¿Sería su último beso? Eso no importaba. Los segundos transcurrían lentos, como edades en el universo del tiempo. No importaba nada más: únicamente ese momento. Solo hay vacío y silencio por todas partes, las calles están vacías, no hay gente, no hay coches, pero es como si algo extraño y un poco inquietante atravesara todo lo que nos rodea... Es algo invisible, pero es casi tangible, tan pesado y preñado que casi se puede tocar... Es algo que te quita las palabras e incluso la fuerza, algo que empuja a la gente a desaparecer y dejarle espacio, casi como si te empujara contra la pared y te aplastara porque tiene derecho a pasar y ocupar cada espacio, cada rincón, cada rincón perdido y oculto.
No importaba el pasado, lo que habían vivido juntos. No importaba el futuro, el que pasaría, el qué dirán. Únicamente importaba ese momento y el tiempo quedó relegado a un segundo lugar.
Se detuvo el mundo y dejaron atrás normas, dogmas, comportamientos, se olvidaron del qué dirán de una sociedad donde el miedo y las costumbres estaban a la orden del día. ya no importaban los murmullos y los comentarios de la gente. Era su momento: Un juramento cercano, una promesa sellada,
un amor que se quiere confirmar, un instante infinito, un murmullo de abejas, un sabor dulcísimo, una comunión. Una nueva forma de abrir el corazón, de circuncidar el borde de los labios hasta llegar al alma.
Muy bonito para el del amor
ResponderEliminarMe encanta. De los mejores que he leído 🥰🥰🥰🥰
ResponderEliminar¡Bellísimo !♥
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