¿POR QUÉ ESCRIBIMOS?

AL NO PODER ACEPTAR QUE SOMOS LIBRES EN JAULAS, NOS MOVEMOS EN MUNDOS DE PALABRAS QUERIENDO SER LIBRES

TRADÚCEME

COMPAÑEROS DE LUCHA EN PLUMA AFILADA

AVISO TODOS LOS TEXTOS ESTÁN REGISTRADOS

Blog bajo licencia Creative Commons

Licencia de Creative Commons

TODOS LOS TEXTOS ESTÁN REGISTRADOS

POEMAS, CUENTOS Y ESCRITOS REVOLUCIONARIOS DE DANIEL FERNÁNDEZ ABELLA is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License. Para utilizar primero y siempre sin ánimo de lucro ha de consultar al autor. Daniel Fernández Abella todos los derechos reservados.

miércoles, 6 de febrero de 2019

BRIGADISTAS ESTADOUNIDENSES LA BRIGADA LINCOLN EN ESPAÑA

Decía el Che Guevara que la solidaridad era la ternura de los pueblos. Frente al silencio y pasotismo de los gobernantes, los pueblos y los trabajadores son capaces de romper muros y barreras en pos de una idea y de una utopía. Esa ternura y ese altruismo fue el que animó a los 67000 voluntarios de las Brigadas Internacionales a luchar contra el fascismo y defender la democracia durante la Guerra Civil Española. De  todos ellos, unos 2.800 estadounidenses combatieron contra Franco durante la Guerra de España.

Estados Unidos ha sido y es el Estado capitalista más importante del mundo que ha sabido dominar el mercado libre e imponerse sobre los demás Estados capitalistas del mundo. En cambio, no todos los ciudadanos estadounidenses han defendido férreamente el libre mercado y la dictadura del capital, siempre ha habido destacados personajes afines al comunismo.

En la mayoría de programas escolares y universitarios yankees se han excluido o falseado tanto los acontecimientos de la guerra de España: tras la segunda guerra mundial y la posterior guerra fría este episodio de la historia quedó relegado a un segundo plano. Sin embargo, la verdad va siempre abriéndose paso.

Estados Unidos y La Segunda República Española

Estados Unidos en los años 30 es un país en ebullición: todavía son palpables las consecuencias de la crisis económicas del 29 y las medidas del New Deal de Rooselvelt no habían conseguido mitigar los problemas derivados de dicha crisis. Los problema sociales derivados por la crisis económica y social (aparición del KKK y de grupos fascistas) animaron a las masas obreras a afiliarse a sindicatos (los afiliados pasaron de 4 a 15 millones) provocando reformas en los seguro sociales y el sistema de pensiones.

El inicio de la contienda española fue un paso más: si bien el Departamento de Estado de EEUU en su política de neutralidad anunció el embargo de suministros de armamentos a ambos bandos de la contienda española; empresas como Texaco siguieron proporcionando combustible a Franco, cantidad suficiente para cubrir por completo las necesidades de su ejército golpista y el gobierno autorizó la venta a Italia y Alemania de armas y munición, que fueron reexpedidas a los golpistas, reconocido por el propio Roosevelt tras los bombardeos de Barcelona en 1938.

Sin embargo, el pueblo y la clase trabajadora siempre estuvo al lado del gobierno republicano: intelectuales, organizaciones obreras, sindicatos... celebraron manifestaciones, mítines y asambleas recaudando dinero y víveres para la república.

Todo este apoyo cristalizó en la Brigada Lincoln y en la Asociación de Amigos de la Brigada Lincoln, agrupación que consiguió en en terreno estadounidense agrupara a más de 25000 miembros que recaudaban dinero y víveres para los voluntarios.

En un sótano del bajo Manhattan (Nueva  York), tres destacados miembros de organizaciones comunistas asentadas en la ciudad comentan las instrucciones llegadas desde Moscú. El Komintern instaba al pueblo estadounidense a sumarse a la movilización internacional para defender la República española de la rebelión militar apoyada por la Alemania nazi y la Italia fascista.

Unos días antes ya habían llegado a la península los primeros voluntarios europeos para unirse a un Ejército Popular que los líderes republicanos habían logrado organizar para sustituir a las combativas pero desorganizadas y poco preparadas milicias. La lejanía geográfica y la propia situación política interna había provocado que los camaradas estadounidenses atendieran con retraso al llamamiento de Moscú. Sin embargo, el reclutamiento comenzó inmediatamente y los primeros yanquis pisarían territorio español en enero de 1937.

Owen Appleton fue uno de los primeros en alistarse. Graduado con honores por la Universidad de Harvard llegaría a ser secretario del Batallón Lincoln y acabó muriendo en una trinchera del frente del Ebro. El perfil de Owen se corresponde con el de buena parte de los compañeros con los que combatiría en España. Entre ellos había marineros, desempleados y obreros industriales, pero un importante porcentaje estaba formado por profesores, estudiantes, artistas e intelectuales.

Incluso los hijos del alcalde de Los Ángeles, que también moriría en suelo español, y del gobernador de Ohio decidieron dejar atrás la comodidad y seguridad de sus hogares para participar en la que consideraban, con acierto, la primera gran batalla contra el fascismo internacional. Unas 60 mujeres se sumarían durante los años de la guerra al contingente norteamericano.

Miembros del batallón Abraham Lincoln regresan a los Estados Unidos a bordo del President Harding el 31 de diciembre de 1938. Casi 700 estadounidenses nunca regresaron de la lucha contra Franco.

No se trataba, por tanto, de jóvenes impulsivos. De hecho, la media de edad rozaba los 27 años, sino de personas formadas y comprometidas ideológicamente con la arriesgada empresa que iban a acometer. Comunistas (en mayor porcentaje) socialistas, progresistas… los historiadores coinciden en que más que una ideología concreta, lo que empujó a cerca de 2.800 estadounidenses a cruzar el Atlántico para combatir en España fue un espíritu de solidaridad internacional y un profundo sentimiento antifascista.

Uno de cada tres voluntarios era judío que ya veía en el triángulo Hitler-Franco- Mussolini una clara amenaza para la supervivencia de su pueblo. La miseria provocada por la Gran Depresión incrementó, además, la conciencia de clase de estos jóvenes que veían como crecía en su país, día a día, la desigualdad social, al tiempo que se mantenía una brutal discriminación racial contra las minorías.

Tom Page fue uno de los 85 afroamericanos que formaban parte del contingente de voluntarios estadounidenses: “Fue la primera vez en mi vida que me sentí tratado con dignidad, como un ser humano y por eso lamenté siempre haber dejado aquel país”, afirmaba al recordar su dura experiencia en España. “Durante el tiempo que estuve en España nadie miró mi color de piel. Cuando regresé a EE.UU pensé que las cosas habrían cambiado. No fue así” añadía Salaria Kea, la única mujer negra que formó parte de la Brigada Lincoln.

Universidad de Washington, placa en recuerdo de la Brigada Lincoln
El papel de la Brigada Lincon

El primer contingente zarpó de Nueva York el 26 de diciembre de 1936. El barco se llamaba "Normandie" y en él se encontraban 76 hombres, que llegaron a Le Havre (Francia) el día de año nuevo. Al día siguiente salieron hacía París, llegaron hasta Perpignan y por último a Figueres en la provincia de Girona. A diferencia de las demás brigadas que se alojaban en Albacete, la Lincoln tuvo su base en esa localidad catalana, aunque su adiestramiento sí lo realizaban en Albacete, quedando posteriormente acuartelados en Tarazona de la Mancha.


Los primeros voluntarios estadounidenses llegaron a España en enero de 1937 y se integraron en la XV Brigada Internacional. Posteriormente, otros norteamericanos se integrarían en diversos cuerpos del Ejército Popular republicano. Es por esta razón por la que los supervivientes y sus descendientes utilizarían, y siguen utilizando hoy en día, el término “Brigada Lincoln” para referirse al conjunto de los estadounidenses que sirvieron en diversas unidades durante la Guerra de España.

Tras un demasiado corto periodo de entrenamiento en Tarazona de la Mancha (Albacete) y Villanueva de la Jara (Cuenca) los batallones Lincoln y Washington tuvieron un sangriento bautismo de fuego en la batalla del Jarama. Al mando del capitán Robert Merriman, consiguieron frenar a los fascistas en Brunete y en Villanueva de la Cañada. Se calcula que entre el 6 y el 27 de febrero perdieron a 400 hombres, la mitad del total de bajas que sufrirían durante toda la guerra. Sin apenas tiempo para restablecerse, los voluntarios combatieron en Boadilla del Monte, Villanueva de la Cañada y Brunete donde cayó Oliver Law, el primer afroamericano en la historia de los Estados Unidos que comandó una unidad militar. Bajas como la de Law provocaron que los dos batallones se fusionaran, a la vez que se creaba otro, el Mackenzie-Papineau en el que se integrarían nuevos voluntarios recién llegados desde Nueva York.

La XV BI la formaron durante la Batalla del Jarama los batallones: Abraham Lincoln, British, Six Frevier y Dimitrov. El George Washington y el MacKenzie-Papineau se crearon después de esta batalla, así como los bones.mixtos Spanish y Galindo.

Estas unidades fueron enviadas al Jarama a partir del 11 de febrero, siendo el Batallón Lincoln el último en incorporarse, desde su base en Villanueva de la Jara (Albacete).

Puente de Arganda

El día 15 de febrero fueron conducidos hasta la Plaza de Toros de Albacete donde tras una alocución de André Marty y varios dirigentes, se hizo entrega a cada uno de ellos de un casco francés mod. Adrián, un fusil ruso mod. Mosin-Nagant cal.7.62x54R y 150 cartuchos.

Los voluntarios más antiguos habían recibido instrucción militar de poco más de un mes. Para los últimos en incorporarse, el tiempo de instrucción no llegó a una semana.

Batalla del Jarama

Entrada la noche partieron hacia Chinchón en camiones, pudiendo probar al día siguiente los fusiles, aprovechando unas canteras que aún existen en las afueras, camino del frente.

Este día, –16 de febrero-, cayendo la tarde, entre la luz crepuscular y la neblina, mientras el convoy de camiones se dirigía al pueblo de Morata de Tajuña, se produjo el primer incidente: Los dos primeros camiones siguieron la carretera cuesta arriba, camino del frente, en lugar de tomar el desvío a la derecha que conduce hacia el pueblo.

Iban cargados de voluntarios que acabaron abatidos en las líneas enemigas próximas a El Alto, sin casi tiempo para apercibirse de su tremendo error.

El resto de camiones siguieron su ruta hacia Morata gracias a que el Dr.Pike, médico del Batallón, que ocupaba el tercer vehículo de la comitiva, advirtió a tiempo el desvío correcto.

Ya apeados en Morata y tras asistir a un repentino y breve bombardeo aéreo, fueron guiados a la meseta por un brigadista alemán, casi de noche, hasta la posición que se les asignaba.

Ésta se encontraba en el cruce de carreteras M-302 con M-311, sobre la loma donde la traza del ferrocarril describe una curva muy cerrada, pasado el Apeadero de El Alto, y antes del Cargadero de Cornicabra; traza hoy convertida en Vía Verde.

Delante de ellos, cubriendo la primera línea, sobre el Mojonazo, se encontraba el Bon. Dimitrov, de composición balcánica, con voluntarios búlgaros, rumanos, griegos, serbios, checos, etc., por lo que era llamado “de las Doce Lenguas”.

Una unidad de carros blindados rusos que regresaba por la carretera, atrajo disparos de artillería e hizo que todos a la carrera buscaran sin mucho éxito un agujero donde meterse.

Rápido se les ordenó cavar una trinchera pero carecían de picos y palas. Aún así trazaron como pudieron una zanja circular  «como esperando un ataque de indios», y de poca profundidad, en lo más alto de la loma.

Pronto se percatarían de su error, ya que al día siguiente, sus siluetas a contraluz ofrecían blancos perfectos a los francotiradores enemigos, e iban cayendo los primeros compañeros bajo sus disparos. Y pronto también, bautizaron el lugar como Colina del Suicidio.

Memorial levantado por los miembros del batallón Lincoln en junio de 1937.



Nada que ver con la otra Suicide Hill, la de la Casa Blanca y el Cerro Cónico, donde el día 12 de febrero, -casi una semana antes- perdió el batallón británico la mitad de sus efectivos frenando a dos bandas la acometida de fuerzas coloniales indígenas de las brigadas de los coroneles Sáenz de Buruaga y Asensio.

Otra experiencia singular aconteció la noche del 19 al 20 cuando el jefe de la unidad, Cmdte. Harris, les condujo en marcha nocturna, sin rumbo, dos kilómetros por tierra de nadie, que más tarde bautizaron como la Moonlight March.

Harris, que al parecer sufría algún tipo de trastorno psíquico, fue evacuado en ambulancia y reemplazado en el mando por Robert Merriman, profesor universitario, economista, que dirigiría el Batallón hasta su muerte en la retirada de Aragón, -Corbera d’Ebre, abril.1938-, a quien sucedería Milton Wolf.

La noche del 21 prestaron su compañía de ametralladoras, la “Tom Mooney”, al Batallón Six Frevier, que defendía una posición más al sur, pasada la carretera, donde vieron a los franco-belgas rechazar un ataque con cartuchos de dinamita lanzados al barranco por donde los Regulares trepaban.

De las cuatro Compañías, la 1ªCía era la de choque, formada por una sección cubana (“Antonio Guiteras”), una sección irlandesa (“James Connolly”) y una sección norteamericana.

El día 22 de febrero pasaron a ocupar la primera línea. En fila india abandonaron la Colina del Suicidio y tras cruzar la carretera ascendieron a las alturas del Mojonazo presenciando un paisaje fantasmagórico de olivares socavados por cráteres de obuses y trincheras semicubiertas por sacos terreros destripados a balazos.

Desde aquí arrancó el primer ataque del Batallón en conjunto, su bautismo de fuego del 23 de febrero, que en coordinación con el resto de fuerzas desplegadas por el sector y de cara a desbordar al contrario, solo supuso una sangría. Rodolfo de Armas, jefe cubano de la sección ”Antonio Guiteras” fue uno de los primeros en caer.

El enemigo, bien apostado sobre el terreno, se dedicó a ejercitar el tiro al blanco, ya que los medios de apoyo prometidos para el asalto, fuego de artillería, carros blindados, bombardeo desde el aire, fueron melifluos o fallaron.

En realidad, la situación de las posiciones propias y  de las contrarias tuvo muy poca o ninguna variación desde el día de su llegada al teatro de operaciones, y estos ataques se estrellaron contra las posiciones enemigas, que se mantuvieron sin cambios hasta el final de la batalla.

El mando nacionalista había decretado por agotamiento de recursos, el cese de la ofensiva y el pase a la consolidación del terreno conquistado, fortificando los islotes de resistencia creados a lo largo de la línea de contacto con el enemigo.

Por el contrario, el mando republicano persistía en un vehemente deseo de rechazar hasta el río a las fuerzas contrarias y en expulsarlos del Pingarrón.

Todas las operaciones iban encaminadas a tal finalidad y el Bon. Lincoln, con el resto de unidades, volvió a verse implicado en un nuevo ataque, previsto para la mañana del 27 de febrero.

Esta vez se le asignó cubrir una línea de 500 metros, cruzando desde donde estaban, al otro lado de  la carretera de San Martín de la Vega.

Desde la Loma de la Horca, la posición republicana más elevada junto a la carretera, donde se ha instalado un memorial al poeta irlandés Charlie Donnelly, desciende un camino hacia Valgrande, casi paralelo a la Senda Galiana, que se denomina Vereda de la Jara.

Este camino marcaba la alineación de las posiciones republicanas, que llamaron “la Cota 700”, confrontadas hacia poniente con las posiciones nacionalistas, encaramadas a los suaves altozanos que existen entre los olivares.

Todo el terreno ha sufrido un enrasado a lo largo de los años transcurridos tras la batalla y de aquellas posiciones contrarias quedan escasos restos, que se podrían contar con los dedos de una mano.

El ataque del día 27 de febrero quedó en la memoria de estos voluntarios como “La Matanza”.

Tal trauma generó que hasta dio lugar a motines y deserciones que supusieron un consejo de guerra colectivo y la aplicación de castigos ejemplares.

De hecho, Copic pedía la pena de muerte para uno de cada diez brigadistas, que sólo la intervención providencial de Paulov, «General Pablo», jefe del batallón de carros, logró frenar.

El Voluntario: periódico del Batallón Lincoln redactado en su inicio en las trincheras.

A pesar de la falta de apoyos tácticos, aéreos y por tierra, el “General Gal” insistió en la maniobra, y el primer caído, con un  hombro destrozado a balazos, fue su propio comandante, el Capitán Merriman, tras saltar el parapeto de la trinchera encabezando el ataque.

La señalización a media mañana, de las líneas propias, para evitar daños durante el apoyo aéreo de los bombarderos, marcó el inicio del desastre. Comunicada la orden, tarde y mal, hubo que improvisar entrelazando piezas de ropa interior, una gran “T”, a colocar sobre el asfalto de la carretera.

Los dos voluntarios que la colocaron pagaron con su vida tal acción, tiroteados por el enemigo.

Fue un ataque de diversión, a plena luz en descubierta, absurdo. Desde las posiciones contrarias se entregaron a disparar a placer y muchos de los heridos no pudieron ser rescatados hasta el día después así como los muertos, que tardaron días en ser recuperados; entre ellos Charlie Donnelly, poeta irlandés,  que mandaba la sección irlandesa de la 1ª Compañía.

Un buen número fueron enterrados en un terreno próximo, tras las líneas, donde aún reposan al día de hoy, ochenta años después de la batalla.

De los 400 voluntarios que salieron de Albacete el 15 de febrero, quedaban 373 vivos antes del ataque del día 23.

El día 27 el Batallón lo formaban 263 voluntarios, pero tras el ataque, el día 28 sólo se contabilizaron 150 supervivientes.

El resto de los batallones y brigadas desplegados más al sur, corrieron igual suerte.

El Batallón Lincoln en el Ebro

El recorrido bélico de los estadounidenses continuó por las batallas más sangrientas y decisivas: Belchite, Teruel y, finalmente, el Ebro donde el batallón Lincoln acabó de labrarse un prestigio glorioso por su forma de resistir ante la ya evidente superioridad del Ejército franquista. En invierno de 1937 a 1938, sostuvieron encarnizados combates defensivos en el Frente de Teruel, consiguiendo capturar a una compañía enemiga y grandes pérdidas a la Legión Extranjera. Tras la ruptura del Frente de levante en marzo de 1938, la Brigada Lincoln consiguió parar a los fascistas cerca de Caspe, permitiendo al mando republicano ganar tiempo.

Batallón Abraham Lincoln

El día 29 de marzo las tropas fascistas consiguieron cruzar el río Guadalope, delante tenían otros dos ríos: el Matarraña y el Algars. Al día siguiente consiguieron cruzar el primero, y la XV Brigada fue enviada a defensor el segundo río: el Algars. Ese día, el 30 de marzo por la mañana muy temprano, se entregaron a los voluntarios de la XV Brigada fusiles nuevos, aun cubiertos por la grasa, y por la tarde marcharon del campamento de Corbera d'Ebre hacia sus nuevas posiciones en primera línea del frente.

La Brigada estuvo allí después de participar en la defensa de Caspe, desde el 18 de marzo hasta el 26, tiempo que invirtieron en reorganizarse. El día 18 se incorporan 125 brigadistas americanos, procedentes del campo de instrucción de Tarazona de la Mancha. Entre ellos estaba Alvah Bessie, cuyos diarios nos han sido muy útiles para las localizaciones y datos cronológicos.

Desde el día 9 de marzo, cuando comenzó la gran ofensiva franquista, el batallón americano había sufrido muchas bajas y durante una semana los soldados se habían visto obligados a huir debido al gran empuje franquista. La Brigada hizo todo lo necesario para elevar la moral. 

 El 23 de marzo por la tarde, diez voluntarios recibieron un reloj como premio a su valor, y el día 25 llegaron de Barcelona cuatro mujeres de las JSU (Juventudes Socialistas Unificadas) y un joven soldado español, que les hicieron unos discursos inspiradores. Ese día también hubo una fiesta con champagne barato, comida, fuego y canciones. Los veteranos sospechaban que algo estaba a punto de suceder, y así fue: al día siguiente, 26 de marzo por la tarde, marcharon hacia un nuevo campamento, alejándose del frente, en Corbera d'Ebre. Su marcha coincidió con la reanudación de la ofensiva del ejército franquista en Caspe para intentar cruzar el río Guadalope.

El día 29 de marzo las tropas fascistas consiguieron cruzar el río Guadalope, delante tenían otros dos ríos: el Matarraña y el Algars. Al día siguiente consiguieron cruzar el primero, y la XV Brigada fue enviada a defensor el segundo río: el Algars. Ese día, el 30 de marzo por la mañana muy temprano, se entregaron a los voluntarios de la XV Brigada fusiles nuevos, aun cubiertos por la grasa, y por la tarde marcharon del campamento de Corbera d'Ebre hacia sus nuevas posiciones en primera línea del frente.

Los batallones de la XV Brigada se dispusieron a lo largo de la línea de frente, con el batallón británico en una posición más avanzada hacia el oeste, en el pueblo de Calaceite. Estos fueron los primeros en contactar con el enemigo, inesperadamente, la mañana del 31 de marzo, cuando al salir del municipio se encontraron de frente con tanques italianos del CTV, causando 150 muertos. Unos 140 más fueron capturados.

El batallón Lincoln-Washington fue enviado a cubrir un vacío situado entre dos batallones de la XI Brigada (el Thaelmann y el Edgar André), al noroeste de Batea en la zona de las colinas de Vallbona y Cuadret. Creemos haber localizado donde pudieron haber estado las posiciones de los americanos, ya que una vecina de Batea recordaba que en la casa de la Venta de Sant Joan hubo sanitarios y Alvah Bessie, en su libro “Hombres en guerra” , describe el puesto de primeros auxilios como “una gran casa de piedra, de muros encalados ”. Las posiciones se encuentran en las colinas que defendían el acceso del camino viejo que unía las poblaciones de Fabara y Vilalba dels Arcs y allí hemos encontrado parapetos hechos con piedras aprovechando la orografía rocosa del terreno y material como balas, cargadores, algún trozo de granada y latas. En la zona donde presumiblemente estuvo el batallón germánico Edgar André encontramos mucha más cantidad de latas y hasta alguna granada intacta.

Poco tiempo estuvieron los americanos en esas posiciones y poca acción sufrieron. La noche del 31 de marzo al 1 de abril, algunas unidades franquistas de la 55 división intentaron penetrar en la zona. Durante las primeras horas del día 1 el batallón permaneció tranquilo sin acción e ignorando el potente avance franquista que había castigado duramente a los batallones canadienses y españoles situados en la carretera de Alcañíz a Gandesa. Estos finalmente tuvieron que dejar sus posiciones, retirándose hacia Gandesa. Una vez ordenada la retirada, el jefe del Estado Mayor, Robert Merriman, fue a buscar personalmente a sus compatriotas. Las unidades fueron reunidas delante de la casa de la Venta de Sant Joan, y después de decidir la ruta —dirección Vilalba dels Arcs y Gandesa— marcharon, según cuenta Alvah Bessie, a eso de las siete y media de la tarde (hora actual). Sin embargo, lo que desconocían los brigadistas era que la Primera División de Navarra, durante el mismo día, había avanzado rápidamente en dirección Gandesa. Había ocupada las poblaciones de Pobla de Massaluca y Vilalba dels Arcs, cercando así al batallón americano y cortándoles la retirada.

Marcharon por la carretera hasta encontrar el punto por donde el día anterior habían entrado a la línea de frente y precisamente por ese punto pasa el camino viejo que va hacia Vilalba dels Arcs. Pensamos que quizás fue éste el camino que pudo haber tomado. El hecho de que el grupo en el que estaba Alvah Bessie, y que se separó del batallón, acabará en medio de un campamento de requetés en Vilalba dels Arcs podría confirmar esta suposición. El resto del batallón alcanzó unas colinas sobre Gandesa en la madrugada del día 2 de abril después de andar unos veinte kilómetros por caminos desconocidos, en noche oscura sin luna, cargando con el material, cansados, hambrientos y con la esperanza de llegar sanos y salvos a Gandesa, que creían en manos republicanas. Konrad Schmidt, brigadista suizo, que en la retirada acabó mezclado con los americanos, describe el punto desde donde divisaron el municipio como un alto altiplano; esta zona creemos que podría ser Els Tossals, donde hay dos cerros juntos.

Hay muchas versiones diferentes de lo que les ocurrió durante el día 2, y resulta difícil esclarecer qué les sucedió realmente. Pero situados en la zona nos inclinamos a considerar como plausibles las versiones del intento de ataque a Gandesa y también que hubieran podido ser atacados por la artillería y la caballería. Lo que sí hemos podido corroborar es que ese día fue muy caluroso, tal como cuentan en sus memorias los brigadistas.

Según sus relatos, cuando cayó la noche y los exploradores volvieron con la noticia de haber encontrado una posible ruta de huida, los hombres dejaron sus posiciones y en fila india marcharon hacia territorio ya en manos enemigas. Corbera d'Ebre fue ocupada en el mediodía del día 2. De la zona de Els Tossals sale un sendero que, escondido de la visión desde Gandesa, desciende hasta la carretera de Vilalba dels Arcs y luego asciende, también protegido, hasta la sierra entre Gandesa y Corbera d'Ebre. Allí, en la loma de dicha sierra, hay una vía peculiar señalizada en los mapas que llevaban consigo. Hay varias razones por las que creemos que pudieron haber seguido ésta: es una senda fácil de seguir al ser un camino ancho, bastante utilizado y protegido por un pinar; el camino cruza la carretera de Gandesa a Corbera d'Ebre a media distancia entre los dos municipios; discurre paralelamente a la Vall de Canelles, territorio conocido pues estuvieron acampados días antes; y el camino, una vez atravesada la carretera, se dirige hasta el pueblo de Miravet donde hay un paso de barca para atravesar el río Ebro. Parecía un buen plan de huida pero lo que desconocían era que al llegar a la carretera el buen camino se transformaba en un angosto pasadizo de paredes altas que impedían cualquier escapada si eran interceptados por alguna patrulla enemiga. Según cuentan, eso podría haber sucedido, ya que el batallón se fragmentó en dos y el primer grupo, donde estaban el jefe del Estado Mayor el Mayor Merriman y el comisario político Dave Doran, fue interceptado y estos dos hombres posiblemente capturados.


En este punto hay quien podría discrepar debido a la versión dada por el valenciano Fausto Villar en sus memorias, pero debo decir que estudiamos concienzudamente su versión de los hechos y solo encontramos incongruencias. Ahora que sabemos la localización de ciertos puntos y la cronología, la versión de Villar difiere claramente debido, tal vez, a que su versión de los hechos fue escrita años más tarde y seguramente la memoria lo traicionó. Y en referencia a su versión de la muerte de Merriman, la posible explicación que damos es que efectivamente él lo vio caer, pero ¿no pudo haber sido durante el ataque a Gandesa? Éste se produjo por la mañana, como él cuenta, pero luego Villar huyó de la escena. ¿Quién nos dice que Merriman no pudo haber escapado de esa situación y haber vuelto con el batallón sano y salvo? Por el momento no tenemos otras pruebas que el conocer la zona y un testimonio anónimo que asegura que Merriman fue capturado y fusilado en Corbera d'Ebre.

Lo que sí sabemos es que la noche del día 2 el batallón Lincoln-Washington dejó de existir como tal, se desmembró en pequeños grupos que emprendieron la huida desesperada hacia el río Ebro.

La desbandada hacia el Río Ebro

La retirada se convirtió en una desbandada y aquí es donde la memoria oral de la gente de la zona tiene un valor incalculable. Vicenç Julià, vecino de Corbera d'Ebre, estuvo durante años recopilando memoria oral de sus vecinos acerca de la presencia de los internacionales en la zona y siempre hacía la misma pregunta: “¿Habías visto, vivos o muertos, internacionales durante la desbandada de Aragón en abril?” Treinta y siete personas accedieron a hablar, y gracias a sus historias hemos obtenido los relatos de la interacción que hubo entre locales y brigadistas. También hemos podido realizar un mapa con las localizaciones de donde habían sido vistos vivos, fusilados, muertos o enterrados. La razón por la cual se produjo ese contacto entre ellos se debe a que, al recibir la noticia de que las tropas franquistas se dirigieron hacia el pueblo, la gente, como era costumbre, huyó hacia sus “massos” y al estar éstos situados en las afueras, propiciaron ese contacto. Así pues, tenemos memorias tanto de brigadistas como de vecinos que coinciden en muchos aspectos. Nos contaron que los brigadistas se movían en pequeños grupos, que se acercaban con precaución y que les pedían comida, bebida e indicaciones pues todos preguntaban por lo mismo: EL EBRO. A un vecino los brigadistas le dieron un reloj, a otro un compás. Relatan también que un grupo llevaba una bandera republicana y que uno estuvo defendiendo la retirada de sus compañeros y que al final murió por las granadas lanzadas por un grupo de soldados marroquíes.

En un inicio, los brigadistas capturados eran fusilados; pero al cabo de unos días ya fueron hechos prisioneros. Los voluntarios capturados, unos 87, fueron llevados primero a Alcañiz, luego a Zaragoza y acabaron en la prisión de San Pedro de Cardeña en Burgos. Allí sufrieron lo indecible y fueron liberados al final de la guerra, la gran mayoría en abril de 1939 y el resto más tarde, en agosto. En Gandesa también tenemos los recuerdos de la gente que vio a los brigadistas capturados. Los tuvieron encarcelados en un edificio donde las mujeres y los niños se acercaban a verlos y recuerdan que parecían muy cansados ​​y sucios y que sólo les pedían agua y cigarrillos. En Corbera d'Ebre, unos vecinos señalaron una casa del pueblo viejo en cuya bodega estaban unos brigadistas prisioneros a los que iban sacando por una puerta trasera y los conducían de dos en dos a fusilar.

Si bien la ocupación de Austria por Hitler consiguió modificar levemente la actitud de la prensa estadounidense en el conflicto español, ya era demasiado tarde. Henry L. Stimson, ex Secretario de Estado, condenó el embargo de armas y declaró:  "Es evidente que si el Gobierno legítimo de España es derribado, su derrota sólo podrá explicarse por la circunstancia de haberse visto privado del derecho a comprar en nuestro país y en otras naciones amigas las armas necesarias para su defensa" The New York Times, 23 enero 1938. A pesar de que la presión pública iba en aumento, el gobierno hizo caso omiso.

El 22 de septiembre de 1938 los internacionales de la XV Brigada recibieron la orden de retirada. La República había adoptado esta sorprendente medida con la ilusoria esperanza de que arrastrara a Hitler y a Mussolini a tomar idéntica decisión. A finales de octubre los brigadistas desfilaban por Barcelona donde les despedía una multitud encabezada por Dolores Ibárruri, La Pasionaria: “No os olvidaremos; y cuando el olivo de la paz florezca, entrelazado con los laureles de la victoria de la República española, ¡volved!…“

Al regresar al país, muchos de ellos hablaron en numerosas asambleas sindicales ante numerosas obreros, destacando la necesidad de unidad de acción de todas las fuerzas en la lucha contra el fascismo.

Poble Vell - Corbera d'Ebre

El Batallón George Washington

Brevemente en 1937 hubo una segunda fuerza estadounidense, el Batallón George Washington, pero las bajas de ambos fueron tan numerosas que a mediados de año los dos se fusionaron. El 24 de abril de 1937 el capitán Mirko Markovics viajó a Madrigueras, sede de una de las bases de entrenamiento de las Brigadas Internacionales, para iniciar la formación de un segundo batallón americano.  La actitud predominante, afirmó, fue “Somos voluntarios. Si queremos aceptar órdenes y disciplina, está bien. Pero si una orden no nos gusta, no tenemos por qué ejecutarla. Tenemos derecho a decidir qué obedecer y qué rechazar”. Markovics trabajó para inculcar una mayor disciplina, aconsejando a los soldados que "deben dar el ejemplo y establecer una disciplina aún mejor que la del ejército leal". Nuevos voluntarios, muchos de los cuales eran americanos, llegaban a Madrigueras desde Albacete en tandas de 25 a 30 por día. Los recién llegados aceptaron las reglas y regulaciones sin cuestionar.

El 30 de abril, Markovics recibió la orden oficial de formar un segundo batallón estadounidense. Al día siguiente, los hombres se organizaron en compañías. Dos días después, el Cuartel General de la Brigada Internacional nombró formalmente al Capitán Markovics comandante del batallón. Dave Mates, un voluntario estadounidense, fue nombrado comisario político. 

El entrenamiento comenzó en serio alrededor del 10 de mayo de 1937. Los instructores y oficiales de batallón impartieron conferencias y realizaron ejercicios prácticos sobre temas como la exploración y las marchas. Un voluntario extranjero, identificado como Rabele, proporcionó gran parte de la instrucción. Markovics señaló que para la recién formada compañía de ametralladoras se seleccionaron los "mejores elementos". Walter Garland, un veterano afroamericano del Jarama, fue nombrado comandante de la compañía, apoyado por Milo Damjanovich, un voluntario yugoslavo, como comisario.

El 17 de mayo, los estadounidenses se trasladaron a la cercana localidad de Tarazona con el fin de reforzar la disciplina. Markovics señaló que en Madrigueras la “borrachera” estaba muy extendida “sobre todo entre los franceses”. Al principio, los ciudadanos de Tarazona no estaban contentos con la llegada de los estadounidenses, porque las tropas franco-belgas, que habían estado acuarteladas en la ciudad durante los dos meses anteriores, habían dado a los ciudadanos una mala impresión de los internacionales debido al consumo excesivo de alcohol. Los estadounidenses finalmente se ganaron a la gente del pueblo.

El 4 de junio, el Cuartel General de la Brigada Internacional designó a la unidad como el 19º Batallón de la XV Brigada Internacional. La orden especificaba una fuerza de 250 hombres. Al día siguiente, el batallón se reunió en la plaza del pueblo y adoptó como nombre George Washington. Inicialmente, los hombres querían ponerle al batallón el nombre de Tom Mooney, un organizador laboral encarcelado en California. Aceptaron la orientación del PC transmitida por telegrama del Partido Comunista de Estados Unidos en Nueva York, advirtiendo que nombrar a la unidad con el nombre de Mooney “no era políticamente conveniente en ese momento”. Durante la reunión circuló el rumor de que el batallón iría al frente y los hombres estaban “muy contentos”. Muchos se consideraban preparados para la acción.

El 16 de junio, se ordenó a los Washington que se trasladaran a una posición de segunda línea para reemplazar al Batallón Dimitrov. La unidad recibió armamento de otros batallones: “250 fusiles, seis ametralladoras pesadas y dos ametralladoras ligeras”. Los Washington fueron transportados a Morata. La moral estaba “alta” y la unidad de 280 hombres pasó esa noche y el día siguiente limpiando sus armas.

Durante los siguientes 13 días la unidad pasó tiempo en la segunda línea organizando y entrenando. Los soldados seleccionados para ser camilleros, portadores de municiones y alimentos y cocineros recibieron capacitación especializada. En el caso de los cocineros “se seleccionaron tres buenos hombres de cada empresa”. Muchos de estos hombres se resistieron a ser seleccionados. Manifestaron que consideraban el trabajo “como una especie de castigo”. Markovics reflexionó que después de que la unidad entró en batalla no faltaron hombres que solicitaron ser trasladados a la cocina.

La noche del 22 de junio, una gran tormenta inundó el vivac del batallón. Los fuertes vientos derribaron muchas tiendas de campaña. Las tiendas de campaña que se habían levantado en los barrancos fueron arrasadas por el diluvio. La noche siguiente, se ordenó al batallón de Washington que estuviera preparado para responder a una amenaza de ataque nacionalista a lo largo del Jarama. El batallón pasó dos noches húmedas y miserables antes de que el clima mejorara, permitiendo que el equipo se secara y se restableciera el campamento. Markovics señaló que a pesar de estos reveses, el ánimo de los hombres se mantuvo alto.

Las últimas incorporaciones al liderazgo del batallón llegaron el 29 de junio. El capitán Robert Trail, un voluntario inglés que recientemente había comandado la Compañía Angloamericana del 20º Batallón Internacional de la 86ª Brigada Mixta en el Frente de Córdoba, fue nombrado Ayudante del batallón. El Dr. Mark Strauss se unió como cirujano del batallón.

El 30 de junio, la unidad fue alertada de movimiento hacia el frente y a medianoche abordó camiones. Recorrieron 150 kilómetros (93 millas) durante la noche antes de llegar al pueblo de Torrelodones. Desde Torrelodones se ordenó al batallón que realizara un camino hasta su zona de concentración cerca del kilómetro número 5.

A los hombres se les dijo que debían realizar una marcha por carretera de cinco millas. Cada hombre llevaba equipo de marcha completo que constaba de: rifle, 200 cartuchos de munición, cantimplora, manta, una o dos granadas de mano, máscara de gas, musette, mochila, kit de comedor, casco de acero, pico y pala. El peso del equipo era de aproximadamente 20 a 25 kilogramos (44 a 55 libras). La distancia de la marcha resultó ser de unos 22 kilómetros a lo largo de carreteras repletas de hombres y transportes que avanzaban hacia el frente. A pesar de descansar 10 minutos cada hora, los hombres llegaron a su destino final completamente “agotados”. Al llegar a la piedra del kilómetro 5 alrededor de las 4 de la mañana, los hombres "se dejaron caer y se fueron a dormir".

El batallón pasó los dos días siguientes, 3 y 4 de julio, esperando nuevas órdenes. Mientras descansaban, el resto de la XV Brigada avanzó al frente. El Batallón Washington fue incorporado al 1.er Regimiento de la Brigada. A las 21 horas del 4 de julio el batallón se trasladó al río Aulencia entre Valdemarillo y Escoliar. Llegaron al río a las dos de la mañana del 5 de julio. Esta fue la última posición de salto del batallón. Más tarde ese mismo día se recibieron las órdenes iniciales para la ofensiva de Brunete. La hora cero era medianoche.

Algunos brigadistas destacados

Oliver Law

Oliver Law fue el primer afroamericano en dirigir una fuerza militar integrada en la historia de los Estados Unidos. Law nació en el oeste de Texas el 23 de octubre de 1900. Mientras aún estaba en su adolescencia, se unió al Ejército de los EEUU. Y desde 1919 hasta 1925 se desempeñó como soldado en la 24ª Infantería, un traje negro estacionado en la frontera con México. Después de dejar el ejército, Law se mudó primero a Bluffton, Indiana, donde trabajó en una planta de cemento y, poco después, a Chicago, donde condujo un taxi para la Yellow Cab Company. Con el inicio de la Ley de Depresión se desvió entre las filas de los desempleados. Con el tiempo, consiguió un trabajo como estibador y se unió a la Asociación Internacional de estibadores. Después de esto, Law abrió un pequeño restaurante y cuando esta empresa fracasó, se fue a trabajar para la Administración de Proyectos de Obras. Mientras estaba sin trabajo, Law se unió a la Defensa Internacional del Trabajo y en 1932 el Partido Comunista. Sus actividades políticas lo llevaron a frecuentes encuentros con el Escuadrón Rojo de la Policía de Chicago durante uno de los cuales fue golpeado gravemente. Poco antes de partir hacia España, Law fue arrestada mientras dirigía un mitin para protestar por la invasión de Etiopía por parte de Italia. Durante este período, Law se casó con Corrine Lightfoot, hermana de un prominente afroamericano en el Partido Comunista, Claude Lightfoot.

Oliver Law

Law estuvo entre los primeros voluntarios de los Estados Unidos. Recibió su pasaporte el 7 de enero de 1937 y se fue a Francia, a bordo del París , el 16 de enero de 1937. En España, las cualidades de liderazgo de la ley y la experiencia militar previa fueron altamente valoradas. Primero se desempeñó como Líder de Sección de una compañía de ametralladoras. Cuando el batallón Lincoln se reorganizó después de los desastrosos asaltos del 27 de febrero de 1937 en Jarama, Law fue ascendido a Comandante de la compañía. Law continuó avanzando en rango durante el largo período de guerra de trincheras en el frente de Jarama. Fue seleccionado como Ayudante del Comandante del Batallón. 

Luego de un intento fallido de formar un sistema de regimiento dentro de la brigada y el comandante de Lincoln, Martin Hourihan, fue transferido al personal del regimiento, Oliver Law fue elegido para reemplazarlo y se le dio el rango de capitán. Law dirigió al batallón Abraham Lincoln durante los días iniciales de la ofensiva de Brunete. El 9 de julio de 1937, el cuarto día de la campaña, fue herido de muerte mientras dirigía su comando en un asalto a Mosquito Ridge. Cincuenta años después de su muerte, el logro histórico de Law fue reconocido cuando el alcalde de Chicago, Harold Washington, declaró el 21 de noviembre de 1987 "Oliver Law y Abraham Lincoln Brigade Day"

Milton "Milt" Wolff

Wolff era un veterano estadounidense de la Guerra Civil española, el último comandante de la Brigada Abraham Lincoln y un activista de toda la vida. Nació en una familia de inmigrantes judíos de clase trabajadora en Brooklyn, Nueva York. Sus padres vinieron originalmente de Lituania y Hungría. También fue miembro del Cuerpo Civil de Conservación durante la Gran Depresión. Se volvió activo en la Liga de Jóvenes Comunistas al regresar a Brooklyn después de la CCC. Fue allí donde se ofreció como voluntario para ir a España a luchar contra el fascismo.

Después de un año de combates en Brunete, Belchite y Teruel, la Brigada perdió a dos oficiales de alto rango en la batalla de Gandesa en el frente de Aragón, después de lo cual, en marzo de 1938, Wolff se convirtió en el comandante del batallón. Dirigió el Batallón durante la Batalla del Ebro y abandonó España en noviembre de 1938 cuando las Brigadas Internacionales fueron desmovilizadas. Ernest Hemingway lo describió durante este período: [tenía] "... 23 años, alto como Lincoln, demacrado como Lincoln, y tan valiente y tan buen soldado como cualquiera que comandara batallones en Gettysburg. Está vivo y sin ser golpeado por el mismo peligro que deja una palmera alta parada donde ha pasado un huracán ".

Después de regresar de España, participó en el Congreso de Derechos Civiles, trabajó en contra de la anticomunista Ley Smith y compareció ante la Junta de Control de Actividades Subversivas y el Comité de Actividades Antiamericanas de la Cámara como testigo hostil. Más tarde, bajo el liderazgo de Wolff, los veteranos de la Brigada Abraham Lincoln protestaron contra la guerra en Vietnam, hicieron campaña para enviar ambulancias a Nicaragua durante la guerra Contra, respaldada por Estados Unidos, enviaron ayuda humanitaria a países centroamericanos y organizaron donaciones para hospitales cubanos.

Milton "Milt" Wolff murió a la edad de 92 años el 14 de enero de 2008.

Milton "Milt" Wolff

Harry Fisher

 Harry Fisher que desde la infancia tuvo que buscarse la vida en el país de las oportunidades trabajó en distintas empresas industriales norteamericanas, lo que le sirvió para observar la fuerza del proletariado. El “Crac del 29” terminó por fundamentar el pensamiento de Fisher y éste ingresó en la Liga de los Comunistas estadounidenses. Cuando comenzó la Guerra Civil en España, Fisher no dudó en viajar a España a defender la república y detener a los fascistas. De esta manera, Fisher integrado en el Batallón Lincoln de las Brigadas Internacionales combatió contra los fascistas en las batallas de Jarama, Brunete, Teruel, Belchite y Ebro. En 1938 regresó a los EE. UU donde fue criticado y tachado querer exportar el “Terror Rojo” a los EE. UU. Posteriormente con la entrada de los Estados Unidos en la II Guerra Mundial, Fisher se alistó en las Fuerzas Aéreas como artillero en un B-26 para combatir a las fuerzas del Eje. Terminada la Segunda Guerra Mundial, Fisher regresó a los EE. UU, concretamente a Nueva York donde trabajó para la agencia de noticias soviética Tass, la Agencia de Telégrafos de la Unión Soviética. Harrie Fisher ejemplo de internacionalismo proletario no dudó en coger las armas para combatir tanto a los franquistas en España como a los nazis en la Segunda Guerra Mundial.

ATAQUE A VILLANUEVA DE LA CAÑADA

El 6 de julio de 1937 amaneció brillante, claro, caluroso y se­co. Llevábamos ya caminando varios kilómetros cuando nos de­tuvimos una hora antes de amanecer. Había un sentimiento de excitación, de euforia..., y de aprensión. Estábamos empezando una ofensiva. Los batallones Lincoln y Washington iban a sumarse a uni­dades españolas del Ejército de la República y a otras unidades de las Brigadas Internacionales en una ofensiva cuyo objetivo era el pue­blo de Brunete, en un esfuerzo para romper el cerco fascista sobre Madrid.
Con el Batallón Lincoln estaban alrededor de 250 voluntarios que habían vivido los terribles y traumáticos días del Jarama; más de la mitad de ellos habían sido heridos, pero ya se habían rein­corporado a la unidad. También estábamos unos 40 hombres que nos incorporamos al Lincoln durante los últimos días del Jarama como refuerzos para cubrir las pérdidas sufridas allí. Estos 40 hombres, así como todos los efectivos del Washington íbamos a en­trar en acción por vez primera.
Mientras marchábamos no pudimos ver ni oír nada que nos recordase que allí había una guerra, por encima de nuestras cabe­zas volaban los pájaros, bajo nuestros pies crecían flores de suave fra­gancia y el cielo era azul y claro. En la lejanía podíamos ver los campanarios de las iglesias resaltando sobre los demás edificios. Mi garganta estaba seca y mi cantimplora vacía. Me sor­prendí a mí mismo imaginándome que estaba en una bañera lle­na de agua muy fresca y que después me la bebía.
La marcha continuó; mientras caminábamos no hablábamos apenas, preguntándonos qué se estaría preparando delante de no­sotros. Hacia mediodía hicimos un alto. El comandante Oliver Law nos dio instrucciones: “Nuestro objetivo inmediato es el pueblo Villanueva de la Cañada, justo detrás de esta pequeña colina que se alza ante nosotros. A las tres de la tarde atacaremos”. Steve Nelson, el comisario político, nos dijo que el principal propósito de esta ofensiva era expulsar a los fascistas de la zona de Madrid.
Unas pocas horas después, tres aviones soviéticos volaron por encima de nosotros, continuaron sobre la colina que teníamos delante y arrojaron sus bombas sobre el pueblo. Escuchamos el estruendo de las bombas, vimos el humo resultante y ya no volvimos a escuchar nada. Nos alineamos cerca de la cima de la colina y empuñamos nuestros fusiles esperando las órdenes de conquistar la cima. De repente se oyó un grito: “¡Vamos! ¡Vamos!” Subimos a la cima marchan con los rifles apuntando directamente al frente. Inmediatamente nos dio la bienvenida con una cortina de fuego de ametralladora fusiles. Las balas pasaban zumbando a mi alrededor y pude ver q caían hombres por todas partes. Continué corriendo unos cien metros hasta que el fuego que salía del pueblo era tan nutrido que quedaba nada mejor que hacer que echarse al suelo.



Harry Fisher

Robert Hale "Bob" Merriaman  Jefe del Estado Mayor de la brigada Lincoln.

"Fuimos porque estábamos alarmados por lo que estaba pasando tanto en nuestro país como en Europa. La Gran Depresión, comenzada en 1929, había ocasionado hambre y desempleo generalizado en todo el mundo, excepto en la Unión Soviética. Hacia 1932 había 25 millones de parados en EEUU -no había seguro de paro entonces- y los agricultores araban bajo sus cosechas y sacrificaban cochinillos recién nacidos mientras millones de ellos se iban a la cama hambrientos." (Carl Geiser).

El 2 de abril de 1938, con sólo 29 años, y durante la retirada del frente de Aragón, moría ROBERT HALE "BOB" MERRIMAN, el mítico Jefe del Estado Mayor de la Brigada XV, la famosa Brigada "Lincoln" de las Brigadas Internacionales. Uno de los hombres nacidos fuera de España y que se enfrentarían frontalmente contra el fascismo y que darían su vida por la libertad.

Robert Hale Merriman

Bob Merriman había nacido, hijo de un leñador, en la población californiana de Eureka el 17 de noviembre de 1908. Iniciaría sus estudios universitarios en la Universidad de Nevada, casándose con su compañera de estudios Marion Stone en el día de su graduación el 9 de mayo de 1932; pronto conseguiría una beca para estudiar economía en la prestigiosa Universidad californiana de Berkeley; interesándose, de modo especial, por la economía rusa. En el mes de enero de 1935 el matrimonio se trasladaría a Moscú, donde Bob haría estudios sobre la política comunista agrícola.

Durante un viaje de excursión a Viena, Bob y Marion se encontrarían de primera mano con la realidad del nazismo; lo que motivaría que Bob, ante los dramáticos ecos de al sublevación armada fascista del 18 de julio de 1936 contra la República española, tomaría la decisión de alistarse en las conocidas como Brigadas Internacionales, entrando en España por Valencia el 18 de enero de 1937.

"Muchos lo oyeron en remotas penínsulas,
en las mesetas somnolientas,
en las desviadas islas pesqueras
y en el corrompido corazón de la ciudad,
lo oyeron
y emigraron como gaviotas
o como las semillas de una flor.
Y cual erizos
se adhirieron a los trenes expresos,
cruzando velozmente
a través de las injustas tierras,
a través de la noche,
a través del túnel alpino.
Surcando los océanos.
O abriéndose camino con sus pasos.
Así, llegaron
para ofrecer sus vidas."
(Wystan Hugh Auden).

Seguidamente sería trasladado, para recibir instrucción militar, a Villanueva de la Jara, en Albacete; donde pronto sustituiría a la comandante del recién conformado Batalló Lincoln, dado que tenía cierta formación militara cuando había sido miembro, cuando era estudiante en la Universidad de Nevada, del ROTC (en castellano, Cuerpo de Entrenamiento de Oficiales en la Reserva), encontrándose al mando del entrenamiento de alrededor de 430 miembros de las Brigadas Internacionales.

Pronto serían, ante la necesidad de las fuerzas republicanos y por la fuerte ofensiva franquista contra Madrid, enviados al Valle del Jarama, donde participarían en la Batalla del Jarama, que duraría del 6 al 27 de febrero de 1937, con el fin de hacer frente a la gran ofensiva de los militares sublevados en armas, que se saldaría con éxito, aunque las Brigadas Internacionales pagarían con un elevado número de bajas; y siendo herido el propio Bob Merriman en un hombro. Su esposa que mientras tanto había permanecido en Moscú, ayudando a Walter Duranty, corresponsal del New York Times, viajaría en el mes de marzo a España para ayudarle en su convalecencia. Marion permanecería en España trabajando en un hospital y ayudaría en la información y en las relaciones exteriores de las Brigadas Internacionales, llegando al grado de cabo. En el mes de noviembre de 1937 regresaría a EEUU con el fin de recaudar dinero para la causa y buscando apoyos para la República española.

Ya recuperado, Bob Merriman, en el mes de julio, participaría en la ofensiva republicana de Brunete, que duraría del 6 hasta el 25 de julio de 1937, junto al Batallón Británico, para con otras unidades militares conformar la XV Brigada Internacional; con una trágico balance en vidas, pues de los 2.5000 soldados de que constaba la Brigada sólo sobrevivirían unos 1.000 brigadistas.

En la Batalla de Belchite (Zaragoza), entre los días 24 de agosto y e 6 de septiembre de 1937, sufriría muy graves heridas; siendo nombrado tras su recuperación médica Jefe del Estado Mayor de la XV Brigada, interviniendo, pronto, en la Batalla de Teruel, que tuvo lugar entre el 15 de diciembre de 1937 y el 22 de febrero de 1938 en la ciudad de Teruel y sus alrededores.

Su muerte está sumergida en un mar de dudas; pero lo que sí está claro que desaparecería en el frente de Aragón, en el transcurso de la retirada su su unidad militar hacia la localidad de Gandesa, la capital tarraconense de la comarca de la Tierra Alta. Una de las versiones india que podría haber perdido la vida durante los combates en la zona de Corbera de Ebro; sin embargo según otras fuentes, había sido apresado, también en el área de Corbera de Ebro y ejecutado esa misma noche por las tropas franquistas, que muy a menudo solían matar a los brigadistas, y, en especial, si eran oficiales. Coincidiendo ambas versiones que todo esto había sucedido el 2 de abril de 1938.

Su cuerpo, aunque ha sido buscado, con ahínco, en varias ocasiones, nunca ha sido encontrado.


Vienen a la memoria las palabras de Dolores Ibárruri en el Acto de Despedida a los Voluntarios de las Brigadas Internacionales el 1 de noviembre de 1938 celebrado en Barcelona:

"(...) De todos los pueblos y todas las razas, vinisteis a nosotros como hermanos nuestros, como hijos de la España inmortal, y en los días más duros de nuestra guerra, cuando la capital de la República española se hallaba amenazada, fuisteis vosotros, bravos camaradas de las Brigadas Internacionales, quienes contribuisteis a salvarla con vuestro entusiasmo combativo y vuestro heroísmo y espíritu de sacrificio.

Y Jarama y Guadalajara, y Brunete y Belchite, y Levante y el Ebro cantan con estrofas inmortales el valor, la abnegación, la bravura, la disciplina de los hombres de las Brigadas Internacionales.
Por primera vez en la historia de las luchas de los pueblos se ha dado el espectáculo, asombroso por su grandeza, de la formación de las Brigadas Internacionales para ayudar a salvar la libertad y la independencia de un país amenazado, de nuestra España.

Comunistas, socialistas, anarquistas, republicanos, hombres de distinto color, de ideología diferente, de religiones antagónicas, pero amando todos ellos profundamente la libertad y la justicia, vinieron a ofrecerse a nosotros incondicionalmente.

Nos lo daban todo; su juventud o su madurez o su experiencia; su sangre y su vida, sus esperanzas y sus anhelos ... Y nada nos pedían. Es decir, sí: querían un puesto en la lucha, anhelaban el honor de morir por nosotros.

¡Banderas de España! ... ¡Saludad a tantos héroes, inclinaos ante tantos mártires! ...

¡Madres! ... ¡Mujeres! Cuando los años pasen y las heridas de la guerra se vayan restañando; cuando el recuerdo de los días dolorosos y sangrientos es esfume en un presente de libertad, de paz y de bienestar; cuando los rencores se vayan atenuando y el orgullo de la patria libre sea igualmente sentido por todos los españoles, hablad a vuestros hijos; habladles de estos hombres de las Brigadas Internacionales.

Contadles cómo, atravesando mares y montañas, salvando fronteras erizadas de bayonetas, vigilados por perros rabiosos deseosos de clavar en ellos sus dientes, llegaron a nuestra patria como cruzados de la libertad, a luchar y a morir por la libertad y la independencia de España, amenazados por el fascismo alemán e italiano. Lo abandonaron todo: cariños, patria, hogar, fortuna, madre, mujer, hermanos, hijos y vinieron a nosotros a decirnos: "¡Aquí estamos!", vuestra causa, la causa de España es nuestra misma causa, es la causa de toda la humanidad avanzada y progresiva. (...)". (Dolores Ibárruri. Mensaje de despedida a los voluntarios de las Brigadas Internacionales. Barcelona, 1 de noviembre de 1938).

NOTA.- Dicen que Bob Merriman fue amigo de Ernest Hemingway, y que su persona serviría de inspiración para configurar el personaje de Robert Jordan, el protagonista de la novela "Por quién doblan las campanas".

Universidad de California en Berkeley
Edwin Rolfe

Conocido por su seudónimo literario, Edwin Rolfe, Solomon Fishman (Pensilvania, 1909-California, 1954) era uno de esos jóvenes estadounidenses que se movían en los círculos estudiantiles afines al comunismo y el socialismo. Su activismo lo llevó a la poesía y su ingenuidad -golpeada por la desilusión ante los acontecimientos internos en EE.UU., política y socialmente, en la época de la gran depresión- lo hizo sensible a la llamada de socorro del Gobierno de la República con una España en plena Guerra Civil. Algo similar a lo que le ocurrió a otro ilustre voluntario, Milton Wolff (Nueva York, 1915-California, 2008), o a Mitch Castle y Leo Rogin, todos volcados en la lucha contra el fascismo. Rolfe se alistó como redactor jefe del diario The Volunteer for Liberty de la 15.ª Brigada Internacional. La brutalidad del conflicto bélico lo sacudió: tomó el fusil para sumarse a sus camaradas del Batallón Lincoln en las campañas de Aragón y la batalla del Ebro. La situación de Madrid lo conmovió además profundamente. Escribió la primera crónica de aquel grupo de valientes: The Lincoln Batallion: The Story of the Americans who fought in Spain in the International Brigades (1939). En vez de hallar reconocimiento a su regreso al hogar, Rolfe se encontró con un país envuelto en la caza de brujas del senador McCarthy. Entre nostalgias de España, olvidado y peleando por dar a conocer su poesía, falleció en 1954 de un fulminante ataque al corazón. Estos poemas que publica ahora Almuzara en Hombres o cadáveres son complemento feliz para la lectura del relato autobiográfico de Wolff Otra colina, que recoge la dura peripecia del frente de Aragón.
Edwin Rolfe

James Yates. Del Misisipi a luchar contra el nazi-fascismo en España.

Su infancia transcurrió en el Misisipi donde el esclavismo fue sustituido por otra forma de esclavitud asalariada que difícilmente daba para reponer la fuerza de trabajo. El KKK haciendo de las suyas y controlando gran parte de los estamentos de la sociedad política y civil.

Los días pasaban entre palizas y asesinatos de negros. Cuando él nació ni siquiera se registraban los nacimientos de niños negros. Soñaba con escapar cada día. Con la gran crisis del algodón huye de polizón hacia el próspero norte industrial: Chicago.

Son los años 20 y el movimiento obrero organizado está cobrando mucha fuerza. Lucha sindical, charlas políticas... Yates empieza a dar forma a sus ideas y adquiere conciencia de clase. En los años 30 en NY las manifestaciones de Unión Square, la indigencia...

James ha comprobado que en el norte un negro puede optar a ciertos empleos remunerados, incluso acceder a una vivienda en el extrarradio o sentarse en el transporte público. Los efectos más visibles del racismo están mitigados respecto al sur pero aún así siguen siendo brutales.

Trabaja como camarero de ferrocarriles y su mujer encuentra empleo como criada. Forman una familia. Llega la gran crisis de los años 30 con el crack del 29 y pierde su empleo. Se ve obligado a alejarse de su familia y se traslada a NY en busca de una oportunidad.

Lo que se encuentra en NY es aún más dantesco. Ejércitos d obreros vagando como muertos vivientes en busca de un plato de comida, siendo desahuciados, durmiendo en parques públicos. Por suerte es rescatado por la comunidad negra de Harlem organizada en torno al Partido Comunista.

No es extraño que termine enrolándose en las brigadas organizadas por el PCUSA para luchar contra el fascismo en España. Al cruzar los Pirineos se entera de que su mejor amigo ha sido el primer afroamericano en caer en la batalla del Jarama.

Yates desempeña varias tareas, una de ellas como conductor transportando víveres, munición, material médico, también lleva a periodistas. Participa en la batalla de Brunete y se juega la vida en las carreteras bombardeadas. Su vehículo es impactado y resulta gravemente herido.

Tras varios meses en el hospital, en 1938 regresa a Estados Unidos junto al resto de brigadistas. Otros muchos amigos como Oliver Law (el primer responsable de una unidad militar no segregada de estadounidenses del que hablamos en otro hilo) dejarán su vida por la libertad.

Como el resto de BBII estadounidenses al volver lo que se encuentra es aún más duro. En España se jugaron la vida pero vivieron libres pues el color de su piel no implicaba un trato diferente. En Manhattan son expulsados de un hotel que no admite negros.

Yates continuará militando en organizaciones de defensa de los DDHH en Manhattan y siendo hostigado por el FBI. Monta una tienda de reparación de electrodomésticos y televisores porque nadie le da un empleo por sus antecedentes. Al final de su vida escribe "De Misisipi a Madrid".

Yates paso más tiempo con los brigadistas internacionales alemanes que con los estadounidenses en España. No conviene olvidar que miles de alemanes antifascistas se opusieron al nazifascismo.

Yates, como el resto de brigadistas es un ejemplo a seguir. Se esforzó por leer y formarse aún cuando la educación le había sido negada porque sabía que el conocimiento le haría libre. Luchó por un país que no conocía y fue defenestrado a la vuelta.

Yates parafraseando a Tom Page: “Recuerdo cómo a veces un pueblo entero acudía a verme cuando sabían que había llegado un negro. España fue el primer lugar donde me sentí libre. Si no le gustabas a alguien, te lo decía a la cara. No tenía nada que ver con el color de tu piel”.

Paul Robeson

Paul Robeson fue un actor, cantante, jugador de fútbol, abogado y activista por los derechos civiles nacido en Princeton (Estados Unidos) en 1898 y muerto en Filadelfia en 1976. Su padre fue un esclavo negro que había conseguido huir de la plantación de Carolina del Norte, en la que había nacido. Robeson estudió leyes en Rutgers, universidad en la que fue el tercer estudiante negro de su historia. Jugó al fútbol americano profesional en la National Football League. En 1923 se graduó en Derecho en la Universidad de Columbia, pero pronto acabaría abandonando la abogacía para dedicarse al cine, el teatro y la música. Su fama traspasó las fronteras de su país con la interpretación de Joe en el musical Show Boat”.

La insurrección fascista en España fue un hecho significativo en la vida de Paul Robeson. En 1937, para apoyar al Gobierno legal de la República, Robeson dio un concierto benéfico en el Albert Hall de Londres. Allí fue recibido por una aclamación ensordecedora, tras la que hizo un conmovedor discurso:

“El artista debe tomar partido. Debe elegir luchar por la libertad o por la esclavitud. Yo he elegido. No tenía otra alternativa. […] Que vuestro mensaje inspirador llegue a todos los hombres, mujeres y niños que defiendan la libertad y la justicia. Porque la liberación de España de la opresión de los reaccionarios fascistas no es un asunto privado de los españoles, sino una causa común de toda la humanidad avanzada y progresista”.

 Al llegar el mes de diciembre, Robeson habló ante cuatro manifestaciones por la causa republicana y también denunció los ataques fascistas contra África y China. Ya no aparecería más en decadentes filmes hollywoodenses, declaró, sino que representaría "la vida, las esperanzas y las aspiraciones de la gente luchadora de donde vengo". En una reunión, cambió la letra de Old Man River – y convirtió para siempre un lamento personal en su propio credo: "I must keep fightin’ until I’m dyin» [Debo seguir luchando hasta la muerte].

En enero de 1938, Paul y Essie Robeson habían llegado a Barcelona. Empezó a cantar para los combatientes por la República en los frentes de Madrid, Barcelona, Teruel... Aquí pasó un mes, pero nunca dejó de hablar a favor de los que resistían al fascismo.  La mayor parte de los conciertos de Robeson fueron en hospitales para estimular la moral de hombres, mujeres y niños heridos por las bombas y las balas 

Recolectó fondos para la República Española, y para ayudar al retorno de veteranos heridos de la Brigada Lincoln que necesitaban atención médica. Al hablar, cantar y viajar a España desgarrada por la guerra, Robeson se incorporó a la última posibilidad real de la humanidad de detener la marcha del fascismo hacia la guerra.
Paul Robeson

Jack Shirai, un japonés en la guerra de España

La biografía de Jack Shirai es tan sorprendente. Nació en Hakodate (Japon) hacia el año 1900 y se sabe que era huérfano, pues fue criado en el orfanato del Monasterio Cisterciense de Tobetsu, aunque pocos datos más se conocen de su infancia y adolescencia, hasta el momento en el que decide enrolarse en un mercante rumbo a los Estados Unidos.

Llegó al puerto de Ellis Island en 1929 como inmigrante ilegal y empezó a trabajar de cocinero, a la vez que tomaba conciencia por la lucha obrera y los movimientos antibelicistas, y ser simpatizante del Partido Comunista.

Tres meses después del golpe de estado por parte del general Franco y con la declaración del estado de guerra, se alistó como voluntario al primer contingente que partiría de EEUU para apoyar a la República. El 26 de diciembre de 1936 partió el Batallón Abraham Lincoln de Nueva York vía París compuesto por estadounidenses, canadienses, irlandeses, cubanos, puertorriqueños... y un japonés.

Shirai, al igual que la gran mayoría de sus camaradas, carecía de experiencia alguna en el manejo de armas y en técnicas militares. A pesar de su pleno convencimiento y decisión de combatir en el frente, se empezaría ocupando de las funciones de cocinero en la base que la XV Brigada Internacional había situado en Albacete.

Las numerosas bajas entre los brigadistas durante la batalla del Jarama en febrero y el apoyo en aumento de los ejércitos alemán e italiano a los sublevados, hicieron que Shirai partiera al frente de Madrid a la sección de ametralladoras: el de Hokkaido aseguraba haber venido para combatir, no sólo para cocinar.

Y así fue cómo tomó parte en la batalla de Brunete bajo las órdenes del capitán Oliver Law, el primer oficial afroamericano en la historia del ejército estadounidense. Sin embargo, ninguno de los dos sobreviviría a esta acción militar ni partiría después a la defensa de Belchite. Una bala le alcanzó la cabeza en plena ofensiva en la Colina del Mosquito y cayó abatido.

Dio su vida por lo que había cruzado el Atlántico: para defender la libertad y apoyar la lucha de un pueblo que hizo el suyo, al igual que sus camaradas brigadistas. El epitafio que sus compañeros escribieron en su tumba rezaba: "Jack Shirai, antifascista japonés. En honor de su valentía. 11 de julio de 1937".




Compuesto por trece historias, El Batallón de las Lincoln recorre las vivencias de estas trece mujeres estadounidenses comprometidas contra el fascismo y que fueron atraídas por la España devastada de la Guerra Civil. Estas mujeres se presentaron como voluntarias a la XV Brigada Internacional, conocida como Brigada Abraham Lincoln, para combatir el golpe de Estado franquista contra la República española.

Salaria Kea

Salaria Kea nació el 13 de Julio de 1913 en Georgia. Desde muy joven su deseo era ser enfermera y tuvo que luchar contra el rechazo de algunos centros por el color de su piel, por lo que finalmente Salaria se mudó a Nueva York donde logró un empleo en la Escuela de enfermería del Hospital de Harlem. En 1934 se graduó y consiguió el puesto de enfermera jefe en la Sala de enfermos terminales del Sea View Hospital, dedicado al tratamiento de la tuberculosis.

En 1935, Salaria Kea encabezó una campaña para organizar la ayuda médica en Etiopía cuando el ejercito fascista de Mussolini invadió el país.

Ese mismo año Salaria se afilia al Partido Comunista.

En 1936 Salaria se ofreció como enfermera de la Cruz Roja para ayudar a las víctimas de inundaciones desastrosas en el Medio Oeste, pero fue rechazada por el único motivo de ser Negra.

El 27 de marzo de 1937, Salaria navegó en el SS Paris, acompañada por otras 12 enfermeras y un grupo de médicos, para unirse al servicio sanitario de las Brigadas Internacionales.

Su destino fue el hospital de Villapaz, antigua residencia de la "Infanta Paz de Borbón" . Dónde tuvo una situación que a la enfermera le resultó novedosa ya que tenía a su mando cinco enfermeras blancas.

Salaria Kea trabajó durante tres semanas en el Hospital de evacuación de Tarancón.

Fue aquí donde conoció a John Patrick O’Reilly, un brigadista Irlandés herido con el cual terminaría casándose e irse a Nueva York a vivir junto a él. En sus memorias escribió "Discutimos sobre América del Norte, Irlanda y todos los grupos y razas que fueron víctimas del fascismo y otras injusticias y cómo ambos podríamos ayudar a abolir a los enemigos de la raza humana".

En 1938 Salaria fue capturada por los franquistas durante algunos días en los que vivió en primera persona algunos fusilamientos. Finalmente consiguió escapar, pero al poco tiempo fue herida en un bombardeo y tuvo que volver a Estados Unidos.

Pocos años después y tras recuperarse, prestaría servicios en la Segunda Guerra Mundial, formando la primera unidad de enfermeras afroamericanas del ejército. Finalizada la guerra volvería a Nueva York trabajando en varios hospitales.

Salaria Kea murió el 18 de mayo de 1990.

Salaria dejó escrito en sus memorias: En América despreciaron mi saber. Me dijeron: “El color de tu piel, más que una ayuda, es un problema”. Sin embargo, en España pude ayudar fuera el que fuera el color de mi piel.

«No podía sentarme y dejar que aquello pasara. Tenía que ir a ayudar, incluso poniendo en peligro mi vida! Pero tenía que ayudar. Aquel era mi mundo, también! Y no podía quedarme quieta”

Salaria Kea

Evelyn Hutchins

Evelyn Hutchins (1910-1982) fue una voluntaria en la guerra civil española con la Brigada Lincoln.
En esta brigada sólo hubo 80 mujeres, pero el hecho de ser aceptadas en aquella época fue ya todo un éxito.

Eran mujeres obreras, con un compromiso político fuerte, que supieron que lo que se jugaba en España era el preludio de lo que ocurriría después.

Evelyn era bailarina y solicitó su ingreso en el American Medical Bureau, aunque en un primer momento consideraron que era “no válida porque era una mujer”.

En España fue conductora de camiones, estando siempre en primera línea de combate, puesto que lo que conducía era una ambulancia.

Ella misma explicó la sensación de ser comprendida por los "machos" que le acompañaban de este modo:

“Los compañeros que entendían por qué quería estar ahí y por qué había aceptado el trabajo de conductora, que era el que me permitía estar lo más cerca posible al combate, eran los que no pensaban que una chica no debería querer combatir y utilizar una metralleta en lugar de un coche”.

Evelyn aparece en un documental realizado en 1983: "The good fight. The Abraham Lincoln in the Spanish Civil War".

Evelyn Hutchins

Mildred Rackley

Mildred Rackley Simon (1906-1992) fue secretaria/intérprete y administradora hospitalaria durante la Guerra Civil Española, trabajando para la Oficina Médica Estadounidense para Ayudar a la Democracia Española. La mayor parte de esta colección consiste en correspondencia entre Rackley, los doctores Edward Barsky e Irving Busch, y otro personal médico. También se incluyen informes administrativos y documentos de la época de la Guerra Civil Española.

Rackley ayudó a establecer hospitales en Valdeganga, Hueta, Romeral y Villa Paz. Sus funciones incluían tareas administrativas, la comunicación con la Oficina Médica de Ayuda a la Democracia Española en Nueva York y la búsqueda de alimentos y suministros para el personal y los pacientes del hospital. También colaboró ​​en las evacuaciones del hospital a Barcelona en la primavera de 1938. Rackley se desempeñó generalmente como asistente administrativa confidencial del Dr. Barsky. En el verano de 1938, Rackley y el resto de la unidad médica estadounidense cesaron su servicio, y Rackley regresó a Estados Unidos a bordo del SS Aquinata en junio de 1938.

Mildred Rackley

Kitty Bowler

En 1936 visitó la Unión Soviética , donde inició una relación con el periodista Walter Durante , quien trabajaba para el New York Times . Ese mismo año, viajó a España . Un amigo la describió como «una joven atractiva de veintiocho años, de estatura inferior a la mediana, esbelta, con grandes ojos marrones y un corte de pelo corto y despeinado, similar a Amelia Earhart».

En agosto de 1936, Harry Pollitt organizó el viaje de Tom Wintringham a España para representar al Partido Comunista de Gran Bretaña durante la Guerra Civil . En septiembre, mientras estaba en Barcelona , ​​Bowler conoció a Wintringham.

 Kitty Bowler

Frances Vanzant

Durante un tiempo estuvo al frente del Hospital Radio Paul Vaillant-Couturier la médica Frances Vanzant –Houston, Texas, 1902-1956–, Licenciada en Medicina (M.D.) en 1926 de la Universidad de Texas. Con una gran productividad científica, junto a sus asociados publicó un buen número de trabajos en los que aplicaba los métodos estadísticos, de los que era especialista, a los estudios sobre fisiología y patología digestiva, que se han considerado sobresalientes. Militante del Partido Comunista de los Estados Unidos, se enroló en la Brigada Lincoln y viajó a España. Destinada a Murcia, Walter C. Alvarez afirma que también estuvo a cargo de otros dos hospitales con asistencia estadounidense y que también ayudó a editar dos revistas médicas. Bajo la tensión de este trabajo la salud física y mental de Frances Vanzant se rompió, fue repatriada a los Estados Unidos y permaneció enferma hasta su prematura muerte.

Frances Vanzant

Hilda Bel

Hilda Bell Roberts nació como Hilda Bell en Filadelfia en 1915 y se graduó de la Escuela de Enfermería del Hospital Judío en 1937. Viajó a España en mayo de 1937 como enfermera voluntaria de la Oficina Médica de Ayuda a la Democracia Española, a bordo del SS Normandie. En España, trabajó como enfermera de planta en el quirófano del Hospital Universitario y del Hospital Cruz Roja de Murcia antes de ser trasladada al frente de Aragón. Allí viajó con el autoquirúrgico, un hospital móvil que instaló unidades quirúrgicas en diversos lugares temporales, como un túnel ferroviario en desuso, una fábrica de frutos secos y una mansión. Bell fue evacuada de España en diciembre de 1938 junto con otros voluntarios de la Brigada Internacional.

Hilda Bel
Ave Bruzzichesi

Nació en Bloomfield, Nueva Jersey, en 1913 y creció en una familia católica devota. No participó activamente en la política. Tras completar su formación de enfermería en el Hospital Municipal de Newark en 1936, trabajó durante un año en el Hospital Metropolitano de Nueva York. En la primavera de 1937, escuchó al padre Michael O'Flanagan, sacerdote republicano irlandés, ferviente socialista y antifascista, hablar en el Hipódromo de Nueva York durante su gira por Estados Unidos en apoyo de la República Española. En su discurso, se refirió a la causa de la guerra en España. Hizo un llamamiento a voluntarios para prestar ayuda médica a España.

Este llamamiento la impulsó a viajar a España. Se presentó ante el Dr. Leo Eloesser y llegó con personal médico estadounidense a la ciudad fronteriza de Port Bou, poco después de que fuera bombardeada por la aviación fascista. Ayudó a establecer rápidamente un hospital móvil de 200 camas para alojar y prestar atención médica a los primeros heridos de la Batalla de Teruel.
Se quedó en España específicamente para atender a los heridos y enfermos que no pudieron ser evacuados a finales de 1938. Escribió:

Quiero contarles sobre la evacuación de Barcelona; las penurias diarias del frío invierno y la escasez de alimentos; sobre los crecientes bombardeos aéreos; sobre Valencia, que se convirtió en un centro de evacuación de triaje; sobre las miles y miles de personas que llenaban las calles. Recibíamos comida de masías abandonadas cuando teníamos tiempo. Finalmente, tuvimos que improvisar puestos de primeros auxilios en las calles para que nadie se quedara atrás (excepto los muertos).

Ave Bruzzichesi

Muriel Rukeyser

Muriel Rukeyser (1913-1980) fue una poeta estadounidense que estuvo en España en julio de 1936, cubrió la Guerra Civil como periodista y la retomó repetidamente en sus obras posteriores. Muriel Rukeyser nació el 15 de diciembre de 1913 en la ciudad de Nueva York. Asistió a Vassar College durante dos años y luego regresó a Nueva York, donde cursó estudios en la Universidad de Columbia. Su primer poemario, Theory of Flight  (Yale University Press, 1935), ganó el concurso Yale Series of Younger Poets en 1935. Sus poemarios posteriores se inspirarían en ciertos acontecimientos que presenció, como el juicio de Scottsboro en Alabama, la tragedia del puente Gauley en Virginia Occidental y la Guerra Civil Española.

Ese julio de 1936 la autora tuvo que abandonar Barcelona en un barco belga, pero ella habría querido quedarse. Navegó hasta la ciudad francesa de Sète, que inspiró su poema Mediterranean , donde se pregunta qué lugar tenía la poesía en todo lo que estaba pasando. Otto Block se quedó y fue al frente como voluntario de las Brigadas Internacionales. La escritora y el atleta alemán siguieron manteniendo correspondencia hasta 1938, cuando él dejó de escribir: le habían matado en una trinchera, a orillas del río Segre.

Ella fue muy activa ayudando a los republicanos exiliados en Francia, el gobierno en el exilio y los veteranos de la Brigada Abraham Lincoln. Uno de los recuerdos más claros que tengo es cuando regresó a Sète [el puerto francés donde desembarcó después de ser evacuada] en 1963: era la primera vez desde el verano de 1936. Condujo hasta Cervera de la Marenda y se detuvo a pocos metros de la frontera, donde recuerdo que había un monumento, hasta que Franco dejara de gobernar. De hecho, regresó diez años más tarde para visitar a Luisa Álvarez de Toledo. Supongo que lo hizo porque estaba yendo a ver a una antifascista. Siempre tengo una botella de cava en la nevera que abro para celebrar la muerte de Franco.

https://llegim.ara.cat/reportatges/muriel-rukeyser-guerra-civil-barcelona_1_2641981.html 

Muriel Rukeyser


Mack Coad

Mack Coad se unió al Partido Comunista en 1929, poco después de perder su trabajo como bombero del ferrocarril durante los primeros días de la Gran Depresión. Mack, cuya educación formal terminó con el cuarto grado, fue reconocido por el Partido como líder y fue seleccionado para asistir a la Escuela Lenin en la Unión Soviética.

Antes de su servicio en España, Mack fue organizador sindical, trabajando con trabajadores siderúrgicos en Birmingham, el Sindicato de Aparceros de Alabama, y ​​también trabajó en Tennessee, Georgia y Carolina del Norte.

Mack navegó hacia Europa a bordo del Georgic el 2 de octubre de 1937 y llegó a España vía Espolla el 15 de octubre. Mack asistió y se graduó de la Escuela de Formación de Oficiales.

Estando en España sirvió en la XV Brigada.; Mackenzie-Papineau BN, Co. 4 (MG Co.); como Jefe de Sección de Co. 2; retiros; Ebro y Gandesa. El 1 de agosto de 1938, Mack resultó herido en el ojo derecho durante un ataque enemigo en las afueras de Gandesa. Pasó el resto de la guerra en varios hospitales españoles antes de regresar a Estados Unidos el 15 de diciembre de 1938.

Mack Coad murió en un accidente minero el 9 de mayo de 1967 en Birmingham, Alabama. Tenía 72 años.


Mack Coad

Eluard Luchelle McDaniels 

Eluard Luchelle McDaniels nació en Mississippi en 1912. Escapando de un hogar abusivo, se fue de casa y se dirigió al oeste a California para completar la escuela secundaria allí y luego estudiar arte en San Francisco State College. Las conexiones sociales que McDaniels pudo desarrollar con artistas politizados pronto lo llevaron al movimiento obrero y al Partido Comunista, al que se unió en 1930.

Como trabajadores, ninguno de nosotros está predestinado a asumir la lucha de clases y convertirse en líderes en la lucha contra el racismo, el sexismo y el fascismo. Más bien, la vida bajo el capitalismo hace llover la opresión y la explotación sobre nuestra clase y los individuos eligen unirse en una batalla colectiva contra los patrones. La historia de Eluard McDaniels muestra cómo un compromiso con la clase trabajadora y una línea política comunista moldean positivamente nuestras experiencias de vida hacia el camino de la igualdad y la liberación.

En 1929, McDaniels viajó a Montgomery, Alabama y Nueva Orleans, Luisiana porque había oído hablar de huelgas de tranvías por aumentos salariales, mejores condiciones laborales y descansos. Se enteró de que había un cuartel general blanco y un cuartel general negro, lo que reconoció como una estrategia fatal y defectuosa que condenaría la huelga.

Según McDaniels, se acercó a los huelguistas blancos y les dijo: “Los negros cruzan la calle y ustedes cruzan aquí, y ambos tienen la misma preocupación… Eso no tiene sentido”. Los trabajadores blancos recibían entre un 25 y un 30 por ciento más que los trabajadores negros, haciendo prácticamente el mismo trabajo.

McDaniels pudo utilizar una línea política antirracista que convenció a los trabajadores de integrar a los huelguistas y hacer demandas más estrictas que beneficiarían a todos los trabajadores. Finalmente, la policía lo echó de Nueva Orleans. Pero los trabajadores ganaron la huelga. La policía tuvo que luchar contra los trabajadores blancos para llegar a McDaniels, quien concluyó que su inquebrantable defensa era la única razón por la que la policía no podía convertirlo en un ejemplo.

Poco después, mientras el mundo capitalista se hundía más en la miseria de la Gran Depresión, regresó al Sur para ayudar a organizar el Sindicato de Aparceros de Alabama. También hizo un viaje a Nueva York para llamar la atención del Partido Comunista sobre los muchachos de Scottsboro (nueve jóvenes negros que fueron acusados falsamente por racistas y condenados a muerte).

Casi al mismo tiempo, se involucró en el Proyecto Federal de Escritores de la Administración de Progreso de Obras (WPA), escribiendo cuentos para una publicación de WPA. Lejos de ver el arte y la literatura como cosas abstractas y separadas de la lucha de clases, McDaniels entendió la cultura como un arma en la mano de la clase trabajadora no solo para reflejar, sino también para ayudar a dar forma a la lucha contra el capitalismo.

A medida que los gobiernos capitalistas de todo el mundo se convertían en dictaduras fascistas como respuesta a las crisis del sistema, McDaniels estaba convencido de que el antifascismo y el antirracismo eran lo mismo. "Vi que los invasores de España [eran] las mismas personas con las que he estado luchando toda mi vida". El historiador Peter Carroll cita a McDaniels diciendo: "He visto linchamientos y hambrunas, y conozco a los enemigos de mi pueblo".

En España, McDaniels fue destinado a una unidad de transporte como camionero. A principios de 1938 fue transferido como soldado de infantería al batallón canadiense Mackenzie-Papineau y luego al batallón (estadounidense) Lincoln-Washington. Ascendiendo al rango de sargento, condujo a las tropas blancas a la batalla, mientras que los militares capitalistas en todo el mundo todavía operaban utilizando unidades segregadas.

Durante la Ofensiva del Ebro, las tropas leales españolas (antifascistas), asombradas por sus habilidades para lanzar granadas, le dieron a McDaniels el apodo de "El Fantástico". Herido en la pierna izquierda, pasó el resto de su estancia en España en hospitales.

A su regreso a los Estados Unidos, McDaniels se dirigió a su Mississippi natal, donde habló ante audiencias integradas. “Les dije que tenemos que unirnos y construir una hermandad humana y aplaudieron. Me hizo feliz”, dijo más tarde.

McDaniels continuó enfrentando y luchando contra la discriminación racial. En 1941, encabezó una protesta en un comedor segregado en Durban, Sudáfrica. Después de su regreso del servicio activo en la Segunda Guerra Mundial, habló en nombre del Sindicato Nacional de Cocineros y Mayordomos Marinos en la Convención Nacional de Sindicatos Marítimos en mayo de 1946, denunciando las actividades antisindicales de la Administración de Transporte de Guerra y la Guardia Costera. .

Durante la década de 1960, McDaniels llevó a los manifestantes al Ayuntamiento de Sacramento, California, para protestar por las aceras embarradas en las secciones de la ciudad totalmente negras. Como muchos otros veteranos negros, no estaba de acuerdo con la no violencia de la mayoría de los líderes de los Derechos Civiles. ¡Dado que el capitalismo es un sistema que es inherentemente violento hacia la clase trabajadora, tenemos todo el derecho y el deber de usar la violencia revolucionaria para defendernos y tomar el poder estatal de los patrones!

McDaniels se mantuvo comprometido con la lucha durante el resto de sus años, trabajando en la industria hasta su jubilación. Murió en San Francisco el 6 de diciembre de 1985, dejando su huella excepcional en la larga lucha por la liberación de la clase obrera internacional.

Eluard Luchelle McDaniels

John Cookson, el brigadista cuya tumba el franquismo no puedo encontrar

John Cookson moriría joven por una causa. Fue de los últimos brigadistas en caer en suelo español. Un pedazo de metralla despedido tras la explosión de un obús impactó en su pecho y murió al instante. En el frente del Ebro. Su cuerpo fue trasladado al hospital de campaña más cercano, en un pueblecito de Tarragona llamado Marsá —Marçà, en catalán—, donde ha estado desde entonces, constituyendo un capítulo póstumo de su historia.

Los compañeros de John enterraron su cuerpo a las afueras del pueblo de Marsá y señalizaron su tumba con una sencilla lápida de piedra donde tallaron su nombre, la fecha y el lugar de su muerte —Ebro—, y el Cuerpo de Transmisores al que pertenecía, todo bajo la estrella de tres puntas de las Brigadas Internacionales. Lo sorprendente, con los años, hasta la actualidad, es que la tumba de John sobrevivió a la dictadura. Todos los símbolos de la resistencia republicana fueron destruidos, sin embargo, la humilde lápida de John a las afueras de Marsá fue protegida secretamente por los vecinos del pueblo. Siempre se escuchó hablar de ella, pero las autoridades franquistas se toparon una ve y otra con la red protectora que tejió el pueblo de Marsá para preservar la piedra conmemorativa. Se convirtió en un símbolo, una leyenda y hasta en un secretísimo lugar de peregrinación, sobre todo para las jóvenes generaciones antifranquistas. Era una vez más el pueblo el que había vencido la batalla al olvido como última fase del terror triunfante. Resistir era vencer. La lápida de John Cookson fue, posiblemente, la única que aguantó erigida durante todos los años de la dictadura, y se convirtió, de esta manera, en símbolo de todos los caídos, especialmente de los internacionales, que lucharon contra el fascismo en España.

John Cookson murió con 25 años lejos de su Wisconsin natal, cerca de la desembocadura del río Ebro. Fue en septiembre de 1938, tan solo diez días antes de que Juan Negrín, el presidente de la Republica, anunciase en la sede de la Sociedad de Naciones que el gobierno español había decidido retirar del campo de batalla a las Brigadas Internacionales. De esta manera, John Cookson fue uno de los últimos brigadistas que perdieron la vida en España, también uno de los últimos voluntarios norteamericanos caídos en combate. 


Héroes y villanos. Tras la derrota española y la Segunda Guerra Mundial

Los veteranos de la brigada Lincoln no dejaron nunca de apoyar a la España republicana: El Comité Americano para la Libertad de España hizo esfuerzos para conseguir la excarcelación de presos que llenaban las cárceles franquistas, labor posteriormente apoyada por sindicatos, organizaciones políticas y grupos eclesiásticos.

Una parte importante de los 2.000 supervivientes combatió en la II Guerra Mundial. Sus superiores se debatían entre la admiración por quienes tenían en sus espaldas una impagable experiencia en el combate y la desconfianza por los ideales que les habían llevado a pelear en España. Sus expedientes fueron marcados con las iniciales P.A. (premature antifascist), un estigma que les pondría en el punto de mira, años después, pero del que los miembros de la Lincoln se sentirían orgullosos hasta el final de los días.

Más de 600 voluntarios veteranos de la guerra española participaron en la aviación, flota, infantería de marina y el ejército de Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial en campañas como la conquista de Italia, la campaña del Norte de África o el desembarco de Normandía.

Tras la caída de Hitler, los veteranos de la Brigada tuvieron que hacer frente a una nueva amenaza. Los años del macartismo y de la llamada caza de brujas les convirtió en sospechosos en una época en que el Estado creía ver conspiradores comunistas detrás de cualquier cortina. Resignados a no recibir reconocimientos oficiales, en los años 70 crearon el ALBA (Archivos de la Brigada Abraham Lincoln) para preservar y difundir su memoria. Igualmente, el único monumento que les recuerda en su patria, ubicado en San Francisco, fue financiado por ellos mismos.

El 15 de septiembre de 1954, los Veteranos de la Brigada Lincoln (VALB), voluntarios norteamericanos en la Guerra Civil Española, fueron llevados ante el Comité de Control de Actividades Subversivas (SACB) a responder a los intentos de clasificarlos como una organización subversiva. Esto es parte de lo que Crawford Morgan, uno de sus miembros, declaró: Al ser un negro y por todo por lo que he tenido que pasar en este país, tenía una idea bastante clara de qué era el fascismo y de que no quería formar parte de él. Tuve la opción de combatirlo allí con las armas y fui allí y lo combatí con las armas. Si vuelvo a tener la oportunidad de combatirlo con las armas, lo combatiré con las armas de nuevo… Sentía que si no reventábamos a Franco y deteníamos el fascismo allí, se expandiría por gran parte del mundo. Y, ya de por sí, es malo vivir bajo el fascismo siendo blancos, blancos que aprecian la libertad y la democracia; pero los negros no podrían vivir así: serían aniquilados. Desde el primer momento en el que llegué a España me sentí un ser humano, me sentí como un hombre. La gente no me miraba con odio por ser negro y no me negaban esto o aquello por ser negro. Me trataban como se trataba al resto de gente. Y cuando has estado en el mundo lo suficiente y te han tratado peor de lo que la gente trata a los perros, resulta agradable la sensación de ir a un sitio y sentirse como un ser humano".

Siguieron guardando a España en su corazón y prueba de ello fue las manifestaciones a favor de la amnistía de presos políticos franquistas o la protesta contra la ejecución de Julián Grimau. Sin embargo, años de propaganda y de Guerra fría ocultaron su labor en las páginas de la memoria colectiva y la opinión pública estadounidenses

Quizás el reconocimiento final les llegue muy pronto, ahora que todos los supervivientes han fallecido, y de la forma más inesperada. David Simon, creador de la célebre serie de televisión “The Wire”, afirmó recientemente que “sueña con realizar una serie sobre la Brigada Lincoln”.


La solidaridad por bandera

El internacionalismo proletario tiene dos elementos importantes: la solidaridad con los procesos revolucionarios de todos los pueblos del mundo, que se expresa a través de la prestación de ayuda a éstos para que alcancen éxito; y el aprendizaje de lo que ellos tengan de positivo para alcanzar los comunes objetivos de la causa revolucionaria de los trabajadores.

La lucha contra el fascismo en España terminó con una derrota temporal, pero abrió el camino a la victoria en 1945.  Las palabras de la Pasionaria en 1938, "¡Volved!, cuando el olivo de la paz florezca...", resonaron en los oídos de estos voluntarios cuando en noviembre de 1996 volvieron a España a recibir el encendido y merecido homenaje del pueblo español. Habían transcurrido 60 años, pero su gesta quedó finalmente reconocida.

Cruzamos medio mundo para combatir a vuestro lado
y ni la distancia ni nuestra lengua fueron impedimentos
para que juntos combatiéramos y borráramos de la historia
a un enemigo común: el fascismo y su crueldad

Desde la más humilde granja hasta los impresionantes bloques de hormigón 
Desde las Montañas Rocosas hasta las cuencas del río Missisipi se forjaron
cadenas de solidaridad, vínculos entre hermanos que enarbolaron 
la bandera de la democracia y de la libertad frente al fascismo y a la reacción

¿Sabéis quiénes fueron? ¿Conocéis sus historias? Aquellas batallas de esa juventud
que con su sangre y con su pecho fueron a defender su libertad y la nuestra
en las tierras de Brunete. Belchite, Jaén, Andújar, Teruel, Guadalajara, Casa de Campo y Jarama…
porque no podía dormir tranquila sabiendo que en un rincón del mundo se asesina a un pueblo libre y soberano

construyendo puentes de acero que unieron a ambos pueblos frente al fascismo 
sembrando semillas de rebeldía y regando con su sangre las tierras de España
en defensa de las libertades del pueblo a pesar de que fue muy dura la derrota
a pesar de que quedaron asqueados de la bajeza humana y su crueldad

siguieron luchando y resistiendo por un mismo
objetivo, por una misma idea, por una misma hazaña
en una tierra y época lejana, para algunos remota
recordamos su ejemplo, su vida y su solidaridad

A pesar del tiempo transcurrido, nada ni nadie ha sido olvidado
siempre estáis presentes en nuestro recuerdo y en nuestros pensamientos
sois y seréis ejemplo para futuras generaciones, siempre en nuestra memoria
todos aquellos que cayeron defendiendo la libertad

a todos aquellos que vinieron y con su sangre la libertad defendieron: ¡Salud!
¡salud y libertad! nada ni nadie olvida vuestra increíble gesta
a pesar del tiempo transcurrido sois testigo irrefutable de toda la nobleza humana
aquella que lucha por la dignidad y la libertad de sus hermanos

Monumento a la brigada Lincoln en San Francisco

lunes, 14 de enero de 2019

JOHN DOS PASSOS Y LA LITERATURA ANTIMILITARISTA

Frente a tantas matanzas reales y potenciales, el siglo XX propició asimismo una reacción antibelicista como tampoco se había conocido hasta entonces. Esa sana reacción moral se expresó en diversos ámbitos de la cultura humana, la literatura entre ellos. Entre los escritores que surgieron reaccionando a la barbarie, destaca la figura de John dos Passos.

John dos Passos: su vida

John dos Passos
Escritor estadounidense representativo de la "generación perdida", cuyas novelas, amargas y profundamente impresionistas, atacan la hipocresía y el materialismo de los Estados Unidos entre las dos guerras mundiales y tuvieron una honda influencia en varias generaciones de novelistas europeos y estadounidenses, Dos Passos nació el 14 de enero de 1896 en Chicago. Nieto de un zapatero portugués e hijo ilegítimo de un abogado, fue educado en el hogar materno. En 1917 se graduó en la Universidad de Harvard, donde conoció a intelectuales vinculados al grupo "estetas de Harvard". Durante la Primera Guerra Mundial fue conductor de ambulancias en el frente francés, experiencia que le proporcionó material para su novela Iniciación de un hombre: 1917 (1920). El reconocimiento de la crítica y del público le llegó con su siguiente novela, amarga y antibelicista, Tres soldados (1921), con la cual alcanzó el reconocimiento de la crítica por su amargo antibelicismo. 

Inspirada en su propia experiencia, La Iniciación de un hombre: 1917 recoge el recorrido del narrador, chófer de ambulancias, por diferentes lugares para ofrecer un panorama visual y sonoro de la guerra que mezcla breves descripciones, en las que Dos Passos da libre curso a una estética sensual, con diálogos en los que todo tipo de personajes, soldados, oficiales, médicos, pero también ancianos o tenderos que viven en zonas de combates, expresan sus opiniones sobre la guerra… Tres soldados es la segunda novela del escritor estadounidense. En ella, va más allá en su denuncia de la guerra, poniendo en escena a varios soldados procedentes de distintas clases sociales durante las largas esperas en las trincheras puntuadas de tiroteos de gases…

Al terminar la guerra, su país le dio permiso para quedarse en París con el fin de cursar estudios de antropología en la Sorbona. 

Ambas obras se inscriben en la temática característica de la Generación perdida: aunque se defiende al individuo en rebelión, se acaba condenándolo al fracaso. Pero en 1925 publicó su monumental Manhattan Transfer, que por su peculiar estructura abrió una nueva manera de escribir y de entender la ciudad: como un organismo poderoso y en cierto sentido autónomo de los seres que la habitan.


Manhattan Transfer (1925), una visión panorámica de la vida neoyorquina entre 1890 y 1925, tuvo un éxito inmenso. Esta poderosa novela, construida con fragmentos de canciones populares, titulares de prensa, pasajes de monólogo interior y fragmentos naturalistas de las vidas de una multitud de personajes sin relación entre sí, determinó el estilo de las mejores de sus últimas novelas. Manhattan Transfer enmarca una visión del Nueva York de principios del siglo XX abandonando el tradicional análisis caracteriológico o psicológico de los personajes por una indagación más sociológica y colectiva.

 Su trilogía USA (reunida en 1938), en el mismo estilo, amplió su panorama para abarcar todo el país. Comprende las novelas El paralelo 42 (1930), 1919 (1932) y El gran dinero (1936), y describe el crecimiento del materialismo estadounidense desde la última década del siglo pasado a la Gran Depresión. En este ambicioso proyecto, Dos Passos expresó buena parte de la filosofía de la historia que habían compartido los intelectuales de su país durante el período de 1920 a 1940. Ya en 1926 había publicado artículos políticos con una visión más bien de izquierda; sin embargo, a partir de 1930 se fue decepcionando hasta devenir un conservador nacionalista, nostálgico de una especie de pasado mítico de Estados Unidos, que intentó recuperar en sus novelas y ensayos posteriores. Pero tales obras no alcanzaron (con excepción de sus memorias, Años inolvidables) la calidad e importancia de sus ciclos urbanos.

Dadas sus dotes observadoras, viajó por Europa, Oriente Próximo y Marruecos como periodista y el resultado fue una gran desilusión política que plasmó en otra trilogía, Distrito Columbia, compuesta por Hombre joven a la aventura (1939), El número uno (1943) y El gran proyecto (1949). Continuó escribiendo mucho: varias novelas, libros de observaciones personales, de historia, biografía y viajes. El mejor recibido fue Mediados de siglo (1961), una novela que retomaba la técnica caleidoscópica de sus primeros éxitos para narrar otra visión panorámica de la posguerra en Estados Unidos. 

A finales de los años sesenta, ya firmemente comprometido con la defensa de los valores ultraderechistas, John Dos Passos se alejó de forma radical de esa realidad americana que le había desilusionado para volver los ojos hacia el pasado y narrar la historia de tres siglos del país de sus antepasados. Fruto de este absorto aislamiento -no ajeno a la propia meditación interior- fue la obra titulada The Portugal Story (La historia de Portugal, 1969), un libro que, publicado un año antes de la desaparición del autor, mostraba la asombrosa evolución ideológica que había experimentado John Dos Passos

En el momento de su muerte, el 28 de septiembre de 1970, en Baltimore (Maryland), Dos Passos había terminado la mayor parte de una novela, La crónica decimotercera. Póstumamente se publicó Isla de Pascua (1971), un libro de viajes, y La crónica decimocuarta (1973), sus diarios y correspondencia. El relato de Dos Passos sencillo y directo con un fondo crítico y social, que busca además una totalidad cultural, influyó mucho en escritores europeos y americanos como en el peruano Ciro Alegría, o en los españoles Camilo José Cela y Juan Benet.

"¿De qué sirve que terminen las guerras si los Ejércitos continúan en pie?" Tres soldados

John Dos Passos forma parte junto a otros autores, principalmente norteamericanos, como Faulkner, Hemingway, Steinbeck y Scott Fitzgerald de lo que la escritora norteamericana Gertrude Stein dijo a su amigo Ernest Hemingway en conversación privada que luego el escritor revelaría en sus obras Fiesta y París era una fiesta: "You're all a Lost Generation". Con esta frase la poeta estadounidense quiso transmitirle a Hemingway que, dada la admiración que muchos de estos jóvenes sentían por París y Europa en general, los Estados Unidos de América habían venido a perder a toda una generación de grandes autores. Lo que como ha demostrado el curso de los años, Estados Unidos no sólo no perdió a esta legión de escritores, sino más bien vino a enriquecer su literatura con las aportaciones que éstos trasladaron a la cultura norteamericana.

La primera gran conflagración mundial inauguró también la “era de las matanzas”, como dejó escrito el gran historiador Eric Hobsbawm, es decir, una nueva época en la que los niveles de horror y destrucción alcanzados no tuvieron parangón con nada de lo conocido con anterioridad. La carrera de armamentos entre EE.UU y la URSS desarrollada en la segunda mitad del siglo XX, potencialmente capaz de desembocar en un conflicto bélico que hubiera podido provocar la extinción de la humanidad, fue su culminación lógica.

Todo estos hechos contribuyeron de forma decisiva que el movimiento obrero de inspiración consecuentemente socialista o anarquista se opusiera a la Gran Guerra (aunque no pudiera impedir su estallido) y que ésta, a pesar de comenzar con un gran apoyo de masas, se acabara transformando en una inmensa catástrofe humana que indujo a las poblaciones, empezando por la rusa, a rebelarse contra sus respectivos estados para exigir su fin inmediato.


lunes, 7 de enero de 2019

GALILEO GALILEI

La ciencia más antigua de la Humanidad es la Astronomía, que se basaba en un principio axiomático: La Tierra es el centro del Universo. No obstante, el año 2.000 años a.C., el griego Aristaco de Samos, había afirmado que el centro del Universo era el Sol. En 1473, nació Copérnico, célebre astrónomo polaco, quien escribió un libro sosteniendo, como el griego Aristaco, que: La Tierra giraba alrededor del Sol, verdadero centro del Universo. Su teoría significaba una revolución completa en el enfoque del Universo. Como tantas veces, las ideas de Copérnico cayeron en el vacío y, para resucitar, debieron esperar- no tanto como el griego de Samos - hasta la aparición en el mundo científico del matemático, físico y astrónomo italiano, Galileo Galilei (1564-1642).


Galileo fue el primero en unir las ciencias Matemáticas y Físicas que hasta entonces habían marchado separadas; esta concepción, además, le permitió unificar los fenómenos celestiales con los terrenales, destruyendo la tradicional división entre el mundo de más allá de la Luna y del mundo más acá de la Luna. Su método consistió en combinar la experimentación con el cálculo y en la transformación de lo concreto en abstracto, pero con una constante comparación de los resultados.

La experimentación había comenzado a tener importancia con las aportaciones de Roger Bacon (1220-1292) y de su homónimo Francis Bacon (1561-1626), pero fue Galileo el encargado de destruir la teoría de los griegos, y lo hizo experimentando.

Este joven científico desde su juventud se vio rodeado de la leyenda. Se cuenta que, mientras rendía el primer año en la Universidad de Pisa, visitó la catedral de la ciudad y observando la oscilación de la lámpara central, calculó que necesitaba la misma cantidad de tiempo para completar cada oscilación, sin que importara el largo del recorrido. Más tarde, hizo experimentos para comprobar su observación y sugirió el principio del péndulo, útil para regular la marcha de los relojes.

La otra anécdota atribuida a Galileo cuenta que subió a la famosa torre inclinada de Pisa y lanzó desde lo alto dos esferas de 5 y 10 kilos de peso, respectivamente: ambas golpearon el suelo al mismo tiempo. Así demostró como falacia lo que sostenía Aristóteles que la velocidad de la caída dependía del peso del objeto.

eppur si muove

Galileo dio un paso fundamental para el desarrollo del conocimiento al utilizar la inducción como método lógico de la ciencia, por encima de la deducción. Contrariamente a lo que se había aplicado hasta entonces, el método inductivo partía de las observaciones para llegar a las generalizaciones. Esta nueva concepción constituye la piedra fundamental de la moderna Filosofía de la Naturaleza y establece que no existe la certeza de alcanzar una verdad permanente, porque la verdad de hoy puede ser modificada o desmentida por nuevas experiencias ú observaciones. Desde muy joven, Galileo estaba convencido de la verdad de la teoría de Copérnico, pero no se atrevía a defenderla por temor a quedar en ridículo ante los científicos de su época.

Galileo 

El año 1609, estando en Venecia, se enteró de que el holandés Lipperschey, hacía un año que había inventado el telescopio (Este invento también se atribuye a otros dos científicos, Jannsen y Metius). Galileo, como siempre, superó al inventor, construyendo un telescopio con tres brazos y preocupándose especialmente de mejorar la curvatura de las lentes. Con estas modificaciones logró aumentar el poder de su telescopio de manera muy importante; este hecho le permitió hacer observaciones astronómicas que fueron aportaciones de trascendencia para esta ciencia: 
  1. Descubrió los satélites de Júpiter
  2. Comprobó que la superficie de la Luna era irregular y no plana, como se la suponía
  3. Observó que la Vía Láctea, estaba compuesta por una colección de lejanas estrellas; y 
  4.  Descubrió las fases de Venus y reveló también las manchas solares, temas sobre los que escribió un libro.
Todo esto significaba aceptar como verdadera la condenada teoría de Copérnico, aparte de establecer que Ptolomeo, estaba equivocado. Los profesores que seguían el hilo aristotélico de los conocimientos, al ver amenazadas sus posiciones, se unieron para despertar sospechas eclesiásticas, porque la teoría de Copérnico contradecía a las Sagradas Escrituras. A este movimiento adhirieron los predicadores domínicos y, secretamente, denunciaron a Galileo a la Inquisición, acusándolo de pronunciar blasfemias contra la doctrina católica. Galileo se defendió con brío. Dejó el claro que la Iglesia recurría a interpretaciones alegóricas de las Escrituras, cada vez que tropezaba con la verdad científica.

Sin embargo, debió viajar a Roma para explicarse. Y, aunque tenía de su parte a algunos eclesiásticos expertos en estos temas, el cardenal Bellarmina, jefe teológico del catolicismo, sin valorar los argumentos científicos expuestos por Galileo, solo temió que tales afirmaciones debilitaran la lucha que sostenía con el protestantismo. Entonces, el cardenal decidió dictaminar que el libro de Galileo fuera declarado falso y erróneo.

Durante los siguientes siete años, Galileo hizo una vida de estudios, retirado en su casa; pero, en 1624, viajó a Roma esperando obtener la derogación del decreto del año 1616, aunque solo consiguió que el Papa lo autorizara a escribir sobre "los sistemas del mundo", desde los puntos de vistas de Copérnico y Ptolomeo. Pero, el Papa, advirtió a Galileo que la Ciencia no podía presumir saber cómo había sido hecho el mundo, porque Dios podría haber apelado a caminos inimaginables por el hombre y que éste no debía restringir su Omnipotencia.

A fines de 1623, Galileo publicó "Experimentando", que dedicó al Papa Urbano VII, una polémica y brillante exposición sobre las realidades físicas, afirmando que el libro de la Naturaleza está escrito en caracteres matemáticos. Su propósito era desvirtuar un intencionado panfleto suscrito por Orazio Grassi, acerca de la naturaleza de los planetas. Galileo estuvo ocupado varios años redactando su monumental obra Diálogo de los Dos Principales Sistemas del Mundo. Pero el conflicto con la Iglesia no cesó y, de nuevo, fue acusado de herejía; aunque invocó su edad y su mala salud, fue obligado a viajar a Roma. Fue declarado culpable de sostener y divulgar la doctrina de Copérnico. Se le ordenó retractarse, con una fórmula en que él abjuraba, maldecía y detestaba sus pasados errores. La sentencia era de prisión, pero, el Papa, le cambió esta pena por la de arresto domiciliario.

Así vivió Galileo durante sus últimos años, encerrado en su casa, y aunque ya sobrepasaba los 70 años mantenía sus prodigiosas facultades mentales. En 1634, terminó su Diálogo sobre Dos Nuevas Ciencias, una recapitulación que abarca desde sus experimentos iniciales hasta sus meditaciones de madurez sobre los principios mecánicos, posiblemente, uno de sus trabajos más importantes. La publicación se hizo en 1638. Poco antes de quedar ciego, hizo sus últimos descubrimientos telescópicos:- Los balances diurnos y nocturnos de la Luna, y dio las normas de la aplicación pendular para la regulación de los relojes, que Huygens hizo realidad, solo en el año 1656. Todavía alcanzó a discutir con sus discípulos Viviani y Torricelli, explicándoles sus últimas ideas sobre la teoría del impacto.

Galileo Galilei murió el 8 de enero de 1642.

Galileo 

LA REVOLUCIÓN IRANÍ

La Revolución iraní, comandada por el imam Jomeini desde su exilio en Irak y más tarde en Francia, acabaría teniendo éxito al derrocar a Mohamed Reza Pahlevi, el Sha de Persia,  poniendo punto final a la aventura monárquica en el imperio, finiquitando la breve dinastía Pahlevi y sacudiendo los cimientos de la geopolítica internacional en esta región estratégica controlada por Estados Unidos.

Irán, 1980: los revolucionarios han tomado el poder. En un hotel desierto de Teherán, Ryszard Kapuscinski intenta -a partir de notas, cintas magnetofónicas, fotos, materiales que ha acumulado desde que está en Irán- comprender la causa de la caída del SHa. ¿Cuál ha sido la evolución del país desde finales del siglo XIX hasta la revolución islámica? ¿Cuáles fueron los orígenes del movimiento chiíta? ¿Cómo ha logrado Jomeini imponerse? ¿Qué puede éste ofrecer contra la promesa del Sha de "crear una segunda Norteamérica en una generación"? ¿Qué es lo que la gente espera de la revolución y qué es lo que realmente obtiene? ¿Cuál es la situación del país después de tanta y tanta violencia?

Publicado en 1982, “El Sha o la desmesura del poder” fue editado en castellano por Anagrama (primera edición) cinco años más tarde. El libro contiene relatos impagables, por ejemplo, del Irán anterior a la llegada al poder de Jomeini. Uno de ellos, sobre la “dolce vita” iraní, esa clase social “que no conoce límites a su desenfreno, a su voracidad y a su cinismo”, y que reside en “barrios superlujosos” con casas de varios millones de dólares. En Teherán conviven con familias enteras que se alojan en diminutas casas sin luz ni agua. El periodista opta en ocasiones por la pincelada literaria, pero otras veces escoge el bisturí, concreta y puntea el origen de los fenómenos sociales. El 8 de enero de 1978 el diario pro-gubernamental “Etelat” publicó un artículo que apuntaba directamente a Jomeini, en ese momento en el exilio. El periódico llegó a la ciudad de Quom. “Una gran indignación se apoderó de la gente, que empezó a congregarse en calles y plazas”



IRÁN ANTES DE LA REVOLUCIÓN

El nacimiento de Irán como nación

La historia contemporánea de Irán ha estado ligada al petróleo, una fuente de energía muy codiciada por Occidente, desde 1901, cuando William Knox D’Arcy, súbdito británico, obtuvo derechos exclusivos durante 60 años para explorar y explotar petróleo en las provincias del sur de Irán. En 1908 se descubrió petróleo y se creó la Anglo-Persian Oil Company.

Justo antes del estallido de la Primera Guerra Mundial en 1914, el gobierno británico compró el 51% de las acciones de la compañía. Los británicos crearon así una cabeza de playa y prácticamente colonizaron el suroeste de Irán, interfiriendo directa e indirectamente en los asuntos políticos de todo el país. APOC defraudó el escaso 16% pagado a Irán y trató a los trabajadores petroleros iraníes con desprecio y racismo en su propio país. La situación llegó a un punto crítico en julio de 1946, cuando unos 6.000 trabajadores petroleros iraníes se declararon en huelga en Agajari. Su enfrentamiento con las tropas gubernamentales se saldó con más de 200 muertos y heridos.

Irán nació en 1935 como Estado aglutinador de los antiguos territorios del Imperio Persa. Tras la segunda Guerra Mundial se llevó a cabo un proceso de occidentalización impulsado por el sha (emperador) Mohammad Reza Pahlevi, que subió al poder en 1953 a través de un golpe orquestado por Inglaterra y Estados Unidos conocido como Operación Ajax.



Protagonistas del Irán contemporáneo

Mohamed Mossadegh, Primer Ministro de Irán

Mossadegh concebía un Irán independiente, libre y democrático. Creía que ningún país podía ser políticamente independiente y libre si antes no lograba la independencia económica.

En su opinión, «el aspecto moral de la nacionalización del petróleo es más importante que el económico». Intentó renegociar y conseguir una restitución justa y equitativa de los derechos de Irán, pero se topó con la intransigencia de la compañía. Para poner fin a 150 años de injerencia política británica, explotación económica y saqueo de los recursos nacionales de Irán, Mossadegh organizó la nacionalización de la industria petrolera.

El 8 de marzo de 1951, Mossadegh presentó por primera vez la idea de la nacionalización a la Comisión del Petróleo, creada por mandato del Majlis. Al día siguiente, el Frente Nacional, una coalición de varios partidos, organizó una gran concentración en la plaza Baharestan, frente al Majlis, en apoyo de la nacionalización del petróleo.

En vísperas del Año Nuevo iraní, el 20 de marzo de 1951 , el proyecto de ley del Frente Nacional para la nacionalización del petróleo recibió la aprobación definitiva del Senado, pocos días después de haber sido aprobado por unanimidad por los diputados del Majlis. Un mes más tarde, el Dr. Mohammad Mossadegh fue nombrado Primer Ministro, cargo que obtuvo con los votos de casi el 90% de los diputados presentes.

Después de que el Majlis aprobara la ley que nacionalizó la industria petrolera de Irán, en marzo de 1951, y justo antes de que llegara al poder, Mossadegh se convirtió en un héroe nacional gracias a sus esfuerzos por poner fin a "150 años de injerencia política, de explotación económica y saqueo de los recursos iraníes por parte británica", según reza el El Proyecto Mohammad Mossadegh, una página web creada en su memoria.

Desde el descubrimiento de petróleo en Irán, en 1908, la Anglo-Persian Oil Company –en la cual el Gobierno británico tenía una participación mayoritaria– había controlado la perforación, extracción y venta de petróleo del país. Los nacionalistas iraníes llevaban luchando desde 1940 por la nacionalización de su industria petrolera, sin embargo, la influencia del Gobierno británico sobre el último rey de Irán, el Shah, había obstruido esos intentos.

En junio de 1952, Mossadegh viajó a La Haya (Países Bajos) y presentó cerca de 200 documentos a la Corte Internacional sobre el carácter altamente explotador de la AIOC y el alcance de su intervención política en el sistema político iraní. «No existe ningún criterio político o moral por el que la Corte pueda medir su juicio en el caso de la nacionalización de la industria petrolera en Irán», declaró, y «no aceptaremos la jurisdicción de la Corte sobre este asunto bajo ninguna circunstancia. No podemos colocarnos en la peligrosa situación que podría derivarse de la decisión del Tribunal». El veredicto se anunció más tarde y Mossadegh regresó a Teherán tras ganarse el respeto de los jueces.

De vuelta en Irán, las condiciones económicas y de seguridad se deterioraron rápidamente, exacerbadas por las actividades cada vez más subversivas de las potencias extranjeras y sus agentes. En una reunión en julio de 1952 con el joven monarca Mohammad Reza Shah, que dirigía el ejército, Mossadegh pidió el control de las fuerzas armadas, que le fue denegado. En respuesta, Mossadegh presentó inmediatamente su dimisión como Primer Ministro.

Mohamed Mossadegh

La figura de Mohammad Reza Pahlevi

El Sha llegó al poder con el apoyo directo del Gobierno británico. Su dictadura, respaldada por Occidente, se enfrentó a un único desafío democrático serio: el ascenso al poder del Mossadegh en 1951. Lamentablemente, apenas dos años después de asumir el cargo, el 19 de agosto de 1953, se lanzó la Operación Ajax en Teherán, que derrocó al Gobierno de Mossadegh mediante un violento golpe de Estado financiado y planeado por la CIA y el MI6 –los servicios de inteligencia de EEUU y Gran Bretaña– que provocó decenas de muertes. Mossadegh fue juzgado por traición y algunos de sus seguidores fueron arrestados, torturados, encarcelados e incluso ejecutados.

La recién estrenada agencia de inteligencia de Estados Unidos, la CIA, fue la encargada de orquestar el golpe cuando Dwight Eisenhower ya había sido elegido nuevo presidente de Estados Unidos.

El control del petróleo iraní fue, por tanto, al menos uno de los motivos detrás del golpe. Pero es posible que no fuera el único

El nuevo sha introdujo cambios significativos en Irán: entre otras cuestiones, se impulsó una reforma agraria, se llevó a cabo la industrialización en Irán y se agudizó su papel como principal productor y exportador de petróleo de Oriente Medio, apoyado por las potencias occidentales. Los nuevos elementos económicos medraron en la población que se vio aumentada y se produjeron grandes movimientos migratorios del campo a las ciudades para buscar un empleo o mejores condiciones de vida. La sociedad iraní se modernizó a semejanza de las doctrinas europeas durante las décadas posteriores a la II Guerra Mundial.

La dinastía de Mohammed Riza Sha Pahlevi fue instaurada por su padre en 1925, debiendo abdicar en su hijo en 1953. Tanto Gran Bretaña como Rusia consideraron oportuno que el antiguo Sha se exiliara; su simpatía hacia el nazismo representaba un peligro si acaso decidía desligarse de la larga tutela mantenida por rusos e ingleses.

El Sha Riza mantuvo una política de apertura hacia Occidente, alineándose con Estados Unidos e Inglaterra una vez que la guerra finalizó. El rico suelo en yacimientos petrolíferos y su alineación con Occidente, al punto de entregar la explotación a empresas americanas, llevaron a serios enfrentamientos internos, aspirando, aquellos que estaban en contra de su política, la nacionalización del petróleo. En 1951 los sectores liberales y nacionalistas le obligaron a nombrar primer ministro al doctor Mohamed Mossadegh, antiguo opositor al régimen tiránico de Reza Khan. Mossadegh inició una etapa nacionalista y antiimperialista, e intentó recortar al máximo los poderes del sha, hasta convertirlo en un monarca constitucional a la europea. La huida de la familia real a Roma el 16 de agosto de 1953 sólo fue el primer acto del derrocamiento de Mossadegh tres días después, en un golpe de Estado de militares fieles al sha (quien retornó de inmediato a Teherán) con la asistencia de los servicios secretos de Estados Unidos.

La participación de Estados Unidos en su ascenso colocó a Washington en una posición de poder en una región donde hasta ahora no había tenido una gran influencia, según los expertos consultados por BBC Mundo. En 1954 se firmó un acuerdo por el que se creaba un consorcio internacional con participación de británicos, estadounidenses, holandeses y franceses y mediante el cual los beneficios se repartían, en teoría, a partes iguales.

Además del acceso al petróleo, Estados Unidos empezó a controlar la política exterior del sha, a quien aupaba como el policía del Golfo Pérsico, especialmente bajo la doctrina del pilar dual de la administración de (el presidente estadounidense Richard) Nixon. El acuerdo volvió a renovarse en 1973 por otros 20 años, pero en 1979 irrumpió la Revolución Islámica que devolvió a manos de los iraníes la total soberanía de sus recursos petroleros.

Mientras estuvo en la jefatura de gobierno Manouchehr Eqbal antes de dimitir, se fundó la SAVAK. Se trata de la Organización de Inteligencia y Seguridad Nacional, que corresponde a las siglas de: Sazeman-i Ettelaat va Amniyat-i Keshvar. La institución existió en Irán entre 1957 y 1979, durante el mandato del Sha. Los partidos y la prensa fueron sometidos a una fuerte censura. Los historiadores han demostrado que los manuales de tortura utilizados por el brutal servicio secreto del monarca, SAVAK, fueron escritos por la CIA y el Mossad (el servicio de inteligencia israelí). Por lo tanto, se vio a Estados Unidos como cómplice en la supresión (de libertades) de la sociedad iraní que explica el sentimiento antiamericano de los revolucionarios.

Mohammad Reza Shah Pahlavi

Sin embargo, las aspiraciones sociales se vieron frustradas por los grandes desequilibrios y la dura represión por la que se caracterizó el régimen del sha. A principios de los años setenta comenzaron a proliferar protestas en contra de las políticas represivas del gobierno iraní, la corrupción, las desigualdades sociales y económicas. Estas protestas estuvieron encabezadas por grupos de izquierda islámica y los Tudeh, partido comunista de Irán que aglutinaron a otras fuerzas como los movimientos nacionalistas o democráticos. A su vez, se recrudeció el enfrentamiento entre el gobierno y las fuerzas religiosas tradicionales por la intención de Reza Pahlevi de occidentalizar Irán. 

La tensión se había forjado en los años sesenta cuando el emperador restó protagonismo y poder a las fuerzas religiosas en el país. La inclusión de la religión en la lucha contra el régimen fue tardía pero caló en la población incluyéndose como un símbolo más en sus reivindicaciones políticas, sociales y económicas.

El conflicto se pronunció hacia 1973 cuando, debido a la crisis, hubo un recorte en el ingreso del petróleo, lo que ocasionó un estallido social respaldado por el chiismo. El 16 de enero de 1979 hubo un levantamiento liderado de Jomeini, apoyado por el pueblo, que derivo en el derrocamiento del Sha y la institución del chiita como líder religioso. Posteriormente, un referéndum declaró la República Islámica de Irán y al Ayatolá, líder político y espiritual vitalicio. En cuanto a las costumbres, se reinstaló la vigencia de la sharia (ley islámica). En relación con la política exterior, rompió con Estados Unidos, avaló el asalto a la Embajada americana el 04 de noviembre de 1979 y el secuestro de sus autoridades (que se mantuvo hasta 1981), llamando a todos los islámicos a levantarse contra el demonio americano.

El descontento social en la década de los setenta le hizo crecientemente popular en su país. Dirigió el levantamiento que llevó al derrocamiento del Sha el 16 de enero de 1979 y volvió en loor de multitudes el 1 de febrero, siendo aclamado como líder religioso de la revolución en Irán. En diciembre un referéndum aprobó el establecimiento de una república islámica en Irán, siendo Jomeini nombrado líder político y religioso vitalicio. Impuso un régimen dirigido por los “mulás” (clérigos chiítas) y reimplantó la “sharia” o ley islámica. 

La figura de Jomeini

Transcurridos 11 años desde el triunfo de la Revolución Islámica, el Imam Jomeini falleció a sus 87 años de edad, el 4 de junio de 1989.

Ruhollah Musavi Jomeini fue un imán y ayatolá (es el título más alto dentro del clero chií).  chií iraní, líder político-espiritual de la revolución de Irán en 1979.

En 1921 estudió en Arak y en 1922 en Quom. En 1922 se trasladó con él a Qum para fundar conjuntamente el Instituto Musulmán en dicha ciudad. Khomeini comenzó a destacar como teólogo del Islam y como autor de numerosos libros sobre religión. En 1930 adoptó el nombre de Jomein, su ciudad natal, como apellido propio. A los 25 años, escribió su primer libro y en 1928 era profesor de ética y filosofía. En 1941, escribió “Kasf-Al Asar” contra la dinastía Pahlevi.

Jomeini fue exiliado en 1964 en Turquía y luego en Irak, donde pasó 14 años; posteriormente tuvo que trasladarse a Francia en 1978. Eso, debido a que fue un sólido crítico del régimen monárquico de Pahlavi.

Jomeini 
De una larga tradición de ayatolás (“signo de Dios”), Jefe espiritual dentro del chiismo, Jomeini se inclinó desde pequeño por la vocación religiosa, alcanzando dicho nombramiento en 1961 y comandando el movimiento chiita islámico desde 1962. Esta rama del islamismo que sigue la tradición de Fátima, hija del profeta Mahoma y esposa del cuarto califa que, a diferencia de sunitas, considera la autoridad califal solo por la línea hereditaria, constituía una minoría dentro del Islam; tendencia que se revirtió en la figura del Ayatolá Jomeini, volviéndose popular tras el derrocamiento del Sha en 1979. Por los desacuerdos con este, pasó 18 meses en la cárcel, exiliándose luego , primero en Turquía, después en Irak (Najaf) y más tarde en Francia, continuando su política de confrontación.

El mundo occidental lo consideraba un líder mesiánico, cuyas iniciativas políticas ponían en peligro la estabilidad internacional. En 1979 derrocó al Sha (Emperador) de Irán, Mohammad Reza Pahlevi. Jomeini gobernó Irán hasta que falleció en 1989. Es considerado el fundador del moderno estado chií.

Descendiente de una familia con ascendencia profética , perteneciente a la rama chiita de la religión islámica, su padre, educado en la religión y respetado en su comunidad, falleció cuando Ruhollah contaba con cinco meses de vida.

Hijo y nieto de líderes religiosos chiítas, su padre fue asesinado por un terrateniente local poco después de nacer él. Khomeini, cuyo nombre original era Ruhollah Musawi, se trasladó a Arak a los quince años de edad. En Arak vivía el «ayatolá» (título honorífico de los jefes religiosos chiítas) Abdul Karim Haeri, que se dedicaba a difundir las enseñanzas del Islam. 

Apenas dos semanas después de la salida del sha, el líder islámico religioso Rujola Jomeini, que había sido forzado a dejar el país en 1964 por sus críticas al gobierno, vuelve del exilio.

Durante los 15 años que estuvo fuera de Irán, repartidos entre Irak y Francia, el ayatolá y futuro líder supremo censuró vehementemente al régimen monárquico. Lo acusaba de haberse vendido a Estados Unidos, país que al que popularmente acuñó como el "Gran Satán". En el terreno internacional rompió la larga alianza con EE.UU. Mientras tanto, trató de exportar su revolución islámica a los países vecinos. 

Vale mencionar que para Jomeini, gran estudioso de la jurisprudencia islámica y escritor de cantidad de bibliografía, política y religión tienen un mismo punto de partida que es la ley islámica, no como un conjunto de reglas religiosas y morales, solamente. Esta ley indica cómo debe establecerse un gobierno justo, el manejo de las finanzas, las leyes y la yihad (lucha por la causa de Dios) que es el fin último del hombre y su felicidad.

Para 1979, regresó a Irán para acabar con el régimen. En menos de 50 días celebraron un referéndum en que el pueblo decidió el futuro político del país; más de 98 por ciento de los habitantes votó por el establecimiento de la República Islámica.

Años más tarde, Jomeini protegió al país ante diversas conspiraciones internas y externas, en la que está incluida la guerra entre Irak e Irán desde 1980 hasta 1988, impuesta por el exrégimen baasista.

LA REVOLUCIÓN IRANÍ

El 11 de febrero de 1979 se dio un hito en la historia de Irán que también influiría en el andar de varios países en Oriente Medio. En esa fecha el pueblo iraní se movilizó en contra de la dinastía Pahlavi y de la mano del ayatolá Jomeini lograron instalar un nuevo sistema.

Los reportajes de Kapuscinsky se alejan de la prosa burocrática y aburrida, tienen el pálpito de la calle. La idea de movimiento se aprecia incluso en la composición del texto; en “El Sha o la desmesura del poder” el autor introduce técnicas narrativas de desdoble, características de la literatura barroca: compone el relato tirando del hilo de fotografías que el periodista ha logrado reunir. El reportero no esconde la subjetividad ni las vivencias personales, que no se quedan en mera anécdota (ni tampoco en la inflación del ego), sino que aportan información sobre el objeto del reportaje. “El whisky tomado en pequeños sorbos en situación de clandestinidad (y realmente hay que ocultarse pues rige la ley seca impuesta por Jomeini) tiene, como toda fruta prohibida, un sabor especial, más atractivo”. La tienda de especias y frutos secos de un armenio viejo en la calle Engelob –“una paleta radiante de colores”- le sirve al reportero para tomarle el pulso a la realidad política. Si el género está expuesto en la calle, pinta “normalidad”. De lo contrario, habrá ese día manifestación.


Los intereses de Reino Unido en Irán eran sus campos de petróleo, los cuales poseía desde 1908. Los británicos explotaban los recursos naturales de Irán y a cambio le devolvían una pequeña cantidad de los carburantes obtenidos (apenas un 16% de las ganancias).

Avances de Irán después de la Revolución

Los logros del país persa en las últimas cuatro décadas son múltiples en diferentes campos. Vale resaltar que la economía de Irán durante la monarquía Pahlavi era de montaje, dependiente de occidente y consumidor, administrada solo con el dinero del petróleo.

Con la victoria de la Revolución Islámica, Irán diseño grandes objetivos como la independencia económica, la autosuficiencia, la creación de empleos y de una vida estándar a sus ciudadanos. A pesar de una enorme cantidad de dificultades y obstáculos como las amplias sanciones, una guerra impuesta durante 8 años y diversas conspiraciones, en estas cuatro décadas, Irán ha sido capaz de alcanzar un buen desarrollo económico.

En este contexto hay que añadir la reducción significativa de la pobreza en el país. En 1977, según el Banco Mundial, el 46% de los iraníes vivían por debajo del umbral de la pobreza. Esta cifra disminuyó al 8% en 2015, según un informe del Foro Económico Mundial.

En el campo de la capacidad defensiva, a día de hoy, Irán produce la mayoría de los equipamientos requeridos. Su poderío aéreo, marítimo y terrestre crece continuamente. Produce drones, aviones y helicópteros. Dispone de más de 10 modelos de tanques y vehículos militares. Se protege por mar con buques de guerra, destructores, lanchas y submarinos. Y su mayor poder disuasorio es su programa de misiles que incluye misiles balísticos y de alta precisión.

Por su parte, la producción científica y los avances tecnológicos, que son considerados como los principales medidores del desarrollo de un país, en Irán, pese a las duras sanciones a las que está sometido desde el exterior, la ciencia ha sabido florecer gracias a la capacidad de los iraníes.

En el contexto nuclear, Irán logró enriquecer uranio al 3,5 por ciento en 2007, y en 2012 pudo enriquecer uranio al 20 por ciento para inyectarlo a la planta de investigación de Fordo, en el centro del país. Ahora, Irán es uno de los pocos países productores de energía nuclear en el mundo.

Aunque Irán aparece clasificado entre los países en desarrollo, ha cosechado grandes avances en el sector aeroespacial, convirtiéndose en uno de los pioneros en esta materia.

En 2009, Irán lanzó el primer satélite de fabricación propia. Con el satélite Omid, entró en el reducido club de los nueve países que cuentan con dicha capacidad. El primer cohete iraní fue lanzado al espacio con éxito en 2013, con un mono a bordo. Con el lanzamiento del segundo cohete con un ser vivo, Irán dio otro paso hacia el envío del hombre al espacio.

Sus logros científicos se destacan también en la biotecnología. Los ingenieros en genética iniciaron en los últimos años importantes investigaciones, las cuales han dado como resultado la producción y exportación de decenas de biomedicinas. Irán se encuentra entre los 10 primeros países del mundo en el ámbito de la investigación y la tecnología de células madres. Ha registrado grandes éxitos en cuanto a clonación animal se refiere. Asimismo, ha alcanzado grandes logros en el trasplante de médula ósea, ocupando la segunda posición en el planeta, después de Italia.

A ello, hay que añadir los avances en el campo de la nanotecnología. Aunque esta materia es todavía muy joven, Irán ha avanzado bastante ubicándose entre los seis mejores países del mundo. Irán ya ha iniciado la exportación de nanotecnología a Corea del Sur y China, países pioneros en esta industria.

Con todo lo expuesto sobre el pasado y la situación actual de Irán, hay que señalar que el país pese a las presiones y manipulaciones mediáticas a gran escala, es considerado como un país modernizado e independiente en muchos aspectos, gracias a las políticas económicas y sociales de la Revolución Islámica.