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viernes, 18 de enero de 2013

¿HA FRACASADO EL CAPITALISMO?

¿HA FRACASADO EL CAPITALISMO?

Es una pregunta que cada vez se hace más gente y se repite: ¿ha fracasado el capitalismo?   No quieren reconocerlo ni siquiera los expertos: econo­mistas, sindicalistas, sociólogos... ni por supuesto y mucho menos los políti­cos y los medios de comunicación que son, al fin y al cabo, empresas.

Pero lo que sí está claro es que si el capitalismo no está muerto si ha cavado su propia tumba: Todos los imperios caen sin excepción. Al igual que cayó el comunismo como alternativa, el capitalismo caerá inevitablemente porque ningún imperio es eterno.

¿Cómo hemos llegado hasta aquí? ¿Hay alguna solución? ¿Existe una alternativa?

DESDE EL COMIENZO

La crisis del capitalismo dio su primer paso en el año 2006 ¿la razón? La negativa de los estadounidenses a pagar las llamadas hipotecas NINJA que los bancos habían concedido sin autocontrol a los ciudadanos.
Su consigna era clara: Endéudese. Compre. Consuma. En este sentido, los medios de comunicación, que no dejan de ser empresas al fin y al cabo, se encargaron de fomentar este incentivo y  transmitieron el mensaje de los bancos a toda la población.

Cuando los ciudadanos empezaron a devolver las casas que anteriormente habían adquirido porque no podían pagar las hipotecas a los bancos, estos se quedaron con un stock de pisos que, en el caso de venderlas, tendrían que hacerlo conforme a los precios actuales de la vivienda y no a los precios que tenían en plena burbuja inmobiliaria.

¿Por qué no se hace? Porque esta acción se vería reflejada en sus balances como pérdidas y el fin de toda empresa es conseguir beneficios.

 Las caídas de Lehman Brothers y Merry Lynch en septiembre de 2008  y de AIG (American Internacional Group), una internacional líder en seguros y servicios financieros, salpicada por las millonarias indemnizaciones de sus dirigentes son claros ejemplos de cómo el propio sistema se autodestruye.
Adam Smith en su libro Las Riquezas de las Naciones afirmó que “Una característica del liberalismo económico es la que indica al Estado que debe «dejar hacer, dejar pasar» es decir no intervenir. El mayor abanderado de esta idea Bentharn: «el gobierno no puede hacer nada más que lo que podría hacer para aumentar el deseo de comer y de beber. Su intervención es perfectamente inútil.» (La riqueza de las naciones, A. Smith)

Por supuesto, el liberalismo que impera en la actualidad no es el liberalismo radical que defendía a ultranza Adam Smith, sino que posee ciertos aspectos en los que interviene el Estado: es el llamado Estado de Bienestar.

El Estado del Bienestar es un invento de la socialdemocracia que afirma que una parte de la riqueza que generan  los trabajadores del propio país debe repercutir en el ciudadano en forma de bienes y servicios: sanidad, vivienda, infraestructuras, educación, subsidios a los parados, pensiones…
La llegada de esta crisis ha demostrado que, como todos los imperios, el sistema económico actual tiene carencias y que es necesario “reformar el capitalismo” en palabras del expresidente francés Nicolás Sarkozy: le laissez faire, c'est fini, el dejar hacer se acabó, hay que refundar el capitalismo sobre bases éticas, las del esfuerzo y el trabajo, las de la responsabilidad”

Sin embargo, Karl Marx ya planteó  hace dos siglos que el capitalismo no podría sostenerse  por su tendencia a acumular la riqueza en unas pocas personas que romperían el esquema básico de la economía (la ley de oferta y la demanda) ya que la demanda disminuiría y, aunque la oferta se mantuviera estable, el consumo sería menor lo que obligaría a bajar los precios, por lo que la riqueza generada (la plusvalía) sería menor.

¿HAY ALTERNATIVAS?

Estados Unidos  y la Unión Europea, así como todos los sistemas capitalistas se han puesto manos a la obra para mantener el capitalismo. Cuando Grecia, Irlanda y Portugal, los tres primeros países de la zona que quebraron se planteó si había alternativas al capitalismo. La respuesta de Durao Barroso fue tajante: "No hay alternativas ni plan B para Grecia. La alternativa es la catástrofe". (Hay alternativas Vicenç Navarro, Juan Torres y Alberto Garzón; ED. ATTAC)

Los que defienden este sistema siempre dicen lo mismo: sólo se puede hacer lo que digan quienes están en el poder: para ello, utilizan todos los mecanismos que tienen en sus manos, destacando la Educación y los Medios de Comunicación.

¿Por qué la educación? Porque la educación es la base para perpetuar este sistema: vivimos en un sistema consumista provocada, quizá, por las carencias materiales de anteriores generaciones debido a su bajo nivel salarial y la falta de elementos básicos como una casa, agua, libros, ropa, alimentos… Por eso, el propio sistema se basa en la educación para mantenerse, enseñando a la gente que el capitalismo es el único sistema que funciona para ser feliz. El ejemplo más utilizado es la caída de la Unión Soviética para justificar que no existe otra alternativa al capitalismo.

Otra herramienta utilizada son los medios de comunicación quienes tienen un papel fundamental al ser creadores de opinión y  empresas económicas al mismo tiempo puesto que la mayor parte de su financiación viene de la publicidad es normal  que sirvan como puente entre los consumidores y las empresas. Su mensaje es sencillo: serás más feliz cuanto más tengas y cuanto más consumas.

ES EL CAPITALISMO, ESTÚPIDOS

Por tanto las alternativas son claras:
·         Recalcar la responsabilidad ética de los seres humanos, en contraposición a la irresponsabilidad moral que ha fomentado el capitalismo.
·         Cambiar la idea de bienestar del ser humano: el ser humano necesita vivir bien pero ese bienestar no tiene por qué provenir del materialismo y el consumo sino de tener lo suficiente para vivir: Vivienda, pan y trabajo.
·         Cambiar la mentalidad económica vigente: Crear una economía más humana, que tenga como objetivo el bien común
El propio sistema se está desmoronando. Por tanto, cuando este sistema desaparezca, los seres humanos crearán otro totalmente distinto, que se sustentará en otros principios y en otros ideales.
No sabemos si será mejor o peor que el actual, pero estamos seguros de una cosa.
Ningún sistema dura eternamente


lunes, 14 de enero de 2013

JUNTA VECINAL

Aquel día, en la junta vecinal no faltaba nadie. El asunto que se iba a tratar era de tanta gravedad que todos subieron adonde se había convocado la reunión. El presidente, Javier, había sido acusado por todos de haber malgastado una subvención.
 Estaba furibundo ante la lluvia de acusaciones que estaba recibiendo, respiraba con ansiedad y se notaba que le faltaba el aire. Gotas de sudor frío empezaron a perlar su cara y recorrer su espalda pero, a pesar de todo, se abstuvo de hacer comentarios. 
El vicepresidente, hombre muy precavido, grabó en un magnetófono lo que se decía en la sala.
Tras las graves acusaciones, se decidió nombrar un nuevo presidente y, tras una votación, Javier se vio obligado a dimitir.

SCOTLAND YARD

¿Por qué la policía de Londres es conocida con el nombre de Scotland Yard?
Es una historia antigua; viene desde el siglo X. El rey Eduardo de Inglaterra regaló a Kenneth, rey de Escocia, un solar junto al nuevo palacio de Westminster, para que éste construyera su residencia londinense, porque el rey Kenneth debía viajar todos los años a Londres para rendirle el homenaje del reino de Escocia.
Ya en el siglo XVI se conocía el palacio con el nombre Scotland (Escocia) y su denominación se había asociado a la policía metropolitana, mucho antes de que lo destruyera un incendio y fuera reconstruido, en 1697.
Londres formó su propio cuerpo policial, pero diez años más tarde ambas policías se fusionaron en un cuerpo único, fijando su cuartel general en los edificios del n14 de la Plaza Whitehall, que es la dirección oficial del organismo policial.
Pese a esta circunstancia, desde sus comienzos, los medios de comunicación y los propios ingleses se refirieron a su policía llamándola, Scotland Yard

martes, 8 de enero de 2013

EL COOPERATIVISMO ¿UNA SOLUCIÓN AL LATIFUNDIO?

Uno de los principales problemas económicos que padece España es la obtención de materias primas para elaborar manufacturas. Para ello, recurre a la importación de otros países en vez de autoproducirlas. No es porque no tiene los recursos ni la maquinaria necesaria sino que lastra un problema desde el siglo XIX: el latifundio.

Por otra parte, hay que añadir la falta de espíritu emprendedor por parte de los propietarios, que se dedican a vivir de las rentas sin sacar el máximo beneficio a sus tierras, provocando un éxodo masivo de trabajadores, reduciendo el número de trabajadores y abandonando zonas que pueden sacar un rendimiento económico a través de la innovación.

El latifundio es una consecuencia de la expansión y las conquistas de la corona de Castilla en la época de Fernando III en el siglo XIII.  Surge como consecuencia de una ocupación de estados ya consolidados en un corto periodo de tiempo y podemos definirlo como el pago a los servicios prestados por los diversos señores feudales por sus conquistas en nombre de la corona de Castilla.
El atraso tecnológico y económico del latifundio actual proviene de las masivas migraciones a América durante el siglo XV- XVII así como del deterioro del comercio con América en el siglo XIX y el fracaso de las políticas desamortizadoras de Madoz y Mendizábal, quienes vendieron las tierras de la Iglesia con el fin de repartir tierras a los campesinos para mejorar la situación económica de España, que se fundamentaba principalmente en la agricultura. El resultado de dichas políticas fueron las desapariciones de las tierras comunales de la iglesia, la conversión de miles de agricultores en jornaleros sin tierra y una dejadez por parte de la burguesía, la cual, en vez de intentar crear riqueza con la implantación de maquinaria o nuevas tecnologías agrarias ( como el sistema Norfolk de rotación de cultivos frente al barbecho), se  acomodaron en su posición de terratenientes y se dedicaron a vivir de sus rentas, sin  dar incentivos o mejorar las condiciones de sus jornaleros para que estos pudieran sacar un mayor rendimiento y, por tanto, una mayor riqueza, a las tierras.

Otro problema del latifundio en Andalucía fue la implantación del monocultivo y todo lo conlleva, el paro estacional (si toda la tierra está dedicada al monocultivo, como, por ejemplo, la recogida de la aceituna, existe una estación en la que los jornaleros pueden trabajar mientras que el resto del año están en paro y son forzados a la emigración a otras zonas como, por ejemplo, Cataluña)

EL COOPERATIVISMO FRENTE AL LATIFUNDISMO
 
El cooperativismo es un movimiento económico y social  que defiende la cooperación de sus integrantes  (productores y consumidores) basándose en  el Apoyo mutuo (trabajar en grupo para la solución de problemas comunes), el Esfuerzo propio (la motivación, la fuerza de voluntad de los miembros con el fin de alcanzar metas previstas), la Responsabilidad ( sentir un compromiso social con los propios cooperantes) la Democracia directa ( la toma de decisiones colectivas mediante la participación y el protagonismo de los propios jornaleros en la gestión de la cooperativa), la igualdad (todos los asociados tienen iguales deberes y derechos), la equidad( una justa distribución de los excedentes entre los miembros de la cooperativa) y la solidaridad ( es decir, el apoyo y la cooperación en la solución de problemas de los asociados, la familia y la comunidad).

El ejemplo más famoso de la pugna entre cooperativismo y el latifundismo se da en Andalucía, destacando el pueblo sevillano de Marinaleda, el cual lleva más de treinta años fomentando el modelo cooperativista, con estos resultados económicos:
  • La mayor parte de la economía local gira en torno a la cooperativa popular, instalada en una granja de la localidad donde son cultivadas y se hacen conservas de alcachofas, pimiento y otras legumbres.
  • El salario de todos los trabajadores, sin importar cuál sea su puesto, es de 47 euros por jornada, seis días por semana, a razón de 1.128 euros al mes por 35 horas semanales. Los gastos no son muy elevados como el precio del alquiler de la tierra. Además se calcula que unos 600 de sus 2700 habitantes disfrutan del PER. Se trata de uno de los únicos lugares en España en el que la tasa de paro es prácticamente cero y además la localidad consigue dar trabajo a vecinos de otros municipios.
  • Los beneficios de las cooperativas son empleados para financiar otras acciones.
  • Marinaleda ha llevado a cabo una peculiar gestión urbanística, una excepción local dentro de la crisis de la vivienda que actualmente tiene lugar en España derivada de la especulación inmobiliaria. Llegó a protagonizar noticiarios de toda España cuando se conoció la noticia de que era posible tener casa en este pueblo por no más de 15 euros al mes, ayudando uno mismo a la construcción de su vivienda. Éste constituye otro de los éxitos de la administración y del sistema organizativo de Marinaleda. Consiste precisamente en haber sabido organizar la distribución del suelo de forma que se evite la especulación y el precio de las viviendas sea el justo. Un tercio del territorio municipal ha sido adquirido bien mediante la compra o bien mediante las expropiaciones llevadas a cabo por el Ayuntamiento. El alquiler de las casas alcanza el precio de 15,52 euros por mes. El Ayuntamiento ofrece a aquellos que lo necesitan un terreno y proporciona mediante ayudas los materiales necesarios para la construcción de la vivienda que realizan los propios inquilinos o bien éstos pagan a alguien que les remplace. Los obreros que construyen la casa son albañiles profesionales contratados por el ayuntamiento que asesoran a los vecinos y realizan los trabajos más complicados. Los futuros vecinos no saben cuál del grupo de casas que se construyen será la suya en el futuro. El Ayuntamiento percibe los beneficios que las plusvalías puedan entrañar.
Fuente: página web del ayuntamiento de Marinaleda

La principal lucha del cooperativismo en Andalucía es la lucha por la tierra a través de las diversas ocupaciones de latifundios y su transformación en cooperativas dirigidas por los propios jornaleros. Las propias cooperativas son industrias transformadoras cuyo fin es la autonomía alimentaria y la mejora de las condiciones laborales de los jornaleros. Para ello, los jornaleros organizados en sindicatos como el SAT (Sindicato Andaluz de Trabajadores), los cuales mediante acciones de desobediencia civil y la no violencia se han hecho oír mediante la ocupación de bancos, aeropuertos y otros edificios públicos reclamando el cooperativismo frente a los subsidios del gobierno, como el Plan de Empleo Rural (PER), alegando que no necesitan caridad sino tierras para ser autosuficientes.

Fuente: página web del Sindicato Andaluz de Trabajadores

¿POR QUÉ EL COOPERATIVISMO PUEDE SER UNA SOLUCIÓN AL LATIFUNDISMO?
 
Después de haber definido qué es el latifundio y el cooperativismo, plantearemos las ventajas del cooperativismo frente al latifundismo:
  • El latifundio aboga por el monocultivo mientras que el cooperativismo defiende el policultivo: Al haber más variedad de productos, la tierra puede ser trabajada durante más tiempo y los trabajadores pueden tener un empleo más estable debido a que cada estación cultivan un producto diferente, por tanto, el trabajo es continuo
  • si el trabajo es continuo, el paro estacional que acarreaba el monocultivo de la aceituna, desaparece, creando más población activa que contribuye económicamente generando riqueza
  • Al existir más variedad de productos, la gente no tiene que emigrar puesto que tiene un trabajo asegurado en el campo y se convierte en un eslabón de producción
  • A través del cooperativismo, se ha desarrollado una industria agropecuaria donde se fabrican conservas de productos agrícolas
  • En vez de mantener la tierra en barbecho, pueden utilizarse nuevos sistemas de producción agrícola como el sistema de rotación de cultivos (sistema Norfolk)
  •  Si  los trabajadores se supervisan mutuamente e imponen sanciones graduales de forma consistente, se pueden eliminar conductas parasitarias.
  • Un sistema de “supervisión colectiva” es más eficaz y eficiente que uno externo y represivo.
  •  Los propios trabajadores saben las capacidades productivas reales de sus compañeros y no es necesario compensarles por las tareas de supervisión.
  • Una parte del excedente de la cooperativa al final del año fiscal es generalmente dividido entre ellos, en algunos casos en cantidades iguales y otros según el número de días trabajados.
  • Las empresas autogestionadas pueden ofrecer un incentivo muy importante: al ser el trabajador copropietario de la empresa corporativizada puede incentivarle para sacar un mayor rendimiento
  • La participación de los trabajadores puede y a menudo mejora la productividad
En conclusión, es una manera de aumentar la productividad de la tierra mediante la innovación de nuevos cultivos, la aplicación de nuevas tecnologías, la creación de una agroindustria y, finalmente, un estímulo a los trabajadores para auto superarse y mejorar el trabajo en equipo.

domingo, 6 de enero de 2013

AÑO NUEVO. OTRO AÑO DE LUCHA

Ya estamos en nuevo año y seguimos combatiendo
seguiremos en pie en las barricadas resistiendo
a este infernal e inhumano sistema que nos oprime
y nos ata a una sociedad sumisa que llora y gime

Ojalá sea un año de lucha y barricadas
de huelgas, de unidad y resistencia
ojalá en las mentes haya semillas de rebeldía y desobediencia
que rompa las cadenas de esta sociedad silenciada

porque, como dijo Brecht, bien dicho y cierto
aunque el bastardo hay muerto
la puta que lo engendró sigue caliente
y sigue generando quimeras que destruyen nuestras mentes

no nos queda sino batirnos y dar batalla
a este sistema  que nos destruye y nos encadena
entre muros, grilletes y murallas
a un mundo donde imperan los llantos y las penas

mientras nos hundimos en el fango de la necedad
y nos asfixiamos entre tanta mentira y patraña
del capitalismo y su supuesta libertad
que a tantos miente y engaña

combatamos hasta resistir y hasta perecer
que nuestra consigna sea barbarie o socialismo
en esta lucha contra el capitalismo
seguimos en pie, resistiendo, sin retroceder



martes, 25 de diciembre de 2012

MAO SOBRE STALIN

En la Unión Soviética, aquellos que anteriormente elevaron a Stalin a una altura de cien mil metros, ahora lo han rebajado de un solo golpe a noventa mil metros por debajo del suelo. En nuestro país, también hay quienes bailan al compás de ellos. El Comité Central considera que Stalin tiene un 30 por ciento de errores y un 70 por ciento de méritos y que, en su conjunto, es un gran marxista. Con base en esta apreciación fue como escribimos “Sobre la experiencia histórica de la dictadura del proletariado”. Es más o menos apropiada esta apreciación, que se fundamenta en la proporción de 3 a 7. Stalin cometió algunos errores con relación a China. De él provinieron tanto el aventurerismo de “izquierda” de Wang Ming en la última fase de la Segunda Guerra Civil Revolucionaria como en su oportunismo de derecha en la fase inicial de la Guerra de Resistencia contra el Japón. En el período de la Guerra de Liberación, Stalin comenzó por prohibirnos hacer la revolución afirmando que si estallaba una guerra civil, la nación china se encontraría bajo la amenaza de la ruina. Iniciada la guerra, creyó solo a medias en nuestra fuerza. Al triunfo de la guerra, tuvo la sospecha de que la nuestra era una victoria al estilo Tito y ejerció, en los años 1949 y 1950, una presión muy grande sobre nosotros. No obstante, consideramos que él tuvo un 30 por ciento de errores y un 70 por ciento de méritos. Esta apreciación es justa.


En materia de ciencias sociales, de marxismo-leninismo, debemos continuar estudiando con ahínco lo que hay de correcto en Stalin. Lo que debemos estudiar es aquello que pertenece al dominio de las verdades universales, y este estudio debe combinarse con la realidad china. Si introdujéramos cada frase, aunque fuera de Marx, nos meteríamos en un lío tremendo. Nuestra teoría es la integración de la verdad universal del marxismo-leninismo con la práctica concreta de la revolución china. En un tiempo, algunas personas de nuestro Partido practicaron el dogmatismo, que ya criticamos en ese entonces. Sin embargo, ahora sigue existiendo el dogmatismo. Existe tanto en los círculos académicos como en los económicos.


(De: “Sobre diez grandes relaciones”, 25 de abril de 1956, Obras escogidas de Mao Tsetung, tomo V, págs. 330/1)

...



¿Cómo hay que evaluar los errores que cometió la Unión Soviética, los de Stalin por ejemplo? Son de carácter parcial y temporal. Aunque se dice que algunas cosas vienen desde hace ya veinte años, son, de todos modos, temporales, parciales y enmendables. Ha sido acertada la corriente principal de la Unión Soviética, su aspecto principal, la mayor parte de las cosas que ha hecho. Rusia dio nacimiento al leninismo y, con la Revolución de Octubre, se convirtió en el primer país socialista. Construyó el socialismo, venció al fascismo y se transformó en un poderoso país industrial. Tiene muchas cosas que podemos aprender. Por supuesto, lo que debemos aprender son sus experiencias avanzadas y no las atrasadas. Nuestra consigna siempre ha sido la de asimilar las experiencias avanzadas de la Unión Soviética; ¿quién te manda a ti aprender las atrasadas? Algunos han llegado a tal orfandad de discernimiento que hasta los pedos de los soviéticos les huelen a perfume, lo que también es subjetivismo. ¡Si hasta los mismos soviéticos dicen que sus pedos son hediondos! De ahí la necesidad de analizar las cosas. Hemos dicho que las fallas y méritos de Stalin deben valorarse en la proporción de 3 a 7. El aspecto principal de la Unión Soviética, gran parte de lo que ha hecho, es bueno y útil, mientras que una parte es equivocada.


(De: “Fortalecer la unidad del Partido, continuar sus tradiciones”, 30 de agosto de 1956, Obras escogidas de Mao Tsetung, tomo V, págs. 344/5)
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Respecto al XX Congreso del PCUS, quisiera decir algo. A mi juicio, existen dos “espadas”: una es Lenin y la otra, Stalin. Ahora, una de esas espadas, Stalin, ha sido abandonada por los rusos. Gomulka y algunos húngaros han echado mano de ella para caer sobre la Unión Soviética y combatir el llamado stalinismo. Los Partidos Comunistas de muchos países europeos también están criticando a la Unión Soviética, y es Togliatti quien va a la cabeza. Los imperialistas, a su vez, hacen uso de esta espada para matar a la gente. Dulles, por ejemplo, la blandió durante algún tiempo. Lo ocurrido con esta espada no es que haya sido dada en préstamo, sino simplemente botada. Los chinos no la hemos abandonado. Como primer punto, defendemos a Stalin y, como segundo, criticamos sus errores; es por eso que hemos escrito el artículo “Sobre la experiencia histórica de la dictadura del proletariado”. A diferencia de aquellas gentes que denigran y liquidan a Stalin, nosotros lo tratamos conforme a la realidad.


En cuanto a la otra espada, Lenin, ¿no habrá sido abandonada en cierta medida por algunos dirigentes soviéticos? Me parece que lo ha sido en medida considerable. ¿Tiene aun validez la Revolución de Octubre? ¿Puede todavía servir de ejemplo para los demás países? En su informe ante el XX Congreso del PCUS, Jruschov afirmó que era posible conquistar el Poder por la vía parlamentaria, lo que quiere decir que para los demás países ya no es necesario aprender de la Revolución de Octubre. Abierta esta compuerta, el leninismo ha sido prácticamente abandonado.


La doctrina leninista es un desarrollo del marxismo. ¿En qué aspectos lo es? Primero, en cuanto a la concepción del mundo, es decir, el materialismo y la dialéctica; segundo, en cuanto a la teoría y la táctica de la revolución y, sobre todo, en lo que se refiere a la lucha de clases, la dictadura del proletariado y el partido proletario. Lenin creó, además, la doctrina de la construcción socialista. Desde la Revolución de Octubre de 1917, hubo construcción en medio de la revolución, y al respecto Lenin tuvo siete años de práctica, la cual no tuvo Marx. Lo que nosotros estudiamos es precisamente estos principios fundamentales del marxismo-leninismo.


Tanto durante la revolución democrática como durante la revolución socialista, hemos movilizado a las masas populares para la lucha de clases y las hemos educado en el curso de la lucha. De la Revolución de Octubre aprendimos a desarrollar la lucha de clases. Durante esta revolución, lo mismo en las ciudades que en el campo, se movilizó plenamente a las masas para librar la lucha de clases. Esto lo han olvidado muchos de aquellos a quienes la Unión Soviética envía ahora como expertos a diversos países y que solo tenían más o menos diez años de edad cuando se produjo la Revolución de Octubre. Camaradas de algunos países afirman que la línea de masas de China no es correcta, y de muy buena gana hacen suya la mentalidad de benefactor. Si ellos quieren hacerla suya, no hay manera de impedírselo. En todo caso, nosotros nos atendremos a los cinco principios de coexistencia pacífica, que incluyen la no intervención de uno en los asuntos internos del otro y la no agresión. No intentamos dirigir a ningún otro país; ejercemos nuestra dirección en un solo lugar, la República Popular China.


El problema fundamental de algunos países de Europa Oriental consiste precisamente en que no se ha conducido bien la lucha de clases: no se ha eliminado a esa cantidad de contrarrevolucionarios allí existentes, ni se ha entrenado en la lucha de clases al proletariado para que distinga al pueblo de sus enemigos, lo correcto de lo erróneo y el materialismo del idealismo. Ahora ellos han recogido los frutos de su propia siembra, y el fuego se ha extendido a sus propias barbas.


¿Cuánto capital tienen ustedes? Nada más que un Lenin y un Stalin. Pero han abandonado a Stalin y, en cuanto a Lenin, lo han abandonado casi por completo. A Lenin le han amputado los pies o le han quitado todo, menos la cabeza, o de sus dos manos le han cortado una. Nosotros, en cambio, insistimos en estudiar el marxismo-leninismo y aprender de la Revolución de Octubre. ¡Cuántas cosas no escribieron Marx y Lenin! De ellos es de quienes hemos aprendido a sustentarnos en las masas y a seguir la línea de masas. Es muy peligroso no sustentarse en las masas para librar la lucha de clases, ni hacer una clara distinción entre el pueblo y el enemigo.


(De: “Discurso pronunciado en la II Sesión Plenaria del VIII Comité Central del Partido Comunista de China”, 15 de noviembre de 1956, Obras escogidas de Mao Tsetung, tomo V, págs. 371-3)



...


El XX Congreso del PCUS lanzó su violento ataque a Stalin; posteriormente, los imperialistas levantaron dos grandes tormentas anticomunistas y, en el movimiento comunista internacional, también se desplegaron dos grandes y tempestuosas polémicas. Algunos Partidos europeos y americanos salieron seriamente afectados de dichas tempestades y sufrieron pérdidas considerables, en tanto que el impacto y las pérdidas en los Partidos de los países de Oriente fueron relativamente pequeños. Bastó que el XX Congreso del PCUS hiciera lo que hizo para que algunos de los que se habían presentado como fervientes partidarios de Stalin pasaran a combatirlo con igual fervor. En mi opinión, ellos han dejado de lado el marxismo-leninismo, no tienen un enfoque analítico de los problemas y, en fin, carecen de moral revolucionaria. El marxismo-leninismo conlleva, entre otras cosas, la moral revolucionaria del proletariado. Ya que ustedes fueron antes tan ardientes partidarios de Stalin, ¿no tendrían que haber explicado de alguna manera su actual viraje? Pero, sin brindar la menor explicación, han dado de repente un viraje de 180 grados, como si estas Sus Señorías nunca jamás hubieran sido partidarios de Stalin, no obstante haberse adherido a él, en el pasado, de manera muy fervorosa. El problema de Stalin atañe al movimiento comunista internacional en su conjunto y a los Partidos Comunistas de todos los países.


La aplastante mayoría de los cuadros de nuestro Partido están descontentos con el XX Congreso del PCUS y consideran que ha ido demasiado lejos al atacar a Stalin. Este es un estado de ánimo natural, una reacción natural. Sin embargo, unos cuantos vacilaron. Cada vez que se avecina un tifón anunciando un aguacero, las hormigas salen de sus galerías, pues poseen un “olfato” muy fino y entienden de meteorología. Al desatarse el tifón del XX Congreso del PCUS, también en China salieron de sus galerías algunas hormigas. Se trata de los elementos vacilantes de dentro del Partido, que cambian de posición cada vez que se les presenta determinada coyuntura. Al oír decir que habían acabado con Stalin de un mazazo, se frotaron las manos y se pasaron al otro lado, gritando vivas y afirmando que Jruschov tenía razón en todo y que estas Sus Señorías venían sosteniendo lo mismo desde hacía mucho. Pero más tarde, al recibir unos cuantos garrotazos del imperialismo y otros tantos dentro del movimiento comunista internacional, hasta el propio Jruschov se vio obligado a cambiar un poco de tono, y entonces ellos volvieron, en su tambaleo, a este lado. Es que, impelidos por la tendencia general, no podían hacer otra cosa. Hierbas que crecen sobre la tapia se mecen con el viento. En su vacilación, volver acá no es su sincero deseo, y sí lo es, en cambio, pasarse al lado de allá.


(De: “Discursos en una Conferencia de Secretarios de comités provinciales, municipales y de región autónoma del Partido”, enero de 1957, “I. Discurso del 18 de enero”, Obras Escogidas de Mao Tsetung, tomo V, págs. 385/86)

...


A propósito de la dialéctica, Lenin dice: “En una palabra, la dialéctica puede ser definida como la doctrina acerca de la unidad de los contrarios. Esto aprehende el núcleo de la dialéctica, pero exige explicaciones y desarrollo.”1 Explicaciones y desarrollo: he aquí nuestra tarea. Se exigen explicaciones, pero nuestras explicaciones han sido insuficientes. Se exige, además, desarrollo y, con el rico caudal de experiencias que hemos acumulado en la revolución debemos desarrollar esta doctrina. Lenin dice también: “La unidad (coincidencia, identidad, equivalencia) de los contrarios es condicional, temporal, transitoria, relativa. La lucha de los contrarios, mutuamente excluyentes, es absoluta, como es absoluto el desarrollo, el movimiento.” Ha sido precisamente con base en esta concepción como hemos formulado la política de “Que se abran cien flores y que compitan cien escuelas”.


La verdad existe en comparación con la falsedad y se desarrolla en lucha contra ella. Lo hermoso existe en comparación con lo feo y se desarrolla en lucha con ello. Lo mismo sucede con lo bueno y lo malo: las cosas buenas y los hombres honestos existen en comparación con las cosas malas y los hombres perversos y se desarrollan en lucha con ellos. En fin, las flores fragantes existen en comparación con las hierbas venenosas y se desarrollan en lucha con ellas. Es peligrosa la política de prohibir a la gente entrar en contacto con lo falso, lo feo y lo hostil, con lo idealista y lo metafísico, con las cosas de Confucio, Lao Tse y Chiang Kai-shek. Tal política conduciría a la gente a la involución ideológica y al simplismo mental y la dejaría incapacitada para enfrentar al mundo y encarar coros opuestos.


En filosofía, materialismo e idealismo forman una unidad de contrarios, son dos cosas que luchan entre sí. Además de esta pareja, hay otra –dialéctica y metafísica–, con la cual sucede lo mismo. Siempre que se habla de filosofía, no pueden faltar estas dos parejas. En la Unión Soviética, ahora ya no se enfocan las cosas en términos de pareja, sino de solitario, y ello con el argumento de que solo se debe franquear el paso a las flores fragantes, cerrándolo a las hierbas venenosas, con lo que se niega la existencia del idealismo y de la metafísica en los países socialistas. En realidad, en todos los países se puede advertir la presencia de idealismo, de metafísica, de hierbas venenosas. En la Unión Soviética, muchas hierbas venenosas hacen su aparición bajo el manto de flores fragantes y muchos planteamientos peregrinos salen con el rótulo de materialismo o realismo socialista. Nosotros, en cambio, reconocemos abiertamente la lucha entre materialismo e idealismo, dialéctica y metafísica, flores fragantes y hierbas venenosas. Esta lucha continuará por siempre, dando un paso adelante en cada etapa.


Quisiera dar un consejo a los camaradas aquí presentes. Si ustedes poseen conocimientos de materialismo y dialéctica, deben estudiar, a modo de complemento, algo de sus contrarios, el idealismo y la metafísica. Es preciso leer materiales negativos como libros de Kant y Hegel, de Confucio y de Chiang Kai-shek. Si no conocen nada acerca del idealismo y la metafísica ni han entrado en lucha con tales cosas negativas, sus conocimientos de materialismo y dialéctica carecerán de solidez. Un defecto de algunos de nuestros militantes e intelectuales del Partido reside precisamente en su escasísimo conocimiento de las cosas negativas. Se limitan a repetir lo que han aprendido en unos cuantos libros de Marx, y eso suena bastante monótono. Sus discursos y artículos carecen de fuerza convincente. Si uno no ha estudiado las cosas negativas, no puede refutarlas. Marx, Engels y Lenin procedieron de otra manera. Estudiaron e investigaron con ahínco las más variadas cosas de su tiempo y de la historia y, además, enseñaron a la gente a obrar así.


Las tres partes integrantes del marxismo nacieron en el proceso del estudio de teorías burguesas –la filosofía clásica alemana, la economía política clásica inglesa y el socialismo utópico francés– y de la lucha contra ellas. Stalin fue un poco débil en este sentido. En su tiempo, la filosofía clásica de Alemania fue considerada como una reacción de la nobleza alemana contra la revolución francesa. Con semejante conclusión se la descalificó a toda ella en bloque. Stalin negó la ciencia militar alemana al afirmar que, como los alemanes habían sido derrotados, ya no tenía validez su ciencia militar y no había para qué leer los trabajos de Clausewitz3.


En Stalin hubo mucho de metafísica; además, él enseñó a mucha gente a ponerla en práctica. En el Compendio de Historia del Partido Comunista (bolchevique) de la URSS, planteó que al método dialéctico marxista lo caracterizaban cuatro rasgos fundamentales. Presentó como el primero de ellos la conexión de los objetos y fenómenos y lo hizo como si todos ellos estuvieran vinculados sin más ni más. Pero, ¿qué es lo que se haya vinculado? Los dos términos contrarios. Toda cosa supone la existencia de dos términos contrarios. Al explicar el cuarto rasgo –las contradicciones internas implícitas en los objetos y fenómenos–, se limitó a hablar de la lucha de los contrarios sin mencionar su unidad. De acuerdo con la ley de la unidad de los contrarios –la ley fundamental de la dialéctica–, los contrarios están en lucha pero al mismo tiempo conforman una unidad; se excluyen mutuamente pero también están vinculados entre sí y, en determinadas condiciones, se transforman el uno en el otro.


La cuarta edición del Diccionario filosófico abreviado, redactado en la Unión Soviética, refleja en su definición de la “identidad” este punto de vista de Stalin. El diccionario dice: “Fenómenos tales como la guerra y la paz, la burguesía y el proletariado, la vida y la muerte, no pueden ser idénticos, porque son radicalmente contrarios y se excluyen mutuamente.” Esto quiere decir que tales fenómenos radicalmente contrarios, en vez de tener una identidad marxista, solo se excluyen entre sí, no están mutuamente vinculados ni pueden, en determinadas condiciones, transformarse el uno en el otro. Tal afirmación es por completo errónea.


Según la opinión de ellos, la guerra es la guerra y la paz, la paz, sin que entre una y otra haya conexión alguna sino simple exclusión mutua; la guerra no puede transformarse en paz, ni viceversa. Lenin citó una vez las siguientes palabras de Clausewitz: “La guerra es la continuación de la política por otros medios.”4 La lucha en los tiempos de paz es política, y lo es también la guerra, aunque valiéndose de medios especiales. La guerra y la paz se excluyen mutuamente y al mismo tiempo están interconectadas; además, en determinadas condiciones, la una se transforma en la otra. Si la guerra no se incubara en los tiempos de paz, ¿cómo podría estallar de repente? Y, si durante la guerra no se incubara la paz, ¿cómo podría ésta llegar súbitamente?


Si la vida y la muerte no pudieran transformarse la una en la otra, cabría preguntar: ¿de dónde salieron entonces los organismos vivos? En un principio, en la Tierra solo existía materia inerte; la materia viva apareció más tarde, gracias a las transformaciones operadas en la materia inerte, es decir, en la materia muerta. En todos los organismos vivos tiene lugar el metabolismo, tiene lugar el crecimiento, la reproducción y la muerte. En el proceso total de la existencia, vida y muerte incesantemente luchan entre sí y se transforman la una en la otra.


Si la burguesía y el proletariado no pudieran transformarse el uno en el otro, ¿cómo se explicaría que el proletariado se transforme, por medio de la revolución, en clase dominante y la burguesía pase a ser clase dominada? Por ejemplo, nosotros y el Kuomintang de Chiang Kai-shek estábamos en posiciones diametralmente opuestas. Como resultado de la lucha y la exclusión mutua de los contrarios, nosotros y el Kuomintang cambiamos de posición: éste pasó de dominante a dominado y nosotros, de dominados a dominantes. De los kuomintanistas, solo un décimo huyó a Taiwán, mientras que nueve décimas se quedaron en la parte continental. A éstos los estamos remodelando, lo cual supone una nueva unidad de contrarios en nuevas condiciones. En cuanto a ese décimo que está en Taiwán, sigue formando con nosotros una unidad de contrarios y también lo transformaremos a través de la lucha.


A Stalin se le escapó la conexión existente entre la lucha y la unidad de contrarios. La mentalidad de ciertas personas en la Unión Soviética es metafísica; es tan rígida que, para ellas, esto es esto y lo otro es lo otro, sin que reconozcan la unidad de los contrarios. De ahí sus errores en lo político. Nosotros, por nuestra parte, nos atenemos firmemente al concepto de la unidad de los contrarios y adoptamos la política de “Que se abran cien flores y que compitan cien escuelas”. Cuando se abren flores fragantes, es inevitable que aparezcan hierbas venosas. Esto no tiene nada de temible y hasta es provechoso en determinadas condiciones. (...)


La razón fundamental de que uno tenga miedo a los desórdenes y, al mismo tiempo, los trate de manera simplista, es que ideológicamente no reconoce que la sociedad socialista constituye una unidad de contrarios y que en ella existen contradicciones, clases y lucha de clases.


Durante largo tiempo, Stalin se mantuvo sin reconocer que en el sistema socialista subsisten la contradicción entre las relaciones de producción y las fuerzas productivas y la contradicción entre la superestructura y la base económica. No fue sino hasta su obra Problemas económicos del socialismo en la URSS, escrita un año antes de su fallecimiento, en la que se refirió, pero a medias palabras, a la contradicción entre las relaciones de producción y las fuerzas productivas en el sistema socialista, afirmando que podrían surgir problemas si la política no era correcta o si faltaba una regulación apropiada. Sin embargo, ni siquiera entonces planteó como un problema que afectase a todo el conjunto la contradicción entre las relaciones de producción y las fuerzas productivas y la contradicción entre la superestructura y la base económica en el sistema socialista, ni llegó a comprender que éstas son contradicciones fundamentales que impulsan hacia adelante la sociedad socialista. Él estimaba que el Estado bajo su dirección era ya estable y sólido. Por lo que a nosotros respecta, no debemos considerar que el nuestro sea ya estable y sólido, pues simultáneamente es y no es así.


Según la dialéctica, del mismo modo que el hombre tiene que morir tarde o temprano, también el sistema socialista, como fenómeno histórico que es, ha de desaparecer un día, ha de ser negado por el sistema comunista. Si uno afirmase que nunca desaparecerá el sistema socialista, ni las relaciones de producción y la superestructura socialistas, ¿en dónde habría dejado el marxismo? ¿No equivaldría esto a un dogma religioso, a la teología, que predica la eternidad de Dios?


Cómo tratar las contradicciones entre nosotros y el enemigo y las existentes en el seno del pueblo en la sociedad socialista es una ciencia, una ciencia que merece ser estudiada concienzudamente. En las condiciones de nuestro país, la actual lucha de clases es, parcialmente, manifestación de las contradicciones entre nosotros y el enemigo, pero, en la mayoría de los casos, manifestación de las contradicciones en el seno del pueblo. (...)


A mi modo de ver, todo el Partido debe estudiar la dialéctica y promover la práctica de obrar conforme a ella. Todo el Partido debe prestar suficiente atención al trabajo ideológico y teórico, forjar un contingente teórico marxista y reforzar el estudio y la propaganda de la teoría marxista. Hay que aplicar la teoría marxista de la unidad de los contrarios para observar y abordar los nuevos problemas relativos a las contradicciones de clase y a la lucha de clases en la sociedad socialista, así como los nuevas problemas que surjan en las luchas en el ámbito internacional.


(De: Idem, “II. Discurso del 27 de enero”, Obras escogidas de Mao Tsetung, tomo V, págs. 399/402, 411, 418)
 

martes, 11 de diciembre de 2012

LA RELACIÓN ENTRE COMUNICACIÓN ESCRITA Y ORAL A LO LARGO DE LA HISTORIA

La comunicación oral y escrita siempre han ido de la mano, de hecho la comunicación escrita nace por la necesidad de transmitir el mensaje hablado y perpetuarlo para futuras generaciones sin alterar su contenido.

La escritura surge en el año 5000 A.C en Mesopotamia en forma de escritura pictográfica, donde se distinguen dos signos: los pictogramas (dibujos concretos de la realidad) e ideogramas (símbolos abstractos). La creación de la fonética, en la que cada signo se asocia con un sonido, y del primer alfabeto en el año 1000 A.C ayudaron a plasmar la realidad.

Los egipcios utilizaron la escritura jeroglífica con dos fines: un fin económico debido al desarrollo del comercio, que obligó a crear un lista de precios, y un fin religioso que explicara los método medicinales, la explicación de la muerte y el derecho divino que explica los castigos y las recompensas.

Los pueblos griegos tenían dos maneras muy distintas de ver la escritura: para los espartanos, un pueblo volcado en la guerra y estructurado de forma militar, la escritura no era necesaria para la guerra y quedó relegada al ámbito de la política. Mientras que los atenienses utilizaron la escritura con dos fines: un fin económico dirigido a los metecos (extranjeros) y un fin político dirigido a formar a los miembros de la democracia ateniense en al arte de la retórica a través de una educación transmitida de forma oral.

En la antigua Atenas, la aparición de la democracia conlleva una formación especializada para los  futuros gobernantes, donde adquieren conocimientos y practican el arte de la retórica, además de crear una cultura de ocio basada en el teatro trágico, un teatro con dos fines: entretener y formar políticamente. El enriquecimiento de los metecos conlleva la aparición de maestros denominados sofistas, que usarán libros de texto para educar a sus alumnos, extendiendo el uso del libro y creando las primeras editoriales. La aparición de la República de Platón y su modelo de sociedad será utilizada para dividir el poder político y cultural que pasará a manos de la nobleza y el sacerdocio, respectivamente, con el fin de aislar a los metecos.

Los romanos utilizaron las formas de comunicación a través de su sistema educativo para garantizar la división social entre los patricios (la antigua aristocracia romana que gobierna y combate) y los plebeyos (mercaderes, banqueros, etc.).

Se crean las actas senatoriales, un resumen anual de los acontecimientos más importantes del imperio romano, que poco a poco reducen su periocidad. Es el inicio de la propaganda donde el césar o el procónsul dictaba el contenido del anal que era copiado por 300 dionistas, que elaboraban 10 copias cada uno. Esas copias eran distribuidas en un sistema de relevos y se difundía a la población mediante las tabernas librarias y las lecturas públicas en los foros, los centros políticos y propagandísticos de las ciudades, y  las escrituras en los muros de las ciudades, apareciendo por primera vez el graffitti, una forma de comunicación horizontal entre miembros de una misma clase social. En los muros también se publicaban lista de productos y epitafios de las tumbas.

Los temas tratados son los prodigios, el nombramiento de magistrados, discursos importantes, edictos, espectáculos, nacimientos extraordinarios, mortandades, condenados, gestas militares, juegos públicos, rivalidades entre bandas, grandes eventos del foro de Roma… la difusión de estas actas por todos los rincones del imperio romano ayudó a la cohesión y la creación de una identidad romana.
A medida que se asienta el imperio romano, aparece el fenómeno de la romanización: una imposición cultural del modo de vida romano a los pueblos conquistados a través del ocio y del culto al emperador.

Tras la división del imperio romano en el año 395, la caída del imperio romano de occidente en el 476 y la aparición del feudalismo en siglo XI, la cultura pasó a manos del clero, utilizando la Biblia como unidad cultural, bajo un férreo control de las Sagradas Escrituras por parte del Magisterio de la Iglesia.

Se crean dos escuelas que se encargan de transmitir el legado cristiano a la población y de formar monjes copistas en los monasterios que se encargarían de evangelizar a los pueblos invasores (Los principales fueron en Egipto y Próximo Oriente, en Irlanda con San Patricio y en la península itálica con los benedictinos).

El auge del imperio carolingio llevó consigo un intento de mejorar la formación del clero, creando un nuevo enfoque histórico desde una perspectiva cristiana.

Sin embargo, aparece una cultura popular de tradición oral que pronto sería utilizada por el poder para transmitir la cultura oficial a través de espectáculos, obras cómicas y un vocabulario familiar y grosero. Un ejemplo es el carnaval.

La aparición de las ciudades y de la burguesía, además de la reforma gregoriana, crea nuevas formas de comunicación en la Baja Edad Media.  Aparece la figura del predicador y se crean nuevas formas de comunicación como el sermón o la propaganda. En las ciudades, vuelven a parecer las universidades donde se imparte teología, filosofía, derecho o medicina y aparecen las  escuelas de traductores de textos clásicos.

La comunicación oral es y ha sido el tipo de comunicación más extendida a largo de la historia debido a que solo se necesitaba conocer la lengua y el sistema de signos por los diversos emisores y receptores para transmitirse información.

La comunicación escrita fue utilizada por las élites culturales como un rasgo distintivo, como una forma de superioridad cultural, permitiendo un control de la cultura y del legado de los pueblos: ellos se encargaban de dirigir y censurar los contenidos tratados.

Pero  la comunicación escrita no logra su difusión total hasta nuestra época actual, donde tras una serie de acontecimientos históricos revolucionarios como la aparición de la imprenta en el siglo XV, que permite una gran difusión de los textos escritos entre la población, y los sucesivos cambios culturales, políticos y sociales que empezaron con la reforma protestante de Lutero, la contrarreforma católica, el movimiento de la ilustración del siglo XVIII, los sucesivos movimientos obreros desde el siglo XIX y XX y que continúan hasta nuestros días.

Todas estas revoluciones provocaron cambios en la mentalidad de la población, permitiendo, entre otras cosas, un mayor acceso a la cultura y a la alfabetización de la sociedad provocando el incremento de textos escritos que tratan de diversas materias.

Además, la comunicación escrita permite mantener la estructura intacta del mensaje, sin omitir ningún dato que pueda ser olvidado a la hora de transmitir dicho mensaje. Siempre puedes acudir a las fuentes escritas donde, si no hay rectificaciones del texto original, estará toda la información que se desee transmitir.