El conflicto interior entre el bien y el mal se ha convertido en un concepto propio de la cultura humana. Ya sea desde un punto de vista antropológico o artístico, el hombre siempre ha estado interesado en analizar los diferentes aspectos de su propia conducta.
El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde es una novela corta de terror, considerada también novela gótica, escrita por el escocés Robert Louis Stevenson que fue publicada en 1886.
El núcleo de la obra radica en la dualidad del espíritu humano, balanceándose entre los principios del bien y del mal, y conduciendo al protagonista a una doble personalidad mediante los efectos de una pócima científica.
SINOPSIS DE LA OBRA
SINOPSIS DE LA OBRA


TODOS LOS SERES HUMANOS SOMOS JEKYLL Y HYDE
La noción de alter ego, en la psicología, se usa para nombrar a la segunda personalidad de un sujeto. El álter ego, en este caso, supone una disociación producida por un trastorno de identidad, en la que el Yo cuenta con más de una personalidad que actúan de diferente modo.
Esta idea suele ser tomada en la ficción para simbolizar la lucha moral entre el bien y el mal que puede desarrollarse en el interior de una persona.
Esta idea suele ser tomada en la ficción para simbolizar la lucha moral entre el bien y el mal que puede desarrollarse en el interior de una persona.
En una historia que íntimamente nos involucra, la moraleja de este relato, es que el mal está dentro de nosotros, es un constituyente de nuestro ser; podemos derrotarlo pero jamás eliminarlo del todo y no debemos jugar con él o de lo contrario corremos el riesgo de que nos destruya como al Dr. Jekyll.
Está constituido por impulsos tan básicos como la tendencia natural a satisfacer el hambre, la sed y la sexualidad, las que Freud llamó pulsiones de vida, alimentados por el libido. Mas tardé Freud descubrió y matizó la pulsión de la muerte, responsable de las conductas de tendencia agresiva y destructiva.
El Superyo alberga nuestros principios morales y éticos, los principios acordes a las normativas sociales adquiridas con éxito en la infancia. El superyó es la parte que contrarresta al Ello, representa los pensamientos morales y éticos adquiridos y aprendidos por la cultura. Consta de dos subsistemas: la consciencia moral se refiere a la capacidad de la autoevaluación, la crítica y el reproche.
Y el Yo es el que modera entre ambas fuerzas.Tiene como fin cumplir de manera realista los deseos y demandas del Ello y a la vez conciliándose con las exigencias del Superyó. Todas las acciones ejecutadas son analizadas por el Yo amenazando con el castigo en caso de incumplimiento. El Yo nos permite reconocer las acciones que realizamos, a elegir el camino a seguir, y razonar los impulsos con tal de no ceder lugar a la liberación libidinosa, y velar por la integridad general de la realidad. Es el primer paso del reconocimiento, para afrontar las alegrías, culpabilidad o castigo.
Aunque hombre de dos caras, no era yo, en modo alguno, un hipócrita: mis dos aspectos eran genuinamente sinceros. No era yo menos mi propio ser cuando dejaba a un lado todo freno y me hundía en la vergüenza, que cuando trabajaba, a la luz del día, en el adelanto de la ciencia o en remediar ajenas desdichas y dolores. Doctor Jeckyll
No hay comentarios:
Publicar un comentario