacer obras en la capital, muriendo asesinado e iniciándose un nuevo periodo de intrigas palaciegas. 

  • De Artajerjes I a Darío III 

Jerjes I fue sucedido por su hijo Artajerjes I, que tuvo que hacer frente a un levantamiento en Egipto  que  tardó seis años  en  controlar. También se  enfrentó  a  los  atenienses,  con  quienes acabó firmando un tratado de paz.

Tras una serie de intrigas y asesinatos llegó al trono Darío II, cuyo reinado empezó con rebeliones de medos y sátrapas apoyados por los atenienses, lo que hizo  que  se  decantase  por  los  espartanos  en  las  Guerras  del  Peloponeso,  ayudando  a  los espartanos contra los atenienses. Sus hijos se disputaron el poder, siendo vencedor el nombrado por él para sucederle, Artajerjes II, que hubo de hacer frente a una rebelión de las ciudades jónicas  y  a  la  expansión  de  los  dominios  de  los  rebelados egipcios. No  logró  acabar  con  los egipcios y vio cómo se debilitaba grandemente el poder central del Imperio. Lo sucedió tras varias intrigas Artajerjes III, que afrontó la rebelión egipcia y la situación en Asia Menor  y  reorganizó  las  satrapías  deponiendo  a  sus  responsables  y  licenciando  a  las  tropas mercenarias que estas poseían. A continuación, se dirigió a Egipto, haciendo huir al faraón a Nubia  e  iniciando  la  dinastía  XXXI.  Llegó  a  preparar  un  enfrentamiento  contra  Filipo  II  de Macedonia, pero  fue asesinado, al igual que su oponente, situándose en el  trono  de ambos imperios Darío III y Alejando III.  

  • La presencia de Alejandro Magno 

Alejandro tomó para sí los planes de su padre y se adentró en territorio persa, venciendo a Darío III en Issos. Este se retiró y Alejandro se encaminó a conquistar territorios de la costa y Egipto, fundando una nueva dinastía y la  ciudad  de  Alejandría.  Tras  cruzar  el  Tigris  y  el  Éufrates  se produjo un nuevo combate que de nuevo se saldó victorioso para le rey macedonio, que fue tomando las principales ciudades de su enemigo. Darío III fue finalmente asesinado y Alejandro se dedicó durante dos  años a  pacificar y ejercer su control sobre estos territorios. Tras esto continuó sus conquistas hasta el Indo, teniendo que volver a Babilonia por la negativa de sus tropas a seguir, muriendo en esa ciudad en el 323 a.C. Los reinos orientales

La muerte de Darío III puso fin al Imperio aqueménida, y la de Alejandro Magno sumió a los territorios en una inestabilidad al no haber acabado su obra helenizadora. 

Batalla de Gaugamela

Organización política de los persas 

El Imperio se organizó bajo la figura del rey, considerado superior a los reyes de otros reinos y llamado  Rey  de  Reyes.  Era  el  elegido  por  el  pueblo-guerrero  de  una  determinada  familia considerada  poseedora  del  carisma  real.  Su  persona  era  sagrada  y  se  le  consideraba descendiente de los dioses, pero no era adorado como divinidad. Era a un tiempo sacerdote, sacrificador, juez supremo y legislador. Al coronarse elegía un nuevo nombre real, y era tradición que el primer hijo nacido tras esta ceremonia fuese el heredero. Los reyes contaron con un gran harem desde tiempos de Ciro I. No era raro que se casasen con sus hermanas o sus hijas. Las mujeres de la familia real eran muy activas en todos los ámbitos.  

La sociedad y los cortesanos 

Los  persas  se  dividían  en  numerosas  tribus,  formadas  por  varios  clanes  y,  estos,  por  varias familias, que eran la base de la sociedad. Disponían de un territorio conquistado por las armas y a su cabeza se situaba un jefe que evolucionó al sátrapa. Algunas tribus formaron verdaderas cortes en torno a su sátrapa, siendo estos cortesanos más o menos leales al Gran rey o a la familia del sátrapa.

La estructura social se dividía en dos bloques: 

  • el dominante, de origen iranio e improductivo (nobleza)
  •  y el dominado, que eran las poblaciones conquistadas que formaban una masa laboral de carácter servil que soportaba el sustento de los dominadores.

 Estos podían agruparse en grupos de trabajadores de distinta índole. Jurídicamente la mayoría eran ciudadanos libres con plenitud de hechos o solo parte, existiendo también los esclavos, con algunos derechos y que podían ser manumitidos. Técnicamente, todos los  súbditos  del  Gran  Rey  eran  considerados  esclavos  de  este.  También  existieron  hombres semilibres. Ante las rebeliones los habitantes de un territorio podían ser esclavizados o deportados. 

 Bajo los primeros reyes existió la figura del portavoz del rey, el jefe de los Mil, un antiguo cargo militar que añadió las funciones propias de la jefatura de la cancillería central del Imperio.

 En  la  corte  convivían  gobernantes  locales  y  sátrapas.  Los  príncipes  reales  podían  ser gobernadores o altos funcionarios en palacio. El Gran Rey no podía hacer con sus súbditos lo que quisiera, ya que tenía que responder ante el dios Ahura Mazda, dispensador de la monarquía y guía en lo bueno del rey. La Corte no tuvo residencia fija, lo que se explica en respuesta a las necesidades políticas de las distintas regiones del Imperio, que requerían la presencia del rey.  

La  administración  palacial  necesitó  de  una  numerosa  burocracia  especializada  que  debía mantener informado al rey de todo lo que sucedía. Un tipo muy importante fueron los escribas, así como los Ojos y Oídos del Rey, auténtico servicio policial del monarca.

Caminos y comunicaciones

La gran red de caminos, vigilados por patrullas, y el servicio postal perfectamente organizado de carácter  gubernamental  agilizaron  el  comercio  y  el  intercambio  de  productos,  así  como  la conexión entre las ciudades del Imperio.

Existía  una  red  de  caminos,  vigilados  constantemente  por  patrullas, dada  su  importancia,  sobre  todo  militar  y  un  servicio  postal  de carácter gubernamental, perfectamente organizado.

El más famoso de todos  fue  el  Camino  Real  de  Sardes  a  Susa,  con  una  distancia  de 2.500  km,  que  se  recorría  en  90  días.  También  fue  importante  la  ruta entre  Ecbatana  y  Bactria.  Asimismo,  las  5  capitales  reales  estaban comunicadas por caminos reales. 

En Mesopotamia se aprovecharon los caminos locales. Todos los caminos contaban con áreas de  mantenimiento  y  descanso.  En  ocasiones,  era  necesaria  la  autorización  real  o  de  algún funcionario para transitar por algunos caminos. 

El mantenimiento de los caminos era responsabilidad de los sátrapas, corriendo a cargo de los que cruzaban sus territorios. Las  carreteras  o  caminos  persas  contaban  con  estaciones  o  paradas para asistencia y descanso de los soldados, mercaderes, embajadores y funcionarios que circulaban por ellas. Herodoto habla de la rapidez de los correos persas a caballo, a quienes no detenían ni la lluvia, la nieve o el sol, ni siquiera las noches. A  veces  era  necesario  una  autorización  especial  del  rey  para  circular por determinadas carreteras. Las distancias se medían en parasangas, que equivalían a 6 km

El Derecho y la Justicia 

Existieron diferentes sistemas legales de carácter local. El Derecho se entendía por arreglar, lo que nos lleva a presuponer que el derecho descansaba sobre el derecho familiar o tribal siendo el rey el juez supremo y existiendo tribunales para dirimir los pleitos. Hubo jueces reales, locales y de instrucción, siendo los primeros elegidos entre la nobleza que contaba, junto a la familia real y altos dignatarios, con su propia administración de justicia.  Los persas enviaban jueces a los territorios conquistados y eran muy rígidas en su aplicación. Un monarca que se ocupó mucho del derecho fue Darío I.

Las satrapías

 Las satrapías Fueron divisiones administrativas de las que no sabemos mucho. Estaban gobernadas por un sátrapa,  nombrado  directamente  por  el  monarca  por  tiempo  ilimitado  y  cercano  a  él,  que defendía  y  representaba  los  intereses  del  Estado  persa  en  la  provincia  y  ejercía  la  máxima autoridad  aglutinando poderes civiles y militares. Podían  acuñar  moneda  de  plata y cobre y estaba obligado a vivir en la capital de la satrapía que gobernaba.

Eran las primeras subdivisiones administrativas de los persas y su voz derivaba  de la  palabra  griega  satrapeia  que  significaba  algo  así como "protector de la soberanía" o "guardián del reino". Desconocemos cuántas satrapías existieron por lo que desconocemos sus subdivisiones y sus l’mites. Básicamente, las  satrapías defendían y  representaban en su  provincia los  intereses  del  estado  persa.  Estaban  controladas  por  un  sátrapa nombrado  directamente  por  el  Gran  Rey,  para  un  tiempo  limitado.  El sátrapa unificaba la autoridad política y militar, aunque Darío I los limitó.

La organización militar: el ejército y la marina

El ejército fue fundamental para el control del Imperio. Al principio cualquier persa podía formar parte del mismo para defender el lugar donde vivía. Durante las luchas entre Ciro el Joven y Artajerjes II se empezó a enrolar a mercenarios. Los persas eran instruidos en el uso de armas ofensivas y en equitación entre los cinco y lo veinte años, siendo después reclutados para el servicio militar obligatorio. Los soldados mercenarios contaron con una soldada, mientras los autóctonos fueron pagados en especies. 

El ejército lo formaban regimientos basados en el sistema decimal, de forma que la unidad más numerosa era de mil hombres bajo control del jefe de los Mil, a partir de ahí iban reduciéndose decimalmente. 

 Las  tropas  se  organizaban  en  tres  tipos,  lanceros,  arqueros  y  caballería,  y subdivididas según  las  nacionalidades de  los soldados. Una  unidad especial  de élite eran  los Inmortales, llamados así por la rapidez para sustituir a los soldados que causaban baja. Iban vestidos con llamativos uniformes y formaban la guardia personal del Gran Rey.  Solían vestir vistosos uniformes  y  llevar  adornos  de  oro.  Detrás  solían  ir  carrozas  con  sus concubinas y criados.

Respecto  a  la  caballería,  fue  la  verdadera  fuerza  de  choque  persa  y estaba  compuesta  por  persas,  medos,  bactrianos,  caspios  y paricanios.  Según  Jenofonte,  a  veces  caballo  y  caballero  iban protegidos con cotas de malla. También se contaba con destacamento de carros ligeros.

Otras unidades destacadas eran las de carros, verdadera fuerza de choque del ejército. Los oficiales y soldados podían ser recompensados con títulos y objetos de paradas.  En cuanto al equipamiento militar, fue tan variado como las nacionalidades que formaban el ejército. Las armas nunca fueron de gran calidad o efectividad. En  lugares  estratégicos  o  conflictivos  para  las  satrapías  los  reyes  situaron  guarniciones permanentes. A la cabeza de las tropas aliadas siempre se situaba un persa.

El ejército se dividió territorialmente en toparquías militares, a cuya cabeza estaba un toparca que controlaba a los jefes militares de varias satrapías. Anualmente las tropas eran revisadas por el Gran Rey o por un enviado suyo. Las provincias por las que pasaban tenían que mantener a las tropas. La conquista de Chipre y las luchas con Egipto y Grecia obligó a los persas a armar una escuadra, y a construir astilleros reales, si bien nunca fue esta muy destacada.

Datos económicos. Tributos y regalos. La moneda

La  riqueza  descansaba en  la  tierra  que,  junto  con  los  canales  de  agua  que  posibilitaban  las cosechas, eran propiedad del rey, que la alquilaba a sus súbditos. En régimen cercano al feudo podía  entregar  tierras  a  sus  servidores,  administrando  muchos  sus  dominios  a  través  de administradores. Los soldados recibían también tierras tras dejar el servicio.  El resto de tierras entregadas estaban sujetas a impuestos que se fijaban antes de las cosechas. Darío I instituyó un impuesto anual a cada satrapía en base al tipo de cultivo y su producción media, si bien algunos territorios quedaron exentos del mismo, enviando en este caso regalos al rey.  Negocios, funciones, animales y personas también fueron gravados con impuestos, siendo el encargado de recaudarlos y enviarlos al Tesoro real el sátrapa, que se quedaba con los impuestos suplementarios. Además de la tierra, fue una importan fuente de ingresos la ganadería, la pesca y la caza, así como los bosques por sus recursos naturales y la minería, explotada siempre en beneficio del Estado.  Las Tesorerías reales, los templos y la banca privada podían facilitar capitales. Se acuñó moneda en plata y oro a partir de Darío I, siendo posible acuñarlas de este último material solo por el monarca. 


Las ciencias. 
La lengua persa

 En Persia se cultivaron las ciencias de Egipto, Fenicia y Babilonia. La medicina fue importante, encontrándonos con tres tipos de médicos: los cirujanos, los médicos y los encantadores. La cartografía y las guías geográficas, así como las matemáticas, tuvieron un gran impulso.  Los persas utilizaron el sistema cuneiforme en sus textos, contando su escritura con treinta y seis  caracteres, cinco ideogramas y  siete símbolos  numéricos.  El  arameo  fue  desplazando al persa, convirtiéndose en idioma oficial durante el reinado de Darío I. 

La religión y el culto

La figura de Zoroastro

 Los primeros persas y medos tenían una religión politeísta donde distinguían entre los ahuras (señores celestes) y daevas (demonios). Frente a esta concepción surgió una nueva creada por Zoroastro.  Poco  se  sabe  de  su  bibliografía.  Creó  una  doctrina  recogida  en  el  Avesta  que  defiende  la existencia del bien y el mal dentro de un monoteísmo presidido por Ahura Mazda, que dio origen a dos elementos: la Verdad (Espíritu Santo) y la Mentira (Espíritu Destructor). Las doctrinas y ritos zoroástricos fueron acogidos poco a poco por los persas.

El  Avesta  consta  de  tres tratados: 

  • Vendidad (leyes  sagradas contra  los  demonios  e  historias mitológicas),
  • Visperad (colección de letanías en honor a dioses diversos) y 
  • Yasna (invocaciones y oraciones que forman el centro de la liturgia). 

Esta nueva doctrina acabó con el politeísmo con Ahura Mazda como dios único enfrentado al mal, pero con el tiempo volvieron las prácticas politeístas. Los reyes fueron tolerantes en aspectos religiosos, si bien ante un ataque contra la integridad del Estado no dudaron en destruir templos. Las creencias escatológicas parece que se inclinaron por creer en la resurrección y la venida de un Salvador. Los magos fueron discípulos de  Zoroastro que  formaron  una  verdadera casta  y expandieron la religión dualista. Eran pagados en especie y tenían un Jefe sacerdotal. Tuvieron la costumbre de exponer los cuerpos para que los animales se los comieran antes de enterrarlos, lo que choca con las costumbres de los reyes aqueménidas, que fueron sepultados en roca, lo que contradecía los ritos zoroástricos, por lo que parece que una cosa fue la religión zoroástrica y otra la de los aqueménidas.

Zoroastrismo

Principales características del Imperio persa

  • Existió entre 550 y 330 a. C. y dominó Asia Central, Mesopotamia, Palestina, Egipto, Anatolia y parte de Grecia.
  • Su organización política se basó en la figura del emperador y combinó una administración central fuerte con un el de la flexibilidad y la tolerancia.
  • Estuvo liderado por la dinastía Aqueménida, representada por: Ciro II, Cambises II, Darío I, Jerjes, Artajerjes I, Darío III, entre otros.
  • Su capital estaba instalada en Persépolis, considerada uno de los máximos emblemas de la civilización persa.
  • Su territorio estaba dividido en satrapías, que permitían una administración ordenada de la política y la economía imperial.
  • Se destacó en el comercio y en el desarrollo de rutas comerciales que permitieron conectar todos los territorios del imperio.
  • Su cultura tomó rasgos y tradiciones propias de los territorios conquistados y se caracterizó por el desarrollo de la arquitectura y el arte.
  • En cuanto a la religión, los persas profesaban el zoroastrismo, religión que había sido revelada por el profeta iraní Zoroastro y que planteaba la adoración a un dios supremo: Ahura Mazda.

El Imperio persa se caracterizó por respetar la cultura y las tradiciones de las regiones dominadas y, en muchos casos, incorporó varias de estas costumbres.

  • Arquitectura. Los persas se destacaron en la construcción de palacios, grandes edificaciones amuralladas que solían ser la vivienda de emperadores o nobles. El palacio de Persépolis, ubicado en el este del país, fue uno de los más reconocidos y funcionó como la capital del imperio. Los palacios persas se repartieron por los diferentes terrenos conquistados y estaban decorados con frescos, mosaicos y esculturas.
  • Arte. Las clases altas de cada región tomaron el estilo artístico persa en la producción de joyas y bienes de lujo. Adoptaron sus estilos decorativos y sus vestimentas para posicionarse socialmente como parte de la elite.
  • Ejército. El ejército persa estaba formado por arqueros, caballería, infantería y una gran flota naviera. A medida que el imperio se agrandó, el ejército incorporó otras técnicas locales.
  • Sepulturas. Los persas se destacaron por su ritual de sepultura. Tras morir un ser querido no lo enterraban porque consideraban que los cuerpos contaminaban la tierra. Los cadáveres, entonces, quedaban sobre estructuras de piedra situadas en altura. A los emperadores, les construían tumbas elevadas sobre el suelo. La decoración de la tumba era sencilla, pero en su interior el ajuar funerario consistía en un sarcófago de oro, vestimentas de lujo y joyas con piedras preciosas.
  • Economía: Fuente principal de riqueza, la tierra. Sistema impositivo sobre la producción agraria de cada satrapía en tiempos de Darío I aunque algunas estuvieron exentas como Persis, zonas del sur de Palestina… que en su lugar enviaban regalos. No solo se tributaba por los rendimientos agrícolas, también se aplicaban impuestos a multitud de oficios y negocios.Pagos de impuestos en especie o en metálico, por ejemplo, la satrapía de Media enviaba al Tesoro Real central espadas, pulseras y paños. Uso de moneda inventada por los lidios y adoptada por los persas en tiempos de Darío I (dáricos o arqueros de oro) que tenía derecho exclusivo de acuñación aunque también acuñaban los sátrapas y algunas ciudades. 
  • Religión: El zoroastrismo es una fe monoteísta fundada por el profeta persa Zoroastro (también llamado Zaratustra o Zatosht), entre alrededor del 1500 y el 1000 a. C. Sostiene que hay una deidad suprema, Ahura Mazda (Señor de la Sabiduría), creador y mantenedor de todas las cosas, y anima a sus adeptos a expresar su fe a través del principio de Buenos Pensamientos, Buenas Palabras y Buenas Obras. El zoroastrismo fue adoptado por el Imperio persa aqueménida (c. 550 - 330 a. C.) y el Imperio parto (247 a. C. - 224 d. C.), y encontró su máxima expresión durante el Imperio sasánida (224 - 651 d. C.).