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sábado, 6 de abril de 2024

REPÚBLICA O PRINCIPADO. CÉSAR Y AUGUSTO

Después de sus victorias en Oriente, Pompeyo regresó a Roma en el 61 AC, convencido de que podría imponer su voluntad en la ciudad, aunque no fue así. el senado se negó a ratificar los acuerdos que Pompeyo había firmado en Oriente, receloso de la cantidad de poder que este general estaba acaparando. por otra parte, la rivalidad entre Pompeyo y Craso persistía, pero ahora ambos se encontraban además enfrentados a la oligarquía senatorial. Un acuerdo de mínimos entre Pompeyo y Craso parecía inevitable, aunque para ellos fue necesaria la intervención de un tercero; Julio César, que venía de desempeñar la Proppetura en Hispania y en los años anteriores había oscilado entre los deseos de ambos dirigentes. 


Primer triunvirato romano (60 AC – 53 AC)

Se denomina Primer Triunvirato al acuerdo privado y secreto firmado en Roma por Pompeyo, Craso y César en el 61 Ac y basado en un principio de ayuda mutua, estableciendo que ninguno de los tres emprendería ninguna acción que perjudicase a los otros.

Craso

El primer triunvirato estuvo conformado por tres de los líderes romanos de la época, Cayo Julio César, Marco Licinio Craso y Pompeyo Magno. El resultado más inmediato del primer Triunvirato fue la elección de César como cónsul en el 59 AC, tal como habían planeado. César utilizó el Consulado para adoptar una serie de medidas encaminadas a favorecer los intereses de sus socios y perjudicar los de la la oligarquía senatorial. pese a la oposición sistemática de su colega y del senado, César obtuvo la aprobación por los Comicios Tribales de muchas de sus propuestas legislativas. En primer lugar, logró la ratificación de los acuerdos de Pompeyo en Oriente y la creación de colonias en Italia para sus veteranos de guerra. En segundo lugar, consiguió para Craso una rebaja de un tercio en el precio de los arrendamientos que el estado le hacía en Asia. finalmente, se aseguró su propio futuro mediante una ley que, excepcionalmente, le encargaba el gobierno proconsular durante 5 años de la Galia Cisalpina y Narbonense. César se instaló en la Galia Narbonenese en el 58 AC. Se aseguró su futuro gracias a la Lex Vatinia (obtuvo el gobierno de la Galia Cisalpina y Ilirico durante 5 años) ), con mando sobre tres-cuatro legiones en calidad de procónsul, emprendiendo la conquista de la Galia (58-51). Logró un gran enriquecimiento personal, en ejércitos y clientelas

Julio César

Ya por el año 70 AC. siendo cónsules, Licinio Craso y Pompeyo se encargaron de derogar la Constitución aristocrática de uno de los dictadores más notables en la historia de Roma, Lucio Cornelio Sila Félix.

En la Conferencia de Luca (55 AC), se renovaron los acuerdos del Primer Triunvirato. Pompeyo y Craso debían presentarse a las elecciones consulares de ese año. Pompeyo y Craso obtendrían el poder proconsular durante 5 años sobre la Provincias de Hispania y Siria, respectivamente, y a César se le prorrogaría el suyo por el mismo periodo: todo lo pactado se llevó a cabo y, al finalizar el consulado, Craso se marchó a Siria y Pompeyo prefirió quedarse en Roma y gobernar Hispania a través de legados.

En el año 50 a C. el Senado votó una moción para que César abandonase su cargo de gobernador o sería declarado enemigo público. En 49 Pompeyo y el Senado preparan una acusación contra César para posteriormente juzgarle. En la noche del 11 de enero del 49 cruza con su ejército el límite de la Galia Cisalpina con su ejército. Es el inicio de las Guerras Civiles, un conflicto ante todo personal entre dos imperatores (49-48).La principal causa de la guerra fueron las tensiones políticas relacionadas con la propaganda iniciada por César para renovar su mandato militar en las Galias que expiraba próximamente.

Sin embargo,a partir de ahí, se va a producir de manera inevitable la descomposición del primer Triunvirato. Desde Siria, Craso emprendió una guerra contra los partos, que terminó en un gigantesco desastre y en la él mismo perdió la vida: en Roma, se produjeron graves desórdenes políticos que llevaron al senado a declarar el estado de excepción. Pompeyo se alió con la oligarquía senatorial para contrarrestar el poder de César, quien estaba alcanzando un enorme éxito en la conquista de la Galia. Por un lado, Craso luchó incansablemente en el levantamiento de los esclavos liderados por Espartaco, pues el comercio de esclavos era una de sus principales fuentes de ingresos. Por otro lado, Pompeyo, atacó a los piratas en el Mediterráneo, e hizo frente a varios revolucionarios en Asia Menor, manera por la que obtuvo el sobrenombre de “Magno”. Ambos, se ganaron la fama y volvieron con aires triunfantes a la ciudad de Roma. Julio César, aunque no poseía tanto poder como los anteriores, se alió con ellos, pues se veía como un gran habilidoso en el terreno político – militar.

Pompeyo

Tras dicha alianza política, Julio César parte a gobernar a la Galia, Craso hacia Asia Menor, y Pompeyo se quedó en Roma. César, que necesitaba de alguna campaña militar para conseguir popularidad, lo logró en la guerra de las Galias, ganándose el reconocimiento del pueblo romano. Mientras tanto, en Roma, Pompeyo, es atraído por el bando conservador senatorial, convenciéndolo de que acabase con César, pues creían que este usaría su fama para erigirse como único rey. En el 52 AC, el senado nombra a Pompeyo "cónsul sin colega". de este modo, la oligarquía senatorial confería a Pompeyo poderes suficientemente amplios para que resolviese la crisis institucional, al mismo tiempo que evitabas nombrarlo dictador por la mala fama que había dejado la Dictadura de Sila y para mantenerlo controlado. Pompeyo aprovechó la situación par menoscabar lo más posible el poder de César y dificultar su ascenso. con la Galia prácticamente sometida y apunto de finalizar su mandato proconsular en el 50 AC, César necesitaba acceder al consulado. El Senado le negó el permiso para presentarse al consulado puesto que la ley impedía desempeñar dos veces el Consulado si no transcurrían 10 años entre ambas (pese a que dicha ley no se había aplicado a Pompeyo). A César sólo le quedaba la salida militar, así que, a inicios del 49 AC, atravesó Italia con sus legiones, provocando la guerra civil.

Pompeyo desde Roma ordenó a César a volver sin su ejército, pero César se dio cuenta que en cuanto llegase sería juzgado y condenado por llevar a cabo dicha guerra sin el permiso del Senado, y por reclutar más tropas de las que le estuvieron permitida. Pompeyo y Julio César nunca llegaron a un acuerdo y decidieron resolver el conflicto con una larga guerra civil en la que César acabó derrotando a Pompeyo en la Batalla de Farsalia (año 48 AC.), el cual posteriormente fue asesinado.


Política exterior durante el primer triunvirato

Fuera de los límites de la Galia Narbonense, se extendía un territorio muy amplio conocido como Galia Conata, cuyo control nunca había sido intentado por los romanos y que estaba habitado fundamentalmente por tribus celtas. El territorio se dividía en una inmensa cantidad de pequeños estados dominados por una aristocracia guerrera y una casta sacerdotal (druidas).

En el 58 AC, César se instala en la Galia Narbonense. Las tropas del suevo Ariovisto atravesaron el Rin, haciéndose con la llanura de Alsacia. Varias tribus galas pidieron el apoyo de César para combatir la presencia germánica. entonces, César atacó y derrotó a Ariovisto en Alsacia, obligándole a regresar al otro lado del Rin: el dominio romano se extendió hasta el límite natural del Rin, que marcaría para siempre la fronter septentrional del Imperio. Los sucesos del Rin provocaron la protesta de tribus belgas y bretones, que se sintieron amenazadas, y esto sirvió a César de pretexto para atacar y derrotar los focos de resistencia interna dentro de la Galia.

En tan solo 3 años, la mayor parte de la Galia había sido sometida por César y entonces comenzaron a surgir rebeliones entre las poblaciones sometidas. las expediciones contr los germanos y sobre Britania de los años 55-54 AC tenían por finalidad, no la conquista de nuevas tierras, sino la destrucción de las alianzas que los galos mantenían con los pueblos que habitaban más allá de sus territorios: en ambos frente, César realizó verdaderas masacre y logró el objetivo deseado. Pero a continuación, se multiplicaron las sublevaciones internas (Tréveros,eburones, avernos, etc). Tras haber aniquilado con dureza todos los focos de resueltas, César logró la pacificación de la Galia en el 50 AC de manera inteligente, en un momento en que estaba preocupado por acceder al Consulado y no le interesaba dejar problemas a sus espaldas. respetó las instituciones tribales de los Galos y les impuso un tributo moderado para no dañar demasiado su economía.

'Vercingétorix ante César', Lionel-Noël Royer. (1852-1926)

En todo este tiempo, Craso murió en la Batalla de Carras y, con Pompeyo asesinado, se puso fin al primer triunvirato. César se puso al frente en el poder, durante 10 años, sin embargo, el bando senatorial nunca se dio por vencido y acabaron asesinándole en el año 44 AC. habiendo entre ellos senadores que el mismo César perdonó en la guerra contra Pompeyo.

Batalla de Carras

LA GUERRA CIVIL ENTRE CÉSAR Y POMPEYO

Cuando César penetró con sus legiones en Italia en el 49 AC, Pompeyo abandonó roma con dirección a Brindisi (sudeste de Italia), junto con los dos cónsules y la mayoría del senado. césar fue nombrado dictador y entonces se dirigió hacia Hispania para enfrentarse allí las tropas mandadas por los legados de Pompeyo: consiguió derrotarlas ese mismo años en Ilerda, apoderándose de Hispania. A su vuelta a la capital, César había logrado someter todo el occidente romano.

En el 48 AC, César fue nombrado cónsul y se dispuso a enfrentarse directamente a Pompeyo, que dominaba las costas del Epiro y Ilírica. Puso rumbo hacia Epiro, desembarcando en apolonia, pero con un ejército claramente inferior al de Pompeyo, por lo que fue derrotado y huyó hacia Tesalia: en tesalia ganó César, pero pompeyo logró huir hacia Egipto. Pompeyo tuvo entonces la mala suerte de que, en ese momento, Egipto se encontraba sumido en una guerra dinástica entre Ptolomeo XIII y Cleopatra VII, de manera que su solicitud de ayuda al rey Ptolomeo XIII no podía ser más inoportuna y, por ello, fue asesinado. Unos días más tarde, llegó César a Alejandría y recibió como regalo la cabeza de su rival Pompeyo. Encontrándose allí, César decidió tomar partido en la guerra dinástica, apoyando a Cleopatra VII para asegurar el mantenimiento de Egipto como reino protegido del imperio Romano. Ptolomeo XIII la presentó batalla, pero César lo mató y puso en el trono a Cleopatra VII.

Pompeyo y César

Resuelto el problema el problema egipcio, César fue nombrado dictador en el 47 AC y se dirigió a Asia Menor para enfrentarse a Farnaces, rey del Bósforo y partidario de Pompeyo, que había invadido el ponto. Le derrotó en la Batalla de Zela en el 47 AC, en una rápida campaña ("Veni, vidi,vinci"). Entonces solo quedaba la Provincia de África como último reducto de los pompeyanos. de nuevo, fue elegido cónsul en el 46 AC y embarcó hacia las costas africanas. Tras una serie de campañas, César acabó de someter toda la provincia de África en el 46 AC ya demás convirtió en nueva Provincia Romana la mayor parte de numidia (que recibió el nombre de África Nova). A su regreso a Roma en el 45 AC, le fue concedida la dictadura por 10 años. Mientras tanto, en la provincia de Hispania, que había sido sometida por César al inicio de la guerra, los hijos de Pompeyo habían logrado movilizar a los restos que quedaban de las tropas pompeyanas y se habían hecho con el poder en gran parte de la provincia. César acudió y las derrotó en la sangrienta Batalla de Munda del 45 AC. Finaliza así la guerra civil entre César y Pompeyo
Julio César

La dictadura de Julio César: autoritas y veritas

En el 69 AC., César fue elegido cuestor y en el 65 AC. edil curul, en el 60 AC., después de un año como gobernador de Hispania, se unió a Craso y Pompeyo para formar el primer triunvirato; con el fin de fortalecer aún más su relación, Pompeyo se casó con la hija de César, Julia.

César fue elegido cónsul en el 59 AC. y en el 58 AC. fue gobernador de la Galia.  Las medidas que adoptó vinieron a acrecentar su popularidad: repartió lotes de tierra entre veteranos y parados, aumentó los controles sobre los gobernadores provinciales y dio publicidad a las discusiones del Senado. Pero la ambición política de César iba más allá y, buscando la base para obtener un poder personal absoluto, se hizo conceder por cinco años -del 58 al 51- el control de varias provincias (Galia Cisalpina, Narbonense e Iliria).

Los siete años siguientes dirigió las guerras de las Galias. César se había lanzado a la conquista del resto de las Galias, que no sólo completó, sino que aseguró lanzando dos expediciones a Britania y otras dos a Germania, cruzando el Rin. Con ello llegó a dominar un vasto territorio, que aportaba a Roma una obra comparable a la de Pompeyo en Oriente.

Aparecieron diferencias entre César y Pompeyo, cuyos lazos familiares se habían roto con la muerte de Julia en el 54 AC. En el año 52 AC., al fallecer Craso, Pompeyo fue nombrado único cónsul. Decidió acabar con el poder de César, incitado por Pompeyo, el Senado pidió a César que renunciara a su mando y disolviera su ejército o sería considerado enemigo público. Los tribunos, que eran agentes de César, vetaron esta moción, pero fueron expulsados del Senado. Las fuerzas de Pompeyo, muy superiores a las de César, estaban dispersas por todas las provincias y sus tropas de la península Itálica no estaban preparadas para la guerra.

En el año 49 AC. César cruzó el Rubicón, un pequeño río que separaba su provincia gala cisalpina de Italia y se dirigió hacia el sur. Pompeyo huyó a Brundisium y desde allí a Grecia.

En el periodo de tres meses, César controló toda la península Itálica y sus fuerzas tomaron Hispania y el puerto clave de Massilia en Francia.

Batalla de Farsalia

César se convirtió en dictador hasta ser elegido cónsul en el 48 AC. En Grecia destruyó las fuerzas de Pompeyo en Farsalia. Este huyó a Egipto, donde fue asesinado. César prosiguió la lucha contra sus partidarios. Primero hubo de vencer al rey del Ponto, Pharnaces, en la batalla de Zela (47 AC), que definió con su famosa sentencia veni, vidi, vici («llegué, vi y vencí»); luego derrotó a los últimos pompeyistas que resistían en África (batalla de Tapso, 46 AC) y a los propios hijos de Pompeyo en Hispania (batalla de Munda, cerca de Córdoba, 45 AC). Vencedor en tan larga guerra civil, César acalló a los descontentos repartiendo dádivas y recompensas durante las celebraciones que organizó en Roma por la victoria.
batalla de Zela (47 AC)
En el 47 AC. sometió a Asia Menor y regresó a Roma como dictador. El poder de César era su posición de dictador ‘vitalicio’. También fue nombrado cónsul por diez años en el año 45 AC. y recibió la inviolabilidad de los tribunos. 

batalla de Tapso, 46 AC

En el 45 AC, César regresó a Roma como líder indiscutible. durante la guerra civil, fundamentó su poder en dos magistraturas que ejerció alternadas anualmente. En el 45 AC le fue concedida la Dictadura por 10 Años y en el 44 AC la Dictadura Perpetua (con carácter hereditario). Marco Antonio fue su Magister Equitum. Adoptó como hijo adoptivo a su sobrino Octaviano, que quedó como único heredero y al que pensaba transmitir su poder. En definitiva, César acabó por sustituir la República oligárquica por un nuevo régimen autocrático, muy próximo a la Monarquía.

Batalla de Munda 45 AC

Finalizada la guerra civil, y con el poder absoluto en sus manos, César llevó a cabo en principio una política de reconciliación para reparar los efectos destructivos de la guerra. permitió que sus adversarios supervivientes continuasen la actividad política y tomó una serie de medidas sociales conservadoras tendentes a mantener la posición económica de las clases pudientes. Esta política de reconciliación generó la incomprensión de su propios partidario, que deseaban una venganza contundente contra la vieja oligarquía. Sin embargo, César emprendió al mismo tiempo una serie de reformas con la intención de dar una salida a los conflictos sociales.

Los poderes de César y sus reformas

La principal reforma de César fue el aumento del número de senadores de 600 a 900: así logró introducir en el senado nuevos miembros afines a su persona, generalmente de extracción popular. Además, restringió drásticamente sus competencias para convertirlo en un mero órgano consultivo. también reformó la estructura territorial del Imperio, para mantenerla controlada: aumentó el número de Provincias a 18 y obligó a todos los gobernadores a rendir cuentas anualmente. además, la Lex Iluili Municipalis unificó la organización administrativa de todos los municipios de Italia.

En materia económica, realizó una importante  reforma monetaria. El problema económico que padecía Roma derivaba del endeudamiento de los ciudadanos y la costumbre de acaparar moneda, que hacía que esta escaseara y se fuera devaluando cada vez más. César intervino en la economía proclamando la cancelación de las deudas y realizando grandes emisiones de moneda gracias a la gran cantidad de metales precios que le proporcionaban las guerras exteriores. Estableció un nuevo sistema monetario basado en 3 monedas de oro y plata, con relación y precios fijos: 1 pieza de oro (8 gramos) equivalía a 25 denarios de plata (4 gramos) y 100 sestercios también de plata (1 gramo).

En materia social, las dos principales medidas de César fueron la colonización y el otorgamiento de la ciudadanía romana. Con la colonización, trató de resolver tanto la exigencia de reparto de tierras de sus veteranos de guerra con el problema de los desocupados que vivían subsidiados por el Estado por medio de repartos gratuitos de trigo. La política de reconciliación impedía la confiscación de tierras en manos de particulares en Italia, así que César optó por promover asentamientos coloniales en las Provincias (sobre todo en Hispania, Galia y África) Gracias a la colonización, se redujo el número de ciudadanos romanos con derecho a repartos gratuitos de trigo de 320000 a 150000. Además de proporcionar tierras de cultivo a miles de ciudadanos, la colonización sirvió para extender la romanización en amplios territorios. La otra gran medida social de César fue el otorgamiento de la ciudadanía (primero la latina y luego la romana) a ciudades enteras no italianas por su lealtad, lo que también ayudó al proceso creciente de romanización y evitó posibles revueltas en esos territorios.

Por último, la reforma de César con mayor trascendencia histórica fue su reforma del calendario, que ha llegado a nuestros días con ligeras modificaciones: el primer calendario de Roma, instituido según la tradición por Rómulo, constaba de 10 meses y 304 días, y se regía por los ciclos lunares. al no tener en cuenta las estaciones climatológicas, sufrió numerosas modificaciones hasta que César impuso en el 46 AC el nuevo calendario solar (calendario Juliano). el calendario Juliano es un calendario solar de 365 días (12 meses de 31 días los impares y 30 los pares, excepto febrero, con 28 días más uno adicional cada cuatro años). Tomaba como referencia para el año 1 la fundación de la ciudad de Rómulo en el 753 AC, según marca la tradición. El actual calendario Gregoriano es una ligera reforma del calendario juliano establecida por el papa Gregorio XIII en 1582 y que toma como años 1 el año 754 de Roma.


Pese a las reformas, la política de reconciliación llevada a cabo por César se volvió en su contra. partidarios y detractores esperaban que César reestableciese la República, sólo que, mientras los primeros propugnaban la eliminación de los privilegios de la oligarquía, los segundos confiaban en mantenerlos

Los idus de marzo de 44 AC

En el 44 AC Julio César fue asesinado en una reunión del Senado en el Foro de Pompeyo. Un importante grupo de senadores participó en el atentado. Recibió 23 puñaladas si bien sólo una de ellas era mortal de necesidad. Julio César murió asesinado en una conjura dirigida por Casio y Bruto, que le impidió completar sus reformas; no obstante, dejó terminadas algunas, como el cambio del calendario (que se mantuvo hasta el siglo XVI), una nueva ley municipal que concedía mayor autonomía a las ciudades o el reasentamiento como agricultores de las masas italianas proletarizadas; todo apuntaba a transformar Roma de la ciudad-estado que había sido en cabeza de un imperio que abarcara la práctica totalidad del mundo conocido, al tiempo que se transformaba su vieja constitución oligárquica por una monarquía autoritaria de tintes populistas; dicha obra sería completada por su sobrino-nieto y sucesor, Octavio Augusto. 

Idus de Marzo

AUGUSTO

La pugna entre Octavio y Marco Antonio. Segundo triunvirato romano (43 AC – 31 AC)

Los sucesos que transcurren tras la muerte de Julio César constituyen el final del proceso histórico del tránsito de la República al principado. En la Batalla de Módena del 43 AC, Marco Antonio venció a Octaviano: esto obligó a Octaviano a negociar el llamado Segundo Triunvirato con Marco Antonio y el general Lépido, quien apoyaba a Marco Antonio y dominaba los ejércitos de la Galia e Hispania. Al contrario que el primer Triunvirato, que consistía en un acuerdo privado y secreto, el Segundo Triunvirato gozaba de rango constitucional. Los tres miembros del segundo triunvirato se presentaban como herederos de César y asumían la potestad consular por un periodo de 5 años (comenzando por Marco Antonio). 
Batalla de Módena del 43 AC

En la Batalla de Filipos (42 AC), los triunviros dieron muerte a los asesinos Bruto y Casio. Luego hubo un enfrentamiento entre los partidarios de Marco antonio y partidarios de Octaviano, que se resolvió por la Paz de Brindisi del 40 AC. la Paz de Brindisi reconcilió el segundo triunvirato y dividió el poder entre los tres, adjudicando el gobierno de Oriente a Marco antonio, el de Occidente a Octaviano y el de África a Lépido.

Batalla de Filipos (42 AC)

Tras la muerte de César (44), entabló la lucha contra el que había sido su lugarteniente, Marco Antonio; para ello contó con el apoyo de Cicerón y de los republicanos del Senado, que esperaban dividir a los cesaristas enfrentándoles entre sí; también contó con el apoyo de los grandes financieros (como Mecenas), lo que le permitió costearse un ejército propio.

Ese mismo año, y con el fin de reestructurar la política de la República, se fundó el Triumviri Rei Publicae Constituendae Consulari Potestate, o lo que es lo mismo, el Triunvirato para la Constitución de la República con Poder Consular cuya diferencia en base al primer triunvirato era que, más que una alianza entre políticos dentro del sistema constitucional, era una asociación de tres miembros cuya única finalidad era la de reconstituir la República, y para ello se les asignaron diferentes áreas de actuación, a Marco Emilio Lépido, la Galia Narbonense e Hispania, a Marco Antonio, la Galia Cisalpina y a César Octaviano Cerdeña, Sicilia y África.

Octavio (heredero legítimo ) supo hacerse con la lealtad de gran parte del ejército y de la mayoría de los partidarios del difunto gobernante. El objetivo era ser reconocido como el más indicado para ocupar el puesto vacante de su padre adoptivo. Mientras tanto, Antonio, logró convencer al Senado de que le otorgase el gobierno de la Galia por un espacio de cinco años.

Después de derrotar a Marco Antonio en la batalla de Módena, exigió del Senado el nombramiento de cónsul; rechazado por su juventud (tenía sólo 20 años), marchó sobre Roma y tomó el poder sin combatir, ya que las legiones enviadas contra él prefirieron apoyarle. Al mismo tiempo, su control del Norte de Italia a raíz de su triunfo en la campaña suponía un enorme peligro a ojos del Senado. Ante la negativa a la solicitud del joven heredero a prorrogar su consulado, este decidió marchar sobre Roma y ocuparla .

Una vez forzó su elección y la de Quinto Pedio como cónsules, Octavio tomó una serie de disposiciones de suma trascendencia que fueron el embrión del posterior Triunvirato. El Segundo Triunvirato fue una alianza por cinco años realizada entre Marco Antonio, César Octavio y Marco Emilio Lépido, tras el vacío de poder originado por el asesinato de Julio César. El 11 de noviembre de 43 AC. se produce la entrevista de Bolonia, de la que sale el Segundo Triunvirato (43-38 AC)

En el 36 AC; desaparece el Segundo Triunvirato al firmar un pacto Marco Antonio y Octaviano por el que excluyen del gobierno a Lépido. Mientras Octaviano trataba de ganarse el apoyo del patriciado conservador en Roma; casándose con la hija de una de las familias más influyentes, marco antonio emprendía una política de conquistas en oriente, teniendo como centro Antioquía, donde conoció a Cleopatra VII e inició con ella una relación extramarital (estando casado con la hermana de Octaviano) en el 36 AC, Marco Antonio fue derrotado en patria y se trasladó a Alejandría.
victoria naval de Actium (31 AC)

Marco Antonio había sucumbido a la influencia de Cleopatra VII de Egipto y practicaba una política orientalizante, poco propicia a los intereses romanos; Octaviano explotó en su favor esta circunstancia, declarando la guerra a Cleopatra en el 32 AC («Guerra Ptolemaica»). Tras la victoria naval de Actium (31 AC), entró en Alejandría, donde Marco Antonio y Cleopatra se suicidaron (30 AC). Con la anexión de Egipto, Octavio dio a Roma el control sobre todo el Mediterráneo.

Cleopatra y Marco Antonio

Octavio Augusto, primer emperador romano

Política Exterior durante el Principado de Augusto

Tras la Batalla de Actium, Octaviano (denominado Augusto desde aquel momento) reunió al senado en el 29 AC para establecer las nuevas bases del poder imperial, dando lugar al régimen del principado (29 AC-284).

Durante el principado de Augusto (29 AC-14), se desarrolló una gran actividad bélica en el exterior, no tanto por afán de conquista, como por la necesidad de asegurar las fronteras. En oriente, augusto continuó la política de Marco Antonio de continuar las relaciones diplomáticas con los parthos y mantener pequeños reinos locales fronterizos dominados por Roma como línea de choque.

La intervención en Occidente fue mucho más intensa y difícil. fueron definitivamente pacificadas Hispania (Augusto en persona se encargó de someter a galaicos, astures y cántabros en el 25 AC y, desde entonces, Hispania fue reestructurada; la provincia Ulterior fue divida en Bética y Lusitania, y la Provincia Citerior fue convertida en tarraconense y ampliada con los nuevos territorios sometidos de la Gallaecia) y la Galia (sometimiento definitivo de la Galia Transalpina en el 15 AC y división de la misma en tres regiones: Aquitania, Lugdunense y Belgiense).

Hacia el 15 AC, se logró el sometimiento de dos nuevas provincias. Retia y Norio, controlándose así los cursos altos del Rin y del Danubio: el bajo Danubio se consiguió después con la anexión de Mesia y Tracia. hacia el 6 AC, las fronteras occidentales estaban totalmente consolidadas e incluso se habían hecho expediciones en germania que auguraban su pronta conversión en Provincia Romana.

Entre los años 6 y 9, Augusto se propuso situar las fronteras del imperio hacia el Elba, pero la expedición mandada por él fue aniquilada por los veruscos en la frontera del Rin. Esta importante derrota frenó el expansionismo romano, aunque, de todos modos, la política exterior de Augusto fue, en general, muy efectiva, y las fronteras por él consolidadas se mantuvieron durante dos siglos.


La reforma del Estado

Tras la batalla de Actium, Octaviano reunió al senado en el 29 AC para establecer las nuevas bases del poder imperial, dando lugar al régimen del principado (29 AC-284). Asumió los siguientes 4 títulos: Augustus (título de carácter religioso), Pontifex Maximus (cargo que se mantendrá unido a la condición de emperador hasta Teodosio), Princeps Civitatis (primer ciudadano) y Pater Patriae (padre de la Patria): con extraordinaria astucia, augusto logró hacerse dueño de todos los poderes del estado y darle una base legal manteniendo las formas republicanas: el Princeps gobierna ayudado por funcionarios imperiales, nuevos órganos de gobierno y antiguas instituciones republicanas.

Los funcionarios imperiales fueron elegidos por Augusto en función de su competencia en el trabajo y su fidelidad al Principado.Eran responsables ante el princeps y solo él podía revocarlos: recibían una remuneración fija. En cuanto a su extracción social, eran en su mayoría libertos y esclavos imperiales, aunque también participaron algunos miembros de las órdenes senatorial y ecuestre. Augusto fue el iniciador de las Officinae (especie de ministerios en los que se centralizaban las funciones de la Administración central), donde se fueron integrando los funcionarios imperiales.


El gobierno central comprendía dos nuevos órganos de gobierno. Por un lado, el Consejo del príncipe (consilium Principis), que era el órgano deliberante y no tenía una composición ni unas competencias claramente delimitadas: según las circunstancias, eran llamados para deliberar y aconsejar a Augusto miembros de la familia imperial, senadores, ecuestres,etc. Los ecuestres tendían a predominar y su influencia en las decisiones imperiales er inmensa. Por otro lado, la Prefectura del Pretorio, que era el órgano ejecutivo y tenía una carácter marcadamente militar, al provenir del orden ecuestre. El prefecto del pretorio mandaba sobre la Guardia Pretoriana y también asumió funciones judiciales: era la mano derecha del emperador.

consilium Principis

Como conservador de las formas republicanas, Augusto mantuvo el senado (volviendo a reducir el número de senadores a 600 y expulsando a muchos de sus opositores, y privándolo de ciertos poderes políticos, pero compensándolo con nuevas funciones administrativas) y los Comicios (conservando sus competencias electorales y legislativas, aunque el emperador se reservó el derecho de iniciativa legislativa y de propuesta de los candidatos electorales). El Senado perdió sus atribuciones relativas a las elecciones a las magistraturas, pero mantuvo su poder legislativo mediante senado-consultos y se encargó del gobierno de las Provincias Senatoriales.

Las Provincias del imperio se dividieron en Provincias Imperiales (las más conflictivas, bajo imperium exclusivo de Augusto, que las gobernaba por medio de Propretores que actuaban como legados suyos) y Provincias Senatoriales (las más pacificadas,administradas por el Senado, que las gobernaba por medio de procónsules). Augusto promovió también la armada romana, siendo sus jefes del orden ecuestre.

Cambios Legislativos
  • Restauración de monumentos
Augusto, en primer lugar, como parte de su búsqueda por el renacimiento religioso, restauró monumentos públicos, especialmente los templos de los dioses. También encargó la construcción de monumentos que promoverían y fomentarían la religión romana tradicional. Por ejemplo, el Ara Pacis Augustae contenía símbolos y escenas de ritos y ceremonias religiosas, así como de Augusto y su familia romana “ideal”: todo ello para inspirar el orgullo romano. Después de que Augusto generó el renovado interés en la religión trató de renovar la práctica del culto.

Augusto restauró los monumentos públicos, especialmente los templos de los dioses, como parte de su BÚSQUEDA DEL RENACIMIENTO RELIGIOSO.

Ara Pacis

  • Reformas religiosas
Para poder hacer esto, Augusto restableció los sacerdocios y fue designado pontifex maximus, lo cual lo convirtió tanto en el jefe seglar como el líder religioso del Imperio romano. Reintrodujo ceremonias y festivales del pasado, incluyendo la ceremonia Lustrum y el festival Lupercalia. En el año 17 a.C. restableció los Ludi Secularae (juegos seculares), una celebración religiosa que sólo se celebraba una vez cada 110 años, en la cual eran realizados sacrificios y representaciones teatrales. Por último, Augusto instauró el culto imperial para venerar al emperador como a un dios. El culto se extendió por todo el Imperio en sólo pocas décadas y era considerado una parte importante de la religión romana.

Ludi Secularae (juegos seculares)
  • Las leyes sobre herencia e impuestos
El objetivo de Augusto al restaurar los monumentos públicos y reavivar la religión no era simplemente renovar la fe y el orgullo del Imperio romano. Más bien, tenía la esperanza de que estos pasos restaurarían los estándares morales en Roma. Además, Augusto decretó reformas sociales como una medida para mejorar la moralidad. Un aspecto que le importaba mucho era alentar a las familias a tener hijos y a desanimarlas del adulterio. En consecuencia, recompensó política y económicamente a las familias con tres o más hijos, especialmente varones. Este incentivo se originaba en su convicción de que había muy pocos hijos legítimos nacidos de “matrimonios decentes”. Por otro lado, penalizó a los hombres solteros mayores de 38 años al imponerles un impuesto adicional que otros no tenían que pagar. También se les negó el acceso a recibir herencias y asistir a los juegos públicos. Más aún, la Lex Julia de maritandis ordinibus prohibía el celibato y los matrimonios sin hijos, así como hacer que el matrimonio fuera obligatorio.
  • Las leyes de matrimonio y divorcio
Augusto también enmendó las leyes de divorcio para hacerlas mucho más estrictas. Antes de esto el divorcio había sido bastante libre y fácil. Además, tras las reformas de Augusto, el adulterio se convirtió en un delito civil en vez de un delito penal bajo la Lex Julia de adulteriis coercendis. En otras palabras, este se convirtió en un delito contra el Estado, lo cual significaba que el Estado (y no sólo el marido) podría llevar a un adúltero a la corte si había evidencia de adulterio. Las penas por adulterio incluían el destierro o, algunas veces, el esposo o el padre de la adúltera podía asesinar a una esposa adúltera. La propia hija de Augusto, Julia, fue desterrada por adulterio después de esta nueva legislación. Fue desterrada a una isla desolada llamada Pandateria.

Augusto también consideraba que la gente no debería interactuar o, especialmente, casarse con aquellos fuera de su propia clase social. Por consiguiente, creó leyes que reafirmaban los asientos jerarquizados en el teatro y el anfiteatro. Por ejemplo, los asientos de la primera fila estaban reservados para los senadores, las filas siguientes para aquellos del orden ecuestre, después el resto dividido entre los hombres jóvenes, los soldados, etc.

Ese fue el momento oportuno para llevar a cabo las reformas en las legiones y en general en todo el ejército. El objetivo principal era crear una fuerza militar eficiente y sobretodo leal a su persona. Un detalle que era importante teniendo en cuenta el pasado cercano y las complicaciones con las que se había encontrado.

Reforma del Ejército

Reducción del número de legiones

Ya tras su victoria en Actium, se vio forzado a reducir el elevado número de legiones, que por aquel entonces eran sesenta. Se redujo el número hasta veintiséis o veintisiete, estableciéndose según las necesidades del momento. Pese a que en el fatídico año 9 d. C., el número se redujo a veinticinco, imagino que ya sabréis el porqué.

Y es que con el devenir de los años, y con la expansión territorial que llevaron a cabo sus sucesores, se fue aumentando el número de unidades legionarias. A la vez se sustituían las que había sido diezmadas, aniquiladas o licenciadas. En cierto modo esa reducción fue una medida inteligente. Sostener a tantos militares era una pesada y cara carga para las arcas del estado. Y en teoría, tras su victoria no era necesario tener a tantos efectivos movilizados. Se ahorraba por otra parte que apareciesen nuevos generales que le pudiesen hacer sombra. Augusto no dejaba las cosas al azar.

Asentamiento de veteranos

Según datos de su obra más importante, la Res gestae divi Augusti, que él mismo redacto a modo de memorias, afirmó licenciar a cerca de 300 mil veteranos de las guerras civiles. Obviamente llevarlo a cabo conllevó un gasto que se pagó en tierras y en pagas… Aunque estoy convencido de que si lo hizo fue porqué le saldría más barato que mantenerlos activos.

Como hecho característico y para que veáis la magnitud de esa empresa, sabed que se fundaron unas veintiocho colonias romanas para asentar a todos esos hombres y sus familias. Para entrar ya en materia, os daré un dato importante, los años de servicio por los que firmaba un legionario al enrolarse.


El culto imperial

Augusto recurrió a bases religiosas para fundamentar el nuevo régimen y la posición privilegiada que tenía él y su familia en el gobierno del Estado: reafirmó la divinización de Julio César -que se consideraba descendiente de Venus- y se proclamó a sí mismo "hijo del divino Julio". Incluyó en la religión oficial el culto a las propias divinidades familiares y personales: el Genio de Augusto, los Lares de Augusto y la Victoria Augusta. Sin embargo, Augusto fue lo suficientemente hábil para no proclamar su propia divinidad en vida. Eso cambió tras su muerte: el primer templo de culto imperial en las provincias occidentales fue edificado en Tarraco en 15 d. C. en honor a la Eternidad de Augusto.

Así fue como Augusto puso los cimientos para incorporar a los cultos tradicionales el culto imperial: en el momento de la sucesión el nuevo emperador solía divinizar a su antecesor (apoteosis), de quien a menudo era hijo natural o adoptado, como una forma de justificar el régimen imperial y su propio poder. En cambio, mientras el emperador está vivo es objeto de adoración la parte espiritual de su persona -su numen o su genio- y se ruega a los dioses que lo protejan.

El culto imperial, que en general se superponía a los cultos tradicionales sin eliminarlos, tenía también la función de cohesionar todas las regiones de un imperio inmenso y diverso, compuesto por una serie de pueblos que conservaban sus religiones ancestrales.

Los sacerdotes encargados de la administración local del culto imperial en las provincias eran los séviros augustales, normalmente libertos.

Augusto

Los poderes de Augusto y el principio de sucesión

Tras la Batalla de Actium (31 AC), Augusto había asumido unos poderes excepcionales que no se adecuaban a ninguna de las instituciones existentes: de ahí que reuniese al senado en el 29 AC para establecer las nuevas bases del poder imperial, dando lugar al régimen del principado (29 AC-284): asumió los títulos de Augustus, Pontifex Maximus, Princeps Civitias y Pater Patriae. Recibió asimismo unas serie de poderes tradicionales republicanos: Imperium Maius, Imperium Proconsular, potestas Consular, Potestas Censoria y Potestas Tribunicia.

Por otra parte, la antigua y oficial religión romana fue un eficaz instrumento para la propaganda del nuevo régimen. Augusto reconstruyó más de 80 templos en Roma, estableció nuevas festividades religiosas y se presentó como nuevo Rómulo al restablecer el bienestar del estado. Fomentó el culto de ciertas divinidades relacionadas con momentos cruciales de su gobierno (Apolo, Marte y Venus). Por otra parte, con Augusto se inicia además el culto imperial: Augusto era considerado hijo adoptivo de un dios, Julio César, cuya divinidad ya había sido aceptada por el pueblo de manera espontánea nada más producirse su muerte: existe una parecido con el culto de las monarquías helenísticas, pero con la diferencia de que augusto renunció a ser considerado un dios en vida.

La valoración del gobierno de Augusto por la historiografía actual es muy dispar: Monarquía simple y verdadera (Gardthause), República en evolución a la Monarquía (Helbe), Monarquía con revestimiento de República (Stuart-Jones), diarquía princeps-Senatus (Mommsen), restauración de la República aristocrática (meyer), superposición de las instituciones republicanas a un organismo nuevo (Mazzarino).

Los poderes poseídos por Augusto le habían sido conferidos a título personal y manteniendo los viejos formalismos de la República. Por lo tanto,era difícilmente transmisibles por herencia. la única solución que se le ocurrió a Augusto fue la de asociar el poder al elegido, de manera que, en el momento de su muerte, ocupase ya una posición de poder semejante a la suya: su largo y convulso mandato le llevó a considerar sucesivos candidatos, hasta que finalmente en el año 13 invistió a su hijastro Tiberio (hijo de su mujer Livia con su primer marido Tiberio Claudio) con el Imperium Proconsular y la Potestas Tribunicia: así, cuando Augusto murió en el 14, el Senado pudo transmitir sin sobresaltos el principado a Tiberio.

El problema es, cómo se transmiten estos poderes que son concedidos a título personal. Definitivo y último acto, porque la naturaleza del poder republicano no puede transmitirse por herencia, por ello:
  • Decidió asociar a sucesivos personajes a su familia a través del matrimonio con su hija Julia (Marcelo, Agripa y finalmente Tiberio) pero también mediante la vía femenina a sus nietos Cayo y Lucio. Finalmente se quedó tiberio, hijo de su mujer Livia pero adoptado por el.
  • Igualmente los asoció otorgándoles potestades (tribunicia) y el imperio proconsular y con una política oficial de propaganda de su imagen
Sin embargo hay que decir la herencia de sangre y familiar de augusto no resultó suficiente razón para que sus sucesores directos encontraran su poder legitimado. Ni siquiera ellos mismos fueron iguales en su propio concepción del poder.

LA CRISIS DE LA REPÚBLICA Y LOS CONFLICTOS ROMANOS

El gran número de conquistas había hecho generado enormes riquezas, que sin embargo solo se repartieron entre los patricios. Además el número de esclavos era cada vez mayor lo que incrementaba las diferencias entre clases y daba lugar a conflictos en los que la clase baja solicitaba el reconocimiento de sus derechos y el reparto de riquezas. Las grandes diferencias sociales fueron la principal causa del colapso de la República.


El panorama político de Roma en la primera mitad del siglo II AC

La aparición de unas nuevas facciones políticas en la primera mitad del siglo II AC constituye un preludio de la crisis interna de la República que tendrá lugar en el siglo I AC.

La lucha político-social entre patricios y plebeyos, característica de los primeros siglos de la República (509-287 AC) había dejado paso, desde la primera mitad del siglo III AC a un nuevo conflicto entre una Nobilitas patricio-plebeya y las masas populares: estos nuevos grupos sociales aparecen ya claramente definidos en el siglo II AC. Nos encontramos entonces con una nobleza terrateniente que dirige el Estado y copa los cargos públicos, una nueva clase adinerada (orden ecuestres) dedicada al comercio y las masas populares que forman las fuerzas productoras: las clases altas se han enriquecido por la rápida expansión romana por el Mediterráneo.

La lucha política viene determinada, en un primer momento, por el rápido enriquecimiento de algunos sectores de la sociedad romana, como consecuencia de la fulgurante expansión por el Mediterráneo.

Durante la Segunda Guerra Púnica (219-202 AC), surgen dos facciones dentro de la nobleza que se enfrentan entre sí por la consecución de poderes políticos y la defensa de sus intereses económicos: Los Optimates (literalmente "los principales", guardianes de las tradiciones y contrarios a la ampliación del senado, liderados por Catón) y los Populares (literalmente "los del pueblo", partidarios de la asimilación de la cultura griega y de la ampliación del Senado, liderados por Escipión el Africano). Estos últimos son sensibles a las reivindicaciones de la plebe urbana y de los aliados itálicos. El equilibrio entre ambas fuerzas es tan ajustado que incluso llegan a acuerdos tácticos de reparto de poder (cada uno de los cónsules pertenece a una facción).

Hacia el final de la segunda mitad del siglo II AC, se agravan los problemas sociales. Empeora la situación de los campesinos, que necesitan tierras que los planes de colonización han dejado de proporcionarles (detenidos desde el 180 AC). Catón y Escipión "El Africano" dejan el relevo generacional a otras figuras, como Escipión Emiliano y los hermanos Graco, respectivamente. El conflicto entre las facciones políticas se radicaliza.


Transformaciones sociales y época de crisis 

Una de las consecuencias más importantes de las dos primeras Guerras Púnicas fue el paso de una economía agrícola de subsistencias a otra de latifundios. hasta entonces, las masas campesinas eran propietarias de pequeñas parcelas que dedicaban al cultivo de cereales, legumbres y productos hortofrutícolas. Los miembros del orden senatorial eran propietarios de fincas rústicas de extensión modesta (dicho orden tenía vetada cualquier actividad económica excepto la agrícola). Tras las dos primeras Guerras Púnicas, la rápida expansión romana por el mediterráneo hizo llegar grandes cantidades de dinero, esclavos y productos agrícolas de otras regiones que provocaron la caída de los precios y la pérdida de rentabilidad de los cultivos en Italia. En cambio, las grandes propiedades aumentaron su extensión gracias a la crisis de las pequeñas y se nutrieron de gran cantidad de mano de obra esclava proveniente de la guerra. El campesinado emigró a las ciudades con la esperanza de emplearse en la industria o el comercio, pero, por lo general, solo halló miseria. Además, surge una nueva clase de comerciantes enriquecidos (el orden ecuestre), que sirven en el ejército en la caballería al poder costarse un caballo. con la conquista del Mediterráneo, estos comerciantes alquilaban al Estado la explotación de los recursos naturales o de los impuestos de los nuevos territorios. Roma se convirtió no solo en la primera potencia militar, sino también económica del Mediterráneo.

Otra de las consecuencias más importantes fue el enorme incremento de la mano de obra esclava, utilizada en los latifundios, las minas y la industria. este fenómeno ya se daba en Sicilia, Grecia y Anatolia, pero ahora también afectó a Italia. A los terratenientes les era más rentables comprar esclavos que emplear como jornaleros a los pequeños campesinos cuyas tierras habían absorbido. de ahí que muchos campesinos optasen por entregarse como esclavos y así permanecer ligados a la tierra que siempre habían cultivado. Pero la esclavitud también fue una fuente de efectivos humanos que, poco a poco, pasaban a engrosar el cuerpo cívico, cuando eran manumitidos por su dueños.

Las condiciones de vida de los esclavos eran durísimas. Su única esperanza era la manumisión. cuando perdían esta esperanza, la única salida era la rebelión. Hubo muchas rebeliones de esclavos durante el siglo II AC, aunque las más importantes fueron las que se dieron en Sicilia entre el 139-132 AC. En el 139 AC, una revuelta de esclavos encabezados por Euno (de origen sirio) mató a Damófilo y proclamó rey al propio Euno, que tomó el nombre de Antíco y organizó una corte de tipo helenístico.

Euno

Esto se extendió al resto de la isla y a Euno se le unió otro cabecilla, Cleón (de origen siciliano), y ambos organizaron un ejército de 70000 esclavos que derrotaron a Lucio Hipseo y otros generales romanos. En el 132 AC, Publio Rupilio puso fin a la sublevación capturando y ajusticiando a los cabecillas, y restableciendo la esclavitud al resto de individuos que habían participado en las revueltas.

Las transformaciones sociales del siglo II AC hicieron que la Nobilitas patricio-plebeya se dividiese en dos facciones (optimates y Populares). el orden ecuestre hizo causa común con los Populares. en cambio, la plebe, sobre todo la urbana, estaba muy dividida y las dávidas que recibía de los dirigentes hicieronq ue muchos de sus miembros apoyasen a los Optimates. En el siglo I AC, las luchas entre ambas facciones desembocaron en cruentas guerras civiles.



La crisis interna del Estado: Los Graco

Hasta el 140 AC, la crisis interna de Roma se agudiza debido al desgaste provocado por las guerras (en Hispania y la Galia, así como sublevaciones de esclavos en Sicilia, etc) Esto provoca la polarización total de la vida política en torno a los Optimates (liderados por Escipión emiliano) y los Populares (liderados por los hermanos Tiberio y Cayo Graco).

Tiberio y Cayo Graco eran hijos de Sempronio Graco, quien había actuado como pretor en la primera fase de la conquista de Hispania (197-180 AC), y nietos por línea materna de Escipión el Africano. Tiberio Graco había participado en la Tercera Guerra púnica (149-146 AC) y en algunas batalla de la Guerra de Numancia (143-133 AC). Durante su viaje de regreso a Roma, pudo comprobar la penosa situación en la que se encontraban los campesinos itálicos. En lugar de seguir la típica carrera política de los jóvenes de su clase social, en el 134 AC,se presentó a unas lecciones para el Tribunado de la Plebe, apoyado por los Populares. Una vez elegido, se propuso llevar a cabo su proyecto de reforma agraria (lex Sempronia) a favor de la plebe. Su principal opositor, Escipión Emiliano, se encontraba ocupado en Hispania, luchando contras los numantinos; el otro cónsul era partidario suyo. 
  • Lex Sempronia: la reforma agraria de los Graco
Según la Lex Sempronia todos aquellos que hubieran ocupado tierras del Ager Publicus sin haber obtenido previamente la concesión o arrendamiento del estado, deberían devolverlas. las tierras así recuperadas serían repartidas en lotes inalienables (para evitar la formación de nuevos latifundios) entre los campesinos, que pagarían un pequeño canon anual al estado en compensación. Aunque estas medidas no eran revolucionarias (pues solo afectaban al Ager Publicus y no iban en contra de las propiedad privada), golpearon con dureza los intereses de la oligarquía imperial. Con dificultades, Tiberio Graco logró logró definitivamente la aprobación de su ley por el tribunado de la Plebe y el Senado no tuvo más remedio que ratificarla aunque, en la práctica, intentó entorpecer su desarrollo. Al año siguiente, se presentó a la reelección con la intención de llevar a cabo la reforma y profundizarla, pero el mismo día de las elecciones, fue asesinado por un motín alentado por la oligarquía senatorial.
  • Todos aquellos que habían ocupado tierras del ager públicus, que habían llegado a ser latifundios, sin concesión previa o arrendamiento del estado debían devolverlas. Sus nuevos dueños tendrían la obligación de emplear en ellas a hombres libres. Una vez devueltas las parcelas al Estado, se distribuirían entre los campesinos más pobres y necesitados en parcelas de 5 o 6 hectáreas cada una con la condición de no poderlas vender y de pagar un pequeño impuesto por ellas.
  • En el caso de que existiera esa concesión o arrendamiento tan solo podrían conservar 500 yugadas (unas 125 ha). Si tenía hijos se incrementaba en 250 yugadas por cada uno de ellos hasta un máximo de 1.000. El resto se devolvería al Estado.
  • Por último, y aquí posiblemente lo más controvertido, se creaba un tribunal, formado por tres miembros (Apio Claudio Pulcher y los hermanos Graco), que por turnos anuales debían alternarse en la dirección. Su misión, las concesiones de las tierras, decidían sobre qué tierras podían ser consideradas como públicas y cuales privadas.
  • La reforma incluía además el otorgar el derecho de ciudadanía a los itálicos. Incluía además una serie de cambios para que el orden de los caballeros tuviera acceso a los tribunales.
En el 123 AC, Cayo Graco accede al tribunado de la Plebe. No solo pretende poner en funcionamiento la Lex Sempronia, sino además llevar a cabo una profunda reforma del senado para privarle de la mayoría de sus prerrogativas. También proponía la creación de un conjunto de colonias para aliviar a Roma del exceso de población y sacar del campo a los jornaleros parados. Cuando Cayo Graco se ausentó de Roma para ir a fundar sobre las ruinas de la antigua Cartago la Colonia Lunonia, el senado aprovechó para enviar al tribunado de a Plebe a un personaje afín, que se ganó el apoyo de la mayoría con propuestas más radicales que las de Cayo Graco. Cuando este regresó, se encontró solo en las nuevas elecciones, no resultando reelegido. Entonces, el Senado decidió derogar la ley por la que se fundaba la colonia Lunonia. Cayo Graco y algunos de su partidarios ocuparon el aventino amenazando con una secesión. Los cónsules asaltaron el aventino con la policía ciudadana y Cayo Graco se suicidó.

Los hermanos Graco

POLÍTICA EXTERIOR ROMANA A FINALES DEL SIGLO II AC:YUGURTA, CIMBRIOS Y TEUTONES

Guerra de Yugurta (111-106 AC)

En el 118 AC, Yugurta había heredado el reino de Numidia, junto a dos de sus primos. Hizo asesinar a uno de ellos y el otro (Aderbal) se refugió en Roma. El senado propuso una división del reino favorable a Yugurta y este, que no estaba conforma, acabó asesinando a Aderbal.

Los Populares consiguieron que se declarase la guerra a Yugurta. En el 111 AC, fue enviado un cónsul que fue sobornado y firmó un tratado de paz muy beneficioso para el númida. Al negarse el pueblo a ratificar el tratado, Yugurta se traslada a Roma y se dedica a sobornar a sus opositores: el asesinato de otro pretendiente al trono hace que sea expulsado de Roma y la guerra continúa.

Tras una primera derrota, el senado envió a Cecilio Metelo, que reconquistó casi toda Numidia. En el 107 AC, Mario fue elegido cónsul y puesto al mando de la guerra, inclinándola a favor de Roma. Finalmente, Sila, cuestor de Mario, consigue la captura de Yugurta con la ayuda de Boco, rey de Mauritania. Numidia fue dividida entre Boco, un hermanastro de Yugurta y los gobernantes locales.


Cimbrios y Teutones: la Guerra Címbrica (113-101 AC)

En el 113 AC, se produce el primer enfrentamiento con unas tribus de cimbrios y teutones, procedentes de ciertos movimientos migratorios desde el mar del Norte. Tras varias derrotas romanas, en el 105 AC, se produce otro enfrentamiento en Arausio (actual Orange, Francia), donde los romanos vuelven a ser derrotados.

Mario fue elegido cónsul de nuevo, tomó el mando y los derrotó en Aquae Sextiae (Aix-en-Provence, Francia). En el 101 AC, en las proximidades de Varcealle, Mario obtuvo la victoria final, lo que provocó su aclamación como "tercer fundador de Roma".

LA REPÚBLICA ROMANA EN LA PRIMERA MITAD DEL SIGLO I AC

CAYO MARIO, APULEYO SATURNINO, LIVIO DRUSO Y LA GUERRA SOCIAL

Cayo Mario

La obra de Mario se desarrolló principalmente en el campo militar. La fuerte crisis económica motivó que muchos ciudadanos quedaran fuera del censo, por lo que no eran aptos para el ejército al no poder costearse la panoplia.

Homo novus. Bajo su figura se reconstruyeron los populares Crisis y hartazgo del ejército “ciudadano” cuya base fue el reclutamiento que partía de la reforma censitaria de Servio Tulio. Esto provoca una reforma de Mario que tendrá grandes consecuencias durante todo el imperio: Reforma del ejército

Cambió el sistema de reclutamiento:Mario va a promulgar una serie de leyes para promover la entrada en el ejército de personas sin recursos (proletarii) a los que el enrolamiento les asegura un sueldo (stipendium) así como participación en el botín de guerra y al final del servicio militar, un lote de tierra.

El estado proporcionaba el equipo necesario, tenían una parte del botín de guerra y, al licenciarse, recibía pequeños lotes de tierras. El ejército se hizo profesional, aunque servían más a intereses de su generales que al del Estado.

Se sientan las bases para la creación de un ejército profesionalizado, permanente frente al ejército cívico, en contra del tradicional sistema censitario. a partir de ahora estará integrado por voluntarios que reciben un sueldo por su trabajo ---- mayor gasto para el estado

Pero además de esto, un segundo efecto es que en adelante los ejércitos formados por profesionales servían más a los intereses de sus generales que a los beneficios del estado.Los generales potenciaron el estrecho vínculo con sus hombres, que son la base de su fuerza militar y también política

Cayo Mario
Apuleyo Saturnino

Mario se dedicó a golpear los intereses de la oligarquía. En el 100 AC, se pone de acuerdo con Lucio Apuleyo Saturnino y Cayo Servilio Galucia para presentarse los tres a distintos cargos. Mario obtuvo el consulado, Saturnino el tribunado y Glaucia la pretura. Mario concedió la ciudadanía a los itálicos que había servido en su ejército y aprovechó una ley agraria anterior para crear nuevas colonias. Poco a poco, Mario se fue distanciando de los dos Populares, los cuales murieron en un tumulto. las leyes fueron abolidas y Mario tuvo que dejar Roma.

Oposición del senado, por lo que se comienzan a usar aquí los plebiscitos como forma de imponer decisiones frente al senado
Prepararon una remodelación de la ley agraria de los Graco y también de fundación de colonias.
Formalmente lo propuso desde el tribunado de la plebe L. Apuleyo Saturnino
  • Fundación de colonias en las provincias en la llanura padana.
  • Rebajar una octava parte el precio del trigo
  • Reparto de tierras a los veteranos de Mario, entre los que había itálicos a los que se había promocionado a la ciudadanía para ser incluidos en los repartos: Oposición de la ciudadanía
Pero esto no se hizo porque encontró fuerte oposición de los ciudadanos romanos al considerar que mermaba sus derechos por esta inclusión itálica.
Como consecuencia de esto, restauración del poder de los optimates durante 10 años
Apuleyo Saturnino

Livio Druso

Tras el fracaso de Mario, la oligarquía senatorial toma las riendas del estado. Livio Druo fue elegido tribuno de la plebe en el 91 AC. Intentó satisfacer a la plebe y al orden ecuestre sin perjudicar al senado: propuso un amplio plan de reformas, entre ellas, dar la ciudadanía a los itálicos. A causa de dichas propuestas, fue asesinado.

Numerosas propuestas legislativas que logró sacar adelante, por ejemplo, poner fin a las disputas entre orden ecuestre y orden senatorial, permitiendo la entrada de 300 caballeros en el Senado y estableciendo que los tribunales de justicia estarían formados solo por senadores.

PERO:para contentar a los pueblos itálicos, les prometió la ciudadanía a cambio de que corriesen con los gastos de una nueva distribución de tierras. Con esta finalidad, elaboró una ley agraria, por la que aquellos pueblos cedían territorios del ager publicus que ocupaban desde la época de los Gracos (principalmente en Etruria y Umbría) e intentó aprobar la lex Livia de sociis que les concedía la ciudadanía romana a modo de compensación para lograr la estabilidad. LA LEY NO FUE APROBADA.

Livio Druso

Guerra Social o Guerra de los Aliados (91-88 AC)

El asesinato de Livio Druso desencadenó la sublevación de numerosas ciudades itálicas(sobre todo, marsos y samnitas). Crearon una nueva capital en la ciudad de Corfiunum, a la que llamaron Itálica, y se unieron en una liga del mismo nombre. Eligieron un senado de 500 miembros y redactaron una constitución iguala a la romana: Comenzaron sus actuaciones asesinando al pretor y a los ciudadanos romanos de Asculum.

Desde el principio de la guerra existió una tendencia a favor de estos pueblos itálicos y se hizo evidente que había que buscar una situación negociada y dio comienzo un proceso de acercamiento que dio de forma paulatina satisfacción a las demandas de igualdad de derechos políticos.

La guerras se desarrolla en dos posiciones: marsos con Popedio Silón y samnitas con Papio Mutilio. El primer año es favorable a los rebeldes. Finalmente, el mando quedó en manos de Mario, pero la situación empeoró. Se pasó a las negociaciones. Con la Lex Lulia se da la ciudadanía a las ciudades que habían permanecido fieles a Roma, con la Plauta Papiria se le concede a quien solicita al pretor correspondiente y con la Lex Pompeia a los itálicos de la Galia Cisalpina. En el 89 AC, cayó Asculum, siendo el fin de la resistencia marsa. En el sur, Sila recupera Pompeya y Bovanium. La guerra termina en el 88 AC en Apulia con la derrota de Popedio a manos de Cecilio Metelo Pío y Pompeyo.
  • 91 a.C.  Lucio Julio César (cónsul) promulgó una ley por la que se concedía la ciudadanía romana a todas aquellas comunidades itálicas que no se hubieran unido a la revuelta (Lex Iulia de Civitate Latinis et Sociis Danda)
  • 89 a.C. Lex Plautia-Papiria. Establecía que se concedería la ciudadanía romana a todos los aliados que depusieran las armas y que lo solicitasen al pretor.
  • 89. Lex Pompeia. Concede el derecho latino a los habitantes de Galia Cisalpina.


LA DICTADURA DE SILA

Toma del poder de Sila y marcha sobre Roma

Sila accede al consulado en el 88 AC habiendo dejado constancia de su aptitudes políticas y militares en su participación en distintos conflictos (guerras de Yugurta, címbrica y social). después logró que se le concediera el gobierno proconsular de la Provincia de Asia, lo que suponía el mando de la guerra contra Mitrídates IV, rey de Ponto.

Suplicio Rufo, uno de los tribunos de la plebe, posicionado contra la oligarquía, consiguió que se despojase a Sila del Imperium y se nombrase a Cayo Mario comandante de las tropas. Sila abandona Roma y se reúne con su ejército en Nola (que estaba a la espera de trasladarse a Oriente). Sila los convenció de que Mario se encargaría con su propio ejército de combatir a Mitrídates VI, por lo que ellos perderían su recompensa.

Sila se dirigió entonces a Roma y penetró en la ciudad con el ejército (hecho prohibido por ley). Mario huyó a África. Sila anuló los poderes de los tribunos de la plebe y limitó las votaciones de las asambleas. Al ser urgente acudir a África, dejó Roma en manos de Cinna (forzado a cumplir sus órdenes). Tras la partida de Sila, los Populares empiezan a conspirar contra la oligarquía. Cinna se alía con Mario y ambos toman la ciudad, recuperando el poder e instaurando un régimen de terror. Sila regresa en el 83 AC y derrota a los marianistas en el 82 AC al pie de las murallas de Roma (porta Colina)

Sila

Guerra contra Mitrídates VI (88-84 AC)

La Primera Guerra Mitridática (88-84 AC.) fue un conflicto brutal entre la República Romana y el Reino del Ponto. Desencadenada tras una masacre de ciudadanos romanos en Asia Menor ordenada por Mitrídates VI, la guerra vio a Roma perder el control de Grecia antes de que el general Sila retomara el territorio y forzara un tratado de paz.

Sila había estado fuera de Roma solucionando el conflicto contra Mitrídates VI, que en el 88 AC ocupó toda la Provincia de Asia, excepto Rodas.Mitrídates VI, rey del Ponto (Anatolia), aprovechó que Roma estaba sumergida en la Guerra Social y en sus propias guerras civiles para expandir su influencia. Tras anexar gran parte de Asia Menor y Grecia, Mitrídates ordenó la ejecución secreta y simultánea de decenas de miles de ciudadanos romanos e itálicos residentes en la región asiática

 Roma envió al cónsul Lucio Cornelio Sila. Tras sitiar y tomar Atenas,  Sila desembarcó con sus tropas en el 87 AC, apoderándose de los tesoros de Delfos y Olimpia. Sila aplastó al ejército de Mitrídates en las batallas de Queronea (86 AC) y Orcómeno (85 AC.). acabó firmando un tratado de paz que favorecía más a sus propios intereses que a los de Roma.


Dictadura de Sila (82-79 AC)

Tras la Batalla de Porta Colina (82 AC), se confeccionaron listas de proscripciones donde aparecían los partidarios de Cinna. Se les condenaba a muerte y se les confiscaba sus bienes: En virtud de la Lex Valeria del 82 AC, Sila es nombrado Dictador: designó como Magiser Equitum a Valerio Flaco y dio comienzo una intensa labor legislativa encaminada a restablecer el poder del Senado:
  • Eleva un número de lictores (24), senadores (600), cuestores (20) y pretores (8)
  • se establece un rígido Cursus honorum
  • las propuestas de ley deben ser aprobadas por el senado antes de los Comicios
  • los jurados pasan a ser compuestos por senadores y no por ecuestres
  • se disminuye el poder de los tribunos y se limita su derecho a veto
  • se crearán colonias para sentar a los veteranos de sus legiones
Final de la Dictadura

En este momento ya se encuentran los recursos necesarios para establecer un régimen personal permanente (tribunicia potestas, apoyo del ejército e imperium). En el 80 AC, Sila vuelve a presentarse al consulado, sin dejar la Dictadura. En el 79 AC, se retira a su residencia de Campania: el motivo de su renuncia no es aún seguro para los historiadores

Batalla de Porta Colina (82 AC)

LA CRISIS DEL SISTEMA SILANO Y EL ASCENSO DE CÉSAR

Crisis del sistema silano

Desde la desaparición de Sila hasta el ascenso del César, se producen una serie de acontecimientos que pondrán en crisis todo el sistema establecido por Sila.
  • La guerra sertoriana (80-72 AC)
Enfrentamiento sostenido de populares y optimates, que llevó a los populares a enviar a Quinto Sertorio a hacer aliados entre las comunidades locales. Cuando Sila venció en Roma, muchos proscritos populares fueron enviados allí. Sertorio, partidario de Mario, tras la Batalla de Porta Colina, se había refugiado en Hispania y continuó la guerra contras los generales romanos de la península.Sertorio se proclamó procónsul (gobernador) de la Hispania Citerior, y los optimates liderados por Quinto Cecilio Metelo Pío y Cneo Pompeyo Magno enviaron sus tropas allí para someter a los últimos leales a los populares


  • Conflicto con los piratas cilicios (78-66 AC). controlado por Cneo Pompeyo
  • Revuelta de esclavos de Campania (73-71 AC):se sublevan unos 70 gladiadores al mando de Espartaco: llegarían a tener un ejército de 70000 hombres que, posiblemente por disensiones internas, se dividió en dos bloques: uno mandado por Crixo y otro mandado por Espartaco: en el 71 AC, Craso acaba con el conflicto en Apulia
  • Consulado de Pompeyo y Craso (70 AC). realizaron algunos cambios en el Senado logran que se acepte su candidatura al consulado a pesar que no cumplen los requisitos ni edad ni cursus honorum. Hombres más poderosos de roma en la década de los 60. Se abole lo que quedaba de la legislación silana
  1. Se vuelve a los repartos de alimentos
  2. Lex Licinia Pompeia reinstaura los poderes del tribuno de la plebe y su figura dentro del cursus honorum ordinario y con todos sus poderes
  3. Se restituyen privilegios a la clase ecuestre que había sido dañada
  • Reorganización de Oriente por Pompeyo. tras su éxito en la última guerra contra Mitrídates, Pompeyo entre otras modificaciones, anexionó el Ponto, reorganizó Asia, creó la provincia de Cilicia y volvió a Roma en el 62 AC: en la práctica, era el hombre más poderoso de Roma.
ESPARTACO 

Fue el dirigente de la revuelta de los esclavos que iniciada el verano del año 73 AC., símbolo mundial de la lucha eterna contra el esclavismo. Esclavo tracio, conmovió el Imperio Romano hasta el punto de obligarle a tomar medidas extremas contra sus propios soldados, sospechosos de no emplearse a fondo contra su ejército, en parte porque el líder liberador atrajo a plebeyos y campesinos pobres de Roma. Según las fuentes –siempre romanas- fue pastor y posteriormente, soldado auxiliar romano. Habiendo desertado, fue convertido en esclavo y vendido en Capua como gladiador (mirmillón). En el 73 se evadió con sus compañeros, a los que se unieron numerosos esclavos que él incitaba escapar; también encontró apoyos en los proletarios y los campesinos pobres. Instalado en el Vesubio, supo hacer frente a las diversas tentativas de las legiones romanas hasta que se encontró con un problema inaudito: alimentar a su ejército que había aumentado hasta 100.000 hombres El primer objetivo de la revuelta de Espartaco fue la libertad, pero al ser traicionado por los piratas que lo tenían que sacar de la península tuvo que seguir guerreando contra los romanos.

Durante este enfrentamiento, Espartaco mostró unas dotes de inteligencia, valor y genio militar excepcionales que fueron exaltadas por Marx como superiores a la de un Garibaldi. Todos los cronistas de la época, a pesar de su manifiesta hostilidad, coinciden en ello. Se sabe muy poco de su biografía personal, Plutarco dice que era natural de un pueblo nómada de Tracia, y que junto con su capacidad natural de jefe consiguió poseer unos atributos mágicos muy propios de la época. Fue derrotado tras una terrible batalla con el ejército romano, comandado por Craso, símbolo de la concentración de riquezas en Roma. A pesar de los intentos de éste, su cuerpo no pudo ser reconocido ni entre los muertos, ni entre los 6.000 esclavos que fueron crucificados. El nombre de Espartaco se convirtió, incluso después de muerto, en una pesadilla para Roma. Los romanos los empleaban para meter miedo a los niños traviesos.

Su nombre ha perdurado como símbolo de una lucha por la igualdad y la libertad que no acabaría hasta la segunda mitad del siglo XIX. Según parece, Espartaco soñaba con construir una República siguiendo el modelo de Licurgo. Lessing y Marx lo elogiaron con entusiasmo. Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht utilizaron su nombre para la organización comunista e internacionalista alemana que encabezaron durante la I Guerra Mundial, y su nombre fue incorporado por el pueblo ajeno al santoral. También ha sido utilizado por innumerables revistas marxistas y anarquistas y de escritores comunistas como Arthur Koestler y Howard Fast autores de sendas novelas sobre su historia, por no hablar de óperas u otras expresiones artísticas. Al margen de sus controvertidos detalles históricos y de sus valores fílmicos, “Spartacus” (Stanley Kubrtick, 1960) contribuyó a la lucha por los derechos civiles contra el racismo en los Estados Unidos, y al espíritu inconformista de la generación joven de los años sesenta, y permanece como una “cult movie”. Considerando que las fuentes históricas provenía de los esclavistas se puede hablar de una victoria póstuma.

Espartaco intentó negociar con Craso para dar fin al conflicto antes de que llegaran los refuerzos romanos. 

Cuando Craso se negó, una parte de las fuerzas de Espartaco rompieron el confinamiento y huyeron hacia las montañas al oeste de Petelia (la actual Strongoli), en Bruttium, perseguidas por las legiones de Craso. Las legiones consiguieron alcanzar a una parte de los rebeldes, separada del ejército principal, matando a más de doce mil de ellos. Las legiones de Craso también sufrieron pérdidas, ya que los esclavos en huida se dieron la vuelta para enfrentarse a las fuerzas romanas, derrotándolas en un principio, pero al final fueron vencidos.

Si bien al comienzo de la rebelión la separación de un grupo similar no había tenido mayor importancia, ahora la situación era completamente distinta. Cualquier debilitamiento de las fuerzas rebeldes resultaría mortal, puesto que ya no había reserva de esclavos que pudieran unírseles. De esta manera, a Espartaco le quedaron alrededor de ochenta mil hombres.

Sitiados en el sur de la península y cercados por los ejércitos romanos, los rebeldes estaban dispuestos a vender cara su derrota y jamás volver a servir a los romanos, pero no pudieron resistir a la superioridad de las legiones romanas. Al finalizar la batalla, de los ochenta mil rebeldes, sesenta mil perecieron; en cambio los romanos solo perdieron mil hombres; según las fuentes romanas, no se pudo localizar el cuerpo de Espartaco.

Espartaco

Sergio Catilina

Miembro de una familia aristocrática en decadencia, Lucio Sergio Catilina fue un senador romano de gran ambición. Tras haber fracasado en varias elecciones consulares, intentó revertir su situación mediante un acto de tintes revolucionarios aprovechando el descontento derivado del contexto económico y la opresión social.  La conspiración fue descubierta y rápidamente suprimida por Marco Tulio Cicerón, quien lo denunció ante el Senado como traidor. Finalmente, Catilina murió en la batalla de Pistoria, un evento que, aunque fallido, dejó expuestas las fracturas internas que dividían Roma.

Conspiración de Lucio Sergio Catilina. Catilina, tras desempeñar el pretorado, fue gobernador en África en el 67 AC, donde cometió innumerables abusos de poder.
  • Primera conjura (65 AC): Catilina no logró ser elegido cónsul en el 65 AC. Probablemente con la aprobación de Craso y César, planeó el asesinato de dos cónsules. Aurelio cota y Manlio Torcuato: llegaron rumores al senado y los cónsules se presentaron a la toma del cargo acompañados de una numerosa guardia, por lo que el plan fracasó.
  • Segunda conjura (63 AC): apoyado de nuevo por Craso, Catilina se presenta al consulado en el 64 AC, pero la Nobilitas dio su apoyo a un Homo Novas, Marco Tulio Cicerón, que fue elegido junto a C. Antonio. Con motivo del proyecto de una ley agraria (en la que Pompeyo y Craso tenían intereses personales), César (a favor de Craso) demostró ser un hábil político mediando entre ambos. Catilina tramó otra conjura que, esta vez, debía comenzar con el asesinato de Cicerón y seguir con la sublevación militar en varios puntos de Italia: el complot fue descubierto y catalina fue expulsado de Roma. Puso entonces en marcha una revuelta, siendo derrotado en Pistoia.
Cicerón denunció a Catilina en el Senado pronunciando un famoso discurso en el que le interpelaba diciendo: «¿Hasta cuándo abusarás de nuestra paciencia?»

Desenmascarado, Catilina huyó de Roma y se unió a sus partidarios sublevados en Etruria. Las Catilinarias de Cicerón, famosas piezas de oratoria política, fueron lanzadas en el Senado con motivo de los disturbios protagonizados en la ciudad por los partidarios de Catilina, que fueron detenidos. El propio Catilina fue derrotado y murió en el campo de batalla.
Lucio Sergio Catilina

EL IMPERIALISMO ROMANO. LAS GUERRAS PÚNICAS Y LA CONQUISTA DE GRECIA

El tiempo ha visto el auge y caída de un número de grandes imperios  Sin importar el tamaño o las habilidades de sus ejércitos o de las capacidades de sus líderes, todos estos imperios cayeron en la ruina. 

Uno de los más grandes de esos imperios fue, desde luego, el imperio Romano. A través de los siglos creció desde una pequeña ciudad italiana hasta controlar las tierras a lo largo de Europa, los Balcanes, el Medio oriente y el norte de África.


ROMA, POTENCIA HEGEMÓNICA (264-201 AC)

Roma y el Mediterráneo: Cartago

La ciudad de Cartago (actual Túnez) fue fundada hacia el 814 AC por la ciudad fenicia de Tiro, quedando ligada a su metrópoli por el estatuto de colonia. Tiro despareció como estado en el siglo Vi Ac con la dominación de Babilonia, lo que supuso la independencia de Cartago según la mayoría de los historiadores. desde entonces, Cartago compitió por el dominio del mediterráneo Occidental con las ciudades de la Magna Grecia (sobre todo Siracusa), llegando a ser, en el siglo III AC, la potencia hegemónica (dominando gran parte del norte de áfrica, el sur de la península Ibérica, baleares, gran parte de Córcega y Cerdeña, y la costa occidental de Sicilia).

Las instituciones cartaginesas eran herederas de las fenicias. Durante los primeros siglos de su existencia, Cartago debió de estar bajo la autoridad de un gobernador impuesto desde Tiro (cuya forma de gobierno era la Monarquía). Cuando alcanzó la independencia, adoptó un régimen republicano en el que había un Consejo de Ancianos (una especie de Senado, cuyos miembros eran vitalicios), un Tribunal de los 100 (órgano encargado de pedir cuentas a los generales y cuyos miembros eran elegidos entre los del Consejo de ancianos, también con carácter vitalicio), 2 Sufetas (máxima magistratura en Cartago, equivalente a los Cónsules romanos, elegidos anualmente) y una asamblea Popular. el ejército estuvo formado en principio por soldados reclutados entre los propios ciudadanos cartagineses, pero más tarde fue sustituido por tropas de mercenarios reclutados en el norte de África y la península Ibérica. nunca fue un ejército permanente, sino que se formaba cuando era necesario: su mejor arma era la Marina de Guerra, considerada durante mucho tiempo imbatible en todo el Mediterráneo.


La principal actividad económica de Cartago fue el comercio (tanto hacia el interior de África como a través del Mediterráneo), aunque también tuvieron importancia la agricultura (cereales, vid y olivo) y la industria (textil, cerámica y de salazón de pescado). Cartago desarrolló el papel de intermediario comercial en el Mediterráneo occidental, pues los numerosos producto agrícolas, industriales y de lujo que importaba no eran consumidos totalmente por el mercado interno, sino que se reexportaban a otras zonas deficitarias junto con la producción propia de agricultores y artesanos cartagineses.

En la estructura social cartaginesa, encontramos una capa superior integrada por la nobleza y una capa inferior de artesanos y obreros de todo tipo. Por debajo de los hombre libres estaban los esclavos, cuyo número en principio no debió ser elevado, pero que fue aumentando con el paso de los siglos como consecuencia de las guerras. la nobleza ocupaba todos los cargos políticos y, dentro de ella, existían dos facciones con intereses opuestos: aquellos cuya principal actividad era la explotación agraria, que propugnaban limitar las expediciones militares al territorio africano, evitando así el enfrentamiento con Roma; y aquellos cuya principal actividad era el comercio, cuyos intereses se encontraban tanto en África como en otros lugares del mediterráneo occidental y buscaban el enfrentamiento con Roma.


Los primeros contactos entre Roma y Cartago, según la tradición, consintieron en la firma de una serie de sucesivos tratados (509,306 y 278 AC) en donde básicamente se establecían las respectivas áreas de influencia. el primero fue firmado en el 509 AC (instauración de la República de Roma) y trataba de evitar cualquier ansia expansionista de las joven república romana, siendo claramente favorable a los intereses de Cartago. En él, se prohíbe a los romanos navegar más allá del cabo Farina, donde se encuentra Cartago, al tiempo que los cartagineses se comprometen a respetar el Lacio. El tratado del 348 AC establece unas condiciones semejantes a las del anterior, con las novedades de que Cartago incluye como aliados suyos a Tito y Útica, y los intereses romanos en el Lacio se ven reforzados. El tratado del 306 AC prohíbe a los romanos intervenir en los asuntos de Sicilia y a los cartagineses en los de Italia, quedando Córcega como territorio neutral. El cuarto y último tratado del 278 AC responde a la necesidad de Roma y Cartago de ayudarse mutuamente contra la amenaza que suponía la presencia de Pirro de Epiro en Italia desde el 280 AC. Ambos Estados se comprometían a ayudarse económica y militarmente contra el invasor griego y, en lo demás, ratificaban las disposiciones del anterior tratado.


La Primera Guerra Púnica (264-241 AC)
 
El conflicto entre Roma y Cartago supone el inicio de la segunda y más importante fase de expansión de la República romana. Dicho conflicto recibe comúnmente el nombre de Guerras Púnicas y se desarrolló en tres etapas (264-241 AC; 219-202 AC; 149-146 AC). El siglo III AC fue para Roma el del ascenso a potencia hegemónica del Mediterráneo y el encumbramiento de la familia de los Escipiones.

En el 264 AC, cuando ya Roma había impuesto su hegemonía en toda la península itálica y Pirro había sido expulsado, solo les quedaban a los romanos dos posibles vías de expansión: una hacia el Norte, donde se encontraban los Galos, y otra hacia las islas, dominadas por los griegos en decadencia y los cartagineses en apogeo. El Senado decidió entonces acudir a Sicilia en apoyo de Mesina, la cual había solicitado la ayuda de Roma frente al acoso de Cartago, que se había establecido en la ciudad tras liberarla de la ocupación de Siracusa. esta supuso el quebrantamiento del tratado de Roma y Cartago del 278 AC. Se trataba en principio de un conflicto desigual: los ejércitos romanos eran superiores a nivel terrestre, pero inferiores a nivel marítimo.

Hacia el 250 AC, el balance fue favorable a Cartago dada su evidente superioridad naval (al mando del general Amílcar Barca, padre de Asdrúbal y Aníbal Barca),asestando duros golpes a los romanos. pero Roma venía trabajando en la preparación de una flota de guerra, consciente de la necesidad de una aplastante victoria naval para concluir la guerra. En el 241 AC, Roma lanzó el ataque por mar a las principales bases cartaginesas en Sicilia (Lilibeo e Islas Égatas). La victoria de los romanos fue rotunda y Cartago tuvo que firmar unas duras condiciones de paz, que incluían el abandono de la isla y una cuantiosa indemnización de guerra a Roma. Esta guerra supuso la primera piedra de la expansión de Roma fuera de Italia.

Fronteras después de la Primera Guerra Púnica(240 aC)      

La Segunda Guerra Púnica (219-202 AC)

Los cartagineses supervivientes a la Primera Guerra Púnica se establecieron en el sur de la Península Ibérica y fundaron Cartago Nova (Cartagena en el 226 AC. También en esa fecha, el general cartaginés Asdrúbal, firmó con Roma el llamado Tratado del Ebro, por el cual, los cartagineses se comprometían a no traspasar dicho río.

El Tratado del Ebro fue un acuerdo diplomático firmado en el 226 AC entre la República romana y el general cartaginés Asdrúbal el Bello. Dividía la Península Ibérica en dos zonas de influencia y establecía el río Ebro como límite: Cartago se comprometía a no cruzarlo con fines militares, mientras que Roma no interferiría al sur del mismo.

Tras la muerte de Asdrúbal, su sucesor, Aníbal, emprendió una serie de conquistas por gran parte de la península Ibérica, llegando a Salamanca, y en el 219 AC ocupó Sagunto (ciudad aliada de Roma). Los romanos fueron incapaces de acudir en socorro de Sagunto, que sucumbió en 219 a. C. Después de la caída de la ciudad, los romanos hicieron preparativos para la guerra, enviando una segunda embajada a Cartago. Sus emisarios exigieron a Cartago la entrega de Aníbal y el resto de responsables del ataque a Sagunto. 

Este hecho dio lugar a la declaración de guerra por parte de Roma. Aníbal respondió atravesando por sorpresa los Pirineos, la Galia y los Alpes, hasta llegar a Italia, poniendo en jaque la propia existencia del estado romano. el camino hacia Roma estaba libre, pero los cartagineses preferían seguir diezmando a los romanos en batallas campales. En el 217 AC fue nombrado dictador romano Quinto Fabio Máximo, contrario al enfrentamiento directo con Cartago. pero en el 216 AC, los nuevos cónsules reclutaron a un poderoso ejército, muy superior numéricamente al cartaginés, y se dirigieron a Apulia, donde se encontraba Aníbal. Allí tuvo lugar la Batalla de Cannas (216 AC), en la que el ejército romano fue literalmente aplastado

Batalla de Cannas (216 AC)

Mientras Aníbal lograba controlar prácticamente todo Italia (excepto Roma), el ejército cartaginés sufrió dos duros golpes en la Península Ibérica con la toma de Publio Cornelio Escipión de Cartago Nova en el 209 AC y de Gades en el 205 AC, lo que significó un giro del conflicto a  favor de Roma. El paso siguiente fue el ataque directo contra Cartago. Publio Cornelio Escipión derrotó a Aníbal en la Batalla de Zama (202 AC) cerca de Cartago, utilizando sus mismas tácticas y siendo llamado desde entonces Escipión el Africano. esta guerra supuso la conversión de Roma en principal potencia del Mediterráneo occidental y el ascenso de la familia de los Escipiones.

Batalla de Zama (202 AC)

EL IMPERIALISMO ROMANO

La intervención en Oriente y la conquista de Grecia

Tras la Segunda Guerra Púnica, parece ya claramente el fenómeno del imperialismo romano: la guerra se convierte en el instrumento fundamental de la política exterior de Roma, encaminada absolutamente a la expansión territorial.

Guerra Aquea

El interés se dirigió en primer lugar hacia el Mediterráneo oriental. Durante la Segunda Guerra Púnica, Filipo V de Macedonia y Antíoco III de Siria habían firmado un pacto secreto en el que ambos Estados pensaban apropiarse de las posesiones de Egipto en el Egeo y en la región sirio-palestina. Hacia el 200 AC, Antíoco III dio el primer paso y logró ocupar sin dificultad Celesaria (Líbano), dando comienzo la Segunda Guerra Macedónica (200-196 AC). El rey egipcio Ptolomeo V solicitó entonces la ayuda de Roma, la cual acudió tanto por las riquezas que podía proporcionarle una victoria militar en Oriente como por su sed de venganza contras Filipo V por el apoyo que había prestado a Cartago en su lucha contra Roma. En la Batalla de Cinoscéfalos (Tesalia) del 196 AC, las tropas romanas asestaron una contundente derrota a los macedonios, obligando a Filipo V a renunciar a todas sus posesiones externas y declarando la "liberación de Grecia" del yugo macedonio.

Batalla de Cinoscéfalos (Tesalia) 196 AC

A la muerte de Filipo  de Macedonia en el 179 AC, se reanudaron las hostilidades entre Roma y macedonia, dando lugar a la Tercera Guerra Macedónica (171-168 AC), que terminó con victoria romana en la Batalla de Pidna del 168 AC, sucumbiendo el Reino de Macedonia. En el 148 AC, se creó la provincia romana de Macedonia. En el 146 AC, varias ciudades griegas se rebelaron contra Roma, pero dicha rebelión fue aplastada y los territorios griegos pasaron a depender del gobernador de Macedonia. Grecia estuvo sometida al procónsul de Macedonia hasta que en el 27 AC, Augusto la convirtió en la nueva provincia romana de Acaya. Solo el Reino de Egipto se mantuvo independiente durante casi un siglo hasta la Batalla de Actum (31 AC), que supuso su anexión al imperio.

Batalla de Pidna168 AC

Roma y el mediterráneo occidental

Concluida la Segunda Guerra Macedónica en el 196 AC, Roma emprendió una serie de expediciones de castigo contra aquellas poblaciones que, en Occidente, habían apoyado a los cartagineses durante la II Guerra Púnica. La primera de estas expediciones se realizó contra los Burtios del sur de Italia, pero las acciones más importantes tuvieron lugar en la Italia septentrional )sobre todo, contra Boyos e Insubrios).

Hacia el 190 AC, todas estas poblaciones fueron sometidas y la Italia septentrional se convirtió en la Provincia romana de la Galia Cisalpina (que subsistiría hasta su integración en la provincia de Italia durante el gobierno del Segundo Triunvirato en el 42 AC).

Concluida la Tercera Guerra Macedónica en el 168 AC, Roma dirigió su mirada hacia las costas meridionales francesas, por tratarse de una zona imprescindible para la seguridad de la navegación romana que atravesaba el Mediterráneo con dirección a Hispania. En esa zona se encontraba la colonia griega de Marsella y diversas poblaciones celtas. Marsella se convirtió enseguida en aliada de Roma para defenderse del acoso de los pueblos nómadas de los Alpes. Hacia el 120 AC, todas esas poblaciones fueron sometidas y la Francia meridional se convirtió en la Provincia romana de la Galia Narbonense.

La frontera de los Alpes orientales también debió ser reforzada, debido sobre todo al problema de la piratería y pese a que los romanos contaban allí con el apoyo de los vénetos. en el 181 AC, se fundó la colonia de Aquilea (en el actual Udine, noreste de Italia) para controlar dicha frontera: en el 178 AC; Roma se vio obligada a lanzar una expedición contra los Istrios, que terminó con su sometimiento. El objetivo se trasladó entonces a la costa de Dalmacia y, hacia el 130 AC, las tierras del Adriático estaban sometidas por los romanos.


La Tercera Guerra Púnica

Tras la Segunda Guerra Púnica (219-202 AC), la posición cartaginesa quedó tan reducida que su política exterior desapareció casi por completo y, lo poco que quedó, estuvo supeditado a la aprobación de Roma. periódicamente, Cartago entraba en conflicto con la vecina ciudad de Numidia y su rey Masinisa, que sistemáticamente decidía Roma a favor de Numidia. La paciencia de Cartago llegaba a su límite y, cuando en el 150 AC, una vez más, las tropas de Masinisa se adentraron en territorio cartaginés, los púnicos decidieron recurrir a las armas, método que les estaba prohibido por el tratado del 202 AC. Por ello, Roma declaró la guerra a Cartago y en el 146 AC, Escipión Emiliano (nieto de Escipión el Africano) aplastó la rebelión y destruyó la ciudad. de una población cercana al millón de habitantes, los 50000 supervivientes serían vendidos como esclavos. parte del territorio cartaginés se convirtió en la Provincia romana de África, mientras que el resto fue entregado a Numidia.

Destrucción de Cartago

La conquista de Hispania

Tras la Segunda Guerra Púnica (219-202 AC), los romanos, encabezados por Escipión el Africano, no tenían la intención de abandonar la Península Ibérica, pero tampoco era el momento adecuado para emprender su conquista, pues estaban ocupados con la Segunda Guerra Macedónica.


Dividieron el territorio hispano bajo su dominio en dos provincias: Hispania Citerior (costa levantina hasta Cartago Nova) e Hispania Ulteiror (Andalucía por debajo del Guadalquivir).

Durante el periodo 202-197 AC, Roma se limitó a enviar gobernadores anuales cuyo único objetivo era enriquecerse con expediciones de rapiña contras las poblaciones hispanas: este proceder motivó el odio de las poblaciones hispanas hacia los romanos y lo que pudo ser una rápida conquista se convirtió en una sucesión de sangrientas guerras, no quedando Hispania conquistada hasta Las Guerras Cántabras (29-19 AC).



  • Primera guerra de Numancia: Catón y Sempronio Graco (197-180 AC)
En el 197 AC, los Turdetanos de Hispania Ulterior, cansados de los abusos, se levantaron en armas contra Roma. pronto la rebelión se extendió por toda Hispania. El cónsul Catón fue enviado directamente a Hispania para reforzar las dos legiones que ya había y llevar otras dos nuevas. catón decidió atravesar las montañas y atacar Numancia, donde fue derrotado. En el 180 AC, el pretor Sempronio Graco (padre de tiberio Graco) logró la pacificación de Hispania llegando a unos acuerdos con los indígenas que se mantuvieron por 25 años. Dichos acuerdos implicaban para los indígenas el pago de los tributos anuales y el aporte de contingentes para el ejército romano, mientras que, para los romanos, implicaban la entrega a los indígenas de parcelas cultivables.
  • Guerra contras los Lusitanos: Cepión y Viriato (154-143 AC)
Los incumplimientos por parte de los romanos de los acuerdos con los indígenas provocaron, hacia el 154 AC, las rebeliones de los Celtíberos y los Lusitanos. En el 154 AC, los lusitanos penetraron en territorio romano hasta llegar al Mediterráneo. Con gran dificultad, los romanos lograron derrotarlos.

En el 147 AC, los Lusitanos, mandados por Viriato, ya se habían recuperado y comenzaron de nuevo a realizar incursiones en territorios romano. Viriato puso en prácticas una táctica muy efectiva, combatiendo en pequeñas escaramuzas, resultantes de las persecuciones de los romanos, que diezmaban constantemente sus filas. Viriato logró así crear un estado de inseguridad en todas Hispania Ulterior, provocando destrucciones y asesinando pretores. En el 143 AC, el procónsul Cepión consiguió por fin acabar con la guerra de los Lusitanos sobornando a tras amigos de Viriato para que lo asesinaran: el senado romano negó los honores del triunfo a Cepión, al considerar que había jugado sucio.

Viriato
  • Segunda guerra de Numancia: Tiberio Graco y Escipión Emiliano (143-133 AC)
En el 143 AC, brotó una nueva rebelión celtíbera, encabezada por Numancia. varios cónsules intentaron aplastarla sin éxito. en el 137 AC, el general Mancino cayó en una emboscada en el Ebro, cayendo prisionero todo el ejército romano, pero el joven oficial tiberio Graco logró firmar una acuerdo de paz que evitó la masacre y regresó a Roma. En el 134 AC, fue elegido cónsul por segunda vez Escipión Emiliano, quien venía de destruir Cartago. Partidario de la guerra, invalidó el acuerdo de Tiberio Graco y emprendió los ataques contra Numancia: comenzó su campaña adentrándose en territorio enemigo, siempre avanzando con todo el ejército a la vez y llevando a cabo un apolítica de tierra quemada por las zonas que iba pasando para evitar que el enemigo pudiera aprovisionarse en ellas.

Así logró llegar a Numancia con más de 50000 hombres. tras meses de asedio, la ciudad quedó completamente destruida en el 133 AC y los pocos supervivientes que quedaron se entregaron a los romanos: al mismo tiempo, lanzaba expediciones hacia los territorios situados más al norte. por esta importante victoria, Escipión Emiliano recibió el sobrenombre de "el Numantino". Así concluyó la fase más sangrienta de la conquista romana de Hispania, aunque esta todavía se prolongó durante más de u  siglo hasta el final de las Guerras Cántabras (29-19 AC).

Caída de Numancia (133 AC)