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POEMAS, CUENTOS Y ESCRITOS REVOLUCIONARIOS DE DANIEL FERNÁNDEZ ABELLA is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License. Para utilizar primero y siempre sin ánimo de lucro ha de consultar al autor. Daniel Fernández Abella todos los derechos reservados.
sábado, 4 de noviembre de 2023
LAS MANOS
miércoles, 25 de octubre de 2023
EQUILIBRIO
lunes, 23 de octubre de 2023
YIN Y YANG
El día avanzaba rápido. Miles de pensamientos corrían por mi mente: vivimos miles de contrastes en principio opuestos pero que se complementan y crean un todo mayor: El estío y el invierno. La noche y el día. La lluvia y el sol. La juventud y la vejez. La risa de alguien y su ira. El negro y el blanco. El amor y el odio. La plantita de índigo y el gran filodrendo. La lluvia y la neblina. Cuando uno deja de querer a alguien, uno siente que es otro, aunque sigue siendo el mismo pero no estamos completos.
Paseando por las calles miles de recuerdos vienen a mi mente. Somos capaces de conformarnos con cualquier cosa, con cualquier arreglo, incluso con el más vil y cobarde; mira a tu alrededor, y encontrarás las mismas soluciones a medias entre los seres humanos: uno se marcha, se aleja de la persona o de las personas que ama, atemorizado por un secreto, y otro se queda, calla y espera una respuesta durante una eternidad...Eso lo he visto y lo he vivido yo. No es cobardía, no...Es una defensa, la última defensa del instinto humano por sobrevivir. Sin embargo, no es la solución. Nos sentimos incompletos y vacíos. Necesitamos complementarnos con alguien.
Necesitamos disfrutar juntos de las pequeñas cosas: observar a los gorriones que alimentan a sus crías. Pasar por un lugar donde jueguen niños. Dormir en una habitación donde se ha quemado incienso. Advertir que un elegante espejo chino está un poco empañado. Ver a una pareja pasear a su perro por el parque mientras disfrutan de un paseo tranquilo juntos de la mano. Lavarse el pelo, acicalarse y ponerse ropas perfumadas. Aunque nadie lo vea sentimos un placer íntimo, pequeños momentos eternos e imborrables.
El día desaparece. El tiempo parece no transcurrir a pesar de que el sol se esconde en el horizonte. Es de noche y uno espera descansar. De pronto nos sorprende el sonido de las gotas de lluvia que el viento arroja a las aceras y edificios. Mientras corremos buscamos refugio resguardados con el abrigo como paraguas juntos de la mano, aprovechamos el momento para juntar nuestros labios y disfrutar de este mágico momento mientras nuestras dudas y miedos se diluyen con la lluvia. Blanco y negro. Yin y yang. Dos opuestos que se complementan creando uno solo ser perfecto .
miércoles, 18 de octubre de 2023
EL RELOJ
lunes, 16 de octubre de 2023
JUNTOS DE LA MANO
martes, 10 de octubre de 2023
PAZLESTINA
miércoles, 4 de octubre de 2023
VIAJE EN TREN
jueves, 21 de septiembre de 2023
CÓGEME DE LA MANO
martes, 19 de septiembre de 2023
PEQUEÑOS MOMENTOS
miércoles, 13 de septiembre de 2023
EN TUS BRAZOS
martes, 12 de septiembre de 2023
NOCHE EN EL PARQUE
lunes, 28 de agosto de 2023
HACIA LA LUZ
domingo, 27 de agosto de 2023
MIRADAS
lunes, 21 de agosto de 2023
LA ROSA BLANCA DE STALINGRADO
Lidiya Vladimirovna Litvyak nació en Moscú el 18 de agosto de 1921, cuando la Unión Soviética todavía estaba gobernada por Lenin. No se sabe mucho de su vida antes de que se iniciara la segunda guerra mundial, solo se sabe que ella siempre estuvo fascinada con la aviación, de hecho se sabe que el vuelo del Rodina (Patria) en el que las famosas aviadoras Valentina Grizodubova, Polina Osipenko y Marina Raskova establecieron un récord de larga distancia fue lo que desencadenó en Lidyia una inspiración para convertirse en aviadora.
A los 14 años se matriculo en un aeroclub soviético, comenzando así su carrera, obtuvo su carnet de piloto deportiva dos años más tarde. Su ascenso fue exponencial, y a finales de la década de los años 30 ya se había convertido en instructora de vuelo de Kherson. Para cuando los alemanes invadieron la Unión Soviética en 1941, Lidiya había entrenado por lo menos a cuarenta y cinco pilotos.
Inicios como piloto de Caza
Cuando supo que Marina Raskova estaba reclutando pilotos para su regimiento de mujeres, Lidiya quiso alistarse de inmediato para combatir, pero fue rechazada por falta de experiencia, ya que no había cumplido las 100 horas de vuelo que se exigían como mínimo necesario para instar como piloto de caza, se rumora que sin pensárselo un momento, Lidiya falsificó su documentación y, con las 100 horas de vuelo “cumplidas”. Después de completar un riguroso entrenamiento en la base de Engels fue admitida en el 586º Regimiento de Cazas (IAP 586), una unidad exclusivamente femenina equipado con aviones Yakovlev Yak-1.
Estas son unas memorias en las que se habla de Lidiya por su paso en Engels:
“…Una vez, en Engels, hicieron salir a Lídiya de la formación matutina. Llevábamos el uniforme de invierno, y ella había cortado los bordes superiores de sus botas altas de piel a fin de hacerse un fular para su traje de vuelo. Marina Raskova, nuestra comandante, le preguntó cuándo había hecho eso. Lídiya contestó: “Durante la noche”. Lídiya quería vestir a su manera. Raskova le dijo que durante la noche siguiente, en vez de dormir, volviera a coser la piel en su sitio. Era muy extraño: había una guerra en marcha y esta rubia, esta chiquilla, estaba pensando en adornos para su traje. Me pregunté: ¿qué clase de piloto va a ser esta, si no le preocupa nada más que su fular y su aspecto?…”
Tras unos meses de entrenamiento, realizó sus primeros vuelos de combate en verano de 1942 sobre Sarátov. En septiembre de ese mismo año, fue asignada, junto a otras siete pilotos -entre las que se encontraba Katya Budanova, la única otra mujer en la historia que ha alcanzado el honor de ser considerada as de la aviación-, al IAP 437, un regimiento masculino que estaba en graves apuros en la batalla de Stalingrado. Tres días después, cuando realizaba su segunda misión, derribó sus dos primeros aviones: el primero, un bombardero Junkers Ju 88, fue abatido en colaboración con el comandante del regimiento, el mayor Danilov; pero, minutos más tarde, Lidiya realizaría una proeza que nadie esperaba: en solitario, derribó un caza Messerschmitt Bf 109 que, para su deleite, estaba pilotado por un as de la aviación alemana: el sargento Erwin Maier, con 11 victorias a su cuenta y tres veces condecorado con la Cruz de Hierro.
Tras saltar en paracaídas, Maier fue capturado por los soviéticos y, cuando pidió ver al piloto que le había derribado, pensó que los rusos le estaban gastando una broma desagradable. No fue hasta que Lidiya le describió paso a paso la lucha que habían mantenido, que Maier tuvo que reconocer con amargura que había sido derribado por una mujer.
Sólo tres días, Lidiya Litvyak se había convertido en la primera mujer de la historia militar que derribaba un avión enemigo, la joven piloto no dejaba de impresionar a sus compañeros masculinos por su habilidad en el combate y capacidad individual, además era muy famosa incluso entre los alemanes, la muchacha de 21 años hacía huir a los pilotos alemanes en cuanto distinguían aquella flor mortífera pintada en su fuselaje razón por la cual la bautizaron “La Rosa Blanca de Stalingrado”.
Su carrera brillante por el cielo
“…Cuando Lídiya se aproximaba al aeródromo después de una victoria, era imposible verla: llegaba volando a muy baja altitud y se ponía a hacer acrobacias de repente sobre el campo de aviación. El comandante del regimiento bramaba: “¡La voy a destrozar por esto! ¡Le voy a dar una lección!” Después de aterrizar y corretear hasta nuestra posición, Lídiya preguntaba: “¿Me ha gritado mucho papá?” Y él le gritaba, pero después se admiraba de lo que había hecho. En estas ocasiones volaba tan bajo que las cubiertas de los aviones se sacudían y se las llevaba el viento que Lídiya producía al pasar…”
Con la seguridad que dan las estrellas de mando se permitió alguna de las veleidades propias de los ases y su mecánica Pasportnikova le pintó dos lirios blancos en el fuselaje y pegó una postal con rosas amarillas en el panel de instrumentos.
A finales de año, Lidiya fue trasladada a una unidad de élite, el 9º Regimiento de Cazas de la Guardia; allí permaneció poco tiempo, luego fue trasladada, junto a Katya Budanova, como siempre, a la IAP 296 y luego reagrupada en el 73º Regimiento de Combate. Apenas nueve días después de la victoria final en Stalingrado, Lidiya derribó dos aviones más: un Junkers Ju 87 Stuka, en solitario, y un Focke-Wulf Fw 190, junto a Alexei Solomatin.
Doce días después, el 23 de febrero, Lidiya fue condecorada con la Orden de la Estrella Roja y ascendida al rango de subteniente y como consecuencia, entró en un grupo táctico de élite conocido como okhotniki o “cazadores por libre”, que permitía a pilotos excepcionales realizar misiones a iniciativa propia. Un mes más tarde fue herida por primera vez, viéndose obligada a realizar un aterrizaje de emergencia y siendo hospitalizada durante un mes y medio. A su regreso al frente, el 5 de mayo, derribaría dos cazas Me109 más.
Sin embargo, un duro golpe aguardaba a la joven: el 21 de mayo, mientras entrenaba a un piloto novato, el capitán Alexei Solomatin se estrello frente a todo el regimiento. Lidiya quedó destrozada por la muerte del que había sido su gran amor y decidió volcar toda su furia y desesperación en misiones de combate. Convirtiéndose en ese momento, en el único motor de su vida volcarse en la tarea de derribar un enemigo tras otro, sin importarle el riesgo, con una aptitud temeraria sin límites Lidiya se presentó voluntaria para derribar un globo de observación artillera alemán que ya había resistido a varios de sus compañeros con un potente fuego antiaéreo. En un primer intento, también Lidiya tuvo que desistir, ya que las barreras eran prácticamente infranqueables; sin embargo, pronto trazó un plan diferente: atacar el globo desde atrás, trazando un amplio círculo por encima de las líneas enemigas y atravesándolas por un punto ciego de la defensa alemana. Después, se acercó al globo desde la dirección del sol, con lo que pudo sorprender a los alemanes, que no esperaban que nadie se acercase desde ese punto.
“…Tras elevarse, Lídiya no voló hacia la línea del frente, sino paralela a la misma, hacia el área donde los alemanes no tenían ni tropas ni artillería. Por allí atravesó la línea del frente sin que la vieran, para volar hacia su retaguardia, escogiendo la hora del día en que podría acercarse al globo desde la dirección del sol. Nadie se esperaba que Lídiya apareciese por ese lado. Abrió fuego con munición trazadora, el hidrógeno del dirigible se incendió y cayó a tierra…”
El 13 de junio de 1943, Lidiya fue ascendida a comandante del 3er escuadrón del regimiento, aunque sería herida de nuevo, esta vez de poca gravedad, el 16 de julio. Ese mismo día, había derribado un Messerschmitt que, según algunos, llevaba pintado en el fuselaje un as de picas, símbolo de que era pilotado por algún as de la Luftwaffe. El 19 de julio, estaba volando de nuevo, y para finales de mes había derribado tres Messerschmitt más.
El 1 de agosto de 1943, Lidiya y su escuadrón se encontraban en el frente de la batalla de Kursk. Aquel día, la joven piloto había salido ya en tres ocasiones, pero decidió realizar una cuarta salida escoltando un grupo de Ilyushin Il-2 Sturmovik; cuando de pronto aparecieron varios Messerschmitt que les atacaron por sorpresa y el avión de Lidiya fue alcanzado por fuego alemán. Sus compañeros la vieron caer envuelta en humo pero, cuando descendieron para tratar de encontrarla, no encontraron paracaídas, ni fuego, ni restos del avión. Sin embargo, Lidiya nunca regresó.
Como no se pudo recuperar su cadáver, las autoridades soviéticas sospecharon que podía haber caído prisionera y de acuerdo a las draconianas directivas de Stalin fue considerada como presunta prisionera y por ende traidora, lo que bloqueaba su reconocimiento como Heroína de la Unión Soviética. Aunque, naturalmente, mantuvo su Orden de la Bandera Roja, la Orden de la Estrella Roja y su doble Orden de la Guerra Patriótica.
Pero la mecánica de Lidiya, Inna Pastportnikova, no quiso que la memoria de la piloto fuese manchada por la sospecha de la traición, y se embarcó en una larga búsqueda de los restos de la joven que le llevaría 36 años. Acompañada por familiares y amigos de Lidiya, Inna peinó la zona donde ésta había sido derribada, hallando restos de casi un centenar de derribos de aviones, pero ninguna pista de la piloto. Finalmente, en 1979 les llegó la noticia de que el cadáver de una aviadora había sido enterrado en una fosa común en la localidad de Dmitrievka (actual Ucrania), diez años atrás, tras ser encontrada junto a los restos de su avión por unos niños. Los restos fueron exhumados y analizados por una comisión forense, que determinó que, efectivamente, aquella era Lidiya Litviak, y que había muerto debido a una herida.
El círculo no se cerraría hasta once años más tarde, el 6 de mayo de 1990. Un año y medio antes de la disolución definitiva de la Unión Soviética, su presidente, Mikhail Gorbachov, concedió finalmente a Lidiya el estatus de Héroe de la Unión Soviética; al mismo tiempo, fue nombrada teniente a título póstumo y se le dedicó una calle en Moscú y un monumento en Krasnyi Luch (sudeste de Ucrania), además de un museo en la capital rusa. Su nombre aparece en el Libro Guinness de los Récords como la mujer con más derribos conseguidos en la historia de la aviación: 12 en solitario, más el derribo del globo de reconocimiento, además de cuatro derribos más compartidos con otros compañeros.
✊ Rango: Teniente Primera
✊ Años de servicio: 1942 – 1943
✊ Apodo: La Rosa Blanca de Stalingrado
✊ Lealtad: Unión Soviética
✊ Servicio/rama: Fuerza Aérea Soviética (SVG)
✊ Unidad: 586 IAP, 437 IAP, 9 GvIAP, 73 GvIAP
✊ Condecoraciones: Orden de la Bandera Roja, Orden de la Estrella Roja, Doble Orden de la Guerra Patriótica, Heroína de la Unión Soviética
✊ Mandos: Comandante: 3er escuadrón, 73ª IAP de la Guardia
Participación: Batalla de Stalingrado, Batalla de Kursk
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| La Rosa Blanca de Stalingrado |
viernes, 18 de agosto de 2023
Aníbal Malaparte: "No existe tal cosa como una poesía neutral, se es parte de la solución o se es parte del problema"
- ¿Quién es Aníbal Malaparte?
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| Aníbal Malaparte |
- ¿Cómo llegaste a este mundo adictivo y visceral de la poesía? ¿Quién te dio el gusto por la literatura?
- ¿Cuáles son los modelos o cuáles fueron los modelos de poetas que te dieron ganas de escribir poesía?
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| https://twitter.com/HamletConfuso |
- ¿Cuáles son los temas más relevantes para un poeta?
- El entorno siempre marca al escritor ¿Cómo y en qué medida influyó la situación de tu ciudad y tu país en tu obra?
- Celaya maldecía la poesía neutral ¿el poeta debe tomar partido y mojarse?
- Otro poeta, Lorca, decía que la poesía era revolucionaria ¿un poeta debe ser revolucionario?
- El escritor del prólogo de Delirios nihilistas dice que la poesía acompaña al guerrillero, ¿tú qué dices al respecto? ¿la poesía es para revolucionarios?
- La poesía es comunicación ¿Qué buscas comunicar?
- Cuando los medios no hablan los muros suelen romper esa censura ¿la poesía es necesaria en esa labor?
- ¿Un verso puede ser más efectivo que una noticia?
- Las redes sociales se han convertido en una ventana en un mundo más global e interconectado ¿te han ayudado en tu labor poética? ¿Qué reacción ha tenido tu poesía en los lectores?
- ¿Hay poemas o poemarios que no quisiste, o no pudiste, publicar, y que permanecen inéditos?
- ¿Sigue siendo necesaria la poesía en este mundo?
- Para terminar ¿Qué le puedes recomendar a tus lectores que quieran iniciarse en la escritura?











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