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viernes, 5 de mayo de 2017

5 de mayo de 1945 Liberación del Campo de exterminio nazi de Mauthausen

El cinco de mayo se cumple el aniversario de la liberación del antiguo campo de concentración nazi de Mauthausen ubicado en la Alta Austria. Fue en 1945, cuando los soldados americanos llegaron al campo y una imagen apocalíptica se presentó ante sus ojos. Alrededor de esta fecha, tiene lugar anualmente una ceremonia oficial que reúne representantes de la política y lo que es más importante, sobrevivientes del campo y sus familiares y amigos. También visitantes que quieren unirse al recuerdo de lo allí sucedido, se congregan esta en esta fecha en Mauthausen. Es imperante mantener viva la memoria de lo sucedido en el holocausto.

Cuando el Ejército norteamericano entró en Mauthausen, el 5 de mayo de 1945, banderas republicanas habían sustituido a las banderas nazis y la puerta del campo estaba cubierta por una gran pancarta en la que se podía leer: «Los españoles antifascistas saludan a las fuerzas libertadoras
"Los españoles antifascistas saludan a las fuerzas libertadoras"

El estallido de la Segunda Guerra Mundial cambió el curso de los exiliados españoles refugiados en Francia. Muchos fallecieron de desnutrición y enfermedades. Presionados por las autoridades francesas, un contingente numeroso regresó a España, mientras que otros consiguieron emigrar a otros países o encontrar un trabajo. El resto optó por alistarse en la Legión Extranjera francesa, las Compañías de Trabajadores o los Regimientos de Marcha de Voluntarios Extranjeros. Allí fueron unas 60000 personas.

La invasión de Francia provocó que las compañías de trabajadores quedaran  atrapadas en el frente y la mayoría de sus integrantes murieron en los combates o fueron detenidos. Unos 12000 republicanos fueron traslados a los frontstalags, campos de tránsito para prisioneros situados en Francia o los stalags, campos de prisioneros situados en el Tercer Reich. 

Un poco de historia

El 5 de mayo de 1945 el 41º Escuadrón de Reconocimiento de la 11ª División Acorzada de los Estados Unidos, encuadrada en el 3er Ejército Americano, llegaba a las puertas del campo de concentración de Mauthausen. Al día siguiente se hacía la famosa fotografía de la entrada del campo, con la pancarta en la que podía leer: «Los españoles antifascistas saludas a las fuerzas libertadoras».

"Dos tanques americanos, procedentes de la 11ª División Acorazada, entraron majestuosos por el gran arco que presidía Mauthausen. Aunque venían de liberar otros campos de concentración, el pavor que expresaban sus caras, en las que vimos reflejado, como en un espejo, el horror que habíamos vivido, mostraba que jamás habían sido testigos de algo ni remotamente similar. Antes sus ojos desfilaban una sórdida procesión de hombres diezmados por años de sufrimientos que se agolpaban ante ellos, chillando unos, sollozando sin consuelo otros. Algunos paralizados por la emoción del momento, otros abrazados, nadie indiferente" (Alfonso Maeso).

A pesar de que en Mauthausen se ha conservado mucho, en términos comparativos, de las construcciones originales del campo de concentración, el aspecto del Memorial hoy se diferencia en aspectos fundamentales del campo tal y como fue liberado el 5 de mayo de 1945. Tras permanecer bajo administración americana, el campo fue utilizado durante varios meses, a partir del verano de 1945, como alojamiento de soldados por parte del ejército soviético. El 20 de junio de 1947, la autoridad de ocupación soviética entregó el antiguo campo de concentración de Mauthausen a la República de Austria con la condición de erigir un Memorial. Con motivo de las modificaciones con vistas al Memorial fueron desmontadas la mayor parte de las barracas de los presos, las barracas de los SS que todavía permanecían y las instalaciones técnicas para la explotación de la cantera. En la primavera de 1949 tuvo lugar la inauguración del Memorial con el nombre de “Monumento Público de Mauthausen”.

Inaugurado el 8 de agosto de 1938, pocos meses después de la anexión de Austria al Tercer Reich el 12 de marzo del mismo año, a Mauthausen llegaron en los siete años que estuvo abierto unos 200.000 deportados de más de 40 países, entre ellos más de 7.500 españoles.  Mauthausen era un campo reservado a los prisioneros "culpables de acusaciones realmente graves, incorregibles, asociales y convictos por causas criminales, es decir, gente en custodia preventiva, con pocas probabilidades de poder ser reeducada”, según la Enciclopedia del Holocausto.  En él fueron asesinadas más de cien mil personas. Según Martin Gilbert, autor de “holocaust”, había 8.000 republicanos españoles en el campo principal de Mauthausen y sólo 817 de ellos sobrevivieron. La voluntad programada del nazismo de reprimir enemigos comportó la creación de un vasto universo de campos concentracionarios cuyo objetivo era la explotación de prisioneros como mano de obra y el exterminio de los más indeseables.

Situado cerca de la ciudad austriaca de Linz, en una colina sobre el Danubio, el campo de concentración de Mauthausen  fue clasificado por las autoridades alemanas como un campo de tercera categoría, la más dura, destinado a las personas que se consideraba irrecuperables. Los primeros prisioneros del nazismo llegaron allí en el verano de 1938 y el primer convoy de republicanos lo hizo en agosto de 1940. Los traslados se realizaban en tren hacinando a los prisioneros en vagones de ganado. Mauthausen fue un campo de trabajo, pero disponía de cámaras de gas, sala de ejecuciones y hornos crematorios.

En otoño de 1949, Francia levantó en el emplazamiento de las antiguas barracas administrativas de la SS el primer monumento nacional. Posteriormente, numerosas naciones y grupos de víctimas llevaron a cabo más monumentos.

A principios de los años 60 se ubicó en el interior del Memorial de Mauthausen un cementerio al cual se trasladaron posteriormente los restos mortales de las víctimas del campo de concentración que se encontraban en los “cementerios americanos” en Mauthausen y Gusen así como aquellos que yacían en las fosas comunes que habían utilizado los SS. En el llamado campo II y en el recinto de las barracas de los presos 16 a 19 yacen más de 14.000 víctimas.

El antiguo edificio de la enfermería cumple la función de museo desde 1970, para lo cual fue adaptado. Desde mayo de 2013 alberga las dos exposiciones permanentes “El campo de concentración de Mauthausen 1938-1945” y “Mauthausen, lugar del crimen – Una búsqueda de huellas”. En el nuevo “Espacio de los Nombres” están inscritos los 81.000 muertos del campo de concentración de Mauthausen y los respectivos subcampos cuyo nombre se conoce.

Mapa del campo de Mauthausen

Los republicanos españoles, apátridas para los nazis

Los españoles fueron los primeros en entrar en Mauthausen y los últimos en salir. Ningún gobierno se preocupó de si estaban vivos o muertos y tuvieron que lucir el distintivo azul, el de apátrida, porque el gobierno de Franco así lo decidió. Gracias a los muchachos españoles se pudieron sacar del campo las fotos que sirvieron como pruebas en los juicios posteriores...

Siete mil españoles pasaron por Mauthausen. Los que sobrevivieron no llegaron a dos mil...
La lógica haría pensar que los españoles recibirían el triángulo rojo de prisioneros políticos, como de hecho ocurrió, años más tarde, en el resto de los campos. Sin embargo, en Mauthausen, los republicanos españoles recibieron el triángulo azul que les distinguía como apátridas. Un triángulo azul sobre el que aparecía escrita una «S» que les definía como spanier, es decir, como apátridas españoles.

Toda una contradicción solo explicable por el deseo del régimen franquista de ni siquiera reconocerles como compatriotas. En los libros de registro del campo y en la mente de los SS, esa definición era un poco más amplia: todos los recién llegados eran registrados como « rotspanier». La explicación de por qué aquellos hombres nacidos en una nación amiga del Reich, como era España, merecían estar en ese lugar obedecía a una sencilla razón: se trataba de «rojos españoles».

Eran los “Rotspanier” (Rojos españoles), los “triángulos azules”, y para diferenciarlos del resto les colocaron este símbolo con una “S” sobre su harapienta ropa. Eran civiles, refugiados en estado puro. Eran los apátridas, aquellos a los que el régimen del pequeño dictador abandonó a su suerte. Nunca les reconoció como españoles ni aceptó su repatriación. Los documentos encontrados prueban que las autoridades nazis preguntaron a sus homólogos españoles qué debían de hacer con los "dos mil rojos españoles de Angulema". El Gobierno de Franco nunca se molestó en ocuparse de este asunto y ni siquiera contestó, dejándoles expuestos a la maquinaria de exterminio nazi. Entre ellos, muchos menores de edad.

Algunos españoles lograron introducirse en la compleja estructura organizativa de Mauthausen: oficina de administración, intérpretes, fotógrafos... A nivel político se constituyeron organizaciones de resistencias entre las que sobresalían por su solidez la comunista y la anarquista. En 1944 se organizó el llamado Comité Internacional con la activa participación de los republicanos españoles. también se constituyó, por incitativa de los prisioneros españoles, El aparato Militar Internacional (AMI), se crearon grupos de autodefensa y se preparo un plan para ocupar el campo: la desorganización en los días previos a la liberación permitió el robo de armas y que el AMI y el Comité Internacional tomaran el control del campo.
Triángulo azul (que representaba a los apátridas) con la S de Republikanische Spanier (republicano español)


El exterminio mediante el trabajo

Las condiciones de vida en Mauthausen eran extremas con falta de atención médica, desnutrición, escasez de ropa de abrigo y un régimen disciplinario feroz bajo la esclavitud laboral. Los prisioneros trabajan una media de doce horas en la cantera de granito Wiener Graben. miles de deportados fallecieron por accidentes o debido a la violencia de las SS. otros deportados fueron ocupados en las obras efectuadas en el recinto: la construcción de garajes, las viviendas de las SS, la cárcel, la cámara de gas o las cocinas.

Los comandos del trabajo

Mientras la guerra avanzaba otros comandos se instalaron en industrias que fabricaban materiales para el ejército alemán, entre ellas la Steyr_daimler_puch y la Messerchmitt. En Ebensse los prisioneros construyeron túneles para proteger de los bombarderos aliados la fabricación de los cohetes V2 utilizados por la aviación alemana. Por otra parte, en el castillos de Hartheim se realizaron experimentos médicos y se habilitaron cámaras de gas, hornos crematorios para gasear a miles de prisioneros entre ellos medio millar de españoles.

Los experimentos médicos

Además de realizar trabajos forzados, los prisioneros estaban expuestos a experimentos médicos cuyos resultados se destinaban a organismos del ejército y a laboratorios privados. En Mauthausen fueron habituales las inyecciones en zona cardiaca que provocaban dolores y parálisis. también s e experimento sobre una dieta basada en papillas para evitar el consumo de proteínas: el castillo de Hartehim fue usado por las SS para su programa de eutanasia y posteriormente para gasear a los presos más débiles del campo de Mauthausen

La figura de Francesc Boix

Nace en el barrio barcelonés del Poble Sec. Hijo de Bartolomé, barcelonés, y de Ana, natural de Fraga (Huesca). Crece con sus dos hermanas en el mismo barrio, en la sastrería "Boix", que regentaba su padre y en contacto con círculos libertarios. Es con su padre, fotógrafo aficionado, que aprende la técnica fotográfica, y en 1934 entra a trabajar de aprendiz en la casa de fotografía Romagosa.

Cuando comienza la Guerra Civil española, se afilia a las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU), organización del PSUC, compartiendo experiencias con Teresa Pàmies y Gregorio López Raimundo. Trabaja en la revista Julio como reportero, hasta que se alista en la 30ª División, como voluntario, fotografiando durante esta época el frente de Aragón desde el Segre.
Empezó en la fotografía gracias a su padre, un sastre de Poble Sec aficionado a la fotografía. Con 17 años fue como voluntario al frente para luchar contra los golpistas. Como colaboraba con el periódico 'Juliol', más que empuñar las armas disparaba con su cámara. Al terminar la guerra civil española se vio obligado a exiliarse y cruzar la frontera francesa, donde lejos de encontrar la paz muchos españoles encontraron la muerte.
Pasa por los campos de refugiados de Vernet y Septfonds, siendo posteriormente capturado por los alemanes, en el norte de Francia y deportado al campo de concentración de Mauthausen, donde llega el 27 de enero de 1941.

En Mauthausen se une al trabajo de Antonio García Alonso, destinado en el Servicio de Identificación del Campo, debido a su oficio de fotógrafo. Y va asumiendo responsabilidades en la tarea de documentación gráfica junto con José Cereceda, a finales de 1943. A partir de 1944, participa en el robo de negativos, desde los círculos de resistencia de los republicanos de Mauthausen, siendo recogidos y custodiados por la austríaca Anna Pointner en su casa particular.

Una vez liberado el campo, el PCE encarga a Boix, la tarea de reagrupar toda la documentación sobre el campo y sus ilustraciones fueron publicadas en varios libros.

Cuando se constituye el Tribunal Internacional de Nuremberg, Boix aporta evidencias con sus fotografías y meses después presenta su documentación gráfica en el Tribunal americano de Dachau. Las fotografías que lograron salvar Boix y sus compañeros fueron determinantes para condenar a altos cargos nazis en los juicios de Nuremberg en 1946. Boix fue el único español que asistió como testigo.

El Partido Comunista le sigue manteniendo en activo, documentando actos políticos hasta su muerte en 1951, causada por las secuelas del internamiento, en el hospital parisino de Rothschild.

Francesc Boix en el campo de Mauthausen


Llegó al campo de concentración de Mauthausen en diciembre de 1941 tras pasar por campos de concentración franceses tras ser capturado por los alemanes en una compañía de trabajadores. Ingresó en el campo el 13 de diciembre de 1940 (mate. 4811) y tuvo unas impresiones muy pesimistas respecto a su futuro más inmediato. Unas semanas más tarde, fue destinado al kommando Steyr y las perspectivas de encontrar una situación más aceptable se desvanecieron al comprobar el trato a que eran sometidos y las condiciones en que debían trabajar para construir las instalaciones en medio de un lodazal en pleno invierno y, posteriormente, a las empresas de material de guerra donde fueron destinados los trasladados del campo central. Eliseu permaneció en Styer, sufriendo aquella extrema experiencia, hasta finales de 1944 en que fue trasladado al campo de Gusen.
En 1948 regresó a España. Participó en 1962 en la fundación de la Amical de Mauthausen formando parte del primer "comité provisional".


Juan Romero, el último superviviente español de los campos de concentración nazis
"La biografía de Juan Romero Romero no es excepcional ni diferente a las de los miles de españoles que sufrieron el infierno nazi. Sin embargo, sí permite conocer, a través de ella, el horror que vivieron los deportados y deportadas en los campos de exterminio. Romero, como tantos otros, batalló en la Guerra de España a favor de la II República y en contra del fascismo. En su caso particular, luchó en la sierra de Guadarrama, en Brunete, en Guadalajara y en Teruel, en la conocida como la batalla de El Ebro. Tras la caída de Catalunya, en febrero de 1939, pasó la frontera francesa por Puigcerdà y vivió su primer exilio", escribe el periodista de Público, Alejandro Torrús, sobre su presencia en la Guerra Civil.
El primer trabajo esclavo que le asignaron los SS fue en la temible cantera de granito donde los españoles pasaban cerca de doce horas picando y trasladando piedras. Le trasladaron a un grupo que trabajaba en el exterior del campo y que estaba dirigido por el kapo español César Orquín. Mejor tratado y con algo más de comida, Juan recuperó fuerzas hasta que, un día, resultó seriamente herido tras sufrir un accidente en el trabajo.  Su siguiente y último destino en Mauthausen fue en el llamado “comando de la desinfección”. Su misión consistía en recoger las ropas de las expediciones de prisioneros que llegaban al campo y, en unas grandes parihuelas, llevarlas al edificio donde las lavaban y desinfectaban.
Juan Romero falleció el 3 de octubre de 2020 siendo el último republicano español superviviente de los campos de concentración nazis.
Juan Romero


Joan de Diego, el secretario de Mauthausen 

Cuando las tropas norteamericanas liberaron el campo, el 5 de mayo de 1945, Juan de Diego era el deportado que portaba el número de prisionero más antiguo. En ese momento su trabajo de secretario dio un giro determinante. Con otros supervivientes españoles se dedicó, en base al material que había sustraído durante años, a elaborar listados con los españoles que habían perecido en el campo de concentración y en el cercano Castillo de Hartheim. Juan trabajó, codo con codo, con las tropas estadounidenses hasta que el 2 de junio fue repatriado a París. su testimonio fue crucial en los juicios contras los jefes nazis, entre ellos el que enjuició al médico responsable de la práctica de la eutanasia en el castillo de Hartheim.
Joan de Diego

José Carlos Grey-Molay
José Carlos Grey Molay, también conocido como Carlos Greykey, nació en Barcelona en 1913. Sus padres eran originarios de Guinea Ecuatorial. A pesar de sus orígenes humildes logró iniciar la carrera de Medicina.

La Guerra Civil impidió que pudiese finalizar sus estudios.
Se unió al bando republicano en la lucha contra el fascismo y tras la victoria de los sublevados se vio obligado a huir a Francia. Allí fue recluido en un "campo de refugiados" y tras ello se alistó como extranjero en el ejército francés para luchar nuevamente contra el fascismo. Sin embargo para su desgracia, fue capturado por los nazis junto a otros tantos españoles que corrieron su mismo destino.

El régimen franquista se había desentendido de ellos y los nazis comenzaron a deportar a todos los "rojos españoles" a los campos de concentración.

Carlos llegó a Mauthausen en junio de 1941 y fue catalogado como "apátrida". Su color de piel llamó la atención de los nazis, pero el hecho de dominar múltiples idiomas (español, catalán y alemán, inglés y francés) y contestar en alemán a un oficial le salvó la vida.

A los nazis les hizo gracia tener a un negro de sirviente y camarero, así que asignaron a Carlos una posición de cierto privilegio. Llegó a servir como camarero al propio Himmler y el propio Ziereis (comandante de Mauthausen) comentó sobre él "que su padre era caníbal". Poco antes de la guerra le relevaron de su puesto, el motivo varía según las fuentes: Pudo ser por una mala contestación o por simplemente hartarse de él.

Gracias a la solidaridad de sus compañeros logró llegar con vida al día de la liberación, el 5 de mayo
Tras la liberación regresó a Francia y obtuvo dicha nacionalidad. Se casó, tuvo dos hijos y vivió una vida tranquila hasta su muerte en 1982.

José Carlos Grey Molay

Anna Pointner
Anna Pointner, una austríaca antifascista que escondió en su casa de Mauthausen las fotografías del horror del campo sacadas por los presos españoles.

Recordemos que una prueba fundamental en los juicios de Nuremberg fueron las espeluznantes fotos (algunas hechas por suboficiales nazis y otras por presos como Francesc Boix y Antonio García) que los españoles encargados de revelarlas lograron sacar a escondidas del campo. En la segunda foto, Francesc Boix testificando en Nuremberg.

Los presos hacían llegar las fotografías a Anna arrojándolas a su paso por su jardín, en su desplazamiento diario hacia su lugar de trabajo forzoso para la empresa Poschacher, que se había quedado sin operarios al estar todos los jóvenes austríacos en el frente.
 
Anna, de sentimiento socialista, estableció cierta simpatía con unos prisioneros españoles del campo de Mauthausen que cada día pasaban por delante de su casa para ir al trabajo en la cantera Poschacher. Esa simpatía llevó a la confianza de hacerle llegar los negativos para guardarlos fuera del campo. Pese al evidente peligro que esto conllevaba para ella y su familia, no dudó en ayudarles. Se arriesgó y primero escondió los negativos en el sótano de casa y después en un muro de la parte trasera de la casa. Este pasado mes de mayo se inauguró un monumento junto a su casa para homenajearla y recordarla. En una placa metálica en la que hay grabadas palabras en alemán y castellano, hay una ventana a través de la cual se ve el muro donde Anna Pointner escondió los negativos.

Anna Pointner, esta brava mujer antifascista, se jugó la vida al esconder durante varios años estas fotografías en un muro de su casa. 

Anna Pointner
La escalera de la muerte
Mauthausen se encuentra en el borde de una cantera de granito en la que fueron enviados prisioneros de los campos a trabajar.  El sitio para el campamento fue elegido debido a la proximidad de la cantera a Linz. Los nazis despertaban a los reclusos de madrugada y, en fila, les obligaban a subir las escaleras de la cantera cargando piedras de granito de hasta 50K. Cargados, los reclusos debían subir los 186 escalones que componían estas escaleras de la muerte. Muchos colapsaban y caían con sus cargas, llevándose a otros reclusos por delante. Los que no morían y quedaban heridos eran rematados por miembros de la SS.
Los que sobrevivían a la prueba, más tarde se colocaría alineadamente en el borde de un acantilado que las SS llamó «The Parachutists Wall» (Muro de paracaidistas). Una vez colocados, los nazis ofrecían 2 opciones: o bien empujaban a los reclusos por el precipicio, o te metían una bala en la cabeza. El proceso se repetía hasta que todos habían muerto o los oficiales de la SS se cansaban o aburrían. Algunos presos, incapaces de soportar las torturas del campo, saltaban voluntariamente y se suicidaban.
Esta práctica se alternaba con otras formas de exterminio, como duchar a los presos con agua helada y dejarlos desnudos a la intemperie a temperaturas de -30°C, ahogarlos en depósitos de agua o lanzarlos a vallas electrificadas.
Hoy en día, la escalera de la muerte forma parte de las visitas guiadas al Memorial de Mauthausen.

Escalera de la muerte de Mauthausen

Historia de una bandera. El KLM (Komando de Liberación de Mauthausen)

Campo de Mauthausen,
tus muros bañados de sangre,
unos matados a palos,
otros murieron de hambre.
Esa es la sangre española
derramada en el combate.



Francisco Ortiz, superviviente de Mauthausen


Al avistar el primer tanque aliado cerca de las puertas del campo el 5 de mayo de 1945 pese a la debilidad, un grupo de españoles republicanos confeccionó ua bandera republicana con la que saludaron a los aliados. Pusieron en letras grandes "República Española", el nombre con el que se conocía a la resistencia seguido de algunos nombres de españoles acompañados del número de identificación en el campo.

La bandera republicana que recibió a los aliados tiene un simbolismo histórico de especial significado, pues se trata de la bandera tejida por los españoles del campo, que formaban el KLM (Komando de Liberación de Mauthausen) clandestino y de carácter internacional, que actuó en el campo desde 1943. En la bandera hay varias inscripciones, que han sido desdibujadas por el tiempo y el dolor de quienes la defendieron, aunque ella misma sigue siendo el mayor signo de viva memoria histórica.

En letras grandes, "República Española", debajo (dos veces) KLM, y en letras más pequeñas, los nombres de los españoles pertenecientes al comando y el número que les habían asignado en el campo:
  • F. Ortiz (4245),
  • F. García (3544),
  • F. Herrero (3301),
  • I. Bonilla (3852),
  • Ramón Bargueño (3183),
  • F. Biarnés (3208) y
  • Francisco Playa (5145).
Los dos sastres encargados de tejerla fueron Falo y Bonaque.

Francisco Ortiz fue testigo de la muerte del principal jefe del campo de Mauthausen, Franz Zireis, tras la liberación por el Ejército norteamericano. Fue él quien abrió las puertas del campo para que salieran los deportados, que posteriormente rompió la puerta de la armería para distribuir armas y ajustar cuentas con los guardianes y que vio cómo el temido Zireis -un despiadado nazi que adiestraba a sus hijos en el uso de las armas disparando sobre los deportados- murió a manos de dos jóvenes cordobeses.

http://www.derechos.org/nizkor/espana/doc/klm51.html


Gusen: El campo de la muerte
A cuatro kilómetros de Mauthausen se habilitó el campo de Gusen. el régimen disciplinario era menos duro pero las condiciones de vida era mucho peores que las sufridas en Mauthausen: allí se explotaba otra cantera y para la mayoría de los deportados el traslado a Gusen representó sus sentencia definitiva de muerte. llegaron extremadamente débiles y las condiciones de traba.jo provocaron su fallecimiento  a lass pocas semanas
Entrada al Campo de Gusen


El proyecto Stolpersteine

El proyecto STOLPERSTEINE es obra del artista alemán Gunter Demnig. Lo inició en Colonia cuando en la ciudad se negó la deportación de gitanos a campos nazis. Posteriormente lo dedicó a todas las víctimas del nacionalsocialismo (judíos, homosexuales, presos político, miembros de las Brigadas Internacionales….) comprendidas entre los años 1933 y 1945. Entre estas víctimas se incluye el colectivo de deportados españoles.

En la actualidad hay más de 75.000 stolpersteine colocadas en más de 20 países.
Las stolpersteine son unos pequeños bloques de cemento de forma cúbica (10 x 10 x 10 cm) en los que una de sus caras está cubierta por una fina lámina de latón donde se han grabado a mano los datos de la víctima (nombre, fecha de nacimiento, datos de la deportación y fecha de fallecimiento o liberación).
En homenaje para cualquier víctima (mortal o no) del nazismo entre 1933 y 1945, incluidos los deportados españoles



Las entidades de la memoria. El papel de la amical de Mauthausen

Meses después de la liberación, supervivientes franceses fundaron la amical de Mauthausen a la que se unieron deportados españoles: ese mismo año se creó en París la Federación Española de Deportados e Internado Políticos (FEDIP) con la finalidad de ayudar a los supervivientes de la deportación. el 6 de mayo de 1962, durante  la ceremonia del 17 aniversario de la liberación del campo, se inauguró un monumento a los republicanos en Mauthausen. ese mismo años se constituyó en Barcelona la Amical de Mauthausen y otros campos cuya andadura inicial fue clandestina pues no se legalizó hasta 1977. la actividad de la asociación persigue difundir la memoria de la deportación republicana, reivindicando los derechos morales y materiales y los valores políticos de las víctimas del nazismo y sus familiares.
Tras la liberación del campo, mientras los supervivientes eran repatriados a sus países de origen, nadie se ocupaba de los 25000 republicanos cuya situación personal había sido la de exiliados en Francia tras huir de la España franquista. Finalmente fueron repatriados a Francia y la mayoría rehízo su vida allí. una pequeña parte decidió regresar a España a pesar de que su porvenir no era fácil por las represalias a las que podían enfrentarse. todos, independientemente el lugar donde se establecieron, tuvieron que rehacer sus vidas y afrontar las secuelas físicas y psíquicas derivadas de la deportación: desde entonces, para la mayoría, el deber de recordar estuvo muy presente en sus vidas y en las de sus familiares.
Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, algunos de los responsables de los crímenes cometidos por el Tercer Reich fueron juzgados en diferentes procesos. En los Juicios de Nuremberg, celebrados entre 1945 y 1946, se incriminó a 22 acusados, la mayoría de los cuales esgrimieron que cumplían órdenes de superiores. Francesc Boix testificó en estos juicios mientras Casimir Climent lo hizo en el proceso de de Clonia donde se enjuició a los responsables de la muerte de mujeres y niños gitanos en el campo de Mauthausen: en el proceso de Dachau se juzgó a los soldados de las SS del campo de Mathausen. Algunos de los que tuvieron un papel fundamental en los campos de concentración recibieron condenas cortas y otros muchos lograron huir de Alemania.
 
Seguimos exigiendo Verdad, Justicia y Reparación

La posguerra fue mucho peor que la guerra para una parte muy importante de españoles, unos tuvieron tiempo de salir hacía otros países, muchos de ellos terminaron en campo de exterminio nazis, ante el abandono por parte de la dictadura franquista, que al ser consultada, por los nazis, sobre que hacían con los españoles residentes en España, el Gobierno del “padrino” de su católica majestad, replicó que no existían españoles allende las fronteras. Otros lograron enrolarse en la resistencia francesa, otros marcharon a México, Argentina, Venezuela, o la Unión Soviética, con distintas suerte según los casos y países. Para ninguno terminó la guerra.

En pleno 2017, tras 40 años de democracia, el estado español continúa incumpliendo los tratados internacionales en materia de derechos humanos que ha firmado y desoyendo las recomendaciones de los organismos internacionales, particularmente de las Naciones Unidas. Para acabar con la impunidad únicamente hay una vía: una ley emanada del Parlamento español, que condene jurídicamente ilegales el régimen franquista, sus leyes represivas y sus tribunales, y que declare nulas de pleno derecho sus sentencias.

Campo de Mauthausen, ciudad de gran familiaridad
ciudad siempre recordada, siempre en la memoria
ciudad donde tengo más muertos que vivos, ¡Recordad!
ciudad donde nunca olvidamos su historia

Cuántos años hemos pasado con el uniforme rayado
el triángulo en el pecho y el número al mismo lado
esperando que nuestro inevitable final ahogará nuestros lamentos
final que para algunos llegaba y acababa con su sufrimiento

doblemente perdedores, doblemente sufridores
de aquellos que vencieron y con la fuerza lo demostraron
a los vencidos, apátridas, al bando de los perdedores
para algunos la guerra y el sufrimiento nunca terminaron

pero el cinco de mayo trajo el final de esta pesadilla vivida
y los muros se doblegaron y salimos corriendo hacía la luz
de la libertad, quitándonos tan pesada cruz
dándonos esperanza, devolviéndonos la vida

pensando que todo había acabado, que la esperanza seguía latente
pero el tiempo pasaba y caíamos en el olvido 
mientras nuestra guerra era algo pasado, no importante en el presente
y nadie se acordaba del bando perdedor, del bando vencido

Placa a los republicanos españoles deportados

sábado, 22 de abril de 2017

LA FIGURA DE LENIN ANTES DE LA REVOLUCIÓN RUSA

Vladimir Ilich Lenin es, sin duda, la mayor figura histórica del siglo XX por haber sido el líder principal de la Revolución Socialista de 1917 en Rusia, el mayor acontecimiento del siglo pasado.

Vladímir llich Uliánov, conocido como Lenin, nació el 22 de abril de 1870, en el seno de una familia típica de la intelectualidad rusa de fines del siglo XIX.
Revolucionario y teórico político ruso, fundador del Estado que se convertiría en la Unión Soviética y presidente del primer gobierno establecido tras la Revolución Rusa de 1917

Fallecido a los 53 años, el 21 de enero de 1924, después de accidentes vasculares como resultado de una salud debilitada por varios años de intensa dedicación al trabajo revolucionario, Lenin dejó un legado político que provocó la reacción rabiosa de la burguesía y de la socialdemocracia, que siempre buscaron demonizarlo y a todo lo que él representa.

Su vida y obra

Vladimir Ilich Ulaniov (1870-1924) nació en el seno de una familia de la burguesía intelectual rusa. Su padre era profesor de matemáticas y física en el instituto Dvoryanski en la ciudad de Penza y su madre era hija de un médico, Dimitrevich Blank, perteneciente a una familia de la alta burguesía
alemana. Adoptó los ideales revolucionarios a raíz de la acusación contra su hermano, Alexander Ilich Ulaniov (quien había abrazado la primera oleada revolucionaria rusa de carácter libertario y anarquista) de haber participado en una conspiración para asesinar al zar Alejandro III.

Vladimir Ilich Ulaniov, a diferencia de su hermano, abrazó los ideales marxistas “El estudio de las cuestiones sociales y económicas me convenció de lo excepcional de la situación y los anteriores sueños de libertad y fraternidad cobraron una forma estrictamente científica, es decir, socialista. Comprendí entonces que no solo era posible, sino necesario, cambiar el orden social” (Extraído de Lenin, una biografía de Francisco Díez del Corral).

En diciembre de 1887, cuando Vladímir Uliánov estudiaba en la Facultad de Derecho de la Universidad de Kazán, los estudiantes, al igual que la mayoría de los intelectuales de la época, estaban descontentos con la parcialidad de las reformas del zar y con la ofensiva general contra las incipientes libertades civiles. Por los pasillos y aulas corrían vientos revolucionarios. A menudo se organizaban manifestaciones con discursos, canciones revolucionarias y gritos de “¡abajo la aristocracia!”. En Kazán, Lenin entra en contacto con círculos revolucionarios y es detenido en diciembre del mismo año. Al día siguiente, dirige la siguiente carta al rector de la Universidad:

“Considerando que no es posible continuar mis estudios en la Universidad en las actuales condiciones de la vida universitaria, tengo el honor de suplicar humildemente a Su Excelencia que disponga mi exclusión como estudiante de la Universidad Imperial de Kazán”.

El 7 de diciembre de 1887, Lenin es deportado a Kokúshkino, una aldea en la provincia de Kazán, y puesto bajo vigilancia policial.

Rechazadas por las autoridades sus peticiones de readmisión en la Universidad de Kazán, así como de cursar estudios en el extranjero, al final obtiene el permiso para regresar a Kazán en octubre. De nuevo en Kazán, Lenin se ocupa en el estudio de El capital de Karl Marx, e ingresa en un círculo marxista organizado por N. E. Fedoséyev. El año siguiente, instalado en Samara, es detenido en relación con su pertenencia a este círculo.

En junio de 1890, y tras varias solicitudes rechazadas, se le autoriza a examinarse como externo en las asignaturas de Derecho por la Universidad de San Petersburgo. En enero de 1892 consigue su diploma universitario, y ejerce como pasante de abogado en Samara. Durante este tiempo actuará como defensor en diversas causas. En julio de este año, y tras repetidas solicitudes al Tribunal Comarcal de Samara y al Departamento de Policía obtiene la certificación que le da derecho a ejercer la abogacía lo que resta del año, siéndole renovada el año siguiente. Durante este tiempo escribirá algunos textos contra los populistas (naródniki), que leerá en círculos marxistas.

En 1893 se traslada a San Petersburgo, deteniéndose en el camino en Nizhni Nóvgorod y en Moscú, donde se pone en contacto con diversos grupos marxistas. En San Petersburgo ejerce como pasante. Ese año escribe Acerca de la llamada cuestión de los mercados, que lee en los círculos marxistas.

En 1894 se traslada a Moscú, donde continuará su relación con los círculos marxistas y obreros, y seguirá trabajando en el plano teórico en contra de las ideas de los populistas. Contra ellos escribe sus obras Quiénes son los "amigos del pueblo" y cómo luchan contra los socialdemócratas (1894) y El contenido económico del populismo y su crítica en el libro del señor Struve (1894-1895).

Por esta época comienzan sus primeros viajes por Europa, analizando los procesos revolucionarios del Viejo Continente. En 1896, sus actividades revolucionarias le ocasionarán el encarcelamiento y su destierro a Siberia (en 1897) donde pasará tres años de su vida. En Siberia, en 1898, contraerá matrimonio con Krúpskaya. También dedicará este tiempo a redactar su voluminoso trabajo El desarrollo del capitalismo en Rusia.

En 1903, presentará sus tesis en el Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia, que servirán para establecer un primer distanciamiento entre la fracción bolchevique y la menchevique. Posteriormente, durante la revolución de 1905, viajará desde Suiza en un tren oculto, para intentar extender el fuego revolucionario, y al no conseguirlo, optará por exiliarse en Finlandia, para pasar después una vez más a Suiza.

En el clima de reacción de los años posteriores a la revolución fallida de 1905, empezó a ejercer influencia entre los círculos socialistas rusos y alemanes una nueva filosofía, el empiriocriticismo. Sus principales representantes fueron Mach y Avenarius. Se trataba de una filosofía pretendidamente marxista, que buscaba abandonar el materialismo inspirándose en la reciente crisis de la física y en filosofías basadas en el método científico, como el positivismo. El enfrentamiento de Lenin a esta filosofía, que calificaba de idealista y de sucesora del berkeleísmo, se concretó en una de sus más importantes obras filosóficas: Materialismo y empiriocriticismo (1908).



Lenin y el marxismo 

Las ideas principales de Lenin se pueden hallar en dos obras, El imperialismo, estadio supremo del capitalismo (1916), y El Estado y la Revolución (1917). Lenin hizo una adaptación del marxismo a la realidad rusa contemporánea. Las ideas de Marx se habrían elaborado en unas circunstancias históricas concretas, que eran las de la Europa occidental de la primera revolución industrial, donde eran más determinantes los aspectos industriales que los financieros en la economía. En la obra del imperialismo, Lenin consideraba que el capitalismo había pasado de una etapa casi exclusivamente industrial a otra financiera, por lo que a la lucha de clases se habría añadido la lucha política entre los estados por las materias primas, las colonias y el mercado. Si Marx había planteado las contradicciones del capitalismo en su época, Lenin hacía lo propio en la suya, en la del triunfo de la segunda revolución industrial, la de la escala mundial, en una primera globalización. Por eso, pensó que debía modificar algunas de las teorías o ideas del primero.

Nace el término del marxismo-leninismo, doctrina marxista revisada por Vladimir Ilyich Lenin (1870-1924) para adecuarla a las condiciones de un país agrícola y subdesarrollado, como era la Rusia de su tiempo, que apenas había salido del feudalismo y en el que no se daban los presupuestos de avance industrial ni, por tanto, de la polarización de fuerzas burguesas y proletarias prevista por el marxismo original como el factor desencadenante de la revolución. Recordemos que Marx (1818-1883) sostenía que, en virtud de su ley de la acumulación capitalista, el desarrollo industrial generaría la militante polarización entre los dueños de los instrumentos de producción, cada vez más ricos, y la creciente muchedumbre de proletarios encadenados a las fábricas, sometidos a interminables jornadas de trabajo y a condiciones infrahumanas de vida, hasta que fatalmente se produciría la insurgencia revolucionaria de los obreros hambrientos, quienes asumirían el control del Estado para instrumentar la transformación social e imponer sus nuevos conceptos jurídicos, políticos, económicos y morales a la sociedad. Lenin, que fue un revisionista —uno de los grandes revisionistas de los textos marxistas, antes y durante el ejercicio del poder— se empeñó en adaptar la doctrina original a las imprevistas circunstancias de la Rusia de su tiempo, que era un país de campesinos, sin una clase obrera importante e industrialmente atrasado. El resultado de esta adaptación ideológica se conoce con el nombre de marxismo-leninismo.

 Esta denominación no se usó hasta marzo de 1928, en que la Academia Comunista convocó una conferencia del Instituto Marxista-Leninista de Investigación. Un año después, en el seno de este mismo instituto y por iniciativa de Abram Deborin, se aprobó una ponencia sobre los problemas actuales del marxismo-leninismo. Por esa misma época se publicó un ensayo de Deborin titulado “Octubre y la dialéctica marxista-leninista”. Así se abrió campo esta denominación para designar al marxismo enriquecido con las ideas de Lenin y con su experiencia en el Partido Comunista soviético. Fue utilizada en los años 30, después de la muerte de Lenin, por los ideólogos seguidores de Stalin, entre ellos M. B. Mitin, B. F. Judin, Vladimir Adoratsky, que escribieron ensayos sobre el tema, en los que con frecuencia se hablaba de marxismo-leninismo-estalinismo. Concomitantemente, en 1953 se cambió el nombre del Instituto Marx-Engels-Leninque funcionaba en la República Democrática Alemana por el de Instituto Marx-Engels-Lenin-Stalin, como parte de culto a la personalidad de este último. La denominación marxismo-leninismo fue aceptada por el mundo occidental después de la Segunda Guerra Mundial.

Aportes importantes del leninismo al análisis de la sociedad y al desenvolvimiento de la doctrina marxista son la teoría del imperialismo, como etapa final e ineludible de la dinámica capitalista, y el papel de los partidos comunistas, como vanguardias de la clase obrera, en la conducción del proceso revolucionario.

Lenin, sobre la base de estudios anteriores realizados por pensadores marxistas y no marxistas, miró el fenómeno imperialista desde una óptica eminentemente táctica, es decir, desde el ángulo de las oportunidades que, para los líderes revolucionarios, ofrecía el descontento de los pueblos coloniales agobiados por la acción depredadora del imperialismo.

Para preparar la Revolución eran necesarias varias condiciones. En primer lugar, era fundamental el papel del partido, considerado como la vanguardia del proletariado, reelaborando algunas de las ideas que decenios antes había tenido Blanqui. El partido debía estar cohesionado y ser disciplinado. Si Marx y Engels habían hablado del movimiento obrero en general, ahora era el partido el gran instrumento y protagonista. En segundo lugar, era necesario el concurso de los intelectuales. Eran los únicos con formación dialéctica para captar el momento oportuno para que triunfase la Revolución.

Tuvo una concepción elitista del partido político porque, en su concepto, no debía ser una organización de masas sino una formación poco numerosa con relación a la población, que debía asumir la representación del pueblo y el liderazgo de la clase obrera, aunque sin la obligación a rendirles cuenta de sus actos. Esta fue una de las principales divergencias que, en el seno del Partido Socialdemócrata ruso, mantuvieron las facciones bolchevique y menchevique. Los bolcheviques, liderados por Lenin, querían un partido de organización vertical y autoritaria, agudamente centralizado, compuesto por elementos de élite; mientras que los mencheviques aspiraban a que el partido fuera una amplia organización de masas, capaz de regimentar el mayor número de sindicatos y organizaciones populares, y abierto a la toma de decisiones y fiscalización democráticas.


Es incuestionable la importancia del legado de Lenin en los movimientos emancipadores y su aportación teórica y práctica al marxismo. La doctrina política de Lenin tiene como pilar fundamental la revolución. Fue pionero en aplicar la máxima «Análisis concreto de la situación concreta». Hoy en día se debate si el leninismo es una variante ortodoxa del marxismo o un análisis instrumental y selectivo de la misma en función del contexto en el que Lenin vivió. Así mismo, Lenin se proclamó siempre enemigo del economicismo (que él llamó derechismo) y del espontaneísmo (al que llamó izquierdismo). Sus aportaciones al campo de la práctica se sintetizan en el traslado del sujeto revolucionario (proletariado) a su vanguardia (el partido), así como en el papel dirigente de la misma. A pesar de los grandes esfuerzos por construir el socialismo en Rusia, él siempre abogó por el establecimiento de un movimiento socialista internacional que hiciera a la revolución rusa traspasar fronteras y erigirse en referencia del proletariado mundial, cosa que en vida no pudo lograr.

LA FACETA POÉTICA DE LENIN

La Revisa CRISIS publica, por primera (mayo 1973) vez en castellano, el texto completo del único poema escrito por Lenín. La traducción es de Waldo Rojas. quien utilizó la versión francesa de Gregoire Alexinsky. Este texto no figura en las Obras completas de Lenin. El poema fue escrito durante la primavera de 1907, año que su autor pasó en Selvista, aldea de Finlandia. Allí pudo descansar luego de un año y medio de intensa actividad política casi siempre en la clandestinidad. Durante su estadía en la aldea finesa mantuvo largas. discusiones sobre literatura revolucionaría y creación poética con Piotr Al, alias que utilizaba Gregoire Alexinsky, miembro del partido social demócrata ruso, diputado de Petersburgo en la Duma. Para ilustrar estas discusiones Lenin escribió en tres días este poema. El trabajo que presentamos debió publicarse en la revista de Ginebra Raduga (Arcoiris) dirigida por Piotr Al, pero la publicación dejó de aparecer antes de incluir en sus páginas este poema que firmaba "Un ruso".


Borrascoso año aquel. Los Huracanes sobrevolaban
El país entero. Se desataban los nubarrones,
Sobre nosotros se precipitaba la tempestad, y el granizo y el trueno.
Heridas
Se abrían en los campos y en las aldeas bajo los golpes del azote terrestre.
Estallaban los rayos, los relámpagos redoblablan violencia.
El calor quemaba sin piedad, los pechos estaban oprimidos
Y el reflejo de los incendios alumbraba
Las tinieblas mudas de las noches sin estrellas
Trastornados los elementos y los hombres,
Los corazones oprimidos por una inquietud oscura,
Jadeaban los pechos en la angustia,
Resecas las bocas se cerraban.
Mártires por millares han muerto en las tempestades sangrientas.
Pero no en vano han sufrido ellos lo que han sufrido y la corona de espinas.
En el reino de la mentira y de las tinieblas; por entre esclavos hipócritas
Ellos han pasado como las antorchas del porvenir.
Con trazo de fuego, con un trazo indeleble,
Ellos han grabado ante nosotros la vía del martirio,
Y en la carta de la vida han estampado el sello del oprobio
Sobre el yugo de la esclavitud y la vergüenza de las cadenas
El frío arrecia. Las hojas se marchitan y caen
Y cogidas por el viento se arremolinan en una danza macabra.
Viene el Otoño gris y pútrido,
Lagrimeante de lluvia, sepultado de barro negro.
Y para los hombres la vida se hizo detestable y opaca.
Vida y muerte les fueron igualmente insoportables,
Les rondaron sin tregua la cólera y la angustia.
Fríos y vacíos y oscuros sus corazones como sus hogares.
Y de pronto, ¡la Primavera! Primavera en pleno Otoño putrefacto,
La Primavera Roja descendió sobre nosotros, bella y luminosa,
Como un presente de los cielos al país triste y miserable,
Como una mensajera de la vida.
Una aurora escarlata como una mañana de mayo
Se levantó en el cielo empañado y triste;
El sol rojo, centelleante, con la espada de sus rayos
Perforó las nubes y se derruyó la mortaja de la bruma.
Como el fuego de un faro en el abismo del mundo,
Como la llama del sacrificio en el altar de la naturaleza,
Encendido para la eternidad por una mano desconocida,
Trajo hacia la luz a los pueblos adormecidos.
Rosas rojas nacieron de la sangre ardiente,
Flores de púrpura se abrieron,
Y sobre las tumbas olvidadas
Trenzaron coronas de gloria.
Tras el Carro de la Libertad,
Y blandiendo la Bandera Roja,
Fluían multitudes semejantes a ríos,
Como el despertar de las aguas con la primavera.
Los estandartes rojos palpitaban sobre el cortejo,
Se elevó el himno sagrado de la libertad
Y el pueblo cantó con lágrimas de amor
Una marcha fúnebre para sus mártires.
Era un pueblo jubiloso,
Su corazón desbordaba de esperanzas y de sueños,
Todos creían en la libertad que venía,
Todos, desde el sabio anciano hasta el adolescente.
Pero el despertar sigue siempre al sueño,
La realidad no tiene piedad,
Y a la beatitud de las ensoñaciones y de la embriaguez
Sigue la amarga decepción.
Las fuerzas de las tinieblas se agazapaban en las sombras
Reptando y silbando en el polvo. Esperaban.
Y repentinamente hundieron sus dientes y sus cuchillos
En las espaldas y los talones de los valientes.
Los enemigos del pueblo, con sus bocas sucias,
Bebían la sangre cálida y pura
Cuando los amigos inocentes de la libertad,
Agotados por penosas caminatas,
Fueron cogidos de sorpresa, soñolientos y desarmados.
Se esfumaron los días de luz,
Los reemplazó una serie interminable y maldita de días negros.
La luz de la libertad y el sol se extinguieron.
Una mirada de serpiente acecha en las tinieblas.
Los asesinatos crapulosos, los pogroms, el lodo de las denuncias,
(progrom:asesinato y saqueo de judíos)
Son proclamados actos de patriotismo,
Y el rebaño negro se regocija
Con un cinismo sin freno.
Salpicado con la sangre de las víctimas de la venganza,
Muertas de un pérfido golpe
Sin razón ni piedad,
Víctimas conocidas y desconocidas.
En medio de vapores de alcohol, maldiciendo, mostrando el puño,
Con botellas de vodka en las manos, multitudes de granujas
Corren, como tropel de bestias,
Haciendo sonar las monedas de la traición,
Y bailan una danza de apaches.
Pero Yemelia, el pobre idiota,
(Yemelia:diminutivo de Yemelian (Emiliano), entre los rusos es sinónimo de necio)
A quien las bombas han vuelto más tonto y asustadizo, tiembla como un ratón,
Y en su festón se pone con aplomo La insignia de los Cien Negros.
(Cien Negros:partido zarista, policial, antisemita y reaccionario, precursor ruso del nazismo)
La risa lúgubre de los búhos y de las lechuzas
Resuena en la oscuridad de las noches, anunciando la muerte de la libertad y de la alegría,
Y un Invierno cruel, con la nieve tempestuosa,
Viene del reino de los hielos eternos.
Con sus nieves espesas, semejantes a una mortaja blanca,
El invierno ha vuelto al gran país.
Atando a la Primavera con cadenas de hielo,
El frío-verdugo ¡e ha dado muerte antes de tiempo.
Como manchas de barro, por aquí y por allá, aparecen
Las pequeñas islas negras de las aldeas miserables sepultadas bajo las nieves.
El hambre junto a la miseria y al frío pálido
Por doquiera se guarecen en las moradas apestosas.
A través de la llanura de nieve sin fin,
A través de las estepas, sin medida ni límite,
Donde en el verano el viento ardiente trae consigo un calor tórrido,
Aciagas borrascas de nieve van y vienen como blancos pájaros rapaces.
La tempestad aúlla como una bestia salvaje y de pelambre enmarañada,
Precipitándose sobre cuanto conserve una gota de vida,
Y vuela, con estrépito, como una terrible serpiente alada,
Para borrar de la faz de la tierra todo rastro de vida.
La tempestad doblega a los árboles, quiebra los bosques,
Amontona la nieve en las montañas heladas.
Los animales se han guarecido en sus cubiles.
Han desaparecido los senderos y el viajero es engullido sin dejar huella.
Magros lobos acuden, hambrientos,
Yerran sobre los pasos de la tempestad,
Feroces, la presa se arrebatan los unos a los otros,
Aúllan a la luna, y todo lo vivo tiembla de espanto.
La lechuza ríe, el lechy salvaje golpea las manos.
(Lechy:espíritu del bosque según los cuentos populares rusos)
Ebrios, los demonios negros giran en torbellino
Y hacen chasquear los ávidos labios: olfatean ellos una gran matanza
Y esperan la señal sanguinolenta.
El hielo cubre todo, muerte en todas partes, todo yace yerto.
Toda vida pareciera esfumada,
Una fosa común el mundo entero, una fosa única.
Ni siquiera las sombras de la vida libre y luminosa.
Pero es aún temprano para que la noche triunfe sobre el día,
Para que la tumba celebre su fiesta de victoria sobre la vida ...
Aún bajo cenizas se incuba la chispa.
La chispa que la vida reanimará con su soplo.
La flor de la libertad quebrada y deshonrada
Ha sido pisoteada y muerta está por siempre.
Los negros se regocijan al ver aterrado al mundo de la luz,
Pero en la tierra natal el fruto de esta flor ya espera en el subsuelo.
En las entrañas de la madre el grano milagroso
Misterioso se conserva e invisible;
Ha de ser alimentado por la tierra, se reanimará en la tierra,
Para renacer a una vida nueva.
Llevará el germen ardiente de la nueva libertad,
Fundirá la corteza de hielo, la resquebrajará,
Crecerá y -árbol gigante- iluminará el mundo con su follaje rojo,
El mundo entero surgirá a su luz, y bajo su sombra congregará a todos los pueblos.
¡A las armas, hermanos! ¡La felicidad está cercana! ¡Coraje! ¡Al combate! ¡Adelante!
¡Despertad vuestros espíritus! ¡Expulsad de vuestros corazones el miedo cobarde y servil!
¡Estrechad vuestras filas! ¡Todos unidos contra los tiranos y los amos!
¡La suerte de la victoria está en vuestras poderosas manos de trabajadores!
¡Coraje! ¡Este tiempo de desgracias pasará rápido!
¡Levantaos como uno solo contra los opresores de la libertad!
La Primavera llegará ... se acerca ... ya viene.
¡La roja libertad, tan bella, tan deseada, camina hacia nosotros!
Autocracia
Nacionalismo
Ortodoxia
Ya demostraron irrefutablemente sus altas virtudes:
En su nombre se nos golpeaba, se nos golpeaba, se nos golpeaba,
Hasta la sangre misma se castigaba a los mujiks,
Se les quebraban los dientes,
Se sepultaba a los hombres en los presidios, encadenados,
Se saqueaba, se asesinaba,
Para nuestro bien, según la ley,
Para la gloria del Zar y la salud del Imperio,
Los servidores del Zar daban de beber a los verdugos,
Con el vodka del Estado y la sangre del pueblo
Sus soldados regalaban a sus rapaces cuervos.
Se daba de beber a los ejecutores de las altas órdenes,
Se alimentaba a sus cuervos rapaces
Con los cadáveres aún tibios de los esclavos rebeldes
Y con los cadáveres dóciles de los esclavos más fieles.
Con una oración ardiente, los servidores de Cristo
Regaban de agua bendita un bosque de horcas.
¡Hurra! ¡Viva nuestro Zar!
¡Con su nudo corredizo bien jabonado y mejor bendecido!
¡Viva el esbirro del Zar,
Con su látigo, su sable y su fusil!
¡Soldados, ahogad vuestros remordimientos
En un pequeño vaso de vodka!
¡Disparad, valientes, sobre los niños y sobre las mujeres!
Matad el mayor número posible de vuestros hermanos para divertir al padrecito.
¡Y si tu propio padre cae bajo tus balas,
Que se ahogue en su sangre, vertida por la mano de Caín!
¡Embrutecido por el vodka del Zar,
Mata a tu propia madre, sin piedad!
¿A qué temes tú?
No es a los japoneses, a quienes tienes adelante.
No temes sino a tus prójimos, a tus propios familiares,
Y ellos están del todo desarmados.
Una orden se te da, valet del Zar.
¡Sé como antes una bestia de carga, esclavo eterno,
Enjuga tus lágrimas con tu manga
Y golpea el suelo con tu frente!
Oh, pueblo, fiel, feliz
Amado por el Zar hasta la muerte,
Soporta todo y obedece hasta la muerte ...
¡Y fuego! ¡Látigo! ... ¡Golpead ... !
¡Dios: protege al pueblo,
Poderoso, majestuoso!
¡Que nuestro pueblo reine, haciendo sudar de miedo a los zares!
Con su tropa sin gloria Nuestro Zar está desencadenado,
Con su jauría de servidores despreciados
Los lacayos suyos se festejan
Sin lavar la sangre de sus manos.
¡Dios: protege al pueblo
Durante los días sombríos!
¡Y tú, pueblo, protege la Bandera Roja!
¡Opresión sin límite!
¡Azote de la policía!
¡Tribunales de sentencias súbitas
Como las salvas de las ametralladoras!
¡Castigos y fusilamientos,
Horrible bosque de horcas
Para castigar vuestras rebeldías!
Colmadas están las prisiones,
Los deportados sufren infinitudes,
Las salvas desgarran la noche,
Los buitres se han saciado.
El dolor y el duelo
Se extienden sobre el país natal.
¡Ni una familia ajena al sufrimiento!
Festeja con tus verdugos,
Déspota, tu banquete sangriento,
¡Roe, Vampiro, la carne del pueblo,
Con tus perros insaciables!
¡Siembra, Déspota, el fuego!
¡Monstruo, bebe nuestra sangre!
¡Levántate, Libertad!
¡Flamea, Bandera Roja!
¡Vengaos, castigad,
¡Torturadnos una última vez!
¡La hora del castigo está cercana!
Ya llega el tribunal. ¡Sabedlo!
¡Por la libertad
Iremos a la muerte, a la muerte,
Tomaremos el poder y la libertad,
Y la tierra será del pueblo!
¡En el combate desigual
Cayeron víctimas sin nombre!
Por el trabajo libre,
Sus miradas llamean de amenazas.
¡Repica hasta el cielo,
Eterno carillón del trabajo!
Golpea, martillo, golpea por siempre.
¡Pan! ¡Pan! ¡Pan!
¡Marchad, marchad, campesinos!
Vosotros no podéis vivir sin la tierra.
¿Os estrujaron los señores,
Os oprimirán aún por mucho tiempo?
¡Marchad, marchad, estudiantes!
Muchos de vosotros serán segados en la lucha.
¡Cintas rojas envolverán
Los ataúdes de los que hayan caído!
¡Marchad, marchad, hambrientos!
¡Marchad, oprimidos!
¡Marchad, humillados,
Hacia la vida libre!
El yugo de las bestias reinantes
Es nuestra vergüenza.
¡Expulsemos a las ratas de sus madrigueras!
¡Al combate, proletario!
¡Abajo todos los males!
¡Abajo el Zar y su trono!
Ya brilla la aurora de la libertad estrellada
Y expande su llama.
Los rayos de la felicidad y de la verdad
Aparecen ante los ojos del pueblo.
El sol de la libertad
Nos iluminará a través de las nubes.
La canalla del Zar,
"¡Bajo las patas de los caballos con ellos!",
Dirá la poderosa voz del toque a rebaño
Glorificando la libertad.
Destruiremos las bóvedas de las prisiones.
La justa cólera está rugiendo,
La bandera de la liberación
Conduce a nuestros combatientes.
Tortura, Okhrana,
(Okhrana:policía secreta zarista)
Látigo, cadalso, ¡abajo!
¡Desencadénate, combate de hombres libres!
¡Muerte a los tiranos!
Extirpemos de raíz
El poder de la autocracia.
¡Morir por la libertad es un honor;
Vivir en las cadenas, una vergüenza!
Echemos por tierra la esclavitud,
La vergüenza del servilismo.
¡Oh, libertad, danos
La tierra y la independencia!

martes, 28 de marzo de 2017

GORKI Y EL REALISMO SOCIALISTA

El hombre tiene unas necesidades expresivas y comunicativas y uno de los vehículos que utiliza para satisfacerlas es el lenguaje (también los gestos, las imágenes, etc.). A través del discurso lingüístico, el hombre 1) expresa su manera de percibir las cosas (sus sentimientos, sus conocimientos, etc.) y 2) pretende producir un determinado efecto en el receptor (enseñar, emocionar, persuadir, entretener, etc.).

Determinados tipos de discursos lingüísticos han ido codificándose y han ido formando los géneros del discurso, entre los cuales destacan los llamados géneros literarios que son los que están dotados de “literaridad”(en el sentido que hemos visto en el apartado anterior): la lírica, la épica y la dramática y la didáctica (a esta última la llamaremos también en sentido más amplio, prosa de no ficción).

La narrativa realista se vio influenciada por las corrientes que se estaban dando en ese momento:el materialismo, el postivismo y la Teoría de la Evolución de las Especies de Darwin.Durante el siglo XIX la sociedad se vio afectada a causa del capitalismo y la diferencia de clases (el proletariada vs la clase burguesa).Como hemos visto anteriormente un movimiento se antepone al otro por ende el realismo reacciona en contra de la subjetividad del romanticismo y su mayor propósito es mostrat la realidad tal como es. Aunque el movimiento se origino en Francia, abarco toda Europa teniendo sus máximos exponentes en Rusia con León Tolstoi quien escribió "La Guerra y la Paz" y "Ana Karenina" y Antón Chejov con "El Jardín de los Cerezos" y "Una Noche de Espanto".

Vincular el arte y la estética a la lucha política ha sido, es y probablemente será un problema complejo. El intento de abandonar posturas simplificadoras no implica desconocer la capacidad crítica del arte, su potencial transformador y sus aportes a las distintas luchas. En una sociedad alienada, el arte debe poder recuperar su lugar crítico y sus posibilidades de imaginar un mundo distinto, a partir de su capacidad de desnaturalizar las relaciones sociales del capitalismo.

MÁXIMO GORKI

Un 28 de marzo de 1868, nace el célebre escritor ruso Maxim Gorki. El 'heraldo de la revolución', autor de la frase 'persona, suena a honradez', alzó en lo más alto la corriente literaria del realismo socialista.

Máximo Gorki (1868-1936) es probablemente el más notable de los escritores que desarrollaron su actividad en Rusia tanto antes como después de la revolución de Octubre. Es conveniente señalar esto porque si bien se trata de un autor que desempeñó un papel crucial en el mundo literario de la Unión Soviética, por el que es bastante conocido, también es cierto, y sin duda más relevante, que su obra, extensa y variada, está ambientada casi en su totalidad en la Rusia pre-revolucionaria. En ella hallamos un retrato de las diversas clases sociales que coexistían en aquella época, pero destacan sobre todo las descripciones de los sectores más desfavorecidos de la sociedad, que el joven Gorki conoció por propia experiencia.

El autor se siente un poco identificado con la novela que ha escrito, debido a que La Madre se desarrolla sobre un fondo de acontecimientos históricos reales, como la manifestación obrera del Primero de Mayo celebrada en Sórmovo en 1902 y las actividades del partido revolucionario en dicha ciudad.

Gorki refleja en su obra muy bien el cambio radical que sufre la madre desde que vivía en la casita del arrabal hasta que se proclama llena de majestad y grandeza al final de la obra. Es un obra que muestra muy bien las situaciones por las que pasan sus protagonistas sus reacciones y formas de ser de cada uno, refleja muy bien la realidad.

Gorki era un revolucionario comunista luchaba por la abolición de la propiedad privada y establecer la comunidad de bienes. Se puede decir que Gorki luchaba por lo que luchaba Pelagia en la obra, el quería crear una obra que demostrara la disputa entre el gobierno y la sociedad obrera para conseguir una igualdad total.

Gorki tuvo que trabajar desde pequeño, y contemplo el engaño que sufrían los obreros por parte del gobierno, trabajaban en malas condiciones y un gran porcentaje de su salario que era mínimo tenía que ser donado al estado a través de impuestos, por eso empezó en el a despertarse ese instinto de protestante, revolucionario y guerrero para reivindicar lo que es suyo y una igualdad de bienes.

En su propio sobrenombre refleja la situación del obrero ruso, que el se puso para escribir, protestando y exponiendo su desacuerdo con la forma de vida.

Tras la muerte de su padre, cuando contaba cuatro años de edad, Gorki se trasladó a vivir con la familia de su abuelo, en un ambiente pequeño-burgués venido a menos y en ocasiones rayano en la pobreza. Ese mundo de su niñez, que lo marcó decididamente, se recrea magistralmente en Mi infancia (1913-1914), primera parte de su trilogía autobiográfica.

Gorki esta considerado un modelo de escritor autodidacto. A los once años se marchó de la casa de su abuelo y emprendió una vida llena de aprendizajes incompletos, largas navegaciones por el río Volga y numerosos viajes al sur de Rusia y a Ucrania, que serán el tema del también autobiográfico Mis universidades(1923). El éxito literario le llegó tras la publicación del relato breve Makar Chudraen 1892, donde combina una descripción brillante de la naturaleza con un rico flujo narrativo interno para abordar el tema de la dignidad humana y la libertad en forma folclorista y ultra romántica.

Lo mismo puede decirse de La vieja Izergil (1895), que narra la historia de Danko, quien hace pedazos su corazón para iluminar el camino de la salvación a su tribu. De estos años son también una larga serie de relatos profundamente antiburgueses, que relatan las desesperadas, y en la mayoría de los casos inútiles, protestas de los desheredados contra el ethos capitalista que comienza a adueñarse de la sociedad rusa en el último tercio del siglo XIX. Entre ellos cabe señalar Chelkash (1895), La canción del halcón (1895), Konovalov (1896) yVeintiséis hombres y una mujer (1899). En los albores del siglo XX, Gorki escribe varias novelas sobre el mundo del comercio, como Foma Gordeev (1900) yNosotros tres (1901), que si bien son vigorosas y de colorida expresión, padecen de cierta debilidad en su estructura.

Su primera obra de teatro, Los pequeños burgueses (1902), explora el tema de la rebelión contra la sociedad en un medio burgués e introduce por primera vez al héroe que milita activamente en favor de la causa proletaria. Su segunda obra, Los bajos fondos (1903), gozó de un éxito fulminante. En ella se manifiesta una retórica heredera de los sermones religiosos, que acompañará a buena parte de la obra posterior de Gorki y que irá adquiriendo un carácter abiertamente político.

En realidad, Gorki parece menos interesado en esos devaneos proletarios que en la descripción de la vida provinciana y la decisiva futilidad de sus protagonistas, con un espíritu que parece ser deudor de la obra de Antón Chéjov. Así, sus piezas teatrales Los veraneantes (1905) y Los hijos del sol (1905), como sus obras en prosa La ciudad Okurov (1910) y La vida de Matvei Kozhemiakin (1911), indican su deseo de alejarse de los temas que dictaba la realidad inmediata, de la misma manera que se vio obligado a apartarse físicamente de Rusia por orden de las autoridades zaristas para instalarse en la isla de Capri.

La obra más característica de los años de su primer destierro es la novela escrita en primera persona, La confesión (1908), que evidencia su interés en la construcción de un Dios diferente para el imaginario popular. En 1913 se le permite regresar a Rusia, donde se vio abrumado por los excesos de la revolución bolchevique y la guerra civil y sostuvo varias discusiones con Lenin, especialmente a causa de la política cultural comunista. Finalmente, esa disconformidad y su manifiesto apoyo a muchos intelectuales represaliados o forzados al exilio le hicieron tomar la decisión de abandonar nuevamente su tierra y volver a Capri, aunque formalmente alegó razones de salud.

En la isla, en la década de 1920, escribió su mejor novela, El negocio de los Artamonov (1925), y emprendió la monumental y épica La vida de Klim Samgin, que la muerte no le permitió concluir. Esas obras y algunas piezas para teatro escritas en esos años evidencian que le era imposible conciliar sus intereses artísticos con la idea estalinista de la literatura. Sin embargo, en 1928 regresó nuevamente a Rusia, convirtiéndose en vocero del régimen y abogado de la doctrina del realismo socialista, lo que tuvo un decisivo y nefasto efecto sobre su reputación intelectual. Murió en Moscú en circunstancias que todavía no han sido aclaradas.

Los libros es el medio principal de comunicación en esta época, por eso el estado la iglesia y otras instituciones censuraban todo aquello que pudiera ser perjudicioso para ellos, por eso en la novela solo pueden pedir la libertad del pueblo obrero mediante folletos que expresan de forma libre los pensamientos de estas personas, folletos que al igual de muchos libros estaban prohibidos y que por tenerlos podías ir a la cárcel.

Apareció un nuevo movimiento radical, llamado populismo cuyas características y fines se parecen mucho a los buscados por Pelagia, Pavel y sus amigos en la novela.

El 18 de junio de 1936, se anunció en una radio de Moscú la muerte de Maxim Gorki, “el gran escritor ruso, el maestro de la palabra, amigo de los trabajadores y luchador por la victoria del comunismo”.
El Kremlin celebró un funeral de Estado en su honor. Medio millón de personas acudió a la capilla ardiente instalada en el centro de Moscú. Tras la incineración, la urna con las cenizas —vigilada por la policía y los soldados del ejército y colocada sobre una camilla adornada— fue trasladada a hombros de Stalin y su equipo hasta la Plaza Roja, donde estaban aguardando más de 100.000 personas. Junto al mausoleo de Lenin, los políticos fueron pronunciando sus vehementes discursos.

GORKI Y EL REALISMO SOCIALISTA

La esencia del Realismo Socialista reside en las premisas de los escritos de Marx, Engels y Lenin. El arte debía ser accesible a las masas y tener un propósito social desde una óptica optimista e idealizada que proporcionara la imagen de un futuro glorioso de la URSS bajo la era comunista. Todo arte formalista y progresista fue censurado como capitalista y burgués, desprovisto de importancia para el proletariado. Su propósito era elevar al trabajador común presentando su vida y trabajo como admirable. Es decir, su objetivo era educar a la gente en las metas y el significado del comunismo.

El realismo socialista en su versión más ortodoxa no fue importante en países con otros regímenes políticos, pero ciertas corrientes artísticas tienen analogías con aquél, como el muralismo mexicano de Siqueiros, Rivera y Orozco, caracterizado por un claro compromiso social, una expresa vinculación ideológica con el socialismo y cierto despojamiento de elementos puramente ornamentales o formales en aras de la claridad y eficacia del mensaje social. La misma situación se observa en la Escuela Nacionalista de Música en México donde sobresalen obras de Carlos Chávez, José Pablo Moncayo, Blas Galindo y Salvador Contreras y otros compositores que escribieron obras para apoyar tal tendencia estética utilizando elementos supuestamente folclóricos. El realismo socialista musical en México sigue vigente con obras como el Danzón no. 2 de Arturo Márquez

Su objetivo es exaltar al trabajador común, sea industrial o agrícola, al presentar su vida, trabajo y recreación como algo admirable. En otras palabras, su objetivo es educar al pueblo en las miras y significado del socialismo. La meta final es crear lo que Lenin llamó un tipo de ser humano completamente nuevo, el Nuevo Hombre Soviético. Stalin describió a los ejecutores del realismo socialista como ingenieros de almas.

En su última etapa en suelo ruso, Gorki se convierte en propagandista del estalinismo y en 1934 es el primer director de la Unión de Escritores Soviéticos, desde la que aboga por los principios del realismo socialista. Su producción literaria en esta época abarca algunas novelas sobre la Rusia pre-soviética, como Los Artamónov (1925), que describe la vida de tres generaciones de una familia propietaria de una fábrica en la Rusia rural, geniales libros de recuerdos sobre otros escritores, como Tolstói, Chéjov o Andréiev, y también fragmentos que ensalzan algunos de los aspectos más brutales del estalinismo, como la construcción del canal entre el mar Blanco y el Báltico, en un libro del que fue editor en 1933. No obstante, su distanciamiento del régimen en 1936, último año de su vida, cuando fue puesto bajo arresto domiciliario, ha motivado especulaciones sobre un hipotético asesinato que nunca han podido ser probadas. En 1932 Gorki vio como Nizhni Nóvgorod, la ciudad que le había visto nacer, pasaba a llamarse con su nombre. La denominación se mantuvo hasta 1990.

La imagen que hoy tenemos de Máximo Gorki como hombre de su época es sobre todo la de alguien atrapado entre la rebeldía ante una triste realidad que conoció y sufrió en su propia piel y unas relaciones complicadas con el poder dictatorial al que la revolución en la que había puesto sus esperanzas estaba dando lugar. Este carácter de puente entre dos mundos es tal vez lo que mejor sintetiza su vida. Por lo que respecta a su obra, ésta permanece entre nosotros sobre todo por el retrato que su enorme talento de narrador le permitió dibujar de los años que precedieron a la revolución de Octubre, un retrato que refleja todo el dolor y también la esperanza de aquel tiempo. El impulso descarnado e indagador de su prosa, que evidencia siempre un compromiso con la transformación de la realidad, sigue mostrándosenos hoy como una contribución original y brillante a la gran literatura que el mundo necesita.

SU OBRA CLAVE: LA MADRE

El título más importante de ese giro proletario es La madre (1907), escrita durante un viaje que realizó a Estados Unidos para recolectar fondos para la causa bolchevique. La novela narra la historia de una madre que adopta la causa del socialismo como una suerte de religión, después de que su hijo, un activista político, es arrestado. Elogiada con entusiasmo por Lenin, adquirió una injustificada fama durante el período soviético, como ejemplo del triunfo inevitable de las ideas comunistas.

La novela arranca con la muerte del obrero Mijaíl Vlásov, un hombre que martirizó física y anímicamente a su mujer Pelagia (cuyo patrónimo es Nílovna) durante los años que duró su matrimonio. Fruto del mismo es Pável cuyo carácter se va tornando cada vez más reservado. Pelagia no obtendrá explicación de este cambio de comportamiento hasta que un día Pável decide celebrar una reunión con algunos de sus compañeros en su propio hogar. En esa reunión, la madre tomará conocimiento de las inclinaciones políticas de su hijo, líder socialista en la fábrica en la que trabaja, y conocerá a las personas que componen su círculo más íntimo.

En el transcurso de la historia, el lector puede apreciar el cambio de actitud de la madre hacia la actividad política. En un primer momento, su reacción es de rechazo, un rechazo que tiene su origen en el miedo que ha venido arrastrando a lo largo de su vida. Sin embargo, poco a poco se va involucrando en las reuniones de su hijo con sus compañeros de partido, a los cuales acaba tratando y considerando como si fueran sus propios hijos (quien sigue la historia acaba comprendiendo que Pelagia no es sólo la madre de Pável, sino también de todos sus compañeros, de toda la causa que defienden): su relación con personajes como Andrés, Natasha o Rybin es cada vez más estrecha.

Como consecuencia de sus actividades políticas, Pável es detenido por la policía zarista. A partir de ese momento, Pelagia deja de comportarse como una mera espectadora,y comienza a colaborar activamente en las actividades del partido: llevando pasquines a la fábrica de su hijo, transportando periódicos ilegales a las zonas rurales o transmitiendo a campesinos y trabajadores la ideología socialista aprendida de su hijo, a la que ella da un tinte religioso: desde su punto de vista, religión y socialismo defienden el reinado de las clases humildes.

Finalmente, Pável y sus colaboradores son declarados culpables y enviados a Siberia en un juicio amañado. Al poco tiempo, y cuando la madre se dispone a transportar de nuevo documentación política ilegal, comprende que ha sido seguida por un espía zarista, siendo detenida y duramente golpeada (al defender frente a aquellos que la rodean sus recién adquiridas posiciones políticas en el momento de su detención). Gorki cierra en falso la novela al no aclarar al lector el destino final de la madre.

LA LITERATURA COMO VEHÍCULO DE ESCAPE DE LA REALIDAD Y CRÍTICA 

El arte es una de las formas de la conciencia social. Su particularidad característica consiste en reflejar, reproducir la realidad mediante imágenes sensoriales. El arte, como toda ideología, es determinado en última instancia por las condiciones materiales de la vida social. En la sociedad de clases, el arte sirve de expresión a los intereses de las diversas clases y es un arma ideológica en la lucha de clases. El desarrollo del arte en la sociedad de clases antagónicas se efectúa de manera extraordinariamente contradictoria y desigual. Por ejemplo, la sociedad burguesa, a pesar de su nivel superior de desarrollo en la producción con respecto a la sociedad antigua, sin embargo, favorece mucho menos que ésta el desarrollo del arte. “La producción capitalista, escribía Marx, es enemiga de algunas ramas de la producción espiritual, tales como el arte y la poesía”. Por eso, bajo el capitalismo, el arte puede desarrollarse en una u otra forma, sólo entrando continuamente en contradicción con las clases dominantes. La mayoría de los grandes artistas que pertenecen a las clases explotadoras y que aspiran a dar una imagen auténtica, realista, de la realidad, en sus creaciones, entran en contradicción con las ideas y los intereses de sus clases (Pushkin, Gogol, Tolstoi y otros). Una parte de ellos se pasa a las posiciones de las clases avanzadas y oprimidas. Con la aparición del proletariado revolucionario en el escenario histórico, con la agudización de la lucha de clases, el arte burgués se hace cada vez más falso e hipócrita. Bajo el imperialismo, el arte burgués experimenta una degeneración definitiva. En la lucha contra la ideología burguesa reaccionaria, el arte proletario se desarrolla en el seno mismo del viejo régimen (Gorki). El arte alcanza su florecimiento bajo la dictadura del proletariado, en la época del socialismo. El arte del proletariado es decididamente de clase y de partido, y se forma en la lucha por la sociedad comunista. Al mismo tiempo, es un arte auténticamente popular, puesto que es creado por el pueblo, sirve a su causa y se nutre de sus pensamientos y de sus sentimientos. El arte socialista, por ser una nueva fase en la evolución histórica del arte, no puede desarrollarse más que asimilando y utilizando críticamente todo lo valioso que la cultura humana ha creado a lo largo de su evolución de muchos siglos. El método fundamental del arte soviético es el realismo socialista, método que permite reflejar profunda y verazmente la vida social, formar una conciencia de la vida desde el punto de vista de los objetivos socialistas del proletariado y emplear el arte como un poderoso instrumento de educación comunista de los trabajadores.

Arte en el Diccionario soviético de filosofía
EL MARXISMO Y EL ARTE

Dentro de las obras de Marx, si bien es posible encontrar múltiples referencias al arte, no hay un ordenamiento sistemático ni una obra definitiva sobre este tema sino que se encuentran referencias desordenadas (y muchas veces contradictorias) que han posibilitado diversas interpretaciones: distintas líneas han tomado el fragmento que consideraron más adecuado para su argumentación. Aunque se mostró interesado por los artistas y las obras que se relacionaron de modo directo con las luchas del proletariado, consideró siempre que esta era solamente una de las posibilidades de la actividad artística. Lecturas reduccionistas, concentradas exclusivamente en alguna de las direcciones del pensamiento de Marx en relación a esta temática, han generado una visión estrecha de la misma, ligada al utilitarismo y a la prescripción, es decir como un conjunto de reglas a seguir. En su simplificación más extrema, el arte, dentro de la división base-superestructura, sería un elemento superestructural. Sin embargo es posible afirmar que en Marx el arte y la cultura son elementos dinámicos que se interrelacionan con el resto de la vida y el trabajo y que tienen una gran variedad de usos y posibilidades. No son considerados reflejos o copias subjetivas de una realidad externa, sino que son parte del trabajo y de la actividad transformadora, aun cuando puedan ser analizados como expresión de los intereses de una clase en particular. Aunque ha habido corrientes que han leído en el viejo maestro concepciones miméticas lineales sobre el arte, esto opera como un recorte sobre sus ideas. Desde la óptica de un materialismo mecánico, se considera la cultura solamente como el reflejo de la lucha de clases, lo cual constituye una mirada reduccionista y que quita al arte una gran parte de su potencialidad para desgarrar las costuras de la sociedad.

Según Marx, dentro del capitalismo la creación artística, así como el resto de las actividades, se convierte en un trabajo alienado, y las producciones, en mercancía. De cualquier forma, esto no agota las posibilidades del arte ni lo convierte simplemente en un reflejo de la alineación. Aun bajo las condiciones que le impone el capitalismo, el arte no se reduce a una pura mercancía y mantiene siempre su valor utópico e incluso la posibilidad de transgredir las formas ordinarias de la mercancía, idea que ha sido retomada por Adorno.

jueves, 9 de marzo de 2017

ALEXANDRA KOLLONTAI

Alexandra Kollontai fue una de las figuras más destacadas del movimiento obrero internacional, en el que intervino activamente como revolucionaria profesional, íntegramente dedicada a las tareas del Partido. Sus aportaciones teóricas, especialmente en lo relativo al papel de la mujer proletaria, son muy notables sobre todo si tenemos en cuenta que en aquella época existían notables reticencias, máxime en todo lo relativo a la sexualidad. Ella se adelantó a su época y, una vez más, demostró que los comunistas siempre estamos a la vanguardia.

BIOGRAFÍA
Alexandra Kollontai

Alexandra Kollontai, bautizada con el nombre de Alexandra Domontovic,  nació en San Petersburgo en el año 1872 y fue una figura clave en la Revolución Soviética y en la emancipación de la mujer. 

Hija de un general ayudante del Zar, al terminar sus estudios en Suiza se adhirió al movimiento socialista e ingresó en el Partido Obrero Socialdemócrata Ruso, dentro del cual militó, en primer lugar, en la corriente bolchevique, para pasar en seguida a la tendencia menchevique. 

Al estallar la Primera Guerra Mundial se hizo colaboradora de la revista de Trotski, Nase Slovo: fueron los años de la teorización sobre una alianza con los bolcheviques. En 1915 abrazó de nuevo la ideología de estos últimos y, dos años más tarde, después de la revolución de febrero, expresó su coincidencia con las "tesis de abril" de Lenin, y formó parte del grupo de dirigentes de la insurrección armada. 

Alexandra Kollontai fue una revolucionaria de primer orden. Fue la primera mujer que participó en un gobierno y la primera en ejercer la función de representante de su país en el extranjero.

Tras el VIII Congreso del Partido, se alineó con la izquierda de Bujarin, que se negaba a aceptar las condiciones de paz impuestas por Alemania. A partir de los años veinte, se convirtió en uno de los representantes más convencidos de la llamada "oposición obrera", una corriente muy destacada de la izquierda obrerista, que expresaba claras discrepancias ante la dirección del Partido, al que acusaba de excesivo centralismo y de limitar la libertad de discusión. En el programa y en la línea que inspiraba la tendencia obrerista se encontraba el nuevo papel que iba a asumir el sindicato: el control y la gestión de la industria.

En 1921, las diferentes tendencias que caracterizaban el debate interno del Partido fueron disueltas. Kollontai se adhirió a la "Declaración del 22", que retomaba algunas ideas de la "oposición obrera". Fue acusada de sectarismo y amenazada con la expulsión del partido. Kollontai, que criticaba explícitamente la línea política de Stalin, fue alejada del país y enviada en misión diplomática a Noruega, México y Suecia. Fue la primera mujer que ocupó el cargo de embajadora.

La contribución teórica más original de Kollontai, y que iba a suscitar un amplio debate en la historia de la emancipación femenina, incluso fuera de Europa, tiene que ver con la idea de la libertad sexual. En la línea tradicional de Marx y Engels, la de Orígenes de la familia, Kollontai afirmaba que en la sociedad comunista, la igualdad, el reconocimiento recíproco de los derechos y la comprensión fraternal debían constituirse en principios rectores de las relaciones entre hombres y mujeres. Sostuvo, pues, el derecho de la mujer a una total paridad con el hombre en la vida social, familiar y sexual.
Alexandra Kollontai

Kollontai dedicó muchos esfuerzos a la lucha por la liberación de las mujeres trabajadoras rusas: Creía que la nueva sociedad y la igualdad entre los sexos se conseguiría no sólo con la transformación de las bases económicas que producen las desigualdades, sino también con un cambio en las relaciones sexuales entre las personas. Alejándose políticamente de sus compañeros de partido, llamó a una revolución cultural que transformase las relaciones interpersonales.

Con el fin de acabar con los males de la antigua sociedad (soledad, incomunicación, desigualdad, instinto de propiedad y doble moralidad sexual) Kollontai propuso una nueva forma de vida basada en el amor y el compañerismo. En ese sentido formuló la teoría llamada del ‘vaso de agua’, invitando a las mujeres a consumir la sexualidad como un vaso de agua, rompiendo así con las viejas relaciones sexuales que perpetuaban la opresión de la mujer. Admitió todo tipo de unión por amor, a excepción de existir peligro para la salud y a excepción de la prostitución en todas sus variantes.

El conjunto de su obra, sus numerosos artículos y discursos, con su lucidez y coherencia, representa aún hoy en día un manifiesto original para una historia de la liberación femenina. Entre sus trabajos destacan:  
  • La mujer ante el desarrollo social (1909)
  • Sociedad y maternidad  (1916)
  • La nueva moral y la clase obrera (1918)   
  • Autobiografía de una comunista sexualmente emancipada (1926)
El 9 de marzo de 1952 fallece Alexandra Kollontai. Alexandra Kollontai fue una de las figuras más destacadas del movimiento obrero internacional, en el que intervino activamente como revolucionaria profesional, íntegramente dedicada a las tareas del Partido Comunista. Sus aportaciones teóricas, especialmente en lo relativo al papel de la mujer proletaria, son muy notables sobre todo si tenemos en cuenta que en aquella época existían notables reticencias, máxime en todo lo relativo a la sexualidad. Ella se adelantó a su época y, una vez más, demostró que los comunistas siempre estamos a la vanguardia.

SU LEGADO FEMINISTA 

Kollontai dedicó muchos esfuerzos a la lucha por la liberación de las mujeres trabajadoras rusas. Ella creía que la nueva sociedad y la igualdad entre los sexos se conseguiría no sólo con la transformación de las bases económicas que producen las desigualdades, sino también con un cambio en las relaciones sexuales entre las personas. Alejándose políticamente de sus compañeros de partido, llamó a una revolución cultural que transformase las relaciones interpersonales.

Kollontai resumía de la siguiente manera sus postulados teóricos generales (tomados de los marxistas alemanes): “Los partidarios del materialismo histórico reconocen plenamente las diferencias naturales existentes entre los sexos y exigen sólo una cosa: que, a cada individuo, hombre o mujer, se le dé la posibilidad real de lograr la autodeterminación más libre y plena, que tenga las mayores oportunidades posibles para el desarrollo y la aplicación de todos sus talentos naturales. Al mismo tiempo, los partidarios del materialismo histórico niegan la existencia de cuestiones específicamente femeninas aparte del problema social general de nuestros días. Ciertos factores económicos llevaron a la posición subordinada de la mujer, y sus características naturales jugaron un papel puramente secundario. Sólo la desaparición total de esos factores económicos, sólo la evolución de aquellas formas económicas que en el pasado causaron la esclavización de las mujeres, puede producir un cambio radical en su posición social. En otras palabras, las mujeres sólo pueden llegar a ser verdaderamente libres e iguales en un mundo transformado que se base en nuevos principios sociales y económicos.

"¿Cuál es el objetivo de las feministas burguesas? Conseguir las mismas ventajas, el mismo poder, los mismos derechos en la sociedad capitalista que poseen ahora sus maridos, padres y hermanos. 
¿Cuál es el objetivo de las obreras socialistas? Abolir todo tipo de privilegios que deriven del nacimiento o de la riqueza. A la mujer obrera le es indiferente si su patrón es hombre o mujer." Alejandra Kollontai. El Día de la Mujer. 1913.

Con el fin de acabar con los males de la antigua sociedad (soledad, incomunicación, desigualdad, instinto de propiedad y doble moralidad sexual) Kollontai propuso una nueva forma de vida basada en el amor y el compañerismo. En ese sentido formuló la teoría llamada del ‘vaso de agua’, invitando a las mujeres a consumir la sexualidad como un vaso de agua, rompiendo así con las viejas relaciones sexuales que perpetuaban la opresión de la mujer. Admitió todo tipo de unión por amor, a excepción de existir peligro para la salud y a excepción de la prostitución en todas sus variantes.

Kollontai y la prostitución

En primer lugar, es relevante destacar que Alexandra Kollontai no contempla en una república de trabajadores la prostitución, ya que amenaza las bases de la sociedad comunista. La prostitución, según la autora soviética, desafía dos sentimientos fundamentales: la solidaridad y la camaradería. Ambos sentimientos son esenciales para el establecimiento de la dictadura del proletariado, y posteriormente llegar al comunismo.

En épocas de crisis el número de prostitutas aumenta llamativamente. Es importante que tengamos en cuenta que la mayor parte de las mujeres que ejercen vienen de los sectores más desposeídos y necesitados, mientras que las mujeres ricas raras veces caen en ella.

Al transformar las relaciones de producción también se transforman las relaciones entre hombres y mujeres: las mujeres toman un rol activo en la producción y se liberan de la dependencia respecto a sus maridos, pero no quita que el pueblo siga arrastrando viejas ideas sobre lo moral. Kollontai explica que a pesar de haber llegado al socialismo todavía falta para el comunismo, por lo que la prostitución sigue existiendo aunque la familia tradicional y la propiedad privada hayan sido eliminadas, y esto se debe a que todavía hay malas condiciones de vida que las arrastran a esa práctica para poder sobrevivir.

Con el ascenso del capitalismo, la situación cambia. En los siglos XIX y XX la prostitución alcanza proporciones amenazantes por primera vez. La venta del trabajo de la mujer, que está estrecha e inseparablemente conectada a la venta del cuerpo femenino, se incrementa ininterrumpidamente, llevando a una situación donde la respetada esposa de un obrero, y no sólo la abandonada y “deshonrada” chica, se une a las filas de las prostitutas: una madre por el bien de sus hijos, o una joven como Sonya Marmeladova por el bien de su familia. Este es el horror y la desesperanza que resulta de la explotación del trabajo por el capital. Cuando los salarios de una mujer son insuficientes para mantenerla viva, la venta de favores parece una posible ocupación complementaria. La moral hipócrita de la sociedad burguesa fomenta la prostitución por la estructura de su economía explotadora, mientras que al mismo tiempo cubre con desprecio a cualquier chica o mujer que es forzada a tomar este camino.

La sombra negra de la prostitución acecha al matrimonio legal de la sociedad burguesa. La historia nunca antes ha presenciado tal crecimiento de la prostitución como ha ocurrido en la última parte del siglo XIX y el siglo XX. En Berlín hay una prostituta por cada veinte de las llamadas mujeres honestas. En París la proporción es de una de cada dieciocho y en Londres de una de cada nueve. Existen diferentes tipos de prostitución: existe una prostitución abierta, que es legal y está sujeta a regulación, y está el tipo secreto, “temporal”. Todas las formas de prostitución florecen como una flor venenosa en los barrizales del estilo de vida burgués.

Pero si la prostitución tiene tanto arraigo y está tan extendida, hasta en la misma Rusia, ¿cómo debemos luchar contra ella? Para responder a esta cuestión debemos primero analizar con más detalle los factores que hacen surgir la prostitución. A la ciencia burguesa y sus académicos les encanta demostrar al mundo que la prostitución es un fenómeno patológico, por ejemplo, que es el resultado de las anormalidades de algunas mujeres. Del mismo modo que algunas personas son criminales por naturaleza, algunas mujeres, se argumenta, son prostitutas por naturaleza. Independientemente de dónde o cómo tales mujeres pudieran haber vivido, se habrían dedicado a una vida de pecadoras. Los marxistas y los académicos, médicos y estadísticos más conscientes han demostrado claramente la idea de que la “disposición innata” es falsa. La prostitución es sobre todo un fenómeno social; está estrechamente conectado a la necesitada posición de la mujer y su dependencia económica con respecto al hombre en el matrimonio y la familia. Las raíces de la prostitución están en  la economía. La mujer, por un lado, está en una posición económicamente vulnerable, y, por el otro, condicionada por siglos de educación para esperar favores materiales de un hombre a cambio de favores sexuales – ya se den estos dentro o fuera de la atadura del matrimonio. Esta es la raíz del problema. Aquí está el origen de la prostitución.

(A. Kollontai, La prostitución y cómo combatirla)

El amor camaradería

Bajo su forma actual, el amor es un estado psicológico extremadamente complejo que desde hace mucho tiempo se desprendió de su fuente originaria —el instinto de reproducción—, e incluso a menudo se halla en clara contradicción con ella. El amor es un conglomerado complejo de pasión, amistad, ternura maternal, inclinación amorosa, comunidad de espíritus, piedad, admiración, costumbre, y otros muy numerosos matices de sentimientos y emociones. Ante tal complejidad de matices y del amor mismo, cada vez es más difícil establecer un vínculo directo entre la voz de la naturaleza, “Eros sin alas” (atracción física de los sexos), y “Eros de alas desplegadas (atracción carnal mezclada con emociones espirituales y morales).

 El amor es un sentimiento que une a los individuos; podemos incluso decir que es un sentimiento de orden orgánico. La burguesía ha comprendido también toda la fuerza de unión entre los hombres que puede tener el amor, y, por lo tanto, procuraba sujetarlo bien a sus intereses. Por eso la ideología burguesa, al intentar consolidar la familia, recurre a la virtud moral del “amor entre esposos”; ser “un padre de familia” era a los ojos de la burguesía una de las más grandes y preciadas cualidades del hombre.

Por su parte, el proletariado debe considerar el papel social y psicológico del sentimiento de amor, tanto en el amplio sentido de la palabra como en lo referente a las relaciones entre los sexos, que puede y debe jugar para reforzar los lazos, no en el dominio de las relaciones matrimoniales y de la familia, sino los que contribuyen al desenvolvimiento de la solidaridad colectiva.
¿Cuál, pues, será el ideal de amor de la clase obrera? ¿En qué sentimientos tienen que basarse las relaciones sexuales en la ideología proletaria? 

Hemos visto ya, mi joven camarada, cómo cada época de la historia posee su ideal de amor peculiar; hemos analizado cómo cada clase, en su propio interés, da a la noción moral del amor un determinado contenido. Cada grado de civilización trae a la Humanidad sensaciones intelectuales y morales más ricas en matices, que recubren de un color determinado las delicadas alas de Eros.
La evolución en el desenvolvimiento de la economía y las costumbres sociales ha ido acompañada de modificaciones nuevas en el concepto del amor. Algunos matices de este sentimiento se reforzaban mientras otros disminuían o desaparecían totalmente.

El amor, en el transcurso de los siglos de existencia de la sociedad humana, evolucionaba desde ser un simple instinto biológico (el instinto de reproducción, común a todos los seres vivientes superiores o inferiores, divididos en dos sexos) y se enriquecía sin cesar con nuevas sensaciones psíquicas hasta convertirse en un sentimiento muy complicado. 

De ser un fenómeno biológico pasó el amor a convertirse en un factor social y psicológico. […]
La atracción física entre los sexos se complica, por otro lado, en el transcurso de los siglos de vida social de la Humanidad y de las diversas civilizaciones, y adquiere toda una gama de diversos matices y sentimientos. El amor es un estado psicológico muy complejo, en su forma actual, que desde hace mucho tiempo se desprendió por completo de su fuente originaria, el instinto biológico de reproducción, y que en muchos casos llega a contradecirse con él. Es el amor un conglomerado de sentimientos diversos: ternura espiritual, pasión, inclinación, lástima, costumbres, etc. Es difícil, pues, ante tan gran complejidad, establecer un lazo de unión directo entre el «Eros sin alas» (atracción física entre los sexos) y el «Eros de alas desplegadas» (atracción psíquica).

El amor-amistad, en el que no es posible encontrar ni un átomo de atracción física; el amor espiritual, sentido por la causa, por la idea; el impersonal hacia una colectividad, son sentimientos que demuestran claramente hasta qué punto se ha idealizado y se ha alejado de su base biológica el sentido de amor. Pero aún el problema se complica mucho más. Surge con gran frecuencia una flagrante contradicción entre las diversas manifestaciones del amor, y comienza la lucha. El amor sentido por la «causa amada» (no el amor sentido simplemente por la causa, sino por la causa amada) no concuerda con el amor sentido por el elegido o elegida del corazón, amor por la mujer, el marido o los hijos. El amor-amistad se encuentra en contradicción con el amor-pasión. En un caso el amor está dominado por la armonía psíquica; en el otro, tiene por base “la armonía del cuerpo”.
El amor se ha revestido de múltiples aspectos.” 

(A. Kollontai, ¡Abran paso al Eros alado!)

Bajo la dominación de la ideología burguesa y del modo e vida capitalista-burgués, el carácter multiforme del amor engendra una serie de dramas psicológicos dolorosos e insolubles. La moralidad burguesa, con su familia individualista encerrada en sí misma basada completamente en la propiedad privada, ha cultivado con esmero la idea de que un compañero debería “poseer” completamente al otro. La ideología burguesa ha grabado en la cabeza de la gente la idea de que el amor, incluido el amor recíproco, daba el derecho de poseer completa y exclusivamente el corazón del ser amado.