Antecedentes del Frente Popular
A finales de 1935 empezó a gestarse una gran coalición de partidos de izquierdas que se preparaba para las elecciones de febrero de 1936 y que poco más tarde se conocería como Frente Popular. El pacto entre republicanos y socialistas pretendía un programa reformista pero desde la derecha se identificó como un pacto revolucionario. El llamado Frente Nacional o de Orden se creó para oponer sus intereses a los de las izquierdas en las elecciones más reñidas que hasta entonces había vivido España.

La izquierda publicó un manifiesto con la petición de “amplia amnistía” y readmisión de los despedidos como ejes comunes. La CEDA centró su campaña "¡Contra la revolución y sus cómplices!", con una visión catastrofista de lo que había significado hasta entonces la República. Para la izquierda, quedaban atrás dos años de destrucción de las reformas republicanas, el "bienio negro". La CEDA, que no había podido cumplir su objetivo de rectificar a fondo el rumbo reformista, prometió la revisión total de la Constitución. La extrema derecha, con Calvo Sotelo a la cabeza, consideraba ya acabada a la República y presentaba, sin ambigüedades, su Estado autoritario y corporativo. La fecha de las elecciones para decidir todo eso, un nuevo rumbo para la República o su muerte definitiva, era el domingo 16 de febrero de 1936.
Los frentistas dejaron sus diferencias de lado y en vez de enfocarse en las diferencias que les separaban a los socialistas, comunistas y los nacionalistas decidieron enfocarse en las semejanzas para fundar el Frente Popular. Si bien, es cierto que dicha diversidad dentro del Frente Popular frenó la constitución de una auténtica república socialista en España, los republicanos actuaron acorde a las demandas de las condiciones materiales existentes en aquella época. De todos modos, la victoria del Frente Popular en las elecciones de febrero asustó a los capitalistas que vieron amenazados sus privilegios y propiedades, así auparon a los fascistas para poder dar un golpe de estado que acabara con los rojos.
Las negociaciones con los partidos republicanos fueron largas y no siempre fáciles. Sin embargo, tanto socialistas como comunistas estaban dispuestos a llegar a un acuerdo que permitiera forjar una unidad de las fuerzas antifascistas frente a la reacción. Para tal fin, tuvieron que hacer concesiones hasta ponerse de acuerdo sobre un programa bastante moderado, en el que se abordaban, entre otras, cuestiones de orden político y social:
- Concesión de una amplia amnistía de los delitos político-sociales
- Readmisión en sus puestos de trabajo de los obreros despedidos por sus ideas o por motivo de huelgas políticas
- Restablecimiento del imperio de la Constitución
- Adopción de medidas en favor de los cultivadores directos y acceso a la propiedad de la tierra de quienes la venían trabajando durante cierto tiempo
- Adopción de medidas de fomento de la industria y el pequeño comercio
- Establecimiento de planes de construcción de viviendas, de obras de riego y de obras publicas
- Establecimiento de una dirección del Banco de España que cumpliera su función de regulación del crédito conforme lo exigiera el interés de la economía española, y sometimiento de la Banca privada a “reglas de ordenación”
- Reforma fiscal destinada a garantizar una redistribución lo más equitativa posible de las cargas públicas
- Mejora de las condiciones morales y materiales de los trabajadores
- Establecimiento de salarios mínimos a fin de asegurar a la clase trabajadora una existencia digna
- Creación de escuelas primarias, secundarias y de formación profesional
- Acceso a la enseñanza meda y superior de la juventud obrera y, en general, de los estudiantes seleccionados por su capacidad
- Restablecimiento del Estatuto de Autonomía de Cataluña y desarrollo de los estatutos de autonomía consignados en la Constitución
- Desarrollo de una política de adhesión a los principios y métodos de la Sociedad de Naciones
Firmaron el Pacto del Frente Popular los siguientes partidos y organizaciones: Izquierda Republicana, Unión Republicana, Partido Socialista, Partido Comunista, Partido Sindicalista y Partido Obrero de Unificación Marxista (POUM).
“Hemos triunfado el día 16 de febrero. Con este triunfo, hemos infligido un duro golpe a la reacción y al peligro fascista en España. La reacción y el fascismo han sufrido una derrota, pero aún no están vencidos. Para vencerlos, tenemos que liquidar sus bases materiales: confiscar la tierra de los grandes terratenientes, nacionalizar los bancos, confiscar las tierras y propiedades de la Iglesia y de las órdenes religiosas, disolver las organizaciones reaccionarias y fascistas y desarmar sus bandas, depurar el Ejército de los mandos reaccionarios y fascistas, etcétera. Pero esto sólo podrá hacerlo un gobierno revolucionario de Frente Popular, bajo la dirección del proletariado. [...]
Pero el cumplimiento de dicho pacto puede aliviar momentáneamente la difícil situación de la clase obrera y de los campesinos y crear las condiciones para la formación de un gobierno revolucionario dispuesto y capaz de dar soluciones definitivas a los problemas que la revolución democrática tiene planteados. Por eso, la misión de los obreros revolucionarios consiste en apoyar al gobierno actual en la medida en que éste cumpla el pacto, y obligarle, por todos los medios posibles, a que su cumplimiento se lleve a cabo con toda rapidez, de acuerdo con las exigencias del momento y las necesidades de las masas.” ((Cita de José Díaz sobre el
alcance del triunfo popular del 16 de febrero) J.D.Ramos, Correspondencia Internacional marzo-abril de 1936 en Tres años de Lucha)
España acudió a las urnas el 16 de febrero. Unos 34.000 guardias civiles y 17.000 guardias de asalto garantizaron el orden. Los resultados, dados a conocer el 20 de febrero, fueron los siguientes:
Electores..................13.553.710
Votantes.....................9.683.335 (71,4%)
Frente Popular............4.654.116 (34,3%)
Frente Nacional..........4.503.505 (33,2%)
Centro y vascos.............525.714 (5,4%)
El presidente de la República pidió nuevamente a Manuel Azaña que formara gobierno. Pero nada podía ya detener las pasiones políticas. En la ciudad los puños y las pistolas habían reemplazado al debate político, en el campo la violencia se había convertido en el último recurso para escapar de la pobreza. En Extremadura la paciencia de los jornaleros extremeños se había agotado. En un solo día, el 25 de marzo de 1936, unos 60.000 jornaleros ocuparon casi 3.000 fincas. Los terratenientes ya no temían sólo por sus posesiones sino por sus vidas. El descontento popular tenia el signo opuesto en Navarra, el feudo carlista de campesinos profundamente conservadores estaban dispuestos a defender Dios, Patria y Rey hasta la muerte. Los carlistas se habían rebelado contra la anarquía liberal en el siglo XIX, ahora se disponían a enfrentarse a una República que consideraban roja y atea. Para un número creciente de militares el golpe de estado era la única forma posible de restablecer el orden. Advertido de las conspiraciones militares, el gobierno decidió enviar a los generales mas abiertamente derechistas lejos de la Península. El general Franco fue enviado a las islas Canarias, el general Mola fue únicamente trasladado a Pamplona donde se convirtió en el “Director”, el cerebro del complot.
Muy buen artículo, los datos están claros, con poco más de 40.000 votos la falange encabezó el golpe de estado contra la democracia republicana... Como siempre la minoría fascista se impuso a sangre y fuego, tenemos que aprender de la historia y, aunque la realidad actual es muy diferente, no volver a caer en los mismos errores de ser demasiado tolerantes con los fascistas, que siempre son antidemocraticos, y anti pueblo se disfracen como se disfracen... Entonces de rojo y negro, hoy de verde y azul... Son ANTIDEMOCRATICOS Y ANTIPOPULARES
ResponderEliminarInteresante artículo
ResponderEliminarEl nuevo gobierno del FP mandó matar a los 2 líderes principales de la oposición en el Congreso, consiguiendo matar a uno de ellos. Esa iba a ser su forma de gobernar, la represión mortal a todo opositor.
ResponderEliminarel asesinato de Calvo sotelo fue consecuencia del asesinato del teniente Castillo.El Teniente de Asalto José Castillo fue asesinado a las diez de la noche del 12 de julio de 1936. Cuando se encaminaba a su trabajo en el Cuartel de Pontejos, cuatro individuos de extrema derecha lo esperaron a la salida de su casa e hicieron contra él varios disparos, uno de los cuales lo hirió mortalmente en el pecho.
EliminarUnas horas después se produjo el asesinato del diputado José Calvo Sotelo. Una excusa perfecta en la que los generales fascistas se apoyaron para justificar un golpe de Estado contra la República que venían planificando desde hacía meses.https://salvoconductosguerracivil.blogspot.com/2018/08/el-asesinato-del-teniente-castillo.html?fbclid=IwY2xjawIgSZBleHRuA2FlbQIxMQABHUvj4TOPkJP0BJhRf9QYy2-i9O5vyoZHu_BC0EJHoeKK0Q_jr45GDhZGrw_aem_UJc8Z0pnsMuy_rgHf7Gd8w
Ángel Viñas, economista, historiador y diplomático español, especialista en la Guerra Civil Española, desmonta en la 'Noche de 24h', el relato de la derecha sobre el golpe militar de Franco contra la República, en la que atribuyen culpa a la izquierda por la revolución de Asturias y al PSOE. "Eso es una estupidez". https://www.youtube.com/watch?v=WkquA7QMhd0
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