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martes, 6 de marzo de 2012

JEROGLÍFICO = ESCRITURA SAGRADA

Estaba finalizando el siglo XVIII y el mundo sabía muy poco de los egipcios, salvo por las noticias de los escritores griegos que solo conocieron el país cuando vivía bajo la dominación de los persas.Nadie, hasta esos años, había podido leer su escritura jeroglífica, palabra griega que significa escritura sagrada.
Cuando Bonaparte conquistó Egipto, además de sus soldados, llevó a varios sabios. Los científicos regresaron cargados de piedras con caracteres grabados, pero pasaron los años sin que nadie pudiera descifrar los mensajes escritos.
Champollion, desde muy niño, había oído hablar de ese misterioso país y se sintió seducido por lo que contaban de Egipto; sólo tenía 14 años cuando decidió estudiar la lengua copta, derivada del antiguo idioma egipcio.Un oficial del ejército francés, en 1799, trajo una piedra que contenía una inscripción en tres distintas escrituras. Los sabios, que conocían el idioma griego, pudieron descifrar la segunda escritura, la demótica; pero fracasaron con los jeroglíficos. En 1821, Champollion tuvo la oportunidad de examinar esta piedra, a la llamaban Piedra Rosetta. Por entonces, el estudioso filólogo ya había logrado construir el inicio de un alfabeto copto; esta circunstancia le permitió comprobar que los signos grabados se semejaban al copto.Así, poco a poco, a base de una increíble tenacidad, logró descifrar algunas frases, pero nadie le creyó. Entonces, viajó a Egipto.A su regreso, con el material que había investigado, escribió una gramática egipcia, lo que le significó un formidable esfuerzo de trabajo. Tanto fue así que Champollion enfermó gravemente y pagó su incansable labor con su propia muerte.
Champollion murió a los 41 años de edad, sin saber que había dejado al mundo una nueva ciencia: la egiptología.Muchos sabios, desde entonces, han seguido los pasos de Champollion y han podido leer los jeroglíficos. Así, han sido capaces de reconstruir la que es, seguramente, la civilización más antigua del hombre. Se considera que los egipcios vinieron del Asia, cruzaron el Canal de Suez y se asentaron junto al Río Nilo, cuyas aguas bajan desde las grandes llanuras del Sudán. Este río, durante una época del año, se conoce como el Nilo Verde, pero luego su caudal empieza a hincharse y en solo diez días se convierte en el Nilo Rojo, porque ya acarrea la tierra que ha recogido en su largo recorrido e inunda los suelos. Pasados los meses que dura la inundación, al retirarse las aguas, queda depositado en la superficie un barro que se llama légamo y al hacer su aparición el Nilo Azul, la tierra está abonada.
Lo que se designa como el Antiguo Imperio, tuvo como capital la ciudad de Memphis, que se fundó hace más de 5.000 a.C. El país ha sido gobernado por XXVI dinastías. En la IV dinastía, los tres reyes, Kheops, Khefrén y Micerino, mandaron a construir las famosas pirámides. La mayor, Kheops, alcanza una altura de 144 metros, para lo que fue necesario traer las enormes piedras, desde las tierras que estaban en la otra orilla del Nilo. Cuentan que se emplearon 100.000 hombres, que se renovaban cada tres meses, agotados por el trabajo, porque la construcción de una obra tan monumental demandó casi treinta años para quedar terminada.
Los egiptólogos han quedado muy sorprendidos al abrir y recorrer las tumbas, porque en ellas han encontrado pruebas de que este pueblo alcanzó una altísimo grado de civilización. Durante el período denominado Nuevo Imperio, Tebas fue la capital del país.
Alejandro Magno el gran guerrero que también conquistó Egipto, en su honor, en el 332 a.C., mandó construir la ciudad de Alejandría, en el gran delta que forma el río antes de adentrarse en el Mediterráneo. Fue la capital del reino de la lágidas, (305-30 a.C.)que hicieron de ella un centro de del arte y del intelecto más importante de su época. El barrio llamado del delta, albergó una importante comunidad judía de lengua griega. Estas dos culturas dieron a luz los libros de los Macabeos, el libro de la sabiduría, la traducción griega de la Biblia, llamada versión de los Setenta, obra del filósofo judío Filón. El año 30 a.C., Alejandría se convirtió en la capital de la provincia romana de Egipto.
Alejandría albergó la mayor Biblioteca de la Antigüedad, fue fundada por Alejandro a comienzos del siglo 31 a.C.; Ptolomeo III, agregó una Biblioteca Adjunta en el templo Sarapis, en el 235 a.C. Ambas sobrevivieron varios siglos. La Biblioteca de Alejandría fue deteriorada por las tropas de César en el año 47 a.C., pero no fue destruida por ellos, como dice la leyenda. La Biblioteca de Sarapis, fue destruida por los cristianos, en el año 47 a.C..
La Biblioteca de Alejandría fue destruida, durante la guerra civil en el gobierno de Aureliano, a finales del siglo III d.C.

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