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viernes, 19 de junio de 2020

CLARA ZETKIN

Tal día como hoy, 20 de junio en 1933, partía a la inmortalidad revolucionaria la camarada Clara Zetkin, activista política revolucionaria, gran teórica y propagandista marxista alemana, dirigente histórica del movimiento comunista y obrero internacional, y gran defensora de los derechos de la mujer trabajadora.

Clara Eißner, mejor conocida como Clara Zetkin nacía el 5 de julio de 1857, en Wiederau (Sajonia) hija del jornalero y maestro de escuela del pueblo Gottfried Eißner y su esposa Josephine née Vitale. Creció en una aldea de clase trabajadora en Erzgebirge. De los diecisiete a los veintiún años cursa estudios de magisterio en un instituto privado de Leipzig. En este período entra en contacto con un grupo de estudiantes y emigrados rusos, entre los cuales se halla el revolucionario ruso Ossip Zetkin, afiliado a la socialdemocracia alemana. Entre 1878 y 1880 trabajó como educadora en Sajonia. En 1878 ingresó al Partido Socialista de los Trabajadores, hecho este que generó la ruptura de relaciones con su familia. Después de que Otto von Bismarck introdujera la "Ley Excepcional contra los Socialistas", Ossip Zetkin es expulsado de Alemania. El desterrado se traslada a Francia mientras Clara Zetkin abandona Alemania para instalarse en Austria. Después de un período de enseñanza en Linz, Clara Zetkin se traslada a Zurich, invitada por una amiga, Warwara, que procede de Petroburgo.

Es el verano de 1882. Zurich acoge a un notable grupo de refugiados rusos capitaneados por Plejanov y Vera Zassulich. La ciudad también era entonces el «centro de maniobras» de la socialdemocracia alemana. Allí era donde Bernstein y otros redactaban el «Sozialdemokrat», órgano del partido, y muchas otras publicaciones socialdemócratas destinadas a Alemania. El periódico era pasado de contrabando a Alemania por la famosa organización que dirigía Julius Motteler. Clara Zetkin se convierte muy pronto en una valiosa colaboradora de Motteler en el complicado trabajo que la organización requería. En Zurich la joven revolucionaria seguía además los cursos políticos que daba Bernstein. En noviembre de 1882, Clara Zetkin se traslada a París donde se casa con Ossip Zetkin. En París conoce a Pottier, el poeta de la Internacional, Louise Michel, Charles Longuet y su mujer Jenny, la hija mayor de Marx, la hermana de Jenny, Laura, esposa de Paul Lafargue y Jules Guesde, dirigente del ala marxista del movimiento obrero francés. Lafargue y Guesde habían fundado el Partido obrero marxista revolucionario de Francia. La Zetkin lleva en París una intensa vida política y, además de las innumerables y largas sesiones con los representantes de la oposición y con los exiliados políticos provenientes de toda Europa, participa en las manifestaciones de los obreros parisinos. En 1889, su esposo muere después de padecer tuberculosis. En el congreso fundador de la Segunda Internacional en París, fue una de las principales organizadoras, y desarrolló sus intervenciones sobre el movimiento proletario de mujeres. Exige la plena igualdad profesional y social de las mujeres, así como su participación activa en la lucha de clases. En 1890, después de revocarse la ley contra los socialistas, Clara Zetkin vuelve a Alemania. En 1893 participó en el III Congreso de la II Internacional celebrado en Zurich y en el que se encuentra por primera vez con Engels, que le manifiesta una profunda amistad y simpatía. La tarea que se ha propuesto realizar la joven revolucionaria es la de organizar el movimiento femenino socialdemócrata; pero ésta es una ardua tarea. En 1896 fundó y dirigió la revista socialdemócrata de mujeres "Die Gleichheit". En 1897, contrajo matrimonio con el pintor Georg Friedrich Zundel. En 1898, en el Congreso del partido celebrado en Stuttgart, la Zetkin intenta con todas sus fuerzas que en el orden del día se incluya, entre los puntos principales, el problema de los bernsteinianos.

El debate fue uno de los más encendidos, contra el reformismo de Bernstein y de sus seguidores se levantaron dos cabezas de puente de la línea de clase del partido: Clara Zetkin y la joven Rosa Luxemburg, unidas por vez primera en la lucha política. Se habían conocido ya en Suiza, de donde volvía ahora la Luxemburg después de haber concluido sus estudios. Esta será la primera muestra de aquella gran amistad, respeto y también desacuerdo crítico que conducirá a las dos compañeras hasta la revolución de noviembre y el brutal asesinato de la Luxemburg por los esbirros de la reacción. En 1899 Clara Zetkin y Rosa Luxemburg se encuentran en el Congreso del partido celebrado en Hannover, donde el propio Bebel deberá enfrentarse con Bernstein, también en esta ocasión las dos mujeres se mantuvieron en el centro del debate. La primera había conducido la batalla desde «Die Gleichheit», la segunda había hecho publicar su brillante opúsculo antirreformista «¿Reforma social o revolución?». En 1907 fue nombrada jefa de la secretaría de mujeres SPD recién fundada. En el " Congreso Socialista Internacional ", que tuvo lugar en Stuttgart en agosto de 1907, se decidió la fundación de la Internacional Socialista de Mujeres, con Clara Zetkin como secretaria internacional. En 1910, en la segunda Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas en Copenhague, ella propuso el establecimiento del Día de la Mujer Trabajadora, que se celebraría por primera vez el año siguiente el 19 de marzo, y a partir de 1921, el 8 de marzo. En 1914, como una de las representantes del ala de izquierda del Partido Socialdemócrata Alemán, junto a su amigos y camaradas Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht se opusieron a la Primera Guerra Mundial. En 1914, se divorció de su esposo, pues este se ofreció como voluntario para el ejército alemán en la PGM. En 1915, debido a su convocatoria de la Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, Zetkin fue encarcelada por cuatro meses. En 1916 fue cofundadora de la Liga Espartaquista, que surgió del ala de izquierda del SPD, que se opuso a la política de conciliación de clases. En 1917, fue cofundadora del Partido Socialdemócrata Independiente de Alemania, que daría paso a la creación del Partido Comunista de Alemania (KPD) en 1918, del cual Zetkin sería una de sus máximas dirigentes. De 1919 a 1920, Zetkin fue miembro de la Asamblea Estatal Constituyente de Württemberg, donde fue una de las primeras 13 diputadas. Desde el 25 de julio de 1919, participó en el comité especial para la redacción de una ley de bienestar juvenil. En 1919, año de fundación de la Internacional Comunista, la actividad de la Zetkin se funde con la del Partido comunista alemán y la del organismo internacional, a los que dedicará todas sus últimas energías. Empiezan también ahora sus encuentros con Lenin, al que ya había tenido ocasión de conocer diez años antes de la Revolución de Octubre, y al que había seguido viendo en congresos y conferencias socialistas, y durante la estancia de Lenin en Munich en sus últimos años de exilio. En 1920 visita por vez primera la Unión Soviética con ocasión del II Congreso de la Internacional Comunista. A partir de 1920, participó en los Congresos 2°, 3°, 4°, 5° y 6° de la Internacional Comunista y a partir de 1921 formará parte de su Comité Ejecutivo y del Presidium. Entre 1920 y 1933 fue diputada del Reichstag por el KPD. En 1920, el 2 de julio, como primer miembro del KPD, da un discurso en el Reichstag pidiendo solidaridad con la Unión Soviética. En su primer viaje a la Unión Soviética se hace amiga de Vladimir Lenin. En la década de los años 20 comienza a sufrir de distintos padecimientos, por lo que vive alternativamente entre Alemania y la Unión Soviética, donde puede ser tratada. Entre 1921 y 1925, fue jefa de la revista "La Internacional Comunista de Mujeres". Entre 1925 y 1933 fue Presidente del Socorro Rojo Internacional, organización mundial para la asistencia de las víctimas de la reacción y del fascismo.

En 1932, como presidenta por ser la diputada de mayor edad, da el discurso inaugural del recién elegido Reichstag. En su discurso, anuncia el colapso del orden social capitalista y aboga por un frente unido contra el inminente fascismo. Después de la toma del poder por parpe de los nazis, la exclusión del KPD del Reichstag como resultado del incendio del Reichstag en 1933, Clara Zetkin volvió al exilio, esta vez a la Unión Soviética. El 20 de junio de 1933, partió a la inmortalidad revolucionaria, después de padecer una enfermedad grave. Su cuerpo está enterrado en la necrópolis de la muralla del Kremlin. Clara Zetkin recibió la Orden de la Bandera Roja en 1927 y la Orden de Lenin en 1932 en la URSS.

Clara Zetkin



El 8 de marzo y el feminismo

Clara es considerada la impulsora fundamental del Día Internacional de la Mujer (8 de Marzo). Estudió para maestra en Leipzig y allí conoció a su futuro marido, Osip Zetkin.

De Zetkin podemos afirmar que su lugar histórico es más importante en la articulación práctica del feminismo que en la teórica; es decir, sus escritos son fundamentalmente conferencias y panfletos dispuestos a persuadir a las masas, una tarea de educación y proselitismo. Sin embargo precisamente por eso tiene tanta importancia analizar algunos de estos escritos, ya que se convierten en testimonio de la posición general de estas feministas socialistas adheridas a la Internacional. En concreto nos centraremos en otra de las tesis clave en la configuración del feminismo socialista: la afirmación de que los intereses de las mujeres no son homogéneos, sino que están en función de su pertenencia a las diferentes clases sociales. Zetkin desarrolla esta tesis a través del análisis de la familia, análisis que coincide prácticamente con la posición ya mantenida por Marx y Engels en el Manifiesto Comunista. Como es bien conocido, Marx y Engels desmitificaron el carácter sagrado e inmutable de la familia burguesa, devolviéndola al terreno de las instituciones sociales tangibles y convirtiéndola en una categoría histórica transitoria. Según su análisis, la familia estaba inevitablemente abocada a una rápida disolución; de hecho hablar de familia proletaria carecía totalmente de sentido dadas sus espantosas condiciones de vida. Por otro lado, la familia burguesa, basada en la propiedad privada desaparecería con ésta. Así lo plantearon en el Manifiesto Comunista:

“En qué bases descansa la familia actual, la familia burguesa? En el capital, en el lucro privado. La familia, plenamente desarrollada, no existe más que para la burguesía; pero encuentra su complemento en la supresión forzosa de toda familia para el proletariado y en la prostitución pública. La familia burguesa desaparece naturalmente al dejar de existir ese complemento suyo, y ambos desaparecen con la desaparición del capital.” (11)

Zetkin comienza su análisis desvelando los intereses de las mujeres de la alta burguesía. La familia de la alta burguesía se basa en un mero acuerdo económico, carece de sentido moral. Zetkin no encuentra ninguna función social a la mujer dentro de esta familia: ni es madre ni es esposa, a los hijos los cuida la servidumbre y con el marido el acuerdo es económico no amoroso. En consecuencia, si estas mujeres quieren dar sentido a sus vidas necesitan poder disponer libremente de su patrimonio. Su interés específico consiste en luchar por conquistar el derecho a disponer de su propio patrimonio contra los varones de su clase, que son quienes -obviamente- les niegan tal derecho. Resumiendo, su reivindicación es el derecho a la propiedad, y su enemigo, los varones de su clase social.

Respecto a la familia de la mediana y pequeña burguesía observa su progresiva proletarización y destrucción. Los trabajos liberales se han proletarizado y esto conlleva la disminución del número de matrimonios en esta clase social. La razón reside en que los varones -debido a la explotación capitalista- cuentan con un nutrido ejército de prostitutas para satisfacer sus deseos sexuales y esto les resulta considerablemente más económico que el matrimonio. En consecuencia, optan por no casarse, lo que genera la imperiosa necesidad de incorporarse al trabajo asalariado en las mujeres de esta clase social -aunque también lo deseen vivamente por otras razones. Sin embargo, sus compañeros de clase se oponen vehementemente a que las mujeres puedan competir en los trabajos liberales asalariados. Esta es la razón de su tajante negativa al sufragio femenino: saben que mediante éste las mujeres podrían cambiar las leyes y convertirse en incómodas rivales en un mercado de trabajo cada vez más precario. De nuevo el conflicto de intereses es un conflicto que enfrenta a ambos sexos. Ahora bien, también es imprescindible señalar que para Zetkin las aspiraciones de las burguesas están totalmente justificadas ya que además de constituir una legítima reivindicación económica, suponen también el justo derecho a ser sujetos autónomos de unas mujeres cansadas de “vivir como muñecas en una casa de muñecas.” (12)

Por último, analiza la cuestión femenina en la clase proletaria. Como señalábamos antes, en esta clase social, no puede hablarse con propiedad de familia. Las mujeres, los niños incluso, han sido arrancados del hogar por la voracidad del capital. Sin embargo, no todo es negativo: la mujer trabajadora se ha convertido en una fuerza de trabajo absolutamente igual al varón. Siguiendo al pie de la letra la predicción de Engels, Zetkin certifica la desaparición de la sujeción de la mujer en el proletariado. Los problemas de la proletaria no tienen nada que ver con sus compañeros de clase social sino con el sistema capitalista y la explotación económica: “como persona, como mujer y como esposa no tiene la menor posibilidad de desarrollar su individualidad. Para su tarea de mujer y madre sólo le quedan las migajas que la producción capitalista deja caer al suelo.” (13)



sábado, 21 de julio de 2018

LA MILICIANA

Marina Ginestà nació el 29 de enero de 1919 en Toulouse, pero en 1930 sus padres se trasladaron a Barcelona, donde militó durante la República en el Partido Socialista Unificado de Cataluña, PSUC.

En 1936 junto a otros compañeros de las Juventudes Socialista organiza la llamada Olimpiada Popular como respuesta a los Juegos Olímpicos de Berlín 1936. Tras el golpe de estado del 18 de julio de 1936 contra el gobierno de la II República Española y el estallido de la Guerra, las Juventudes Socialistas se instalan en el hotel Colón, donde será tomada aquella famosa fotografía y, de la cual Marina Ginestà desconocerá su existencia, y su simbolismo, hasta 10 años antes de su muerte.

Marina Ginestà tenía 17 años, un carné de las Juventudes Socialistas Unificadas y el sueño de una revolución cuando en verano de 1936 posó orgullosa y desafiante en la terraza del Hotel Colón de Barcelona para el fotógrafo Juan Guzmán que tomó de ella una imagen simbólica que se convirtió en un icono de la resistencia. La fotografía fue tomada después del 21 de julio de 1936 por el fotógrafo alemán Hans Gutmann (conocido como Juan Guzmán). La aplicación que usa la agencia EFE para documentar exige poner una fecha exacta: El edificio del Hotel Colón fue ocupado el 21 de julio , con lo que la fecha mínima de ocupación es esa. Se desconoce la fecha exacta. El pie es lo que vale

Marina durante la guerra trabajó como periodista de varios medios de comunicación republicanos, así como de mecanógrafa y como intérprete del corresponsal del diario soviético "Pravda", Mijaíl Koltsov. Tras la victoria de las tropas del ejército franquista y sus aliados fascistas y nazis, y después de su estancia en un campo de concentración, Marina comienza un largo exilio que la lleva a la República Dominicana, donde el dictador Trujillo maltrata a los refugiados españoles como al resto de dominicanos, Venezuela y finalmente a Francia en 1949.

Es allí donde escribe sus dos libros, Els Antipodes y Els Precursors. Allí es también donde a sus casi 89 años ve por primera vez la foto de aquella mujer de 17 años que fue una vez todas las mujeres que arriesgaron y dieron su vida un verano del 36 por combatir al fascismo.

Sobre la fotografía, la propia Ginestà comentó que: "Es una buena foto, refleja el sentimiento que teníamos en aquel momento [..] Dicen que en la foto tengo una mirada arrebatadora. Es posible, porque convivíamos con la mística de la revolución del proletariado y las imágenes de Hollywood, de Greta Garbo y Gary Cooper"

Marina Ginestà murió el 6 de enero de 2014, la sonrisa que plantó cara al fascismo. Su retrato, la sonrisa de una miliciana, fusil al hombro, mirando a la cámara en una terraza de Barcelona se convirtió en uno de los iconos más emblemáticos de la Guerra Civil y la resistencia antifascista frente al golpe de Estado que perpetraron militares. 

A título informativo la foto se conserva en el archivo de la agencia EFE.

La juventud pasada entre fábricas
Que marcaron en tu piel, heridas
Heridas que dejan cicatriz
En tus suaves manos,
Mi amor, mi camarada, mi vida

Fue entonces cuando empezaste a cambiar
Luchando contra el marco donde te colocaron
Aquellos que en su día te explotaron
oprimiéndote hasta hacerte sangrar

Cambiaste la tela por el fusil
Luchaste por el pueblo, tu clase y tu tierra
abandonando tu mirada infantil
dejándola sepultada bajo la guerra

Miliciana que por los pueblos erras
Llamando a la igualdad
Por campos, llanuras y tierras
Combatiendo la maldad

Que caíste en lucha contra el opresor
Y una fosa te silenció
Pero el recuerdo nunca se borró
Recuerdo y memoria, semillas de la revolución

Porque nada ni nadie ha sido olvidado
A pesar del tiempo pasado
Y de aquellos que nuestras lenguas
Cortaron, silenciaron y amordazaron

Te canto a ti, miliciana
Símbolo de resistencia
Porque tu esencia
Ilumina nuestras mañanas
retrato de Marina Ginestà, con 17 años, de miliciana con el fusil al hombro en una terraza de Barcelona, tomado por el fotógrafo Hans Gutmann. Agencia EFE

domingo, 8 de marzo de 2015

REIVINDICANDO EL DÍA DE LA MUJER TRABAJADORA



El Día Internacional de la Mujer es una fecha que se celebra en muchos países del mundo. Cuando las mujeres de todos los continentes, a menudo separadas por fronteras nacionales y diferencias étnicas, lingüísticas, culturales, económicas y políticas, se unen para celebrar su día, pueden contemplar una tradición de no menos de noventa años de lucha en pro de la igualdad, la justicia, la paz y el desarrollo.

El Día Internacional de la Mujer se refiere a las mujeres corrientes como artífices de la historia y hunde sus raíces en la lucha plurisecular de la mujer por participar en la sociedad en pie de igualdad con el hombre. En la antigua Grecia, Lisístrata empezó una huelga sexual contra los hombres para poner fin a la guerra; en la Revolución Francesa, las parisienses que pedían «libertad, igualdad y fraternidad» marcharon hacia Versalles para exigir el sufragio femenino.

Doblemente explotadas, doblemente revolucionarias

Reivindicar el 8 marzo es recordar que todavía queda mucho camino por andar en la igualdad de derechos entre hombres y mujeres. En un momento donde los recortes de los derechos de los trabajadores son un hecho, el patriarcado capitalista está más vigente que nunca.

Algunos datos:
  • El paro femenino es del 26%, y encabeza la UE
  • La brecha salarial es del 24%. Las mujeres tenemos que trabajar 79 días más al año para cobrar lo mismo y 11 años y medio más para tener la misma pensión
  • Las pensiones contributivas de las mujeres son un 15% de media más baja que las de los hombres
  • El 47% de las mujeres cobran un sueldo por debajo de 15000 euros brutos al año
  • El 80% de las mujeres embarazadas sufren mobbing y un 25% de las que tienen entre 18 y 25 años acaban siendo despedidas.
  • El 72,5% de las personas que trabajan a tiempo parcialL son mujeres
  • La tasa de ocupación femenina baja del 77 al 52% cuando se tienen dos o más hijos/as.
  • El 77,2% de las personas que se han quedado en paro por hacerse cargo de personas dependientes son mujeres
Queda mucho camino por andar.  Entre tod@s debemos crear una nueva sociedad donde quede patente la igualdad y desparezca la explotación del ser humano y la discriminación por razones de raza, cultura o género. La lucha feminista es nuestra lucha. En esta sociedad capitalistas y patriarcal, se cristaliza la consigna de Lenin "Sin mujeres no hay revolución".


sábado, 8 de marzo de 2014

QUERIDA COMPAÑERA Y CAMARADA

Querida compañera y camarada
que siempre estás con el fusil en la mano
siempre en el frente combatiendo

siempre al enemigo resistiendo
hombro con hombro, mano a mano
rompiendo los muros y las alambradas

Por lo que eres te quiero
una mujer guerrillera, no un florero
una camarada para lo bueno y para lo malo

una más en la lucha contra los tiranos
que nos ponen los grilletes y nos atan
a un sistema inhumano

donde nos golpean, esclavizan y maltratan
día a día quitándonos la libertad
sumergiéndonos en el océano de la necedad

querida compañera y camarada
tras veinte siglos de injusticias, la pólvora al fin nos liberó
y destruyó siglos y siglos de dolor y temor
dejando nuestras manos por fin desatadas

para construir un nuevo mundo en igualdad
destruyendo las injusticias del pasado
creando el sendero de la libertad
en el que caminaremos juntos de la mano




FALDA ROJINEGRA

Querida compañera,
siempre presente en mi memoria
fiel e indomable guerrera
inolvidable en la historia

en tus manos, las armas se ennoblecieron
y en el vuelo de tu falda rojinegra
que muchos tomaron por bandera
los ideales pervivieron

cientos de siglos nos separaban
hasta que la pólvora obró el milagro
y nuestros cuerpos se juntaban
en algo extraordinario

porque ni yo soy tuyo
ni tú eres mía
solos juntos
supimos hacernos compañía

Siempre eterna guerrillera, siempre libertaria
siempre madre, hermana, compañera de revolucionarios
siempre en la vanguardia
siempre guerrillera indispensable en el actual escenario

jueves, 8 de marzo de 2012

FELIZ DÍA DE LA MUJER TRABAJADORA


El Día Internacional de la Mujer Trabajadora o Día Internacional de la Mujer conmemora la lucha de la mujer por su participación, en pie de igualdad con el hombre, en la sociedad y en su desarrollo íntegro como persona. Se celebra el día 8 de marzo.

Sabemos que el sistema en el que nos encontramos oprime y explota doblemente a las mujeres, poniéndolas en un lugar de vulnerabilidad política, económica y social. Así como también entendemos que las causas de estas desigualdades e injusticias que sufrimos diariamente son producto de una cultura patriarcal enmarcada en este sistema capitalista.

HISTORIA

El acontecimiento que marco la fecha del 8 de marzo se remonta al 8 de marzo de 1857, cuando cientos de mujeres de una fábrica de textiles de Nueva York salieron a marchar en contra de los bajos salarios, que eran menos de la mitad a lo que percibían los hombres por la misma tarea. Esa jornada terminó con la sangrienta cifra de 120 mujeres muertas a raíz de la brutalidad con la que la policía dispersó la marcha. Eso llevó a que dos años después, las trabajadoras fundaran el primer sindicato femenino.

Año 1909 y 1910 - Proclamación del día internacional de la Mujer Trabajadora

El 28 de febrero de 1909 se celebró por primera vez en Estados Unidos el Día de las mujeres socialistas tras una declaración del Partido Socialista de los Estados Unidos.

En agosto de 1910 la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, reunida en Copenhague, reiteró la demanda de sufragio universal para todas las mujeres y, a propuesta de la socialista alemana Luise Zietz, se aprobó la resolución propuesta por Clara Zetkin proclamando el 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, La propuesta de Zetkin fue respaldada unánimemente por la conferencia a la que asistían más de 100 mujeres procedentes de 17 países, entre ellas las tres primeras mujeres elegidas para el parlamento finés. El objetivo era promover la igualdad de derechos, incluyendo el sufragio para las mujeres.

Año 1911 - Primera celebración del Día Internacional de la Mujer Trabajadora

Como consecuencia de la decisión adoptada en Copenhague el año anterior, el Día Internacional de la Mujer Trabajadora se celebró por primera vez el 19 de marzo en Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza, con mítines a los que asistieron más de un millón de personas, que exigieron para las mujeres el derecho de voto y el de ocupar cargos públicos, el derecho al trabajo, a la formación profesional y a la no discriminación laboral.

El incendio en la fábrica de camisas Triangle de Nueva York

Menos de una semana después, el 25 de marzo, más de 140 jóvenes trabajadoras, la mayoría inmigrantes, murieron en el trágico Incendio en la fábrica de camisas Triangle Shirtwaist de Nueva York. Este suceso tuvo grandes repercusiones en la legislación laboral de los Estados Unidos, y en las celebraciones posteriores del Día Internacional de la Mujer se hizo referencia a las condiciones laborales que condujeron al desastre.

Años 1913 y 1914 - Día Internacional del Mujer antes de la Primera Guerra Mundial

En 1913, en el marco de los movimientos en pro de la paz que surgieron en vísperas de la primera guerra mundial, las mujeres de Rusia celebraron su primer Día Internacional de la Mujer el último domingo de febrero de dicho año. En 1914 en Alemania, Suecia y Rusia se conmemora por primera vez, de manera oficial, el Día Internacional de la Mujer el 8 de marzo. En el resto de Europa, las mujeres celebraron mítines en torno al 8 de marzo para protestar por la guerra y para solidarizarse con las demás mujeres.

Año 1917 - Día Internacional en la Unión Soviética

Estando aún en plena Primera Guerra Mundial, en la que ya habían muerto 2 millones de soldados rusos, se produjo la Revolución de Febrero, que marcó la primera etapa de la Revolución rusa de 1917 En la primera mitad de febrero de 1917, el inicio de una hambruna provocó revueltas en la capital Petrogrado. El 18 de febrero/ 3 de marzo de 1917, la mayor fábrica de Petrogrado, la factoría Putilov se cerró, quedando 30.000 trabajadores en situación desesperada. Se anunció una huelga; se disparó a los huelguistas y algunas tiendas cerraron, lo que provocó insurrecciones en otros centros de producción. El 23 de febrero/ 8 de marzo de 1917 se celebró una serie de mítines y manifestaciones con motivo del Día Internacional de la Mujer que progresivamente alcanzaron un fuerte tono político y económico. Incidentes entre amas de casa en las largas colas por conseguir pan se convirtieron en manifestaciones espontáneas contra la monarquía y a favor del final de la guerra. Comenzó así el levantamiento popular que acabó con la monarquía, sin preparación ni coordinación de los partidos revolucionarios.


Años 1922 a 1975 - Institucionalización del Día Internacional de la Mujer

Después de la revolución de octubre, la feminista Alexandra Kollontai (que desde su nombramiento como Comisaria del Pueblo para la Asistencia Pública logró el voto para la mujer, que fuera legal el divorcio y el aborto) consiguió que el 8 de marzo se considerase fiesta oficial en la Unión Soviética, aunque laborable. El 8 de mayo de 1965 por decreto del URSS Presidium del Sóviet Supremo de la Unión Soviética de la URSS se declaró no laborable el Día Internacional de la Mujer Trabajadora.Desde su aprobación oficial por la Unión Soviética tras la Revolución rusa de 1917 la fiesta comenzó a celebrarse en otros muchos países. En China se celebra desde 1922, en España se celebró por primera vez en 1936.

En 1975 la ONU comenzó a celebrar el 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer. En diciembre de 1977, dos años más tarde, la ONU proclamó el 8 de marzo como Día Internacional por los Derechos de la Mujer y la Paz Internacional.Esta adhesión de la ONU llevó a varios países a oficializar este día dentro de sus calendarios: Chile en 1977,etcétera.


QUERIDA COMPAÑERA

Querida camarada
Eterna compañera de fatigas
Eterna revolucionaria
Eterna denunciante de mentiras
Eterna antiautoritaria

Eterna zapadora de metralla frutalmente propagada
primavera en la que florece la espiga
volviendo al germinar la vida

rompedora de grilletes, en la lucha siempre camarada
camarada, palabra que te une a la lucha obrera
junto a tus iguales, siempre roja compañera

Se oyen de nuevo los cantos y las voces
Que claman revoluciones
Se levantan banderas, puños martillos y hoces
En todas las ciudades, en todos los los rincones

Querida camarada y compañera
Se mueve nuestra clase obrera
En nuestra patria y en tierras extranjeras

Pido un deseo revolucionario
Que los barrotes de las celdas se doblen de piedad
Y todos juntos como hermanos
Hagamos por bandera la igualdad

Y contra el opresor y el reaccionario
Unamos nuestras manos
Para hacer juntos el amor
Y la revolución

LA GUERRILLERA

Camarada guerrillera, siempre combatiendo
siempre contra el opresor resistiendo
sabiendo que el fusil lleva a la emancipación
sabiendo que solo se es libre gritando Revolución

Siempre guerrillera, siempre inconformista
dos mil años separados, ¡Y la pólvora obró el milagro!
derribando los muros que nos separaban
uniendo nuestra manos en una misma ametralladora

Siempre en la vanguardia de la lucha feminista
Siempre con el libro y fusil que tu sangre consagró
y rebeldía y libertad disparaba
ráfagas de letras emancipadoras

Siempre en pie contra dictadores y tiranos
siempre codo con codo con tus revolucionarios hermanos
Recuerda mujer, que los privilegios del varón
siempre descansan sobre las espadas