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martes, 6 de mayo de 2014

VIAJE A LA ALCARRIA

La obra de Camilo José Cela hereda la trayectoria realista de los relatos de viajes o relatos históricos como  La Busca de Pío Baroja. Siguiendo este estilo de narrar, Cela conecta con la realidad desglosándose en dos: el viajero (el protagonista de la obra) y el narrador omnisciente.

El viajero recorre la España profunda después de la Guerra Civil. De hecho, la Alcarria es una región profunda de Castilla La Mancha, marcada por la pobreza, la dureza del clima y los estragos de la Guerra Civil Española. El viajero sufre en sus propias carnes  la penuria y las dificultades, dotando a esta obra de realismo y de verosimilitud con el fin de mostrar y denunciar (aunque no es su principal finalidad) una España que sigue anclada en el siglo XIX, y que arrastra todos los problemas de esa época al siglo XX.

El género de viajes está vigente de nuevo: no solamente por escritores consagrados sino también por periodistas que realizan sus crónicas desde el extranjero o desde su propio país de origen permitiendo a los lectores descubrir paisajes, personas y costumbres que les resultan lejanos (tanto por la distancia y por la cultura). El auge de las nuevas tecnologías y el desarrollo digital han permitido conectar partes del globo terráqueo en una red global que permite a los usuarios descubrir lugares del mundo inaccesibles de otro modo: Es la digitalización de la novela de viajes.
El interés de la obra sigue vigente aunque en menor medida, gracias en parte a las nuevas tecnologías, a la aparición de nuevas novelas, de nuevos temas y de gustos. Sin embargo, hay que recordar a grandes literatos (García Márquez, Mario Vargas Llosa, Azorín con la novela Castilla, Pio Baroja con la trilogía la Busca, Arturo Barea con La forja de un rebelde…).





CONTEXTO HISTÓRICO

La obra de Cela se publicó en 1948, en pleno franquismo. Franco había ganado la Guerra Civil e impuso una dictadura en España representando todos los valores tradicionales, es decir, los de la Iglesia Católica y el nacionalismo radical representado por la Falange y los carlistas.
El libro nos transporta al momento de la posguerra española, es decir, familias desestructuradas, miseria y un importante aislamiento internacional.
El aislamiento internacional comenzó en el momento que Franco apoyo a los países del eje. Al acabar la II Guerra Mundial, Inglaterra y Francia negaron la entrada de España en la ONU, convirtiéndolo en un país de segundo orden.



ANÁLISIS FORMAL

La técnica literaria más importante y que aparece en el inicio de la obra es el desglose de la figura del narrador, que es al mismo tiempo el protagonista (el viajero) que va recorriendo la Alcarria. Es un narrador testigo a pesar de que, en realidad, el propio Cela recorrió la Alcarria físicamente. De esta manera, la novela es más accesible al lector porque él mismo puede verse reflejado en la figura del viajero, consiguiendo mantener el interés a través de la intriga. La narración en tercera persona diferencia a este texto del tono tradicional de los relatos de viajes, en que siempre habla el protagonista.
Otra de las técnicas es la de la observación directa, técnica desarrollada por el realismo francés del siglo XIX (Flaubert, Blazac): la novela pretende ser un espejo de la realidad que describe, sin alteraciones, y con un lenguaje objetivo.

La novela de Cela tiene todas las características de la novela realista:

·         La objetividad
·         procura mostrar en las obras una reproducción fiel y exacta de la realidad.
·         Se opone al romanticismo en su rechazo de lo sentimental y lo trascendental; aspira, en cambio, a reflejar la realidad individual y social en el marco del devenir histórico.
·         Debido a su afán versista o de verosimilitud, el realismo literario se opone asimismo directamente a la literatura fantástica.
·         Hace un uso minucioso de la descripción, para mostrar perfiles exactos de los temas, personajes, situaciones e incluso lugares; lo cotidiano y lo no exótico es el tema central, exponiendo problemas políticos, humanos y sociales.
·         El lenguaje utilizado en las obras abarca diversos registros y niveles de lenguaje, ya que expresa el habla común y se adapta a los usos de los distintos personajes, que son complejos, evolucionan e interactúan influyendo en otros.
·         Las obras muestran una relación mediata entre las personas y su entorno económico y social, del cual son exponente; la historia muestra a los personajes como testimonio de una época, una clase social, un oficio, etc.
·         El autor analiza, reproduce y denuncia los males que aquejan a su sociedad.
·         Transmite ideas de la forma más verídica y objetiva posible.

A lo largo de toda la obra, el autor es muy descriptivo con el ambiente para contar al lector todo lo que el viajero ve. De esta forma, cela interpreta a través del libro los paisajes que recorre él mismo como si nosotros también le acompañáramos. Por lo general, hace una labor turística, casi descriptiva de lo que se encuentra durante su viaje. Por ejemplo, las diversas descripciones de los personajes, del camino así como los manantiales, pueblos y características peculiares de los pueblerinos de la zona.


Hay que destacar varias técnicas literarias que Cela utiliza en esta guía de viaje:

Cancioneros

El cancionero y el romancero siempre ha representado las tradiciones de los pueblos, informando a los habitantes a través del lirismo y la rima. Cela utiliza esta técnica literaria para dar a entender que en las zonas rurales estaba presente el analfabetismo y la falta de cultura. También emplea los cantares de gesta y los romances que informan a los aldeanos de las leyendas, batallas y noticias de sus alrededores y facilitaba que el pueblo se enterara gracias a la rima que facilitaba la memorización; por lo que no necesitaban leer en un tablón las noticias.
En la novela el mismo Cela las canta para hacer pausas y por tanto que ésta sea más llevadera y no resulte tan pesado.

Diálogos

Cela deja hablar a los personajes que se va encontrando en su camino. Estos  se retratan con sus propias declaraciones, es decir que el autor interactúa con los mismos  que se va encontrando en su andar. De esta manera, aparte de que la lectura se hace más fluida, permite describir el carácter de sus protagonistas de forma objetiva, sin que haya juicios de valor por parte del autor.

Tremendismo

Esta técnica que surgió después de la Guerra Civil en la década de los 40 retrata situaciones violentas que ya empleo en obras como la familia de Pascual Duarte. En viaje a la Alcarria, a pesar de que no parece que vaya a utilizar está técnica por la armonía que proporciona el paisaje de la novela, surge en algunas partes como en el últimos capitulo, viaje en autobús, donde los pasajeros discuten entre ellos de una manera violenta a través del insulto.

Géneros periodísticos:

Cela utiliza varias técnicas periodísticas como es el costumbrismo y el tremendismo.

Costumbrismo: las descripciones que hace el viajero sobre lo que se encuentra durante el camino.
Por poner un ejemplo en la escena que va por la carretera directa a Zaragoza se encuentra con un chico de pueblo que describe en todo momento tanto física como personalmente. Por tanto, el autor emplea esta técnica para retratar al personaje a través de la objetividad.


CONCLUSIONES

Al comienzo de la novela el viajero parece ser un simple observador de los paisajes que recorre. A medida que avanza la redacción Cela incorpora sus opiniones, el comportamiento de otras personas y sobre todo el descuido del patrimonio de la Alcarria. Además describe el ambiente de posadas en donde descansa el viajero, así como las mozas que les sirven la comida, los platos de comida particulares españoles y las historias que le cuentan. De este modo el viajero, en la última etapa de su camino adopta un sentido crítico sobre el comportamiento de los residentes de estos pueblos tan alejados de la vida de ciudad de donde él proviene.

Cela permite acercar una región tan remota como es la Alcarria a sus lectores. La obra de Cela pretende ser un espejo de la realidad que vive el viajero. Al mostrarla, consigue enseñar deleitando, mostrando lugares, paisajes, personas y costumbres de pueblos que permite al lector descubrir la cultura oculta de la España profunda, es decir, su intrahistoria, esa historia que no se cuenta en los libros y manuales de escuela y a la vez, el lector “viaja” como el protagonista a esa España profunda descrita en el papel. De esta manera satisface la curiosidad del lector, intrínseca y connatural al ser humano, de conocer la realidad, comprenderla y entenderla, para ello la utilización de técnicas como el costumbrismo y el tremendismo.

Otro dato interesante, es que el autor además de ser escritor es periodista. Por ello  este relato esta escrito de manera muy similar a una crónica de viaje. Describiendo paisajes, lugareños y pequeñas anécdotas de los pueblos y territorios por los que pasa.

Al principio de la novela cuando el viajero va a la estación de Atocha coge el tren, este transporte recientemente instalado en España sirvió como conexión entre las regiones del país y por tanto una herramienta fundamental para que el escritor pudiese contar lo que veía desde su ventana, hasta poder interactuar con otros compatriotas de otras provincias.

Otro dato es como el autor trata otras obras sobre viajes tales como el Poema de Machado: He andado muchos caminos (el viajero, como Antonio Machado, se recorre la zona de la Alcarria), así como, Viaje en Autobús de Josep Plá ( en Viaje la Alcarria, el viajero vuelve en autobús como el protagonista de la novela de Josep Plá).

El autor utiliza estas obras de viajes para reforzar la idea de la novela, el viaje.

domingo, 4 de mayo de 2014

SECUNDINO DELGADO. PADRE DEL NACIONALISMO CANARIO



Secundino Delgado fue el padre indiscutible del nacionalismo canario (como en Cuba fue apóstol de su independencia otro canario: José Martí Perez , el "hijo de la Isleña"). Aquel grito de independencia que lanzaba Secundino era apremiante y necesario, y que podía haber hallado eco en la década de los años 30, si otras circunstancias políticas transformadas en guerra civil no hubieran truncando aquel buen deseo ya suficientemente arraigado entre los canarios.

Secundino Delgado luchó toda su vida, a través de los ideales del progresismo y de la independencia nacional que adquirió en Cuba, por su pueblo canario con el objeto de que despertara de aquel largo letargo de injusticias que le obligaban a emigrar o a malvivir en una sociedad injusta y clasista.

Más tarde aquel inicial independentista canario intransigente, desde Florida y Cuba, tornó su ímpetu en los últimos años de su vida para convertirse en un moderado autonomista, tal vez desengañado por las circunstancias que le tocó sufrir, culminando en su detención el 2 de marzo de 1902 por orden del General Weyler, que dispuso su prisión en una cárcel de Madrid. Lo que aquel general, dignificado como Marqués de Tenerife, no pudo llevar a cabo desde La Habana a pesar del intento en 1896, si lo logró desde su puesto de mando en Madrid, como ministro de la Guerra.

SU VIDA

Secundino Delgado, padre de la nación canaria, nació en Añaza (Santa Cruz de Tenerife) el 5 de Octubre de 1867, de una familia modesta (su padre era herrero), de la que nacieron siete hermanos más.  En esa época es cuando comienzan a surgir en Tenerife las primeras organizaciones obreras y asociaciones de trabajadores; sin embargo, a pesar de que poco a poco se irían politizando, la función de estas primeras asociaciones era fundamentalmente asistencial y benéfica, influenciadas por la moral cristiana (llegando a participar en ellas personas ajenas a la clase obrera, como comerciantes católicos y pequeño-burgueses republicanos que colaboran en dichas asociaciones concibiéndolo como una obra de caridad). También ocupará un lugar importante el interés por la formación y educación de los trabajadores, en un contexto donde la inmensa mayoría de la población era analfabeta.

Emigró a América antes de cumplir los veinte años. Secundino va a sumarse a la causa de los independentistas cubanos, estableciendo contacto con sectores independentistas de corte anarquista y a comienzos de 1885 se establece en Estados Unidos (concretamente en Tampa), casándose  en Nueva York con Mary Trifft. Allí trabajará en una fábrica de tabacos, participando además en el Círculo de Trabajadores. En Tampa participará en la redacción del periódico obrero El Esclavo, semanario de ideología anarquista que defendía la independencia de Cuba. En Cuba colabora con los "rebeldes" en la guerra contra el ejército español de ocupación, y donde pronto será un "elemento peligroso", para los servicios de información del ejército colonial. Sus armas serán siempre la palabra y los periódicos.

En 1896 viene a Canarias y nueve meses después viaja a Venezuela esquivando la persecución española. Es el momento de intensificar su trabajo por Canarias, primero teniendo como causa la independencia y, a partir de 1901, una autonomía de amplios poderes para el Archipiélago Canario.
 Será en Venezuela donde Secundino comienza a establecer contactos con la colonia canaria que allí residía, con objeto de organizar un movimiento independentista canario y difundir estas ideas (a través de una publicación que se titulará El Guanche). Esta vez las personas con las que toma contacto proceden de la pequeña burguesía republicana de La Palma, relacionadas también con la masonería; se trata de José Esteban Guerra Zerpa, que había trabajado en el periódico El Time y fundado el Diario de Avisos (más tarde dejaría la dirección de este periódico, que evolucionaría hacia el conservadurismo); y otro personaje que se intuye que pueda ser Francisco Brito Lorenzo. Sin embargo, a pesar de que sus colaboradores no procedieran de este ambiente, Secundino mantendrá en esta etapa su discurso obrerista. Se funda así el periódico El Guanche, con Secundino como director-redactor, el cual tendrá como lema “sólo por las Canarias y para los canarios”, debido a la prohibición que hacía la legislación venezolana sobre la participación extranjera en la política del país (que afectaba también a la difusión de propaganda); ello no impide, sin embargo, que Secundino continúe firmando artículos donde hable del internacionalismo, y del proletariado como “una sola familia”. Pero El Guanche de ningún modo se trata de un periódico obrerista, y de hecho parte de su financiación procede de los comerciantes isleños de Venezuela, por tanto no es igual el discurso de Secundino que el discurso populista e interclasista de algunos de los colaboradores. Por otro lado cabe destacar que los redactores de El Guanche apuestan decididamente por la independencia de Canarias, rechazándose explícitamente las propuestas autonomistas. En el discurso de El Guanche también son habituales los ataques al caciquismo.

Gracias a la creación de asociaciones obreras promovidas por el periodista y tipógrafo José Cabrera Díaz comienza así una incipiente conciencia de clase y la idea de unir a todos los trabajadores varones (si bien comienzan a aparecer tímidamente algunas reivindicaciones tendentes a la igualdad entre sexos, cercanas al feminismo). Se forma así la Asociación Obrera de Canarias, y su órgano de expresión, el periódico El Obrero. José Cabrera Díaz será el presidente de dicha asociación, en la que también participará Secundino Delgado.

Si bien en la Asociación Obrera de Canarias había presencia de anarquistas (como Secundino Delgado) y socialistas, el posicionamiento de la asociación, o al menos de parte de sus dirigentes, tendían hacia el reformismo. Esto puede observarse en los artículos publicados en El Obrero, si bien ello no quiere decir que de vez en cuando se publicaran artículos y discursos con planteamientos más radicales. De todas maneras la conciencia de clase no estaba todavía del todo formada en Canarias, y en la Asociación Obrera podemos llegar a encontrar incluso a monárquicos (si bien posteriormente romperán con ella). Si bien Secundino Delgado partía de una tradición cercana al anarquismo, y ya había defendido la lucha de clases con anterioridad, al ver que su discurso no logra calar lo suficiente en los trabajadores Canarios decide adaptarse en parte al discurso vigente en la Asociación Obrera de Canarias. Por otro lado hay que seguir teniendo en cuenta la reacción españolista que tiene lugar tras el 98, lo que imposibilita que puedan defenderse planteamientos independentistas. A esto hay que sumar la dependencia económica de Canarias con respecto a Inglaterra, que ya es señalada por el propio Secundino.

Desde la Asociación Obrera de Canarias, Secundino y otras personas promoverán la creación de un partido obrero que se presentara a las elecciones. Surge así el que está considerado por muchos como el primer partido de tipo obrero de Canarias el 22 de Octubre de 1901: el Partido Popular Autonomista (PPA). De nuevo nos encontramos con que el discurso no es homogéneo, y se entremezclan los planteamientos interclasistas y moralistas, con otros donde se plantea la lucha de clases. Donde sí parece haber unidad de criterios es en lo que respecta a la cuestión del anticaciquismo. El PPA pretendía presentarse también como una alternativa al caciquismo.

El PPA se declaraba como autonomista, llegando a negar en varias ocasiones que fuera una organización que defendía la independencia de Canarias. Autores como Jesús de Felipe Redondo llegan a negar el carácter nacionalista del PPA, si bien admite que en él habían algunos nacionalistas como Secundino Delgado. De todas formas, el concepto que presenta este autor aquí de nacionalismo es bastante restrictivo, identificando este concepto con el nacionalismo que surge en el siglo XIX y muy relacionado con el romanticismo.
El PPA se presentó a las elecciones municipales de 1901, mas sin lograr buenos resultados, obteniendo un concejal en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife. La explicación de este fracaso electoral hay que buscarlas, por un lado, en la propia estructura política de la capital del Archipiélago Canario en esos momentos y, sobre todo, por la propia situación de la Asociación Obrera de Canarias conducida por el interés particular de Secundino Delgado, al terreno de la lucha electoralista cuando desde sus inicios había quedado meridianamente claro que la Asociación tenía un carácter apartidista, en parte producto del empuje de sus componentes más conservadores que temían que existiera un partido que se nutriera del voto obreros y, en parte también, por la impronta del anarquismo entre las clases trabajadoras de la ciudad. No se hizo esperar el debate interno en la Asociación Obrera de Canarias que rápidamente se desvinculará totalmente del Partido Popular Autonomista. Esto explica que Secundino Delgado, privado del órgano de expresión de la Asociación, El Obrero, fundara un periódico con la cabecera ¡Vacaguaré!, el cual tendrá una vida muy efímera.

Los redactores de este nuevo periódico eran Secundino Delgado y Manuel Déniz, con algunas colaboraciones de José Cabrera Díaz. Este periódico defenderá más o menos los mismos postulados que el PPA.

Como consecuencia de una vida de luchas, es perseguido y encarcelado en Madrid por Weyler, desde marzo de 1902 hasta enero de 1903. Fueron diez meses de sufrimiento extraordinario.
Escribió en numerosos periódicos dedicados a Cuba, a los obreros y a Canarias. Fue fundador de los periódicos: 'El Esclavo', en Tampa hacia 1892; 'El Guanche' en Caracas el 18 de Noviembre de 1897; y 'Vacaguare', en Tenerife el 30 de Enero de 1902. Su obra literaria principal es '¡Vacaguare!' (Vía Crucis) que escribió en Arafo entre el 25 de Marzo y el 21 de Abril de 1.904. Lamentables fueron los últimos años de su vida. Aquella orden se cumplió y Secundino fue detenido por la Guardia Civil, cuando se hallaba en su casa de descanso de Arafo. Conducido a pie hasta la prisión de Santa Cruz de Tenerife, para seguidamente ser trasladado a la Modelo de Madrid.

Se llevaron a cabo gestiones para su liberación especialmente por el consulado de los Estados Unidos, que representaba los intereses de Cuba en España dada su nacionalidad cubana. No obstante fue internado en la Cárcel Modelo de la capital de España, donde permaneció casi un año sin recibir el auto de procesamiento, motivo de la detención, ni ser sometido a juicio. Con la intermediación de otro gran canario, Nicolás Estévanez, se logró su libertad.

Durante su estancia en prisión adquirió o agravó la enfermedad pulmonar que padecía y que causó más tarde su muerte, 4 de mayo de 1912, en la casa donde habitaba en la Calle Progreso de Santa Cruz de Tenerife y posiblemente, por contagio, la de sus hijos Darwin y Lila.
El asunto había trascendido a la prensa madrileña y a toda la de España y al propio Congreso, donde ningún diputado supo dar razones de aquella injusticia.

Estamos pues ante la presencia de un insólito personaje que jugándose su bienestar y prosperidad, por sus ideales prefirió denunciar el mal que aquejaba a las islas y a los isleños, muy a sabiendas de lo que estaba arriesgando en semejante empresa. Conociendo el peligro de un enfrentamiento a la dura administración española, repetía frecuentemente "Qué importan los sacrificios si algún día llega a alumbrar nuestra Patria el Sol de la libertad"

lunes, 28 de abril de 2014

SOLIDARIDAD CON AITOR CUERVO TABOADA Y LOS COMPAÑEROS DETENIDOS

Una nueva caza de brujas por parte del Estado
criminaliza, persigue y detiene a compañeros
que denuncian que algo huele a gato encerrado
y por expresarse los hace prisioneros

no es la primera vez que ocurre algo parecido
la censura y la criminalización están a la orden del día
a todos  los que denuncian con sus palabras y la poesía
siempre les han intentado cortar las alas, han sido perseguidos

no callarán nuestras voces, no podrán silenciarlas
porque llevamos como arma la razón y la palabra
ellos la fuerza bruta, la violencia y las balas
pero nunca podrán cortarnos las alas
"Primero vinieron a buscar a los comunistas, y yo no hablé porque no era comunista. Después vinieron por los socialistas y los sindicalistas, y yo no hablé porque no era lo uno ni lo otro. Después vinieron por los judíos, y yo no hablé porque no era judío. Después vinieron por mí, y para ese momento ya no quedaba nadie que pudiera hablar por mí"

Martin Niemöller


    miércoles, 23 de abril de 2014

    BALADA CASTELLANA

    Llegan a mis oídos y mis hogares
    nuevos cánticos de guerras
    cánticos que ondean pendones morados

    Nuevos proverbios y cantares
    que recorren esta ancha y dura tierra
    que es Castilla, paisaje desolado

    Enorme villa que tanto a la historia has dado
    centro político del mundo conocido
    fuiste en un alejado pasado
    ahora ya en el tiempo perdido

    pero siguen tus gentes ondeando purpúreos blasones
    recordando tu folclore, tu historia, tus tradiciones
    tu larga lucha, tu enorme resistencia
    grito ronco de desobediencia

    Castilla, tierra de leyenda e historias
    cuentos, refranes y memorias
    en tus tierras, Castilla
    nacieron las maravillas

    Castilla, tierra ancha y comunera
    de un pueblo que resiste
    los embistes
    del tiempo y la polvareda

    esperamos que algún día tu historia y sueño de libertad
    se cumpla y se cristalice en una Castilla soberana
    y destruya los muros de la necedad
    que te oprimen y te desangran

    martes, 22 de abril de 2014

    ARAGÓN

    DÍA DE ARAGÓN

    La relación de San Jorge con Aragón comienza en el año 1096, con la ayuda prestada por el santo al rey Pedro I de Aragón en la reconquista de la ciudad de Huesca en la batalla de Alcoraz

    Este patrocinio se hizo oficial en el año 1461, cuando las Cortes de Calatayud convocadas por Juan II establecen la festividad por medio del siguiente fuero escrito en aragonés:

    E assimesmo ordenamos, que la fiesta del glorioso Martyr señor san Iorge, que caye a XXIII días de abril, sia en el dito Regno inviolablemente, e perpetua, guardada, observada e celebrada solemnement: assí como los días del Domingo e otras fiestas mandadas guardar. E todos los Prelados del dito Regno sian tenidos aquella mandar guardar e observar, jus aquellas penas mesmas que deven e son tenidos fazer observar e guardar los Domingos e otras fiestas

    Un siglo después, en las Cortes de Monzón de 1564 se confirma el fuero estableciendo una multa de sesenta sueldos jaqueses a aquel que no guardase fiesta.

    Después de la abolición de los fueros, no será hasta el día 10 de abril de 1978, exactamente un día después de la constitución de la Diputación General de Aragón como institución preautonómica, cuando sus consejeros aprueban, por unanimidad, declarar el 23 de abril como Día de Aragón.

    En la zona noreste de España donde fluye el Ebro, dador de vida
    En plena flor de la vida cruza una tierra mágica 
    tierra de arcilla blanda y roquedal duro, contrastes que forjan el carácter y las vidas
    de un pueblo de un dios que no les guarda y les ampara

    desde los Pirineos oscenses polvo, niebla, viento y sol
    hasta la llanura turolense siempre denostada y olvidada
    Esa tierra ocupa un lugar especial en mi corazón: Esa tierra es Aragón
    Aragón, tan cercano y tan lejano, zona de la España vaciada

    Por los Monegros, por sus calles, sus pueblos, regiones y avenidas
    escucho de sus gentes miles de historias reales, ficticias, clásicas
    a través de sus bailes y sus cantos, de su cultura más muerta que viva
    de una tierra rica en historia y cultura, pero siempre denostada

    Zaragozanos, oscenses y turolenses conviven en la misma tierra, en la misma región
    resistiendo y combatiendo mientras sus pueblos y comarcas caen en el olvido
    pueblos y legados de unas gentes siempre denostados, olvidados pero nunca perdidos
    en esa España vaciada que grita por no ser silenciada ni olvidada, eso es Aragón

    Sus gentes me envuelven en cálidos abrazos, dándome calor y abrigo,
    con brazos forjados por el centeno y la nieve y el frío glacial
    tan fuertes con la roca, tan cálidos como la arcilla y el barrizal
    todos ellos aragoneses de casta, pueblos olvidados y perdidos

    Mientras el Beduino, Labordeta, cargado con su mochila y su guitarra
    Maestro de profesión y de edad,
    Con camino y paso seguro, por la tierras de barro y de pizarra
    Me libra del apuro de la soledad

    Y con un vaso de vino y comida tradicional
    Charlamos, bebemos, disfrutamos.
    Me abre el corazón, su casa y me brinda su hospitalidad
    Paseando por sus tierras y sus calles me tratan como un hermano

    Y, en ese momento, en mi corazón
    Brota en mí un sentimiento
    El amor, la simpatía por la gente de Aragón.
    siempre presente en mi corazón y en mis pensamientos
     


    sábado, 19 de abril de 2014

    CUANDO LA POESÍA ES UN ARMA DE DESTRUCCIÓN MASIVA

    Decía un poeta:"a fe mía, la pluma es más poderosa que la espada"
    pues las palabras siempre han sido las grandes dominantes
    cuando convierten a unos en enanos y a otros en gigantes
    y penetran carne y alma con una sola estocada

    cuando los versos son más poderosos que los fusiles
    cuando la cultura es el hacha que derriba el árbol de la ignorancia
    en una mente donde se sembró siempre arrogancia
    creando miles de arbustos y matorrales de ideas seniles

    porque los versos siempre serán como un puñal
    que por el mango es un rosa, como decía José Martí, el revolucionario
    y el resto era un surtidor de coral
    que de un golpe certero en la cara de los mandatarios

    aniquila el corazón de la ignorancia
    abriendo camino a la sabiduría
    ¿no es una esperanza para un país de memoria rancia
    donde siempre la gente de hambre y falta de cultura muere y moría?

    viernes, 18 de abril de 2014

    EL RETRATO DE DORIAN GREY


    En esta obra de Oscar Wilde, el autor considera que el hecho de poseer belleza y juventud es sinónimo de poder y libertad porque al poseer juventud no tiene la obligación de estar ligados a los ideales que representa la vejez (como la madurez o la responsabilidad).

    La obra refleja el ideal romántico de la juventud y de la libertad, expresadas en la frase carpe diem, vita brevis; es decir, vivir al máximo el momento presente dentro de la propia libertad del ser humano.

    Dorian Gray persigue una libertad absoluta a través del hedonismo y la búsqueda incesante del placer, despojándose de cualquier compromiso moral o responsabilidad, lo que finalmente lo conduce a una existencia superficial y a una vida interior marcada por el vacío y la decadencia, reflejada en su propio retrato. La obra explora los límites de la libertad individual y la dualidad entre la belleza exterior y la corrupción del alma, utilizando a Dorian como un espejo de las consecuencias de una vida sin restricciones éticas.

    Al ser eternamente joven, Dorian Grey no tiene que asumir las normas y las convicciones dictadas por la sociedad y por la edad: su juventud rechaza cualquier tipo de moral y de ética impuesta por las normas y convenciones sociales sino que, con la rebeldía propia de la juventud, se basa en sus sentimientos y sus parte instintiva, dejando a un lado la parte racional a la hora de realizar sus actos, sin importarle a priori las consecuencias. Al guiarse por sus sentimientos, Dorian Grey no se para a pensar y a reflexionar que toda acción tiene sus consecuencias y más al convivir en una sociedad. Es por ello que todas sus acciones, sean buenas o malas, quedan reflejadas en su retrato, una mirada física y psicológica de la persona.

    Al mismo tiempo, Dorian Gray actúa, a lo largo de la obra, en contra de algunos deberes jurídicos, como cuando mata a su amigo Basil, pero, como consigue que la justicia no lo sepa, no se le impone ninguna sanción. Por ello, las consecuencias de ese acto pasan a ser las mismas que si hubiera infringido un deber moral, es decir, sufre fortísimos remordimientos, miedo, vergüenza, etc. Su conciencia, debido a todo esto pasa a dañar y empeorar su imagen en el cuadro, ya que éste es el reflejo de su espíritu. De dicha conciencia fluye lo que llamamos la culpa. La mancha que nos va desgarrando como podía hacerlo el paso del tiempo en el retrato de aquel bello Dorian Gray.

    Otra de los temas tratados en la obra es el rechazo a todo tipo de moral y de ética: Kant ya lo había planteado en el siglo XVIII defendiendo la ética material frente a la escolástica (el deber por el deber) mientras que Nietzsche en su obra Así habló Zaratustra habla de la muerte de Dios como la ruptura de todas las convenciones morales anteriores, defendiendo el nihilismo y cómo el ser humano, empapado de dicho nihilismo, no tiene ninguna obligación moral y que responder por sus acciones ante unos valores éticos y morales impuestos por la sociedad.

    Esta filosofía está presente el romanticismo, un movimiento cultural que abarca la primera mitad del siglo XIX que surge como reacción al siglo anterior, el llamado Siglo de la Luces en la literatura y otras manifestaciones artísticas, y el siglo de la Ilustración en el ámbito de la filosofía.

    Vivir bien o vivir mal

    El ser humano puede decidir entre vivir bien o vivir mal. De hecho, vivir bien es una elección. Las personas no vivimos solas, y por ello, en nuestras decisiones, debemos buscar el equilibrio entre el bienestar personal y el colectivo, entre una ética individual y una ética colectiva. A menudo se observa que la reflexión ética se encuentra entre la conciencia de las personas y el derecho (conjunto de leyes que la comunidad se ha impuesto).

    Dejando aparte las normas coercitivas del derecho, el ser humano tiene la libertad para actuar bien o actuar mal: esta libertad está presente en todas las acciones que éste realiza y que dejan huella en su ser, es decir, en el alma. En el caso de Dorian Gray, todas las acciones, ya sean buenas o malas, quedan reflejadas en su retrato.

    La búsqueda del placer

    Influenciado por Lord Henry, Dorian adopta un estilo de vida hedonista. Sus decisiones impulsadas por el placer lo llevan a una vida de excesos y a cometer actos terribles.

    Otro de los puntos principales de la obra es el rechazo a la concepción determinista del mundo: el protagonista, desde su libre albedrío, toma sus propias decisiones: El protagonista se debate siempre en lo que tiene o no que hacer, si se fuma o no el primer cigarrillo, si se va o no de putas de camino al teatro para ver actuar a su prometida y ya en los confines de su dilatada moral si tiene o no que asesinar a un hombre para ocultar su secreto… Pero el resultado de esas decisiones no deja huella en su cuerpo sino en su alma, es decir, el retrato que le realiza Basil Hallward, a quien Dorian conoce a través de su amigo lord Henry.

    La libertad en "El Retrato de Dorian Gray" se manifiesta como una búsqueda hedonista del placer que lleva a Dorian Gray a un camino de vicio y corrupción, permitiéndole escapar de las consecuencias físicas de sus actos a cambio de su alma. Esta libertad, sin embargo, se vuelve una carga que lo condena a un tormento perpetuo, ya que su retrato refleja todas sus fechorías, mientras él permanece eternamente joven y bello.

    Al tener absoluta libertad sobre sus actos, es necesario que los propios personajes tengan un autocontrol para evitar que las consecuencias de sus propios actos no les desborden y acaben con su propia existencia física.

    El nuevo hedonismo es la filosofía de vida de Dorian Grey: él considera que el fin de su vida es buscar el placer sin ningún tipo de limitación, dejando que las consecuencias de sus actos hagan mella en su retrato. Pero, según las tesis de Oscar Wilde, es el hombre quien al fin y al cabo es el responsable último de sus actos. Influenciado por Lord Henry Wotton, Dorian Gray se obsesiona con la belleza y el placer, deseando una libertad total para vivir sin las limitaciones de la edad y el deterioro físico.

    EL HEDONISMO es una doctrina filosófica que considera al placer como la finalidad de la vida. Los hedonistas viven para disfrutar de los placeres de la vida, intentando evitar el dolor.

    Todo lo que el hombre hace en su vida es un medio para conseguir otra cosa, en cambio, el hedonista lo único que busca es el placer en sí mismo, el placer de los sentidos.

    En un sentido positivo el hedonista intenta satisfacer de manera moderada las necesidades que tenga su cuerpo, busca los bienes materiales que le dan seguridad y cultiva la amistad, el amor, las letras y las artes.

    Puesto que la idea del placer puede ser subjetiva, existen tendencias dentro del hedonismo que dicen que no hay bien superior al placer y resaltan el placer del cuerpo en lugar de los placeres mentales. Otras en cambio, lo asocian con la paz y la calma. El fin en este caso no es obtener placer de manera inmediata sino reducir el deseo

    En la actualidad se apuesta por el hecho de que hay que darle más importancia al ser que al tener. Esto supone disfrutar de las pequeñas cosas de la vida. Así, nuestra existencia debe ser tomada como la búsqueda del placer en la que el cuerpo es un aliado y en la que el tiempo es más importante que el dinero.

    La finalidad de la vida es el placer, el tiempo debe de estar destinado a disfrutar de todas las pasiones y gozar de emociones placenteras sin pensar si están bien o mal moralmente.
    La crítica al hedonismo es una parte clave de la obra de Oscar Wilde: el retrato de Dorian Grey es el que envejece mientras que el protagonista se mantiene joven y bello. Este amor por la superficialidad, por las apariencias, por la sobrevaloración de la belleza cuando se asume que ésta es moral al mismo tiempo porque así lo parece provoca que Dorian Grey lleve una doble vida donde en una cara conviven el lujo, la elegancia y las buena formas y, por otro lado, un ambiente oscuro, depravado, donde convive lo más despreciable de la sociedad.

    Ética y Justicia

    Fernando Savater, en el primer capítulo de su libro Ética para Amador («De qué va la ética»), define la ética como «el arte de vivir, el saber vivir, por lo tanto el arte de discernir lo que nos conviene (lo bueno) y lo que no nos conviene (lo malo)».

    Ello implica establecer una distinción entre lo que sea bueno y lo que sea malo desde el punto de vista ético, y si el bien y el mal éticos coinciden o no con lo que serían el bien y el mal en sí.

    La ética tiene como objeto los actos que el ser humano realiza de modo consciente y libre (es decir, aquellos actos sobre los que ejerce de algún modo un control racional). No se limita sólo a ver cómo se realizan esos actos, sino que busca emitir un juicio sobre estos, que permite determinar si un acto ha sido éticamente bueno o éticamente malo.

    Toda acción humana tiene sus claroscuros: las acciones que realiza Dorian Grey desde su propia libertad no tienen una carga determinada. Lo que el protagonista considera que está bien y lo ejecuta, es bueno según su perspectiva mientras que la sociedad lo tacha como inapropiado o alejado de la justicia.

    Por tanto, a pesar de que lo ideal sería que el hombre encontrara su propia libertad y su propia felicidad a través del bien, no podemos dar una definición universal y absoluta de qué está bien: Aunque podamos afirmar que existen unas acciones que la sociedad aprueba y acepta como buenas, no podemos deducir que éstas lo sean en sí mismas ya que, al igual que la sociedad, pueden sufrir una evolución histórica y social que, o bien, mantenga que esa idea es buena o que cambie de postura radicalmente.

    La moral kantiana, universal, abstracta y racional guía los presupuestos filosóficos de este modelo. Kant planteó que el fin de la razón es abrir al individuo el camino hacia el mérito haciéndole responsable. La primera premisa es por lo tanto hacer lo que se debe porque se debe, no por los resultados de las acciones ni por el deseo o las inclinaciones. Por lo tanto lo que el individuo ha de hacer es regular su conducta siguiendo leyes universales. La doctrina kantiana rechaza así la postura de Hume y otros empiristas que establecen que las leyes morales surgen de los sentimientos y no de la razón: los empiristas afirman que el ser humano es un animal que se guía por los instintos (como hace Dorian Grey en la obra. Él se guía según sus pasiones y sus sentimientos, sin reparar en las consecuencias que ello conlleva por trágicas que resulten para el individuo como el suicido o el asesinato).

    En la obra de Oscar Wilde, Dorian Gray actúa, a lo largo de la obra, en contra de algunos deberes jurídicos, como cuando mata a su amigo Basil, pero, como consigue que la justicia no lo sepa, no se le impone ninguna sanción. Por ello, las consecuencias de ese acto pasan a ser las mismas que si hubiera infringido un deber moral, es decir, sufre fortísimos remordimientos, miedo, vergüenza, etc.

    Su conciencia, debido a todo esto pasa a dañar y empeorar su imagen en el cuadro, ya que éste es el reflejo de su espíritu. De dicha conciencia fluye lo que llamamos la culpa. La mancha que nos va desgarrando como podía hacerlo el paso del tiempo en el retrato de aquel bello Dorian Gray.

    Nietzsche en su obra La Gaya Ciencia es el que mejor expresa su idea de la muerte de Dios: “¿No habéis oído hablar de ese hombre loco que, en pleno día, encendía una linterna y echaba a correr por la plaza pública, gritando sin cesar, “busco a Dios, busco a Dios”? Como allí había muchos que no creían en Dios, su grito provocó la hilaridad. “Qué, ¿se ha perdido Dios?”, decía uno. “¿Se ha perdido como un niño pequeño?”, preguntaba otro. “¿O es que está escondido? ¿Tiene miedo de nosotros? ¿Se ha embarcado? ¿Ha emigrado?” Así gritaban y reían con gran confusión. El loco se precipitó en medio de ellos y los traspasó con la mirada: “¿Dónde se ha ido Dios? Yo os lo voy a decir”, les gritó. ¡Nosotros lo hemos matado, vosotros y yo! ¡Todos somos sus asesinos! Pero, ¿cómo hemos podido hacer eso? ¿Cómo hemos podido vaciar el mar? ¿Y quién nos ha dado la esponja para secar el horizonte? ¿Qué hemos hecho al separar esta tierra de la cadena de su sol? ¿Adónde se dirigen ahora sus movimientos? ¿Lejos de todos los soles? ¿No caemos incesantemente? ¿Hacia adelante, hacia atrás, de lado, de todos lados? ¿Hay aún un arriba y un abajo? ¿No vamos como errantes a través de una nada infinita? ¿No nos persigue el vacío con su aliento? ¿No hace más frío? ¿No veis oscurecer, cada vez más, cada vez más? ¿No es necesario encender linternas en pleno mediodía? ¿No oímos todavía el ruido de los sepultureros que entierran a Dios? ¿Nada olfateamos aún de la descomposición divina? ¡También los dioses se descomponen! ¡Dios ha muerto y nosotros somos quienes lo hemos matado! ¿Cómo nos consolaremos, nosotros, asesinos entre los asesinos? Lo que el mundo poseía de más sagrado y poderoso se ha desangrado bajo nuestro cuchillo. ¿Quién borrará de nosotros esa sangre? ¿Qué agua podrá purificarnos? ¿Qué expiaciones, qué juegos nos veremos forzados a inventar? ¿No es excesiva para nosotros la grandeza de este acto? ¿No estamos forzados a convertirnos en dioses, al menos para parecer dignos de los dioses? No hubo en el mundo acto más grandioso y las futuras generaciones serán, por este acto, parte de una historia más alta de lo que hasta el presente fue la historia. Aquí calló el loco y miró de nuevo a sus oyentes; ellos también callaron y le contemplaron con extrañeza. Por último, arrojó al suelo la linterna, que se apagó y rompió en mil pedazos: “He llegado demasiado pronto, dijo. No es aún mi hora. Este gran acontecimiento está en camino, todavía no ha llegado a oídos de los hombres. Es necesario dar tiempo al relámpago y al trueno, es necesario dar tiempo a la luz de los astros, tiempo a las acciones, cuando ya han sido realizadas, para ser vistas y oídas. Este acto está más lejos de los hombres que el acto más distante; y, sin embargo, ellos lo han realizado.”

    Esta idea de Nietzsche está también presente en la obra de Oscar Wilde: al haber muerto Dios, no existe ningún tipo de norma moral que coaccione los actos del ser humano. Dorian Gray se mueve según sus propias convicciones y su propia moral. De hecho, en los diálogos no existe ninguna referencia a la moral cristiana pero si encontramos numerosas referencias a la mitología grecorromana, otra idea también planteada por Nietzsche como la visión dionisiaca y apolínea del mundo, siendo éstas la parte instintiva y la parte racional, respectivamente.

    La visión panteísta de la obra es otra de las claves del libre albedrío: Dorian Gray no se rige por la moral cristiana sino por una idea hedonista del mundo; por tanto, no está atado a las convenciones morales cristianas tales como el puritanismo, las formas, las apariencias, el temor a Dios…

    A través de un pacto (implícito) con el diablo, Dorian cree obtener la libertad de vivir como un libertino, mientras que su retrato, que no es él, se convierte en el guardián de su conciencia y el reflejo de su alma corrompida. A pesar de la libertad física que disfruta, Dorian vive encadenado a su secreto y al temor de que su retrato sea descubierto. Su libertad es, en realidad, una jaula que no le permite escapar de su verdadera naturaleza, que se manifiesta en el cuadro.

    A pesar de la negación del cristianismo, Dorian no tiene, hasta cierto punto, intimidad ni libertad. Dorian es una especie de copia, de “perrito faldero” de lord Henry, por lo que no es único. Como todo lo que hace se basa en lord Henry, podría considerarse que tampoco posee libertad. Estos son los principales impedimentos que encuentra Dorian para desarrollarse plenamente como persona, ya que existe una libertad de elección por parte de Dorian Grey basándose en la vida que lleva Lord Henry, pero no existe una libertad que nazca del propio Dorian grey y que sea inmanente a su persona.

    La obra indica, también, que no existe una visión única de la realidad pues la vida y la realidad son complejas y subjetivas, y, por tanto, no se puede aceptar una verdad impuesta por la sociedad como la única forma de vida correcta: Esta afirmación es un claro alegato a la libertad y al individualismo.

    Sin embargo, esta libertad no es absoluta, ya que el ser humanos, al vivir en sociedad, sufre limitaciones de su propia libertad que pueden entrar en conflicto con la libertad de sus semejantes: está condicionado por la sociedad.

    Como dijo Ortega y Gasset, yo soy yo y mis circunstancias; pero el ser humano es un animal social que necesita de sus semejantes para suplir las carencias que posee como individuo, tales como los sentimientos (amor, respeto, confianza, amistad…) y los recursos que garanticen su propia historia y supervivencia.

    A pesar de que Oscar Wilde promueve una construcción propia y personal de la vida y de la verdad, el autor también advierte de las responsabilidades que deben de tener los sujetos sobre sus acciones y sus actos: la repetición continua de nuestros hábitos (ya sean vicios o virtudes) construyen nuestra realidad, por tanto, se ha de evitar caer en la tentación de crear hábitos, pues, en la medida que éstos vayan apareciendo, nuestra libertad se verá limitada.

    De ahí que “El retrato de Dorian Gray” sea (entre otras cosas) un apasionado canto a la vida, un alegato a favor de la libertad y de la autorrealización; ya que indica que el hombre libremente, mediante sus actos, crea su propia vida y teje su propio destino. Este destino tiene una parte amable reflejada en las virtudes, ya que, al obrar bien, éstas aumentan y, por consiguiente, refuerza nuestra libertad. Por el contrario, los vicios también quedan reflejados en el retrato, mostrando un lado menos amable, una exposición de la vanidad y los funestos efectos que pueden llegar a tener sobre el alma humana.

    El uso de la libertad de elección conduce a su desarrollo y realización concretos: El uso del libre arbitrio produce costumbres y hábitos, cuya importancia quedó ya señalada. Asimismo, existen una clase de hábitos propios del carácter: éstos están en parte producidos por el conjunto de la síntesis pasiva y el primer aprendizaje. Sin embargo, en su formación interviene también, y decisivamente, la libertad de elección. También se dijo que la naturaleza humana radica en un desarrollo de la persona, tal que permita alcanzar los fines de nuestras facultades inteligentes: la naturaleza se perfecciona con los hábitos, porque éstos hacen más fácil alcanzar los fines del hombre. La naturaleza humana radica en la capacidad de perfeccionarse hasta alcanzar su fin.

    Por tanto, el hombre se perfecciona a sí mismo desde dentro, mediante su libertad. Sin embargo, a pesar de que el hombre construya su realidad no será libre, ya que la conversión de las emociones en hábitos, aunque sea desde la propia libertad, pueden transformarse en vicios o virtudes que construyan una nueva realidad, pero eso no conlleva que el hombre, dentro de esa realidad, sea libre.

    A pesar de que la repetición de buenos hábitos pueda beneficiar moralmente al ser humano, ésta acabará convirtiéndose en una rutina, evitando la parte negativa.
     
    Esta afirmación que, aunque a priori, es conveniente para el ser humano no deja de ser una negación de la libertad de éste porque el ser humano también puede elegir hacer el mal libremente, a pesar de que esto suponga su autodestrucción y, como en el libro de Oscar Wilde, su muerte.

    Como dijo Jean Paul Sartre: “libertad es evitar los hábitos”.
     
    Sin embargo, esta libertad es imposible ya que el ser humano, al ser un ser imperfecto, caerá inevitablemente en ciertos hábitos que pueden convertirse en vicios o virtudes, que acabarán esclavizándolo en función de que el fin sea bueno o malo.
     
    En función del fin, el ser humano caerá siempre en vicios o virtudes, que acabarán convirtiéndose en hábitos de su propia vida.

    La libertad como virtud

    Ahora podemos añadir que el fortalecimiento de la capacidad humana puede ser llamado virtud, que es un hábito positivo, una «facilidad» para elegir lo conveniente: el que tiene «virtud» es el que tiene «fuerza», «fortaleza» Para actuar de un determinado modo, y en consecuencia es superior y más excelente. La virtud es, por tanto, un fortalecimiento de la voluntad, el rendimiento positivo de la libertad. Gracias a ella, uno adquiere una fuerza que antes no tenía y por tanto puede hacer cosas que antes parecían imposibles. Esto se ve con claridad en la virtud física que se consigue mediante un entrenamiento deportivo que permite batir récords. El entrenamiento permite adquirir una fuerza que produce facilidad para el esfuerzo .Esta ampliación de la capacidad humana también se da en otro tipo de acciones y en el terreno moral: hay «virtud técnica», habilidades y destrezas aprendidas, «virtud intelectual», como el saber una cosa u otra, y «virtud moral», hábitos de conducta que producen en armonía y equilibrio en el alma, que evitan excesos y defectos, y que permiten, sobre todo, aspirar a bienes más arduos, más lejanos, cuya consecución exige tiempo y esfuerzo. Sin las virtudes morales el hombre está debilitado para emprender la búsqueda y conquista de bienes arduos.

    La virtud consiste en estar entrenado para lo arduo y lo valioso. Este entrenamiento y facilidad se convierten en una ganancia de tiempo, porque permiten hacer antes, mejor, con más seguridad y menos desgaste las tareas y las acciones que correspondan. Por eso, la ética, que mira a la adquisición de las virtudes, es «un modo de ganar tiempo» en el camino hacia la libertad.

    Por tanto, el fin de las virtudes del ser humano es llegar a la libertad.

    Nuestras acciones nos definen

    Oscar Wilde refleja en su obra los ideales del romanticismo: en este caso particular, la libertad del ser humano y cómo el ejercicio de la misma deja huella en nuestras acciones y en nuestra personalidad.

    Al igual que Dorian Grey, las buenas acciones pintarán un buen retrato de nosotros donde se realcen nuestras virtudes y crearán una mala obra de arte cuando actuemos movidos por nuestros vicios.

    Las decisiones, incluso las que parecen insignificantes, tienen un impacto a largo plazo en la formación de nuestro carácter y destino. El retrato sirve como un registro de las decisiones de Dorian y de las consecuencias de sus actos.

    A nivel psicológico, los seres humanos actuamos siempre libremente, ya sea haciendo buenas acciones o realizando malas. Estas acciones acabarán dejando huella y creando nuestra personalidad, pero se cimentarán sobre nuestro libre albedrío porque el ser humano tiene la oportunidad de tomar sus propias decisiones y ser consecuente con sus actos y acciones.
     
    En conclusión, los seres humanos siempre actuamos libremente, ya sea guiados por nuestros sentimientos o por nuestra parte racional, pero eso no indica que estemos realizando objetivamente el bien.

    miércoles, 16 de abril de 2014

    STOP DEAD PENALTY

    Caminó por el largo pasillo de la cárcel. Sudaba. El calor le golpeaba en la cara como una bofetada pero seguía corriendo. No podía perder tiempo, de hecho, no estaba en condiciones de perderlo. Franqueó miles de habitaciones buscando a alguien, no sabemos a quien, pero sus ojos se movían con nerviosismo y jadeaba, intentando tomar aire.

    - Se abre la sesión. La ciudad americana de Texas contra el ciudadano Leandro González.
    La voz monótona, pero autoritaria, del juez hizo levantar murmullos entre la gente que asistía al juicio. Los murmullos empezaron a aumentar de tono e hizo que el juez llamara al orden, golpeando la mesa con el martillo.
    El fiscal del estado empezó a leer la lista reacciones delictivas que, supuestamente, había cometido Leandro González: tráfico de armas, drogas, entrada ilegal en Estados Unidos…
    George, su abogado, escuchaba atentamente las acusaciones. Por lo que le había contado su cliente, González llevaba viendo en Texas más de cinco años, había conseguido un trabajo como limpiador en una modesta clínica médica y estaba soltero.
    Tenía los papeles en regla. Él mismo los había comprobado. Éste era otro de esos juicios xenófobos americanos.
    Tras terminar la acusación del fiscal, George pidió la palabra y habló con voz clara:
    - mi cliente es inocente hasta que se declare lo contrario- empezó- Esa es la máxima ley de la justicia; y un país, como los Estados Unidos de América, cuya base de su democracia es la justicia, debe actuar según rige ésta.
    - ¡Yo le ví con un arma!- exclamó una voz anónima.
    Se oyeron murmullos de aprobación entre el público. George suspiró y contraatacó:
    - vivimos en un país donde cada ciudadano puede adquirir un arma de forma libremente, sin ningún control judicial o estatal. Les recuerdo que el estado de Texas es el estado con mayor número de armas por habitante. No es ningún delito, según las leyes federales, tener un arma en casa.
    - Pero si lo es matar gente utilizándola.
    - No hay pruebas concluyentes de que mi cliente utilizará el arma contra alguien. No había restos de pólvora.
    - Seguramente porque la había limpiado después de cometer esos asesinatos.
    Hubo un murmullo de aprobación en el público y surgieron voces que clamaban justicia y venganza.
    El juez llamó al orden.
    - El jurado popular realizará el veredicto. Pospongo la sesión cinco minutos.
    Y golpeó suavemente la mesa.

    Pasaron dos horas y se reanudó el juicio. El juez llamó al jurado popular. George observó que no había ninguna persona de color o hispana. Todos eran blancos. La esperanza se desvanecía, pero podía solucionar las cosas. Así lo hizo saber a su cliente.
    - ¿Tiene el jurado un veredicto?- preguntó el juez.
    El portavoz del jurado se levantó y leyó:
    - Nosotros, en representación del estado de Texas, declaramos al acusado, Leandro González, culpable de asesinato a sangre fría., y exigimos el cumplimiento de la pena capital.
    - En ese caso, condeno al acusado a morir en la silla eléctrica mañana a las 00:00 horas- golpeó con el mazo- se levanta la sesión.
    George estaba nervioso porque no le habían dado tiempo a mostrar sus alegatos de inocencia de su cliente. El pobre tenía el rostro surcado de lágrimas mientras se lo llevaban esposado.

    George corrió a ver al juez a las 18:00. Llevaba en su mano todas las pruebas de inocencia de su cliente. Se lo encontró en su despacho y explicó los motivos de su vista.
    El juez observó los papeles y suspiró:
    - Cierto que este hombre es inocente- dijo el juez- pero el pueblo ha hablado.
    - ¿no puede hacer usted nada?-preguntó George.
    - Ya no es competencia mía- dijo el juez- pero puede intentar para la ejecución si llega a tiempo.
    George cogió su coche y se dirigió a la prisión de las afueras. Al llegar, saltó del vehículo y corrió hacía la prisión.
    Al entrar preguntó por su cliente y le dijeron que le había llegado su hora.