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POEMAS, CUENTOS Y ESCRITOS REVOLUCIONARIOS DE DANIEL FERNÁNDEZ ABELLA is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License. Para utilizar primero y siempre sin ánimo de lucro ha de consultar al autor. Daniel Fernández Abella todos los derechos reservados.

sábado, 29 de diciembre de 2012

EL MAR



Durante mucho tiempo los medios científicos mantuvieron la esperanza de que el planeta Marte tuviera agua, pero esa posibilidad ha sido descartada y ahora se sabe que es un planeta desierto, con un poco de hielo de dióxido de carbono en los polos. Por eso, es posible sostener que el único planeta con agua que se conoce es la Tierra y que ningún otro planeta acuoso órbita alrededor de nuestro Sol, pese a está probado que llamándose Tierra, sus dos terceras partes están ocupadas por agua, los océanos, lo que quiere decir que lo que nos distingue son los mares, cuya capacidad calórica controla el clima, estabilizando las temperaturas de la superficie de la Tierra y aislando el océano, en cuyas aguas se desarrolla un volumen de vida inmensamente superior a la tierra firme; además, debido a que todos los océanos están interconectados, puede afirmarse que constituyen una sola realidad, pero con humores variables, con miles de caras, sea formando las nubes o bramando con sus vientos en el canal circumplanetario de los Cuarenta Rugientes, es decir, los dos sectores del océano situados entre los 400 y 500 de latitud norte o sur; que refleja las nubes en las calmadas aguas a lo largo del ecuador y levanta calor dos veces al día sobre las raíces aéreas de los manglares de Indonesia; sombrea de verde los bordes continentales, porque ahí afloran por las corrientes una acumulación de los nutrientes base del florecimiento del fitoplancton.

A lo largo de las barreras de arrecifes de los trópicos, la monotonía azul del océano abierto termina repentinamente en un estallido de colores violentos, y su esterilidad da paso a las colonias de corales, uno de los ecosistemas más ricos. En los gélidos fondos del mar hay oasis de calor y vida. En la total oscuridad de las mayores profundidades se encienden las luces de los organismos bioluminiscentes.
H2O es una fórmula muy conocida, porque corresponde al agua, líquido formado por moléculas, a su vez, integradas por dos átomos de hidrógeno que se unen a un átomo de oxígeno, estas moléculas tienen forma de V, lo que produce una asimetría eléctrica. Cada molécula de agua es bipolar, es decir, tiene una ligera carga positiva en el extremo del hidrógeno y una ligera carga negativa en el extremo del oxígeno. De esta bipolaridad depende en gran parte el comportamiento del océano. La bipolaridad de las moléculas de agua las enlaza unas con otras, porque la carga positiva en el extremo del hidrógeno de una molécula atrae a la negativa en el extremo del oxígeno de otra. Esta atracción, que se denomina -el enlace de hidrógeno- es lo que mantiene unidos a los mares. En el límite aire-agua el enlace de hidrógeno crea una tensión en la superficie, que podríamos imaginas como una piel, que permite a los objetos más pesados que el agua floten sobre ella. Por otra parte, el enlace de hidrógeno influye sobre la viscosidad del agua, viscosidad que es una medida de la fuerza necesaria para separar las moléculas de un líquido y permitir el paso a través de él. La viscosidad, como se dijo, simultáneamente, hace flotar a las criaturas en el mar, pero también entorpece su desplazamiento.

Los animales más pesados que el agua deben luchar contra la viscosidad y la densidad del agua, lo que no hacen los pequeños animales planctónicos, que deben simplemente mantener su posición a cierta profundidad. A este hecho se debe las diversas formas de los peces, adaptadas para resolver los problemas que les presentan la viscosidad, densidad y resistencia del agua para sus desplazamientos. El corte de las aletas sirve en gran parte para romper el enlace de hidrógeno, que también

La capacidad calorífica del agua es alta gracias al enlace de hidrógeno y se necesita la presencia de grandes cantidades de energía para vencerla y convertir el agua en gas. Esta capacidad calorífica convierte a los mares en el más importante moderador del clima de la Tierra, porque la característica más singular del agua tal vez sea su relación temperatura-densidad. Generalmente, la mayoría de los líquidos se hacen más densos
La mayoría de los líquidos se hacen más densos cuando se enfrían. Para el agua dulce esto es así hasta unos 4 °C, punto en que la tendencia se invierte y el agua se hace menos densa. Cuando el agua dulce se enfría a esta temperatura, la "magia" del enlace de hidrógeno crea moléculas de agua en forma de cristales hexaédricos, que ocupan más espacio que las moléculas de agua líquida. Con menos moléculas en un volumen dado, el agua sólida es menos densa que el agua líquida y flota en ella: el hielo en formación asciende. De este modo, mientras que la mayor parte de los otros líquidos se congelarían a partir del fondo, una masa de agua dulce se congela de arriba abajo.

Los océanos también se congelan generalmente de arriba abajo, pero hay una diferencia: las sales del agua del mar rebajan su temperatura de congelación. Cuando el agua del mar se congela se forman en la superficie cristales de hielo de agua dulce, dejando las sales en el agua circundante de debajo. Esta agua fría y rica en sales se vuelve lo bastante densa para hundirse y es reemplazada por agua más profunda. Debido a su baja temperatura de congelación, el agua del mar profunda sólo se congela, en general, en ciertos lugares de los polos. Si el agua se comportara como otros líquidos, nuestros mares polares serían inmensos bloques de hielo sólido.

E1 agua, gracias de nuevo al enlace de hidrógeno, es el disolvente casi universal. Durante miles de millones de años las lluvias han caído sobre las tierras firmes, los ríos han desaguado en el mar acarreando materiales disueltos y el mismo mar ha arrasado tierras emergidas disolviendo los minerales de su base. Actualmente, los minerales disueltos que llamamos sales constituyen cerca del .3,5 % del agua del mar. El océano contiene cerca de 40 millones de toneladas de sal por kilómetro cúbico.
La salinidad del agua es mayor cuando los mares son muy cálidos o muy fríos. Tanto al evaporarse como al congelarse, el agua deja sus sales disueltas en el proceso. En los mares cerrados con fuerte insolación -el mar Muerto, el mar Rojo-, la evaporación superficial concentra las sales. En los mares polares, la formación de hielo realiza la misma tarea.

La relación temperatura-densidad-salinidad es la que ha dispuesto la variada arquitectura del océano. Los mares están estratificados. Las primeras pocas decenas de metros forman un estrato mezclado, enturbiado por el viento, en el que florece el fitoplancton, y, así, casi toda la materia orgánica de los océanos se produce por fotosíntesis. En la mayor parte del océano, entre los 180 y los 300 m, termina el estrato mezclado y empieza el estrato llamado termoclina, en el que la temperatura desciende bruscamente hasta alcanzar tan solo unos pocos grados sobre cero. Por debajo del termoclima, a unos 1.000 m, la temperatura, la densidad y la salinidad cambian muy poco hasta llegar al fondo. Este es el océano profundo, que constituye, con mucho, el estrato de mayor espesor. En él no tiene lugar ninguna producción primaria, excepto alrededor de las chimeneas hidrotermales. No hay flora; únicamente fauna: parásitos y predadores de una clase u otra.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

DESEOS PARA EL PRÓXIMO AÑO

Para el próximo año, yo lo único que quiero es...

que cuelguen a los Borbones en la Plaza Mayor
que los obreros tomen las fábricas
que los jornaleros se rebelen contra los terratenientes
que los estudiantes tomen las calles reclamando educación

Que acabe el régimen de desprestigio y de crimininalización
que desde el gobierno y los mercados se predica
que el intelectual llegue a presidente
 y, junto al proletariado, siembre semillas de revolución

que siga encendida la llama de esperanza en América Latina
que los únicos recortes que haya sean los de la guillotina
que los pueblos se rebelen contra los opresores
que nuestra consigna sea socialismo o barbarie, ni paz ni cuartel para los traidores

Que se haga realidad el mundo nuevo que llevamos en nuestros corazones
que, como dijo Benedetti, los barrotes de las cárceles se vuelvan de azúcar o se doblen de piedad
que  todos aquellos que están presos por sus ideas políticas, por ser revolucionarios, salgan en libertad
y levantemos todos juntos el puño, ondeando la roja bandera, clamando nuevas revoluciones


martes, 25 de diciembre de 2012

MAO SOBRE STALIN

En la Unión Soviética, aquellos que anteriormente elevaron a Stalin a una altura de cien mil metros, ahora lo han rebajado de un solo golpe a noventa mil metros por debajo del suelo. En nuestro país, también hay quienes bailan al compás de ellos. El Comité Central considera que Stalin tiene un 30 por ciento de errores y un 70 por ciento de méritos y que, en su conjunto, es un gran marxista. Con base en esta apreciación fue como escribimos “Sobre la experiencia histórica de la dictadura del proletariado”. Es más o menos apropiada esta apreciación, que se fundamenta en la proporción de 3 a 7. Stalin cometió algunos errores con relación a China. De él provinieron tanto el aventurerismo de “izquierda” de Wang Ming en la última fase de la Segunda Guerra Civil Revolucionaria como en su oportunismo de derecha en la fase inicial de la Guerra de Resistencia contra el Japón. En el período de la Guerra de Liberación, Stalin comenzó por prohibirnos hacer la revolución afirmando que si estallaba una guerra civil, la nación china se encontraría bajo la amenaza de la ruina. Iniciada la guerra, creyó solo a medias en nuestra fuerza. Al triunfo de la guerra, tuvo la sospecha de que la nuestra era una victoria al estilo Tito y ejerció, en los años 1949 y 1950, una presión muy grande sobre nosotros. No obstante, consideramos que él tuvo un 30 por ciento de errores y un 70 por ciento de méritos. Esta apreciación es justa.


En materia de ciencias sociales, de marxismo-leninismo, debemos continuar estudiando con ahínco lo que hay de correcto en Stalin. Lo que debemos estudiar es aquello que pertenece al dominio de las verdades universales, y este estudio debe combinarse con la realidad china. Si introdujéramos cada frase, aunque fuera de Marx, nos meteríamos en un lío tremendo. Nuestra teoría es la integración de la verdad universal del marxismo-leninismo con la práctica concreta de la revolución china. En un tiempo, algunas personas de nuestro Partido practicaron el dogmatismo, que ya criticamos en ese entonces. Sin embargo, ahora sigue existiendo el dogmatismo. Existe tanto en los círculos académicos como en los económicos.


(De: “Sobre diez grandes relaciones”, 25 de abril de 1956, Obras escogidas de Mao Tsetung, tomo V, págs. 330/1)

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¿Cómo hay que evaluar los errores que cometió la Unión Soviética, los de Stalin por ejemplo? Son de carácter parcial y temporal. Aunque se dice que algunas cosas vienen desde hace ya veinte años, son, de todos modos, temporales, parciales y enmendables. Ha sido acertada la corriente principal de la Unión Soviética, su aspecto principal, la mayor parte de las cosas que ha hecho. Rusia dio nacimiento al leninismo y, con la Revolución de Octubre, se convirtió en el primer país socialista. Construyó el socialismo, venció al fascismo y se transformó en un poderoso país industrial. Tiene muchas cosas que podemos aprender. Por supuesto, lo que debemos aprender son sus experiencias avanzadas y no las atrasadas. Nuestra consigna siempre ha sido la de asimilar las experiencias avanzadas de la Unión Soviética; ¿quién te manda a ti aprender las atrasadas? Algunos han llegado a tal orfandad de discernimiento que hasta los pedos de los soviéticos les huelen a perfume, lo que también es subjetivismo. ¡Si hasta los mismos soviéticos dicen que sus pedos son hediondos! De ahí la necesidad de analizar las cosas. Hemos dicho que las fallas y méritos de Stalin deben valorarse en la proporción de 3 a 7. El aspecto principal de la Unión Soviética, gran parte de lo que ha hecho, es bueno y útil, mientras que una parte es equivocada.


(De: “Fortalecer la unidad del Partido, continuar sus tradiciones”, 30 de agosto de 1956, Obras escogidas de Mao Tsetung, tomo V, págs. 344/5)
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Respecto al XX Congreso del PCUS, quisiera decir algo. A mi juicio, existen dos “espadas”: una es Lenin y la otra, Stalin. Ahora, una de esas espadas, Stalin, ha sido abandonada por los rusos. Gomulka y algunos húngaros han echado mano de ella para caer sobre la Unión Soviética y combatir el llamado stalinismo. Los Partidos Comunistas de muchos países europeos también están criticando a la Unión Soviética, y es Togliatti quien va a la cabeza. Los imperialistas, a su vez, hacen uso de esta espada para matar a la gente. Dulles, por ejemplo, la blandió durante algún tiempo. Lo ocurrido con esta espada no es que haya sido dada en préstamo, sino simplemente botada. Los chinos no la hemos abandonado. Como primer punto, defendemos a Stalin y, como segundo, criticamos sus errores; es por eso que hemos escrito el artículo “Sobre la experiencia histórica de la dictadura del proletariado”. A diferencia de aquellas gentes que denigran y liquidan a Stalin, nosotros lo tratamos conforme a la realidad.


En cuanto a la otra espada, Lenin, ¿no habrá sido abandonada en cierta medida por algunos dirigentes soviéticos? Me parece que lo ha sido en medida considerable. ¿Tiene aun validez la Revolución de Octubre? ¿Puede todavía servir de ejemplo para los demás países? En su informe ante el XX Congreso del PCUS, Jruschov afirmó que era posible conquistar el Poder por la vía parlamentaria, lo que quiere decir que para los demás países ya no es necesario aprender de la Revolución de Octubre. Abierta esta compuerta, el leninismo ha sido prácticamente abandonado.


La doctrina leninista es un desarrollo del marxismo. ¿En qué aspectos lo es? Primero, en cuanto a la concepción del mundo, es decir, el materialismo y la dialéctica; segundo, en cuanto a la teoría y la táctica de la revolución y, sobre todo, en lo que se refiere a la lucha de clases, la dictadura del proletariado y el partido proletario. Lenin creó, además, la doctrina de la construcción socialista. Desde la Revolución de Octubre de 1917, hubo construcción en medio de la revolución, y al respecto Lenin tuvo siete años de práctica, la cual no tuvo Marx. Lo que nosotros estudiamos es precisamente estos principios fundamentales del marxismo-leninismo.


Tanto durante la revolución democrática como durante la revolución socialista, hemos movilizado a las masas populares para la lucha de clases y las hemos educado en el curso de la lucha. De la Revolución de Octubre aprendimos a desarrollar la lucha de clases. Durante esta revolución, lo mismo en las ciudades que en el campo, se movilizó plenamente a las masas para librar la lucha de clases. Esto lo han olvidado muchos de aquellos a quienes la Unión Soviética envía ahora como expertos a diversos países y que solo tenían más o menos diez años de edad cuando se produjo la Revolución de Octubre. Camaradas de algunos países afirman que la línea de masas de China no es correcta, y de muy buena gana hacen suya la mentalidad de benefactor. Si ellos quieren hacerla suya, no hay manera de impedírselo. En todo caso, nosotros nos atendremos a los cinco principios de coexistencia pacífica, que incluyen la no intervención de uno en los asuntos internos del otro y la no agresión. No intentamos dirigir a ningún otro país; ejercemos nuestra dirección en un solo lugar, la República Popular China.


El problema fundamental de algunos países de Europa Oriental consiste precisamente en que no se ha conducido bien la lucha de clases: no se ha eliminado a esa cantidad de contrarrevolucionarios allí existentes, ni se ha entrenado en la lucha de clases al proletariado para que distinga al pueblo de sus enemigos, lo correcto de lo erróneo y el materialismo del idealismo. Ahora ellos han recogido los frutos de su propia siembra, y el fuego se ha extendido a sus propias barbas.


¿Cuánto capital tienen ustedes? Nada más que un Lenin y un Stalin. Pero han abandonado a Stalin y, en cuanto a Lenin, lo han abandonado casi por completo. A Lenin le han amputado los pies o le han quitado todo, menos la cabeza, o de sus dos manos le han cortado una. Nosotros, en cambio, insistimos en estudiar el marxismo-leninismo y aprender de la Revolución de Octubre. ¡Cuántas cosas no escribieron Marx y Lenin! De ellos es de quienes hemos aprendido a sustentarnos en las masas y a seguir la línea de masas. Es muy peligroso no sustentarse en las masas para librar la lucha de clases, ni hacer una clara distinción entre el pueblo y el enemigo.


(De: “Discurso pronunciado en la II Sesión Plenaria del VIII Comité Central del Partido Comunista de China”, 15 de noviembre de 1956, Obras escogidas de Mao Tsetung, tomo V, págs. 371-3)



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El XX Congreso del PCUS lanzó su violento ataque a Stalin; posteriormente, los imperialistas levantaron dos grandes tormentas anticomunistas y, en el movimiento comunista internacional, también se desplegaron dos grandes y tempestuosas polémicas. Algunos Partidos europeos y americanos salieron seriamente afectados de dichas tempestades y sufrieron pérdidas considerables, en tanto que el impacto y las pérdidas en los Partidos de los países de Oriente fueron relativamente pequeños. Bastó que el XX Congreso del PCUS hiciera lo que hizo para que algunos de los que se habían presentado como fervientes partidarios de Stalin pasaran a combatirlo con igual fervor. En mi opinión, ellos han dejado de lado el marxismo-leninismo, no tienen un enfoque analítico de los problemas y, en fin, carecen de moral revolucionaria. El marxismo-leninismo conlleva, entre otras cosas, la moral revolucionaria del proletariado. Ya que ustedes fueron antes tan ardientes partidarios de Stalin, ¿no tendrían que haber explicado de alguna manera su actual viraje? Pero, sin brindar la menor explicación, han dado de repente un viraje de 180 grados, como si estas Sus Señorías nunca jamás hubieran sido partidarios de Stalin, no obstante haberse adherido a él, en el pasado, de manera muy fervorosa. El problema de Stalin atañe al movimiento comunista internacional en su conjunto y a los Partidos Comunistas de todos los países.


La aplastante mayoría de los cuadros de nuestro Partido están descontentos con el XX Congreso del PCUS y consideran que ha ido demasiado lejos al atacar a Stalin. Este es un estado de ánimo natural, una reacción natural. Sin embargo, unos cuantos vacilaron. Cada vez que se avecina un tifón anunciando un aguacero, las hormigas salen de sus galerías, pues poseen un “olfato” muy fino y entienden de meteorología. Al desatarse el tifón del XX Congreso del PCUS, también en China salieron de sus galerías algunas hormigas. Se trata de los elementos vacilantes de dentro del Partido, que cambian de posición cada vez que se les presenta determinada coyuntura. Al oír decir que habían acabado con Stalin de un mazazo, se frotaron las manos y se pasaron al otro lado, gritando vivas y afirmando que Jruschov tenía razón en todo y que estas Sus Señorías venían sosteniendo lo mismo desde hacía mucho. Pero más tarde, al recibir unos cuantos garrotazos del imperialismo y otros tantos dentro del movimiento comunista internacional, hasta el propio Jruschov se vio obligado a cambiar un poco de tono, y entonces ellos volvieron, en su tambaleo, a este lado. Es que, impelidos por la tendencia general, no podían hacer otra cosa. Hierbas que crecen sobre la tapia se mecen con el viento. En su vacilación, volver acá no es su sincero deseo, y sí lo es, en cambio, pasarse al lado de allá.


(De: “Discursos en una Conferencia de Secretarios de comités provinciales, municipales y de región autónoma del Partido”, enero de 1957, “I. Discurso del 18 de enero”, Obras Escogidas de Mao Tsetung, tomo V, págs. 385/86)

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A propósito de la dialéctica, Lenin dice: “En una palabra, la dialéctica puede ser definida como la doctrina acerca de la unidad de los contrarios. Esto aprehende el núcleo de la dialéctica, pero exige explicaciones y desarrollo.”1 Explicaciones y desarrollo: he aquí nuestra tarea. Se exigen explicaciones, pero nuestras explicaciones han sido insuficientes. Se exige, además, desarrollo y, con el rico caudal de experiencias que hemos acumulado en la revolución debemos desarrollar esta doctrina. Lenin dice también: “La unidad (coincidencia, identidad, equivalencia) de los contrarios es condicional, temporal, transitoria, relativa. La lucha de los contrarios, mutuamente excluyentes, es absoluta, como es absoluto el desarrollo, el movimiento.” Ha sido precisamente con base en esta concepción como hemos formulado la política de “Que se abran cien flores y que compitan cien escuelas”.


La verdad existe en comparación con la falsedad y se desarrolla en lucha contra ella. Lo hermoso existe en comparación con lo feo y se desarrolla en lucha con ello. Lo mismo sucede con lo bueno y lo malo: las cosas buenas y los hombres honestos existen en comparación con las cosas malas y los hombres perversos y se desarrollan en lucha con ellos. En fin, las flores fragantes existen en comparación con las hierbas venenosas y se desarrollan en lucha con ellas. Es peligrosa la política de prohibir a la gente entrar en contacto con lo falso, lo feo y lo hostil, con lo idealista y lo metafísico, con las cosas de Confucio, Lao Tse y Chiang Kai-shek. Tal política conduciría a la gente a la involución ideológica y al simplismo mental y la dejaría incapacitada para enfrentar al mundo y encarar coros opuestos.


En filosofía, materialismo e idealismo forman una unidad de contrarios, son dos cosas que luchan entre sí. Además de esta pareja, hay otra –dialéctica y metafísica–, con la cual sucede lo mismo. Siempre que se habla de filosofía, no pueden faltar estas dos parejas. En la Unión Soviética, ahora ya no se enfocan las cosas en términos de pareja, sino de solitario, y ello con el argumento de que solo se debe franquear el paso a las flores fragantes, cerrándolo a las hierbas venenosas, con lo que se niega la existencia del idealismo y de la metafísica en los países socialistas. En realidad, en todos los países se puede advertir la presencia de idealismo, de metafísica, de hierbas venenosas. En la Unión Soviética, muchas hierbas venenosas hacen su aparición bajo el manto de flores fragantes y muchos planteamientos peregrinos salen con el rótulo de materialismo o realismo socialista. Nosotros, en cambio, reconocemos abiertamente la lucha entre materialismo e idealismo, dialéctica y metafísica, flores fragantes y hierbas venenosas. Esta lucha continuará por siempre, dando un paso adelante en cada etapa.


Quisiera dar un consejo a los camaradas aquí presentes. Si ustedes poseen conocimientos de materialismo y dialéctica, deben estudiar, a modo de complemento, algo de sus contrarios, el idealismo y la metafísica. Es preciso leer materiales negativos como libros de Kant y Hegel, de Confucio y de Chiang Kai-shek. Si no conocen nada acerca del idealismo y la metafísica ni han entrado en lucha con tales cosas negativas, sus conocimientos de materialismo y dialéctica carecerán de solidez. Un defecto de algunos de nuestros militantes e intelectuales del Partido reside precisamente en su escasísimo conocimiento de las cosas negativas. Se limitan a repetir lo que han aprendido en unos cuantos libros de Marx, y eso suena bastante monótono. Sus discursos y artículos carecen de fuerza convincente. Si uno no ha estudiado las cosas negativas, no puede refutarlas. Marx, Engels y Lenin procedieron de otra manera. Estudiaron e investigaron con ahínco las más variadas cosas de su tiempo y de la historia y, además, enseñaron a la gente a obrar así.


Las tres partes integrantes del marxismo nacieron en el proceso del estudio de teorías burguesas –la filosofía clásica alemana, la economía política clásica inglesa y el socialismo utópico francés– y de la lucha contra ellas. Stalin fue un poco débil en este sentido. En su tiempo, la filosofía clásica de Alemania fue considerada como una reacción de la nobleza alemana contra la revolución francesa. Con semejante conclusión se la descalificó a toda ella en bloque. Stalin negó la ciencia militar alemana al afirmar que, como los alemanes habían sido derrotados, ya no tenía validez su ciencia militar y no había para qué leer los trabajos de Clausewitz3.


En Stalin hubo mucho de metafísica; además, él enseñó a mucha gente a ponerla en práctica. En el Compendio de Historia del Partido Comunista (bolchevique) de la URSS, planteó que al método dialéctico marxista lo caracterizaban cuatro rasgos fundamentales. Presentó como el primero de ellos la conexión de los objetos y fenómenos y lo hizo como si todos ellos estuvieran vinculados sin más ni más. Pero, ¿qué es lo que se haya vinculado? Los dos términos contrarios. Toda cosa supone la existencia de dos términos contrarios. Al explicar el cuarto rasgo –las contradicciones internas implícitas en los objetos y fenómenos–, se limitó a hablar de la lucha de los contrarios sin mencionar su unidad. De acuerdo con la ley de la unidad de los contrarios –la ley fundamental de la dialéctica–, los contrarios están en lucha pero al mismo tiempo conforman una unidad; se excluyen mutuamente pero también están vinculados entre sí y, en determinadas condiciones, se transforman el uno en el otro.


La cuarta edición del Diccionario filosófico abreviado, redactado en la Unión Soviética, refleja en su definición de la “identidad” este punto de vista de Stalin. El diccionario dice: “Fenómenos tales como la guerra y la paz, la burguesía y el proletariado, la vida y la muerte, no pueden ser idénticos, porque son radicalmente contrarios y se excluyen mutuamente.” Esto quiere decir que tales fenómenos radicalmente contrarios, en vez de tener una identidad marxista, solo se excluyen entre sí, no están mutuamente vinculados ni pueden, en determinadas condiciones, transformarse el uno en el otro. Tal afirmación es por completo errónea.


Según la opinión de ellos, la guerra es la guerra y la paz, la paz, sin que entre una y otra haya conexión alguna sino simple exclusión mutua; la guerra no puede transformarse en paz, ni viceversa. Lenin citó una vez las siguientes palabras de Clausewitz: “La guerra es la continuación de la política por otros medios.”4 La lucha en los tiempos de paz es política, y lo es también la guerra, aunque valiéndose de medios especiales. La guerra y la paz se excluyen mutuamente y al mismo tiempo están interconectadas; además, en determinadas condiciones, la una se transforma en la otra. Si la guerra no se incubara en los tiempos de paz, ¿cómo podría estallar de repente? Y, si durante la guerra no se incubara la paz, ¿cómo podría ésta llegar súbitamente?


Si la vida y la muerte no pudieran transformarse la una en la otra, cabría preguntar: ¿de dónde salieron entonces los organismos vivos? En un principio, en la Tierra solo existía materia inerte; la materia viva apareció más tarde, gracias a las transformaciones operadas en la materia inerte, es decir, en la materia muerta. En todos los organismos vivos tiene lugar el metabolismo, tiene lugar el crecimiento, la reproducción y la muerte. En el proceso total de la existencia, vida y muerte incesantemente luchan entre sí y se transforman la una en la otra.


Si la burguesía y el proletariado no pudieran transformarse el uno en el otro, ¿cómo se explicaría que el proletariado se transforme, por medio de la revolución, en clase dominante y la burguesía pase a ser clase dominada? Por ejemplo, nosotros y el Kuomintang de Chiang Kai-shek estábamos en posiciones diametralmente opuestas. Como resultado de la lucha y la exclusión mutua de los contrarios, nosotros y el Kuomintang cambiamos de posición: éste pasó de dominante a dominado y nosotros, de dominados a dominantes. De los kuomintanistas, solo un décimo huyó a Taiwán, mientras que nueve décimas se quedaron en la parte continental. A éstos los estamos remodelando, lo cual supone una nueva unidad de contrarios en nuevas condiciones. En cuanto a ese décimo que está en Taiwán, sigue formando con nosotros una unidad de contrarios y también lo transformaremos a través de la lucha.


A Stalin se le escapó la conexión existente entre la lucha y la unidad de contrarios. La mentalidad de ciertas personas en la Unión Soviética es metafísica; es tan rígida que, para ellas, esto es esto y lo otro es lo otro, sin que reconozcan la unidad de los contrarios. De ahí sus errores en lo político. Nosotros, por nuestra parte, nos atenemos firmemente al concepto de la unidad de los contrarios y adoptamos la política de “Que se abran cien flores y que compitan cien escuelas”. Cuando se abren flores fragantes, es inevitable que aparezcan hierbas venosas. Esto no tiene nada de temible y hasta es provechoso en determinadas condiciones. (...)


La razón fundamental de que uno tenga miedo a los desórdenes y, al mismo tiempo, los trate de manera simplista, es que ideológicamente no reconoce que la sociedad socialista constituye una unidad de contrarios y que en ella existen contradicciones, clases y lucha de clases.


Durante largo tiempo, Stalin se mantuvo sin reconocer que en el sistema socialista subsisten la contradicción entre las relaciones de producción y las fuerzas productivas y la contradicción entre la superestructura y la base económica. No fue sino hasta su obra Problemas económicos del socialismo en la URSS, escrita un año antes de su fallecimiento, en la que se refirió, pero a medias palabras, a la contradicción entre las relaciones de producción y las fuerzas productivas en el sistema socialista, afirmando que podrían surgir problemas si la política no era correcta o si faltaba una regulación apropiada. Sin embargo, ni siquiera entonces planteó como un problema que afectase a todo el conjunto la contradicción entre las relaciones de producción y las fuerzas productivas y la contradicción entre la superestructura y la base económica en el sistema socialista, ni llegó a comprender que éstas son contradicciones fundamentales que impulsan hacia adelante la sociedad socialista. Él estimaba que el Estado bajo su dirección era ya estable y sólido. Por lo que a nosotros respecta, no debemos considerar que el nuestro sea ya estable y sólido, pues simultáneamente es y no es así.


Según la dialéctica, del mismo modo que el hombre tiene que morir tarde o temprano, también el sistema socialista, como fenómeno histórico que es, ha de desaparecer un día, ha de ser negado por el sistema comunista. Si uno afirmase que nunca desaparecerá el sistema socialista, ni las relaciones de producción y la superestructura socialistas, ¿en dónde habría dejado el marxismo? ¿No equivaldría esto a un dogma religioso, a la teología, que predica la eternidad de Dios?


Cómo tratar las contradicciones entre nosotros y el enemigo y las existentes en el seno del pueblo en la sociedad socialista es una ciencia, una ciencia que merece ser estudiada concienzudamente. En las condiciones de nuestro país, la actual lucha de clases es, parcialmente, manifestación de las contradicciones entre nosotros y el enemigo, pero, en la mayoría de los casos, manifestación de las contradicciones en el seno del pueblo. (...)


A mi modo de ver, todo el Partido debe estudiar la dialéctica y promover la práctica de obrar conforme a ella. Todo el Partido debe prestar suficiente atención al trabajo ideológico y teórico, forjar un contingente teórico marxista y reforzar el estudio y la propaganda de la teoría marxista. Hay que aplicar la teoría marxista de la unidad de los contrarios para observar y abordar los nuevos problemas relativos a las contradicciones de clase y a la lucha de clases en la sociedad socialista, así como los nuevas problemas que surjan en las luchas en el ámbito internacional.


(De: Idem, “II. Discurso del 27 de enero”, Obras escogidas de Mao Tsetung, tomo V, págs. 399/402, 411, 418)
 

lunes, 24 de diciembre de 2012

REFLEXIÓN SOBRE LA NAVIDAD

Ahora que llega la Navidad, los cristianos empiezan sus campañas de solidaridad con los que menos tienen. Es un acto respetable pero como mínimo insuficiente. Insuficiente porque lo único que hace es aliviar paulatinamente el dolor de la herida cuando debería curarla para evitar que la infección se propague por el resto del cuerpo sano.

Como comunista aspiro a cambiar el mundo de raíz y crear una sociedad socialista fundamentada en valores éticos y morales como el respeto, la igualdad salarial, la igualdad de oportunidades y la socialización de los medios de producción.

Por eso creo que la caridad no es suficiente: la caridad es un mero parche que trata de tapar las fracturas de un sistema inhumano como es capitalismo que se está desmoronando.

Por otra parte, el capitalismo ha convertido esta fiesta en una mera fiesta de consumo donde lo fundamental es consumir y gastar dinero sin control, obviando las realidades de nuestras vidas y por eso, los medios de comunicación nos bombardean con publicidad, anulando nuestra capacidad racional, incitándonos a un consumo desenfrenado utilizando las estrategias propagandísticas de manera goebbliana: a través de la repetición, la saturación y apelando a nuestra parte emotiva nos obligan a gastar, a consumir, a ser un eslabón más de esta cadena consumista y ser una pieza más del sistema que ellos defienden.

Asimismo, los ayuntamientos se gastan un montón de dinero en alumbran las ciudades cuando nos están recortan el Estado de bienestar, con el mismo discurso de que es insostenible, provocando que a través de la repetición de esta idea, las personas se acaben convenciendo de que es así y se ahoguen en esa cortina de humo que provoca el capitalismo para esconder todos sus defectos y mentiras.

Como rojo, soy radical y, basándome en un sentido estricto de dicha palabra, busco la raíz del problema ( en este caso, el propio sistema) que provoca despidos, desahucios, suicidios, desempleo... y, sabiendo cual es el problema, busco solucionarlo y plantear una alternativa. Personalmente, como dijo Ortega, yo soy yo y mis circunstancias: sé que que cada persona es un mundo y que posee sus propias ideas, ideología, creencias... y que, dentro del ejercicio de su propia libertad, tiene esa capacidad de elección y de decisión. Claro está, citando a Newton, que toda acción conlleva una reacción: por tanto, las personas deberían ser consecuentes con sus actos y sus decisiones y, por ende, con las consecuencias que conlleven.

Por eso no me gusta la caridad cristiana: porque no resuelve los problemas y, hay veces que por mucho yodo que pongas en las heridas, lo realmente necesario es cercenar el miembro y, a partir de ahí, caminar por la senda de un mundo mejor que está en nuestros corazones.

Por último, sólo me queda desearles:

FELIZ FALSEDAD

PERIODISMO DE VERIFICACIÓN




Los periodistas, como sucedía en la antigüedad, al escribir debemos ceñirnos el relato de los acontecimientos y dar veracidad a estos: para ello, el periodista debe dar un relato fiel de los hechos, evitando crear propaganda o entretenimiento, creando una sociedad bien informada que sepa detectar las verdades y distinguirlas de las mentiras.

Para que exista la veracidad, el periodista debe ser objetivo, evitando los juicios personales, manteniendo la estructura de pirámide invertida a la hora de elabora una noticia  e intentando no tomar partido públicamente sobre los hechos históricos que estaban cambiando el mundo.

Durante el siglo XX se reivindicó la figura del periodista como una figura capaz de transmitir información de forma objetiva, sin doblegarse a los intereses empresariales, creando dos posiciones enfrentadas: el periodismo de verificación frente al periodismo de interpretación opinativa.

Para evitar que el periodismo acabe convirtiéndose en un instrumento adoctrinados más que refuerza un determinado interés político o económico, el periodismo de verificación cumple cinco conceptos que forman las bases de las disciplinas de verificación:

  • ·         no añadir más de lo que cuentas ( transcribir  directamente lo que tus fuentes te han contado)
  • ·         no engañar al lector (transcribir los hechos sin interpretaciones personales y sin omitir detalles o reescribir la historia),
  • ·         la trasparencia del método ( indica respeto por parte del periodista al público, mostrando los motivos cívicos del periodista y demostrando que no existe una intención personal a la hora de transmitir información),
  • ·         la originalidad: es decir, tomar la iniciativa y realizar tu propio trabajo
  • ·         la humildad: saber admitir los errores y nuestras propias limitaciones

Para que le periodista pueda dar una información veraz, se han creado varias técnicas para conseguirla:

  • ·         edición escéptica: permite cuestionar la veracidad y claridad de un artículo sin poner en duda el trabajo del periodista; es decir, se valora si faltan datos, si son reales…
  • ·         test de veracidad: permite saber los apoyos que tiene esa noticia, si se ha verificado, si hay material de apoyo, si es imparcial y objetiva, si falta algo, si las citas son exactas…
  • ·         no dar nada por sentado: tener el beneficio de la duda y preguntarse siempre por los hechos acontecidos
  • ·         el lápiz rojo de Tom French: verificar y revisar el trabajo periodístico, haciendo aclaraciones y comprobando que están todos los datos
  • ·         fuentes anónimas: preguntarse qué conocimiento tiene sobre el suceso en cuestión y los motivos por los que nos lo cuenta

Puesto que el periodismo es un trabajo en equipo, no solo el periodista debe cumplir todo lo descrito anteriormente. Los editores deberán mediar entre los partidarios de la censura y aquellos que defienden una libertad de expresión a ultranza; los reporteros deben limitarse a informar, evitando su punto de vista y sus prejuicios, buscando así la objetividad a la hora de realizar la noticia, y, por último, los ciudadanos deben reclamar a los periodista que hagan bien su trabajo porque una sociedad bien informada es sinónimo de una sociedad libre y democrática.


domingo, 23 de diciembre de 2012

ALEJANDRO LERROUX: CRÓNICA DE UNA TRAICIÓN HISTÓRICA


A lejandro Lerroux fue un  político español  republicano(La Rambla, Córdoba, 1864 - Madrid, 1949). Militó desde joven en las filas del republicanismo radical, como seguidor de Ruiz Zorrilla. Practicó un estilo periodístico demagógico y agresivo en las diversas publicaciones que dirigió (El País, El Progreso, El Intransigente y El Radical). Su discurso populista y anticlerical, así como la intervención en diversas campañas contra los gobiernos de la Restauración, le hicieron muy popular en los medios obreros de Barcelona, que acabaron constituyendo la base de un electorado fiel. 

Fue elegido diputado por primera vez en 1901; y de nuevo en 1903 y 1905, en las candidaturas de la Unión Republicana que había contribuido a formar junto con Nicolás Salmerón. La defección de éste hacia la coalición Solidaridad Catalana en 1906, llevó a Lerroux a separarse, formando el Partido Republicano Radical (1908) en Barcelona, al que rápidamente se adscriben multitud de seguidores gracias al carisma de su líder, un personaje fogoso y algo demagógico, fustigador de los ricos y paladín de la clase obrera. y la primera Casa del Pueblo, dedicándose a enseñar a los obreros.

Hubo de exiliarse en varias ocasiones, primero para escapar a la condena dictada por uno de sus artículos (1907) y más tarde huyendo de la represión gubernamental por la Semana Trágica de Barcelona (1909). De vuelta a España, aceptó entrar en la Conjunción Republicano-Socialista, con la que volvió a ser elegido diputado en 1910. Desde entonces se vio envuelto en una serie de escándalos que le alejaron de su electorado barcelonés, entre acusaciones de corrupción (hasta el punto de que hubo de cambiar de distrito, presentándose por Córdoba en 1914). 

Bajo la dictadura de Primo de Rivera (1923-30) su partido se vio debilitado por la escisión de los Radical-Socialistas de Marcelino Domingo (1929). No obstante, continuó en la política activa, participando en el comité revolucionario que preparó el derrocamiento de Alfonso XIII y la proclamación de la Segunda República en 1931.

Uno de los políticos más singulares y complejos del siglo XX español, Alejandro Lerroux, nació en 1864 en el pueblo cordobés de La Rambla, en el seno de una familia de la clase media baja.
Gran orador y de ideas progresistas, su carrera política se inicia en 1901, cuando es designado diputado a Cortes. Su encendido manejo de la palabra ante nutridos oratorios y sus ataques a la burguesía y a la Iglesia le causan numerosos problemas, siendo varias veces procesado por difamación. Una de las frases más conocidas e incendiarias que se le atribuyen fue "¡Levantemos los velos de las novicias y hagámoslas madres!", pronunciada en un contexto de odio anticlerical que más adelante producirá la quema de iglesias y conventos.

Republicano convencido, en 1908 crea en Barcelona la primera Casa del Pueblo, dedicada a prestar asistencia jurídica, económica y educativa a los obreros. También en Barcelona funda el Partido Radical, al que rápidamente se adscriben multitud de seguidores gracias al carisma de su líder, un personaje fogoso y algo demagógico, fustigador de los ricos y paladín de la clase obrera.

La fama como político le acarrea tantos seguidores como enemigos. Si sus mítines son recibidos con entusiasmo, sus palabras le hacen ser condenado por los tribunales y pasar por la cárcel en varias ocasiones. En estos primeros años de su carrera, a pesar de no haber acabado sus estudios de bachillerato, consigue, mediante un único examen, aprobar de una vez todas las asignaturas de la carrera de Derecho de la Universidad de La Laguna.

Desde el Ayuntamiento de Barcelona, Lerroux promueve una política radical y obrerista, aunque su gestión comienza a estar salpicada por los primeros escándalos de corrupción, unas sombras que, no sin fundamento, no dejarán de acompañar en adelante a Lerroux y al Partido Radical.
En 1909, con motivo de la Semana Trágica de Barcelona, se ve obligado a dejar la ciudad, mientras en las barriadas obreras sus partidarios se enfrentan a tiros a los pistoleros de la patronal. Al mismo tiempo, sus discursos se van haciendo más moderados y conservadores.

Instalado en Madrid y dedicado de lleno a la política nacional, fue diputado en todas las legislaturas. A partir de 1923 se convierte en un feroz opositor a la dictadura de Primo de Rivera, aunque desde posiciones más moderadas que las que representaba en años anteriores. En 1931, forma parte del primer Gobierno provisional de la República, como ministro de Estado, alzándose con el primer plano del protagonismo de la vida pública española. El antiguo líder radical baja el tono de sus discursos, acepta participar en las instituciones y establece lazos de unión con curas y militares, sus viejos enemigos.

Son tiempos revueltos, en los que en la escena política y social española parece haber vientos de confrontación, como así ocurrirá poco más tarde. En 1933, su partido gana las elecciones en coalición con la CEDA del derechista Gil Robles. El nuevo gobierno del que es presidente inaugura un periodo de represión de las izquierdas y del movimiento obrero, el llamado Bienio Negro. Fuertemente presionado por los sectores más reaccionarios, el gobierno Lerroux empieza a revisar la legislación laica, amnistía entre otros a los golpistas Sanjurjo y Calvo Sotelo y paraliza la reforma agraria y el estatuto vasco.

Uno de los mayores problemas que tendrá que afrontar será la revolución de Asturias, en 1934. El rápido deterioro de las condiciones de trabajo y de vida de las minas y el campo asturianos hizo que el salario de un trabajador agrícola pasara de 12 pesetas diarias en 1931 a 4 apenas tres años más tarde. La difícil situación provocó un estallido de violencia revolucionaria que será aplastado a sangre y fuego por las tropas del gobierno.

Un nuevo escándalo de corrupción salpicará, definitivamente, el gobierno de Alejandro Lerroux y la imagen de su líder. La introducción en España de un aparato de juego de azar inventado por Strauss y Perle dio pie a un negocio fraudulento y al enriquecimiento de algunos personajes del entorno de Lerroux. Conocido el asunto y aireado por la prensa con el nombre de "caso del estraperlo", se desató una oleada de críticas hacia su persona y la coalición de gobierno, que quedó definitivamente rota.

En 1936, el estallido de la Guerra Civil le obligó a huir a Portugal, donde vivirá hasta su regreso a España en 1947. Alejado de la vida pública y totalmente desacreditado, muere en junio de 1949 uno de los personajes más controvertidos de la historia política de España en el siglo XX y quizás menos conocido en su faceta periodística, habiendo sido director de los periódicos El Radical, El País y El Progreso.

martes, 11 de diciembre de 2012

LA RELACIÓN ENTRE COMUNICACIÓN ESCRITA Y ORAL A LO LARGO DE LA HISTORIA.





La comunicación oral y escrita siempre han ido de la mano, de hecho la comunicación escrita nace por la necesidad de transmitir el mensaje hablado y perpetuarlo para futuras generaciones sin alterar su contenido.

La escritura surge en el año 5000 A.C en Mesopotamia en forma de escritura pictográfica, donde se distinguen dos signos: los pictogramas (dibujos concretos de la realidad) e ideogramas (símbolos abstractos). La creación de la fonética, en la que cada signo se asocia con un sonido, y del primer alfabeto en el año 1000 A.C ayudaron a plasmar la realidad.

Los egipcios utilizaron la escritura jeroglífica con dos fines: un fin económico debido al desarrollo del comercio, que obligó a crear un lista de precios, y un fin religioso que explicara los método medicinales, la explicación de la muerte y el derecho divino que explica los castigos y las recompensas.

Los pueblos griegos tenían dos maneras muy distintas de ver la escritura: para los espartanos, un pueblo volcado en la guerra y estructurado de forma militar, la escritura no era necesaria para la guerra y quedó relegada al ámbito de la política. Mientras que los atenienses utilizaron la escritura con dos fines: un fin económico dirigido a los metecos (extranjeros) y un fin político dirigido a formar a los miembros de la democracia ateniense en al arte de la retórica a través de una educación transmitida de forma oral.
En la antigua Atenas, la aparición de la democracia conlleva una formación especializada para los  futuros gobernantes, donde adquieren conocimientos y practican el arte de la retórica, además de crear una cultura de ocio basada en el teatro trágico, un teatro con dos fines: entretener y formar políticamente. El enriquecimiento de los metecos conlleva la aparición de maestros denominados sofistas, que usarán libros de texto para educar a sus alumnos, extendiendo el uso del libro y creando las primeras editoriales. La aparición de la República de Platón y su modelo de sociedad será utilizada para dividir el poder político y cultural que pasará a manos de la nobleza y el sacerdocio, respectivamente, con el fin de aislar a los metecos.

Los romanos utilizaron las formas de comunicación a través de su sistema educativo para garantizar la división social entre los patricios (la antigua aristocracia romana que gobierna y combate) y los plebeyos (mercaderes, banqueros, etc.).
Se crean las actas senatoriales, un resumen anual de los acontecimientos más importantes del imperio romano, que poco a poco reducen su periocidad. Es el inicio de la propaganda donde el césar o el procónsul dictaba el contenido del anal que era copiado por 300 dionistas, que elaboraban 10 copias cada uno. Esas copias eran distribuidas en un sistema de relevos y se difundía a la población mediante las tabernas librarias y las lecturas públicas en los foros, los centros políticos y propagandísticos de las ciudades, y  las escrituras en los muros de las ciudades, apareciendo por primera vez el graffitti, una forma de comunicación horizontal entre miembros de una misma clase social. En los muros también se publicaban lista de productos y epitafios de las tumbas.

Los temas tratados son los prodigios, el nombramiento de magistrados, discursos importantes, edictos, espectáculos, nacimientos extraordinarios, mortandades, condenados, gestas militares, juegos públicos, rivalidades entre bandas, grandes eventos del foro de Roma… la difusión de estas actas por todos los rincones del imperio romano ayudó a la cohesión y la creación de una identidad romana.
A medida que se asienta el imperio romano, aparece el fenómeno de la romanización: una imposición cultural del modo de vida romano a los pueblos conquistados a través del ocio y del culto al emperador.

Tras la división del imperio romano en el año 395, la caída del imperio romano de occidente en el 476 y la aparición del feudalismo en siglo XI, la cultura pasó a manos del clero, utilizando la Biblia como unidad cultural, bajo un férreo control de las Sagradas Escrituras por parte del Magisterio de la Iglesia.

Se crean dos escuelas que se encargan de transmitir el legado cristiano a la población y de formar monjes copistas en los monasterios que se encargarían de evangelizar a los pueblos invasores (Los principales fueron en Egipto y Próximo Oriente, en Irlanda con San Patricio y en la península itálica con los benedictinos)
El auge del imperio carolingio llevó consigo un intento de mejorar la formación del clero, creando un nuevo enfoque histórico desde una perspectiva cristiana.
Sin embargo, aparece una cultura popular de tradición oral que pronto sería utilizada por el poder para transmitir la cultura oficial a través de espectáculos, obras cómicas y un vocabulario familiar y grosero. Un ejemplo es el carnaval.
La aparición de las ciudades y de la burguesía, además de la reforma gregoriana, crea nuevas formas de comunicación en la Baja Edad Media.  Aparece la figura del predicador y se crean nuevas formas de comunicación como el sermón o la propaganda. En las ciudades, vuelven a parecer las universidades donde se imparte teología, filosofía, derecho o medicina y aparecen las  escuelas de traductores de textos clásicos.

La comunicación oral es y ha sido el tipo de comunicación más extendida a largo de la historia debido a que solo se necesitaba conocer la lengua y el sistema de signos por los diversos emisores y receptores para transmitirse información.
La comunicación escrita fue utilizada por las élites culturales como un rasgo distintivo, como una forma de superioridad cultural, permitiendo un control de la cultura y del legado de los pueblos: ellos se encargaban de dirigir y censurar los contenidos tratados.

Pero  la comunicación escrita no logra su difusión total hasta nuestra época actual, donde tras una serie de acontecimientos históricos revolucionarios como la aparición de la imprenta en el siglo XV, que permite una gran difusión de los textos escritos entre la población, y los sucesivos cambios culturales, políticos y sociales que empezaron con la reforma protestante de Lutero, la contrarreforma católica, el movimiento de la ilustración del siglo XVIII, los sucesivos movimientos obreros desde el siglo XIX y XX y que continúan hasta nuestros días.

Todas estas revoluciones provocaron cambios en la mentalidad de la población, permitiendo, entre otras cosas, un mayor acceso a la cultura y a la alfabetización de la sociedad provocando el incremento de textos escritos que tratan de diversas materias.

Además, la comunicación escrita permite mantener la estructura intacta del mensaje, sin omitir ningún dato que pueda ser olvidado a la hora de transmitir dicho mensaje. Siempre puedes acudir a las fuentes escritas donde, si no hay rectificaciones del texto original, estará toda la información que se desee transmitir.